Lord malvado — Volumen 1, Capítulo 3

Traducción: Leizer5991

Edición: Absolute

Absolute: La tardanza de este capítulo se debe en gran parte a mi lentitud y algunas cosas que me ocurrieron de camino. Le pido disculpas a los lectores y a Leizer por esto. Espero disfruten el capítulo.

EZ: Si… no tengo tanto derecho de quejarme como dije me impresiona siempre como el cambia todo lo que pongo a esto con tanta calidad pero… desde septiembre no sale nada… entiendo que no tienes toda la culpa [su laptop muriendo y volviendo a la vida] pero te tomaste tu tiempo… bueno igual veré si logro alistar la traducción del takataka del cap 4 a español para que comiences la edición del mismo lo mas pronto que me sea posible bueno disfruten del cap de hoy. De paso les recomiendo la novela web de esta misma NL en enzeam ya vamos casi acabando el arco/vol 5.


Anterior |Índice| Siguiente


Issen-Ryuu

Alguien con aires de vejez había llegado.

En el jardín de la excéntrica mansión, un anciano —el maestro Yasushi— se encontraba sentado en seiza frente a mí.

Su figura sentada en el césped era digna.

Su aspecto —la barba tupida y vistiendo un kimono algo desgastado— casi lo hacía parecerse a un ronin; el anciano, sin embargo, emanaba una atmósfera que se podría decir era de lo más distinguida. Tal debía ser un hombre que hubo dominado las verdaderas artes marciales.

—… Liam-dono. —El maestro vociferó mi nombre, lenta y silenciosamente.

—¿S-sí?

Advirtiendo mi leve temblor, el maestro me sonríe un poco diciendo:

—No hay porqué de estar nerviosos. Primero, le explicaré de qué trata mi* escuela de esgrima** —dice el maestro, mostrándome una espada. (EZ: *Aquí Yasushi utiliza un pronombre personal usado en los dramas históricos que emplean los actores samuráis para hacerse pasar por alguien de aquella época; el chiste, en pocas palabras, es el uso de este pronombre, «sessha». De aquí en adelante trataré de implementarlo si lo veo divertido y conveniente de usar. **Esto a como dice qué escuela o estilo de esgrima usa.)

Como en este mundo(isekai) también existen las katanas, opté por aprender a usarlas puesto que de todos modos ya venía pensando estudiar la esgrima.

No lo pensé mucho antes de tomar esta decisión, pero siento que resultó ser la elección correcta.

Si puedo aprender de alguien como él, no me cabe duda de que no fue un error elegir las katanas.

—Liam-dono, la técnica secreta de mi escuela es mortífera. No se debe de mostrar imprudentemente. No obstante, parece ser que quiere presenciar cuán fuerte es sessha. Por tanto, le daré como ocasión especial una única demostración de mi técnica secreta. ¡Empero!* Fuera de los involucrados, nadie más ha de estar presente; le agradecería que usted, lord Liam, sea el único testigo. (Ab: Dado que la forma de hablar de Yasushi tiene toques teatrales y literarios, creo que sería buena idea dejarlo usar palabras de uso mayormente literario en nuestro idioma. ‘Empero’ sirve como un sinónimo de «sin embargo», «no obstante», etc., mas es poco usado en la vida diaria debido a su naturaleza académica.)

No me esperaba que de pronto se le ocurriera enseñarme su técnica secreta.

Estaba casi seguro de que se mostraría más reacio a mostrar algo así, pero en lugar de eso se mostró afable y serio en relación con las artes de la espada; mi maestro debe de ser una persona con buen corazón.

Amagi, desde atrás mío, le dirige a mi maestro una mirada escéptica.

—Por razones de seguridad, eso es inaceptable.

—Estás siendo descortés, Amagi.

Pero Amagi no desistió pese a mis advertencias.

—No, la seguridad de Danna-sama es mi máxima prioridad.

La expresión del maestro se mantiene igual, sin mostrarse enojado. Pero, tras unos momentos, el maestro vuelve a vociferarse, en su voz total calma y claridad:

—En ese caso, no podré permitirme aceptar esta petición.

¡Qué compostura ante una autoridad!* A este hombre se lo debe de tomar en serio. Estoy seguro de que está bastante confiado en su propia fuerza. (Ab: *Solo diré que odié editar esta oración. Maldit-… Ains, cómo sea; si por alguna razón no llegan a entenderlo, Liam está alagando la respuesta directa de Yasushi pese a estar frente a una «autoridad suprema».)

¡Yo… quiero aprender de este hombre!

—¡Amagi!, ¡yo lo autorizo!

Amagi no pudo disentir de mis fuertes aspiraciones y al final se mostró de acuerdo a regañadientes.

—… Si sucede algo, por favor pida ayuda de inmediato. Y otra cosa…

—¿Hm?

Amagi me entregó una terminal antes de continuar:

—He oído que ha habido muchos espadachines que resultaron ser un fraude, así que si quiere puede usar esto para investigarlo.

—¿Investigarlo?

—Sí, pues esto concierne a mecánicas utilizadas en actividades fraudulentas… ¿Le parece bien?

La mirada de Amagi se dirigió al maestro, quien se mantuvo sonriente sentado en su sitio.

—Cómo sea.

—Bien pues, me iré a otro lado. Danna-sama, por favor tenga sumo cuidado.

Amagi se alejó tras decir esto, y me quedé a solas con el maestro.

El maestro se puso de pie, cogió unos troncos que había preparado y me los entregó.

—¿Va a cortarlos?

Eran troncos para nada remarcable; la terminal que detecta objetos relacionados con actividades fraudulentas no pareció reaccionar al acercárseles.

—Sí, así es. OK pues, colóquelos a mí alrededor, en lugares donde mi katana no pueda alcanzarlos. Liam-dono puede es libre de elegir las posiciones.

Acatando su pedido, coloqué los troncos en diferentes lugares, para que luego ser incrustados en el suelo por manos del maestro.

Como resultado, los troncos se hubieron colocado en varios lugares con el maestro como centro de la escena.

Estos se encontraban a distancias variadas, haciéndole imposible alcanzarlos a todos aún si extendiera al máximo la katana con su brazo; algunos estaban a más de cinco metros de distancia entre sí.

El maestro, aún con la espada guardada en su funda, da una explicación sobre la técnica secreta:

—Liam-dono, el Issen-Ryuu es una técnica secreta que combina los poderes de las artes marciales y el poder mágico. Esta técnica por sí sola es suficiente. Si logra dominarla, lo restante será practicar lo básico.

La esgrima de este mundo(isekai) es una que bien parece salida de la propia fantasía.

Con cosas como tajos voladores* y técnicas que parecen ignorar las leyes de la física, es una escuela con el pensamiento de que una sola técnica, tal como la ya nombrada, es más que suficiente. (EZ: *como las técnicas de Zoro de cortar; enviar cortes por el aire).

El Issen-Ryuu… debe ser una escuela de esgrima impresionante.

—Es una técnica secreta de la que hay que ser cuidadosos de no mostrar descuidadamente… Aunque bien es cierto que con total maestría de la técnica se anula este problema. En todo caso, este es el secreto del Issen-Ryuu.

Terminado su discurso, el maestro chocó el mango de la katana con su pulgar izquierdo, para luego retraerlo, finalmente pudiéndose escuchar un pequeño chasquido. El maestro mostró hizo esos pocos movimientos con total naturalidad, y eso fue todo…

—¿Qué pasa, maestro?

Me pronuncié al maestro que se hubo quedado callado, lo que me pareció bastante curioso, cuando de pronto escuché el sonido lejano de troncos impactando con el suelo.

—… Esto es una broma, ¿no?

Cada tronco fue cortado…, ahora esparcidos en pedazos sobre el suelo.

 

 

El espacio descubierto por el corte en los troncos es apreciablemente liso, y cada uno fue cortado en diferentes ángulos. Ninguno se encontraba al alcance de su katana, y de alguna manera…, ¿no parece una técnica similar al iai? En primer lugar, ¿cuándo desenvainó su espada? No lo vi hacerlo. (Ab: El «iai», o «iaidō», es un tipo de arte japonés que trata sobre el desenvainado y envainado de la katana. La técnica ilustrada por este arte es la de «poder atacar o defenderse a la vez que se desenvaina, comenzando por tanto el enfrentamiento con el arma aún en la saya (vaina) y desenvainando con la velocidad apropiada para atacar o contraatacar al oponente sin darle tiempo a reaccionar»; explicación en Wikipedia).

Me encontré ostensiblemente confundido al no poder comprender lo que presencié el maestro tomó una bocanada de aire antes de finalmente decir:

—Este el secreto del Issen-Ryuu.

Aún aturdido por el suceso, le di un vistazo a la terminal, pero no advertí que mostrara reacción alguna.

—¿Cuándo los cortó?

Para mi sorpresa, el maestro me mostró otro ataque con su katana.

Otro tronco fue cortado —uno de los extras que no preparé para la ocasión—, pero el asunto es que esta vez estaba detrás del maestro.

La terminal que detecta fraudulencias no mostró respuesta, yo quedando atónito.

—Lo descubrirá en el proceso de aprendizaje del Issen-Ryuu. Solo a través de una rigurosa autodisciplina es que podrá obtener la respuesta. Ahora bien, le haré la pregunta: ¿quieres aprender el arte del Issen-Ryuu?

¡Eso es obvio!

—¡Sí! —Asentí con fuerza.

¡Qué impresionantes son los mundos(isekai) de fantasía! ¡Nunca pensé que habría una técnica tan increíble! Si me las arreglo para dominarla, ¡me volveré fuerte!

◇ ◆ ◇ ◆ ◇

«Este tipo es muy crédulo», fue lo que pensó Yasushi al ver los ojos de Liam brillar.

Se sentía algo culpable de engañar a un chiquillo, pero igualmente debía ganarse el sustento para sobrevivir.

«Este chico sí que tiene mala suerte, teniendo que aprender esgrima de un principiante como yo que solo se dejó crecer el pelo por las apariencias».

Se llamó a sí mismo «sessha» delante de Liam, dando un aire de lo fuerte que aparentaba ser. Por dentro, no obstante, no era un maestro de la espada.

Solo es un hombre con la apariencia de uno; ese es Yasushi.

«Bueno, los aristócratas son generalmente tipos malos. Mejor intento quitarle todo el dinero que pueda».

Su mirada se dirige a los troncos que acababa de cortar.

La técnica que mostró hace unos momentos no fue más que un truco de magia cuya única función era hacerlo parecer genial.

Los troncos fueron cortados de antemano, y los que le dio de muestra a Liam no habían sido alterados; fueron reemplazados a mitad de camino.

«No te sientas mal. Es tu culpa por no darte cuenta de un truco tan simple».

Yasushi vuelve la mirada a la terminal en la mano de Liam, y mentalmente se da una palmadita en el pecho.

«Uf, eso me puso de los nervios. Me sorprende que no pudiera ver a través del truco. Si hubiese detectado lo que hice, habría intentado salirme con la mía diciendo que reaccionó porque estaba usando magia. ¿Estará defectuosa…? Bueno, ¿qué más da?».

Era una herramienta dedicada a detectar fraudulencias, pero resulta que tiene un defecto.

Reacciona a actos fraudulentos avanzados, pero no a trucos de magia primitivos y cosas por el estilo. En otras palabras, los trucos de pacotilla de Yasushi eran demasiado malos como para provocar una reacción en la terminal.

Yasushi se dirigió a Liam:

—Pues bien, comencemos con lo básico de inmediato.

—¡Sí, maestro!

Mirando como Liam parecía creerle plenamente, Yasushi se soltó una risita internamente.

◇ ◆ ◇ ◆ ◇

Hubieron pasado tres años desde que Yasushi empezó a enseñarle esgrima a Liam. Este seguía repitiendo lo básico que se le enseñaba. Yasushi miraba desde lejos a su aprendiz hacerlo.

—Qué envidia dan los niños por cuán rápido aprenden las cosas… Ahora bien, ¿qué deberíamos enseñarles a continuación?

No solo le enseñó lo básico de la espada, sino también lo básico del manejo de la lanza, el combate cuerpo a cuerpo, los cuchillos y muchas otras cosas.

Lo básico no solo se enseñaba con la espada, sino también con lanzas, manos desnudas, espadas pequeñas y muchas otras cosas.

La razón de esto era que era necesario aprender las características de variedad de armas o algo así, y con esto convencer a Liam para que lo hiciera. No es que hubiera una verdad razón para ello.

Para empezar, no había mucho que Yasushi pudiera enseñarle.

Mientras instruía a Liam, la mayoría de las veces le enseñaba los fundamentos de las artes marciales y otras cosas que había buscado en vídeos gratuitos y demás fuentes de manera solemne. Exclamar frases de personajes históricos durante el entrenamiento era suficiente para dar por satisfecho a Liam, así que resultó bastante sencillo.

Descansando a la sombra de un árbol, Yasushi volvió la mirada hacia la nueva mansión.

La anterior mansión excéntrica había sido desmantelada, y lo que se preparó en su lugar fue una mansión mucho más modesta.

Era una mansión que uno no se esperaría encontrar en la casa de un conde.

—La familia Banfield tiene muchos malos rumores, pero el actual lord vive una vida relativamente modesta.

Incluso el trato que Yasushi recibió no fue nada malo.

De hecho, se sentía algo incómodo por el buen trato que recibía, al punto de sentirse algo desmotivado.

—Creía que los nobles eran más despóticos y despiadados…, pero este mocoso es monumentalmente serio.

Liam era diferente a los nobles conocidos por Yasushi.

Hoy también repetía desesperadamente lo básico que le había enseñado.

—Aunque no veo el punto de que un noble se haga fuerte. Estoy seguro de que sus súbditos lo protegerán.

Yasushi suelta un bostezo, sintiendo que no hay nada malo con hacer eso; al menos, ese debería ser el caso.

En solo tres años, Yasushi estaba empezando a quedarse sin cosas que enseñarle a Liam. Repitiendo lo básico diligentemente, Liam demostró ser capaz para aprender cosas.

De hecho, se está volviendo más fuerte que Yasushi.

No podía hacer o decir nada descuidadamente ya que podrían descubrir su farsa. Ergo, pasa el tiempo solamente observando.

—Simplemente observar es fácil de hacer, pero esa muñeca se aparece de vez en cuando a vigilar. Más bien, ¿por qué la mantiene a su lado?

A los nobles casi nunca no les agrada la idea de tener a sus muñecas cerca de ellos.

Aún si poseyesen una, normalmente las mantenían ocultas.

Por eso Liam parecía un bicho raro a los ojos de Yasushi. Pero tenía cierta idea del porqué.

—Que le hayan entregado el territorio y títulos a un niño incrédulo…, los nobles sí que son incorregibles.

Liam fue criado en un ambiente especial como aristócrata, y Yasushi estaba convencido de que probablemente de ahí venía su ingenuidad.

—Bueno, es bastante irónico que el territorio se esté desarrollando gracias a ello.

El anteriormente moribundo territorio había mejorado en cierta medida estos últimos años.

Exsoldados y residentes del territorio —ahora entrenados adecuadamente— han estado trabajando en la infraestructura.

La estancada industria del territorio se tornó más activa, y el hecho de que el dinero de los contribuyentes se utilizara en el territorio más seguido que nunca lo volvía aún más vibrante.

Sin embargo, la enorme deuda no desaparecía, dificultando el cambio en los niveles de pobreza.

—Hasta me da algo de lástima ese mocoso; esforzándose sin saber nada de lo que está haciendo. Casi que se me escapan las lágrimas.

Yasushi sintió un poco de simpatía por Liam, pero eso era todo.

No tenía planeado decirle nada sobre que de lo estaba engañando, y simplemente seguiría sacándole el dulce jugo al lord. No obstante, había una cosa que le preocupaba a Yasushi.

—Pero ese mocoso… Parece que odia la corrupción y esas cosas. También se deshará de mí si se estera de mi farsa, ¿no?

Liam caía en la categoría de un aristócrata que se tomaba las cosas muy en serio. ¿Qué ocurriría cuando encontrase algo de corrupción?

Yasushi se sentía un poco inquieto.

◇ ◆ ◇ ◆ ◇

Ha pasado un tiempo desde que empecé a aprender artes marciales, la nueva mansión ya completada.

La había imaginado bastante simplona, pero esta mansión —desde mi punto de vista— se ve remarcablemente magnífica y completa.

—¿No debería ser más que suficiente?

La mansión preparada para mí se supone que sería simple, pero igualmente estaba satisfecho con ella. Para empezar, es lo suficientemente espaciosa.

El techo es alto, y el aspecto es adecuadamente espléndido.

Sin ser excéntrica ni poco original, la mansión no presentaba inconvenientes para vivir en ella.

Mientras firmaba papeles en la oficina, Amagi me pregunta sobre mis planes futuros.

—Danna-sama, ¿cuándo piensa entrar en la próxima cápsula?

—¿Ya ha llegado la hora?

Hay momentos concisos en los que se puede entrar en las cápsulas educativas.

No es posible absorber todo el conocimiento que proveen las cápsulas educativas solo con entrar una vez por una o dos décadas.

Por lo que se debe entrar en ellas varias veces antes de llegar a la edad adulta.

—¿Cuándo falta para la próxima vez?

—Cuando usted quiera; ya no es un problema. Esta vez tenemos pensado dejarlo ahí por unos seis meses.

—Pues entraré dentro de no mucho. Mientras tanto, te dejo a ti a cargo de gobernar.

Mientras archivaba el trabajo en silencio, la mano de Amagi se detuvo al toparse con un documento.

Consultando los documentos electrónicos que flotaban en el aire, Amagi se dedicó a comprobar el contenido de estos con otros datos, uno tras otro.

—¿Pasa algo?

—Por favor eche un vistazo a estos documentos.

Pese a notorios intentos de ocultarlo, aún se pueden apreciar rastros de manipulación por parte de los funcionarios.

… Malversación.

—… Llama inmediatamente a quienquiera que entregó estos documentos —dije con una voz más baja de lo normal.

Amagi se arqueó ante mí.

—Entendido.

Amagi procedió a contactar a la persona en cuestión; unas horas más tarde, un hombre de considerable estatus entre los funcionarios llegó a la mansión.

◇ ◆ ◇ ◆ ◇

Quien apareció era un horripilantemente gordo hombre vestido con un traje apreciablemente caro.

Llevando sortijas de joyas en cada dedo de ambas manos, iba vestido de una manera que casi parecía gritar a los cuatro vientos: «soy rico».

Era un hombre asquerosamente rico con una asquerosa vestimenta; un vulgar hecho y derecho.

De ninguna forma me vestiría como este tipo.

Este funcionario me dio una sonrisa tosca mientras explicaba:

—Milord, no creo que usted pueda entenderlo, pero este es un gasto necesario para hacer mi trabajo. No hay nada que dependa solo de esos números en los papeles que usted vio.

Permitiéndole inventar excusas sobre la falsificación en los documentos, siguió hablando sin parar dando una razón tras otra. Dado que lo dicho tenía algo de sentido, decidí pedir la opinión de Amagi.

En este tipo de situaciones, se puede confiar en las inteligencias artificiales.

Priorizan la eficiencia al no tener emociones innecesarias.

—He confirmado la malversación de fondos. Asimismo, se ha identificado otros delitos adicionales. Para empezar, la malversación en sí solo ha logrado estorbar con el mantenimiento del territorio, habiendo habido muchos gastos inútiles que no encuentro necesarios para el territorio.

Recibí los documentos electrónicos que Amagi tenía preparados, y revisé la información.

Leí muchas cosas sobre el funcionario parado enfrente mío. Me sorprende su capacidad para sonreírme aun después de haber hecho todo eso.

Desde malversación simple hasta la trata de personas y sobornos; es la propia encarnación de un funcionario corrupto.

Dejando de lado su apariencia, su trabajo es digno de mi admiración. Pero uno de los puntos escritos llamó mi atención. (EZ: Como lord malvado XD).

Era la información de que este tipo hizo desaparecer a uno de sus subordinados. Lo incriminó por malversación, y ejecutó a toda su familia.

Eso me hizo concluir de qué manera trataría a este funcionario.

Fue muy gracioso ver al funcionario ponerse rojo y tratar de darme un sermón.

—Milord, no crea en lo que dicen las muñecas. Esas cosas son lo que destruyó la civilización anterior, y son los enemigos de la humanidad. Milord está siendo engañado. Claro, quizás haya cometido cosas que pueden ser consideradas como crímenes. Pero todo el mundo hace cosas así. Además, es el aceite lubricante necesario para hacer mi trabajo. ¡Y esto no lo entendería una muñeca!

Ignoro el sermón sin importancia del funcionario.

Este tipo me hizo recordar algunas cosas que me revuelven las entrañas.

Eso por sí me hizo enfadar.

—Oye, cuéntame… ¿Disfrutaste matar a tu subordinado? ¿Qué pensaste al incriminarlo de malversación?

—¿P-perdón?

—Te pregunté si disfrutaste incriminar a tu subordinado y vivir para contarlo.

—¿D-de qué está hablando?

Ver al oficial sudar frío me hizo acordarme de mi jefe de mi vida pasada.

Podía ver la similitud entre mi antiguo jefe, que me incriminó por malversación, y el funcionario que estaba delante de mí.

Es de lo más irritante.

Observándolo en silencio, la mirada del funcionario se volvió a todos lados.

—B-bueno, supongo que algo así pasó.

Tomé la katana que suelo cargar conmigo. Al ver esto, Amagi salta a detenerme.

—¡No lo haga, Danna-sama!

Mientras proceso a desenvainar el funcionario parece rendirse de seguir con la farsa, dejando escapar sus verdaderos pensamientos en mi cara:

—¡Oye, mocoso! ¿¡Gracias a quién crees que sigues vivo!? La única razón por la que sigues vivo es porque estuvimos ahí para apoyart…

Viéndolo gritar insultos, desenvainé la katana y salté sobre el funcionario, balanceando el arma hacia abajo y cortándolo verticalmente en dos. Todo esto sucedió casi instantáneamente.

La cara del funcionario recién cortado mostró una mirada de no entender lo que había pasado. Pese a la juventud de mi cuerpo, he practicado el fortalecimiento físico durante tres años.

Había llegado al punto de poder cortar a una persona; y no era un chiste.

Los resultados del fortalecimiento físico y el aprendizaje del Issen-Ryuu habían dado sus frutos.

La sangre brotaba del funcionario bisecado, el salón quedando abominablemente manchado de sangre. De haber sabido que este iba a ser el resultado, habría sido mejor no llamarlo a la mansión.

—… Cierra tu sucia boca.

Al acercarse, Amagi me rocía de un aerosol limpiador y este me cubre de espuma. Las burbujas desaparecen rápidamente, pero a su vez las manchas de sangre en mi ropa y cuerpo también se desvanecen.

—Danna-sama, ya está muerto.

Me calmé un poco al escuchar la calmada réplica de Amagi. Tal parece que me dejé llevar.

Miré al fallecido funcionario y empecé a enfadarme de nuevo.

El crimen de este tipo me recordó a mi jefe en mi vida pasada; lo corté por haberme irritado.

—El único que tiene permitido usar mi poder soy yo. ¡Basuras como tú solo deben morir! Qué irritante… Amagi, investiga todo esto a fondo. ¡Ejecutaremos a todos los oficiales corruptos!

Si bien puedo cuidar de los subordinados que me obedezcan, no me agradan los que tratan de usarme como marioneta.

Y soy el único que puede abusar de mi pueblo.

—Danna-sama, por favor retire su mano de la katana —dijo Amagi agarrando mi mano que aún sostenía la katana, envolvió suavemente mi mano con las dos suyas. Intenté soltarla, pero mis dedos no se movían.

—¿E-eh?

—Permítame ayudarlo.

Cuidadosamente liberó mis dedos inmóviles uno por uno de la empuñadura de mi katana. Cuando por fin la solté, me encontré sudando intensamente.

… ¿Me sentía culpable por matar a alguien por primera vez?

Es bastante patético, siendo alguien a punto de convertirse en un lord malvado.

Amagi tomó mi katana, limpió las manchas de sangre y la guardó en su vaina.

—En cuanto al asunto anterior, si nos deshacemos de todos, tendremos problemas con nuestro trabajo.

—¿Tenemos tantos oficiales corruptos?

—Sí. Parece que la corrupción ha estado desenfrenada durante mucho tiempo. Puedo ocuparme de los negocios en su nombre, pero preveo la aparición de problemas sustanciales.

No puedo dejar que Amagi cargue con todo eso.

—¿Tienes alguna solución?

—Necesitaremos más de una muñeca bien capacitada (no estoy pidiendo unas del mismo nivel mío) o una inteligencia artificial especializada para manejarlo.

Mientras escucho la opinión de Amagi, bajo la mirada hasta el difunto oficial.

«Una inteligencia artificial sería más útil que estos tipos —pensé—. El problema es la opinión pública».

Como bien dijo Brian, parece no ser bien visto usar inteligencias artificiales a gran escala en los ojos del imperio. Pero ese no es mi problema. No me importa.

Porque yo soy… un hombre que aspira ser un lord malvado.

No me importa lo que piense la gente, pero haré lo que pueda para mantener las apariencias. Podemos usar tanto inteligencias artificiales como seres humanos.

—¿Cuántas son necesarias?

—Al menos unas treinta de producción en masa —responde Amagi inmediatamente—. También tendremos que administrar la mansión. Todo lo que necesitamos ahora es una inteligencia artificial que se especialice en gobernar el territorio junto con sus máquinas subordinadas, y no habrá muchos problemas.

En este mundo(isekai), muchos dicen que no se puede confiar en las inteligencias artificiales porque ser traicioneras.

Pero si me lo preguntaran, yo diría: «¿Y qué con eso?». Los humanos también pueden traicionarte. No, confío aún menos en los humanos. Dado el caso, es mejor seguir la opinión de Amagi.

—Haz lo que creas necesario.

—¿Está seguro? ¿No afectará a la reputación de Danna-sama?

—No me importa. Confío más en ti que en estos tipos.

Mirar al estúpido funcionario me hizo recordar otra vez lo muy basura que era.

—… Empezaré enseguida.

Entrecerrando los ojos, solté una voz tan ronca que hasta me sorprendió a mí mismo:

—No necesito a nadie que se me oponga.

◇   ◆   ◇   ◆   ◇

El territorio de la familia Banfield.

Había un gran alboroto en la taberna, pues parece haber empezado una purga funcionarios corruptos.

Existían muchos funcionarios que se aprovechaban de sus poderes, y la mayoría de ellos ya han sido acusados de algún crimen…

—Oye, ¿escuchaste? Se dice que el lord ejecutó a otro de los funcionarios corruptos.

—Patrañas. El lord tiene apenas unos diez años.

—¡Es verdad! ¡Un amigo mío que trabaja en una oficina del gobierno me dijo eso!

—¿Conoces a un funcionario?

—Es un conserje en la oficina del gobierno.

Desde la generación de Liam, el dinero de los contribuyentes se ha invertido en el mantenimiento del territorio. El desarme se hubo llevado a cabo y los soldados están regresando al frente con el entrenamiento adecuado.

Se rumoreaba que la flota espacial de 30.000 naves se vio reducida a una décima parte de su tamaño.

El dueño de la taberna hablaba con un cliente habitual que leía el periódico en el mostrador, pensando en el ligero aumento de clientes reciente.

—¿Ha leído esto, maese? La educación obligatoria ha sido cambiada de tres a seis años.

—Sí, me enteré —respondió el maese mientras servía bebida a sus clientes—. He oído que están en un apuro para preparar las escuelas. Un cliente que trabaja en el negocio de la construcción se reía de lo ocupado que estaba ahora.

—Es una bendición para la economía. Quiero un pedazo de ese pastel.

Era un cliente habitual quien bebió del alcohol ofrecido, pero ahora bebía uno más caro que lo habitual. Siguió leyendo el periódico electrónico con un artículo sobre Liam.

—De todos modos, el nuevo lord es muy audaz, ¿verdad? ¿No que tenía solo diez años?

El maese se lleva las manos a las caderas.

—Es difícil de creer. Hace cinco años, no imaginaba que podría pasar esto —dice un cliente, apurando el resto de su bebida.

—Espero que esto sea solo el comienzo de los buenos tiempos.

—Totalmente. —Asiente el maese.

◇ ◆ ◇ ◆ ◇

Brian se encontraba educando a los sirvientes recién contratados en la nueva mansión. Los susodichos fueron considerados no solo por sus apariencias, sino también por las habilidades que poseían y sus personalidades. Esos que solo tenían buen aspecto fueron despedidos por Liam.

Brian estaba internamente conmovido por estos talentosos jóvenes serios parados ante él.

«Por fin tenemos sirvientes decentes trabajando para nosotros».

Sin embargo, muchos de los sirvientes están visiblemente asustados.

Hace no mucho Liam acababa de llevar a cabo una purga masiva, englobando a todos los oficiales corruptos. El territorio estaba plagado de rumores sobre el joven Liam.

Uno de ellos era el rumor de que no faltaba mucho para que su furia lo llevase a deshacerse también de los sirvientes.

Enfrentando a los recién llegados que tenían miedo de Liam, Brian educadamente aclaró los malentendidos:

—Entiendo que hay muchas cosas que los preocupan, pero lord Liam es tolerante con quienes trabajan duro. No tienen por qué estar asustados.

Una sirvienta alzó con ansiedad su pequeña mano.

—¿Qué pasa?

—Um, bueno, verá… Cuando lord Liam ordene ser atendido por la noche… Ya sabe.

El dueño de una mansión suele ser de los que juegan con las sirvientas.

Cosas así ocurren en todos lados. Incluso hay mujeres que se venden a sí mismas.

Pero las mujeres parecieron asustarse al escuchar las historias y rumores que rodean a Liam.

«Quiero venderme, pero ¿no terminaré muerta ante el más mínimo desliz?», tales parecían ser sus preocupaciones.

—Liam-sama es todavía muy joven; no necesitan preocuparse por su vida nocturna. Amagi ya se ocupa en casi todo, y rara vez se tendrán que acercársele.

Escuchando la historia de Brian, alguien dijo:

—Tener una muñeca a su lado es tan…

Los ojos de Brian se agudizaron ante esas palabras.

—Fingiré no haber escuchado esas palabras, pero solo esta vez.

Amagi es un problema que Brian frecuenta advertir.

El simple hecho de tenerla a su lado deterioraba la reputación de Liam. Es competente, pero esto no representaba otra cosa que un problema dentro de la sociedad aristocrática.

Pero después de pasar unos años a su lado, Brian logró entender algo. Liam confiaba en Amagi.

Era como si un niño pequeño buscara cariño maternal y mimos.

A Brian le rompía el corazón pensar que Liam era decidido y firme a pesar de lo joven que era realmente, pero de igual manera debía guardar añoranza por una madre.

«Lord Liam es un hombre sabio; seguro entiende que ha sido abandonado. ¿Por qué no quisieron criarlo como es debido, Cliff-sama y Darcy-sama?».

Brian no podía culpar a Liam por su comportamiento problemático.

El joven Liam estaba tratando de cumplir con sus deberes como lord.

Brian no era capaz de remover a Amagi, uno de los pocos seres con los que Liam era capaz buscar afecto y mimos, de su lado.

—Amagi es muy especial para lord Liam. Nunca actúen de manera condescendiente hacia ella. Si esas palabras y acciones llegan a los oídos de Liam-sama, ni yo seré capaz de cubrirlos por ese desliz.

Liam era temido dentro del territorio pese a ser tan joven.

«Pero el territorio está definitivamente mejorando. Con lord Liam, la familia Banfield podrá recuperar su antigua gloria».

Asimismo, en el feudo se hablaba bastante sobre la purga en masa de los funcionarios corruptos.

Un lord temible pero confiable; esa era la reputación de Liam en el territorio.

Si bien aún era joven y muchos de sus súbditos seguían preocupados por lo que podría pasar en el futuro, Liam lentamente comenzaba a ser reconocido por quienes le rodean. Brian creía en Liam, y prometió nuevamente total lealtad en su corazón.


Anterior |Índice| Siguiente

0 0 votos
Calificación
Suscribirse
Notificarme de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

4 Comentarios
Más antiguos
Más nuevos Más votados
Retroalimentaciones en línea
Ver todos los comentarios
rick4421
rick4421
hace 11 meses

Gracias por el capitulo

rolandoresquin
rolandoresquin
hace 8 meses

esta bueno cuando sale los siguientes cap?

4
0
Nos encantaría conocer tu opinión, comenta.x
()
x