Todos los demás son un retornado: Historia Paralela 22

Traductor: Expectro

Editor: Expectro


Caído (1)

Nació solo. No se nombró a sí mismo, porque nació de gente que lo abandonó rápidamente, y no tuvo tiempo de ser nombrado.

[Obtuviste el título de ‘Espectador Sin Nombre’. En lugar de poder involucrarte en la corriente principal de los Registros Akáshicos, tienes el derecho de entrever el flujo.] [¡Se ha obtenido la habilidad pasiva: Profecía!]

Por el contrario, se alegró de tener la capacidad de vislumbrar el futuro. El nombre era el primer paso para definir una existencia como miembro del mundo. Desde el primer paso, se convirtió en un espectador del mundo, por lo que fue iluminado sobre su habilidad natural.

Pero la habilidad parecía no significar nada. Sólo podía entrever el futuro, pero no podía cambiarlo.

Digamos, por ejemplo: Sabía que un pueblo sería destruido. Sin embargo, los demás no le reconocían fácilmente y era difícil que se fijaran en él, así que no podía hacerles evacuar informándoles de antemano. Entonces trató de resolver la causa por sí mismo, pero todos los peligros y las crisis pasaron como si no le reconociera, y sólo rompió lo que había apuntado.

“¿Acaso… todos me ignoran? ¿Puedo decir que soy un ser vivo?”

Estaba avergonzado, desesperado y enfadado con su constitución. Después de experimentar un fracaso tan amargo por primera vez, tuvo la idea de cambiar el futuro. Primero debe cambiarse a sí mismo y hacerse más fuerte.

No importaba que nadie le reconociera si podía torcer el destino con un fuerte poder. Creyendo eso, comenzó su entrenamiento.

Ser fuerte no era tan sencillo. No podía comunicarse con los demás, así que tenía que hacerlo todo él mismo, desde las bases. Observó desesperadamente a los demás y descubrió cómo manejar armas con mayor comodidad. Aprendió cómo controlar el maná y creó un fenómeno llamado magia. Aprendió a matar o a proteger su vida. Pero pese a intentarlo hasta ahora, no pudo cambiar la realidad.

[Espectador Sin Nombre: Estás fuera de los sentidos del mundo. A veces tienes la suerte de encontrar un flujo futuro, pero no puedes cambiarlo por ti mismo porque estás fuera de la razón.]

El título que obtuvo al iluminarse convirtió todos sus esfuerzos en nada.

Salvar gente, matar a seres peligrosos o crear algo, todo eso no estaba permitido para él.

Sin embargo, su nivel y sus habilidades aumentaron constantemente. Eran tan altas que nadie en el mundo podría a superarlo, y llegó a un punto en el que era imposible aumentar más.

Aun así, no podía hacer nada, aunque se deshiciera del título y lo diera, e incluso si ganaba fuerza absoluta e intentaba cambiar la causa del incidente.

Su cuerpo se volvió rígido en un momento crucial y se tornó invisible, ignorado por todo lo demás.

“¡Oh, Cielo!”, gritó: “Si no puedo cambiarlo, ¿por qué haces que pueda ver el futuro?”

Era una plaza donde se encontraban innumerables personas. Pero pronto sería una escena en la que todos tendrían un final trágico debido a la explosión mágica de la estructura subterránea. Confirmó que por mucho que gritara, por muy fuerte que fuera su maná, no podía hacer ningún cambio.

“¿Por qué me hiciste? ¿¡Por qué!?”

En medio de la plaza llena de gente, gritó el nombre de dios por si escuchaba su voz, y por si estas personas podían oírlo y escapar de este lugar. Pero el destino siempre se le escapaba.

De nuevo quedaría solo golpeando el suelo y suspirando.

“Hijo, me has encontrado”.

En ese momento de frustración, pensando tales cosas, un verdadero dios vino a él.

“¿D-Dios?”

Un objeto demasiado brillante e invisible a los ojos, lo consideró como Dios. Realmente pensó eso.

“Sí, Hijo. Soy aquel al que has estado llamando con tanta insistencia”.

“¡Entonces esta gente! Salva a estas personas…”

Al momento siguiente, una gran explosión amortiguó su voz. Entonces esperaba que los gritos y llantos dolorosos, la sangre y la carne humana llenaran el aire.

Sin embargo, tal cosa no ocurrió.

“Sí, los protegí como querías”.

La plaza se derrumbó, pero todos los humanos que estaban en ella estaban a salvo. Las personas gritaron cuando el suelo explotó y se dispersó, pero cada uno hablaba con asombro cuando se dieron cuenta de que ningún rasguño había llegado a sus cuerpos.

“¿Estás satisfechos con esto?”

Los humanos parecían no ser conscientes de esta luz frente a sus ojos. ¿Cómo es que no podían reconocer una existencia tan magnifica y deslumbrante?

Dios le habló, a él que temblaba e inclinaba la cabeza.

“Ahora es tu turno de responderme”.

“Yo… No, ¿qué debo hacer?”

“Quiero darte un nuevo papel a ti, quien puede leer el destino, pero no puede hacer nada al respecto”.

Una voz infinitamente dulce le acarició los oídos. Se sentó de rodillas y quiso dar sus respetos a Dios.

“Lee el futuro para mí a partir de ahora, y dímelo. Dirigiré bien todos los mundos. Tú serás el medio entre el mundo y yo”.

“Pero, el futuro que he visto, no puedo afectarlo sin importar que…”

“Pero justo antes, lo hice por ti”.

Ensanchó los ojos. Era cierto. Él no podía cambiar nada, pero Dios tenía su voluntad.

“Ah, ¡ahhhhhh!”

Dos cálidas lágrimas cayeron por sus mejillas en el momento en que se dio cuenta de que había cambiado el destino.

Parecía que su existencia había sido reconocida en este mundo.

Dios le habló mientras derramaba lágrimas llenas de emoción.

“Así que ahora deshazte de tus pequeñas ataduras”.

Por un momento, el poder mágico emitido por Dios lo abrazó. Para él, que no había sentido el abrazo de sus padres, la cálida magia se sintió como el bautismo de un nuevo nacimiento.

“Te daré un nombre. ¿Quieres recibirlo?”

“Lo recibiré. ¡Lo recibiré!”.

“Una buena elección”.

Como no tenía nombre, no tuvo más remedio que retirarse fuera de las fronteras del mundo. El Gobernante Absoluto con un gran poder rompió toda esa interferencia y se atrevió a definirlo.

“Tu nombre es Gabriel. Serás un mensajero que transmita mi voluntad a la tierra y dará a conocer toda mi voluntad”.

“Sí, Padre”.

En la espalda del hombre, Gabriel, brotaron plumas blancas. De hecho, él, que había alcanzado el “límite”, finalmente trascendió la mortalidad y se convirtió en un ser superior.

Habiéndose ganado un nombre, ya no era un espectador. Al aceptar el futuro que veía, obtuvo la posibilidad de cambiarlo. De este modo, se convirtió en un mensajero.

[Te has convertido en un ser superior perteneciente a la Legión del Cielo.] [¡El título de ‘Espectador Sin Nombre’ ha desaparecido! ¡Obtuviste el título ‘Mensajero de Dios’!]

El momento en que renació como un nuevo ser, recordaría para siempre la radiante luz que lo abrazaba. Su previsión reflejó un futuro ominoso en su retina en cuanto aceptó la luz.

Gabriel lo ignoró. Pensó que la voluntad del mundo queriendo dejarlo como espectador sólo le estorbaba.

¿Pero cómo iba a saber en ese momento que esa la luz sería la cadena que lo restringiría?

* * *

La primera persona que conoció después de subir al cielo fue un hombre muy guapo.

“Los imbéciles atrapados por el monstruo han vuelto a aumentar, jejejeje”.

Su pelo era de un rubio brillante. En contraste, sus ojos centelleaban con sangre siniestra.

Aunque llevaba las mismas alas de plumas blancas y puras que el propio Gabriel, era muy frívolo y tenía un aura amistosa. Sin embargo. Gabriel pudo ver que el hombre era alguien muy fuerte que emitía dignidad de alguna forma.

No, en realidad, él, que jamás era reconocido por las personas de su entorno, sólo quería hacerse amigo de un hombre al fingir conocerlo y mirándolo directamente.

Después de que Gabriel, que estaba apegado al nombre que ha obtenido sin ocultar lo orgulloso que estaba por ello, se presentara, el hombre chasqueó la lengua y dijo su nombre.

“¿Quién eres tú? Soy Gabriel”.

“Soy Luciel. Luciel. En fin, es el nombre que me puso el monstruo”.

“No me gusta porque es como hablar orgulloso con grilletes alrededor de mi cuello. Pero si quieres llamarme después de esto, puedes elegir entre Bastardo, Estafador y Lucifer”.

‘Grilletes alrededor del cuello’.

Ciertamente, en el momento en que Gabriel recibió un nombre de Dios, se sintió completamente adscrito a él. Pero nunca había estado en el mismo grupo con nadie hasta ahora, por lo que incluso si esos grilletes lo sujetaban con fuerza, aun así los quería.

“Entonces te llamaré Lucifer”.

“Sí, Nerd”.

“Llámame Gabriel”.

“Tsk, el monstruo tiene un muy buen esclavo”.

El hombre se dio la vuelta encogiéndose de hombros.

“Por eso puede ir a su ritmo…”

“¿Por qué te llamas cómo quieres?”

“Porque nos engañó. Pero cualquier cosa que te diga ahora será inútil. Sólo trata de ver por tu cuenta un poco más. Lo notaras naturalmente”.

“Tú…”

Lucifer giró un lado de su cuerpo, torciendo la punta de sus labios y sonriendo. Y añadió: “Guarda tus palabras. Así, en el futuro, parecerás menos estúpido”.

También conoció a otras personas. Eran entusiastas seguidores de Dios, más allá de él mismo.

“¿Eres un nuevo hermano? Encantado de conocerte. Soy Miguel”.

Su aspecto era tan bueno como el de Lucifer, pero su impresión y actitud eran las de un hombre que parecía ser su completo opuesto.

“He oído que tus habilidades son realmente buenas. Para poder superar el poder de los Registros Akáshicos durante un tiempo, le serás de gran ayuda. Es una necesidad para él, que gobierna todo el mundo”.

Miguel exudaba una sonrisa infinitamente brillante y una energía luminosa. Como un fuerte guerrero, era un hombre que parecía estar en medio de una luz brillante sin un solo defecto.

Pero Gabriel también pensó que no era tan simple.

“¡Estoy deseando trabajar contigo en el futuro, Gabriel!”

“Sí, Miguel. Por favor cuida de mí”.

Gabriel fue intuitivo. Este Miguel probablemente no tendría una muy buena relación con Lucifer. Sin embargo, el gruñón Lucifer obedecía las órdenes de Dios, y eran bastante buenos, los tres hermanos.

“¡Soy Rafael! Puedo traer a los muertos a la vida. ¿Lo sabías? Mi fama hizo eco por todo el mundo, y un gran hombre vino a mí. Si quieres mi ayuda, tendrás que quedar bien conmigo”.

“Este chico es muy fácil de leer. Cuántos mundos hay, ¿dijo en todo el mundo?”

“Encantado de conocerte, Rafael. Soy Miguel, su guerrero”.

“Yo soy Gabriel. Es nuestro primer encuentro, así que lo siento, pero podrías ser apuñalado por la espalda si no cuidas tu boca después. Es una profecía, así que creo que es bueno escucharla”.

“¿Oh, hmm?”

Raphael, que tenía el poder de la curación, se añadió y estaban equilibrados.

“Tengo el nombre de Uriel. ¿Puedo llamarte… Gabriel?”

“Claro, todos somos iguales”.

“Sí, de lo contrario sería molesto determinar el rango”.

“Uriel, es un bonito nombre. Mi hermana, soy Miguel. Su gran guerrero. Cuento contigo”.

“Llámame, Rafael. Tengo un poder curativo. Si estás enferma, ven de inmediato”.

“Oh, ¿q-qué tipo de habilidades tiene Gabriel? Por favor dímelo en detalle más tarde”.

Uriel apareció, conectándolos a todos en el medio, y la relación entre todos pudo hacerse bastante estrecha.

Por supuesto, algo molesto ocurrió con el intercambio emocional. Específicamente, Miguel y Rafael tenían una afinidad racional con Uriel.

Era un poco sorprendente que ellos, que eran los seres superiores, se dejaran llevar por las emociones, pero afortunadamente Uriel pensó que tendría un buen equilibrio en medio de los dos.

Aunque Miguel era mucho más atractivo que Rafael a los ojos de cualquiera, Uriel no discriminaba entre ambos, sino que los trataba como compañeros iguales y evitaba el conflicto.

“¿¡Qué!? ¿Piensas así, Gabriel? No, no me siento especialmente atraída por Miguel…”

Sin embargo, al escucharlo, Uriel aparentemente decepcionada estiró los hombros y las alas.

“¿No lo estás? Creo que todo se debe a tu habilidad que Miguel y Rafael pueden llevarse bien”.

“Jaja, Luciel tiene razón. Gabriel es un idiota”.

“¿Por qué?”

“Eres un adivino. Averígualo con tus propias habilidades”, comentó Uriel, sacando su roja y brillante lengua para confundir a Gabriel. Ella extendió sus alas y salió corriendo. Él no podía entenderla, pero pensaba que las criaturas femeninas eran así.

Todo era perfecto. El mensajero de Dios estaba absolutamente satisfecho con la nueva vida cotidiana que tenía en sus manos.

El Dios en el que Gabriel creía gobernaba muchos mundos sin discordia, y daba salvación a muchos humanos, por lo que la previsión de Gabriel encontró una clara utilidad. Ocasionalmente su visión futura le había transmitido ansiedades confusas, pero no las creyó.

De hecho, se limitó a ignorarlo, no deseando escapar de este cómodo lugar de descanso. Hasta que un día, Lucifer se acercó a él con rostro serio. Siguió ignorándolo de esa forma.

“Hey, Gabriel”.

“Luciel”.

“Llámame Lucifer”.

Las alas de Lucifer se volvieron grises al instante. Gabriel abrió los ojos cuando sintió que toda la zona estaba aislada de la influencia de Dios.

“Mira hacia el futuro. Específicamente, a lo que el monstruo quiere hacer”.

Hablando con voz rígida y endurecida, Lucifer le lanzó algo parecido a un trozo de yeso gris. Después de aceptarlo, Gabriel se dio cuenta de que era un objeto que repelía el maná, rechazaba todos los tipos de maná. Al mismo tiempo, fue capaz de predecir esto y el futuro que seguía con claridad.

“¿Lo has visto? Debes haberlo hecho. Sí, ¿cómo fue?”

“Tonterías…”

Gabriel creía que Dios era perfecto y que viviría una vida cotidiana tranquila en Sus manos. Sin embargo, en ese momento, por cierto medio, se formaron grietas irreparables.


Ex: Pues, se que había dicho que los sacaría todos de golpe el sábado, pero algo con lo que no contaba era con la liberación de capítulos de forma pública de la página en ingles, y algo con lo que menos contaba es que los malditos está semana creo no han liberado ni uno, por lo que me tocará ahora en caso de que no los liberen tratar de encontrarlos en otra parte. Saqué este que fue el último que hicieron público por considerar que está mal el capítulo por si mismo, en caso de tener éxito encontrando los otros pues entonces si los sacare el sábado siguiente será. Disculpen las molestias.


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rick4421
rick4421
hace 10 meses

“¿No lo estás? Creo que todo se debe a tu habilidad que Miguel y Rafael pueden llevarse bien”.

De tal palo tal astilla ,igual de densos

Gracias por el cap

tp_shin
tp_shin
hace 10 meses

No pasa nada, puedo esperar. La historia de Gabriel está bastante bien y tiene una buena tragedia, yo creía que los 5 arcángeles eran parte del cuerpo de “Dios” que se separaron, pero ver que no era así es muy interesante. Gracias por el cap

Hagmid
Hagmid
hace 10 meses

Súper verde, Gracias por el cap.
PD: No aparece en el indice.

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