ICDS — Capítulo 293


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Traductor: Expectro
Editor: Expectro


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El Último Miembro (10)

En el momento en que murió el Rey del Miedo, volé junto a Hwaya. Pero cuando noté en qué estado se encontraba, me detuve. Estaba respirando profunda y lentamente. Cada vez que inhalaba, una gran cantidad de maná se precipitaba hacia ella. Fue su maná que quemó al Rey del Miedo. No… para ser precisos, era el maná que una vez perteneció al Rey del Miedo, cuyas impurezas fueron eliminadas por el fuego de Hwaya.

“Parece que Hwaya encontró su camino”.

Al igual que acepté el maná del Rey Bestia sin la ayuda de la mazmorra, Hwaya estaba aceptando el maná del Rey del Miedo como suyo propio. No quería molestarla mientras atravesaba este proceso, así que decidí observarla desde lejos.

En solo cinco minutos, Hwaya absorbió todo el maná y abrió los ojos. Cuando se dio cuenta de que la estaba mirando, hizo una expresión que parecía decir, ‘Oops’.

“P-Perdón, Shin. Me emocioné demasiado y me llevé todo… V-Ven aquí. Te daré la mitad”.

Sonrió y me hizo un gesto para que me acercara. Sabía lo que planeaba hacer, pero le pregunté por cortesía de todos modos.

“¿Y cómo planeas compartirlo?”

“Ya lo sabes. Juju, jujujuju. Ahora, ven aquí”.

Hwaya frunció los labios como un pato y estiró los brazos hacia mí. Ni siquiera necesitaba escuchar.

“Puedes tomarlo todo”.

Hwaya gritó decepcionada por mi fría respuesta.

“¿¡Por qué!? ¡Ven aquí y llévate la parte que tanto te costó ganar! ¡Apúrate!”

“Experimenté lo mismo cuando maté al Rey Bestia. Ni siquiera he terminado de procesar su maná todavía”.

“Tsk”.

Al escuchar lo que dije, Hwaya chasqueó la lengua notablemente. Sonreí y hablé.

“Vamos a fuera ahora. Todavía queda un rey”.

“Ah, cierto. Deberíamos ir”.

Incluso mientras decía eso, me miró furtivamente como si fuera una pena que tuviéramos que irnos tan pronto. De verdad, ¿qué voy a hacer con ella? Suspiré y me le acerqué.

“No me des nada de maná, ¿de acuerdo?”

“¡Sí!”

Hwaya respondió con una amplia sonrisa. Como se veía linda, decidí perdonarla.

Poco después, cuando Hwaya y yo salimos, no pudimos sentir la presencia de nadie… excepto uno. Kain era el único que quedaba. Estaba sentado al aire libre y se puso de pie cuando nos vio.

“No está mal”.

“¿Nos viste?”

“Sleipnir estaba aguantando”.

Hwaya susurró en mi oído.

“¿Quién es ese?”

“Es quien me ayudó a entrar en la mazmorra. Será el miembro más nuevo de Revival”.

“Ah, entonces realmente no podías entrar usando métodos normales”.

Hwaya murmuró con una sonrisa amarga y me preguntó preocupada.

“No sé cómo lo conseguiste, pero si el precio que tuviste que pagar fue ayudar a su mundo…”

“No es eso. Además, tenía que encontrarlo eventualmente, así que no te preocupes por eso”.

“Mm… Se siente como si te estuvieras alejando”.

Hwaya parecía haberse sentido incómoda ya que cuidadosamente tomó mi mano y la sostuvo con fuerza. No la detuve porque era una sensación agradable de todos modos. Por otro lado, las cejas de Kain se movieron.

“Eres un hombre grande”.

“Lo soy. ¿Entonces? ¿Dónde está todo el mundo?”

“Una mazmorra se hizo añicos y apareció al que llamas Rey”.

“¿¡Ahora!?”

De alguna manera lo esperaba cuando no había nadie aquí, pero todavía estaba conmocionado. No solo usaron el poder de la mazmorra para sí mismos, ¿¡incluso rompieron la mazmorra y aparecieron en la Tierra!? Lo que más me sorprendió fue el momento en que la mazmorra se hizo añicos. ¡Era casi como si supieran lo que estaba pasando en otros lugares!

Limpié el pensamiento de mi cabeza por ahora. Era más importante ir a ayudar a mis amigos.

“¿Estás yendo ahora?”

Kain me preguntó con voz relajada. Me di cuenta por su actitud que quería mantener la distancia entre nosotros por un poco más de tiempo. No puedo culparlo.

“Por supuesto. Confío en ellos, pero nunca sabes lo que va a pasar”.

“Ya hice mi trabajo hoy, que consistía en utilizar a Gungnir y Sleipnir. No te ayudaré más que esto”.

“Lo sé… pero no puedes hacer lo mismo mañana”.

La promesa entre nosotros fue un contrato mutuo. Necesitaba su ayuda y él también parecía necesitar la mía. Ante mis palabras, que transmitían este sentimiento, Kain asintió lentamente.

“Por supuesto, lo prometo. Una vez que pase el día de hoy, me uniré a tu gremio y me convertiré en miembro de Revival”.

“Bien. Hwaya, vámonos”.

Hwaya miró a Kain desafortunadamente, pero parecía haber decidido dejarme las cosas a mí mientras cerraba los ojos y respondía.

“Un”.

El Rey de los Muertos debió aparecer en la Ciudad del Vaticano. Cuando imaginé innumerables muertos vivientes rompiendo monumentos históricos en la sede de la Iglesia Católica, no pude evitar encontrarlo irónico. Mientras volaba alrededor del mundo anteriormente, establecí los puntos de transferencia de Regresar aquí y allá, y afortunadamente, Roma resultó ser uno de ellos.

“Regresar”.

Cerré los ojos y los volví a abrir. Por un momento, me preocupó haber viajado al lugar equivocado, pero de hecho estábamos en Roma. Roma estaba cerca del Vaticano, y como Yua una vez me dijo que quería visitar el Vaticano, me había acordado de establecer a Roma como punto de transferencia.

Pero la Roma que estaba mirando no se parecía en nada a la que conocía. Este lugar ya se había convertido en un infierno.

“¿Qué está sucediendo…?”

“¡Por ahí!”

Hwaya pareció haber sentido algo ya que apuntaba a la distancia. Pronto comprendí cómo se enteró tan rápido. Un dragón de fuego gigante volaba en el cielo.

[¡KUAAAAAAAA!]

El infierno que estallaba debajo de nosotros nos agarró los pies, pero la vida de mis amigos tenía mayor prioridad. Salimos disparados hacia la dirección del rugido de Laki. Mientras volamos, pudimos ver claramente los muros del Vaticano, que ya no estaban como antes.

No quedaba ni un solo edificio intacto, y era aún más difícil hallar supervivientes. Incluso Roma se destruyó hasta tal punto. No tendría sentido si el Vaticano estuviera bien.

Todo lo que vimos fue humo gris, polvo y muertos vivientes. El Rey de la Muerte había convertido a toda la ciudad en muerte.

“¡Hijo!”

“¡Padre!”

Padre, que iba montado en la espalda de Laki, gritó de alegría cuando nos vio. No parecía herido, pero su respiración agitada me hizo preocuparme.

“¿¡Salvaste a mi hija!?”

“Estoy aquí, Aju… ¡Padre!”

“¡Bien! ¡Date prisa, ve a ayudar a los otros niños!”

¿Otros niños? Miré a mi alrededor con prisa. No pude ver a Daisy ni a nadie más. Teniendo en cuenta que el Rey de la Muerte también estaba desaparecido, parecía que estaban luchando en un lugar diferente. Pero entonces, ¿por qué Daisy dejó a Laki aquí? ¿Estaba bien sin Laki? Una sensación de inquietud se apoderó de mi cabeza, lo cual inmediatamente me sacudí. Afortunadamente, Padre apaciguó mi preocupación.

“Daisy nos dejó a Laki. Debe estar pasando por un momento difícil, ¡así que ve a ayudarla!”

Había innumerables monstruos en el aire además de Laki. Cada uno de ellos era grotesco y feo. Se veían similares a los clones del Rey del Miedo, pero a diferencia de los clones que recibieron el poder del Rey del Miedo, estos monstruos parecían sin vida. Todos eran muertos vivientes.

“¿Por qué se separaron?”

“Cuando apareció, trajo un ejército enorme. ¡Solo el poder que tenía por su cuenta era aterrador…! Es peligroso, probablemente el más peligroso de los Cinco Reyes. Daisy debe haberlo sabido”.

Padre apretó los dientes y puso su lanza frente a él. La energía vibratoria convergió en un solo punto antes de dispararse en línea recta. Los monstruos que volaban cerca de él, apuntando a la carne de Laki, desaparecieron sin dejar una sola gota de sangre.

“Su poder de muerte es contagioso. ¡Es una cruel maldición que solo los Elixires pueden curar! No lo subestimes y termines lastimado. ¿¡Entendido!?”

“¡He escuchado más que suficiente!”

Padre no era el único en la espalda de Laki. Ye-Eun también estaba aquí, apretando y cargando dos dagas negras. No, esta no era Ye-Eun, sino Duca.

“¡Date prisa y ve a ayudar a la discípula de Hécate! ¡El Lava King es suficiente para aguantar aquí!”

En medio de Laki chocando con innumerables monstruos, sentí una energía de muerte siniestra desde la distancia. En el momento en que Daisy se dio cuenta de lo peligroso que era el Rey de la Muerte, debió haber dejado atrás a Laki para que se ocupara de su ejército mientras se marchaba para luchar contra él directamente. Cuando estaba a punto de cargar en su dirección, Hwaya habló.

“Shin, parece que tendré que quedarme y ayudar a Ina”.

“¿Ina? ¡Mierda!”

Me acabo de dar cuenta. Mi hija estaba sola en el suelo dominado por la muerte. La energía helada que brotaba de sus manos estaba destruyendo a los monstruos que se acercaban a ella.

En términos de poder en bruto, los monstruos en el suelo eran mucho más dañinos que los del cielo. Esto se debía a que habían devorado a todos los seres vivos y los habían convertido en uno de los suyos. Para fortalecerse aún más, incluso habían roto los muros del Vaticano y estaban tratando de llegar a otras partes de Italia. Actualmente, Ina los estaba deteniendo a todos por sí misma. Aunque poseía un maná ilimitado, todavía era una niña de menos de diez años. ¡Pero aun así se enfrentaba a tantos muertos vivientes ella sola!

Para detener la expansión de la destrucción, para proteger incluso una vida más, Ina se mantuvo firme mientras goteaba sudor. Al ver su trágica figura, me mordí los labios. Parecía que Ina era lo único en lo que Hwaya podía pensar, soltó mi mano y gritó a la vez que volaba.

“¡Cuida de Daisy, Shin!”

“Sí. ¡Cuida de nuestra hija, Hwaya!”

Con eso, nos separamos. Volé hacia arriba, mientras que Hwaya fue hacia abajo.

“¡Mami!”

“Sí, Mami está aquí, ¡así que no te preocupes!”

Al escuchar sus sinceros gritos con mi agudo oído, sonreí mientras me elevaba. Después de atravesar las nubes, sentí escalofríos por el poder de Daisy. ¿¡Hasta dónde llevó al Rey de la Muerte!? ¡Afortunadamente, pude sentir la presencia de la muerte y el poder de un dios enfrentándolo!

“¡Daisy, Sumire!”

“Kang Shin, aquí… Ahora, ganamos. Juju”.

“¡Viniste, Shin-nim!”

Al ver su fe implacable en mi fuerza, sonreí con amargura. Tenía que estar usando el poder de un dios, pero todavía estaba empapada de sudor. ¡Controlar a Laki y enfrentarse a un rey no podría ser tan fácil!

Por otro lado, Sumire, que la estaba protegiendo, parecía rara. Llevaba una brillante armadura plateada con una lanza en una mano y a Aegis en la otra. ¿Un armamento de cuerpo entero?

“¡También me volví más fuerte, Shin-nim!”

Estaba a punto de decir algo, pero decidí no hacerlo. Ahora no era el momento de hacer preguntas. Todo lo que necesitaba saber era que Sumire se había vuelto más confiable. Por no mencionar…

[El Héroe está aquí. Vino a derrotarme. El Héroe realmente venció a los demás y vino aquí. ¡Jaja, jajajaja!]

Una existencia mucho más aterradora que alguien como el Rey del Miedo me estaba observando directamente.


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3 comentarios

  1. Gracias por el cap. Pues ha pasado lo que querías respecto al maná del rey del miedo, el rey no-muerto no debería ser tan fuerte si sus cadaveres están luchando contra los demás del grupo. Me sigue cayendo fatal Kain.

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