Dies Irae: Canción a la bruja — Capítulo 1: Der Staat gegen der LDO



NTE: Der Staat gegen der LDO = El estado contra el LDO (Longinus Dreizehn Orden)


El Longinus Dreizehn Orden desapareció cuando cayó Berlín. En verdad, esta afirmación no está completamente fuera de lugar. Su líder, Reinhard, y los comandantes de su batallón, desaparecieron en otro plano que fue creado como resultado directo del ritual que ocasionó la caída de Berlín, solo para regresar medio siglo después de su muerte en el Dies IraeDía de la ira. Mercurius, también, desapareció a un lugar desconocido en el este para preparar a su representante. Uno que vendría a ocupar su lugar en un nuevo ritual en ese día destinado en el siglo XXI. Los miembros restantes debían esperar pacientemente el Día de la Ira bajo el mando del comandante en funciones Valeria Trifa, Número III de la Mesa Redonda de Obsidiana del Longinus Dreizehn Orden. Simplemente pasando el tiempo. Todo lo que tenían para satisfacerlos durante ese tiempo era la orden que les otorgaron sus líderes y las remuneraciones que conllevaba. (NTE: Dies Irae (día de la ira) es otra forma de referirse al día del juicio final)

Cosechen. Y de acuerdo con su empeño, serán recompensado con gracia.

Crear vida y estirarla hasta el infinito. La creación de la no muerte. Esa es la recompensa, la transmutación del Oro que otorga la inmortalidad. Mata, y el ritual te permitirá imbuir las almas que has cosechado en tus seres queridos, o quizás en ti mismo si así lo deseas. Así, con cada uno de sus propios deseos, esperaron el Día de la Ira.

Los acontecimientos de esta noche tienen lugar en 1962. Aún quedan algunas decenas de años.

Casas blancas con césped verde. Una cuadra donde residencias como estas están perfectamente alineadas. A pesar de esto, la joven tuvo dificultades para encontrar la residencia que buscaba. Es la oscuridad de la noche, lo que hace que la búsqueda sea mucho más difícil. Cada vez que miraba la nota que tenía la dirección escrita en ella, su cola de caballo rubia se balanceaba. Llevaba un cárdigan de color amarillo limón sobre su camisa junto con una falda a cuadros, enfatizando su belleza juvenil. El tiempo estaba despejado, pero llevaba un paraguas bastante alto. Un poco fuera de lugar.

Finalmente, había localizado la residencia que estaba buscando, tocó el timbre. Después de una breve espera, un niño abrió la puerta.

―Uhm … Uh, hola. ¿Quién eres tú?

La joven comenzó a sonreírle al joven que tenía un pequeño problema para expresar su pregunta.

―Sí… ¿Mamá o papá están en casa por casualidad?

―Si.

El niño regresó a la sala de estar. Era una vista muy tranquila, probablemente era una casa encantadora. Pero al darse cuenta de algo, el agarre con el que la joven sujetaba el paraguas se fortaleció.

―Dijeron que entraras.

Entró a la sala de estar por indicación del joven.

―Ah, tenemos una invitada.

―Por favor siéntete como en casa.

El padre que la recibió con una cálida bienvenida se sentó cómodamente en su silla. La madre estaba ocupada haciendo las tareas del hogar. Cuando vio a la pareja, la joven comenzó a sentirse incómoda.

―¿Qué pasa?

El joven le preguntó con una expresión curiosa, ella se quedó quieta. Tenía que responderle al chico.

―¿No has notado algo extraño en mamá y papá?

―Hmmm… no lo sé. Son más agradables que antes.

―Sí … Agradables …

―Si. Papá solía estar fuera de casa todo el tiempo. Cuando volvía a casa, peleaba mucho con mamá, pero ahora siempre está en casa y ¡todos están felices!

Ah, eso es todo. Para este niño, que no entiende lo que está pasando, este ambiente familiar feliz le da aún más alegría. Este hedor y esta situación anormal no significan nada frente a esta nueva felicidad. La joven golpeó ligeramente el bulbo raquídeo del niño para hacerle perder la conciencia.

―¿Oh que está mal?

―Ven a sentarte.

A los padres no pareció importarles el hecho de que su hijo simplemente se desmayara. Esto no fue sorprendente, ya que la cabeza del padre estaba abierta y el estómago de la madre era visible. Desde la perspectiva de un cadáver en movimiento, el desmayo es un asunto trivial. La joven sostuvo el paraguas que llevaba frente a ella, su mango comenzó a brillar. En un instante, la parte superior del paraguas se quemó y un sable oculto se hizo visible.

Lo usó para cortar no carne, sino un alambre corto. Los dos cadáveres, que habían sido controlados como marionetas por este cable, colapsaron en el acto. El nombre de este sable es Thrud WalkureEspada Sagrada de la Valquiria, modelado a partir de la hoja de la Doncella Guerrera: Valquiria, forjado del relámpago, hoja del emperador. Imbuido no de odio, sino de fe. Esta es su Ahnenerbe.

―¿Qué hago con esto? Estos actos de mal gusto son repugnantes.

El nombre de la joven que murmura para sí misma es Beatrice Waltrud von Kircheisen, Número V de la Mesa Redonda de Obsidiana del Longinus Dreizehn Orden, también conocida como Valquiria, otro superhumano. Había recibido órdenes del Recipiente Divino de arrancar las malas hierbas, por así decirlo. Investigar a aquellos que tienen sus ojos puestos en el Longinus Dreizehn Orden y aquellos que pretenden dañarlo, y encargarse de ellos si se presenta la oportunidad. (NTE: aunque dice recipiente divino también se podría interpretar como santo grial este es el alias de Valeria Trifa, pero decidí dejarlo como recipiente divino)

Beatrice ha estado viajando por Estados Unidos, persiguiendo varias pistas. Pero todas las personas al final de estos senderos han sufrido una especie de muerte similar a esta. El otro día en California, los sujetos fueron encontrados decapitados con un acabado notablemente agudo, esta noche en Washington, cadáveres en movimiento. Beatrice niega con la cabeza para intentar olvidarse de los patrones en estos casos. En este punto, quiere ignorarlo como una simple coincidencia, en el momento en que se dé cuenta de la conexión entre estos casos, seguramente se pondrá nerviosa. Ella hizo todo lo posible por contenerse.

En su búsqueda por la casa, Beatrice encontró algo en particular que la esperaba en cada sitio. Era el mensaje de alguien en cada habitación …

¡Hagazussa!

Esta palabra fue escrita usando sangre en la pared del dormitorio, desprendiendo un hedor terrible. La palabra hagazussa es alemana y significa mujer que pasa la valla. Una mujer obscena que se da placer en un poste. Aquel que traspasa la valla que es la frontera entre el mundo del hombre y la magia. Se dice que es el origen de la palabra alemana para bruja: hexe. Estos asesinatos en serie parecen burlarse de cierto miembro de la Mesa Redonda de Obsidiana. Además, está la frase en la pared, en realidad la referencia es obvia. Ahora está claro a quién quiere el asesino en el caso.

Al menos, ahora que Mercurius ha desaparecido, solo hay un miembro de la Mesa Redonda de Obsidiana que sabe analizar este tipo de magia que hace bailar a los cadáveres. El Recipiente Divino sin duda la pondría en el caso cuando escuche este informe. Probablemente no haya forma de evitar ponerse en contacto con Rusalka Schwägelin. Beatrice reflexionó sobre cómo lidiar con esta casa, pero ya podía imaginar cómo sería arrastrada por esa bruja despreocupada. Dejó escapar un suspiro de preocupación.

―¡Achoo!

Rusalka estornudó.

Ahora mismo estaba en un país lejos de Estados Unidos. En cierto modo, esto le da una coartada. Por supuesto, es entonces cuando nos olvidamos del hecho de que la magia no tiene que acatar las leyes de la física y la distancia …

Rusalka también recibió una orden del Recipiente Divino y había viajado a esta tierra para cumplirla. El uniforme de las SS que llevaba una vez más después de mucho tiempo le quedaba tan bien como siempre. Esto no es sorprendente, ya que su cuerpo inmortal tampoco había cambiado ni un poco. Rusalka caminaba cómodamente por una lúgubre instalación. Es probable que nadie hubiera caminado por esos pasillos con un uniforme nazi, como si fueran los dueños del lugar, como ella lo hacía con tanta tranquilidad.

Esta es una prisión en Ramla, Israel. En este lugar donde el desdén por la Alemania nazi aún está maduro, Rusalka vino a ver a un viejo compatriota que estaba al borde de la muerte. Llegó tranquilamente a la celda del hombre.

Estaba encerrado detrás de múltiples capas de gruesas barras de acero con un fuerte candado, pero para ella, era tan fácil de romper como una hoja de papel. Y las rompió con esa facilidad, Rusalka pasó junto a los barrotes que ya se habían derretido y entró en la celda. Tenía exactamente el mismo aspecto que hace unos diez años, pero el recluso no se sorprendió. En cambio, solo le dio una mirada con sus ojos sin vida.

―¡Hola! ¡Mucho tiempo sin verte! Ah, has perdido peso, ¿no?

―…

Rusalka saludó al hombre que claramente conocía. Él no respondió.

―Estoy aquí para sacarte. Si te vas ahora, no habrá nadie que se interponga en tu camino. Todos los guardias están totalmente cómodos dentro de mis sombras, y las puertas están completamente abiertas.

―…

―Ya sabes, si te quedas aquí, ¡tu cabeza será colgada! ¿Te das cuenta de esto? Los guardias estaban todos animados preparando una cuerda grande y gruesa con tu nombre en ella. ¿Crees que estarían flotando en la tierra de las sombras en este momento si quisieran colgar a alguien más?

―…

―Vamos … Di algo. ¿No estás solo?

―…

No importa lo que dijera Rusalka, el recluso no hablaba.

―No hace mucho tiempo no parabas de hablar de más y ahora estás completamente callado. ¿No es esto muy conveniente para ti?

Una vez fue teniente coronel de la Schutzstaffel de la Alemania nazi. Después de la Segunda Guerra Mundial, logró huir a América del Sur y esconderse bajo una nueva identidad. Pero fue capturado por la agencia de inteligencia israelí conocida como Mossad y traído aquí a Israel.

Este recluso no es miembro de la Mesa Redonda de Obsidiana, pero era miembro del Partido Nazi y, en comparación, estaba estrechamente relacionado con el Longinus Dreizehn Orden.

―Sabes, Spinne me dijo todo amargado que nos habías devuelto un gran favor. Y sabes que… No solo te atrapan, sino que fuiste y hablaste de nosotros… ¿Cuál es realmente tu problema?

El que ayudó al recluso en su huida a Sudamérica fue Röt Spinne, Número X de la Mesa Redonda de Obsidiana del Longinus Dreizehn Orden. Su misión después de la guerra fue ayudar al Longinus Dreizehn Orden, y en eso, ayudar en la fuga de los criminales de guerra no sirvió más que como una distracción.

Luego de la diversión fue capturado y dijo todo lo que sabía sobre la existencia del Longinus Dreizehn Orden desaparecido. Un trato bastante desfavorable. Gracias a esto, a varias personas, como Rusalka, se les asignó la tarea de callar a la gente y arrancar la maleza.

Incluso con el tono interrogativo de Rusalka, el recluso no mostraría signos de responder. Una oferta de salvación o amenazas de alguien que sobrepasa el conocimiento humano, nada parecía influir en él. ¿No significaría eso que este hombre se ha convertido en nada más que un caparazón vacío? En ese caso, no hay inteligencia, emoción ni nada en absoluto que se le pueda sacar. Hacer cualquiera de las cosas que planeaba hacer parecería una pérdida de poder.

A Rusalka se le encomendó la tortura de este recluso que había vendido al Longinus Dreizehn Orden. Tenía que averiguar cuánto reveló sobre ellos y también cuánto sabía sobre ellos en primer lugar.

Pero honestamente, eso no importaba. Lo importante era el castigo por su traición, haciéndolo sufrir y suplicar la muerte. Pero torturar un caparazón vacío es un trabajo inútil. Lo que se le va a sacar ya está podrido. Por supuesto, si este hombre no fuera un viejo flaco, sino un chico lindo, todavía valdría la pena hacerlo.

Rusalka recordó de repente a cierta persona que podría influir en el corazón del recluso.

―Es una pena … Lord Heydrich también pensaba muy bien en ti …

Las cejas del preso se movieron nerviosamente. Por primera vez en mucho tiempo, una oleada volvió a sacudir su corazón. Este hombre había sido un conocido de Reinhard Heydrich durante mucho más tiempo que nadie en la Mesa Redonda de Obsidiana, incluso más tiempo que Mercurius.

Rusalka continuó …

―Puede que no hayas formado parte de la Mesa Redonda de Obsidiana, pero gracias a tu excelente gestión de las finanzas y la logística, facilitaste el trabajo de todos. Todo el mundo te está muy agradecido, ¿sabes? Incluso Lord Heydrich te amaba y amaba tu dedicación.

―Y ahora ha expandido sus horizontes a toda la creación, ¿no es así?

Esas fueron las primeras palabras que salieron de la boca del recluso.

―Quería seguir sirviéndole, era un hombre verdaderamente brillante y atractivo, el ario ideal. No es un dios omnipotente, no. Quería estar al lado del hombre perfecto.

―Oh, cuánto de un deseo desinteresado, ¿no es así? ¡Oh, yo amo tanto a Dios, oh, quiero estar con él! – No dejes que ningún religioso escuche eso, los harás sobresaltar.

―No importa cuál sea el objetivo de la adoración. Una persona, un árbol o incluso una roca. Él se convirtió en otra cosa ese día… Esa Navidad, cuando te llevó consigo… Yo con gusto lo hubiera dado todo para evitar que regresara a ese miserable lugar, incluso en contra de todas las órdenes. Pero, todavía hay esperanza… Un día Él regresará a Su humanidad, he estado aferrándome a esa esperanza durante la última mitad de mi vida.

―Ah, ya veo…

Qué puro de él. Rusalka lo compadeció un poco. Este hombre había reverenciado a Heydrich desde mucho antes de que conociera al hombre que se hace llamar Karl KrafftMercurius, cuando todavía estaba atormentado por su hambre de más. Por eso se distanció de la Mesa Redonda de Obsidiana, mientras seguía trabajando con Él. Aferrándose a esa esperanza de que algún día volverá a ser humano.

Tal ingenuidad nos recuerda un poco a cierta doncella guerrera. Aunque es un hombre adulto …

De cualquier manera, eso cambia las cosas.

―No parece que hayas hablado porque se ofrecieron a perdonarte, o por despecho hacia nosotros …

Puede que no tuviera ninguna lealtad por el Longinus Dreizehn Orden, pero tenía mucha lealtad hacia el propio Heydrich. Es un traidor, pero no lo es. Ese es el tipo de persona que es este hombre.

―¿Lo has olvidado? Supervisé los recursos y la logística. Me pregunto qué pasará ahora que he revelado todo sobre ustedes. Oh, es cierto. Hiciste muchos enemigos causando todo el caos que querías. Puede que hayan pasado unos 20 años desde la guerra, pero eso no es suficiente. Todo el miedo, el odio, el desdén y la envidia que han permanecido en el corazón de las personas se han desatado en toda su gloria por mi testimonio.

―¿Así que trajiste nuevos enemigos a nuestra puerta? ¡Bueno, mira cómo va! Personalmente, no soy del tipo que vaga por los campos de batalla, a diferencia de Bey. Las selvas son lodosas y están plagadas de insectos, el desierto está lleno de nada y los camellos apestan, los campos de batalla últimamente no han sido de mi agrado.

Recoge almas hasta que llegue el Día de la Ira.

Este recluso ha creado la oportunidad perfecta para hacerlo. En este período de guerra fría, creó enemigos que se toman la molestia de venir a venir a nosotros. Qué amable de su parte.

Por ☆ el ☆ camino …

Rusalka tenía una amplia sonrisa.

―Si, por casualidad, por uno en un millón, no, un billón… Morimos… Entonces los miembros de la Mesa Redonda de Obsidiana que están aquí ahora mismo perecerán, Lord Heydrich se desilusionará con todo esto y volverá a meter la cabeza en el juego. ¿No te gustaría eso? Bueno, no es como si eso fuera a pasar…

―Oh, estoy confiando en ti. Por favor, derrota a tus enemigos y dale la bienvenida. Bueno … conociéndolo, incluso sin todos ustedes, él volvería algún día.

En otras palabras, no importa cómo estalle esta bomba que este hombre acaba de arrojar al mundo, es una situación en la que todos ganan. Lealtad a Lord Heydrich y odio por la Mesa Redonda de Obsidiana. Les presenta esta oportunidad y da fe de su propia derrota. Una probabilidad del cincuenta por ciento.

Rusalka obtuvo lo que vino a buscar. Ya no tiene sentido la tortura, es mejor dejarlo morir en los próximos días.

Rusalka se dio la vuelta, pero recordó algo que se olvidó de preguntar.

―Quería preguntar esto desde que terminó la guerra. ¿Qué pasó con todos esos documentos y reliquias de cuando estaba estacionada en Ahnenerbe?

―La mayoría de ellos deberían haber sido enviados a tu castillo.

―Bueno, el resto desapareció.

La mayoría de las reliquias sagradas del Longinus Dreizehn Orden conocidas como Ahnenerbe fueron traídas de la Administración alemana de Ahnenerbe. Rusalka estuvo anteriormente estacionada allí.

―¿Olvidé alguno?

Los ojos del recluso se iluminaron. En este momento, no era un recluso. Era un funcionario al que le acababan de decir que cometió un error.

―Ah, ya sabes, no importa. Sabemos adónde fue la mayoría, en realidad. Y quizás algunos simplemente fueron desechados. Auf wiedersehen, teniente coronel. ¡Ha sido genial ponerse al día! (NTE: Auf wiedersehen = adiós/hasta la vista en alemán)

Rusalka salió de la celda, pero el recluso se quedó callado. Mostró una sonrisa desdeñosa.

Hubo algunas dificultades en el camino, pero después de un par de días, el preso fue ejecutado según lo planeado. Teniente coronel de la Schutzstaffel de la Alemania nazi: Adolf Eichmann, el hombre que conocía a Reinhard Heydrich durante mucho más tiempo que nadie en el Longinus Dreizehn Orden, el hombre que se suponía que era su amigo de confianza, fue ahorcado en 1962.

¿De qué habló dentro de esa prisión? ¿Cuáles fueron sus palabras de despedida? Los registros se contradicen entre sí, e incluso hoy sigue siendo un misterio.


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