999 Alterna: Capítulo 2: Reglas del juego



Parte 1

El ruido estático y la voz ronca fluían continuamente por los altavoces.

Nunca podré olvidar la voz inquietante: no tenía ninguna duda de que pertenecía a la figura de la máscara de gas que me atacó.

―Permítanme comenzar por explicar las reglas del juego. ―continuó la voz fría y robótica.

Con expresiones ansiosas, todos centraron su atención en las palabras de Zero.

―Las reglas son muy simples. Escuchen con atención, porque solo las mencionaré una vez.

Nadie tuvo la voluntad de oponerse.

―Hay varias puertas esparcidas por todo este barco, cada una con un solo dígito pintado en ella. Por conveniencia, de ahora en adelante me referiré a ellas como ‘puertas numeradas’. Pueden notar que, en este mismo momento, dos de estas mismas puertas están frente a ustedes.

Me volví para mirar hacia la puerta [5].

―Para abrir una puerta numerada, deben usar los números de sus brazaletes.

―¿Los números de nuestros brazaletes? ―La bailarina inclinó la cabeza confundida.

―Como todos saben, se ha atado un brazalete a cada una de sus muñecas izquierdas. El dígito que se muestra en él es el número de su brazalete. Estos brazaletes son las llaves para abrir las puertas numeradas.

Todos miramos simultáneamente nuestro propio brazalete. Echando un vistazo, vi que el de Akane mostraba un [6].

―Pueden confirmar esto ustedes mismos más tarde, pero cada uno de ustedes posee un número de brazalete único. No se repite ni uno solo de estos números.

Mirando alrededor, noté que el brazalete del que parecía un león mostraba un [1] mientras que el que parecía un príncipe tenía un [2].

―La suma de los números de sus brazaletes … Solo cuando la raíz digital de esa suma coincida con el número de la puerta, podrán progresar.

Me mordí el labio. ¿Una raíz digital? Las matemáticas nunca fueron mi punto fuerte. Aunque no lo comprendí completamente, me quedé callado y seguí escuchando.

―Sin embargo, existe un límite en la cantidad de personas que pueden pasar por una puerta a la vez. Solo de tres a cinco personas pueden abrir una puerta numerada. Naturalmente, solo el mismo número de personas puede pasar por la puerta.

Una respiración pesada estalló a mi lado. Mirando hacia arriba, vi que el rostro de Akane brillaba con un rojo brillante. Parecía estar en agonía, sus hombros subían y bajaban con cada respiración.

―Oye, ¿estás bien?

Sentí su brazo y comencé a entrar en pánico. Ella estaba ardiendo. Antes no sentía nada, pero por alguna razón, ahora tenía una fiebre terrible.

―Podría ser Fiebre del Ángel. ―dijo la pelirosa, mirando el rostro de Akane―. Lo tuve hace mucho tiempo y tenía síntomas similares.

―El objetivo de este juego es obvio. ―Con total indiferencia por la condición actual de Akane, Zero reanudó su explicación de las reglas―. Es sobrevivir y escapar de este barco.

Después de ayudar a Akane a sentarse, miré al techo y comencé a gritar.

―¡Espera un momento! ¡Tenemos a alguien que está enfermo aquí! ¿No puedes mantenerla fuera?

―La salida está escondida en algún lugar de este barco. Busquen una puerta. Busquen una puerta que lleve un [9]. ―continuó Zero, sin responder a mi súplica.

―¡Oye!

―No tiene sentido intentarlo. ―dijo el tipo que parecía un príncipe―. Es probable que Zero no diga nada más de lo necesario.

―Eso no puede ser … ―dije con resignación, mordiéndome el labio inferior.

―Junpei, no te preocupes por mí … estoy bien … ―Akane dijo débilmente.

No había forma de que estuviera bien. Pudo haber sido debido a la fiebre, pero sus ojos se pusieron en blanco y tenía problemas para concentrarse.

―Finalmente, permítanme anunciar el límite de tiempo para este juego. ―continuó la explicación de Zero, ignorándonos fríamente―. Este barco se está hundiendo actualmente.

Todos se pusieron rígidos.

―El 14 de abril de 1912, el legendario transatlántico Titanic chocó contra un iceberg. Dos horas y 40 minutos después, se hundió hasta el fondo del Océano Atlántico Norte.

―¿Qué tiene que ver eso con esto? ―Escupió el tipo que parecía una montaña.

―Les concederé a todos un poco más de tiempo. Nueve horas, ese será su límite de tiempo para escapar.

Mientras Zero decía esas palabras, sonó una campanilla desde la escalera central. El reloj de pie marcaba la hora.

Siete, ocho, nueve…

El reloj se quedó en silencio.

―Las nueve. ―murmuró alguien.

Probablemente eran las nueve de la noche. Cuando miré por la ventana desde la habitación en la que estaba atrapado, estaba completamente oscuro del otro lado. Tenía que ser de noche.

Eso significaba que teníamos hasta las seis de la mañana para escapar.

―Es el momento. Que empiece el juego. Les deseo a todos buena suerte.

Con esas palabras, el altavoz se quedó en silencio.

Parte 2

Durante un tiempo, todos permanecieron congelados.

Un frío silencio se extendió por toda la habitación.

¿Qué diablos está pasando aquí?

No había forma de que pudiera aceptarlo tan fácilmente. La idea de que alguna organización secreta me hubiera secuestrado y me estuviera enviando al extranjero sonaba mucho más convincente.

¿Juego Nonario? ¿Por qué debo involucrarme en tal cosa? Lo mismo ocurre con todos los demás. ¿Por qué fueron seleccionados? Más importante aún, ¿por qué Zero tiene este estúpido juego en primer lugar?

La tos violenta de Akane me devolvió a mis sentidos.

―¿Estás bien? ―Pregunté.

Me agaché y suavemente coloqué mi mano en su frente. Por extraño que parezca, su fiebre había disminuido por completo y el color había vuelto a su rostro.

―Siento haberte preocupado … estoy bien. ―Akane comenzó a golpear ligeramente su pecho para sofocar su tos.

―¿Tiene algún tipo de condición?

No había oído hablar de ninguna enfermedad que causara fluctuaciones repentinas en la temperatura corporal, pero tenía que preguntar.

―Realmente … no es nada. ―Akane sonrió.

Tan ajeno como solía ser, incluso yo podía sentir que ella se estaba esforzando. Pero no tenía sentido insistir más en el asunto. Después de todo, probablemente no había ningún centro médico adecuado cerca para tratarla. La mejor esperanza era escapar de este barco y llevarla a un médico de inmediato.

―¿Alguien tiene alguna idea de qué diablos es una raíz digital? ―Preguntó el tipo que parecía una montaña, rascándose la cabeza―. El tipo del altavoz dijo algo sobre una raíz digital, ¿verdad?

Me había estado preguntando lo mismo.

―Sumas todos los dígitos de un número y repites hasta que solo quede un dígito. ―explicó el tipo que parecía un príncipe―. Ese proceso te lleva a una raíz digital.

Su explicación sonó concisa y completa, pero todavía no la entendí. El tipo que preguntó parecía igual de desconcertado.

―¿Puedes decirlo de manera más simple? ―Preguntó el tipo que parecía una montaña, frunciendo las cejas.

―Como ejemplo, toma mi brazalete número [2], tu [7] y ella… ―El que parecía un príncipe hizo una pausa por un segundo para inclinar su cabeza hacia Akane―. … [6]. ¿Qué obtienes cuando los sumas todos?

―Incluso yo puedo hacer matemáticas simples como esa. [2] más [7] más [6] es 14.

―Querrás decir 15, imbécil. ―intervino la bailarina.

El que parecía un príncipe continuó su explicación. ―El número 15 tiene 1 en el lugar de las decenas y 5 en el lugar de las unidades. Suma estos dígitos y obtendrás la raíz digital. En este caso, la raíz digital sería 1 más 5, o [6].

Finalmente entendí. Entonces, si fuéramos yo, Akane y el que parece una montaña, la suma de los números de nuestros brazaletes sería [5] más [6] más [7], o 18. La raíz digital sería entonces 1 más 8 es decir [9].

―… En cualquier caso. ―habló el tipo que parecía un león―. No vamos a llegar a ningún lado parados así. Pongámonos en marcha.

―¿Movernos? ―La chica pelirosa alzó la voz―. ¿Eso significa que planeas abrir las puertas numeradas?

―¡E-Espera un minuto! ―La bailarina intervino―. ¿Realmente planeas seguir las órdenes de Zero?

―No. ―respondió él, sacudiendo la cabeza―. Eso no es lo que quiero decir. Estoy diciendo que deberíamos buscar un camino diferente. Hay lugares aquí que aún tenemos que investigar.

―¡Así es, lo olvidé por completo! ―Hablé―. Había una puerta en la cubierta C.

―Ya veo. Deberíamos ir allí de inmediato.

―¡Entonces vamos!

El tipo que parecía un león y yo comenzamos a alejarnos.

―Espera. Yo te acompañaré. ―dijo el tipo que parecía un príncipe.

―Pero tú … ―comenzó el tipo que parecía un león.

―Por favor, no me consideren una carga. Mi sentido del oído es insuperable. Puedo saber fácilmente si el otro lado de una puerta está inundado con solo tocar.

―¿De Verdad? Eso sería muy útil entonces.

―Espérenme. ―Agregó el tipo que parecía una montaña, golpeando su pecho―. ¿No necesitan que alguien abra la puerta?

―Junpei. Yo también voy.

Akane comenzó a ponerse de pie, pero la detuve.

―No, deberías quedarte. La Cubierta C podría comenzar a inundarse en cualquier momento. Aquí es más seguro.

Akane lanzó una mirada de preocupación, pero respondió resignada con un leve asentimiento.

―Bueno.

Separándonos de todos los demás, el tipo que parecía un león, el que parecía una montaña, el que parecía un príncipe y yo bajamos la escalera central. El nivel del agua se había detenido poco antes del fondo de la Cubierta C. La Cubierta D, el piso donde todos nos habíamos despertado, estaba completamente sumergido. Sería imposible volver allí.

Por alguna razón, el nivel del agua no mostró signos de aumentar. Sin una sola ondulación, la superficie del agua parecía lisa y brillante como un espejo, indicándonos que la inundación se había detenido.

―Quizás Zero posee un dispositivo que le permite cerrar de forma remota secciones de este barco. ―supuso el tipo que parecía un príncipe, arrodillándose y acariciando ligeramente la superficie del agua.

Probablemente ese era el caso. Zero dijo que nuestro límite de tiempo era de nueve horas. En otras palabras, eso significaba que, durante al menos las siguientes nueve horas, el barco permanecería a flote.

―¿Es usted un conocido de esa chica? ―El que parecía un león me preguntó mientras caminábamos por uno de los pasillos de la cubierta C.

―Si. Estábamos en la misma clase en la primaria …

―Detente ahí. ―interrumpió el que parecía un príncipe―. Sería mejor si te abstuvieras de decir demasiado sobre ti.

―¿Eh? ¿Por qué?

―Existe una alta probabilidad de que Zero esté escuchando nuestras conversaciones. ¿Y si te oye decir algo personal?

―¿Eso sería … malo?

―Zero no necesariamente nos conoce. Si nos seleccionó al azar, entonces es peligroso para nosotros incluso estar hablando de nosotros mismos. Fácilmente podría amenazar a nuestras familias o tomarlas como rehenes para obligarnos a ceder a su voluntad.

Él estaba en lo correcto. No había pensado en cosas así antes. Debe ser por eso …

Miré al tipo. Debe ser por eso que ignoró a la chica pelirosa cuando ella lo llamó hermano. Los dos no se parecían entre sí, pero ahora que lo pensaba, en realidad podrían ser hermanos.

―Sin embargo, admito que sería difícil comunicarnos a menos que supiéramos los nombres del otro …

―Tienes razón. ―dijo el tipo que parecía una montaña, dándose la vuelta para mirarnos―. Entonces llámame Seven.

Sacó su brazalete, que mostraba un [7]. Era simple, pero efectivo.

―Ya que el número de tu brazalete es [2], te llamaremos Two, y viejo, ¿One es bueno para ti? ―él continuó.

―Eso es, lamentablemente, demasiado simple para mí. ―respondió el que parecía un príncipe―. Iré por Snake.

―¿Snake? ―pregunté.

―Si sacas un 2 en los dados, obtienes ojos de serpiente. (NTE: Parece; no estoy seguro, que en la versión japonesa se hace llamar Niels donde Ni es dos en japonés en honor a un matemático al que admira. En el juego; al menos en la traducción, se hacía llamar Snake así que decidí dejarlo así. Lo mismo ocurrirá con los demás personajes más adelante.)

―Muy bien. Me llamaré Ace. Dijo el que parecía un león. (NTE: Ichimaya en la versión japonesa donde Ichi es uno. O al menos esas son las notas que dejan la versión en inglés)

Pensé un momento en un apodo apropiado para mí. ―Entonces yo…

―No necesitas uno, ¿verdad? ―Seven sonrió con ironía―. Conocemos tu nombre. Eres Junpei.

―¿Eh? ¿Cómo…?

―Esa joven enferma te llamó por ese nombre.

Nos reímos al unísono.

Parecía extraño. A pesar de estar al borde de la muerte, estábamos aquí riendo y presentándonos con apodos. Casi como si hubiéramos tomado la idea del “juego” de Zero literalmente.

Eso era exactamente. Todo lo que estaba sucediendo se sentía tan irreal. Esa es precisamente la razón por la que pudimos mantenernos relajados, ponernos apodos, etc., en este mundo ideal, de ensueño.

―¡Tómate esto más en serio!

Una voz gritó detrás de mí.

―De lo contrario, realmente morirás.

¿Quién fue?

Rápidamente me di la vuelta.

Pero todo lo que había era la superficie del agua.

Parte 3

Me paré junto a la placa que decía [Cubierta-C], frente a la puerta negra.

Inmediatamente, traté de abrir la puerta a la fuerza, pero con mi fuerza limitada, no se movía.

El tipo que parecía una montaña, o debería decir Seven, lanzó su cuerpo contra la puerta, pero el resultado fue el mismo.

―Esto no funcionará. Busquemos otro camino. ―dijo el que parecía un león, Ace.

Siguiendo su ejemplo, nos aventuramos por un camino que se alejaba de la escalera central. Llegamos al final del pasillo, pero no pudimos encontrar ninguna ruta de escape potencial.

Dimos la vuelta y caminamos por el pasillo, pasando la escalera. Dos ascensores nos recibieron a nuestra derecha. Por alguna razón, solo las puertas del ascensor de la izquierda estaban pintadas de amarillo.

Apreté el botón para llamar al elevador con renovada esperanza, pero no pasó nada. El botón ni siquiera se encendió. El sistema de energía probablemente se había apagado, después de detectar una situación de emergencia irregular a bordo.

―Parece que hay un ojo de cerradura aquí. ―dijo el que parecía un príncipe, Snake, palpando el botón. Bajo la punta de sus dedos, una cerradura de cilindro estaba incrustada en el panel de botones―. Quizás esto reinicie la energía del ascensor.

―Sin embargo, no tenemos esa llave. ―resopló Seven, alejándose del ascensor―. Tenemos que seguir moviéndonos.

Siguiéndolo, continuamos por el largo pasillo, pero no pudimos encontrar ningún otro camino.

―Hemos llegado a otro callejón sin salida. ―suspiró Ace.

―¿Había algo en la cubierta A? ―Pregunté.

―La situación allí no es muy diferente. ―Respondió Snake, mientras que los otros dos hombres asintieron con resignación―. Solo una puerta firmemente cerrada. Sin embargo, la cubierta A carecía de ascensor.

―Subiré y comprobaré dos veces sólo para estar seguro. ―Dije, alejándome de los tres.

No era que dudara de ellos, pero sentí que de alguna manera no estaría satisfecho a menos que lo confirmara con mis propios ojos.

Corriendo por las escaleras, llegué rápidamente a la cubierta A. En comparación con los otros pisos, la cubierta A tenía un tamaño bastante limitado. Un solo pasillo se extendía a izquierda y derecha, pero solo un par de pies. Un extremo estaba bloqueado por concreto, mientras que el otro conducía a una puerta violeta. Tiré de la manija de la puerta, pero no se abría.

Sin ninguna razón, miré hacia arriba. Cuatro placas de hierro en forma de abanico cubrían el techo como una tapa, sellando la habitación. A menos que pudiéramos tener acceso a explosivos, sería imposible hacer un agujero y escapar hacia arriba.

Una ventana descansaba en la pared de la escalera, pero al igual que el techo, estaba cubierta por una gruesa placa de hierro. No había posibilidad de quitarla con mis propias manos.

Lo que significa… pensé mientras bajaba las escaleras. No tenemos más remedio que pasar por las puertas numeradas si queremos salir de este barco.

Cuando llegué a la cubierta B, lo primero que me llamó la atención fue el rostro asustado de Akane.

Si la única forma de sobrevivir es jugar este juego, entonces no tengo otra opción.

En ese momento, tomé una decisión.

Tengo que ganar para salvarla.

Parte 4

Los nueve nos reunimos de nuevo en la cubierta B.

―Sigamos las órdenes de Zero y pasemos por las puertas numeradas. ―Sugirió Snake. Seven y yo asentimos de todo corazón en respuesta.

―Oye, espera un minuto. ―Dijo la bailarina. Se paró frente a las puertas, en el centro de la atención de todos―. Me opongo. Eres un completo y absoluto tonto por querer abrir esta puerta.

―Apártate del camino, Lotus. ―Seven dio un paso hacia ella.

Mientras investigaba la cubierta A, los demás se habían inventado apodos. El número del brazalete de la bailarina era [8]. De ahí el nombre de Lotus, una flor que tiene ocho pétalos. (NTE: En japonés, el apodo de Lotus, Yashiro, está escrito como 八 代, que contiene 八, el carácter japonés de “ocho”)

―Me niego. Si participamos en este juego, estaríamos jugando en las manos de la mente maestra: Zero.

―Pero si no lo hacemos, no tendremos a dónde ir.

―Estoy segura de que hay otra forma. ―Lotus se volvió hacia la chica pelirosa―. Clover, ¿qué te parece?

El número del brazalete de la chica pelirosa era [4]. Clover era un apodo muy lindo para ella.

―Yo…

Una expresión asustada apareció en su rostro mientras tomaba la mano de Snake.

―Los dos somos de la misma opinión. ―Respondió Snake en su lugar. Aunque no podía ver, se paró frente a Lotus directamente. De todos los que estábamos aquí, parecía ser el más tranquilo y sabio. Es probable que seguir sus sugerencias no nos lleve por mal camino.

―¿Santa? ―Preguntó Lotus.

―… ¿Yo?

Sentado en una esquina del pasillo, el tipo de cabello plateado había estado escuchando en silencio nuestra conversación.

Su número de brazalete era [3]. Su apodo de Santa probablemente se deriva de Santa Claus y “san”, la palabra japonesa para “tres”. No pensé que el nombre le quedaba bien.

―Hagan lo que quieran. No me importa. ―Escupió Santa. Su actitud condescendiente pareció irritar a algunos de los demás.

―Hmph. Un mocoso atrevido, eh. ―Seven parecía irritado―. Si no te bajas de tu caballo pronto, te arrepentirás.

Santa ni siquiera reaccionó a la amenaza. A primera vista, parecía una persona de corazón frío, pero si no fuera por él, no estaría vivo en este momento. Por eso, no compartí el desprecio de Seven por él.

―Snake, Clover, Junpei y yo. ―Seven contó con los dedos―. Somos cuatro los que queremos atravesar las puertas. Uno más y será mayoría de votos.

―Espera un minuto, Seven. No te adelantes. ―Lotus levantó la voz―. Ace, ¿qué te parece?

Lotus se acercó y sacudió a Ace, que estaba acostado contra la pared con los ojos cerrados.

―Yo … ―Acariciando su barba grisácea, Ace contempló las opciones disponibles―. Yo estoy en contra. Creo que deberíamos quedarnos aquí.

El rostro de Lotus se iluminó. ―¡Finalmente, algo de sentido común por aquí! Estos jóvenes solo están tratando de lucirse. Ninguno de ellos se da cuenta de lo estúpidos que están siendo.

Ace asintió. ―Deberíamos esperar hasta que llegue la ayuda.

―¡Viejo, no puedes ser así! ―Seven se enfureció―. ¿Crees que tenemos tiempo para eso? ¡En ocho horas y media, nos hundiremos hasta el fondo del océano!

―¡Basta!

Un grito silenció la habitación. Fue Akane.

Todos se volvieron hacia ella. Ella parecía aterrorizada. Se sostuvo la cabeza entre las manos y todo su cuerpo tembló.

―Por favor basta.

―¿Qué pasa Ak… June? ―Rápidamente me detuve para no decir su nombre real. A alguien se le ocurrió June como su apodo. Su número de brazalete era [6], y junio en inglés, siendo el sexto mes, sonaba como un apodo perfectamente hermoso para ella. (NTE: En la versión japonesa al parecer su apodo es Murasaki que significa “púrpura” en japonés. Seis en japonés también se pueden leer como “mu”, de ahí el nombre Mu-rasaki, el apodo también se basa en su ropa purpura)

―Lo siento … solo … recordé algo terrible …

Akane se apretó contra su pecho, esforzándose por recuperar el aliento. Su fiebre había desaparecido, pero eso no significaba que su cuerpo estuviera completamente recuperado. ¿Estaba realmente bien que ella se moviera con nosotros así? Mi resolución se derrumbó. Como sugirió Ace, quizás era mejor esperar ayuda.

―June, ¿qué quieres hacer? ―Me acerqué a ella y le froté suavemente la espalda.

―Yo … yo … ―Sus ojos redondos brillaron radiantes―. Me quedaré con Junpei hasta el final. No importa lo que pase.

―Eso lo resuelve. Cinco a favor, dos en contra, uno indiferente. ¿Eso es todo el mundo? ―Seven miró alrededor de la habitación.

―Hay una persona más. ―Sorprendentemente, fue Snake quien respondió.

Desvié mi mirada de regreso a las puertas. El tipo con cabello de nido de pájaro se quedó allí en silencio. No había dicho nada durante un tiempo. Tampoco dio la impresión de que quisiera decir nada.

Su rostro estaba pálido y le costaba controlar la respiración. Gotas de sudor aceitoso le caían por la frente y le temblaban ferozmente las piernas. Lo noté antes cuando lo conocí, pero parecía que era imposible para él fijar sus ojos en algo. Sus ojos continuamente inquietos se movían de un lado a otro. Claramente estaba emocionalmente inestable. De alguna manera se las había arreglado para mantener la cordura, pero parecía estar a punto de desmoronarse.

Lotus caminó lentamente hacia él. Se detuvo junto a él y le dio un golpecito en la espalda.

―¿Qué hay de ti? ―Ella preguntó.

Sin embargo, el hombre no respondió. Sus pupilas se movieron de izquierda a derecha y su respiración dio paso a un jadeo.

―Oye, ¿puedes oírme? —Preguntó Lotus.

―…Te escucho. ―Las palabras finalmente escaparon de sus labios secos.

―Así es, todavía no hemos pensado en un apodo para ti. ―Dijo Lotus―. ¿Cuál es el número de tu brazalete?

―¿N-No es obvio? Aquí somos nueve. Y los n-números del [1] al [8] ya se han tomado …

El hombre estiró el brazo izquierdo. El brazalete alrededor de su muñeca mostraba un [9].

―Entonces, ¿qué tal algo como K-9? ―Sugirió Lotus―. Con tus ojos inquietos, parece apropiado. (NTE: en la versión en japonés lo llamaron Q-taro. Q en japonés se lee “kyuu”, lo mismo que la palabra nueve. Tarou es una parte relativamente común del nombre masculino japonés. K-9 hace referencia a los perros policía)

―… No es necesario que tenga un apodo.

―Bien ahora. ¿Por qué es eso?

―P-Porque, no planeo quedarme con todos ustedes por más tiempo. ―El tipo con cabello de nido de pájaro habló mientras se ajustaba las gafas, que amenazaban con resbalársele de la cara.

Lotus le frunció el ceño antes de responder. ―¿Tienes algo en mente?

―Y-Yo.

―¿Qué estás pensando?

―¿Q-Quieres que te lo diga?

―Si.

―…Bueno. Entonces te lo mostraré. ¡Esto es lo que tengo planeado!

Una luz brilló en los ojos del hombre durante una fracción de segundo. Una expresión espantosa se extendió por su rostro mientras corría hacia Lotus.

―¡Kyaaa!

El grito de Lotus resonó por la habitación.

No hubo tiempo para detenerlo.

Agarrando el cuerpo de Lotus, el hombre se enroscó detrás de ella como una serpiente.

―¡Lotus! ―Akane gritó a mi lado.

―¡Hijo de puta! ¡¿Qué crees que estás haciendo?! ―Seven gritó, preparándose para cargar contra él.

―¡N-No te muevas! ―Con un movimiento inesperadamente rápido, el tipo con cabello de nido de pájaro sacó un cuchillo y lo presionó contra el cuello de Lotus―. ¡N-No te acerques más! ¡O-O de lo contrario, abriré la garganta de esta mujer!

La expresión de sus ojos no era normal. No era solo una amenaza vacía, en realidad tenía la audacia de hacerlo.

Seven se detuvo en seco y resopló molesto.

―A-Así está mejor.

Su rostro se torció en una sonrisa irónica. Con el hombro derecho se secó una gota de sudor que le corría por la cara.

Parte 5

Este era el peor momento para tener una pelea.

Nuestro tiempo restante pasó lentamente. Con este tipo de problemas ocurriendo inmediatamente después del comienzo del juego, no había duda de que pronto nos encontraríamos en el fondo del océano.

―Basta. ―Espeté, incapaz de contenerme. Miré a ese tipo de frente―. ¿Qué diablos lograrás al hacer esto?

―¿N-No se los expliqué ya? E-Este es mi plan para escapar. ―respondió, presionando la hoja del cuchillo más cerca de la garganta de Lotus. Lotus tenía una expresión en blanco en su rostro y parecía haber perdido su capacidad de resistencia.

―¿Qué planeas hacer con ella? ―Preguntó Snake.

―N-No te preocupes. No tengo que hacer nada. ―El tipo con cabello de nido de pájaro dejó escapar una risa amenazadora―. M-Mientras todos hagan lo que les digo, y-yo la dejaré ir.

Reforzó su agarre en el cuchillo y ordenó a Lotus. ―Escanea tu brazalete

―¿Q-Qué? ―Lotus respondió.

―A-A tu izquierda. Mira. ¿V-Ves ese dispositivo en la pared?

Como Lotus, volví la cabeza para mirar la pared. Un dispositivo redondo parecido a un escáner de radar descansaba junto a la puerta. Encima había una pantalla digital que iluminaba la palabra [VACIO].

―M-Mueve tu brazalete más cerca del escáner.

―¿Escáner? ―Lotus preguntó, tan confundida como antes.

―¡E-El disco redondo! ¡Deprisa! ―La expresión de su captor se volvió más amenazadora por un segundo.

―¿Y si me niego? ―Lotus debe haber tenido el valor de preguntar eso.

El tipo con cabello de nido de pájaro dejó escapar un bufido de impaciencia. ―R-Realmente no lo entiendes, ¿verdad? B-Bien. E-Entonces tendré que cortarte el cuello.

Sus labios se torcieron mientras continuaba hablando. ―T-Tu muerte no me molestará de ninguna manera. T-Todo lo que necesito es tu brazalete.

Una sonrisa rígida apareció en su rostro. Su comportamiento anormal dejó a Lotus sin habla.

―¡Ahora! ¡H-Hazlo de una puta vez! ―El tipo con cabello de nido de pájaro presionó el cuchillo contra la piel de Lotus.

―B-Bien. Por favor, no recurras a la violencia. ―respondió Lotus vacilante.

Ella extendió lentamente su brazo izquierdo. Con la cabeza mirando al resto de nosotros, buscó a tientas detrás de ella hasta que tocó el escáner.

Un pitido resonó fríamente en la habitación. La palabra [VACIO] desapareció, reemplazada por un solo asterisco en el lado izquierdo de la pantalla. Parecía que el dispositivo estaba configurado para reconocer cualquier brazalete que se le acercara.

Las palabras de Zero resonaron en mi mente.

―La suma de los números de sus brazaletes … Solo cuando la raíz digital de esa suma coincida con el número de la puerta, podrán progresar.

Lentamente cambié mi mirada de regreso a la puerta. El número era [5]. Para hacer una raíz digital de [5], ¿quién más necesitaba ingresar el número de su brazalete en el dispositivo?

No, ahora no era el momento de pensar en eso.

Miré al tipo con el cuchillo.

¿Cómo supo sobre la función del dispositivo? Zero no explicó mucho …

―¡S-Sigues tú de ahí! ―Los ojos inyectados en sangre del tipo con cabello de nido de pájaro miraron intensamente a mi lado, directamente a Akane―. E-Eres tú, ¿verdad? La del brazalete [6].

―S-Sí, pero … ―Akane respondió con un gemido.

―¡E-Entonces date prisa y ven aquí! ¡E-Escanea tu brazalete!

Akane se quedó quieta.

―¿Q-Qué estás haciendo? ¡Ven aquí ahora! ―El tipo levantó la voz. Abriendo más los ojos, pisoteó el suelo con un pie―. ¿N-No te importa lo que le pase a ella?

―Entiendo. Por favor cálmate. ―Akane parecía nerviosa. Ella comenzó a caminar lentamente hacia la puerta.

―¡Oye, Aka… June! ―Grité.

―Junpei, no te preocupes por mí. ―Dijo Akane, acercándose a la puerta numerada.

―¡N-No intentes nada divertido! ―Gritó el tipo con el cuchillo.

Akane se detuvo frente a la puerta.

―¡D-Date prisa y escanea tu brazalete!

Con un pequeño asentimiento, Akane colocó su mano izquierda sobre el escáner.

En el momento en que sonó el pitido, un segundo asterisco se iluminó en la pantalla.

En este punto, el dispositivo habría reconocido a Lotus [8] y Akane [6].

[8] + [6] = 14

1 + 4 = [5]

La raíz digital de sus brazaletes era [5]. El mismo que el número de la puerta. Sin embargo, eso no era suficiente para que la puerta se abriera. Zero lo explicó mucho antes.

―Sin embargo, existe un límite en la cantidad de personas que pueden pasar por una puerta a la vez. Solo de tres a cinco personas pueden abrir una puerta numerada.

Correcto. Como mínimo, se necesitaba una persona más para autentificarse. ¿Quién podría ser?

―P-Perfecto. Ahora regresa allí.

A la orden del tipo, Akane dio dos pasos hacia atrás.

―¡M-Más lejos! ¡Retroceda más! ¡Vuelve a donde estabas!

Akane se retiró obedientemente hacia donde estaba yo. Agarré su mano y la arrastré detrás de mí para protegerla. Ella fue valiente, pero debió haber sido aterradora para ella, ya que su cuerpo temblaba violentamente.

El tipo con el cuchillo aflojó sus labios en una sonrisa torcida. Al ver su expresión, finalmente me di cuenta.

Lotus es [8] y Akane es [6]. Si agregas a este tipo [9]…

[8] + [6] + [9] = 23

2 + 3 = [5]

La raíz digital sería [5].

Un sonido parecido al chillido de un pájaro resonó por la habitación. No tardé en darme cuenta de que era la risa del tipo con cabello de nido de pájaro.

―Hehehehe. Me alegro de que todos hayan sido tan obedientes. ―Dijo, tocando el escáner con la mano detrás de su espalda―. ¡A-Ahora finalmente puedo salir de aquí!

Un tercer asterisco se iluminó en la pantalla.

―Ahora bien, todos. Debo despedirme de todos ustedes.

El tipo con el cuchillo llevó su mano a la palanca del dispositivo y tiró rápidamente hacia abajo.

Con un áspero sonido metálico, las puertas de hierro se abrieron. Al mismo tiempo, el tipo con el cabello de nido de pájaro apartó la mano del cuello de Lotus.

―¡Espera! ―Seven gritó, intentando correr hacia él. Sin embargo, la distancia entre los dos hombres era demasiado grande.

El tipo con cabello de nido de pájaro empujó a Lotus y corrió a través de las puertas abiertas.

―E-Entonces, seguiré adelante.

Con una mano levantada, su expresión se transformó en una sonrisa débil e incómoda.

Inmediatamente después, las puertas se cerraron. Solo la risa del tipo se mantuvo constante, sin dejar de llegar a nuestros oídos.

―¿Estás bien? ―Preguntó Ace, corriendo hacia Lotus colapsada.

―Estoy bien. No puedo creer que me haya usado así … ¡Debería estar avergonzado de sí mismo! ¡Un tipo así debería arder en el infierno! ―Lotus maldijo, mirando a las puertas cerradas.

Manteniéndolos a los dos en mi visión periférica, caminé hasta la puerta [5]. Los demás se apresuraron frenéticamente.

Intenté tirar de la palanca como hizo ese tipo, pero no pasó nada. Incluso después de poner todo el peso de mi cuerpo en tirar de las manijas de la puerta, la puerta se negó a moverse. Snake y Seven lo intentaron, pero el resultado fue el mismo. Santa, un poco más lejos del resto de nosotros, miró fríamente nuestra desesperación por abrir la puerta.

―¿Qué tal si nos ayudas aquí? ―Pregunté.

Santa se encogió de hombros y sonrió. ―Lo siento, pero soy demasiado débil.

Frustrado con su espíritu poco cooperativo, tiré más fuerte de las manijas.

―Creo que es mejor no desperdiciar sus energías aquí. Después de todo, el juego apenas ha comenzado. ―Dijo Santa.

Apreté el puño, sintiendo que mi ira estaba a punto de estallar. ―Tú…

―¿Escuchas … algo? ―Akane se llevó la mano a la oreja con una expresión de desconcierto en el rostro. ―Suena bip-bip-bip como una especie de alarma …

―Ahora que lo mencionas, lo escucho. ―Respondió Lotus. Agudizando mis oídos, yo también pude escuchar un débil sonido electrónico intermitente.

―¿Qué podría ser?

Mientras todos miraban a su alrededor en busca de la fuente del ruido, un grito salió repentinamente del otro lado de la puerta.

―¡Mierda! ¡¿Que está pasando?! ¡¿Por qué no se detiene?!

El hombre al otro lado parecía estar mucho más nervioso, al contrario de la actitud tranquila que había mostrado antes.

―¡E-Esto no es lo que dijiste que pasaría!

¿Qué… dijiste?

El sonido de fuertes golpes resonó más allá de la puerta, seguido por el traqueteo de alguien operando una máquina.

―¡Mierda! ¡No se detiene! ¡No se suponía que fuera así!

Sorprendidos por los incesantes y espantosos gritos, todos retrocedimos lentamente e intercambiamos miradas. ¿Qué le estaba pasando detrás de esa puerta?

¡BAM!

El hombre ahora comenzó a golpear fuertemente la puerta [5].

¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!

Los violentos golpes continuaron.

―¡Abran la puerta! ¡Por favor! ¡Sáquenme de aquí! ¡Sáquenme!

Las súplicas del tipo con cabello de nido de pájaro estaban llenas de dolor. No entendía completamente lo que estaba pasando, pero no podía quedarme de brazos cruzados sin intentar ayudar. Salté hacia el dispositivo de autenticación y lo golpeé con la mano izquierda. Sin embargo, el dispositivo no reaccionó.

―¿Por qué? ―Pregunté. Examiné el panel más de cerca. La palabra [OCUPADO] se mostraba en él―. Ocupado … ¿está en uso?

Los golpes en la puerta cesaron.

―Ah… No sirve de nada. Estoy fuera de tiempo … ―Una voz de desesperación cruzó la puerta―. E-Escúchame. ¡F-Fui engañado! Fui engañado por…

El tipo al otro lado empezó a sollozar. ―Bastardo … Bastardo … ¡Bastardo!

El llanto se transformó en un rugido furioso. De repente, el pitido cesó.

―¡Nooooooooooooooooo!

Junto con un grito lleno de dolor de muerte, sonó una explosión.

El hedor de algo ardiendo se filtró por los huecos de la puerta.

Parte 6

Todos nos quedamos en silencio, estupefactos.

Miramos sin palabras la puerta [5]. Un pesado silencio llenó la habitación.

Un agudo pitido electrónico rompió el silencio. Todos giraron rápidamente la cabeza hacia la fuente del sonido. Fue el dispositivo de autenticación. La pantalla ya no decía [OCUPADO], pero ahora mostraba [VACIO].

―… Vamos a abrirlo. ―Dijo Seven con una expresión nerviosa.

Asentí y extendí mi mano izquierda hacia el escáner. Un asterisco rojo brillaba claramente en la pantalla.

El dispositivo ahora reconoció el número de mi brazalete [5]. Sin embargo, no podía abrir la puerta solo. Necesitaba la ayuda de al menos otros dos.

Después de mí, Seven tocó el dispositivo. Se iluminó un segundo asterisco.

Con esto, nuestra elección fue limitada. Para hacer una raíz digital de [5], necesitábamos el brazalete de Snake.

―Snake, ¿te importaría echarnos una mano? ―Pregunté. Literalmente necesitábamos la mano de Snake.

―Claro. ―Respondió, acercándose al lado de Clover. Como si tuviera un perfecto sentido de la distancia, se detuvo justo frente a mí y comenzó a tantear la puerta. Tomé su mano delgada y blanca y la guíe hacia el escáner.

―Gracias. ―Snake me miró con una leve sonrisa.

Con un pitido, un tercer asterisco se iluminó en la pantalla.

[5] + [7] + [2] = 14

1 + 4 = [5]

Se habían cumplido las condiciones para abrir la puerta. Todo lo que tendríamos que hacer ahora para abrir la puerta era tirar de la palanca en el lateral del dispositivo.

―¿Todos listos? Estoy abriendo la puerta. —Dije, mirando hacia atrás con la mano apoyada en la palanca. Seven respondió con un rígido asentimiento.

Con una respiración profunda, tiré de la palanca. Se escuchó un ruido mecánico metálico y las puertas dobles se abrieron lentamente.

Un hedor abrumador que nos hizo sentir náuseas brotó del otro lado.

Hice una mueca ante la vista frente a mí y me llevé la mano a la boca. Mi estómago gruñó como un perro.

―De ninguna manera…

―Eso es terrible…

Lotus y Ace reaccionaron con voces temblorosas.

―… Murió de una explosión. ―Seven murmuró en voz baja.

Sí, probablemente Seven tenía razón. Al otro lado de la puerta, trozos de carne aplastados estaban esparcidos por el suelo y las paredes. Si no fuera por la cara destrozada que se parecía a una granada destartalada que nos miraba, probablemente ni siquiera hubiéramos podido identificar la masa como humana.

La piel quemada se había desgarrado en muchos lugares y un jugo viscoso brotaba de sus grietas. Su cuerpo debe haber sido carbonizado por las llamas de la explosión. Junto con un hedor sangriento y podrido, el leve olor a carne quemada también impregnaba nuestras fosas nasales.

Unas costillas de un blanco puro sobresalían del torso boca abajo, y los intestinos salpicados en las paredes parecían una flor en floración. Ninguna de sus extremidades estaba unida. Las cuatro habían salido disparados de su cuerpo en diferentes direcciones, cada una a unos metros de distancia.

―¿Que pasó…? ―Preguntó Akane, tratando de mirar por la puerta por encima de mi hombro.

―¡Detente, no mires! ―Grité, pero ya era demasiado tarde.

Akane dejó escapar un grito ensordecedor ante la espantosa vista y se tambaleó hacia atrás.

―Todo va a estar bien. ―Le dije, tirando de ella a mis brazos.

Al momento siguiente, las puertas se cerraron con un gemido. Con el cadáver fuera de mi campo de visión, dejé escapar un suspiro de alivio.

―June, cálmate.

Toqué suavemente la mejilla de Akane. Para mi sorpresa, volvió a arder con fiebre alta. ¿Qué está pasando? Tener fiebre intermitente no era de ninguna manera natural.

―¿Por qué? … Qué cruel … ―Las lágrimas comenzaron a fluir por el rostro de Akane.

Fue como ella dijo.

¿Qué demonios está pasando? Si se tratara simplemente de un juego, nadie debería morir.

―¿Alguien tiene alguna idea de lo que está pasando? ―Grité mientras todavía abrazaba a Akane―. Acerca de Zero … el Juego Nonario … Cualquier cosa … ¡Solo díganmelo!

Sin embargo, nadie respondió. Todos a mi alrededor se quedaron quietos con expresiones solemnes en sus rostros.

―Maldita sea. ¡¿Por qué diablos tenía que pasar esto?!

Nadie tenía una respuesta para eso tampoco.

Parte 7

Debo haberme tomado todo demasiado a la ligera.

Incluso cuando Zero anunció que este juego era de vida o muerte, en algún lugar dentro de mí, todavía creía que nadie tendría que morir.

Pero Zero hablaba en serio. Ni siquiera debe importarle si todos morimos aquí. Después de todo, fui asaltado por el agua y empujado al borde de ahogarme desde el principio.

¿Cuál era el objetivo de Zero?

Me devané los sesos en busca de una respuesta, pero no se me ocurrió nada. No, es posible que ni siquiera haya habido una respuesta en primer lugar. Zero promulgó un método de asesinato tan cruel a sangre fría. Alguien así tenía que estar loco. Debe haber estado haciendo esto por el único placer de observar nuestro miedo.

El reloj del rellano marcó las diez en punto. Había pasado una hora desde el anuncio de Zero. Sin embargo, no pudimos dar ni un solo paso más allá de la línea de salida.

―¡Ya he tenido suficiente! ―Seven gritó, balanceando su puño hacia abajo―. ¿Cuánto tiempo vamos a estar aquí sentados? Solo nos quedan ocho horas. Ya basta, ¡vamos! ¡Dense prisa y muévanse!

Sin embargo, nadie expresó señal alguna de estar de acuerdo. Ni siquiera me atreví a asentir. Después de ver cómo terminó el cuerpo de ese tipo, ¿cómo podría asentir?

―¡Alguien diga algo! ¿Están todos felices de hundirse con el barco así?

―¿Cómo podríamos seguir adelante? Lo siento, pero no terminaré como él. ―respondió Lotus. Estaba sentada, abrazándose las rodillas. Sus labios temblaban.

―¡Ese tipo debe haber cometido un error! ―Seven continuó―. Probablemente quedó atrapado en una trampa o algo así… Todo estará bien. Si nos movemos con cuidado, estaremos bien.

―No creo que haya muerto por una trampa. ―Dijo Snake. Había una falta de preocupación en su rostro, como si lo hubiera visto todo.

―¿Qué quieres decir? ―Seven resopló.

―Ese hombre rompió una de las reglas de Zero. Por eso fue castigado. Eso es todo lo que estoy sugiriendo.

Seven inclinó la cabeza pensativo. Debe haber estado tratando de entender la reacción de Snake.

―¿No lo entiendes? Recuerda las reglas de Zero. ―Continuó Snake―. ¿Qué dijo sobre la cantidad de personas que podían pasar por una puerta?

―’Sólo de tres a cinco personas pueden abrir una puerta numerada …’ ¿Verdad?

―¿Y después de eso? Lo que viene a continuación es la parte crucial. ¿Qué dijo Zero?

Seven inclinó la cabeza hacia un lado. Debió haberlo olvidado, mientras me lanzaba una mirada indicando que quería que lo rescatara de esta vergüenza.

―Si mal no recuerdo … ―Dije, dándole una mano a Seven―. ‘Solo el mismo número de personas puede pasar por la puerta’ o algo así, ¿verdad?

―Correcto. ―respondió Snake―. Zero estableció claramente esa regla para nosotros. Ese hombre con el brazalete [9] rompió la regla.

―Ya veo. Atravesó la puerta solo, así que …

Snake terminó mi oración. ―Por eso fue castigado.

―Entonces Zero está monitoreando nuestras acciones desde alguna parte. Tiene que vigilar cada uno de nuestros movimientos para ver si rompemos alguna regla. ―Concluyó Seven.

Miré alrededor. ¿Había cámaras de vigilancia escondidas a nuestro alrededor? ¿Zero nos estaba mirando en este mismo momento, sonriendo ante nuestra situación?

―Hmm … no estoy tan seguro de eso. ―Snake refutó la lógica de Seven una vez más―. Esa no es la única conclusión posible.

―¿Por qué?

―El castigo se llevó a cabo de forma automática. Eso significa que no hay necesidad de vigilarnos constantemente.

―¿Qué? Dilo con palabras más simples. Espera, ¿por qué sabes algo así? ―Preguntó Seven, acercando su rostro severo al de Snake. Con los dos uno al lado del otro, la cabeza de Seven parecía al menos dos veces más grande que la de Snake―. ¿Eres Zero?

―Por favor detente. Esto no es una broma. ―Respondió Snake, sacudiendo la cabeza―. Me quedé callado antes porque creía que, si esperaba, Zero pronto haría otro anuncio.

Todos lanzaron una mirada confusa a Snake.

―¿Sabes algo? ―Preguntó Ace.

―Sí, de hecho.

―¿Qué?

―Echa un vistazo a esto. ―Dijo Snake, sacando una tarjeta del bolsillo de su chaqueta. Se lo dio a Ace.

Ace tomó la tarjeta en sus manos, examinando ambos lados con cuidado. ―Ya veo. Bueno, no puedo hacer nada con esto.

―Viejo, dámelo aquí. ―Seven le arrebató la tarjeta a Ace―. ¿Eh? ¿Qué demonios es esto?

Seven me arrojó la tarjeta.

―Esto es … ―La tarjeta tenía un montón de puntos irregulares―. … ¿Braille? (NTE: El braille ​ es un sistema de lectura y escritura táctil pensado para personas ciegas.)

―Sí, eso es correcto. ¿Puedes leerlo?

―Lo siento, pero no puedo. ―Incliné la cabeza y le devolví la tarjeta a Snake.

―¿Entonces? ¿Qué es? ―Lotus preguntó con impaciencia.

―Lo encontré dentro de mi bolsillo cuando me desperté en este barco. Creo que es un mensaje de Zero. ―Dijo Snake con calma.

Aparte de Santa, el resto de nosotros expresamos conmoción y nos acercamos a Snake.

―¿Qué dice? ―Seven preguntó. Parecía dispuesto a pasar la tarjeta en cualquier momento.

―Sólo un momento. Lo leeré en voz alta.

Snake movió las yemas de los dedos sobre la tarjeta y comenzó a leer con voz tranquila.

Tú que posees el brazalete [2].

Estás afligido por la ceguera.

Por esa razón, te otorgaré información especial para ti y solo para ti.

Esta información se refiere a los dispositivos <RED> y <DEAD>.

<RED> se refiere a “Dispositivo de reconocimiento” (Recognition Device); en otras palabras, es capaz de detectar sus brazaletes.

Siempre habrá uno de estos dispositivos instalado junto a cada puerta numerada.

Además, <DEAD> significa “Dispositivo de desactivación” (Deactivation Device).

Estos se instalan en el otro lado de cada puerta numerada y sirven para detener el mecanismo de la bomba de tiempo.

―… ¿Mecanismo de bomba de tiempo? ―Miré el brazalete atado alrededor de mi muñeca izquierda.

Snake siguió leyendo.

Esta información puede resultarle una sorpresa.

En este momento, usted (y las personas que llegará a conocer) tienen pequeñas cápsulas de bombas plantadas dentro de sus cuerpos.

Mientras todos estaban inconscientes, les hice ingerir estas bombas.

Para cuando todos se despierten, ya habrían pasado por sus estómagos y habrán llegado a su intestino delgado.

Por lo tanto, es inútil intentar expulsarlos por la fuerza.

Deje de intentar hacerlo.

Mientras tanto, como mencioné anteriormente, los brazaletes en sus muñecas izquierdas también funcionan como un mecanismo de bomba de tiempo.

Sirven como temporizadores que pueden detonar las pequeñas bombas.

Independientemente de quien pase por una puerta numerada, la cuenta atrás de detonación comenzará inmediatamente después.

El límite de tiempo es de 81 segundos.

Si no hace nada, sus brazaletes transmitirán una señal a las bombas en sus cuerpos después de 81 segundos, y sus cuerpos estallarán en innumerables pedazos.

Para detener la detonación, todos los que autentificaron sus brazaletes en el <RED> también deben escanear sus brazaletes en el <DEAD>.

Después de escanear, una vez que se tira de la palanca en el costado del dispositivo, la cuenta regresiva de detonación se detendrá.

Naturalmente, aquellos que no escaneen sus brazaletes en el <RED> no podrán usar el <DEAD>.

Por lo tanto, si alguna de esas personas atraviesa las puertas, después de 81 segundos, se encontrará con su muerte segura por medio de una explosión.

Por cierto, una vez que se abre una puerta, se cerrará automáticamente después de nueve segundos.

Tenga en cuenta que el <DEAD> no funcionará mientras estas puertas sigan abiertas.

En otras palabras, después de pasar por una puerta, no podrá bloquear la puerta para que no se cierre con ningún artículo.

Con esto concluye la explicación del sistema <RED> y <DEAD>.

La forma en que utilice esta información depende de usted. Incluso para matar si lo desea.

Al utilizar esta información, también puede eliminar a cualquier persona problemática de este juego.

Le deseo la mejor de las suertes.

Después de terminar de leer, Snake regresó la tarjeta a su bolsillo.

Era una nota larga, pero intenté resumirla en mi mente. Solo el equipo que autentifique sus brazaletes en el <RED> puede pasar por una puerta numerada. Ningún miembro del equipo puede no pasar por la puerta, y agregar a otra persona también estaba fuera de discusión. El sistema <RED> y <DEAD> se implementó para hacer cumplir esa regla; en otras palabras, los dispositivos cumplían la función de un juez.

―No me gusta cómo suena esto. No puedo quitarme esto en absoluto. ―Lotus se puso nerviosa mientras trataba de quitarse el brazalete con gran fuerza.

Ace y Seven tenían expresiones rígidas en sus rostros y miraban sus abdómenes.

Clover se quedó estupefacta y miró directamente al vacío.

Akane abrazó su brazalete cerca de su pecho, como si fuera un precioso recuerdo.

―Mejor no tirar de él con demasiada fuerza. Podría causar un mal funcionamiento del detonador y hacer volar tu cuerpo en pedazos. ―Murmuró Santa, lanzando una mirada a Lotus.

―¿Qué? … ¡No, no puedo soportar esto! ―Lotus gritó.

Santa solo la miró fríamente. Su calma me sorprendió, ya que no parecía perturbado en lo más mínimo incluso después de escuchar el contenido de la nota de Snake.

Me quedé mirando mi propio brazalete. El marco metálico brillaba tenuemente a la luz. Froté mi estómago.

Una bomba dentro de mí, eh …

Pensando en eso, perdí el control de la vida. El miedo me envolvió por completo, como si se levantara de mis pies, extendiéndose por todo mi cuerpo.

¿Por qué Zero debe crear este estúpido juego …

―¿Puedo preguntar solo una vez más? ―Dije mirando a todos alrededor, incapaz de calmar mi frustración―. ¿Realmente no hay nadie aquí que sepa algo sobre Zero?

Todos se quedaron en silencio y se miraron unos a otros. Parecía como si quien supiera algo estuviera evaluando la situación en silencio.

¿Era yo el único que no sabía nada?

A este paso, terminaría sospechando de todos y de todo.

―Yo … vi la silueta de Zero. Cuando me secuestraron. ―Lotus respondió en voz baja―. Pero no vi su cara. Tenía puesta una máscara de gas.

Sin embargo, nadie reaccionó a la revelación de Lotus.

―¿Qué pasa con esta apatía? ―Preguntó Lotus, haciendo pucheros como si no estuviera satisfecha con la respuesta―. ¿Eso es todo? Esperaba algo más … ya saben, como conmoción o …

―Bueno, yo también lo vi. ―Dijo Clover, abrazándose las rodillas.

―Y yo también. Ahora que lo mencionas, llevaba una máscara de gas. ―Agregó Ace.

―Igual que aquí. Estaba sentado y mirando televisión, cuando de repente ese tipo con una máscara de gas apareció de la nada. ―Resopló Seven.

―De ninguna manera. ¿Incluso un tipo grande como tú fue tomado tan fácilmente? ―Lotus respondió en estado de shock.

―No es como si pudiera haber hecho cualquier cosa. Una vez que tuve una bocanada de ese humo blanco, se apagaron las luces en segundos. ―Respondió Seven, aparentemente irritado. Debe haberse sentido frustrado por el hecho de que lo secuestraron sin poder oponer resistencia.

Todos sus secuestros sonaban más o menos igual que el mío. Todos fueron secuestrados mientras estaban en casa. Era la mitad de la noche. Una figura que se presume era Zero apareció con una máscara de gas. Todos cayeron inconscientes al respirar el humo blanco, y todos se encontraron acostados en uno de los camarotes en la cubierta D al despertar.

Nuestras historias sobre lo que sucedió después de que despertamos coincidían también. La puerta de cada una de nuestros camarotes tenía pintado nuestro número de brazalete, y todos los demás habían escapado usando la tarjeta de acceso colgada del cuello. Solo yo tuve la desgracia de dejar caer mi tarjeta y casi ahogarme en el proceso.

―June, ¿también fuiste atacada por un hombre con una máscara de gas? ―Pregunté. Ella estaba mirando hacia el suelo, luciendo completamente exhausta como si su fiebre no hubiera bajado.

―Yo … no puedo recordar. ―Respondió Akane. Su mirada vacía fue rota solo por su continuo parpadeo―. Cuando me desperté, estaba acostada en la parte superior de una litera triple. Cuando trato de pensar en lo que sucedió antes de eso, un dolor agudo atraviesa mi cabeza, como si fuera a estallar.

Después de decir eso, su rostro se contrajo de dolor. ―Yo … no sé lo que me está pasando. Recientemente, mi memoria se ha vuelto borrosa a veces … A veces incluso olvido lo que estoy haciendo.

Después de escuchar sus palabras, Seven reaccionó en estado de shock y la miró directamente.

―Seven, ¿qué pasa? ―Preguntó Akane.

―N-Nada. Olvídalo. ―Seven negó con la cabeza―. Santa, ¿también miraste al hombre de la máscara de gas?

Santa había permanecido en silencio durante toda nuestra conversación, mirando fijamente al vacío. Me acerqué a él lentamente.

―Si. Igual que todos los demás. ―Respondió Santa de manera sencilla.

―Snake, ¿qué tal tú? ―Seven preguntó.

―Bueno, tal como soy, no podría haber visto la cara de nuestro secuestrador. Sin embargo, si Clover dice que vio al hombre de la máscara de gas, entonces las circunstancias de mi secuestro deben ser las mismas que las de los demás. ―Respondió Snake mientras se tocaba el cabello―. Después de todo, Clover y yo fuimos secuestrados juntos.

Solo Seven y Lotus se sorprendieron por la declaración de Snake. Como yo, todos los demás tenían una vaga idea de lo que estaba pasando.

―Me hubiera gustado mantenerlo en secreto, pero cualquier sospecha indebida solo serviría para complicar más las cosas, así que lo revelaré. Clover y yo somos hermanos.

―Snake es mi hermano mayor y yo soy su hermana pequeña … aunque eso debe ser obvio, ¿verdad? ―Añadió Clover. Su expresión se suavizó, como si se sintiera aliviada por poder llamar a Snake “hermano” abiertamente una vez más.

―¿Hermanos…? ¿E-En serio? ―Lotus tartamudeó, su boca se abría y cerraba como la de un pez dorado moribundo.

―¿Es realmente algo de lo que sorprenderse? ―Preguntó Snake.

―Bueno, decir eso tan de repente … Cualquiera se sorprendería.

―¿Por qué? Hay otros aquí que se conocían anteriormente. ―Dijo Snake, señalando a Akane y a mí.

―Así es. ¿No dijiste que eran amigos de la infancia? ―Preguntó Ace.

―Sí … Bueno, fuimos a la misma escuela primaria … ―Akane comenzó a decir, antes de volverse hacia mí como si algo le preocupara. Sintiéndome un poco avergonzado, comencé a rascarme la frente.

―De los nueve capturados, dos hermanos y dos amigos de la infancia. Tiene que haber algo ahí que nos lleve a la identidad de Zero, ¿verdad? ―Seven sugirió―. La búsqueda de conexiones entre las víctimas se vinculará con posibles sospechosos. Es un principio básico de la investigación criminal.

Pensé que Seven era todo músculos y nada de cerebro, pero por una vez dijo algo sabio.

―Ya veo. Por lo tanto, deberíamos buscar un ‘eslabón perdido’ entre nosotros. ―Snake puso su mano en su barbilla y pareció estar contemplando algo―. Debe haber algo que nos conecte a todos. Si encontramos eso, podremos…

―Pero sólo mirando nuestras edades y géneros … Obviamente venimos de diferentes ámbitos de la vida, ¿no les parece? No puedo imaginarme cómo podríamos estar conectados. ―interrumpió Lotus.

―¿Y dónde vivimos? ―Propuso Clover.

Uno por uno, comenzamos a enumerar nuestros lugares de residencia. Resultó que todos vivíamos en el área metropolitana de Kanto, en los alrededores de Tokio, pero eso no necesariamente podía considerarse un eslabón perdido. Después de todo, si no viviéramos todos en la misma región general, nadie podría secuestrarnos a todos en el lapso de una noche.

―¿No es imposible que una sola persona nos capture a todos? Esto tiene que ser obra de alguna organización. ―Dijo Lotus con temor, frotándose la parte superior del brazo para calmarse―. Ese Zero debe ser el representante o símbolo de un grupo.

―¿Qué tipo de organización? ―Seven resopló.

―Un ejército o una instalación de investigación o algo … También puedo pensar en varias otras posibilidades.

―¿Una instalación de investigación? Eso suena plausible. ―Agregó Ace―. Podríamos ser sujetos de prueba de algún experimento psicológico.

―Este debe ser un experimento jodido entonces. ―Seven lanzó una mirada hacia la puerta [5] y cerró el puño―. Uno de nosotros está muerto.

Las palabras de Seven pesaron mucho en mi mente y en mi cuerpo. Todos los demás deberían haberse sentido de la misma manera. De repente, el aire que nos rodeaba se estancó y se volvió pesado.

―Como sugirió la señora mayor, creo que la probabilidad de que una organización esté detrás de esto es alta. ―Dijo Snake.

―Señora mayor … ¿Estás hablando de mí? ―Lotus preguntó, levantando una ceja.

―Sin embargo. ―Continuó Snake―. Creo que no debemos descartar la posibilidad de que esto sea obra de una sola persona.

―¿De verdad crees que una persona pudo hacer todo esto? No hay manera. ―Se burló Lotus.

―¿Por qué lo dudas? ―Respondió Snake―. Con la preparación adecuada, sería fácil evitar la detección de otros, y llevar nuestros cuerpos inconscientes a un automóvil tampoco sería difícil. Un automóvil lo suficientemente grande probablemente podría contenernos a los nueve a la vez, por lo que no hay razón para cuestionar la posibilidad.

―¿Por qué alguien iría tan lejos como para alquilar este barco? Los dispositivos instalados en las puertas, los brazaletes de detonación alrededor de nuestras muñecas, las bombas del tamaño de cápsulas en nuestros estómagos … ¿Estás diciendo que una persona hizo todo eso?

―Hay personas en el mundo que poseen riquezas más allá de la imaginación.

―¿Por qué un tipo rico necesitaría comenzar este loco juego?

―…Entretenimiento. ―El murmullo vino de Santa, quien permaneció un poco separado del grupo―. El tipo podría estar haciendo todo esto por su propio placer por aburrimiento. Beber vino y disfrutar viéndonos sufrir y morir.

La sugerencia de Santa envió escalofríos por mi espalda. No hay manera, pensé, pero no podía reírme.

―No sé qué tipo de persona es Zero, pero tiene que ser un lunático. ―Escupió Seven.

―Si una organización está detrás de esto … entonces eso se aplica a todos los involucrados. ―Agregó Lotus. Asentí.

Parte 8

La discusión continuó después de eso, pero todavía no pudimos encontrar ningún vínculo común entre nosotros ni ninguna pista que pudiera llevarnos a Zero.

Solo el tiempo siguió pasando sin piedad. El reloj de pie de la escalera central indicaba que eran las diez y media. Desde nuestro límite de tiempo inicialmente asignado de nueve horas, ya habíamos perdido una hora y media. Las miradas de pánico se extendieron por todos nuestros rostros.

―Solo nos quedan siete horas y media. ¿Está realmente bien para nosotros estar sentados aquí?

Nadie puso objeciones a la declaración de Seven. Detrás de las expresiones de tristeza de todos había un leve sentido de determinación.

―No tenemos otra opción. Sigamos adelante. ―Dijo Ace, volviendo la cabeza hacia la puerta.

Lotus lo siguió, mirando hacia la puerta. ―Me enfurece estar siguiendo las órdenes de Zero, pero no veo ninguna otra forma de avanzar ahora.

―No llegaremos a ninguna parte simplemente quedándonos aquí. ¡Gracias a la tarjeta de mi hermano, ahora sabemos cómo seguir adelante!

―Eso es correcto. Mientras sigamos las reglas de Zero, estaremos a salvo. Nada pasará.

Clover y Snake se pusieron de pie al mismo tiempo.

―… June ―Le dije, agarrando su brazo. Su fiebre parecía haber bajado. Akane me miró y asintió con firmeza. Ver su reacción hizo que todas mis dudas desaparecieran.

―Nosotros también vamos. ―Anuncié.

―… Entonces no tengo otra opción. Yo te acompañaré. ―Santa habló por último y se puso de pie como si estuviera molesto.

―Es unánime entonces. ―Dijo Seven, mirándonos a todos.

Fue la primera vez desde el inicio del juego que todos sentimos lo mismo, y eso dio paso a un ligero rayo de esperanza.

―Pero todavía hay algo más … ―Akane dijo con ansiedad en su voz.

―¿Qué pasa, June? ―Pregunté, acostumbrándome finalmente a llamarla por su apodo.

―¿Cómo vamos a dividirnos por las puertas? ―Mientras miraba las dos puertas numeradas, Akane frunció el ceño con preocupación.

―Oh, es cierto.

De hecho, ese problema persistió. Solo un máximo de cinco personas podía pasar por una puerta. Como los ocho no podíamos ir todos juntos, no teníamos más remedio que separarnos en dos grupos.

―¡Déjame decirte esto ahora, pero no hay manera de que pase por esa puerta [5]! ―Lotus gritó.

―¿Crees que te dejaríamos ser así de egoísta? ―Seven dijo eso, una expresión obviamente enojada estaba formándose en su rostro.

―No me importa si es egoísta o no. ¡No puedes esperar que pase voluntariamente por allí! ―Lotus gritó histéricamente―. ¡Prefiero quedarme aquí que tener que caminar sobre esos charcos de sangre!

―Oh dios. Justo cuando habíamos logrado llegar a una decisión unánime…  ―Ace suspiró, sacudiendo la cabeza.

―Lo siento, pero yo siento lo mismo. Pasaré de la puerta [5] ―Agregó Santa, mientras el tema aún estaba fresco.

―¿Qué estás diciendo de todas las cosas ahora?

―Verás, acabo de comprar estos zapatos. ―Respondió Santa fríamente, frotando sus zapatos con la palma de su mano―. No quiero que se manchen con la sangre de un tonto muerto y asqueroso.

Las palabras de Santa me molestaron de la manera incorrecta y cerré mi puño.

―Eh, tú…

―Lo entiendo. Pasaré por la puerta [5]. ¿Alguien tiene algún problema con eso? ―La oferta de Seven me hizo relajar mi agarre―. No deberíamos estar peleando aquí.

Reconsideré mi percepción inicial de Seven. Había más en él que solo un marco gigantesco. A diferencia de mí, que actuaba principalmente en función de las emociones, él parecía comprender completamente la situación en cuestión y comprender la mejor manera de resolverla.

―Sin embargo, no voy a poder pasar solo. ―Continuó Seven―. ¿Alguien quiere venir conmigo?

Silencio.

Yo dudé. Creí que sería capaz de soportar pasar por esa espantosa escena. Pero ¿qué pasa con Akane? Desde el principio, había decidido quedarme con ella en todo momento y no estaba dispuesto a separarme de ella pronto.

―Debería ir. ―Snake fue quien rompió el silencio.

―¡Hermano! ―Clover gritó.

―No te preocupes. Está bien. Aunque es posible que nos estemos separando ahora, podremos volver a agruparnos en otro lugar más adelante.

―¿Cómo sabes algo así? ―Preguntó Lotus―. ¿Zero mencionó eso en la tarjeta?

―No … sólo lo sé. ―Respondió Vagamente Snake.

―¡Si tú vas, yo también voy! ―Intervino Clover.

―Clover…

―Lo he decidido, así que no intentes cambiar de opinión. ¿No me conoces mejor que nadie?

―Eso es un problema…

―No, no debería haber ningún problema. ―Ace dio un paso adelante―. Si yo también voy, podremos pasar por la puerta. ¿Me equivoco?

Rápidamente hice el cálculo en mi cabeza.

[7] + [2] + [4] + [1] = 14

1 + 4 = [5]

Seven, Snake, Clover y Ace: su raíz digital era [5].

―Ya veo. Entonces supongo que no hay problema. ―Dijo Snake.

Clover sonrió de oreja a oreja y tiró del brazo de su hermano. ―Entonces los cuatro podemos pasar por la puerta [5] y …

―Espera. ―interrumpió Seven―. ¿Y los demás? ¿Cuál es su raíz digital?

Comencé otro cálculo mental. Lotus, Santa, Akane y yo nos quedamos. Los números de nuestros brazaletes eran [8], [3], [6] y [5].

[8] + [3] + [6] + [5] = 22

2 + 2 = [4]

Como por una afortunada coincidencia, nuestra raíz digital era [4]. De esta manera, podría quedarme al lado de Akane, y ella no tendría que ver el cuerpo espantoso del tipo con cabello de nido de pájaro por segunda vez.

―¿Está bien con todos? ―Seven preguntó. No tengo ninguna queja. Todos los demás parecían igual. Nadie puso objeciones.

―Parece que hemos llegado a un consenso. ―Ace se acarició la barba―. Nos estamos quedando sin tiempo. Démonos prisa.

Ace comenzó a caminar hacia la puerta [5]. Clover y Snake lo siguieron, y Seven iba detrás.

Los cuatro se pararon frente a la puerta e intercambiaron algunas palabras, antes de extender sus muñecas izquierdas sobre el escáner. El resto de nosotros permanecimos en silencio, mirándolos desde atrás.

Mientras agarraba la palanca, Ace se volvió para mirarnos. Su rostro no reveló ninguna vacilación. Con una expresión sincera, dijo: Hasta más tarde.

Después de que Ace bajó la palanca, la puerta se abrió con un gemido. Parecía la boca de un demonio esperando con impaciencia a su presa. Tragué saliva.

¿Estaba realmente bien dejarlos pasar así?

Sentí una punzada en mi corazón.

Lotus dejó escapar un pequeño gemido y se pellizcó la nariz. El olor pútrido se extendió hasta donde estábamos parados. Al recordar los restos del hombre mutilado con el brazalete [9], mi estómago se apretó.

Como si estuvieran abrumados por el miedo, Ace, Clover y Seven se congelaron justo antes de entrar por la puerta. Solo Snake mantuvo la calma y entró en el campo minado de sangre.

Se inició un pitido intermitente.

―¿Todos planean matarme? ―Dijo Snake, aún de espaldas a la puerta―. La puerta solo permanece abierta durante nueve segundos, después de todo.

Las palabras de Snake parecieron revivir el coraje de los demás. Los otros tres entraron uno a uno por la puerta.

Una vez que todos pasaron, la puerta se cerró. El resto de nosotros rápidamente nos agrupamos frente a ella. Solo Santa se mantuvo alejado de nosotros, mirando fríamente nuestros movimientos desde lejos.

Acercando mi oreja a la puerta, traté de escuchar lo que estaba pasando dentro. Al igual que cuando aquel tipo pasó antes, un breve pitido continuó sonando.

―Este sonido…

―Debe ser la cuenta regresiva de la bomba. ―Dijo Lotus.

―¿Van a estar bien? ―Preguntó Akane, pareciendo estar a punto de llorar.

Sin embargo, como respondiendo a sus ansiedades, una voz fuerte resonó desde el otro lado de la puerta.

―¡Aquí! ¡Está aquí! ―Era Seven―. ¡Este tiene que ser el <DEAD>! ¡Dense prisa y escaneen sus brazaletes!

Pasos resonaron más allá de la puerta. Después de un rato, el pitido cesó. En su lugar llegaron suspiros de alivio. También nos alegramos y apartamos los oídos de la puerta.

―¿Todos están bien? ―Grité, solo para estar seguro.

―¡Sí! ¡Estamos todos bien! ―Clover respondió alegremente―. El <DEAD> se parece mucho al <RED>, así que no deberían tener muchos problemas para encontrarlo. ¡El escaneo también funciona igual!

―¡Gracias! ―Respondí agradecido. Incluso con esa información, nos sentimos más fuertes y más preparados.

―Nos adelantaremos. ―Dijo Ace―. Todos tengan cuidado.

Bien, este no era el momento de volverse complaciente. Ahora era nuestro turno.

Alejándonos de la puerta [5], nos dirigimos y nos paramos frente a la puerta [4].

―Santa, nos vamos. ―Dije.

Mientras bostezaba, Santa se acercó lentamente a nosotros. Si había algo de lo que teníamos que preocuparnos en este momento, era de Santa. Siempre permaneció inexpresivo y era imposible saber qué estaba pensando. A pesar de que le debo mi vida, sentí que debería ser especialmente cauteloso con él.

Nos paramos frente al <RED> y escaneamos nuestros brazaletes por turno. Akane fue la última y el cuarto asterisco se iluminó.

Llevando mi mano a la palanca, miré a todos los demás.

―¿Todos listos? ―Pregunté.

Akane y Lotus asintieron resueltamente.

―Date prisa y ábrelo ya. Estoy cansado de estar aquí. ―Dijo Santa, mezclando algunos bostezos.

―Bien. ¡Vamos!

Mi palma estaba sudada. Rápidamente me relamí los labios resecos y luego bajé la palanca.

El demonio abrió lentamente la boca.

Parte 9

Nadie me nota.

Finalmente lo entiendo.

Yo no existo en este mundo.

Mientras miro por la puerta, contemplo mi existencia.


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