ICDS — Capítulo 294


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Traductor: Expectro
Editor: Expectro


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El Último Miembro (11)

[Los Reyes. ¿Realmente los eliminaste a todos? ¡Jajajaja!]

“Este tipo es demasiado macarra”.

Tenía un cuerpo esquelético. ¿Era un lich? La túnica que llevaba rezumaba un aura lúgubre, lo que sugiere que era un artefacto de grado máximo.

“Esa túnica debe costar una fortuna”.

[¡Realmente quería verte!]

Abandonó a los enemigos con los que estaba luchando hace un momento y volvió completamente su atención hacia mí. Los ataques aparentemente devastadores de Daisy y Sumire llovieron sobre él y consumieron su maná, pero los estaba ignorando por completo.

Miré alrededor. No pude ver a Licorice ni a Lotte.

“¿Dónde está Licorice?”

“Licorice y Lotte, ambas en Mazmorra de Evento… Buscando su, recipiente de vida”.

Recipiente de vida, había oído hablar de ello antes. Se dice que un lich almacena su energía vital en un contenedor, haciéndolo inmortal a menos que el receptáculo se rompa. El cuerpo de un lich era real, pero a la vez irreal. Mientras su recipiente de vida estuviera bien, un lich siempre podría crear un cuerpo para sí mismo con maná atmosférico. (Ex: Básicamente como el Lava King)

Daisy debe haberlo traído hasta aquí para alejarlo lo más posible de su recipiente de vida.

[¡Jajaja, será difícil de encontrar! Deberían valorar su vida. ¡Me aseguré de esconderlo completamente!]

“Eres diferente a los reyes que he conocido hasta ahora”.

[¡Efectivamenteeeeeeeee! ¡Soy muy diferente!]

Ya estaba empezando a odiarlo.

[¡Esos tipos no tenían cerebro! Sin mencionar que eran testarudos.]

Antes de que la lanza de Sumire lo apuñalara, el Rey de la Muerte balanceó el bastón en su mano y creó una barrera.

[‘¿Héroe de la Tierra? No perderé contra alguien solo a medias. Si soy yo, puedo devorarlo y conquistar la Tierra’. Eso es lo que esos estúpidos reyes estaban pensando incluso después de enterarse de la muerte del Lava King. ¡Este es el resultado! De los cuatro tontos, esa raya que escapó a la Tierra fue probablemente el más sabio. Sin embargo, ¡seguramente lo mataste de todos modos! ¡Kajajaja!]

Con eso, levantó su mano libre hacia el cielo. En ella tenía un palo que se usaba para controlar marionetas. Había cuerdas saliendo de ello, pero no podía decir a qué estaban conectadas.

[¡Y lo que más me disgusta es que todo está sucediendo como él pretendía!]

“¿Como pretendía? ¿Te refieres al que está encima de sus cabezas?”

[¡Oh, eso es! ¡Esa es una excelente manera de decirlo! ¡Sí, él siempre está por encima de nuestras cabezas!]

Daisy pareció murmurar algo y la energía que estaba liberando disminuyó significativamente. Sumire se paró en el cielo, ya sea con la ayuda de Daisy o con la habilidad de su armadura, y bajó su cuerpo. Parecía que se estaba preparando para atacar con una lanza, a pesar de que la lanza en su mano no era para cargar.

Sin embargo, el Rey de la Muerte no prestó atención a lo que estaban haciendo.

[Verás, odio este arreglo. Soy del tipo que no está satisfecho hasta que todo está bajo mi control. ¡Tener que tomar las órdenes de otra persona no podría ser más desagradable!]

“Órdenes, eh”.

[Para él, los Cinco Reyes no eran más que piezas de ajedrez. Debe haber pensado que nos instigó inteligentemente, pero pude ver a través de él. Nuestro destino ya estaba sellado, ¡como sacrificios!]

“¿Sacrificios? ¿Para qué?”

Levantó su bastón. Tenía un brillo claro como si estuviera hecho de platino. La bola de cristal en su punta resplandecía con una luz de cinco colores.

[¡Obviamente, es para ti, Héroe!]

“¿Sacrificios… para mí…?”

[¿Curioso?]

Una sonrisa torcida apareció en el cráneo del lich. Pregunté.

“¿Y por qué quieres contarme estas cosas?”

[¡Una excelente pregunta! ¡Es porque quiero deshacerme de él! Héroe, supongo que a ti tampoco te gusta bailar en su palma. ¡Escúchame y únete a mí!]

Movió su palo de madera. Podía ver sus cuerdas estirarse y relajarse.

[No queda mucho tiempo, Héroe. No podré evitar sus ojos por mucho más tiempo. Así que escúchame y dime tu respuesta.]

“Shin, no lo escuches”.

Daisy lo interrumpió. Sus ojos brillaban con una luz escarlata.

“Quiere usarte”.

[¿¡No es obvio!? ¡Usaré al Héroe, y el héroe me usará a mí! Este es un verdadero intercambio… ¡Ei, estás siendo molesta, pequeña!]

“¡No solo seremos molesta!”

Sumire hizo un grito sonoro e inmediatamente después, el bastón que el Rey de la Muerte empujó chocó aleatoriamente con la lanza de Sumire. No solo su bastón desapareció sin dejar rastro, sino que la energía que emitía también se redujo inmensamente. A cambio, Sumire tuvo que retroceder como si hubiera perdido la mayor parte de su armamento.

[¡Mi bastón, perra!]

“¡Te dejo el resto, Shin-nim!”

Lentamente levanté mi lanza en respuesta al grito de Sumire, encendiendo Llamas Caóticas sobre ella.

Para ser completamente honesto, todavía tenía muchas preguntas que quería hacerle. Sobre la mente maestra detrás de ellos y el significado tras que sean sacrificios. No tenía suficiente información para resolver este acertijo por mi cuenta. Aun así, decidí contentarme con el lugar donde estaba. Estaba claro que quería usarme para su beneficio. Es más…

“Tú, si todo lo que querías hacer era hablar conmigo, ¿por qué convertiste la Ciudad del Vaticano y Roma en una tierra de muerte?”

[Soy el rey de los muertos. Dondequiera que vaya debe estar lleno de muerte. ¡Aquellos que enfrentan la muerte una vez reciben la vida eterna a cambio, Héroe! ¡Piénsalo! Si hubiera venido solo, ¿crees que alguien me habría escuchado?, ¡no!, ¡habrías intentado matarme de inmediato!]

Bueno, tenía razón.

“Parece que tendré que golpearte antes de que puedas pensar correctamente”. (TI: Un pequeño juego de palabras. Las palabras para “estar en lo cierto/correcto” son las mismas que para “ser golpeado/apaleado/etc”)

[No, Héroe. ¡Todavía tenemos algo de qué hablar!]

Tiró del palo que sostenía. ¡Tenía que ser un artefacto de algún tipo! En medio de la carga hacia él, me vi obligado a detenerme.

Aunque nada estaba atado a sus cuerdas hace un momento, ahora había una muñeca peculiar que se asemejaba a un diablo colgando de ella. La muñeca tenía unos tres metros de altura, lo que parecía físicamente demasiado grande para que el pequeño palo del Rey de la Muerte la controlara.

Sin embargo, en lugar de la muñeca, me preocupaba más lo que la muñeca sostenía en sus manos. Era una persona.

“… ¿Quién es?”

[Buena pregunta. ¡Esta es tu progenitora! ¡Tu madre!]

Se sentía como si el mundo se volviera blanco. Quería cargar hacia él, pero no podía moverme. No importa lo rápido que fuese con Velocidad Divina, no sería suficiente para recuperar a Madre de esa muñeca diabólica. Entonces, por ahora, tenía que quedarme quieto.

Apreté los dientes y contuve el aliento. Entonces, le pregunté con calma. Con tanta calma que incluso yo me sorprendí.

“Mi madre está en el lugar más seguro de este mundo. ¿Cómo podría ser ella?”

Madre siempre estuvo custodiada por las súcubos, y conociendo mi importancia, Guardián y Alas de la Libertad también ayudaron a protegerla. Con Licorice siempre a mi lado, debería saberlo tan pronto como le pasara algo a Madre…

Pero Licorice no estaba aquí en este momento. Estaba en un espacio aislado buscando una manera de matar a este lich.

[¿De verdad pensaste que los monstruos aquí eran todo lo que tenía? ¡Cómo es posible! Piénsalo, Héroe. ¡Solo hay dos personas a las que tengo miedo en este mundo!]

Levantó dos dedos de la mano.

[¡Uno es él y el otro eres tú! Nadie más puede detenerme. ¡Correcto, ni siquiera esta muñeca! A diferencia de un Héroe, fuiste un poco tonto. Si ella era tan importante para ti, ¡deberías haberla protegido mejor!]

“¿Los mataste a todos…?”

[¡Por supuesto! Me enfrento al Héroe que mató a cuatro de los Cinco Reyes. Tenía que tener algún tipo de plan de seguro, ¿no crees?]

Traté de enviarle un mensaje a Licorice, pero el maná del Rey de la Muerte que llenaba esta área me lo impidió. Pero si estaba diciendo la verdad, Licorice tenía que estar furiosa en este momento. Había muchas súcubos a cargo de proteger a Madre, especialmente cuando teníamos algo así.

[¡No hay necesidad de enfadarse, Héroe! ¡Mira, tu madre está perfectamente bien! Como dije antes, quiero tu cooperación. Solo estoy usando esta… herramienta, sí, ¡una herramienta para que nuestra conversación sea más fluida!]

Agitó su palo de madera y la muñeca diabólica abrió la boca. Esa cosa era, sin duda, un artefacto que rivalizaba o superaba su bastón. Después de todo, debe haber matado a docenas de súcubos Rango SS.

Cerré mis ojos. ¿Fue un error que todos los miembros de Revival pelearan? Si dejase solo un par de ellos para proteger a Madre… No, eso fue una estupidez. ¿Cómo se suponía que íbamos a hacer algo si tuviéramos que dividir a nuestros miembros para proteger a la familia de todos? ¿Cómo se suponía que íbamos a luchar contra los monstruos y demonios que invaden la Tierra si teníamos que desviar tanto nuestra atención?

Hasta ahora, creía que los monstruos o los demonios no podían hacerle nada a Madre. Creí que Madre estaba completamente a salvo.

Pero estaba equivocado. Completamente mal. Podrían haber estado a salvo durante mucho tiempo, pero eso no significaba que seguirían estándolo. Debería haberlo sabido, pero bajé la guardia y me golpearon en la espalda en el momento más crítico.

[Calma, calma, no te muevas. Si te mueves, aunque sea un poquito, este palo temblará. Cuando se sacude, la muñeca que está pegada a él también lo hará. Cuando la muñeca ondea… Je. Entonces, Héroe, ¿estás listo para hablar ahora?]

Madre parecía estar durmiendo. No sabía si originalmente estaba durmiendo o la habían puesto a dormir, pero después de ver el rostro Madre, miré a Daisy y Sumire.

“…”

“Shin-nim”.

[¡Formemos un plan juntos! ¡Un plan para darle un golpe a ese tipo! Emocionante, ¿no?]

El Rey de la Muerte siguió divagando emocionado. Su modus operandi fue retorcido. No era lo que se le ocurriría a la gente normal. ¿Tomar un rehén solo para hablar? Para él, eso era obvio. Un tonto como él se rio de los otros cuatro reyes, diciendo que fueron derrotados porque me desafiaron sin saber nada de mí.

De verdad, ninguno de los Cinco Reyes sabía nada de mí.

“Bien, hablemos”.

[¡Ooooh! ¡Bien, eso es excelente, Héroe! ¡Sabía que lo entenderías!]

Su cráneo hizo ruido mientras reía. Al mismo tiempo, algo abrazándome se estremeció. Algo que estaba vivo, pero aun así no tenía vida. Se movía de una forma que nadie más podía comprender, una forma que solo yo podía aceptar.

[Soy Dortu. Ejecutando el comando del Maestro.]

Así, mi cuarto elemental hizo su movimiento.


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