ICDS — Capítulo 274


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Traductor: Expectro
Editor: Expectro


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Kahar (8)

Una presencia detrás de mí desapareció. Obviamente, fue la de Ellos. El enemigo del mundo frente a mí abrió los ojos.

“¿Vas a matarlo?”

“Lo congelé por ahora. No quiero que me apuñalen por la espalda, ¿sabe?”

Respondí con calma. El enemigo del mundo pareció dudar por un momento, luego preguntó.

“No pude sentir nada. ¿Cómo lo hiciste tan rápido?”

“Si te lo digo, ¿me lo dirás tú también? Cómo atrajiste a Ellos. Dudo que haya sido tu cara la que lo hizo”.

Mientras decía eso, levanté mi Lanza Caótica. La razón por la que pude congelar a Ellos tan rápido fue simple. Ya había estado dentro del dominio de Ruyue desde ese momento en que le pedí que enfriara a todos.

“… No estas malo, incluso mejor que Sir Kasina”.

Apunté mi lanza hacia él, indicando que quería pelear rápidamente. Sin embargo, ni siquiera pensó en sacar su arma y se rio juguetonamente. Como pensé, era diferente. Era diferente a todos los otros enemigos de mundos. Si tuviera que encontrar a alguien como él, solo sería el Señor Demonio del continente Luka.

“La audacia de marchar aquí, sabiendo plenamente que es una trampa. La decisión de matar a tu amigo en el momento en que te enteraste de su traición. Lo más importante, ese misterioso poder que se desborda dentro de ti incluso con la fuerza de la mazmorra desaparecida”.

Levantó la mano cubierta con su traje de poder y se frotó la barbilla. Al mismo tiempo, creció mi interés por él. Por sus movimientos, pude sentir la profundidad de las artes marciales en un nivel completamente diferente al de cualquiera de los enemigos a los que me he enfrentado hasta ahora. Parecía haber pensado lo mismo. Me di cuenta por la forma en que estaba sonriendo.

“Esto es bastante preocupante. Hm…”

En el momento siguiente, chasqueó los dedos como si llegase a una conclusión.

“¿Por qué no te alías con nosotros?”

“¿Aliar?”

“Sí, aliar. Conviértete en mi amigo”.

Me preguntaba qué iba a decir, pero pensar que sería así de aburrido. Solté un bufido y respondí.

“Me niego”.

“No, no te preocupes. Esa mujer a la que ustedes llaman Lord, su influencia no nos llegará aquí”.

Me estremecí. Él era el enemigo del mundo. Tenía sentido que supiera tanto. Pero lo que me hizo estremecer no fue el hecho de que supiera sobre el Lord de la Mazmorra, sino la forma en que lo dijo. Estaba repleto de tranquilidad como si supiera algo mucho más grande.

“Tú… ¿Cuál es tu plan?”

“Para decirte la verdad, planeaba unirme al continente Edias para impulsar mi plan, pero tiene sentido que cambie de barco ahora que apareció un socio más fuerte”.

“Socio, ¿eh?, ¿crees que es una palabra apropiada entre atacantes y defensores?”

Aunque eso es lo que dije, todavía estaba algo interesado. Si planeaba contarme más, no había razón para negarse. Después de todo, parte del motivo por el que trabajaba como Mercenario Dimensional era para obtener más información sobre los atacantes. De alguna manera esperaba que esto sucediera.

Habló.

“Por supuesto que es apropiado. Todos estamos siendo manipulados por ellos, así que somos compañeros víctimas”.

“…”

“Déjame explicarte algo. En primer lugar, no tengo el poder del mundo”.

“…”

“¿No te sorprende?”

“Lo sabía”.

“¿¡Qué!?”

No era un Héroe, ni llevaba el poder del mundo en su cuerpo. Por eso estaba devanando mis sesos en este momento, tratando de averiguar quién era el Héroe del continente Edias. El hombre frente a mí pareció sorprenderse de que pudiera reconocer al dueño del poder de un mundo. Probablemente pensó que era un privilegio del lado atacante.

Sin embargo, pronto se recuperó. Lo que dijo entonces me puso nervioso.

“Pero verás, una vez tuve un poder del mundo. Para ser exactos, lo recuperé después de matar al Héroe del continente Keteuce”.

Sentí como si me hubieran golpeado en la cabeza.

“¿Qué…?”

¿Qué quiso decir?

“Es simple. El continente Edias no es nuestro primer objetivo. Antes de venir aquí, luchamos contra la gente del continente Keteuce y salimos victoriosos en la gloria. Lamentablemente, esa gloria no duró mucho”.

“¿Qué estás diciendo…?”

“¿Curioso?… ¿Debería decirte?”

“¡Mentiroso…!”

A pesar de lo que dije, estaba retrocediendo. ¿Curioso? Por supuesto que lo estaba. Pero nunca esperé que su historia estuviera tan lejos de mis expectativas. Si lo que dijo era correcto, los invasores habían perdido el poder del mundo incluso después de destruir un mundo. Por un momento, pensé en el Señor Demonio. ¿Estaba él también en la misma posición…?

“Te voy a decir algo que no sabes. Escucha cuidadosamente. Una vez que lo hagas, estoy seguro de que te unirás a mi lado. Al igual que Sir Kasina no hace mucho”.

Cerca, un invasor apretó los dientes. Su hostilidad no estaba dirigida a mí. Estaba dirigida a algo mucho más grande y lejano. Me sentí mareado. Solo cuando Licorice me tocó por la espalda me di cuenta de que me había estado tambaleando.

“Es una historia sencilla. La razón por la que nos enfrentamos como enemigos. Te la voy a contar”.

“Continúa. Mis oídos están abiertos”.

“Bien. Al principio, éramos como tú y los habitantes del continente Edias, humanos normales que llevaban vidas comunes. Ah, para ser exactos, somos un poco diferentes a ustedes los humanos. Somos un poco más inteligentes, pero más débiles físicamente. Pero en un sentido más amplio, seguimos siendo humanos”.

“¿Y?”

“Un día, los bebés dejaron de nacer”.

Su voz era tranquila, pero oculta dentro de ella estaba una furia clara y aguda.

“Los bebés nacieron muertos. Ninguna herramienta mágica u oración podría salvarlos. No hubo nuevas vidas, y las viejas no pudieron reír incluso cuando murieron”.

Continuó.

“Los cultivos se marchitaron y cayeron en medio del crecimiento. El ganado se derrumbó en medio del parto y murió. Incluso los monstruos, que eran enemigos de la humanidad, no pudieron escapar de este destino. El flujo de maná se volvió rígido. Se tornó difícil recuperarse de las lesiones. Fue un infierno. Era como si el mundo hubiera muerto. Todas las vidas restantes estaban muriendo lentamente”.

“Eso es lo que le sucede a un mundo con el poder de su mundo tomado”.

“Correcto. Debes haber tenido un enemigo claro para dirigir tu hostilidad. Pero ni siquiera nos dieron eso. Desde que nos despertamos por la mañana hasta que apenas nos quedamos dormidos por la noche, todos lloraron lágrimas de dolor. Odiábamos la tierra, los cielos y a dios. Aun así, nada cambió. Excepto por una cosa”.

Sentí que sabía cuál era esa única cosa.

“Tuvimos que agarrarnos a algo. Debíamos lanzarnos a ello. Lo sabíamos. Más allá del camino que apareció en nuestro continente, teníamos que matarlos, decapitarlos y robarles el poder de la vida. Entendimos que esa era nuestra única esperanza. ¿Qué habrías hecho en ese caso, Héroe?”

“Habría marchado hacia ellos”.

No pude mentir. ‘No puedo lastimar a personas inocentes que viven en paz, así que moriré obedientemente con mi mundo’. No me atreví a decir eso.

“Honesto, qué honesto. Como pensaba, realmente me agradas”.

“Simplemente continúa con la historia. ¿No dijiste que habían conquistado el continente Keteuce?”

“Así es. Yo lo hice, no alguien más, sino yo. Con mis propias manos, agarré el cuello de su supuesto Héroe y lo rompí. Entonces, obtuve su poder. En lugar de nuestro mundo marchito, nos establecimos en el continente Keteuce. Salvamos a los que se rindieron y matamos sin piedad a los que no lo hicieron. Tomó mucho, mucho tiempo, pero eventualmente, todos los humanos en el continente Keteuce tenían la sangre de nuestra gente fluyendo en ellos. Así, recuperamos la paz. Ya no necesitábamos hacer nada”.

“¿Entonces por qué invadieron el continente Edias?”

“Esa es una pregunta tonta, Héroe de la Tierra. ¿No te dije la respuesta antes?”

“Mi nombre es Kang Shin”.

“Sí, Kang Shin, mi nombre es Hazen”.

Hazen me miró fijamente, como si estuviera esperando mi reacción.

“Fue porque el poder del continente Keteuce desapareció. No fue culpa de nadie. Se esfumó como si nunca hubiera existido en primer lugar”.

Me quedé en silencio.

No es que nunca lo hubiera imaginado. De hecho, lo había considerado una vez antes. Pero nunca creí que realmente pudiera suceder. No quise.

“Todavía no puedo olvidar ese día. Cuando me enteré que todos los bebés que nacieron ese día murieron, cuando descubrí que el poder desbordante del Héroe y del mundo desaparecieron de mi interior, me di cuenta… la pesadilla no había terminado. No…”

Su voz se adhirió en mis oídos como alquitrán.

“Me di cuenta de que la pesadilla no terminará. Simplemente continúa. Infinitamente”.

Negué con la cabeza.

“¿Por qué? ¿Por qué volvió a desaparecer el poder del mundo? Desbordamiento de mundos y falta de poder para sostenerlos. ¿No fue por eso que los mundos se emparejaron?”

“Correcto, eso es lo que yo también pensé al principio. ¿Había más mundos que debían borrarse? Pero eso fue imposible. El poder del mundo que una vez apoyó a todos los mundos no podría haber disminuido. Alguien, una existencia que ni siquiera podemos llegar a percibir, estaba jugando con nosotros. ¿Mantener los mundos? ¡Eso fue una basura! ¡Un pretexto y una excusa! Incluso podrían estar mirándonos pelear entre nosotros y apostando tranquilamente qué lado ganaría. Casi como ver a guerreros luchar hasta la muerte en un coliseo”.

“¿Estás diciendo que esa es la razón por la que eliminaron el poder de un mundo y emparejaron mundos?”

“Correcto. Entonces entiendes”.

Volví a mirar a Licorice y Lotte. Ambas negaron con la cabeza.

“Nunca había escuchado algo así, Héroe. Ese hombre… ha vivido mucho. Su guerra comenzó mucho antes que la nuestra”.

“Es lo mismo para mí, Querido Esposo. Para ser honesta, no puedo creerle”.

Hazen sonrió.

“En cualquier caso, cruzamos al continente Edias. Fue difícil. Habíamos obtenido paz después de una feroz guerra, por lo que estábamos demasiado complacidos con ella. Un sinnúmero de nuestros camaradas murieron, y en el proceso, matamos a incontables de nuestros enemigos. Entonces, un pensamiento cruzó repentinamente mi mente. Si esto continuaba, eventualmente pereceríamos. Ellos siempre jugarían con nosotros. A menos que tomemos la iniciativa de ellos, continuará hasta que no nos quede ni un solo trozo de carne o hueso”.

“Y… ¿Este cristal es la respuesta que se te ocurrió?”

“¡Así es!”

Asintió emocionado.

“No importa cuántos mundos conquistemos, nos dimos cuenta de que podíamos perder el poder del mundo en un parpadeo. En ese momento, una pregunta surgió en mi cabeza. ¿Qué demonios era esta mazmorra que ayudó al bando defensor? ¿Quién era este Lord que tenía un poder tan enorme? ¿No quieres saberlo, Kang Shin?”

“Lo hago, pero sin ella, la Tierra habría sido aniquilada por nuestros enemigos hace mucho tiempo”.

“Oh cielos, si confías en ella solo porque recibiste su ayuda, terminarás con un hacha en tu espalda. Mira”.

Señaló el cristal que ocupaba la mayor parte del espacio en el área. El cristal estaba absorbiendo el maná circundante y liberando maná corrupto al mismo tiempo. Eso fue lo que restringió mi poder.

“Como probablemente puedas sentir, es algo asombroso. Mientras luchamos contra los llamados exploradores de mazmorras del continente Keteuce y el continente Edias, no pudimos evitar analizarlos. Obviamente, encontramos una manera de debilitar el poder de la mazmorra. Todo lo que necesitábamos eran materiales para construir la herramienta mágica y el maná para controlarla. Logramos conseguir todos los materiales, pero el problema del maná no era algo que pudiéramos resolver en el continente Keteuce. Pero este lugar, esta Cordillera Peruta, era diferente. Había más que suficiente maná reunido aquí para operar la herramienta mágica”.

En medio de escucharlo alardear, me di cuenta de algo. Inmediatamente expresé mi sospecha.

“Esa herramienta mágica, ¿está completa?”

“¡Asombroso! ¡Así que lo notaste”

Sonrió son satisfacción.

“¡Pero todavía es demasiado grande! Su función principal tampoco se ha realizado. Tenemos que hacerlo mucho más pequeño, lo suficientemente pequeño para llevarlo. ¡También debemos aumentar su producción! ¡Pero es posible! Podemos hacerlo. Y cuando este completo, es cuando tú, compañero, entras. Tómalo y entra en la mazmorra”.

“¿Quieres que mate al Lord de la Mazmorra?”

Mordió la pregunta que le hice casualmente.

“Deberíamos compartir su poder. Entonces, formaremos una alianza. Comenzando con los líderes de cada mundo, empezaremos a mezclarnos. Eventualmente, toda la humanidad estará unida. Se formará un sinnúmero de parejas entre los dos mundos, y cuando nazcan sus hijos, ambos mundos comenzarán a convertirse en uno. No importa incluso si el poder de uno de los mundos desaparece. ¿Por qué? ¡Porque la sangre de nuestros dos mundos fluirá por las venas de todos!”

“Ho.

Dejé escapar una breve exclamación de admiración. Parecía aún más emocionado por mi reacción, ya que gritaba aún más fuerte.

“Si podemos controlar el poder de la mazmorra, que puede abrir el camino a innumerables mundos, ¿a qué tendremos que temer?, ¡nada!, ¡podremos entrar en cualquier mundo como queramos!”

“Con poder”.

“¡Correcto, con un poder infinito! ¡Al final, seremos los vencedores! ¡Vencedores indomables que nadie puede amenazar! ¡Vencedores invencibles que no serán tocados por las manos de nadie!”

“Así que estabas delirando. Estoy empezando a dudar de que existiera el continente Keteuce”.

Hablé sin rodeos. Sin embargo, inesperadamente se burló de mi respuesta.

“¿Puedes decir eso cuando sientes el poder de la herramienta mágica? ¿Crees que este poder no llegará al Lord de la Mazmorra?”

“¿Crees que será así de simple? ¿Crees que el Lord de la Mazmorra es incluso posible de matar? Inclusive si la mataste, ¿podrás tomar su poder?”

“¡Es una tonta con un poder increíble! La mazmorra es ella y ella es la mazmorra. Si está frente a nosotros, podemos analizarla. ¡Incluso podemos analizar dioses! Tomar su poder después de matarla será aún más simple. ¡Todo el poder puede guardarse en un contenedor!”

Estaba dubitativo, verdaderamente dudoso. Sin embargo, contuve mi curiosidad y pregunté.

“¿Por qué te acercaste a Ellos?”

“Escuchamos de otros exploradores que Sir Kasina tenía vínculos con el Héroe de otro mundo. Además, actualmente es el verdadero jefe de la fuerza aliada del continente”.

Verdadero jefe. Pensé en la forma en que Ellos ordeno a los caballeros del imperio. Fue discípulo del Héroe y amigo del príncipe heredero del imperio. Encajaba con el título de “verdadero jefe”.

“Además, era el discípulo del Héroe. Correcto, la persona que puede llevar al Héroe más fácilmente a una trampa. Y fue sabio. Entendió lo que dije y tuvo el cerebro para cooperar con nosotros para salvar a la gente de su continente”.

No, eso es imposible. No lo sabes. ¡Que perdió a su prometida por tus fuerzas!

Sin embargo, todavía había algo que necesitaba averiguar, algo que necesitaba confirmar. Pregunté.

“Si no pudiste quitarle el poder del Héroe al Héroe que mataste, ¿eso significa que no era el Héroe cuando lo mataste?”

“¡Eso también es correcto! El Héroe sufrió heridas graves en una de nuestras peleas anteriores. Huyó con su discípulo y le transfirió el poder. Aparte de mí y su discípulo, nadie más sabe esto. Después de todo, el discípulo ocultó el hecho de que se convirtió en el Héroe. Si lo esconde, nadie más podrá averiguarlo, a menos que sean personas como nosotros”.

Aunque sabía la respuesta, todavía pregunté.

“¿Quién es el discípulo?”

“¿No es eso obvio? ¡Es Sir Kasina, por supuesto! A quien congelaste”.

En ese momento, cerré los ojos lentamente.

Sentí que finalmente llegué a la respuesta.

La razón por la que Ellos actuó de manera tan extraña.

Por qué teníamos que venir aquí y qué poder tenía. Cómo podía ocultarme el hecho de que se convirtió en el Héroe y lo que planeaba hacer a partir de ahora.

“Ahora, me gustaría que tomaras una decisión. ¿A quién deberíamos matar? Deberías saber la respuesta”.

“No, Shin no tiene la respuesta. Yo la tengo”.

Una voz sonó desde arriba, pero antes de que pudiera mirar hacia allí, vi hacia atrás. El hielo en el que creí que había atrapado a Ellos se hizo añicos.

Me volví hacia la dirección de la voz. Allí, Ellos estaba de pie en la parte superior del cristal gigante.

“La respuesta estuvo ahí desde el principio, desde el momento en que Baruella murió a tus manos”.

“¿¡Sir Kasina…!? ¿Quién es Baruella? ¿Nos estás traicionando por una sola persona?”

Ellos sonrió sin responderle.

“Shin, lo sabías todo, ¿verdad?”

Respondí.

“Sí”.

“¿En serio?”

“Sí”.

“Y todavía me dejas en paz”.

“Lo hice”.

“Ni siquiera diste todo cuando me congelaste, ¿eh?”

“Por supuesto que no. No eres lo suficientemente fuerte de ninguna manera como para romper el hielo a pleno poder de Ruyue”.

“Gracias, amigo. Confiaste en mí”.

“Deberías agradecerme”.

“Pero no deberías haber confiado en mí”.

Me quedé sin palabras por un momento. Pensé en qué decir y elegí las palabras fáciles.

“Probablemente tengas razón. Me acabo de enterar. Si lo hubiera sabido antes, te habría matado”.

“Pero para traerlo aquí sin invocar sospechas, necesitaba que fueras el cebo. Perdón”.

Ellos se inclinó ante mí. Pronto, levantó la cabeza. Sus ojos estaban teñidos de rojo sangre.

“Muere conmigo”.

“¡No toque esa herramienta mágica, Sir Kasina!”

“Hazen, ¿sabes? En este continente hay una historia. Una historia sobre un dios que se oculta sin que nadie lo sepa. Cuando este dios aparece, rompe y destruye todo, incluido él mismo”.

Ellos sonrió con los dientes al descubierto. No solo sus ojos, sino todo su cuerpo se estaba tiñendo de rojo. En ese instante, el destello en los ojos de Hazen cambió. No había prestado atención a Ellos en lo más mínimo, pero ahora se dio cuenta de que tenía el poder para hacerlo.

“¡PARENLO! ¡AHORA!”

“Soy Kahar, Dios del Ocultamiento y la Venganza”.

Efectivamente, su capacidad para ocultarse era de primera categoría. Ni Hazen ni yo pudimos detectarlo en absoluto.

Un rayo de luz roja se disparó desde su cuerpo y penetró a los subordinados de Hazen. Instantáneamente supe que no era solo maná. Incluso entre los poderes de los dioses, esa cosa era malvada. Le estaba arrancando la sangre y el alma por completo.

Ellos alzó su espada comenzando a gotear con un aura rojo sangre. Sin siquiera una pizca de vacilación, la apuñaló en el cristal.

“Todos, mueran conmigo”.

Explotó una energía enorme. Sintiendo la tormenta de maná de la que nadie, ni siquiera Hazen, podría salir ileso…

Sonreí.


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