Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 09 – Capítulo 37


Capítulo 37 – Tres cartas

 

EZ: He vuelto, disfruten del cap de hoy~

Les seré honesto este cap no lo “había” programado para hoy sino para mañana pero como ya se subió estará aquí y no habrá cap en 3 días hasta el siguiente


Maomao recibió sus cartas y las abrió en su habitación. La habitación había sido remodelada en algo por excelencia Maomao; simple, con hierbas colgando del techo.

 

Había tres cartas. Venían de Rahan, Yao y En’en.

 

(Ahora que lo pienso.)

 

Tenía la sensación de que Yao le había dicho que escribiera antes de salir de viaje.

 

(No escribí nada.)

 

Mirando las tres cartas, se preguntó qué debía hacer, y decidió dejar de lado la carta de Rahan por ahora. Miró las cartas de Yao y En’en, pensó en ello y seleccionó la de Yao. Estaba rígida, ya que estaba pegada en una hoja de papel de aceite resistente para hacerla duradera para el largo viaje. Normalmente, En’en decoraba el papel y lo perfumaba con notas florales, pero parece que priorizaban la funcionalidad.

 

(Como es una distancia no sabes si la carta será entregada decentemente.)

 

El contenido era como siempre; tsun, luego dere a mitad de camino. (EZ: LOL)

 

¿Sucedió algo? No he recibido ninguna carta tuya. Escuché que hay una plaga de langostas en el oeste, así que no se puede evitar. Entonces, ¿están bien de tu lado, etc, etc.

 

Cuidadosamente pulidos caracteres, que fueron presionados en un ataque de emoción de vez en cuando. La escritura de Yao es fácilmente comprensible.

 

(Responderé, ok.)

 

El problema era cuándo se entregaría, pero no se puede evitar.

 

A continuación, abrió la carta de En’en. Igual que la de Yao, estaba reforzada con papel de aceite.

 

“….”

 

Maomao dio la vuelta a la carta de En’en, miró al techo y suspiró profundamente. Se pellizcó la esquina de los ojos.

 

Una vez más, miró la carta. El tamaño de la carta era el mismo que el de Yao. No obstante, la escritura de En’en era del tamaño de granos de arroz, meticulosa y ordenada como los sutras. El contenido era 90 por ciento Yao. Esto no parecía una carta, sino un registro de observación de Yao. (EZ: Jajaja)

 

Podría haber algo importante que En’en quería decir. Pero, hasta donde Maomao podía leer, sólo podía leer: “Milady es adorable”.

 

Sin embargo, sabía que En’en estaba preocupada por que Yao no abandonara el mismo trabajo que los médicos de la corte. Y parece que tiene una preocupación más. Pero se insinuó en la carta, y luego terminó, así que era preocupante.

 

(Lo siento, no tengo tiempo para hacer conjeturas.)

 

Ella pensó, poniendo la carta de En’en a un lado.

 

(La último es este tipo.)

 

La carta de Rahan fue inesperada. Pensó que sería mejor enviársela a Jinshi. ¿No pensó que Maomao la tiraría si ella era descuidada?

 

De todas formas, fue entregada a salvo, así que la abrirá por el bien de las personas que se la entregaron.

 

“¿Eh?” Ella levantó la voz sin querer.

 

Hablando de por qué, la carta fue pegada en papel aceitado. De la misma manera que la de Yao y En’en. Las dos aparte, le pareció extraño que Rahan hiciera lo mismo, pero podría ser papel originalmente para envíos de cartas a larga distancia.

 

Por el momento, ella abrió la carta…

 

Yao-san y compañía siguen en mi casa. ¿Qué debo hacer?

 

El desconcertante contenido salió a la luz. Más tarde preguntó si las personas de la capital oeste estaban bien, pero ella sintió que este era el tema principal.

 

(No, como si yo lo supiera.)

 

Maomao cerró la carta. Decidió guardar las tres cartas en algún contenedor. Consiguió una caja vacía del médico charlatán que se usaba para contener bollos al vapor, así que las puso ahí. Maomao, que no tira los contenedores vacíos, era una plebeya.

 

○●○

 

Todavía había una gran cantidad de documentos en la oficina de Rikuson. Estaba en esta condición día tras día, pero siendo necesario, es lo que es.

 

Rikuson revisó seriamente el contenido. Había una falta de oficiales civiles, así que se le ocurrió.

 

Había pasado un mes desde la gran plaga de langostas. Aunque hubo varios brotes de langostas desde entonces, se asentó después. Pero, sólo las langostas se asentaron. Esos detestables insectos se alimentan vorazmente y dejan atrás a la siguiente generación.

 

Y fue preocupante ya que sólo los ojos humanos ven las consecuencias de los daños.

 

Sólo preocuparse por complementar los productos agrícolas dañados, y ser negligente en el exterminio de la siguiente plaga de langostas, resultaría naturalmente en una mayor plaga.

 

Rikuson tenía ante sí un informe escrito de los daños que provocaban dolor de cabeza y una petición de una ración de comida. Sería bueno que tuviera el poder de salvar a todas las personas, pero Rikuson sólo estaba en la gerencia media. Las cosas que podía hacer eran limitadas.

 

Tenía que contrarrestar el apoyo a las áreas con daños, y a la población de las afueras. No debía juzgar mal la distribución.

 

Rikuson quería arrancarse el pelo. Tenía que comparar los datos, pensando en las reservas de alimentos y su distribución. No era que no pudiera hacer aritmética, pero había mucho, y también pesaba una gran responsabilidad.

 

“Sería más fácil si Rahan-dono estuviera aquí.”

 

Este tipo de trabajo era la especialidad de ese hombre. Mientras golpeaba un ábaco con una mano, él calculaba en su cabeza. Ya que lo veía como números, él proveía la más justa asignación de recursos.

 

Ahora que penso, últimamente no había recibido ninguna carta de Rahan. Rikuson llamó al oficial civil que estaba a punto de salir para detenerse. “¿Ha habido alguna carta dirigida a mí?”

 

“Ninguna para Rikuson-sama”, respondió el oficial civil con brusquedad. Era el hombre con el que Rikuson se había estado reuniendo desde que fue destinado a la capital oeste. El oficial civil había traído muchas cartas, así que si decía que no había ninguna, entonces no las había.

 

¿Sólo a Rikuson le parecía extraño?

 

Este era Rahan, un hombre que debía saber sobre la plaga de langostas en esta capital oeste este mes. Y tenía tanta curiosidad como cualquiera. Rikuson esperaba que Rahan lo sondeara a través de una carta para él.

 

¿También estaba ocupado en la capital?

 

No…

 

¿Podría Rahan haber enviado una carta a alguien más?

 

Cuando de repente pensó eso, la existencia de la hermana menor de Rahan le vino a la mente.

 

Pensó en preguntarle si tenía alguna carta de Rahan, pero decidió no hacerlo.

 

Sería mejor para Rikuson no acercarse a ella de ahora en adelante. Y ella no se acercará a él, no podrá acercarse a él, de ahora en adelante.

 

Esto fue por el bien de ambas partes.

 

Rikuson había propuesto matrimonio en broma por esa razón. Las personas sobreprotectoras que la rodeaban reaccionaban sensiblemente incluso a una broma.

 

Por el momento, decidió presentar los documentos que terminó de revisar. Cuando iba a llamar al oficial civil que había salido al pasillo, vio a Gyoku’ou en el lado opuesto del patio. Había un gran grupo de oficiales militares a su alrededor.

 

Rikuson, que ahora tenía dificultades para salir, se dirigió a la mesa de su oficina y sacó una petición.

 

“….”

 

Era una petición de una aldea agrícola. Con el propósito de desear ayuda alimentaria ya que no podían cosechar los cultivos, y sobre el alistamiento. Normalmente, esto no era algo para los ojos de Rikuson, algo de lo que deshacerse. Parece que los oficial civiles lo habían deslizado por error en la gran pila de documentos.

 

La petición contenía líneas de la buena fe de los granjeros. También se mencionaba cuántas veces se habían utilizado fondos privados para compensar, incluso en el pasado.

 

El contenido de la petición podía leerse como un deseo tonto de gente ignorante que se acercaba a un político benevolente.

 

El bondadoso lord salvó a los pobres campesinos; sonaba como un cuento conmovedor. ¿Qué piensan los ciudadanos de esto? La gente ignorante debe pensar que sería natural proporcionar soldados.

 

“Reclutamiento”.

 

Gyoku’ou, que dirigía a los oficiales militares. ¿Qué demonios estaba planeando hacer? (EZ: Algo estúpido si es lo que creo)

 

Rikuson suspiró.

 

Gyoku’ou, que era popular entre la población.

 

La plaga de langostas sin precedentes.

 

El príncipe imperial y el estratega que venían de la capital.

 

Ese hombre estaba preparando un escenario, reuniendo algún tipo de factores.

 

Pero, Rikuson aún no estaba convencido.

 

Debe ser porque pensaba esto en lo profundo de su corazón.

 

Que quería que Gyoku’ou fuera un buen Lord. (EZ: Es un mal actor que cree puede hacer lo que quiera como todos los nobles huh…)

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