Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 08 – Capítulo 06


Capítulo 06 – Recolección de hierbas medicinales

 

Maomao estaba tumbada y extendida como un águila en una de las habitaciones del Rokushoukan. La habitación era como un almacén, en esa mitad estaba abarrotada de baúles y estantes. En las ocasiones en que el número de cortesanas aumenta, se puede usar como dormitorio, si se evitan los baúles.

 

(Tan cansada.)

 

Al final, pudo volver al distrito del placer durante los dos últimos días del descanso de fin de año.

 

Los pocos días que pasó en la desagradable fortaleza del Bastardo, valieron la pena, pero también vinieron con dificultades.

 

Quería hacer transcripciones, y también quería comprobar los movimientos de Yao.

 

Finalmente regresó al Rokushokan después de decidir que estaría bien hacerlo. Sin embargo…

 

“No has pagado la cuota de la habitación”.

 

La madam, con una pipa en la boca, miró a Maomao que estaba tirada en el suelo.

 

La destartalada choza de Maomao estaba actualmente ocupada por Sazen el aprendiz de herbolario. El pequeño mocoso, Chou’u, también se quedó ahí anteriormente, pero se mudó al Rokushoukan por seguridad y comodidad. Un patrón que paga bien está con él, así que ella no pudo decir nada.

 

Sazen solía imponerse en la habitación de sirvientes, pero ese lugar no era adecuado para la medicina compuesta. Así que se fue a vivir a la casa de Maomao, que estaba desocupada.

 

La propia Maomao no tenía problemas en acostarse en la misma habitación que él, pero Sazen puso una cara azul y le dijo que se detuviera. Así que por el momento, decidió quedarse en el Rokushoukan, pero…

 

“…¿Cuánto?”

 

“¿Qué tal esto?”, respondió la señora.

 

“¡Que estafa!” La cara de Maomao se tensó por los dedos que la arpía sostenía.

 

“Oh vaya vaya—pediste alquilar una habitación en este antiguo Rokushoukan. ¿No es esto un gran robo?”

 

“Qué habitación. Esto es la mitad de un almacén, ¿no?”

 

“Lárgate si no te gusta. ¿Echarás a Sazen que trabaja duro en su trabajo todos los días? ¿O vivirás al lado de la carretera? Si es un simple tapete de paja, puedo prestartelo gratis”.

 

(Bruja codiciosa.)

 

Maomao se rindió y sacó su cartera. Mientras la arpía se iba contando las monedas, sus risas eran como un caldero burbujeante de las profundidades del infierno.

 

(Es infantil, pero no puedo desalojar a Sazen.)

 

Escupió una bocanada de aire y levantó su pesado trasero. Quiso acostarse, pero tuvo que revisar la farmacia de antemano. Sacó un libro de sus pertenencias y salió del almacén.

 

Cuando se dirigió a la habitación que alquiló en la planta baja del Rokushoukan, oyó voces que venían de adentro.

 

“Ahhh, esto es bonito. Esto es muy bonito. Tan hábil. Ahora eres tan hábil.”

 

(T/N: la palabra “hábil” aquí también podría significar “sabroso”. Tómenlo como quieran.) (EZ: Eso es para ustedes fujoshis)

 

“¿Realmente?”

 

“En serio, la primera vez que pensé que eras tan descuidado estaba perdido.”

 

“Es porque me enseñaste con tanta diligencia.”

 

“Realmente ahora. Entonces, ¿puedes hacerlo delante de mí?”

 

“Eh, ¿tengo que hacerlo?”

 

Ella conocía a los dueños de las voces. Sazen y otro, Kokuyou, que trabaja como herbolario en un pueblo cercano. El hombre tenía feas cicatrices de viruela en la mitad de su cara, pero su otra mitad es bonita.

 

Aun así, había cortesanas con tiempo libre escuchando lo que los dos hombres decían tras la puerta cerrada.

 

“¿Qué estás haciendo?” Preguntó Maomao.

 

“Oh vaya, ufufufufu.” Se marcharon apresuradamente con una mirada bastante avergonzada. Sin duda han estado teniendo delirios asquerosos.

 

“Voy a entrar” Maomao abrió la puerta con un estruendo. Estaba Sazen que molía hierbas y Kokuyou que miraba desde atrás.

 

“¡Ahhh, qué! ¿No dijiste que estarías ahí todo el tiempo?” Sazen dijo.

 

“Tengo muchas cosas que hacer, así que ha sido duro. Mejor, no cierres la tienda sólo porque hace frío, por favor. No cuando ustedes dos están solos”, dijo Maomao.

 

“Ehhh, pero hace frío…” Kokuyou tembló teatralmente. Su personalidad es despreocupada como siempre.

 

Maomao revisó el interior de la farmacia.

 

(Las hierbas medicinales están almacenadas adecuadamente. El libro de cuentas está debidamente registrado.)

 

No está mal. Él ha mejorado.

 

Maomao pasó el libro que trajo consigo a Sazen. “La tienda estará cerrada ahora. Ya que siempre estás obligado a hacer medicinas para el resfriado y analgésicos, vamos a hacer algo nuevo”.

 

El libro fue lo que ella transcribió ayer. Contenía varias cosas que ni siquiera Maomao había oído, así que pensó en intentar hacer algo del mientras revisaba, pero había una hierba medicinal que le preocupaba, así que le dio prioridad a eso.

 

“Wahh~ Qué divertido~ Mezclando~, Mezclando~” Kokuyou presionó su cara hacia ella, así que Maomao lo empujó a un lado. Será más útil con la ayuda de un hombre, así que ella no lo detendrá si él lo acompaña.

 

(El ingrediente, papá lo cultivó en las afueras del pueblo.)

 

A pesar de su pierna mala, cultivó un campo de hierbas medicinales fuera del muro. Tiene el hábito de cultivar hierbas siempre que hay tierra vacía desde que trabajó en el palacio interior. Normalmente también es sensato. ¿Podría su peculiaridad ocasional ser por su sangre? (EZ: Es del mismo clan que tu mujer que esperas?)

 

(De alguna manera, se parece al padre biológico de Rahan.)

 

Aunque esté podrido, siguen siendo parientes… ¿Estaba a punto de decir eso? Ella recordó al hombre de mediana edad con ojos brillantes que no tenía ningún deseo de triunfar y creó un enorme campo de batatas. (EZ: la gente de este clan es tan divertida xD)

 

“Muy bien, vamos a recoger el ingrediente, así que traigan las herramientas”, dijo Maomao.

 

“De acuerdo”, dijo Sazen.

 

“¿Qué podrá ser? ¿Qué podrá ser?” Kokuyou dijo.

 

Sazen pegó el cartel de ‘volvemos-pronto’ en el tablón de anuncios de la farmacia. Kokuyou estaba de buen humor aunque no era nada importante.

 

Maomao sacó varias hierbas de la estantería, las hirvió y echó el caldo.

 

“¿Qué bebiste?” Sazen la miró.

 

“Es un tónico que me mantiene despierta y me da un poco de energía. Estoy cansada”, respondió Maomao.

 

“Hmm. Más bien, ¿hay hierbas medicinales durante esta temporada? Además, el campo está fuera del muro, ¿verdad? Escuché que hay hierbas, pero no pude encontrarlas en ninguna parte así que lo dejé.”

 

“Ahh, no es nada. Nada raro está creciendo. …Así que lo sabrás cuando lleguemos a él”. Maomao se puso una chaqueta y dejó el Rokushoukan.

 

“Oh Dios. ¿Vas a salir con dos tipos sexys? Qué manera de sal—”

 

“No es una oportunidad”.

 

Maomao y una cortesana de edad similar dijeron eso en broma. La conocía de cuando era una kamuro, así que sus intercambios también eran casuales.

 

Dejaron el distrito del placer, aún vacío, a mediodía, por el lado sur. Podían ver mendigos en el callejón, mirándolos y preguntándose si podían extorsionarlos.

 

El viejo que vigilaba la puerta del castillo bostezó de aburrimiento. Kokuyou sonrió y le saludó como buenos amigos, pero el viejo respondió con una mirada de asco. ¿Cuántos problemas causó?

 

“¿Qué hiciste?” le preguntó a Kokuyou.

 

“No hice nada”, respondió él.

 

Qué sospechoso.

 

Las puertas están rodeadas por un foso en el exterior, similar al palacio interior en estructura

 

Aparentemente, el palacio interior fue construido sobre lo que solían ser las ruinas del castillo de la dinastía anterior hace mucho, mucho tiempo antes de que se creara Rii. ¿Podría este muro exterior haber sido construido de forma similar a partir de las ruinas de la ciudad?

 

Giraron a la derecha después de dejar la puerta. En términos de direcciones, se dirigieron al oeste.

 

“Aquí, eso”, dijo.

 

“¿Eso?”

 

Maomao señaló la pared exterior. Había cosas parecidas a ramas que se arrastraban por la pared. Era invierno, así que hasta cierto punto, las hojas serían más verdes y exuberantes durante el verano. Al haberse esparcido por la vía fluvial, su vitalidad era asombrosa.

 

“Puedo ver ramas marchitas, pero ¿qué es eso?” Sazen preguntó.

 

“No vamos a usar los tallos”. Maomao agarró una rama y la siguió hasta las raíces. Cavó la tierra con una herramienta.

 

“Hehh, raíz de flecha, ¿huh?” Kokuyou asintió con la cabeza y la ayudó.

 

“Con raíz de flecha, ¿quieres decir kudzu?” Sazen preguntó.

 

“Así es. No se queden parados como idiotas. Ayuden”, dijo Maomao.

 

“S-, sí”.

 

Los tres cavaron en la tierra.

 

“Umm, ¿puedo hacer una pregunta?” Sazen preguntó.

 

“Claro”, dijo Maomao.

 

“Siento que el viejo de la puerta del castillo nos está mirando de forma extraña.”

 

“Está bien. La pared exterior se dañará con el kudzu que crece en ella, y además, se convertirá en un camino para que los enemigos extranjeros invadan. Es por eso que la cosecha de kudzu es alentada, aparentemente.”

 

“Aparentemente”.

 

Aparentemente, papá fue detenido por el guardia muchas veces y le explicó eso. Por eso estaba bien desenterrar la raíz de flecha.

 

“He oído que el kudzu tiene una gran vitalidad. Pueden prosperar incluso en un lugar como este.” Kokuyou sonreía con asombro.

 

“Aparentemente han estado creciendo desde hace unos cincuenta años.”

 

Ella recordó lo que el viejo de la puerta del castillo dijo una vez. Un anciano, era guardián de la puerta durante el retiro.

 

“…¿Puedo hacer una pregunta?” Sazen dijo.

 

“Claro”, dijo Maomao.

 

“Tú dijiste, Ruomen-san creó un campo aquí.”

 

“…”

 

“Eh, entonces, ¿estás diciendo que cultivó este kudzu?”

 

“Sí–, vamos, tus manos están desocupadas. ¡Rápido, cava, cava!”

 

Maomao afeitó una raíz excesivamente grande.

 

Ella recordó a papá mirando la pared exterior como disculpandose hace mucho tiempo.

 

Se fue de prisa a estudiar en Occidente, y después trabajó en el palacio interior.

 

En el espacio de unas pocas décadas, el kudzu había crecido densamente.

 

Papá empezó a trabajar de nuevo en la corte imperial, y Maomao también se convirtió en una dama de la corte que ayudaba a los médicos de la corte, por lo que una vez más crecieron rápidamente.

 

Como aquí hay un ayudante masculino conocido como Sazen, ella quería que trabajara duro para sacar las raíces de flecha.

 

“Hay muchas raíces de flecha. ¿Podemos usarlas todas?” Preguntó Kokuyou.

 

“No tenemos que preocuparnos por la cantidad ya que el polvo de kudzu puede ser vendido como prevención para el frío”, dijo Maomao.

 

“Polvo de kudzu, qué bien. Pero, ¿no se necesitaría mucho trabajo para hacer eso? ¿No sería más fácil comprarlas norma…?”

 

“Vamos, tus manos están desocupadas. Trabaja, trabaja.” Maomao silenció a Kokuyou que estaba diciendo cosas innecesarias.  Se dio cuenta de que era más hablador de lo habitual para silenciar a al charlatán.

 

(Sazen, lo siento.)

 

No era alguien responsable de limpiar los errores de papá, pero ella lo hizo venir para erradicar el kudzu.

 

Hacer polvo de kudzu llevará más de uno o dos días, así que ella lo explicará más tarde. Además de eso, tuvo que prohibirle a Kokuyou que hablara.

 

(Ahh, no tenemos suficiente tiempo.)

 

Mientras pensaba en lo ajetreado, ajetreado, otras cosas estaban en su mente, así que era bueno que pudiera olvidarse de sus otras preocupaciones.

 

Maomao excavó diligentemente el kudzu cuyas raíces se habían extendido por el suelo.

 

 – mis pensamientos:

De vuelta en el distrito del placer por primera vez en mucho, mucho tiempo. El cambio de atmósfera es agradable.


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