Shiki: Volumen 02: Capítulo siete: parte 4


[Anterior] [Índice] [Siguiente]


El 28, al final del Higan durante el cual no pudo separarse de los constantes servicios conmemorativos, Seishin visitó la casa comúnmente conocida como San’Yasu — los Yasumiri. Fue porque no pudo evitar preguntarse acerca de la hija que había desaparecido repentinamente. 

El lugar de los San’Yasu estaba en el extremo sur de Naka-Sotoba, en las proximidades del puente donde se estrelló un conductor desde la montaña occidental. Rodeado de hormigón, era más apropiado llamarlo canal que río. Al otro lado de eso estaba Shimo-Sotoba. (NTE: la oración sobre el puente y conductor no pude entenderla así que dejé una traducción que creo aproximada)

Seishin entró en la propiedad de los San’Yasu yendo directamente hacia la entrada, pero al acercarse notó que las persianas correderas contra tormentas estaban cerradas. La hora era aproximadamente las 2:00 p:m, no era una hora en que los miembros de la casa estarían dormidos, ¿verdad? Le hizo recordar la casa de Murasako en Yamairi. Seishin se paró frente a la puerta de vidrio de la entrada con cierta sensación de premonición. 

Como se esperaba, la puerta de cristal no estaba abierta. Incluso presionando el timbre de la puerta no hubo respuesta. Por si acaso se fue al otro lado, pero todas las ventanas estaban bien cerradas, las persianas contra tormentas estaban cerradas, la casa estaba completamente cerrada. 

Si alguien saliera a alguna parte, nadie cerraría. La única vez que uno cerraría la casa así sería si fuera a un lugar lejano. 

Confundido, regresó al frente, mirando a través de la carretera a la casa frente a esta. No había nada más que tierra de campo a su alrededor, los San’Yasu no tenían vecinos. La casa más cercana estaba justo al lado de los Tamo. Eran uno de los dos hogares Tamo en Naka-Sotoba. Este tenía el mismo diseño de casa típico de una familia de agricultores como el de los San’Yasu, por lo que pudo ver desde el porche a través de las persianas contra tormentas que estaban abiertas que había gente adentro y la llamó. 

“Disculpe.”

Una mujer de mediana edad a quien había visto adentro, probablemente viendo televisión, se volvió para mirar a Seishin, que había ido hasta el porche delantero y la llamó. Era Tamo Yukiko. 

“Bueno, es el Joven Monje” Dijo Yukiko mientras se levantaba, saliendo al porche delantero. 

“El calor está empezando a ceder, ¿no? ¿Cómo puedo ayudarle hoy?”

“Disculpe. Esto es sobre la puerta de al lado, de los Yasumori”

Ah, dijo Yukiko. “¿Tienes negocios con los San’Yasu? Ellos, se mudaron, justo anteayer”

Eh, la voz de Seishin se elevó.

“Bueno, entre. No tenemos mucho, pero al menos hay té” Yukiko animó con entusiasmo, por lo que Seishin aceptó con gratitud. La televisión iluminaba la sala de estar, los juguetes de los niños se extendían por la zona, aunque no había signos de niños. Cuando Yukiko regresó de preparar el té, los recogió apresuradamente y dijo que su nieto estaba en la edad pico de travesuras. “Finalmente tiene la edad suficiente para caminar, no podemos quitarle los ojos de encima. Está extendiendo sus juguetes por todas partes, llorando en voz alta todo el día y con muchos problemas. Su madre y su abuela lo han sacado a ir de compras, así que finalmente he tenido un descanso” dijo Yukiko con una sonrisa entrecerrada. 

“¿Está bien su abuela?”

“Bien, gracias por preguntar. ¡Es incluso más saludable que yo! El abuelo murió temprano, tiene la intención de vivir mucho más, o eso dice, pero parece que realmente lo va a lograr”

“Es maravilloso escuchar eso” dijo Seishin con una sonrisa, continuando con la conversación. “Sobre los Yasumori”

Ah, dijo Yukiko mirando hacia el frente de la casa abriendo un montón de dulces. “Se mudaron. Anteayer, o más bien esa noche”

“¿Tenían tanta prisa al punto de mudarse en medio de la noche?”

Sí, Yukiko asintió. “No pasaron por el lugar del Joven Monje para despedirse. No, tampoco vinieron a despedirse aquí. De todos modos, escuchamos el auto, y como era hora de ir a la cama, nos preguntamos qué pasaba. Podría haber sido un camión en movimiento al otro lado de la carretera”

“¿Fue … Mudanzas Takasago?”

Con un latido de sorpresa, Yukiko asintió “Aa. Ahora que lo pienso, había un símbolo de pino en él. ¿Era una compañía de mudanzas tan ostentosamente nombrada? Estás bien informado”

Bueno, Seishin dijo, esquivando el asunto. 

“Con ese camión de mudanzas en su lugar, viendo como sacaban su equipaje de la casa, me sorprendió y me acerqué. Cuando lo hice, me dijeron que se estaban mudando. — Fue extraño” Yukiko bajó la voz y se inclinó hacia adelante. “Joven Monje, ¿sabía que la esposa de allí había desaparecido?”

“He oído un rumor sobre eso”

“Ella desapareció. A fines de agosto, al parecer. ¿Fue tal vez esa noche cuando Meiko-san de al lado vino a preguntar si la había visto? y cuando le pregunté qué estaba pasando, ella no había estado allí desde esa mañana. Cuando se despertaron, ella se había ido, y aunque pensaron que había salido, todavía no había regresado. Les sugerí que se apuraran y se lo contaran al oficial residente. Últimamente, no podemos saber qué está pasando en el pueblo, después de todo”

Sabe a lo que me refiero, ¿no? Fue todo lo que dijo Yukiko intercambiando miradas con él. Seishin asintió vagamente. 

“Fue entonces cuando dijo que seguramente regresaría una vez que se volviera de noche, sin embargo. Al final, no regresó al día siguiente. Cuando le pregunté a Meiko-san la historia, dijo que la maleta de viaje de Hinako-san había desapareció, junto con algo de su ropa. Había huido, dijo Meiko-san, y estaba loca. — Pero, esto podría no ser apropiado decirlo, pero tenía la sensación de que algún día llegaría a eso. Su relación con la esposa de la familia era pobre, después de todo”

Sí, Seishin ofreció eso como respuesta.

“Antes, ¿sabe? Cuando Hinata-chan y Kouji-kun se estaban juntando, hubo un gran alboroto. Meiko-san no se llevaba bien con Hinata-chan. Pero ella era una buena chica, muy sociable. ¡Digo, ella era una chica moderna y enérgica que hizo todo lo posible! Y se decidió que Kou-chan se iba a casar con ella. Cuando se habló del matrimonio, ya habían decidido la ceremonia. Ellos iban a irse solos a algún lugar al extranjero para celebrar la ceremonia. Eso hizo que Meiko-san y Seiichirou-san se volvieran locos, ¡no! ¡Qué terrible hacerlo en el extranjero, y decidir algo así por su cuenta! Para empezar, ni siquiera habían oído que los dos se iban a casar, no hay forma de que lo permitan, dijeron. Bueno, si hubiera sido mi propio hijo, también habría tenido una pelea. Absolutamente no permitiré que te cases con ella, dijo, terriblemente amenazadora, pero la verdad era que, para ese entonces, Hinata-chan ya tenía un bollo en el horno, ¿verdad? No era un cuestión de permitirlo o no”

“¿Estaba embarazada?”

“Al final, tuvo un aborto involuntario. Pero como estaba teniendo un hijo, no se pudo evitar, los padres de Hinata-chan no pudieron callarse. Al final, todos estaban en contra, pero de alguna manera se calmó y la ceremonia se llevó a cabo en Mizobe. Y una vez hecho eso, la próxima vez hubo una disputa con los propios padres de Hinata-chan. Quiero decir, el hijo mayor de los San’Yasu dejó la casa ¿no? juntos desde la escuela secundaria, y al final fue a una buena universidad en la ciudad, y fue contratado en un pequeño banco metropolitano. Sin embargo, los padres de Hinata-chan dijeron que como él se convertiría en un segundo hijo para ellos permitirían el matrimonio. Pero eso no significaba vivir con ellos, ese era otro asunto. Kou-chan trató de negarse, ¿no? Ambas familias lucharon, pero durante todo ese tiempo el vientre de Hinata-chan se estaba haciendo más grande, y Kou-chan, siendo Kou-chan, estaba tan apegado a Meiko-san como siempre. Desde que era pequeño, si su madre no estaba a la vista, ese niño iría a buscarla mientras lloraba, ¿no? Al final, aunque dijeron que no estaban contentos con eso, le dieron el visto bueno, y al final fueron los padres de Hinata-chan quienes tuvieron que retirarse”

Ha, Seishin asintió. 

“A través de esto y de aquello se juntaron, pero siendo así antes del matrimonio, no había manera de que hubiera salido bien. De todos modos, la lucha nunca se había extinguido. Meiko-san y Seiichirou-san fueron fríos con Hinata-chan, y en ese tipo de ocasiones Kou-chan respaldaría a su madre, y al perder un hijo además de eso, Meiko-san y su esposo culparon a Hinata-chan por eso, bueno, a Hinata-chan y a los padres de Hinata-chan, esa era una historia terrible. ¡No podía soportar ser culpada después de haber perdido a un hijo, a pesar de que era una situación peligrosa para la madre misma! Cuando se trataba de hablar sobre si volvería con su familia o no, bueno, incluso le aconsejamos a Meiko-san qué hacer. No puedes permitir que eso suceda, dijimos. Y esta vez fue el turno de Meiko-san para inclinar la cabeza y disculparse, de alguna manera trayendo paz, pero como era de esperar las peleas no se extinguieron con eso, ¿verdad?”

“Ah … Eso es correcto”

“En cosas como esta, es el trabajo de un esposo pararse en el medio y de alguna manera hacer que las cosas funcionen, pero después de todo, Kou-chan es un mother-con o tiene un complejo de Edipo ¿así se llama? Siempre estuvo del lado de sus propios padres. Así que parece que las peleas con Hinata-chan nunca disminuyeron. Hinata-chan no era una chica mala, pero no era del tipo que podía quedarse callada si había algo que decir. — Bueno, cuando escuché que Hinata-chan se había ido yo pensé que ella también había regresado a casa de su familia. Ve a consultar con ellos, incluso le dije eso a Kou-chan, pero Kou-chan y Meiko-san y su esposo todos dijeron que, si ella quería irse, que hiciera lo que quisiera. Pero, cuando suceden estas cosas, eso no es lo que haces, ¿verdad? Si estás rompiendo, rompe bien, tratamos de aconsejarlos. Entonces, cuando finalmente contactaron a su familia, la familia dijo que no había regresado. ¡Fueron sus padres los que se pusieron pálidos!”

Seishin parpadeó. “¿Los padres de la otra familia no lo sabían?”

“¡Así es, no lo sabían! Sus padres le dieron la vuelta, preguntándoles qué pensaban al no haber contacto hasta ahora, qué pasaría si algo le sucediera a su hija, con una actitud de lucha y amenaza. Al final, fue la otra familia que presentó el informe de la persona desaparecida. Mieko-san y su grupo siendo ellos mismos dijeron que estaban seguros de que probablemente se trataba de un hombre, que ella se escapó con él sin lugar a dudas, y cosas tan escandalosas. Pero no, nuestra propia esposa Hablaba mucho con Hinata-chan, ¿verdad? Entonces es por eso que puedo decir esto, pero Hinata-chan era una chica más sólida de lo que piensas, a pesar de su aspecto, Ella no era ese tipo de chica, pero cuando la ves por primera vez, su cabello es rojo y se viste llamativa, así que es un error fácil cometer. Es decir, salía a Mizobe a menudo, caminando hasta altas horas de la noche al parecer, pero con la familia de su esposo siendo así, ella regresaba a la casa de sus padres para quejarse, reuniéndose con unas amigas para ser consolada y similares. Mieko-san y ellos pensaron que ella estaba divirtiéndose mucho en la noche, estaban tan seguros de que había un hombre, ¿verdad?”

“… Eso es así”

Mientras Seishin se preguntaba qué había hecho para merecer quedarse atrapado escuchando estas interminables circunstancias familiares, Yukiko dijo: “Y a pesar de que todo es así, dijeron que Hinata-chan los llamó”

“—- ¿Eh?”

“Como dije” dijo Yukiko como si lo convenciera de escuchar “Recibió una llamada de Hinata-chan, y dijeron que iban a vivir con ella, ya sabes. Pero, ¿no es una historia extraña? Si Hinata-chan regresara, lo entendería, ¿no? Lo sé. Pero ir a vivir juntos, no hay forma de que eso signifique que los San’Yasu se muden, ¿verdad? Kou-chan tenía un trabajo y todo. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que Kou-chan renuncie a ese trabajo, que abandonen las montañas y sus campos, para mudarse a la casa de su esposa?”

Seishin inclinó la cabeza.

Era imposible. Incluso tomando la historia como un grano de sal, ella se fue debido a tanto antagonismo — Incluso dejando de lado que había sido lo mismo con el hijo de Sakai-Matsu, no podía pensar que si la esposa hubiera llamado, la familia tiraría sus terrenos para irse.

“Eso no puede ser, les dije. Algo así, no puedes esperar que lo crea, dije. ¿Pero sabes? Mieko-san dijo que de cualquier manera así era, persistentemente. Ella estaba como … sus ojos estaban vidriosos. Como si estuviera poseída, ¿lo llamarías así? Ella no diría a dónde iría o qué iban a hacer. Al final, sin decir a dónde se mudaría, se mudaron y dejaron atrás sus muebles y artículos familiares. Después de todo, vi la bandeja de carga del camión. Realmente tomaron lo mínimo necesario. Empacando lo suficiente como para apenas llamar a mudarse, salieron de su casa por la noche. Me parece tan espeluznante ¡No lo soporto!”

Eso era anormal, pensó Seishin. Esa mudanza era extraña, no importa cómo lo pensara. Solo podía pensar que Mieko diciendo que era para vivir juntos con Hinata era una mentira. Sin embargo, de todos modos ¿por qué tendría que contar una mentira así y abandonar el pueblo? Tenían una casa y tierra. Tenían trabajos y vidas. Para arrojar todo eso al viento, sin importar que y huyendo silenciosamente, para ir tan lejos como para usar una mentira tan transparente, ¿por qué la familia tenía que retirarse del pueblo tanto?

Yukiko suspiró. 

“Y aun así, mi hijo ha estado diciendo algunas cosas aterradoras, se siente tan espeluznante”

“¿Cosas que espeluznantes?”

Sí, Yukiko bajó la voz. “No crees que Hinata-chan está enterrada en el patio detrás de la casa, ¿verdad?”

No puede ser, Seishin comenzó a decir cuando se dio cuenta de que no podía negar eso necesariamente. — No, eso no era todo. No se trataba de que la probabilidad no fuera cero. Era que había una sombra innegablemente siniestra de los pensamientos de lo que se avecinaba después de la mudanza de los San’Yasu. 

En el camino a casa, Seishin no pudo evitar quedar atrapado en sus pensamientos. Se suponía que el problema era una plaga. Desde el verano, una serie continua de muertes inexplicables. Se suponía que eso era lo que Seishin estaba investigando. Ciertamente, desde el verano, el número de muertos no había sido normal. Pero, de todos modos, pensando en Sakai-Matsu y San’Yasu, lo que era realmente extraño no era cuestión de quién estaba muerto, pensó. 

Algo avanzaba en el pueblo. No era la enfermedad sino una parte de eso, era la impresión que tenía. Pero ¿qué estaba avanzando? Mudanzas incompletas y personas muertas, ¿qué importancia había allí que él intentaba decir había relación entre ellos?


[Anterior] [Índice] [Siguiente]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s