Dies Irae: Canción a la bruja — Capítulo 2: No hay historias del lado oeste



Después de que Estados Unidos se convirtiera en uno de los países victoriosos de la segunda gran guerra, atrajo fortuna y talento de todo el mundo. Con ellos, Nueva York se convirtió en la fuente de una cultura y una economía florecientes. Fue un ejemplo destacado de civilización, y los numerosos visitantes e inmigrantes lo hicieron aún más caótico y deslumbrante. En una de las entradas al horizonte de Nueva York, el aeropuerto Idlewild, Beatrice estaba esperando a Rusalka. O la hicieron esperar.

―Vaya, ella es la peor. Cuanto tiempo tengo que esperar…

En el fondo de su cabeza se reproducía la conversación que tuvo con Rusalka dos meses antes. Beatrice pasó por suficientes problemas para ponerse en contacto con ella y le explicó el estado de las cosas. Su respuesta fue simple …

―¡Lo siento! Estoy un poco ocupada, ¿podrías esperar hasta junio?

Bueno, probablemente ella tiene sus propias cosas en marcha. Su rapidez para colgar y la simple respuesta, son parte de su personalidad después de todo. Los detalles sobre la hora y el lugar se manejaron por telegrama, aunque ella fue y envió sus respuestas a la nueva residencia privada de Beatrice que realmente quiere mantener bajo el radar. Todo eso lo podía perdonar… Sin embargo, hacerla esperar más de una hora podría considerarse cruzar la línea aquí.

Irritada, Beatrice esperó en un espacio abierto en el aeropuerto. Por aquí había gente yendo y viniendo, intercambiando charlas en todo tipo de idiomas. Este aeropuerto se parece mucho a una América miniaturizada.

―Hombre, Estados Unidos era un país increíble, ¿¡eh!? ¡Mis ojos se han abierto de verdad!

―Estoy muy agradecido con el Sr. Herman por invitarnos aquí. Y todo gracias a los chicos de Ciudad Suwahara. (NTE: Ciudad Suwahara es la locación donde se desarrollan los eventos de la novela visual/anime de Dies irae. El Sr. Herman que mencionan podría ser una referencia a Frederick Herman alias de uno de los integrantes del Longinus Dreizehn Orden)

Beatrice se dio la vuelta sin pensar, después de escuchar a los japoneses pronunciar el nombre de esa ciudad. Ella ya había terminado sus estudios de idioma japonés, ya que seguramente se convertiría en una herramienta indispensable en el futuro.

Ciudad de Suwahara. Una ciudad en el lejano oriente de Japón, y la Tierra PrometidaShambala del regreso de Reinhard. También Beatriz algún día pondría un pie en esa ciudad. Los japoneses se reunieron con un grupo de otros. Hablando con entusiasmo de las mejores partes de su viaje a América. (NTE: En varias tradiciones religiosas, Shambhala es un reino mítico oculto en algún lugar más allá de las montañas nevadas de la cordillera del Himalaya)

Escuchar esta charla hirió a Beatrice. ¿Pasarían por el Día de la Ira? ¿Estarían siquiera en la ciudad de Suwahara? Mientras vivan en esa ciudad, todos son sacrificios. Mirar las sonrisas de aquellos cuyas vidas podría tomar algún día la hizo sentir ese sentimiento de culpa que debería haber superado una vez más.

―¡Muy bien todos, esto marca el final! ¿Disfrutaron todos del tour rápido por América? ¡Espero que todos se hayan divertido mucho~!

La mujer que dirigía el grupo se dirigió a la gente sosteniendo una bandera que decía “Tour del grupo de la ciudad de Suwahara”.

―¡¡¡Qu…!!!

Beatrice se frotó los ojos. Esta pequeña guía turística le parecía demasiado familiar. La guía turística no prestó atención a la perpleja Beatrice y continuó.

―Iremos por caminos separados ahora. Ahora todos me enseñaron esta frase, ¡pero la excursión no termina hasta que estén a salvo en casa! ¡Tengan cuidado de camino a casa!

―¡Fue divertido!

―¡Gracias, señorita!

El cuerpo de la pequeña joven se convirtió en el centro de aplausos y elogios de la gente.

―Altoooo~. ¡Soy una a~dul~ta chicos!

La guía turística vio al grupo de personas en la puerta de embarque mientras ignoraba los cumplidos. Después de que desaparecieron al otro lado de la puerta, la guía se dio la vuelta y sonrió a la perpleja Beatrice. Sus ojos y sentidos no la traicionaron, esa guía turística es definitivamente Rusalka Schwägelin. Rusalka tiró la bandera a un bote de basura y se dirigió hacia Beatrice.

―¿¡Qué diablos estás haciendo!?

Beatrice rompió el hielo.

―¿Hm? Soy una guía turística. Sabes, apenas he estado en Estados Unidos, así que pensé en reunir información. Este es el terreno de Bey después de todo. Es el tipo de persona que se enoja cuando metes la nariz en su negocio. Ya sabes, como vampiros y perros.

Wilhelm Ehrenburg, Número IV de la Mesa Redonda de Obsidiana del Longinus Dreizehn Orden, también conocido como Bey. Otro maníaco entre la Mesa Redonda de Obsidiana, como Schreiber. Aunque normalmente se asentaría en América del Norte, fue al campo de batalla por la falta de sangre y la masacre que necesita para sobrevivir. Su lugar preferido actual es el frente de Vietnam que se ha convertido en un gran pantano.

Dies Irae 1

Al darse cuenta de que no tiene sentido hablar de alguien que no está aquí, Rusalka continuó.

―Es muy fácil recordar cosas cuando se las explicas a otras personas. Al principio comencé a hacer esto como una broma, pero la gente ha estado alabando mi gran conocimiento y mi hermosa voz, ¡tal vez ser una guía turística es mi vocación!

―Eso es genial.

Beatrice interrumpió la charla entusiasta de Rusalka, siempre tan fluida. Ella es buena para hacer pequeñas charlas y tiene una hermosa voz, tal vez en realidad esté hecha para ser una guía turística, pero ese no es el tema en cuestión.

―Si ya estás aquí, ¡llámame la próxima vez!

―Parecía que el trabajo de guía me llevaría más tiempo y llegaría tarde … Tampoco estoy segura de cómo debería haberme contactado contigo, pensé que serías más indulgente, como los italianos, ¡lo siento ~!

―Las dos somos alemanas aquí.

―Y las dos somos alemanas que nos hartamos de la mierda de Italia durante la guerra, preferiría dejarlos fuera esta vez. Aunque eso es exactamente lo que estamos haciendo …

El ritual en el lejano oriente tendrá lugar lejos de Italia, así que tiene razón. Parece que la alianza entre Alemania, Japón e Italia también es cosa del pasado.

―Así que llegué a Estados Unidos hace un par de días. Conocí a un dictador africano y me dejó prestado su jet privado. Es increíble lo que puedes hacer con el dinero, puedes hacer lo que quieras y ni siquiera tienes que matar a nadie. Gracias a eso llegué temprano. ¡No puedo olvidar lo grandioso que es sacar provecho de los dictadores!

Nunca podremos saber si está diciendo la verdad, pero conociéndola, definitivamente podría lograrlo. Ha pasado un tiempo desde la última vez que Beatrice vio a Rusalka, pero la densidad de almas dentro de ella definitivamente ha aumentado. Probablemente los ha estado reuniendo de todo el mundo.

―¿Interesada? Te puedo presentar. ¡El lugar de la esposa número 5 está abierto ahora mismo! Aparentemente, la última tuvo un pequeño problema de celos, eligió las peleas equivocadas …

―Pasaré…

Beatrice fingió no escuchar esa segunda mitad y devolvió su respuesta. Si acomodaba la conversación de Rusalka de esta manera, no terminaría antes del anochecer. Beatrice se dio la vuelta para liderar el camino.

―La situación ha cambiado un poco desde hace un par de meses, así que te pondré al tanto.

Unos pasos después, Beatrice notó que Rusalka no venía.

―¡Jaja, basta! Pero, ya sabes… Estoy aquí con una amiga… Ella es nueva en todo esto, pero ¡es una verdadera belleza!

En poco tiempo, Rusalka había atraído a un grupo de lugareños que comenzaron a coquetear con ella. Y a ella le gustaba. No, podría haber sido ella la que coqueteaba con ellos. Beatrice se cubrió la cara. Ya podía decir que este caso la agotaría como nadie lo había hecho.

Hell’s Kitchen – Manhattan, Nueva York. Un lugar que incluso la policía prefiere evitar como un lugar peor que el infierno, plagado de bandas que cometen crímenes perversos y atroces. Asesinato, robo, violación… Casos como estos se elevan por encima del resto en cuanto a frecuencia, y ni siquiera los curiosos se atreven a acercarse. (NTE: Hell’s Kitchen, también conocido como Clinton, es un barrio de Manhattan, Nueva York.)

Pero esta noche, la ciudad que normalmente huele a conflicto está terriblemente tranquila. Ni un alma se pueda encontrar en las calles. Uno sería perdonado por pensar que todas las bandas criminales fueron limpiadas repentinamente por medio del castigo divino. Pero quien camina por la ciudad ahora mismo no es Dios, sino algo perverso. Dos mujeres que normalmente serían una presa fácil…

―Hmmmm. ¿Lo sientes? Esta atmósfera, esta presencia… Qué emocionante.

Rusalka olfateó el aire. Un lugar tan peligroso como éste lo convierte en una gran reserva de almas que seguramente serán contaminadas y fáciles de obtener.

―¿Dónde están Lisa y Bernard de todos modos? Tal vez salgan caminando de un callejón si canto y bailo …

Rusalka dio pasos ligeros y bailó. Un baile digno de una bruja bajo la luz de la luna, que no emite una vibra espantosa, sino una vibra inocente que haría que la gente la confundiera con una niña inocente.

A diferencia de Rusalka, Beatrice estaba agotada. No tiene ninguna intención de ser inferior a ningún otro miembro de la Mesa Redonda de Obsidiana, ni en destreza de combate ni en talento. Sin embargo, nunca podrá escapar de su puesto de subalterna. Una subalterna no puede convertirse en la correa de una bruja para quien todo es un juguete. En todo caso, Rusalka ha estado arrastrando a Beatrice. Como una pequeña diablilla.

―Entonces, ¿realmente hay un refugio de la CIA por aquí?

Rusalka, girando alrededor, preguntó a Beatrice.

―Sí, el último piso de esa casa más adelante aparentemente se usa ampliamente como casa de seguridad. Este lugar puede ser vil, pero a su vez, eso lo hace adecuado para obtener información que no se puede encontrar en ningún otro lugar.

―Leí tu informe, hiciste un buen trabajo en la investigación. Como se esperaba de un ex agente de la Gestapo. (NTE: La Gestapo (contracción de Geheime Staatspolizei: Policía Secreta del Estado) fue la policía secreta oficial de la Alemania nazi, dirigida desde 1936 por Reinhard Heydrich hasta su muerte en el atentado de Praga en 1942.)

―Después de todo, yo era una oficial de las SS.

De la Schutzstaffel a la Gestapo y a la Mesa Redonda de Obsidiana. Todos los buenos recuerdos de Beatrice provienen únicamente de su tiempo en la Schutzstaffel.

Beatrice abrió el camino, las dos pusieron un pie en la casa prácticamente desierta. Las escaleras de madera crujían a cada paso. Ya no se trataba de ser sigiloso.

―Primero una rama política, luego el FBI, luego el Pentágono… Entonces nuestro próximo encuentro y saludo será con la CIA. Seguro que somos populares… Aunque no es lo mismo cuando tus fans están muertos cuando llega el momento…

Las personas a las que Beatrice intentaba encontrar, las que buscaban al Longinus Dreizehn Orden, estaban un paso por detrás y posteriormente fueron masacrados. Y este incidente una vez más. La casa ya apestaba a un silencio inquietante que solo los muertos podían causar. Beatrice llegó a lo alto de las escaleras y entró en la habitación más cercana, luego movió una estantería cerca de la pared. Detrás había una pared de hierro.

―¿No es esto algo que a los niños pequeños les gusta hacer, en lugar de a espías reales…? Oh bueno… De todos modos, el mío está del otro lado, ¿verdad? Me estoy emocionando un poco ♪

―… Ah, ¿sí?

Beatrice se estremeció al ver que Rusalka no podía ocultar su emoción.

―Oh, ¿no te gusta, Valquiria? Sinceramente, no puedo esperar. ¿No es admirable que alguien intente ser como nosotros? ¡Y solo las chicas! Aunque si vuelvo a ver el rostro de Schreiber después de abrir los brazos, me enojaré mucho.

Rusalka ya es consciente de que las mujeres de la Mesa Redonda de Obsidiana están siendo imitadas.

La primera víctima fue decapitada por medio de una cuchilla afilada. Esto se parecía al estilo de matar de Beatrice como caballero. En el sitio de la segunda víctima, los cadáveres se movieron. Lisa Brenner, Número XI de la Mesa Redonda de Obsidiana del Longinus Dreizehn Orden. Su poder se refiere a los cadáveres.

En cuanto a la tercera víctima…

―Ah, entonces esto es lo que no te gusta. No puedes apreciarlo cuando intentan imitar a tu hermana mayor …

Rusalka tenía una amplia sonrisa. La tercera víctima murió quemada en el dormitorio. Él estaba tostado hasta el punto en que su cadáver estaba completamente negro, y una prostituta que estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado encontró su destino junto con él. Solo su silueta era visible. Solo la mitad derecha de su cuerpo estaba quemada.

Eleonore von Wittenburg, Número IX de la Mesa Redonda de Obsidiana de Longinus Dreizehn Orden, una de las comandantes de batallón. Actualmente se encuentra en otro plano junto con Heydrich y los demás comandantes de batallón. Una heroína que posee una disciplina ardiente y una cabeza fría. Jugó con fuego y sufrió una quemadura en forma de cicatriz de batalla en la mitad derecha de su cuerpo. Este caso particular la está imitando. Este caso afectó particularmente a Beatrice, quien una vez sirvió bajo sus órdenes incluso antes de unirse a la Mesa Redonda de Obsidiana.

Al ver esta burla le causó más impacto que si se burlaran de ella, Beatrice se puso tan agitada que apenas podía pensar con claridad. Ella no respondió a la risa de Rusalka. Solo sirvió para encender la chispa de su espada y convertir la gruesa puerta de hierro en polvo. Con lo que está más allá de la puerta expuesto, los resultados no son diferentes de lo que cabría esperar.

Una habitación desordenada, cubierta de mapas y documentos pegados en tablones de anuncios. ¡Una vez más la pared tenía hagazussa escrito en ella! Había una silla en el centro de la habitación, un hombre se sentó en ella. El cuerpo del hombre estaba cubierto con herramientas de tortura. Sus dedos, rodillas, todas sus articulaciones tenían artilugios perforándolos. Estaba bien apretados por medio de innumerables púas y tornillos que se asemejaban a los colmillos de una bestia. Se utilizó un dispositivo llamado banco de tigre para romper las rodillas del hombre en pedazos. (NTE: Banco del tigre es una herramienta de tortura china donde las piernas de la víctima se ataban con fuerza a un banco y se agregaban gradualmente ladrillos bajo sus pies, haciendo que las extremidades se doblaran hacia delante. Imagen)

Pero eso no fue todo.

Tenía marcas de arañazos por todo el cuerpo, pelando su carne por completo. Los colmillos de acero utilizados para realizar la acción estaban esparcidos por toda la habitación. Estos eran llamados uñas de gato, parte de una técnica de tortura española. Estas garras insalubres probablemente mataron a más que suficientes personas a lo largo de los años por medio de conmociones y enfermedades infecciosas.

Innumerables herramientas de tortura esparcidas e innumerables heridas. A menos que este hombre tuviera superpoderes, no había absolutamente ninguna necesidad de lastimarlo tanto para matarlo. Está dolorosamente claro que este hombre fue torturado a propósito.

―No me gusta esto.

Al igual que Beatrice antes que ella, Rusalka estaba visiblemente molesta. Se sintió avergonzada de este espectáculo, de lo que normalmente es su propia obra. Sin embargo, ella no es de las que se dejan influir o enfermar al presenciar algo que se lleva tan lejos como para sentirse tentada por su sentido de la justicia. No…

―Intentaron tanto imitarme, eh … Ya veo …

Cualquiera puede agarrar algunas herramientas de tortura e infligir dolor a cualquier persona que desee. Incluso un niño puede hacerlo. De hecho, en todo caso, esto se parece al trabajo de un niño. Tan sencillo. Ah, pensar que alguien haría tan mal trabajo imitándote… Rusalka descartó el buen humor que tenía desde que llegó a Estados Unidos y dejó la escena.

Beatrice no la detuvo. Ella es como una artista a la que le acaban de manchar su trabajo. Parecería inútil intentar detenerla cuando no puedes entender su rabia. Ella simplemente se quedó allí mirándola.


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