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Maldita reencarnación—Capítulo 6: Los Lionheart (4)

Los Lionheart (4)

 

Era solo una lanza de entrenamiento, un bastón de madera que ni siquiera tenía una punta de lanza unida. Sin embargo, el extremo se había afilado hasta cierto punto por lo que, si se apuñalaba correctamente… Incluso si no podía atravesar la carne, definitivamente dolería como la mierda.

¿y si se apuñalara limpiamente en un abdomen desprotegido?

“¡Aaaaarghh!”

Ese sería el resultado. Mientras rodaba por el suelo, Cyan rociaba vomito por todas partes. Ciel, estupefacta, soltó un grito y corrió al lado de Cyan mientras Nina se cubría la boca en shock.

“Gané.” Dijo Eugene con voz aburrida mientras bajaba la lanza.

Si hubiese sido una lanza de verdad, Cyan podría haber muerto por el ataque de ahora. Pero claro, no era una lanza de verdad. Ya que Cyan había sido golpeado en un punto vital y mandado a rodar por el suelo, la victoria de Eugene estaba clara.

“Nina, ve y consigue a alguien que arrastre a este bastardo.”

“¡S…Si…!”

Incluso mientras lágrimas y mocos caían por su rostro, Cyan no dejaba de vomitar. Ciel se le había acercado por pura preocupación, pero no se podía acercar más a su hermano luego de ver su desagradable apariencia. Por lo que en su lugar, se volteó y levantó su cabeza para fulminar con la mirada a Eugene.

“¡Cobarde!” Acusó Ciel a Eugene.

“¿Quién es un cobarde? Desde el momento en que se lanzó el pañuelo el duelo ya había comenzado.” Dijo Eugene.

“Eso…. Eso es verdad, ¡pero…! Pero, aun así, eso fue un movimiento cobarde.”

“¿Acaso todo se ve hermoso, como un pacífico jardín de flores a través de esa cabeza tuya? Desde que el duelo ya había iniciado, no hay nada de cobarde en lo que hice. Y, ¿No terminó tu tonto hermano de esta manera por quedarse parado, tratando de lucir genial, luego de lanzar el pañuelo?”

Ciel se quedó sin palabras ante la fuerte respuesta. En parte porque no sabía que decir, pero también estaba confundida por lo que él dijo, pensando que podría haberla comparada con un hermoso y pacifico jardín de flores. (T/N: Incluso antes de traducir, es difícil de confundir las palabras que dice Eugene. Ciel es algo tonta.)

“… ¿Acabas de llamarme linda?” Preguntó Ciel.

“¿El calor alcanzó su cabeza?” Murmuró Eugene para sí mismo.

“En cualquier caso, obviamente fue un movimiento cobarde. No peleaste honorablemente en este duelo” Ciel recordó su indignación.

“Jaja. Debe ser porque son mellizos pero, de verdad se parecen el uno al otro en la manera en que tuercen la lógica para su propio beneficio.” Se burló Eugene.

“Yo no me parezco a mi hermano.”

“¿En serio? Pues yo creo que sus cerebros son similares. Dime, ¿Cómo crees que debe ser un duelo honorable entonces? ¿Lanza el pañuelo, contamos a tres y entonces peleamos?”

“Hum…”

Mordiendo su labio, Ciel miró a Cyan mientras intentaba pensar en una respuesta. Cyan estaba ocupado sollozando, luego de haber logrado cubrir todo su cuerpo con vomito mientras rodaba en el suelo. Aunque sentía pena por la miserable apariencia de su hermano, lo que estaba sucio estaba sucio, por lo que no intentó acercarse a él.

“… Podrías haber golpeado un poco más suave.” Masculló Ciel.

“Perdón, pero eso ya era lo más suave que podía haber golpeado.” Respondió Eugene.

“¿De verdad no has entrenado tu maná?” Preguntó Ciel de repente, con ojos brillantes.

Eugene, que había comenzado a recoger los sacos de arena tirados por el suelo, volvió su mirada a Ciel con una expresión molesta en su rostro.

“¿Por qué aun no te has ido?”

“Te pregunté si de verdad no has entrenado tu maná.”

“¡Y ya te dije que no lo he hecho!”

“Mentiroso. ¿Cómo podrías moverte cargando tanto peso si no has entrenado tu maná? Y además también está tu ataque. Incluso si mi hermano bajó la guardia, fue tan rápido que él no pudo reaccionar a tiempo.” Mientras decía todo esto, sus ojos habían estado brillando y entrecerrándose en sospecha.

Ante sus palabras, Eugene se congeló mientras organizaba los sacos de arena.

“¿Tú fuiste capaz de verlo?”

“Solo un poquito.”

“Aun así, de verdad pareciera que tus ojos no son solo de decoración”

“De verdad que tienes una boca sucia.”

“Y está no es la primera vez que escucho eso ni de cerca.”

Todos, a excepción de Vermouth, le habían dicho algo así en un momento u otro.

Mientras Eugene apilaba los sacos de arena en un solo lugar, Ciel observaba distraídamente su espalda. Aunque no podía ver claramente el movimiento de sus músculos debido a la ropa que los escondía, de verdad no parecía usar maná. Solo fuerza física.

Pero esto solo hacía que él fuera más difícil de entender para Ciel. Los dos, Ciel y Cyan, habían estado haciendo entrenamiento físico desde que eran jóvenes.

‘¿Pero no ha estado entrenando apenas desde que tiene siete años?’ Pensó Ciel profundamente mientras recordaba lo que Eugene había dicho antes.

Mientras tanto, Eugene estaba pensando. ‘Él era bastante fuerte para ser un niño de trece años.’

Eugene había sentido algo de resistencia en la punta de su lanza en el momento del impacto. Esto era evidencia de que Cyan había entrenado hasta un punto increíble para su edad. Encima de eso, considerando la fuerza con la que Cyan fue empujado, su maná ya había sido entrenado hasta el punto en el que reaccionaba instintivamente a una crisis, desviando algo de la fuerza del impacto.

Y Cyan no se había quedado parado a recibir el golpe. En su lugar, en el momento en que el ataque hizo contacto, Cyan intentó saltar hacia atrás por reflejo. Lo que significaba que él, un niño sin experiencia práctica en batalla, había respondido instintivamente para escapar de un peligro inminente.

‘Eso es bueno para un niño. Pero para un descendiente de Vermouth, sigue siendo basura.’ Criticó Eugene de manera severa.

Claro, Eugene no sabía que tan fuerte era Vermouth cuando tenía trece años. Hamel y Vermouth ya habían estado por sus veintes cuando se encontraron por primera vez. Aun así, podía hacerse una idea aproximada.

Cyan Lionheart, un mocoso que había recibido las enseñanzas de la familia principal durante toda su infancia, era carente en tantas maneras que era difícil cree que de verdad era un descendiente de Vermouth.

‘Aun así, hay algo de potencial.’

Debe ser por el estándar impuesto por la sangre de Vermouth. Si intentaras ver a lo que se convertiría en el futuro, Cyan aun mostraba un buen potencial. Lo mismo Ciel. Aunque no se habían enfrentado personalmente, parecía tener unos ojos perspicaces.

“¡Tú…tú te atreves…! ¡A mí…!” Cyan finalmente se había recuperado lo suficiente para hablar.

Respirando hondo, Cyan levantó su cabeza y miró a Eugene. Sus ojos aún estaban girando y le dolía cada movimiento que hacía como si abdomen hubieses sido atravesado de verdad. También había un sabor como a pescado podrido en su boca.

“¡Que… cobarde…!” Jadeó Cyan.

“Tal vez sea porque son mellizos, pero de verdad dicen las mismas cosas.” Eugene soltó una risa irónica mientras miraba a Cyan hacia abajo. “No quiero repetirme. Pregúntale a tu hermana lo que dije cuando intentó acusarme por lo mismo.”

“¡Este… hijo de puta…!”

“O también puedes intentar revisar en tus recuerdos. Puede que hayas estado rociando vomito mientras rodabas por todas partes, pero tus oídos deberían haber estado funcionando, ¿verdad?”

Cyan no podía decir nada en contra. Eugene estaba en lo correcto. Aunque estaba sufriendo un intenso dolor y estaba a punto de volverse loco por las náuseas, Cyan había escuchado las palabras de Eugene.

Sin embargo, Incluso si tenía que admitir que no había sido un acto cobarde de parte de Eugene, el joven Cyan se negaba a admitir su derrota. ¡Y pesar que mostraría una apariencia tan vergonzosa en frente de su hermana y de todos los sirvientes!

“Ahora bien, es hora de que empieces a limpiar todo esto.” Mirando la cara de Cyan, que se había retorcido de la humillación, Eugene siguió provocándolo. “Tú fuiste el que vomito por todas partes. Así que, si prometes limpiar este desastre, yo iré a limpiar el carruaje. Así quedamos a mano y todos haremos nuestra parte, ¿no?”

“¡Te atreves…! ¡Tú te atreves…!”

“Además, perdiste el duelo. La manera honorable y educada de proseguir sería reconocer tu derrota y admitir humildemente ‘He perdido.’. A pesar de que antes estabas parloteando que honor esto, que honor aquello… no vas a hacer algo tan deshonroso como negarte a admitir tu derrota, ¿verdad?”

“¡Agh…!”

No podía refutar. No tenía ninguna manera de expresar su rabia, le dolía todo el cuerpo y tenía un sabor horrible en su boca. Todo parecía haberle salido mal a Cyan. Si tan solo el dolor fuera un poco menos intenso, se pondría de pie y exigiría una revancha. Pero en este momento, Cyan era físicamente incapaz de hacerlo.

La rabia y el dolor acumulándose dentro de Cyan se derramaron en forma de lágrimas. Mientras seguía sorbiéndose los mocos tristemente, Cyan enterró su cabeza entre sus brazos. Obviamente Eugene no sintió compasión ante tal escena. Después de todo, para empezar, ¿no era este el mocoso que se le había acercado con esa actitud de mierda?

Pero… estaba empezando a pensar que tal vez, haber jodido a este niñato de trece años no era lo mejor que podría haber hecho para su propio beneficio.

‘Debería haberme aguantado. Esto no va a llevar a ningún sinsentido de mierda. ¿verdad?’

Eugene al fin estaba empezando a preocuparse un poco por las consecuencias de sus acciones. Desde el inicio, le habían irrespetado y acosado sin remordimiento. Pero ahora que había dejado al niño de la familia principal en tal estado… De hecho, lo que más le preocupaba era que alguien se molestara a raíz de este evento y fijara su atención en su padre, que estaba en el campo.

‘Simplemente dejémoslos intentar y veamos qué pasa.’

Mientras Eugene pensaba en esto y aquello, Cyan trataba desesperadamente de contener sus lágrimas. Aunque no quería lucir incluso peor de lo que ya lucía… de ninguna forma quería admitir su derrota. Estaba teniendo un episodio de terquedad infantil.

“¡Joven Amo!”

El grito venía de lejos, pero el dueño de la voz cerró la distancia rápidamente. El hombre que llegó al gimnasio tenía gran altura y vestía un uniforme. Desde lejos se podía ver a Nina siguiéndolo desde atrás, sin aliento y sosteniendo su vestido con ambas manos.

“Esto… ¿Qué diablos es esto?”

Tomando el hecho de que no tenía la insignia de los Lionheart bordada en el pecho, y que llamaba a Cyan Joven Amo, este hombre debía ser un caballero al servicio de la familia principal.

‘Wow.’ Pensó Eugene. Sus ojos se iluminaban mientras observaba los movimientos del hombre.

Aunque no podía decir su edad, Eugene se dio cuenta de que el hombre era bastante más hábil que Gordon; el caballero que lo escoltó hasta este lugar.

“Ha…Hazard.” Cyan estalló en lágrimas llamando el nombre del caballero.

“Yo… yo perdí. Reté a ese bastardo… a un duelo… pero perdí…” Explicó Cyan Sollozando.

“Un duelo…”

Hazard le echó un vistazo a Eugene con una expresión tensa. Entonces, se inclinó para levantar a Cyan, cubriendo sus manos y su uniforme en su vomito. Ciel pareció disgustada ante esta escena y tomó varios pasos hacia atrás.

“…Disculpe mi presentación tardía. Mi nombre es Hazard y estoy a cargo de la educación del Joven Amo Cyan.”

Acomodando a Cyan en una posición más segura, Hazard inclinó su cabeza asintiendo.

“Escuché parte de la historia de la sirvienta, pero estaba tan apurado en llegar aquí que no escuché hasta el final. Así que… ¿qué carajos pasó aquí?”

“Soy Eugene Lionheart, de la provincia de Gidol.” Se presentó Eugene sin inclinar su cabeza.

“Gidol dices… Creo recordar que es donde queda la propiedad del Señor Gerhard.”

“Si, él es mi padre. Con respecto a esta situación, bueno…. Cyan buscó pleito conmigo. Intenté no discutir con él, pero…” Eugene siguió hablando mientras miraba directamente a la cara de Cyan. “Cyan insultó a mi padre.”

“¿¡Cuando hice eso!?” Protestó Cyan.

Eugene explicó. “Dijo que mi padre falló al enseñarme lo que era el honor y me llamó cobarde en la cara.”

Ante esas palabras, la cara de Cyan se puso roja.

“También dijo que mi cuerpo olía como mierda de vaca.” Añadió Eugene.

“…Pero eso es verdad. ¡Tu cuerpo de verdad huele a caca de vaca!”

“Y tu boca huele a vómito, así que mejor mantenla cerrada.”

Eugene afiló sus ojos y fulminó con la mirada a Cyan. Cyan tembló inconscientemente frente a su intensa mirada. Su plexo solar, el lugar en que Eugene lo golpeó para incapacitarlo, aún palpitaba del dolor.

“…Entonces ¿esa fue la razón de su duelo?” Preguntó Hazard.

“Cyan no solo me insultó a mí, también insultó a mi padre. Sir Hazard, ¿Había algún motivo para que yo no aceptara el duelo?” Eugene le devolvió una pregunta en respuesta.

Sir Hazard tuvo una gran sensación de incongruencia frente a esta pregunta. Frente a él, había un niño de más o menos la misma edad que Cyan y Ciel. Pero Eugene no había dejado que sus emociones tomaran control de sus palabras. Su tono era completamente tranquilo. Hazard, quien había soportado las quejas de los mellizos durante años, no estaba seguro de si el muchacho frente a él era el anormal o si los mellizos lo eran.

“…Tenías una buena razón para hacerlo, pero… parece que se te fue un poco la mano.” Hazard amonestó a Eugene.

“¿No es un insulto para el oponente mostrarle piedad durante un duelo?” Eugene se defendió.

“…”

“Sir Hazard, no me importaría recibir su consejo en el caso de que mis habilidades hubiesen sido torpes. Pero no quiero escuchar recomendaciones de cómo ser más delicado con mis enemigos.”

“…Pido disculpas por mis comentarios presuntuosos.” Hazard inclinó su cabeza una vez más.

Cyan, quien aún estaba siendo cargado por Hazard, gritó con su cara distorsionada en enojo. “¡Hazard! Este bastardo ha entrenado su maná. ¡Incluso cuando es un descendiente colateral! ¡Entrenó su maná antes de la Ceremonia de Continuación del Linaje!”

“¿No te dije que cerraras la boca?” Eugene dijo mientras fulminaba con la mirada a Cyan, su cabeza se inclinó en un ángulo peligroso.

Nuevamente, Cyan se quedó callado y bajo su mirada.

“…Joven Amo.” Hazard soltó un largo suspiro y sacudió la cabeza. “El Maestro Eugene no ha entrenado su maná.”

“¡Hazard! ¿¡Incluso tú estás mintiéndome!?”

“¿Qué razón podría tener para mentirle al Amo Cyan…?”

“¡Pero! … ¡No tiene sentido! ¿¡Cómo podría haberme derrotado sin entrenar su maná!? Y… ¡eso! ¡Esos sacos de arena! Él se estaba moviendo mientras tenía esos sacos de arena atados a su cuerpo…”

“No puedo sentir nada de maná proveniente del Maestro Eugene.” Dijo Hazard mientras miraba los sacos de arena apilados detrás de él.

Definitivamente se veían pesados a simple vista. ¿Así que Eugene se podía mover con todo eso colgando de su cuerpo? Hazard encontraba difícil imaginar esa escena.

Sin embargo, no importaba cuanto lo examinara, Hazard no podía sentir ningún rastro de maná viniendo de Eugene.

“Mentira… debe ser mentira…” Masculló Cyan.

“Maestro Cyan, por ahora… deberíamos darle una mirada a sus heridas.” Mientras intentaba apaciguar al chico, Hazard miró a Eugene.

“Lo golpee en el plexo solar con una lanza.” Explicó Eugene cooperativamente.

“… ¿Y dónde más?”

“Solo le di un golpe.”

¿Un solo golpe…? Hazard dejó salir un gemido bajo mientras Cyan se mordía los labios de vergüenza.

“…Siendo así… Hasta que nos volvamos a ver, Maestro Eugene.”

Incapaz de decir nada más, Hazard inclinó su cabeza educadamente. Nina, quien había estado intentado alcanzarlo, llegó al gimnasio en ese momento. Vaciló por un momento, Insegura de que hacer, y eventualmente solo agachó la cabeza.

“M…Mis disculpas.” Nina tartamudeó.

“¿Por qué te disculpas?” Preguntó Eugene mientras observaba a Hazard marchándose.

Tenían una sonrisa en su rostro mientras observaba a Cyan, quien aún estaba siendo cargado, dejándose caer sobre los hombros de Hazard. Aunque era cierto que aún se sentía inquieto por lo que había hecho, fue divertido ayudar a corregir los hábitos de un mocoso mimado.

“Te veo luego.” Ciel, quien había estado siguiendo a Hazard dando brinquitos, se dio la vuelta para mirar a Eugene con una sonrisa.

”Adiosito.” Eugene devolvió la sonrisa mientras despedía a Ciel

 

 

Notas:

(T/N: De lo mejor que tiene este protagonista es que es consistentemente descarado durante toda la novela.)

(T/N 2: Este es el último cap del paquete de apertura. Nuevamente, si hay recomendaciones con respecto a cualquier parte de la traducción, les agradecería que lo dejen en los comentarios. Me sirven para aprender y corregir el contenido.)


Gente. Ahora les doy las malas noticias. El ritmo de actualización no va a ser realmente alto por ahora, estoy empezando en un nuevo trabajo IRL y es difícil acostumbrarse. El ritmo mínimo que voy a mantener es 2 caps por semana. Podría aumentar a 3 y dependiendo de la situación habrán caps extra obviamente. El problema es que los caps son bastante largos realmente y me estoy muriendo, pero nada que no se pueda solucionar con dos latas de monster. Nos volveremos a ver pronto ;D

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Lufer
Lufer
hace 1 año

Muy buena la historia y excelente la traducción. Muchas gracias por el esfuerzo que haces al traducirlo.

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