999 Alterna: Capítulo 9: El fin



Parte 1

Yo estaba viendo. Vi cada objeto que se reflejaba en sus ojos.

Estaba escuchando. Escuché cada ruido que vibraba en sus tímpanos.

Todos los olores, sabores, texturas, sentí todo lo que estimuló sus cinco sentidos.

Yo sabía. Sabía todo sobre él. Los pensamientos nadaban en su mente, las emociones se agitaban en su alma. Cada latido de su corazón me fue transmitido claramente.

Mi conciencia estaba dentro de él. Los dos resonamos en el campo. Yo era él y, al mismo tiempo, era un espectador indefenso.

Todo comenzó con esa explosión penetrante hace unas nueve horas. Hubo una explosión en el barco en el que estábamos confinados. Fue entonces cuando empezamos a resonar. Mi conciencia se fundió con la suya … con la de Junpei.

Trascendiendo nueve años en un abrir y cerrar de ojos, obtuve acceso a la conciencia de Junpei.

Sin embargo, no había perdido completamente mi sentido de identidad. Vivía simultáneamente en dos realidades diferentes.

Una de ellas era el presente, mientras que la otra era la realidad del futuro. Era casi como si dos películas se proyectaran simultáneamente en una pantalla, chocando caóticamente y mezclándose sin un límite claro entre ellas.

Aun así, si me concentraba, podía cambiar mi enfoque a uno u otro. Así fue como pude captar instantáneamente lo que estaba sucediendo ante mis ojos.

―¡Apúrate, por aquí! ―Aoi, mi hermano, gritó.

Me apresuré a perseguirlo. Los otros siete niños no se quedaron atrás. Todos tenían aproximadamente la misma edad que yo y mi hermano.

―¡Vamos!

Corrimos por un largo pasillo y corrimos directamente a la gran habitación hospital.

Una discusión feroz estalló entre dos de los chicos. Una niña que los miraba se echó a llorar.

―¡Quiero ir a casa, quiero ir a casa!

Otra niña abofeteó a la niña que lloraba en la mejilla. Una mirada de sed de sangre apareció en los ojos de la niña llorando.

Habían pasado dos horas desde el comienzo del Juego Nonario y se estaban formando divisiones entre nosotros.

―Todos, reúnanse ―Dijo Light. Nueve años después, sería el ciego conocido como Snake―. Hay algo de lo que quiero hablar.

Era el mayor de nosotros y su voz proyectaba sabiduría y autoridad. Formamos un círculo a su alrededor.

―Tengo una hermana pequeña que es muy querida para mí. Su nombre es Clover. Y hoy es su noveno cumpleaños ―Dijo, sacando una serie de pequeños accesorios plateados en forma de tréboles de cuatro hojas. (NTE: en la versión en inglés dice Clover, así que es probable que su nombre sea una versión japonizada de la palabra Clover (Kuroba) o bien Mitsuba (trébol de tres hojas) o Yotsuba (trébol de cuatro hojas) estos son más teorías mías que nada)

―¡Guau, son tan bonitos!

La más joven de los nueve, la pequeña Nona, esbozó una sonrisa por primera vez en mucho tiempo.

―Hice estos accesorios durante los últimos dos meses, con la intención de hacerlos el regalo de cumpleaños de mi hermana. Como todos saben, no puedo ver. Hacer nueve de estos fue todo un esfuerzo. Pero perseveré y los diseñé, con la esperanza de que la llorona de mi hermana entendiera mis sentimientos. Ya que ella cumple nueve años, hice nueve tréboles de cuatro hojas.

Todos escucharon atentamente sus palabras.

Light continuó: ―Todos aquí tienen a alguien querido, ¿verdad? Quiero que pienses en ellos. Tenemos que sobrevivir y escapar de este barco por su bien. ¿Entendido?

Todos asentimos al unísono.

―Para hacerlo, hay tres principios que debemos seguir. Debemos tener fe en nuestros compañeros, mantener el amor en nuestro corazón y seguir aferrándonos a la esperanza. Mientras logremos estas tres cosas, la suerte definitivamente estará de nuestro lado. ‘Esperanza, fe, amor, suerte’, cada uno de ellos está representado en un trébol de cuatro hojas.

Light mostró una sonrisa y mostró las nueve piezas de plata en su palma. ―Ahora, si estamos todos en la misma página, quiero que cada uno de ustedes tome uno. Considérenlo un voto entre nosotros.

Después de un momento, los tréboles comenzaron a salir lentamente de su mano. Me agarré con fuerza a uno de ellos.

Un único trébol final quedó en la punta del dedo de Light. Lo aseguró con cuidado en su mano. ―Por favor, nunca lo olviden. Mientras tengan esto, siempre seremos amigos. ¿Entendido?

Los otros ocho de nosotros asentimos resueltamente.

Después, corrimos alrededor del barco, pasamos por varias puertas numeradas y finalmente llegamos a la habitación con la puerta [9].

Era una gran sala que parecía una capilla. Dos puertas [9] estaban ante nosotros.

Pensamos que era necesario sacrificar a cuatro personas para pasar por la puerta [9], pero dándonos cuenta de la verdad, nos abrazamos con alegría.

Primero, cinco de los niños salieron por la gran puerta doble.

―Parece que podemos salir subiendo esta escalera. ¡Ustedes también apresúrense! ―Una voz alegre resonó desde el otro lado de la puerta.

―Vamos. ―Dijo Aoi, acercándose a la puerta numerada más pequeña escondida detrás de la cortina. Nona, Light y yo estábamos muy cerca.

Finalmente podríamos poner fin a este estúpido juego.

Después de que los otros tres escanearon sus brazaletes, justo cuando estaba llevando mi propia muñeca al panel, sucedió.

Una sirena atronadora llenó el aire. Nona, asustada por el ruido, se escondió debajo de un escritorio.

―Hey, miren hacia allá. ―Señalé el altar. El suelo se había abierto y un objeto transparente se elevaba desde abajo.

El objeto se sentía completamente fuera de lugar con la decoración de la habitación. Casi como algo salido de una película de ciencia ficción de bajo presupuesto. Era…

―¿Qué es?

El objeto semiesférico de aproximadamente un metro de diámetro se había levantado completamente del suelo y había dejado de moverse. Mi hermano caminó con cautela hacia el altar. Lo seguí.

La cúpula estaba hecha de una especie de plástico resistente de alta calidad.

Dudando, miré adentro.

Dentro de la cápsula había un solo juguete con el que había jugado hace mucho tiempo.

Parte 2

―Lo sabía. ―Murmuré para mí mismo al reconocer el juguete contenido dentro de la cápsula.

Como sospechaba, dentro había un único y nostálgico Cubo Rubik.

―El experimento final debe haber sido programado para activarse después de que algunos de nosotros abriéramos una de las dos puertas [9] y escapáramos. ―Dije, mirando el Cubo Rubik revuelto.

―Espera … Junpei, ¿cómo lo sabes?

Ignoré a Lotus y continué. Después de todo, no tenía respuesta a su pregunta.

―Los miembros restantes no podrían escapar tan fácilmente. Tendrían que hacer algo más para abrir la puerta, más allá de simplemente escanear el <RED>.

―¿Te refieres al cubo Rubik?

―Si. Como hace nueve años. ―Respondió Seven―. Llegué al techo de esta habitación a través de los ductos de aire. Luego, atravesé el tragaluz y vi a cuatro niños, todos confundidos.

―Ahora, que comience el experimento final.

La voz de Zero resonó en las cercanías, mientras miramos sin comprender la cápsula que había emergido de repente. Se mezcló algo de ruido blanco, por lo que debe haber llegado a través de altavoces en las paredes.

―Son demasiado blandos. ―Se burló Zero―. ¿Por qué no se pusieron ustedes mismos primero? ¿Cómo pudieron ser tan estúpidos como para dejar escapar a los otros cinco mientras ustedes se quedaban? ¿Había alguna garantía de que la otra puerta, visiblemente diferente en forma y tamaño de cualquier otra puerta que hayan encontrado, fuera una verdadera puerta numerada?

Nadie respondió.

Naturalmente, había considerado esa posibilidad. Pero no quería que las cosas se convirtieran en una fea pelea por los cinco lugares para sobrevivir. Si tuviera que pisotear a otros para vivir, preferiría sacrificarme. Por lo tanto, decidí voluntariamente dejar que otros siguieran adelante. Apuesto a que el resto de nosotros aquí sentimos exactamente lo mismo.

―Pero por más tontos que sean, debo aplaudir su disposición a poner a los demás antes que a ustedes mismos. ―Dijo Zero, en un tono ligeramente diferente―. De hecho, incluso diría que la capacidad de simpatizar con los demás es absolutamente esencial. Felicidades. Ustedes cuatro son los elegidos.

―…

―En este mismo momento, cuatro niños también están atrapados dentro de la capilla en el Edificio Q. Frente a ellos, al igual que ustedes, hay un cubo Rubik dentro de una cápsula.

Nona asomó la cabeza por debajo del escritorio como una ardilla bebé y miró a su alrededor.

―Incrustados en el cubo hay microchips conectados a la puerta numerada. El <RED> ha sido programado para reanudar su funcionamiento una vez que se hayan resuelto todas las caras del cubo. Quiero que ustedes cuatro trabajen juntos y resuelvan este acertijo.

Gotas de sudor frío se formaron en mi frente.

―¡Entonces date prisa y déjanos hacerlo! ―Mi hermano gritó, sacudiendo violentamente la cápsula.

―Paciencia. Todo a su debido tiempo. ―Respondió Zero de inmediato. Debe haber escuchado nuestras voces―. ¿Ven el reloj de cuenta regresiva al lado del órgano de tubos?

Me volví para mirar en esa dirección. El número cambió de [1587] a [1586].

―Como se habrán dado cuenta, ese es el tiempo que les queda. Aproximadamente 1500 segundos … unos 25 minutos. En el segundo en que la cuenta regresiva llegue a [0], las bombas colocadas en el centro de este barco detonarán. Serán enviado a sus tumbas en el fondo del mar en un abrir y cerrar de ojos.

Nona, que había salido arrastrándose de debajo del escritorio, se aferró a mi espalda y gimió: ―No quiero morir.

―No te preocupes. Tu sufrimiento durará solo un segundo. Después de todo, estás parada en el centro del barco; una vez que explote, tu sufrimiento terminará.

―¡Deja de joder! ¡Date prisa y abre esta cápsula!

―Aún es demasiado pronto. Sería bastante problemático si les diera tiempo suficiente para resolver el rompecabezas con facilidad. Su límite de tiempo será de 16 minutos y 39 segundos, 999 segundos. Así que les pido que por favor esperen un poco más. ¿Por qué no aprovechan esta oportunidad para idear una estrategia? Les deseo suerte.

Dejando atrás esas palabras de aliento, Zero concluyó su anuncio.

―… ¿999 segundos?

Lotus y yo nos dimos la vuelta para comprobar la pantalla junto al órgano de tubos.

[1297]… [1296]…

Si todo fuera igual que hace nueve años, entonces la cápsula se abriría en menos de cinco minutos.

―Pero las cosas son diferentes ahora. ―Dijo Seven, frunciendo el ceño―. Incluso si resolvemos el rompecabezas, los tres no podemos abrir la puerta [9].

―Por eso tenemos que pensar. Estoy seguro de que hay una manera de …

Un fuerte ruido estalló, ahogando mis palabras. Nos volvimos hacia la fuente del sonido y notamos que el ataúd en un rincón del altar temblaba.

―¡Alguien abra esta cosa! ―Gritó una voz familiar.

―… ¿Snake?

Corrimos hacia el ataúd.

―Snake, ¿eres tú?

―¿Junpei? Y … ¿Seven y Lotus? Reconozco sus pasos. ―Respondió, más tranquilo como siempre.

Parte 3

Nos sentamos junto a la cápsula, esperando, abrazándonos las rodillas en silencio.

El tiempo siguió pasando. Por un segundo, el monitor que mostraba cuánto quedaba de nuestras vidas brilló [1214] —el cumpleaños de Junpei— antes de reanudar la cuenta atrás.

―Oye, Akane. ¿Qué es eso de allá? ―Nona señaló una esquina del altar.

No lo había notado desde que estaba oculto por la cortina, pero había una caja hexagonal de madera negra apoyada contra la pared. ¿Un ataúd? Era lo suficientemente grande como para que quepa un adulto. Se me puso la piel de gallina al imaginar que alguien podría salir de allí en cualquier momento.

―¿Por qué hay un ataúd aquí? ―Dijo Aoi, acercándose a la caja. Tiró de la tapa, pero estaba firmemente cerrada.

―Déjame examinarlo también. ―Agregó Light, acercándose al ataúd. Después de sentir meticulosamente cada borde y cara, hizo una pausa―. ¿Oh? Aquí hay una cerradura digital.

Señaló un punto en uno de los lados. Me acerqué lentamente y vi un panel con los números del 1 al 9 instalados, tal como lo describió Light.

―Apuesto a que, si ingresamos el código correcto, se abrirá.

―Pero no conocemos ningún estúpido código. ―Dijo Aoi.

―Espera, ¿no había algo en la sala de rayos X? ―Abrí mi mano derecha. Recordé cuando descubrimos un número de nueve dígitos garabateado en una pared de la sala de rayos X. Pensando que podría ser algún tipo de pista, tomé un bolígrafo que Nona encontró en el camarote de primera clase y copié el número en mi palma.

Me acerqué al panel e ingresé los nueve dígitos escritos en mi mano.

―¿Estás bien ahí? ―Preguntó Seven, acercándose al ataúd.

―Sí. ―Respondió Snake desde adentro. No sonaba como si tuviera dolor―. Pero está terriblemente apretado aquí. ¿Podrían dejarme salir pronto?

―Nos gustaría, pero … ―Seven tenía una expresión preocupada en su rostro.

Había un candado digital en el ataúd. Junto a él, un teclado numérico. A menos que ingresemos el código de acceso correcto, es probable que el ataúd permanezca cerrado.

Mientras caminaba de un lado a otro frente al par de aspecto perplejo, un número de nueve dígitos escapó de mis labios. Seven y Lotus me miraron conmocionados.

―Oye, ¿qué fue eso? Ese número ahora mismo. ―Preguntó Seven.

Sin responderle, corrí hacia el ataúd. Me agaché frente al teclado numérico y comencé a ingresar con cuidado el número que había murmurado hace un momento.

Después de presionar la tecla Enter, escuché el sonido de la cerradura desenganchándose desde el interior del ataúd. La tapa se abrió con un ruido sordo. Snake emergió de dentro. Estaba vestido con una túnica negra sospechosa, como si estuviera a punto de realizar un ritual demoníaco.

―Gracias por salvarme.

Seven ayudó a Snake a salir del ataúd. Habiendo estado atrapado en ese espacio estrecho durante horas, tuvo algunos problemas para encontrar el equilibrio, pero no se veía peor que antes. Más bien, parecía más enérgico y optimista que cualquiera de nosotros.

Nos dimos unas palmaditas en el hombro, celebrando el regreso sano y salvo de un amigo.

―Por cierto, ¿cómo abriste la tapa? ―Preguntó Snake, volviéndose hacia mí.

―Bueno … ―No tenía una respuesta adecuada. Si respondiera que alguien había susurrado el número dentro de mi cabeza, todos pensarían que estoy loco.

―Oye, es casi la hora. ―Dijo Seven, señalando la pantalla en la pared.

Los cuatro dígitos de la cuenta regresiva pronto se reducirían a tres.

Parte 4

Tenía que haber un objeto dentro del ataúd que nos ayudaría a escapar. Mi corazón bailaba con anticipación.

Sin embargo, mis expectativas se hicieron añicos en un instante, porque lo que en realidad yacía dentro del ataúd era una sola pistola negra y brillante.

―¿Qué es eso?

Mi hermano me retuvo con un brazo mientras tomaba el arma con la otra.

―Tiene que ser un juguete … ¿verdad?

―No, apuesto a que es una real.

Surgió una conmoción a mi alrededor.

―… ¿Por qué hay algo así aquí? ―Nona gimió.

Suicidio.

Esa palabra siniestra cruzó por mi mente. Si el miedo a la muerte inminente era demasiado para manejar, el arma ofrecía una forma de obtener la paz eterna. Los demás probablemente llegaron a la misma conclusión. La sensación generalizada de desesperación en el aire era palpable.

Fue entonces cuando sucedió.

Un sonido estremecedor vino desde arriba. Miramos hacia arriba para ver fragmentos brillantes de vidrio reflectante cayendo como nieve.

―… ¿Qué?

Un hombre asomó la cabeza por la claraboya rota. Era un hombre grande, parecido a un oso, que parecía un matón.

―No se preocupen, no soy su enemigo. Soy detective y estoy aquí para salvarlos.

Era el hombre que sería conocido como Seven dentro de nueve años.

―¿Tienen algo que pueda funcionar como una cuerda? Esperen, recuerdo haber visto algunas sábanas en la habitación hospital.

El detective desapareció de la vista, pero regresó a los pocos minutos. Arrojó una cuerda hecha de numerosas sábanas y descendió hasta donde estábamos parados.

―De prisa. No tenemos mucho tiempo.

De repente me agarró con el brazo izquierdo y empezó a trepar por la cuerda con el derecho. Una vez que llegamos al espacio sobre el techo, me dijo: ―Hay una gran escalera de caracol justo enfrente. Corre y deberías estar afuera. ¡De prisa!

Me empujó hacia adelante. Siguiendo sus instrucciones, comencé a correr. En poco tiempo, me encontré frente una escalera de caracol, por la que subí a toda velocidad. Escuché más pasos detrás de mí, por lo que el detective debió haber logrado salvar a los demás también.

Muy pronto, vi débiles rayos de luz brillando desde arriba. Eran demasiado suaves y cálidos para haber salido de una bombilla. Mi corazón se quedó quieto.

Era el sol, la salida estaba cerca.

Incapaz de controlar mi emoción, aceleré el paso. Cuando de repente…

―Perdimos a alguien. ―La voz de Light resonó desde abajo―. Solo escucho cuatro pares de pasos. ¿Alguien se quedó atrás?

Me detuve en seco y me di la vuelta. Detrás de mí estaban mi hermano, Light y el detective. Nona no estaba a la vista.

―¿Eh? Pero solo había tres de ustedes en esa habitación. ―Respondió el detective con una mirada feroz.

―No me digas … ―Hice una pausa y pensé por un segundo. Después de que el detective vino a rescatarnos, no vi a Nona en absoluto―. …De ninguna manera.

Nona tenía la costumbre de correr a un escondite cada vez que estaba asustada, como un animal pequeño. Debió esconderse a la sombra del ataúd, pues se asustó cuando el detective apareció desde techo. Me culpé por concentrarme únicamente en huir, sin siquiera detenerme a pensar una vez en ella.

Yo era la única en quien confiaba y escuchaba. Fue mi culpa. Si tan solo le hubiera prestado más atención.

Tenía que ir a salvarla.

Mi cuerpo se movió antes de que hubiera terminado de procesar mis pensamientos. Empujé a mi hermano, rodeé a Light y al detective, y bajé las escaleras de tres en tres.

―¡No lo hagas! ¡Akane, detente!

Mi hermano me gritó desde arriba. Sabía muy bien lo peligroso que era, pero no podía abandonar a Nona.

Después de completar mi descenso, abrí una puerta y me encontré en un pasillo familiar. La puerta de la capilla estaba a mi derecha, pero por alguna razón, ya no estaba cerrada, estaba abierta de par en par.

Ahora que lo pensaba, la puerta por la que acababa de pasar y que conducía a la escalera de caracol debería estar cerrada. ¿Qué está pasando?

Aunque algo estaba claramente mal, no podía dudar. Seguí corriendo y salté a la capilla.

―¡Nona! ―Grité.

―… ¿Akane? ―Nona asomó la cabeza por detrás del ataúd.

―¡Estoy tan feliz de que estés a salvo! ―Corrí y la rodeé con mis brazos―. Ahora, tenemos que irnos.

―No puedo. No puedo caminar más. ―Se quejó Nona, presionando su pierna derecha. Tenía un hematoma rojizo alrededor del tobillo. ¿Se lo había torcido?

―Aguanta un poco más. Puedes hacerlo.

―Pero…

―¿Recuerdas lo que dijo Light antes? ―Pregunté, sacando el colgante de trébol del bolsillo de mi pecho―. No podemos rendirnos. Tenemos que seguir creyendo hasta el amargo final.

Le ofrecí mi mano. Ella asintió con firmeza y la agarró. La apoyé y logramos salir de la capilla, mientras ella arrastraba su pierna derecha. En ese preciso momento, mi hermano y los demás aparecieron.

―Caray … no te escapes por tu cuenta.

―Se lastimó la pierna. Por favor, ayúdela.

El detective seguramente podría llevar a Nona con facilidad, así que dejé a Nona a su cuidado. Poniendo nuestra mirada en la escalera de caracol, nosotros …

―No tan rápido.

De repente, alguien me agarró del brazo derecho y me arrastró de regreso a la capilla. Me di la vuelta para encontrar a Hongou parado allí con una sonrisa diabólica.

―No puedo dejar que se escapen en medio del experimento.

―¡Akane! ―Mi hermano saltó sobre Hongou en un intento por rescatarme.

Se oyó un disparo e instintivamente cerré los ojos. Mientras tosía debido al humo de la pólvora, abrí mis ojos para ver a mi hermano agachado con su mano agarrando su hombro derecho.

―¡Aoi!

―… Estoy bien, solo me rozó. No te preocupes. ―Respondió, apretando los dientes.

―Bastardo… ―Mientras el detective temblaba de ira, disparó un segundo tiro a centímetros de sus pies.

―Todos ustedes, de vuelta a la escalera, ahora. De lo contrario, haré algunos agujeros en la cabeza de esta chica. ―Amenazó Hongou con una voz áspera y grotesca. Apretó el cañón contra mi sien.

―¡No, detente! ¡Déjame ir! ¡Déjame ir!

Frenéticamente giré mis brazos para resistir, pero una estudiante de secundaria débil como yo no tenía ninguna posibilidad de dominar a un hombre tan grande.

―¡Deja de luchar! No me importa si tengo que dispararles a todos aquí.

No tuve más remedio que detenerme y quedarme callada.

―Bien, vale. Solo cálmate. ―Dijo el detective. Pasó a Nona a Light y les indicó que regresaran a la escalera de caracol. Luego levantó a mi hermano, que estaba perdiendo el conocimiento, antes de retirarse.

―Perfecto.

Una vez que Hongou confirmó que todos habían pasado por el marco de la puerta, buscó en el bolsillo de su chaqueta. Debe haber tenido una llave de control remoto. Con un pitido, la puerta se cerró de golpe y mis cuatro compañeros desaparecieron de la vista.

―Aoi…

De inmediato me arrojaron a la capilla. Golpeé el suelo y caí boca abajo.

―Ahora, que comience el experimento final. ―Los labios de Hongou se curvaron en una sonrisa cruel y la puerta de la capilla se cerró.

―¡Nooooo!

Corrí hacia la puerta y giré el pomo en todas direcciones, pero no se movía. Miré hacia arriba. La hilera de sábanas que había tirado el detective había sido cortada en pedazos y esparcida por todo el altar. Eso debe haber sido obra de Hongou. Ya no era posible escapar por el techo.

Como estaban las cosas, nuestra única salida sería a través de la puerta [9].

Me acerqué a la pequeña puerta oculta a la vista por la cortina. Afortunadamente, todavía había tres asteriscos encendidos sobre el <RED>; todavía se escaneaban tres números de brazalete en el sistema.

―Oye, ¿estás bien? ―La voz del detective venía de arriba. Lo vi asomándose por el tragaluz roto con el ceño fruncido―. Maldición. Me pregunto si es demasiado alto para saltar desde aquí.

―Por favor, no intentes lo imposible. ―Le dije. Incluso si saltara, no haría ninguna diferencia―. ¿Cómo está mi hermano?

―Nada de qué preocuparse. Encontré un medicamento en el quirófano, así que su herida se está curando. Lo llevaré a un hospital más tarde.

―Por favor … cuídalo.

Fortalecí mi determinación.

Eché un vistazo a la pantalla junto al órgano de tubos.

[1002]… [1001]…

Pronto llegaría a los 999 segundos restantes: la cápsula se abriría.

Me paré frente al altar y esperé.

[1000]… [999]…

Exactamente como Zero había anunciado, en el momento en que la cuenta regresiva llegó a [999], la cápsula se abrió.

No tuve más remedio que resolverlo.

Tomé el cubo Rubik en mis manos temblorosas.

―No se preocupen. Soy un genio del cubo Rubik.

Mientras mis manos giraban el cubo, miré la cuenta regresiva.

[782] … [781]…

Quedan trece minutos. ¿Podría solucionarlo a tiempo?

Mi corazón latía inquieto contra mi pecho.

Parte 5

Mi corazón latía inquieto contra mi pecho.

Había pasado algún tiempo desde que perdí mi conexión con Junpei. Ya no pude acceder a la información en su mente.

Perdida por completo, solo podía mirar el cubo frente a mí. El tiempo siguió pasando sin piedad.

Las lágrimas no dejaban de fluir de mis ojos, no importaba cuánto tratara de secarlas.

―No puedo … simplemente no puedo resolverlo sola …

No podía resolver una cara del cubo. No había forma de que pudiera enfrentar el desafío de resolver las seis caras. Ni siquiera sabía por dónde empezar. Cuanto más impaciente estaba, más me hundía en el caos.

―Akane … No te rindas.

Una voz rasposa llegó a mis oídos. Miré hacia arriba para ver a mi hermano mirándome, apoyado por el detective.

―¡Aoi! ¿Estás bien?

―Akane… Mencionaste algo, ¿verdad? Acerca de poder ver la versión futura de ti … y de mí … ―Dijo mientras reprimía los gemidos.

―Sí, pero … eso es …

―Encontraré una manera de ayudarte … Así que concéntrate … Enfoca tus esfuerzos en salvarte a ti misma …

―… ¿Eh?

¿Encontrará una manera de ayudarme? ¿Qué podía hacer?

Verifiqué la cantidad de tiempo restante.

[654]… [653]…

Menos de 11 minutos antes de que este barco explotara.

El sudor cubrió mis palmas. La sangre fluyó por todas las venas de mi cuerpo. Me sentí febril. No podía respirar. Yo estaba mareada. Mi corazón seguía acelerándose dentro de mi pecho, sintiendo como si fuera a estallar en cualquier segundo.

Me aferré al trébol de plata que Light me entregó y oré.

¡Ayúdame, Junpei!

―¡Ayúdame, Junpei!

Escuché un grito en alguna parte.

―¿Akane? ―Detuve mis manos y miré a mi alrededor.

―¿Qué está pasando contigo?

Seven y Lotus me miraron con preocupación. Snake pareció haberse dado cuenta de algo y escuchó atentamente cada uno de mis movimientos.

―¡Akane! ¿Puedes escucharme? ¡Dame una señal! ¡Akane! ―Grité con todas mis fuerzas, alimentado por la anticipación.

―¿Junpei? ―Giré mi cabeza.

Escuché su voz venir de alguna parte. Escaneé la habitación, aunque sabía que él no estaba aquí. Aun así, su voz sonaba tan clara. Casi como si estuviera a mi lado …

―¡Junpei! ―Grité desde el corazón, llena de esperanza y emoción.

Recibí una respuesta de inmediato.

―¡Akane!

―¡Junpei!

Para confirmar la presencia del otro, gritamos los nombres del otro una y otra vez.

―Akane … ¿estás en la capilla ahora mismo?

―Si. ―La voz de Akane hizo eco directamente dentro de mi cabeza―. Espera, ¿cómo lo sabes?

Lo supuse tanto por las palabras de despedida de Santa.

―Solo hay una forma de salvar a mi hermana fallecida … de salvar a Akane.

Parte 6

[434]… [433]…

La cuenta regresiva continuó su cruel descenso.

Sosteniendo el cubo Rubik en mis manos, grité en el aire. ―¡Junpei! ¡No queda mucho tiempo! ¡Por favor, ayúdame! ¡El barco explotará si no puedo resolver este cubo Rubik!

―Lo tengo. ―Respondí sin rodeos. Esas palabras fueron menos una respuesta a Akane, y más un susurro del corazón.

Todas las piezas se juntaron. Finalmente me di cuenta de la verdad de todo lo que había sucedido. Por qué se llevó a cabo este Juego Nonario. Por qué estábamos todos reunidos aquí. Todo se había estado preparando para esta situación exacta, este momento. En ese caso, solo me quedaba una cosa por hacer.

Tenía que salvar a la Akane de hace nueve años.

Me quedé mirando el objeto que tenía en mis manos. El cubo Rubik estaba resuelto casi por completo. Sin embargo, eso no era suficiente. Después de todo, el cubo en mis manos y el de ella tenían diferentes configuraciones. No podría enviarle la solución así.

Cerré los ojos y concentré mis sentidos. Mi conciencia estaba vinculada a la de Akane de hace nueve años. A lo largo del tiempo, reproduje todo lo que Akane vio en mi mente.

―Akane, no te muevas.

Reconfiguré mi cubo para que coincidiera con el que tenía en sus manos. Requirió mucho más esfuerzo del que sería necesario para resolver el cubo, pero ahora no era el momento de desanimarse.

―Realmente no puedo ver el fondo del cubo. ¿Puedes darle la vuelta?

―Seguro … ¿Así?

―No, esa cara no. ¡Si eso es! Sostenlo justo ahí.

―¿Junpei…? ¿Con quién estás hablando? ―Lotus asomó su cabeza por encima de mi hombro, luciendo perturbada―. Oye, ¿no lo estás revolviendo aún más?

―No te preocupes por eso. ¿Podrías dejar de hablar un segundo? ―No podía concentrarme en resonar con Akane.

―Pero…

―Lotus, confía en Junpei. ―Dijo Snake en voz baja―. Todo lo que podemos hacer es mirar. Como hace nueve años …

Parte 7

Finalmente entendí por qué, nueve años en el futuro, mi hermano secuestró a Junpei y los demás y recreó este aterrador juego.

Todo fue para salvarme.

Mirándome en el presente, mi hermano se dio cuenta de que mi conciencia y la de Junpei de nueve años en el futuro estaban conectadas a través del campo.

Sin embargo, para que este milagro fuera posible, debían cumplirse múltiples condiciones.

Primero, Junpei tenía que estar infectado con el virus de la Fiebre del Ángel y eventualmente llegar a la Etapa 3. Supongo que mi hermano de alguna manera pudo transmitir el virus al cuerpo de Junpei. El período de incubación del virus era de cinco a diez años, por lo que al menos ese tiempo fue necesario para que el plan funcionara.

A continuación, Junpei tenía que ser colocado exactamente en la misma situación en la que me encontraba actualmente. Para eso, mi hermano no tuvo más remedio que preparar este gran escenario y secuestrar a Snake, al detective y al resto. Lotus debió haber sido elegida para tomar el lugar de su difunta hija.

Además, había una condición más. A menos que mis emociones alcanzaran un punto álgido, no podría conectarme con Junpei a través del campo. Eso estaba en gran parte fuera del control de mi hermano.

Pero, aun así, en este momento, estaba conectado con Junpei. Eso significaba…

Incluso los rincones más oscuros de mi corazón se iluminaron con pasión. Flotando entre este mundo y el siguiente, mi corazón palpitaba de alegría.

¡Quiero vivir!

Ese era mi deseo.

Quería vivir para poder ver a Junpei una vez más.

Por fin, logré reconfigurar mi cubo Rubik para que coincida con el de Akane.

[121]… [120]…

Quedan dos minutos.

Dejé de girar el cubo y respiré hondo.

¡Por favor, contacta a Akane!

Me concentré en el cubo en mis manos y comencé a ordenarlo.

Todos los pensamientos de Junpei me fueron transmitidos. Mis manos comenzaron a moverse por su propia voluntad. Mientras observaba, las caras del cubo se estaban reacomodando. Casi como magia.

Y finalmente…

―¡Si! ¡Está hecho! ―Había resuelto el rompecabezas con 60 segundos de sobra.

―Akane, ¿cómo te fue? ¿Resolviste el cubo?

―¡Sí, lo resolví completamente! O, mejor dicho, fuiste tú quien lo hizo por mí. Todo lo que hice fue copiar tus movimientos … Ahora solo tengo que escanear mi brazalete en el <RED>.

―¡Entonces ve!

―¡Si! ―Salí del altar y salté a la puerta numerada―. Por favor abre, por favor abre, por favor abre, por favor abre …

Orando, toqué el <RED> y tiré de la palanca. Se deslizó completamente hacia abajo.

La puerta se abrió lentamente, emitiendo un fuerte sonido metálico que ahora me trajo una extraña sensación de comodidad.

No sabía cuándo habían bajado del techo, pero mi hermano, Light, Nona y el detective estaban allí para recibirme al otro lado de la puerta.

Solo quedaban 60 segundos.

La sirena de advertencia sonó y todas las luces de la habitación empezaron a parpadear caóticamente.

―¿Que estas esperando? Muévete. ―Dijo Lotus, sentándose frente al altar―. Con ese rompecabezas fuera del camino, ustedes pueden abrir la puerta [9] con el brazalete [6].

―Pero … ―Seven tenía una mirada de lástima en sus ojos.

―¡De prisa! ¿O vas a dejar que todo se desperdicie?

―¡Lotus, está bien! ¡Podemos escapar contigo también! ―La agarré del brazo y la acerqué a la puerta numerada.

―¿Hey, qué estás haciendo?

―Confía en mí, lo sé. ―Dije, mientras acercaba la muñeca de Lotus al escáner.

―¿Que sabes?

―Esta puerta no la abrirá una raíz digital de [9]. ¿Recuerdas cómo Hongou no podía abrirla con los brazaletes [2] y [6]?

―¿No es solo porque no resolvió el rompecabezas primero? ―Seven preguntó mientras colocaba su muñeca izquierda en el <RED>.

―No, no lo creo. ―Dijo Snake mientras escaneaba el brazalete [6] en su mano derecha―. Está programado para que después de que se abra cualquiera de las dos puertas, se active la cerradura conectada al cubo Rubik. Así es como Hongou lo explicó hace nueve años.

―Entonces, ¿por qué no se abrió?

―Los ajustes fueron reprogramados esta vez. Después de todo, Santa no tiene ninguna razón para matarnos.

¿Por qué Santa se llevó a Clover con él cuando salió de esta habitación? Encontré esa decisión extraña. Santa tenía los brazaletes [3] y [6] en su poder. Fácilmente podría haberlos usado para abrir la puerta numerada y, sin embargo, no lo hizo. Dejó el brazalete [6] en la habitación, porque sabía que lo necesitaríamos más tarde.

Recordé las palabras de Zero.

―La salida está escondida en algún lugar de este barco. Busquen una puerta. Busquen una puerta que lleve un [9].

No era un [9].

Volví a mirar el carácter escrito en la puerta.

Era una [q]. (TN: La letra “q” y el número “9” en japonés se pronuncian ” kyuu “, por lo que el anuncio de Zero es más ambiguo cuando se escucha en japonés)

Me di la vuelta y comprobé la cuenta regresiva.

[10]… [9]… [8]…

Llevé mi muñeca izquierda al escáner y bajé la palanca con todas mis fuerzas. La puerta se abrió con un ruido metálico. El <DEAD> se instaló justo detrás de él.

Salimos apresuradamente de la capilla y escaneamos nuestros brazaletes sobre el <DEAD>, pero aún era demasiado pronto para relajarnos.

―¡Por aquí, date prisa! ―Seven nos condujo por la escalera de caracol.

El límite de tiempo ya debería haber pasado, pero por alguna razón, nada explotó.

Parte 8

El <DEAD> estaba justo afuera de la puerta. Me apresuré a presionar mi brazalete contra él.

―Todos, dense prisa …

Me di la vuelta para gritar, pero inmediatamente noté que sus ojos todavía estaban pegados al otro lado de la puerta.

―¿Akane? ¡¿Dónde estás, Akane?! ―Aoi gimió, mirando hacia la capilla.

―¡Retrocedan! ¡La puerta se está cerrando!

Retenido por el detective, Aoi luchó desesperadamente por regresar a la habitación.

―Akane … ¿Por qué? … ―Aoi lloró cuando la puerta se cerró.

―¿Qué estás diciendo? Aoi, estoy justo aquí —grité, pero mi voz parecía no llegar a él―. ¿Por qué…?

―Oye, hay una calavera en sus brazaletes. ―Señaló el detective.

―¡Mierda! ¡Light, Nona, movámonos!

Los tres corrieron hacia el <DEAD> y escanearon sus brazaletes.

―¿Qué pasó? La puerta se abrió, ¡pero Akane no estaba allí!

―Es mi culpa … ―Nona comenzó a sollozar―. Es mi culpa que ella …

―¡No llores! ¡Estoy aquí, todavía estoy viva!

Como si sintiera mi presencia, Light se volvió en mi dirección. ―… ¿Akane?

―¡Si! ¿No lo ves, estoy aquí mismo?

Y, sin embargo, mi voz aún no podía alcanzarlos. Light inclinó la cabeza por un momento, antes de darme la espalda una vez más.

Al sonido de una explosión, el suelo se sacudió violentamente. El humo negro se filtraba por los huecos alrededor de la puerta.

―Vámonos. El barco no permanecerá a flote por mucho más tiempo.

Todos empezaron a subir las escaleras. Los perseguí frenéticamente.

Todo mi cuerpo se sentía caliente, casi febril. Pero ese calor fue todo lo que sentí. El cansancio y el dolor que una vez me afligieron habían desaparecido. A pesar de que corría por mi vida, no tenía problemas para respirar, como si este cuerpo no fuera mío. Sentí como si me estuviera viendo a mí misma en un sueño. Ese extraño sentimiento nubló mi cabeza.

Miré hacia abajo, habiéndome dado cuenta de que algo andaba mal. Para mi sorpresa, mis piernas se habían desvanecido en gran parte de la vista, por lo que el piso era claramente visible a través de mis pies.

―¿Que está pasando…?

La confusión dentro de mí alcanzó su punto máximo. Estaba al borde de perder la cabeza.

―No digas esas tonterías sobre el destino. Podemos cambiar el futuro con nuestras propias manos, por mucho que queramos.

Las palabras de Junpei del futuro de repente se repitieron en mi mente.

―Espera … no me digas …

Me detuve en seco y miré hacia arriba.

El gato de Schrödinger. Mientras la caja permanezca cerrada, si el gato está vivo o muerto seguirá siendo un misterio irresoluble. Esa paradoja representaba los estados superpuestos de vida y muerte. Quizás mi existencia aún no se había confirmado.

El futuro no estaba escrito en piedra. La línea de tiempo en la que Junpei nunca se infectó con la Fiebre del Ángel, la línea de tiempo en la que no participó en el Juego Nonario, la línea de tiempo en la que dejó de escapar a la mitad … Todos esos futuros seguramente existieran. No necesariamente podría salvarme en nueve años. Hasta que ese momento realmente ocurriera, nadie podía determinar mi destino.

Por eso, en este momento, no estaba ni viva ni muerta, como un fantasma. Lo más probable es que eso siga siendo cierto hasta el día en que Junpei me salve en nueve años.

―¡Oye!

La voz del detective desde arriba me sacó de mi trance. Miré hacia arriba para ver a Nona trepando por la barandilla, haciendo un gesto para saltar.

Miré hacia abajo. El agua de mar que había penetrado en el barco por la explosión se arremolinó en un vicioso vórtice. Nona no sabía nadar. Si caía, se encontraría con una muerte segura.

―¡Detente! ¡Mantén la calma!

―Es mi culpa … Es mi culpa … Lo siento mucho, Akane …

Mientras Nona sollozaba, saltó del pasamanos y se lanzó al aire. El detective se acercó para agarrarla, pero no llegó a tiempo. Así, fue absorbida por el furioso remolino de abajo.

―¡Nona! ―Grité su nombre mientras me agarraba a la barandilla.

Subimos corriendo la escalera de caracol con un solo objetivo en mente. Mis piernas volaron, mis brazos se balancearon salvajemente, y mis ojos se clavaron únicamente en el camino frente a mí.

Mientras corría, la voz de Seven llegó a mis oídos.

―Hey Junpei, ¿te importa si te pregunto algo?

―¿Qué pasa?

―Esa puerta [9] de antes. ¿Por qué se abrió?

―Eso es correcto. ―Agregó Lotus―. Usamos cuatro brazaletes para activar el <RED>. [5], [6], [7] y [8] suman 26, por lo que la raíz digital debería haber sido [8].

―No era el número [9] lo que estaba garabateado en la puerta. Era la letra [q].

―¿La letra [q]?

―La programación de computadoras usa hexadecimal a veces, ¿verdad?

Bajo el sistema hexadecimal, después del número [9] viene la [a]. Luego vienen [b], [c], [d], y así sucesivamente. En base 10, [a] representaría [10], [b] sería [11] y [c] sería [12].

―¿Qué tiene eso que ver con esto?

―En lugar del sistema hexadecimal de base 16, piénsalo en términos de base 30.

―¿Base 30?

―Después de [16], o [f], continúa usando letras en lugar de agregar un dígito. Por ejemplo, [h] sería [17], [i] sería [18], y así sucesivamente. Continuando con ese patrón, [q] sería—

―¡[26]! ―Seven gritó, contando con sus grandes dedos.

―Exactamente.

―¡Mira, adelante! ―Lotus gritó, apuntando hacia adelante.

Esperando en lo alto de la escalera había una sola puerta. Rayos cegadores de luz solar se filtraban a través del marco.

―¡La salida!

Aceleré el ritmo.

Parte 9

Pasé lo que me pareció una eternidad balanceándome entre la línea de la vida y la muerte.

Mis recuerdos de todo después de los eventos de ese día permanecieron confusos, probablemente como resultado de ser una existencia similar al gato de Schrödinger.

El tiempo avanzaba y, a medida que se acercaba el fatídico día, mi existencia se hacía cada vez más definida. Nunca olvidaré la expresión de sorpresa y alegría en el rostro de mi hermano el día que me vio en el baño.

Sin embargo, mi presencia fantasmal no cambió. Eventos menores afectarían nuestro futuro en el día predestinado; cada vez que sucedía, contraía una fiebre alta y mi existencia volvía a ser nebulosa.

―Te salvaré, no importa lo que cueste.

Pero no tenía idea del terrible plan que mi hermano estaba tramando ese día …

Tropezamos a través de la puerta que conducía al exterior y fuimos recibidos con una intensa luz solar que atravesó nuestros ojos. Entrecerré los ojos y usé mi mano para bloquear la luz de mis ojos.

Los colores empezaron a pintar la escena ante mí. La vista borrosa tomó forma de manera lenta pero segura.

―Esto es…

―¿Qué? De ninguna manera…

―¿Cómo?

Nos encontramos en la azotea de un edificio decrépito. Una escena nostálgica se extendió y, a lo lejos, pude distinguir la Tokyo Skytree recién terminada. (NTE: La Tokyo Skytree es una torre de radiodifusión, restaurante y mirador construida en Sumida, Tokio, Japón y fue completada el 29 de febrero de 2012 e inaugurada el 22 de mayo de 2012.)

―Hmm … No escucho olas, y tampoco huelo agua salada … Eso significa que estamos …

―Sí, esta es esa instalación experimental en la ciudad. ―Santa salió de la sombra de la torre de agua―. No tenía dinero en efectivo para comprar y renovar un barco completo, así que tomé prestado este edificio abandonado.

Clover apareció junto a Santa.

―¡Hermano! ―Al ver a Snake, Clover corrió hacia donde estábamos, a punto de romper en llanto―. Estoy tan contenta de que estés vivo …

Ella voló hacia el pecho de Snake y comenzó a sollozar. Snake sonrió y afectuosamente le revolvió el pelo.

Los ojos de Santa, enfocados en el reencuentro de los hermanos, parecían estar teñidos de soledad.

―Perdón por arrastrarlos a esto. ―Dijo Santa―. No se preocupen por las bombas. Para empezar, no había nada dentro de ustedes.

Sacó un dispositivo parecido a un control remoto de su bolsillo. En el momento en que nos apuntó, nuestros brazaletes se desprendieron de nuestras muñecas y cayeron a nuestros pies.

―Nos vemos. ―Santa hizo un pequeño saludo con la mano derecha, nos dio la espalda y regresó al edificio.

―¿A dónde vas?

―Junpei, te dejo el resto. ―Respondió Santa, ignorando mi pregunta. Descendió lentamente la escalera de caracol.

―Oye, Santa… ―Me dirijo hacia la puerta, esperando seguirlo.

Pero entonces, alguien más apareció en su lugar. Una chica de aproximadamente la edad de la escuela preparatoria. Aunque nunca la había conocido, inmediatamente reconocí quién era, ya que se parecía mucho a la joven de hace nueve años a la que vi con el campo.

―… ¿Nona? ―La voz de Lotus estaba cerca de un susurro―. ¿Eres … Nona?

―Mamá … ¿puedes verme? ―La chica también pareció sorprendida.

―¿Cómo…? ―Seven parecía estar perdido―. Moriste hace nueve años cayendo de esa escalera de caracol.

―La salvé en ese entonces. ―Otra persona apareció por el marco de la puerta―. Pero como mi existencia aún era confusa, salvarla hizo que su existencia también se volviera confusa.

Akane sonrió feliz ante el sincero abrazo entre madre e hija.

―Pero todo está bien ahora. El gato de Schrödinger vive. La caja se ha abierto y ahora todo se ha hecho realidad.

―Akane …

Me acerqué a ella.

Había algo que quería decirle una vez que escapáramos. Pero sentía una opresión en el pecho y las palabras se me atascaron en la garganta.

Iluminado por el sol, el rostro sonrojado de Akane se volvió lentamente hacia el mío.

Al ver mis ojos moverse de un lado a otro, movió suavemente los labios.

―Estoy de vuelta, Junpei.

Nuestras dos sombras alargadas se entrelazaron.

El leve aroma de las aceitunas dulces flotaba en el aire.


FIN


Y así termina esta novela.

Ahora un poco de trasfondo respecto al juego. El juego en si era, o bien un capricho de los jefes que no les molestaba perder toda la inversión, el resultado de un jefe borracho cumpliendo un capricho de alguien o una decisión arriesgada en ese tiempo. Tengan en cuenta que es un juego tipo visual novel, pero para DS, una vez salió al mercado supongo que no esperaban que alcanzara el éxito suficiente como para tener una secuela, una precuela (creo que es precuela) así como varios remakes para PsVita, PS4 y Steam, sin mencionar esta novelizacion del primer juego.

La novela tiene varios elementos que el juego original no tiene (la fiebre del ángel) y cambian algunas cosas, como son las llaves y las puertas, mientras que en el juego están representados con símbolos alquímicos en base al sistema solar, aquí son colores. Uno dirá que no hace mucha diferencia, pero se pierde el chiste de Junpei diciendo que el símbolo de mercurio le queda a Lotus (básicamente el símbolo de venus (femenino) con un par de cuernos XD).

Hay varios cambios, tanto para bien como para mal ya que algunos cabos sueltos de la novela (lo del rumor de la momia) parecen estar relacionados con la secuela. En fin. Me gustó mucho la novela. Cuando jugué el juego y veía los finales en algunos me quedé con cara de WTF, otros me parecieron medio raros, pero no al nivel de WTF y el final verdadero (del que se basa este final) como dije, quedan cabos sueltos, quizás los dejaron solo como escenas extras, pues no creo que ni ellos pensaran que les darían luz verde para una secuela, pero bueno, al menos lo aprovecharon. Aun así, dejaron el misterio más grande sin resolver que es, ¿Qué rayos estaba haciendo Snake antes de ser secuestrado para tener esas pintas?

En fin. Les recomiendo que jueguen el juego si quieren ver los demás finales o el final original algo más desarrollado. Ya sea la versión original (para DS) o uno de sus remakes, creo que en Steam está la trilogía, el precio no lo recuerdo, pero bueno, es solo sugerencia. Me excedí con las palabras finales, pero tengan en cuenta que cuando vi que había una versión novelizada de este juego dije si o si lo traduzco después de un ataque de nostalgia XD


 

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