Súper Gen Divino – Capítulo 852: La Calabaza Reacciona


Primer Capítulo Semanal

¡Disfrútenlo!

“Algo maligno debe estar actuando, para transformar así las tierras. El Árbol de Jade y Oro debe estar madurando algo muy peculiar.” Comento Wang Yuhang, mientras observaba el chaparrón de lluvia sanguinolenta.

El corazón de Han Sen se llenó de preocupación, reconociendo lo espeluznante de la escena. También comprendió que algo vil estaba en juego.

“Tal vez no debería haber traído a Tiito aquí conmigo.” Han Sen también se sintió invadido por el arrepentimiento. Sin embargo, sabía que a pesar de lo desafortunado que podía ser Wang Yuhang, ni siquiera él podía causar algo así. Bien podría haber sido obra del Árbol de Jade y Oro.

Al día siguiente, la lluvia de sangre cesó y las nubes se dispersaron. La horrible escena sangrienta representada la noche anterior había llegado y desaparecido, y era como si el agua de sangre hubiera sido absorbida voluntariamente por la propia montaña. La lluvia de sangre que había empapado la tierra de aquel lugar también había hecho que las tierras rebosaran de vida, las plantas volvían a ser abundantes, creciendo hasta la madurez en el transcurso de una sola noche. El paisaje negro y carbonizado era ahora vibrante y verde de nuevo.

Han Sen y Wang Yuhang observaron el Árbol de Jade y Oro con una mirada perpleja, pues acababan de recibir una descarga. Después de que cesara la lluvia de sangre, el árbol había cambiado de métrica y había crecido hasta los tres metros de altura. Los siete frutos dorados tenían cada uno el tamaño de una caja de zapatos, y cada uno estaba iluminado con una fuerte luz dorada.

Entre los colores jade y dorado, se desarrolló una niebla púrpura. El árbol no se parecía a ninguno de los que habían visto antes. Parecía sagrado.

“Shakra, ¿realmente no sabes nada de este Árbol de Jade y Oro?” Han Sen no se creía que algo tan extraño pudiera crecer allí sin razón aparente.

La Emperatriz Shakra negó con la cabeza y respondió, “Si crees que la existencia de este árbol tiene algo que ver conmigo, te equivocas. Y para que se encuentre de esta manera aquí, realmente no puedo explicar la razón.”

Han Sen miró a la Emperatriz Shakra durante algún tiempo. Luego, frunció el ceño y dijo, “Bueno, los cofres aún no han madurado y acabamos de pasar una serie de acontecimientos extraños. ¿Será una buena o mala señal? ¿Crees que deberíamos permanecer aquí, vigilando este lugar?”

“Me resulta difícil determinarlo.” La Emperatriz Shakra negó con la cabeza una vez más, confirmando su falta de conocimiento sobre el curioso árbol.

Unos días más tarde, el sonido del llanto se propagó desde la Montaña Púrpura. Era fuerte, como si alguien estuviera llorando a pleno pulmón, esperando que los altos cielos pudieran oírlo.

El sol salió, y con él llegó la nieve. A lo largo de unos cientos de millas, todo alrededor era como un reino helado y nevado. Las tierras estaban cubiertas de nieve blanca y virgen, era hermoso.

Pero de la noche a la mañana, la nieve se derritió; se fue tan rápido como llegó. Cuando salió el sol al día siguiente, florecieron muchas flores por toda la montaña.

Al día siguiente, el sol salió para saludar a las tierras de la decadencia. Los pastizales que antes estaban llenos de impresionantes y florecientes flores estaban ahora todos muertos. Las montañas estaban grises y sin vida.

Han Sen estaba muy preocupado por lo que ocurría. Wang Yuhang volvió a la Alianza, mientras estos extraños sucesos continuaban desarrollándose.

Blanquita poseía unos cuernos blancos como la nieve, pero de repente empezaron a aparecer rojos.

“Que un monstruo mascota se vuelva rojo es una señal de algo horrible que está por venir.” Han Sen se quedó sin aliento ante esta repentina revelación. Para que algo así apareciera en Blanquita, tenía que ser un mal presagio.

Esta vez, Han Sen volvió a la Alianza. Quería investigar los extraños sucesos que habían ocurrido recientemente. Sin embargo, los textos que normalmente leía habían sido escritos antes de que se conociera la existencia de los santuarios.

Dicho esto, fue educado en cosas similares. Si un signo implicaba sangre, estaba casi garantizado que era malo.

Han Sen se estaba volviendo muy paranoico, ahora mismo. Entró en internet para leer sobre el Feng Shui, en busca de una explicación para lo que había estado sucediendo en las tierras de su refugio.

Por desgracia, poca gente creía en esas artes ancestrales en aquella época. Pero la gente sí hablaba de cosas sobrenaturales en los foros. Por ello, Han Sen publicó una entrada en internet, con la esperanza de que algunos pudieran informarle de lo que necesitaba saber.

Sin embargo, después de explicar su situación, la gente creyó que estaba loco. No creían lo que Han Sen les contaba, y se aseguraban de preguntar dónde habían tenido lugar esos disparatados acontecimientos.

Hubo otros que intentaron ser más útiles, pero por desgracia, tampoco fueron de mucha utilidad para Han Sen.

“¿La Montaña Púrpura está sangrando sangre? ¿Sonidos de llanto por la noche? ¿Una bestia mascota parece estar ahora cubierta de sangre? Según lo que nos ha dicho, pronto nacerá algo maligno. Se dice que si alguno de estos signos apareciera, el mundo se sumiría en el caos y la confusión. Dicho esto, es sólo un mito y nadie ha visto realmente que tales cosas sucedan antes, lol.” Alguien con el nombre de usuario ‘Nighttime Star-Gazing’ contestó, y lo que le dijo a Han Sen le infundió miedo.

Han Sen sólo habló de una montaña sangrando y de los ruidos de llanto por la noche. No nombró la Montaña Púrpura ni el hecho de que Blanquita tuviera cuernos ensangrentados. ¿Cómo sabía tanto ese peculiar usuario? Era demasiado exacto, y lo que decía su respuesta conmocionó a Han Sen.

Han Sen se apresuró a añadir a ‘Nighttime Star-Gazing’ como amigo y le preguntó qué significaban las señales con más detalle.

‘Nighttime Star-Gazing’ le dijo que había leído un libro antiguo. De él había descifrado que iba a nacer algo maligno, pero eso era todo lo que había entendido del manuscrito hasta el momento.

Han Sen habló con él durante algún tiempo, y realmente parecía que eso era todo lo que sabía. Por lo tanto, Han Sen no lo presionó más.

Según lo que le habían dicho a Han Sen, si aparecía alguna de esas señales, pronto nacería algo malvado. Sin embargo, en la Montaña Púrpura habían ocurrido cosas malas todos los días, ¿acaso eso significaba que iba a nacer lo más malvado?.

Sin embargo, Han Sen no se atrevía a creer lo que le habían dicho. Para él, sólo era un Árbol de Jade y Oro, simple y llanamente. Le resultaba difícil comprender cómo un árbol como ese podía dar a luz algo tan intrínsecamente malvado.

Han Sen incluso había experimentado de primera mano la Vid Vacía, así que un Árbol de Jade y Oro no podía ser ni la mitad de malo.

Aunque esto era lo que sentía, seguía estando nervioso por todo el asunto. Fue a dar un paseo por la montaña y se dio cuenta de que no había ninguna criatura viviendo en esas tierras en varios cientos de kilómetros.

Eso también se aplicaba a las súper criaturas, algo que asustó aún más a Han Sen.

De vuelta al Refugio Shakra, Han Sen decidió llevar a Pequeño Negro, Gran Negro y Blanquita con él para marcharse.

Prefería volver allí más adelante que quedarse por ahí, dando vueltas a la espera de que ocurriera algo malo. La Montaña Púrpura daba demasiado miedo, y Han Sen temía morir si se quedaba.

Han Sen no quería quedarse hasta que pudiera aprender más.

Él y su equipo tuvieron que caminar cuatrocientas millas hasta que pusieron los ojos en otras criaturas. Sintiéndose aliviado, Han Sen decidió establecer un campamento allí. Podía ver la Montaña Púrpura en la distancia, y desde esta distancia segura, podía observar los cambios.

Diez días después, el cielo despejado volvió a la Montaña Púrpura. Podía verla desde su campamento. No sólo eso, sino que podía oler una agradable fragancia que había llevado el viento. Quizás la fruta dorada estaba empezando a madurar.

Cuando el olor se hizo más fuerte, Han Sen sintió que la calabaza de su bolsillo se movía. Con sorpresa, Han Sen la miró. Sin embargo, en sus manos, los movimientos se detuvieron.

Dentro de la calabaza, los latidos del corazón se sentían más rápidos y vivos. Ya no parecía que Han Sen estuviera sosteniendo una calabaza, sino que ahora sentía que sostenía un corazón.

 

 


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