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Sevens: Historias extras: Erhart 3



NTE: Este capitulo es cortesía de Absolute quien se tomó la molestia de traducir el capitulo directo del japones ya que no había version en ingles. El formato de este capitulo es a su estilo (me dio hueva cambiarlo XD) yo solo lo revisé para que concordara y puse los comentarios.


Usando los dedos para acomodarse los hombros de la camisa sin mangas, soltó la tela y esta chocó con su piel.

Como buen hombre que lleva una camiseta ajustada, Erhart estaba satisfecho con la sensación que su nueva camiseta le daba.

—Como pensaba, esto casi parece estar hecho de goma.

Annerinne estaba rodeada; en las cercanías se hallaban asesinos en pos de Su Alteza la princesa de Lorphys, objetivo que ahora mismo se hallaba detrás de Erhart.

Un hombre trataba de reincorporarse mientras decía:

—Deberías detenerte. Terminarás muerto.

Erhart no atentó contra sus vidas, pues eso fue lo que Annerinne le pidió. Matarlos acabaría siendo más problemático, aparentemente.

Uno de los asesinos mostró una sonrisita en el rostro.

—Eres fuerte. ¿Eres un caballero libre? Por muy fuerte que seas, no lo lograrás. No hay escapatoria.

Frente a las palabras del asesino, Erhart no hizo más que volverse hacia su espalda.

A fin de cuentas, el asesino se desmayó instantes después de decir lo que quería decir.

—Bueno, nuestra meta es Lorphys. Debe de estar al tanto de que estos tipos ya saben eso.

Erhart trataba de proteger a Annerinne mientras la escoltaba a Lorphys. Para los asesinos era pan comido preparar trampas, resultando desventajoso para Erhart.

Pero no pensaba abandonarla por semejante problema.

Annerinne, visiblemente ansiosa, tenía la cabeza gacha.

Erhart posó una mano sobre su cabeza y la acarició bruscamente.

—¿¡Qué hace!?

Erhart le sonrió; Annerinne tenía la cara roja como un tomate.

—Tiene un buen rostro, princesa. Pero no le sienta bien una expresión deprimida. Todo estará bien siempre y cuando nos las arreglemos para llegar a Lorphys, ¿o no?

Annerinne asintió levemente.

—Pero Erhart-sama se vio obligado a asumir esta tarea que de por sí es particularmente difícil…

Erhart se rascó la cabeza.

Poco después, sonriendo nuevamente, dijo:

—Está bien. No es mala idea ayudarte para que el bastardo de Lyle me deba un gran favor en gratitud. Además, no puedo dejar colgando a alguien en aprietos.

Antaño un aventurero ingenuo que había sido una molestia para los que le rodeaban y que se había peleado con Lyle, Erhart había madurado.

Sujetó la mano de Annerinne.

—Venga, larguémonos antes de que lleguen esos tipos. ¿Qué tal si vamos a Lorphys en una caravana? (NTE: al parecer aquí habla de un carruaje concatenado (tipo vagones de tren) creo recordar que Lyle y su grupo usan uno de esos antes o después de conocer a Miranda y Shannon, pero lo cambie a caravana)

—¡E-Espere! Ellos podrían estar vigilando las caravanas. Tenemos que tomar una vía que garantizará nuestra llegada a Lorphys, por mucho tiempo extra que nos tome.

Llevándose una mano a la barbilla mientras inclinaba la cabeza, Erhart murmuró—: Ah, ¿sí? —mostrándose de acuerdo con la sugerencia de Annerinne.

«Estaría bien si pudiéramos reunirnos con mis compañeros, pero no sé cómo hacerlo».

Sus confiables amigos probablemente estén de vacaciones en Beim ahora mismo.

Al no tener la posibilidad de reunirse, Erhart visualizó los rostros de sus compañeros que habían salido del pueblo con él. Los muchachos, que no hace muchos eran más que chicos de campo, eran ahora unos de los mejores aventureros de Beim.

Con ese pensamiento en mente, Erhart y Annerinne siguieron adelante, con la esperanza de que esos compañeros de confianza estén ahí para ellos.

Erhart viajaba junto con Annerinne.

Como era de esperarse, ellos no podían quedarse en una posada lujosa si querían ocultar sus identidades. En algunos casos, los dos hasta se quedaban en una misma habitación, pero Erhart no estaba tan hambriento por una mujer como para tocarle un pelo a Su Alteza.

De todos modos, es una mujer que nadie ha de tocar. Era peligrosa en muchos sentidos, tanto así que hasta el propio Erhart estaba al tanto de ello.

Así hubo transcurrido el viaje a Lorphys hasta que, por fin, alcanzarían su destino al llegar el próximo día.

Al terminar la negociación para conseguir un carro en dirección a Lorphys, los compañeros de Erhart aparecieron en el lugar.

—¡Erhart!

Erhart saludó animado con una mano mientras sus compañeros se les acercaban con ojos desesperados.

—¡Chicos! Ah, escúchenme. A decir verdad…

Les presentaré a la princesa Annerinne y les pediré ayuda para escoltarla hasta Lorphys. Eso era lo que Erhart tenía en mente.

Sin embargo, asesinos vestidos con túnicas aparecieron de la nada a su alrededor.

Erhart alcanzó la empuñadura de la gran espada con una mano, sujetándola con fuerza en aras de estar listo para desvainarla en cualquier momento.

—¡Sabíamos que se estaban escondiendo!

Los asesinos se separaron para evitar que Erhart y sus compañeros se reuniesen.

Erhart se hallaba rodeado.

—Señor, ¡vamos!

El dueño del carro, un comerciante, esperaba fielmente a Erhart y compañía.

Los asesinos dividieron sus números entre los compañeros de Erhart, así que parecía no haber muchos de ellos de este lado. Se centraron más en dividir que en matar.

«Aquí estarán más en desventaja si atacan sin cuidado».

—¡Chicos, me iré a Lorphys! ¡Prioricen sus propias vidas!

Tomando la mano de Annerinne, el comerciante saltó al carro y emprendió inmediatamente su camino hacia Lorphys.

Los chicos parecieron estar gritándole algo a Erhart.

Pero fueron interrumpidos por la presión que ejercían los asesinos rodeándolos, así que sus voces no lograron alcanzar del todo a Erhart.

—¡No! ¡Erhart, tienes que…!

Aprovechando la oportunidad creada por sus amigos, Erhart y Annerinne partieron rumbo hacia Lorphys.

Los chicos gritaban con caras que parecían al borde del llanto.

—¡No vayas! ¡Vuelve, Erhart! (NTE: no cabe duda que son buenos amigos :,v)

Las voces de sus amigos no llegaron a Erhart.

El Palacio Real de Lorphys.

Allí se encontraban los líderes de varios países, incluyendo a Lyle, quienes los estaban esperando.

El príncipe del pequeño país que había apuntado a Annerinne también se apareció a saludar con una sonrisa a Erhart y Annerinne. (NTE: tsk, parece que el maldito bastardo se dio cuenta de la bomba que intentaba convertir en su esposa XD)

En medio de ese gran encuentro, Erhart fue rodeado por guardias que se autodenominaron escoltas. Entre ellos, se podía apreciar la figura de Alette.

—No permitiré que se escape. Jamás permitiré que se escape —murmuraban sin cesar los autodenominados escoltas, con las miradas fijas en Erhart, con sus ojos inyectados de sangre.

Annerinne se llevó una mano a la mejilla y empezó a dar vueltas, inmersa en su mundo de fantasía.

—Ah, Erhart-sama arriesgó su vida para protegerme. Como pensé, Erhart-sama y yo estamos atados por el hilo rojo del destino. (NTE: el hilo rojo del destino se basa en un mito chino. Según este mito, los dioses atan un cordón rojo alrededor del tobillo -o del dedo meñique, en el caso de la cultura japonesa- de los que han de conocerse o ayudarse en un momento concreto y de una manera determinada, aunque se suele interpretar generalmente como tu alma gemela, es decir aquella persona con la que estas destinada a pasar el resto de tu vida. En el caso de Erhart parece que ese cordón terminó siendo una soga al cuello XD)

Erhart advirtió algo.

Se percató de que entre los sonrientes caballeros de Lorphys, que ahora mismo aplaudían, se podía apreciar que muchos de ellos se encontraban heridos.

Erhart apuntó un dedo hacia ellos.

—Eh, ustedes…

En efecto. Estos eran los hombres que habían rodeado con anterioridad a Annerinne en la ciudad imperial.

Ellos también mostraban grandes sonrisas mientras aplaudían. Uno de ellos, entre lágrimas, dijo—: Gracias a Dios. La familia real podrá continuar existiendo ahora que Su Alteza por fin podrá casarse. ¡No aguanto las lágrimas de la felicidad! —añadió finalmente, entre sollozos.

Sus vestimentas le resultaron más extravagantes de lo usual. A continuación, Lyle —también vestido de forma elegante— se acercó a Erhart, quien aún se negaba a entender la situación, y le da un golpecito en el hombro.

Entonces, con un tono que todos a su alrededor podrían escuchar, declaró:

—Has hecho bien en rescatar a la princesa desaparecida, mi noble caballero Erhart. Para recompensar tus esfuerzos, te permitiré casarte con la princesa Annerinne. Alzarte en la jerarquía del Reino de Lorphys es como pienso pagarle a mi buen amigo y caballero Erhart por sus servicios.

Lyle, acercándose al rostro de Erhart, dijo con un tono inaudible para los demás:

—Enhorabuena, Erhart. Ahora eres un dueño de un harem hecho y derecho. Estate tranquilo. Como antiguo colega, me aseguré de hablarles adecuadamente a las chicas. Creo que hasta prepararon un cuarto. Todas parecían muy emocionadas. (NTE: jajajajajjaja traducción, bienvenido al infierno mejor amigo XD)

Con una sonrisa furtiva en el rostro, Lyle lo abraza y le da una palmada en la espalda como para felicitar a Erhart por su buen trabajo.

Erhart estaba cerrando su puño para golpearlo, pero Lyle se le adelantó.

—T-Tú…. ¿¡No me digas que…!?

Lyle susurró al oído de Erhart.

—Bien por ti, Erhart. ¿No era este tu sueño?

 —¡J-Jódete! ¡Si ya dejé de pensar en eso hace mucho!

Eso fue en sus inicios cuando se alistó como aventurero, aún desconocedor de muchas cosas.

Erhart era, a fin de cuentas, un hombre y soñaba con formar un harem. Quería estar rodeado de mujeres y besarse con ellas.

Pero la realidad no era tan dulce.

Aprendió de las complicaciones de un harem y luego de varios cambios de opinión producto del trabajo y sucesos vividos junto a sus compañeros y otros aventureros.

A su alrededor estaban los líderes de los países que participarán en la próxima ceremonia de boda, y decir que no se casarían en este lugar causaría problemas no solo entre los individuos, sino también entre los países y demás.

Además, también había elfos —Eva entre ellos — que cantaban sobre cómo los dos sobrevivieron a su arduo viaje.

«Pues, vaya conspiración… Oh, ya entiendo. ¡Ellos intentaron advertirme… sobre mi verdadero enemigo!». (NTE: ¡son verdaderos amigos a los que no debes olvidar!)

Lyle se apartó de Erhart y le lanzó una sonrisa. Es como si entre risotadas arrastrase a su amigo al mismo infierno en el que estaba, disfrutando sus reacciones.

«Ahora verás el mismo infierno que yo», parecía decir su expresión actual.

—Alégrate, Erhart. Tu sueño se ha hecho realidad.

En la cabeza de Erhart ya no parecía tan mala idea golpearlo.

Así fue como Erhart pasó de ser un caballero libre a un rey y dueño de un harem con muchas mujeres…

Enhorabuena, enhorabuena…

—Me… pregunto si podré salir vivo de esta…  (NTE: la traducción original dice si tendrá perdón, es decir si será pasable, pero lo cambie ya que esa frase que puse suena más a lo que siente Erhart en este momento XD)


Clara: (;@∀@)… Si quieren ver a Lyle cuando aún era puro, busquen el último tomo de la novela ligera. El tomo 4 ha salido hoy, 27 de febrero. (Nota del Capitán Obvio: Esto obviamente es del pasado, así que con «último» se refería a en aquel entonces).


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