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Maldita reencarnación—Capítulo 2: Hamel el Estúpido

Hamel el Estúpido

 

Asesino de Demonios, Dios de la Guerra, El Maestro de Todo. Estos son algunos de los muchos títulos con los que se llamaba a el Gran Vermouth. Pero de entre todos esos títulos había uno que lo describía mejor que los otros. Y ese título era “El Héroe”.

[Hace 300 años nuestro héroe, el Gran Vermouth, se aventuró en un viaje junto con sus compañeros.]

Era un antiguo cuento de hadas que le leyeron desde el momento en que pudo caminar. Este trataba sobre las aventuras de el Gran Vermouth, Sienna la Sabia, Anise la Devota, Molon el Valiente, y Hamel el Estúpido.

‘A todos los demás se les llama con un título que infunde respeto y reverencia. Entonces, ¿por qué soy el único al que se le llama estúpido?’

Cada vez que su niñera le leía esta historia como un cuento para dormir, una llama se avivaba en el pecho de Eugene Lionheart. ¡Si tan solo pudiera hablar correctamente en lugar de balbucear! ¡O si tan siquiera pudiese mover su cuerpo apropiadamente!

‘Incluso al alcornoque de Molon lo metieron como el valiente. ¿Por qué soy yo el estúpido? ¿Nos confundieron a los dos en algún punto?’

No importaba cuantas vueltas le diera en su cabeza, él no podía entender como se les ocurrió llamar a Molon el ‘Valiente’.

‘¿El Valiente? No saben una mierda sobre él. Es más como “Molon el Tonto”’

[Hamel el Estúpido siempre estaba celoso de Vermouth. Hamel se refería a Vermouth, quien era mejor que el en todo, su rival. Aunque nadie más pensaba igual que él]

“El bastardo que escribió esto debe haber sido alguien al que le di una paliza alguna vez” Eugene dijo mientras apretaba sus dientes con ira.

En realidad, no era difícil entender por qué los contenidos de la historia eran como son. Esos cuentos para dormir están dirigidos a los niños, por lo que tienen que ser fáciles de leer además de entretenidos y educacionales.

[Hamel siempre corría adelante de Vermouth. Él siguió con esto incluso cuanto alcanzaron el cruce que llevaba al castillo del Rey Demonio. Aunque Vermouth decía que tenían que ir por la derecha, Hamel era necio e insistía que debían ir a la izquierda.]

“Pura mierda.”

[Eventualmente, Vermouth cedió y siguió a Hamel. Sin embargo, en el camino que tomaron, una diabólica trampa los esperaba… ¡Hamel! Él gritó jactanciosamente que el Rey Demonio les puso una trampa porque estaba asustado de él. ¡Qué idiota!]

El Eugene de 10 años apretó sus puños con fuerza. Podrá haber leído esta historia cientos de veces; pero cada vez que llegaba a esta parte, la rabia brotaba dentro de él.

[Hamel era un buscapleitos. Él tenía una personalidad violenta, por lo que usualmente terminaba peleando con sus compañeros.]

“…Al menos esa parte la tienen bien”

[Después de muchas aventuras, Vermouth y sus compañeros entraron al castillo del Rey Demonio. Incluso después de entrar al castillo, el estúpido Hamel se negaba a escuchar lo que decía Vermouth. Hamel, quien siguió corriendo hacia adelante, no pudo evadir una sola trampa, por lo que Vermouth y sus compañeros enfrentaron muchas crisis.]

(T/N: Si se preguntan por qué a veces ‘estúpido’ está en mayúsculas es porque la historia varía constantemente entre el título y el adjetivo para hablar de Hamel. Lo irrespetan tanto como sea posible, básicamente.)

“Como si este bastardo supiera como fue en realidad” dijo Eugene a través de sus dientes apretados.

Las trampas en ese infernal castillo no eran algo que se pudiera evitar solo porque uno quisiera hacerlo. Así que, aunque sabían que había trampas adelante, no tenían más opción que atravesarlas a la fuerza.

[…Hamel siempre estaba discutiendo con sus compañeros. Estúpido Hamel. Tosco Hamel. Pero, aun así, Hamel amaba a sus compañeros. Hamel, quien estaba cubierto en cicatrices, se sacrificó por sus compañeros en lugar de huir.]

“…”

[En sus últimos momentos, mientras se encontraba en al abrazo de sus queridos compañeros, Hamel se arrepentía de nunca haber sido honesto con ellos. Sienna, él dijo, siempre me has gustado.]

“Ella no me gustaba.”

[Anise, reza por mí.]

“No dije eso.”

[Molon, eres el guerrero más valiente]

“Ese bastardo no era más que un cabeza hueca.”

[Vermouth, asegúrate de derrotar al Rey Demonio. Vermouth hizo un juramento, sobre las lágrimas de Hamel, que él definitivamente derrotaría al Rey Demonio. Con esas palabras, Hamel pacíficamente cerro sus ojos.]

No había nada más que ver después de esto. Con el ceño fruncido, Eugene cerró el libro.

‘Así que mi personaje fue sacrificado en pos de una buena historia para dormir.’

Incontables niños han aprendido una lección acerca de cómo incluso alguien como Hamel el Estúpido podría poseer un corazón honrado en su pecho. Él se sacrificó por sus compañeros e incluso se arrepintió por su deshonestidad…

“Mierda, ¿de verdad tenían que vender mi buen nombre por esa lección barata?”

A pesar de que leyó la historia varias veces, él siempre se enojó todas las veces. Finalmente, descargando su ira, lanzó el libro a través de su habitación. Secretamente, él deseaba encontrar a la persona que escribió la historia y molerlo a golpes. Pero el autor de este libro, que ya ha estado en circulación desde hace trescientos años, era anónimo.

“Vermouth, Sienna, Anise, y Molon. Ustedes cuatro también tienen la culpa, bastardos. ¿Cómo pudieron permitir que un cuento así se haya escrito? Te maldigo Sienna. ¡Incluso con lo que lloraste cuando estaba muriendo…! ¿Ninguno de ustedes consideró proteger el honor de su colega?”

Él sospechaba que ese podría ser el caso; al menos lo hizo una vez que recuperó su aliento luego de su ataque de ira. Después de todo, no era como que pudieran haber predicho que Hamel reencarnaría con la memoria intacta de su vida pasada.

¡Maldita reencarnación! (T/N: ¡Dijo el titulo!)

Eugene recordó todo el tiempo que pasó llorando en su cuna. En su opinión, los años de su infancia fueron tan tortuosos como atravesar el castillo del Rey Demonio. Además de sus pensamientos siendo confusos, ni siquiera se podía mover o hablar correctamente. Por lo que fue forzado a pasar los días de esos horrorosamente largos años masticando su chupete u observando el móvil colgando del techo.

Había una razón por la que a sus diez años tenía una mirada tan siniestra en sus ojos. Desde joven, fue forzado a matar el tiempo simplemente observando a lo lejos…

Eugene soltó un pesado suspiro mientras sostenía el puente de su nariz.

‘…No tengo problemas con haber sido reencarnado, pero, ¿por qué tenía que ser como un descendiente de Vermouth?’

El apellido de Vermouth era Lionheart.

‘Si iba a reencarnar, ¿No había un montón de lugares a los que podría haber ido? Así que por qué, de todos los lugares, ¿quedé atrapado en el linaje de Vermouth?’

Cualquiera habría celebrado tener un entorno tan poderoso, pero para Eugene, quien conservaba los recuerdos de su vida pasada, no había por qué celebrar.

Toda su vida quiso superar a Vermouth. Aunque no proclamaba ser su rival como decía la historia, era cierto que Hamel tendía a ser consciente de él durante su viaje.

Al final, él no fue capaz de escapar de la sombra de Vermouth. Sin importar lo mucho que se esforzara y practicara, nunca pudo cerrar la brecha entre ellos.

‘El Gran Vermouth.’

Eugene levantó su cabeza y observó el gran retrato colgado en la pared. El Vermouth ilustrado en él se veía igual al de sus recuerdos.

‘Hamel el Estúpido.’

Sacó un espejo de su chaleco y observó su reflejo. La cara de un niño de diez años lo miraba de vuelta, uno que no se parecía a Vermouth en lo más mínimo. Sin embargo, ya que su apellido era Lionheart, él en realidad era un descendiente de Vermouth.

Al principio… él pensó que todo esto no era más que un largo sueño después de su muerte. Sin embargo, él hace tiempo había aceptado que esta era su nueva realidad.

Hamel el Estúpido había reencarnado como un descendiente del Gran Vermouth.

***

A lo largo de su vida, Vermouth tuvo muchas concubinas además de su esposa legal.

‘Él nunca pareció alguien muy interesado en las mujeres, pero supongo que cambió con la edad.’

El Vermouth que Eugene recordaba no era solo Abstinente; él era prácticamente ascético. Pensar que un hombre así terminaría con diez concubinas y una multitud de descendientes.

’Al final, él también era humano. Supongo que lo entiendo.’

Solo los descendientes de la esposa legal son reconocidos como el linaje directo de Vermouth. Aunque la familia de Eugene también tenía el apellido Lionheart, son tan solo un linaje colateral.

Aun así, no era como si se les abandonara. Aunque no es mucho comparado a el territorio principal en la capital, La mansión de la familia de Eugene era lo suficientemente lujosa para verse llamativa en su entorno rural. Así que, incluso siendo solo una familia colateral, son tratados de acuerdo a su posición.

Dentro de esta gran mansión, el gigantesco gimnasio exhibía especial majestuosidad. Los descendientes que heredaron la sangre del Gran Vermouth – El Héroe, El Dios de la Guerra, El maestro de todo – no tenían permitido descuidar su entrenamiento. Esas palabras se grabaron a fuego en Eugene desde una edad temprana.

“No otra vez…”

Gerhard Lionheart observaba a su hijo de diez años con ojos cansados. Aunque él también había sido diligente con su entrenamiento desde que era joven, su hijo (incluso más joven) ya había dejado todos sus esfuerzos pasados en vergüenza.

Aunque él también era un descendiente del Gran Vermouth, Gerhard en realidad no tenía talentos para las artes marciales.

“…De verdad se rompió.”

Cada vez que veía a su hijo, él no podía evitar sentir emociones complejas. De la actitud de Eugene que no era la de un niño normal hasta sus ojos afilados que no contenían una pizca de inocencia, Gerhard siempre sintió que había una distancia entre ellos dos. A pesar de que Eugene perdió a su madre cuando era joven, Gerhard nunca vio a su hijo llorar por su difunta esposa.

Y eso no era todo. El talento de su hijo… era increíble, tanto así que le era difícil pensar que compartían la misma sangre.

‘Es un monstruo.’

Aunque no era un pensamiento apropiado para tener acerca de su propio hijo, Gerhard no podía evitar sentir miedo de vez en cuando. Él tan solo tenía diez años, un niño que ni siquiera había sentido maná aún. Pero su habilidad cuando blandía espadas de madera era una que tenía que ser vista para creerla.

“Tan solo la estaba balanceando y se rompió.”

Eugene bajó su espada mientras chasqueaba su lengua. La espada de madera tenía incrustado un núcleo de hierro, haciéndola imposible de levantar con solo la fuerza de un niño. Aun así, Eugene insistió en usar una espada con esta desde que tenía siete años.

En un principio, Gerhard pensó que era simplemente terquedad infantil. Incluso pensó que sería lindo ver a Eugene intentar blandir esa espada con lágrimas en los ojos. Sin embargo, ya han pasado tres años desde entonces. Ahora, Eugene puede blandir esa clase de espada pesada fácilmente, yendo incluso al extremo de añadir sacos de arena cuando el peso inicial era más que suficiente.

Gerhard tragó saliva mientras miraba el suelo, que estaba cubierto con las piezas de una espada de madera rota y un muñeco de practica totalmente destrozado. ¿Cuándo tiempo ha pasado dese la última vez que se reemplazó el muñeco? ¿Unos tres días? Pero eso no era algo por lo cual sorprenderse. Cada uno de los muñecos de práctica del gimnasio se han tenido que reemplazar en algún momento.

“La habilidad de los herreros de la aldea son basura” Gruñó Eugene.

Aunque tales palabras eran muy severas para venir de la boca de un niño, Gerhard no se molestó en remarcarlo. Eso es parte del carácter innato de Eugene. Gerhard intentó todo lo posible para corregir los modales de su hijo durante toda su infancia, pero la naturaleza salvaje de Eugene no cambió ni un poco.

“¿Acaso no se siente avergonzado de recibir dinero a cambio de esta porquería? Debería ser convocado para recibir una paliza, pero eres muy piadoso, padre.”

“Eso es… ejem… no pierdas tu tiempo pensando en eso. La próxima vez conseguiremos algo un poco más resistente.”

“No te molestes con el muñeco de práctica, simplemente consígueme un buen bloque de hierro de alta pureza. Simplemente va a ser golpeado por una espada de madera, por lo que no es necesario darle una forma concreta.”

Gerhard solo podía observar a su hijo, incapaz de encontrar palabras. Se dio cuenta de que su hijo tenía un cuerpo tan curtido que es difícil imaginarlo como un niño de tan solo diez años. Siendo honesto, si pelearan a mano desnuda, él tenía la leve sospecha de que podría perder…

‘Soy el padre de un cavernícola…’

Para Gerhard era imposible sentir alegría pura por el talento de su hijo. ¿Era porque sentía que su hijo era un monstruo? No, esa no era la razón. De entre todos los sentimientos que Gerhard tenía por su hijo, también había uno de orgullo. Contratando a su padre, Eugene había nacido con un talento brillante. ¿Cómo podría no sentirse orgulloso?

Pero además de orgullo sentía culpa. Era un hecho indisputable que, como padre, le faltaba influencia. Solo porque los descendientes de Vermouth fueran todos Lionheart no significaba que todas las familias eran tratadas igualmente. Hace ya cientos de años que la familia de Gerhard había sido exiliada al campo y eran ignorados incluso entra las ramas colaterales.

¿Debería contarle a su hijo la realidad de su situación? No, sería mejor no hacerlo. Después de todo, ¿No era ese un tema muy difícil de entender para un niño?

“¿No puedo usar una espada de verdad?”

Sin siquiera considerarlo, Gerhard sacudió su cabeza amargamente.

“No puedes hacer eso aún.”

“¿Es por la Ceremonia de Continuación del Linaje?

“Correcto. Si haces parte de la Ceremonia de Continuación de Linaje dentro de 3 años, se te permitirá usar una espada de verdad.”

“¿No está bien si simplemente lo mantenemos en secreto entre nosotros dos?

“Eso… No está permitido. Como soy un Lionheart no puedo simplemente ignorar las tradiciones familiares.”

La Ceremonia de Continuación de Linaje era una tradición familiar de los Lionheart que se llevaba a cabo una vez cada diez años. Durante la ceremonia, todos los niños entre diez y quince años con el apellido Lionheart, fuesen de linaje directo o colateral, eran convocados a la casa principal.

El motivo de la ceremonia era simple. Era para decidir quién de entre todos era el más adecuado para llevar el apellido Lionheart. Después de todo, ¿no sería una vergüenza proclamarse descendiente del Héroe sin siquiera probarlo? Por lo que hasta entonces, no se les permitía blandir un arma ‘real’ hasta el final de la Ceremonia de Continuación de Linaje.

‘Que tradición tan estúpida.’

Eugene no expresó sus pensamientos. Sin embargo, cada vez que escuchaba algo acerca de la Ceremonia de Continuación de Linaje o las tradiciones familiares, podía sentir el asco y la incredulidad retorciéndose en su estomago.

Lo único para lo que servía la Ceremonia de Continuación de Linaje era para suprimir a las familias colaterales.

Los niños de las familias colaterales no podían blandir un arma de verdad hasta el final de la Ceremonia de Continuación de Linaje. También se les prohibía entrenar su maná. Pero, los niños de la familia principal podían blandir el arma que quisieran sin importar su edad, y se les enseñaba como usar maná tan pronto como aprendían a caminar.

‘De eso se trata todo. Quieren dejar claro desde el inicio que los hijos de las ramas colaterales nunca serán mejor que los descendientes directos.’

Este abuso era tan obvio que incluso un niño podría verlo. Ni hablar entonces de Eugene quien, aunque en un cuerpo joven, tenía la mente de un adulto.

Gerhard no podía ver los pensamientos dentro de la cabeza de su hijo. Pero, debido a la expresión hosca de Eugene, se podía imaginar que estaba sintiendo. Aunque pensaba que la expresión frustrada de su hijo era algo linda, su culpa solo se hacía más pesada.

‘Si tan solo él hubiese nacido en la familia principal…’

El talento de su hijo era brillante, pero había limitaciones obvias en las familias colaterales de los Lionheart. En la Ceremonia de Continuación de Linaje que se llevaría a cabo dentro de 3 años… Aunque su hijo sobresalía tanto que era imposible creer que aún era un niño, no había manera de que pudiese competir con los verdaderos herederos criados en la casa principal.

Tal cruel realidad atormentaba a Gerhard. Si tan solo hubiese nacido sin talento como su padre… Eugene no tendría que sentir la brecha entre su talento y la dura realidad.

“¿Por qué tienes ese tipo de expresión, padre?”

“…No es nada.”

‘Si claro. Es obvio que se está culpando de nuevo por no poder darme las mejores oportunidades.’

Eugene chasqueó su lengua mientras observaba a Gerhard. Debido a las memorias de su vida pasada le resultaba difícil reconocer a Gerhard como su padre. Sin embargo, no era posible negar que había renacido como el hijo de Gerhard.

“Padre, ha pasado un tiempo. ¿por qué no jugamos a pelear?”

“Humm… ¡¿Qué?!”

“Dije que jugáramos a pelear.”

Eugene no mencionó la palabra “practicar”. No quería herir los sentimientos de su padre en el caso de que su hijo de 10 años lo invitara a practicar con él. Por eso usó la palabra “jugar”. Pero la cara de Gerhard aún se congeló del miedo.

En primera instancia, Gerhard sintió como si el peso de sus vísceras lo arrastrara hacia abajo. Luego, miró el brazo de su hijo que blandía la espada de madera con núcleo de hierro como un juguete.

“D…dejémoslo para la próxima vez.”

Si su hijo de diez años fuera a, accidentalmente, usar toda su fuerza mientras jugaban… Gerhard se retiró rápidamente sudando a chorros simplemente imaginándolo.

Eugene soltó una risita mientras observaba a su padre escapar.

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kenshi
kenshi
hace 10 meses

jjajajajajajaja, ” soy el padre de un cavernicola” XD XD

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