ICDS — Capítulo 187


Aquí esta mi Patreon.

Traductor: Expectro
Editor: Expectro


Anterior |Índice| Siguiente


Síntesis de Habilidades (6)

Quemé la fruta llena de gusanos tan tranquilamente como pude, luego seguí a Ren para ver a los niños. Ahora que lo pensaba, no había forma de que no notara el maná de los gusanos cerebrales. Por supuesto, era demasiado tarde para arrepentirse. La leche ya estaba derramada.

La gente tenía ojos en la parte delantera de la cara para poder mirar hacia adelante. Como tal, caminé mirando hacia al frente.

“Príncipe Heredero… Tienes un lado muy lindo”.

“Cierra la boca, Ren”.

“Grita de nuevo, Novato. Una vez más”.

“Cierra la boca, Lebuik”.

Me molestó que pareciera haber disipado la última incomodidad que quedaba entre ellos. Cuando mis ojos se volvieron agudos, finalmente se callaron mientras nos dirigíamos hacia donde dormían los niños. Por supuesto, no estaban muy lejos. Estaban en un refugio de barro que parecía haber hecho Ren. Lebuik perdió la sonrisa alegre que tenía y examinó a los niños dormidos.

“Lina, Uruto, Demi… Con solo el poder de su Alteza, ellos…”

“Perdí a dos niños en nuestro camino. Todavía no puedo olvidar la forma en que me miraron”.

Ren comentó con calma y palmeó la cabeza de los niños. Había tres chicas bestia y dos chicos bestia. Dos de los humanos eran niñas y el otro era un niño.

Esperaba que tuvieran quince o dieciséis años en promedio, pero los ocho parecían tener entre diez y doce años. Quizás eran incluso más jóvenes. La situación de Ren era realmente grave… Pensando en cuánto tiempo necesitarían antes de que pudieran crecer lo suficiente como para entrar a la mazmorra por sí mismos, suspiré.

“¿Ren oppa?”

“Duerme, Teeke”.

“Un”.

Una chica humana que se despertó volvió a cerrar los ojos después de ver a Ren. Ren cepilló el cabello de la niña y vio hacia arriba. Sus ojos brillaron agudamente.

“Te mostraré el mapa de la costa, Príncipe Heredero”.

“Quiero escuchar el plan de Ren”.

“Haga lo que desee, su Alteza”.

Lebuik y yo replicamos y asentimos con la cabeza. Ren también asintió en respuesta, luego, repentinamente volvió a mirar a Lebuik.

“No me llame así, Sir Lebuik. No hay ningún país en este continente”.

“Pero su Alteza…”

“Llámame Ren. Ese es el único nombre que me queda. Tampoco necesita dirigirte a mí con un honorífico”.

“¿C-C-C-Cómo podría atreverme a llamar el nombre de su Alteza? E-E-E-Eso sería como si fuéramos amantes…”

“… ¿Amantes?”

“Simplemente se llaman unos a otros por su nombre. Deja de reaccionar exageradamente…”

Estaba claro como el día que Lebuik estaba enamorada de Ren, pero como se esperaba de Ren quien estuvo soltero toda su vida, no pudo captar ninguna de las señales de Lebuik. ¡Vamos, Ren! ¿¡Por qué crees que Lebuik regresó después de abandonar este mundo!? ¡Es porque tiene un apego persistente, idiota! Sentía que me volvía loco por querer gritar esto en voz alta.

“Príncipe Heredero, ¿parece que quieres decir algo…?”

“No, sé que no estoy en condiciones de decir algo así, por lo que decidí no hacerlo…”

“El Príncipe Heredero es verdaderamente misterioso…”

¡Tu cabeza es más misteriosa!

“Kuhum, s… Ren-nim, todavía no puedo, no usar honoríficos. Espero que Ren-nim entienda…”

“No hables con respeto tampoco. Háblame como si fuera el Príncipe Heredero”.

“E-En ese caso… Vale. ¿Está… bien?”

“Excelente. Estoy feliz, siento que me he acercado más a Sir”.

“Ren-nim…”

La respiración de Lebuik se volvió desagradablemente áspera. Quería irme para que pudiera expresar sus deseos carnales, pero parecía que todavía le quedaba un toque de racionalidad debido a que se contenía.

“Y-Ya no soy una caballera, así que por favor omite el ‘sir’. Solo llámame Lebuik”.

Se sentía como si solo estuviera tratando de avanzar en su relación cambiando la forma en que Ren la llamaba, pero me quedé callado y únicamente miré el mapa que Ren abrió. Ren parecía vacilar, pero con la persistente persuasión de Lebuik, cedió y decidió llamarla por su nombre. Lebuik me envió un mensaje de inmediato.

[¡Puedo morir feliz! Re, Ren-nim me llama por mi nombre… ¡Gracias por traerme, Novato!]

No necesitas agradecerme, solo muere.

La distancia entre el bosque en el que estábamos, Celbitz, y nuestra costa de destino, Mileet, era de unos mil kilómetros. Para ocultar nuestras huellas tanto como fuera posible, viajaríamos por cadenas montañosas. Sin embargo, había unos cincuenta kilómetros de distancia desde el final de las montañas hasta la costa en donde estaríamos en un área completamente abierta. Allí teníamos que estar preparados para afrontar los ataques del enemigo. No pude evitar suspirar pensando en cómo Ren lo habría hecho sin mí.

“Nos moveremos unos cincuenta kilómetros por día. Afortunadamente, los niños están bien entrenados para su edad, por lo que pueden mantenerse al día. Todos eran miembros de la realeza o la nobleza, por lo que pueden leer, escribir e incluso manipular maná. Los niños bestia son especialmente destacados. Si es necesario, pueden correr mientras cargan a los niños humanos en sus espaldas. Juju, son realmente admirables”.

“¿Es así como has estado viajando por el bosque hasta ahora?”

“Así es”.

Sonreí amargamente, viajar mil kilómetros solo a pie… solo pude reír en vano. Revisé el mapa nuevamente y saqué un trozo de papel para dibujar. Ocho círculos pequeños y cinco triángulos grandes. Escrito con maná, las marcas no se solidificaron, sino que flotaron como hielo en el agua.

“Aceleremos. Deberíamos poder hacerlo ya que somos exploradores”.

“Eso es cierto, pero ¿qué pasa con los niños?”

“Nosotros los llevaremos”.

Tomé los círculos pequeños y los coloqué en los triángulos. Ren, que estaba mirando el papel, preguntó con cuidado.

“Príncipe Heredero, hay otros peligros en el bosque además de los El Patiz. Está lleno de monstruos fuertes y a los que les gusta emboscar. Si llevamos a los niños, ¿cómo se supone que reaccionaremos? Si no fuera por eso, los habría llevado por turnos”.

“Escúchame. Para proteger a los niños de las emboscadas, pondremos a Lotte en la retaguardia”.

Tomé un triángulo negro que representaba a Lotte y lo arrastré detrás de las otras figuras. En su forma humana, Lotte era mucho más móvil y aún conservaba sus fortalezas como atacante. Podría lidiar con la mayoría de las situaciones por sí misma. Incluso si nos encontráramos con alguien a la par con el comandante del Ejército Demoníaco del continente Luka, creí que sería capaz de aguantar. Por supuesto, para asegurar su maniobrabilidad, no llevaría niños.

“Eso no es suficiente. Podríamos estar a salvo de los enemigos que nos tendieran una emboscada por detrás, pero ¿qué pasa con el frente? Puedo decir que esta mujer es fuerte, así que ¿no sería mejor ponerla en la vanguardia para cargar hacia adelante sin importarnos la retaguardia?”

“Entonces tendríamos un punto débil. Puedes dejarme el frente a mí. Para ser honesto, soy el más fuerte de todos aquí”.

Arrastré el triángulo dorado que me representaba y lo coloqué adelante. Ren asintió en respuesta, mientras que Lebuik entrecerraba los ojos.

“¿Qué? Puede que no lo sepas, ¡pero soy una explorador de Nivel 69! Reconozco que eres lo suficientemente fuerte para trabajar como Mercenario Dimensional, pero en términos de fuerza, yo…”

“Lebuik, esto… el Príncipe Heredero es el maestro del gremio Revival”.

“¿¡Qué!? ¿¡Te refieres al salvaje que juega con una maestra de un gremio administrativo!?”

“Oi, tú, encuéntrame afuera”.

Pasaron cinco minutos antes de que volviéramos al tema. Ren dejó escapar una tos seca tratando de ignorar el chichón gigante en la cabeza de Lebuik.

“Dado que el Príncipe Heredero estará a cargo del frente, Lebuik y yo tendremos que llevar cuatro niños cada uno”.

“No, ustedes dos tienen que proteger los lados”.

Coloqué dos de los triángulos en los lados izquierdo y derecho. Ahora había un triángulo grande y ocho círculos pequeños en el medio. Ren ladeó la cabeza.

“Príncipe Heredero, lo siento, pero soy malo con los acertijos”.

“Novato, deja de andarte por las ramas y ve al grano”.

“Es simple. Dejaremos que alguien más los lleve”.

Había cinco triángulos desde el principio. Al darse cuenta de esto ahora, Ren inclinó la cabeza. Sonreí y llamé a Ruyue. Inmediatamente tomó mi maná, se materializó en su forma de lobo humanoide y saltó sobre mí.

[¡Shin!]

“Hola, Ruyue. Lo siento, pero ¿puedes materializarte en tu forma lobo?”

[¡Pero me gusta más la forma de hombre bestia!]

“Por favor”.

[¡Vale!]

Me gusta que Ruyue escuchara todo lo que le pida que haga. Agradecí que conociera a un maestro como yo y no a uno con intenciones lujuriosas.

Cuando Ruyue se transformó en su forma lobo gigante, Ren y Lebuik asintieron con la cabeza, finalmente entendieron lo que quería decir.

“Para que pueda transformarse en diferentes formas. Asombroso. Era una chica hermosa, y su forma de lobo es igual de encantadora”.

“… Grrr”.

Lebuik parecía estar ardiendo en espíritu competitivo ante las palabras de Ren, pero como era demasiado perezoso para decir algo, simplemente la ignoré.

“Ruyue debería poder cargar a todos los niños en su espalda. Tiene la inteligencia para evitar que se caigan y, lo que es más importante, es rápida y silenciosa cuando viaja”.

[¿¡Shin me está alabando!?]

“Por supuesto, Ruyue es increíble”.

[Ejejeje.]

Rasqué la barbilla de Ruyue. Ren pareció celoso por un momento (Ex: !), luego volvió a una expresión seria.

“Así que le dejaremos a los niños y nos concentraremos en protegerlos”.

“Exactamente. Mucho mejor, ¿verdad?”

“… El Príncipe Heredero es realmente asombroso. No tengo palabras para expresar mi admiración por tus habilidades”.

“Ren también es asombroso. Nadie podría vencer el deseo de Ren de proteger a estos niños”.

“Kuuk, no me halagues”.

Ren se sonrojó y volvió la cabeza. Sus orejas de león estaban temblando, sin saber qué hacer. Lebuik comenzó a mirarme esta vez. Espera, ¿¡me estaba considerando un rival!? (Ex: Honestamente, puedo ver de forma muy clara el yaoi entre ambos, prácticamente se escribe solo)

Antes de que saliera el sol, Ren despertó a los niños uno por uno. Todos se levantaron en silencio sin una palabra de queja, inmediatamente se estiraron y sacudieron sus cuerpos. Como si lo hubieran acordado de antemano, se sorprendieron al verme, vitorearon después de notar a Lebuik y exclamaron de asombro después de ver a Ruyue.

“¿Quién es este genial oppa?”

“¡Qué armadura tan genial! Entre Hyung y Ren, ¿quién gana?” (TI: Hermano mayor entre hombres)

“¡Ren oppa es aún más genial!”

“¿Estabas viva, Unni?”

“¡Caballera noona, quería verte!”

“¡Mira mira! ¡Un lobo asombroso!”

“¡Wow! ¡Qué hermoso pelaje!”

“¿Podría ser ancestro-nim de los mitos?”

“¡Tan suave…!”

“¿Has venido a protegernos, Lobo-nim?”

Pensando en lo abrumadoramente popular que era Ruyue, miré a Lebuik. Ella veía sombríamente el cielo de la mañana.

“S, Soy una desertora… pero aun así, perder ante un lobo…”

“Son niños, Lebuik”.

“Hu, solo tengo a Ren-nim”.

“¿Por qué no te confiesas ya?”

Después del desayuno, pusimos a todos los niños en la espalda de Ruyue. Podía manejar la materialización de Ruyue con la recuperación de maná natural del Circuito Peruta, así que ni siquiera necesitaba beber pociones de maná. Sin embargo, los niños parecían reacios a montar en Ruyue.

“Montar en la espalda de este Lobo-nim…”

“¡No, Lobo-nim recibirá nuestra mala suerte!”

“¡Qué pelaje tan suave!”

“Chicos, a Ruyue no le importa que estén en su espalda así que no se preocupen”.

[¡Odio a todos los que no sean Shin, pero lo permitiré ya que son niños!]

“¡Lobo-nim habló!”

“¡Lobo-nim realmente era una unni!”

Le pregunté a Ren por qué los niños trataban a Ruyue con tanto respeto.

“El mito de la fundación del imperio de los hombres bestia comienza con el encuentro de un león dorado y un lobo plateado. Probablemente por eso a los niños les gusta tanto”.

“¿Es por eso que a Ren también le gusta Ruyue?”

“¡Uk, n-no! ¡No tenía pensamientos impuros! ¡Solo pensé que era hermosa!”

“¡Para, Lebuik!”

“… ¿Lebuik?”

Ren inclinó la cabeza y se dio la vuelta. Lebuik, quien sostenía su claymore, rápidamente escondió las manos detrás de la espalda y sonrió.

“¡No es nada, Ren-nim!”

“Príncipe Heredero, ¿Lebuik hizo algo?”

“No, nada. Entonces, ¿qué piensas de Lebuik, Ren?”

“Mm, Lebuik es extremadamente hermosa y fuerte. Se convirtió en mi caballera guardián a una edad temprana. Incluso durante la guerra, muchos soldados cayeron rendidos por ella”.

Lebuik arrojó su arma, se llevó las manos a las mejillas y se retorció. Suspiré de alivio y detuve a Ren.

“Eso es suficiente”.

Ren de repente sonrió y susurró en mis oídos.

“… ¿Estás interesado en Lebuik, Príncipe Heredero? Ahora que lo pienso, la trajiste aquí… ¿Debería presentártela?” (Ex: ¿Debería pegarte?)

“¿¡Cómo llegaste a esa conclusión, idiota!?”

No teníamos tiempo para tales conversaciones casuales. Una vez que los niños subieron a Ruyue, nos pusimos en marcha rápidamente. Ren era el más lento, así que tuvimos que reducir la velocidad para él, pero viajábamos unas 7 veces más rápido que cuando Ren estaba solo.

Como dijo Ren, tuvimos que lidiar con los monstruos del bosque. La mayoría de ellos eran bastante grotescos y, por lo general, salían del suelo o saltaban de los árboles. Sin embargo, la razón por la que hice una formación que protegiera completamente a los niños no fue para resguardarlos contra los monstruos. Los monstruos del bosque ya no representaban ninguna amenaza para mí.

[¡Kiaaaa!]

[¿¡Qué estás tratando de lograr entrando en este bosque!?]

Un monstruo parecido a un orangután con un cuerpo derretido que parecía bañado en ácido clorhídrico saltó desde un árbol, mientras que otra criatura que parecía una araña magnificada cientos de veces y la cual estaba envuelta en una armadura de hierro emergió del suelo. Ren y Lebuik levantaron sus claymores y se prepararon para enfrentarlos. Yo, por otro lado, simplemente les miré con mis ojos.

Se convirtieron en piedra y cayeron ruidosamente.

“¡Ek!”

“¿¡Qué es esto!?”

“¿Qué quieres decir? Es piedra. ¿Qué, nunca antes has visto Ojos Malvados de Petrificación?”

Respondí con un toque de picares y rompí los monstruos petrificados con mi lanza. Entonces, les apuré.

“¡Démonos prisa! ¡No se queden ahí estupefactos!”

“¡Esta es la primera vez que escucho sobre Ojos Malvados de Petrificación!”

“¡Menciónalo antes si tienes esa habilidad!”

Corrí hacia adelante mientras me reía de los miembros del grupo que estaban sorprendidos por mi habilidad. Apretaron los dientes y me siguieron. Siempre que aparecían monstruos, los convertía en piedra y marchamos hacia adelante mientras los rompíamos.

Al final, cubrimos setecientos kilómetros en solo un día. Solo quedaban trescientos kilómetros hasta nuestro destino.


Anterior |Índice| Siguiente

3 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .