Arifureta — Capitulo 153


Pues señores, en cierto punto me di cuenta que el capítulo tenía casi 6666 palabras, así que tras unos retoques aquí y allá, voilà, el capitulo en si quitando título tiene exactamente 6666 palabras y por cierto, esto esta antes del capítulo así que no cuenta, realmente soy un genio.

Traductor: Expectro
Editor: Gif


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Invitación del Rey Demonio

Seguramente había fácilmente unos pocos cientos de cuerpos allí. Cubrieron todo el campo de visión, una gran cantidad de monstruos y Nointos. Y entonces, Freid Bagwa y Nakamura Eri parecían comandar al resto.

Ambos hicieron chistes tal vez como una forma de expresar su compostura. Mirando hacia atrás a Kouki y el resto, estaban sin palabras por la sorpresa. Hajime entrecerró los ojos peligrosamente. La cuerda de su intención asesina había sido jalada hasta el límite, lo que quedaba era soltar la flecha de muerte segura.

Aunque Freid y su grupo deberían haber sentido la presión anormal de tal Hajime en su piel, incluso ahora, su compostura no se rompió. Había una razón. Era porque estaban rodeados por “los verdaderos apóstoles de dios” que tenían exactamente la misma apariencia que la Kaori actual.

Dentro de su corazón, “Como se esperaba, qué desagradable. ¡Qué montón de cucarachas!” Hajime escupió tales maldiciones, pero Kaori tenía la misma apariencia que Nointo y se sobresaltó, tal vez por su instinto de una mujer. Hajime silenciosamente centro sus pensamientos en buscar una forma de aniquilar a los enemigos.

Anteriormente, se desató un combate mortal cuando Hajime se enfrentaba a una Nointo, pero en la actualidad, las estadísticas de su cuerpo y sus armas mejoraron utilizando [Magia Evolutiva], por lo que, si fuera un uno contra uno, debería poder acabar con Nointo sin siquiera usar [Limit Break]. No sentía que perdería incluso si tuviera que enfrentarse a un gran número de ellas al mismo tiempo.

Hajime intercambió miradas con Yue y el resto a su lado por un instante. En ese momento, cuando estaban a punto de liberar su intención asesina siguiendo el dicho “la victoria es para el que hace el primer movimiento”. Con el objetivo de detenerlos, Freid abrió la boca una vez más.

“No seas tan imprudente. En este momento, no tengo la intención de sumergirme en una pelea para matar al otro. Aunque deseó muchísimo que te arrastres por el suelo y supliques por tu vida”.

“Hee, entonces, ¿para qué viniste?, ¿Pensé que habías caído en la desesperación por tu incompetente dios que solo puede hacer un berrinche y decidiste suicidarte?”

Al escuchar el tono ridículo de Hajime, las cejas de Freid se fruncieron en reacción.

A lo que Hajime se refería como “dios incompetente” aludía, por supuesto, al dios Ehit. Con la presencia de Nointos aquí, la anterior conjetura de Hajime de que: “Ehit no diferenciaba entre razas, que era el dios de cada raza y que todos eran su juguete. Y que, además, el dios al que adoraba la raza demoniaca era quizás Ehit mismo falsificando su nombre o posiblemente un subordinado de Ehit” parecía haber acertado.

Y en cuánto entendió Freid sobre esa verdad…

“… No voy a ser provocado por eso. Esto también es por la orden que mi señor me otorgo. Simplemente estoy ejecutando su instrucción”.

“Es así. ¿Y? Perro leal Freid, ¿qué tipo de regalo (comando) recibiste?”

“… Mi generoso señor cerrará los ojos incluso hacia los actos desvergonzados de todos ustedes. Os ha invitado a su castillo. Somos la bienvenida para eso. Es una maravillosa fortuna el que puedas tener una audiencia con esa magnífica persona. Puedes temblar de emoción”.

“¿Haa?”

El estado de Freid mostró una tranquilidad que nunca habían visto hasta ahora. No estaba claro lo que estaba pensando. Mientras ponía una cara particularmente inexpresiva, Freid les informó de sus palabras usando una voz sin entonación. Al escuchar sus palabras, Hajime sin querer soltó una voz desconcertada. En varios sentidos, había muchos puntos a los que quería replicar. Incluso Yue y los demás a su lado le enviaron a Freid miradas dudosas.

“Ese tipo Ehit o Alv algo es un dios, ¿verdad?, ¿por qué está en un castillo, eh?”

De todos modos, por el momento, Hajime preguntó sobre lo más cuestionable. Hacia eso, Freid respondió a esa pregunta con un tono suave, sin embargo, como para mostrar que era un honor extremadamente grande, extendió ambos brazos como un actor parado en el escenario.

“Alv-sama es ciertamente un dios, es el siervo de Ehit-sama… pero al mismo tiempo, también es el rey de nosotros, la raza demoniaca, también es el rey demonio. Él se manifestó del mundo divino a este sucio mundo, durante un largo tiempo, nos ha transmitido su guía a nosotros la raza demoniaca en aras de un gran objetivo”.

Se ve que la verdadera identidad del rey demonio era su dios mismo que se llamaba “Alv-sama”. Además, la verdad de que el rey demonio es Alv-sama parecía ser un asunto oculto que solo era conocido por un número extremadamente limitado de personas. Freid expresaba una alegría que no podía ocultarse, seguramente fuera porque estaba incluido dentro de en número realmente pequeño de personas. Aunque por su forma de hablar, se veía como si lo hubiera descubierto hace poco…

“… Gran objetivo, ¿eh? Entonces, me pregunto cuánto se está haciendo bailar a la raza demoniaca”.

“¿Qué estás diciendo?”

“¿Hm? Solo estoy alabando al gran rey demonio, sip”.

“…”

Freid, que tenía oídos afilados, notó el murmullo de Hajime, pero fue respondido con un encogimiento de hombros y frívolas palabras, como era de esperar, tras eso se irritó y las venas en su sien se marcaron.

Pero, entonces, con un tono aún más frívolo que el de Hajime, Eri abrió la boca sintiendo que la situación era problemática.

“Hey, Freid. No solo sigas parloteando, termina rápidamente. Después de todo, quiero pasar un momento dulce con Kouki-kun sabeeesss”.

“… Lo sé”.

Parecía que Freid no pensaba muy bien de Eri, ya que chasqueó la lengua mientras se arreglaba su cuello como para recobrar la compostura. Y entonces, justo cuando estaba a punto de hablar de algo, esta vez la voz desesperada levantada por Suzu lo interrumpió.

“¡Eri! Suzu es… eso, con Eri-”

“¿Hm?, ¿Queeee, Suzu? Eres tan despreocupada como siempre eh… no, no parece ser así, supongo. ¿Qué?, ¿Quieres desahogar tus sentimientos reprimidos? Bueno, si quieres llorar, entonces puedes llorar tanto como quieras, ¿no? Aunque, a mí no me importaaaa”

“T, Te equivocas. ¡Suzu solo, solo quiere hablar con Eri una vez más!”

Eri miró hacia abajo mientras se reía de Suzu la espantaba con la mano, como agitando la mano como para alejar a un perro, a lo que Suzu respondió desesperadamente mientras sus palabras se entrecortaban. Sin embargo, sus palabras no pudieron formarse correctamente en esta tan repentina reunión con la que quería reunirse.

A tal Suzu, como para demostrar que no le interesaba, Eri desvió su mirada. Al ver esto Kouki finalmente volvió a sus sentidos y preguntó sobre la extraña apariencia de Eri con una voz ronca.

“E, Eri… esa apariencia, ¿por qué estas así?”

Eri, quien fue hablada por Kouki, mostró una gran sonrisa que era diferente comparado a cuando habló con Suzu. Aunque era una sonrisa distorsionada, una en la se sentía una leve frialdad en su interior.

“¡Kouki-kun!, ¿Cómo es? Es encantador, ¿verdad? Veras, Maou-sama me dio un nuevo poder veees. A pesar de que simplemente quiero vivir dulcemente a solas con Kouki-kun únicamente nosotros dos, hay muchos imbéciles que son un estorbo incluso para un deseo tan sencillo. ¡Está bien!, ¡La basura que molesta a Kouki-kun, todos ellos serán limpiados por mí valeee! Vamos a vivir juntos solo nosotros dos por siempre y para sieeeempreee ok”.

“E, Eri…”

Eri se rio mientras giraba en círculos en el aire con un tono febril y una expresión fácil de leer. Las alas grises que crecían en su espalda las cuales ni siquiera eran blancas o negras, daban una impresión sucia y se agitaban junto con la emoción de Eri, esparciendo plumas grises por todas partes. Las plumas grises que cayeron suelo, y luego, en el momento de tocar el suelo, lo desintegraron.

Sin duda esa era la misma habilidad de desintegración que las Nointos.

“No me digas, al igual que Kaori… no, ese es el cuerpo de Eri… ¿solo te dieron la habilidad?”

Shizuku, que miraba en silencio a Eri, frunció el ceño mientras consideraba la situación.

Pero, antes de que pudiera obtener una respuesta, “¡Gyaki!” un ominoso sonido resonó. Fue el sonido del compañero de Hajime preparado el cual todos habían escuchado varias veces.

“De todos modos, está bien matarlos, ¿verdad?”

“… Nn. No hay razón para aceptar la invitación”.

“¡Mandémoslos a volar a todos y terminemos esto desuu!”

“… Como era de esperar, con tantas personas con la misma cara alineada, aunque entiendo que no son yo, todavía es inquietante”.

“Su manera de invitar a alguien es demasiado pobre. Para que aprendan, tienen que ser castigados un poco”.

Al mismo tiempo, Yue, Shia, Kaori y Tio, las cuatro también mostraron intención de atacar. Yue y Tio levantaron una mano hacia arriba, Shia cargó con su {Doryukken} y Kaori extendió sus alas plateadas con un batir.

La intención asesina de Hajime también se dirigió naturalmente a Eri. Su voz chirriante e irritante al oído, así como su deformada y fea expresión le estaban poniendo de los nervios. El deseo de Suzu estaba en una esquina de su cabeza, así que pensaba que al menos iba a pulverizar sus cuatro extremidades, por lo que le apuntó el hocico de {Donner}. {Schlag} estaba dirigido a Freid.

Pero, justo antes de apretar los gatillos, se generó algo plateado frente a Eri y Freid como si fuera un escudo. Frente al dudoso Hajime y compañía, la cosa plateada hizo un ruido y se torció como gelatina por un momento antes de proyectar el paisaje de algún lugar.

Una [Magia Espacial]. El [Espejo del Ermitaño]: una magia para proyectar en el espacio un paisaje de un lugar lejano.

Lo que se proyectó en el [Espejo del Ermitaño] fueron varios impresionantes pilares de pie, junto a una alfombra roja extendida en el piso de un gran salón. Desde allí, la cámara cambió su punto de vista y la imagen se movió.

Lo que podían ver era un lugar parecido a un altar con un trono puesto allí. Como era de esperar, el lugar proyectado era un castillo, es más, probablemente era la sala de audiencias del castillo del rey demonio. Techo alto, varios diseños hermosos y muebles hechos con muchos detalles, todo proyectaba la dignidad del rey demonio. La imagen se movió aún más, hacia el costado del trono.

Y entonces, lo que apareció fue una gran jaula hecha de metal gris oscuro envuelto en un brillante poder mágico negro rojizo. Naturalmente, algo estaba cautivo en su interior…

“… Desgraciados”.

Una grosería salió volando reflexivamente de la boca de Hajime. Al mismo tiempo, Yue y el resto también hicieron expresiones que parecían como si estuvieran masticando cien amargos insectos. Las personas que estaban especialmente alterados fueron como se esperaba, Kouki y compañía del grupo convocado de otro mundo.

“¡Todos… Sensei!”

“Incluso Lily”

Kaori y Shizuku gritaron con tonos coloreados por la inquietud.

Correcto, tal como dijeron ambas, la jaula dentro de la imagen encerraba a sus compañeros de clase, Aiko, e incluso a la princesa Liliana, que se suponían estaban en el reino de Heiligh.

Aiko y Liliana estaban entre los estudiantes donde la mayoría se abrazaban las rodillas con expresiones inquietas, estaban tratando desesperadamente a varios estudiantes que estaban acostados sin poder. Mirando cuidadosamente, esos estudiantes colapsados ​​parecían ser los miembros del grupo de Nagayama. Aparte de ellos, incluso un miembro del grupo de guardias de Ai-chan, Tamai Atsushi también estaba recostada con una expresión distorsionada por el dolor, aunque no estaba tan mala como el grupo de Nagayama.

Hajime inmediatamente sacó la {Brújula de los Caminos Eternos} y buscó el paradero de Aiko.

“Chi, son los verdaderos…”

“Hou, tienes un artículo realmente interesante eh, joven. Para un artefacto de exploración, siento un poder muy fuerte de él. ¿Puedes averiguar el paradero de tus importantes camaradas con eso?”

La brújula apuntaba a un punto en el continente sur. Mostró que Aiko estaba sin duda en el castillo del rey demonio de la raza demoniaca. Hajime, que estaba convencido de que no era una mentira, hizo clic en su lengua, Freid, que mostraba interés en la brújula, mostró obviamente por primera vez desde que llegaron aquí sus emociones. En sus palabras, había un gran sentido de superioridad en su interior.

Por la actitud de Hajime, Kaori y el resto también concluyeron que la imagen en la pantalla era real y sus expresiones se volvieron amargas. Y entonces, en este tipo de momento, el primero en aullar fue Kouki. Kouki alzó la voz con rabia.

“¡Cobarde!, ¡Qué invitación cuando tomas a nuestros camaradas como rehenes!, ¡Regresa a todos ahora mismo!”

“¡Jajaja, como se esperaba de Kouki-kun! Eres completamente amable, ¿no? Eres tan serio incluso con esas basuras, me estoy enamorando de ti de nueeevooo”.

“Eri, no jodas. ¡No hay nada para que hagas estas cosas!, ¡Regresa a todos, tú también regresa a nosotros!”

“Aaahn, dijiste que volviera a tiii. ¿Planeas matarme de agonía?”

“Eri-”.

“Kufufu, espera un poco–valeee. Pronto, convertiré a Kouki-kun en solo mi Kouki-kun, valeeee”.

El grito de Kouki no alcanzó a Eri en lo absoluto. De un vistazo, parecía una conversación, pero no era una. Para Eri “el Kouki dentro de Eri” era algo distorsionado. Solo un Kouki que era conveniente para ella era su Kouki. Esa distorsión parecía haber empeorado incluso comparado con la traición de ese día.

Kouki, que entendió que sus palabras no le llegaron, apretó los dientes mientras su mirada volvía a Freid. Y en el momento en que estaba a punto de continuar discutiendo:

¡DOPAN!, ¡DOPAN!

“¿¡!?”

Un familiar estruendo lo interrumpió. Dos líneas de destellos carmesí fueron disparadas directamente hacia Freid y Eri. Los destellos iban a volar instantáneamente una parte del cuerpo de Eri y el cráneo de Freid, sin embargo, dos Nointos aparecieron con imágenes residuales y bloquearon las balas con sus grandes espadas.

A diferencia de antes, una gran grieta se formó en las grandes espadas con un solo ataque, si hubiera un disparo más, las espadas se romperían, pero ello no cambiaba el hecho de que se detuvo el ataque, Hajime, que frunció el ceño irritado, iba a apretar de nuevo el gatillo.

“¡N, No lo hagas!, ¡Espere! Por favor, espera, Nagumo-kun…”

La que lo obstaculizó fue Suzu. Su pequeño cuerpo golpeó directamente el brazo de Hajime con una tacleada. Hajime ni siquiera se movió con algo como el peso de Suzu, pero mirándola colgando de su brazo con una expresión y voz desesperadas hizo que Hajime desviara la atención por un momento.

En esa abertura, incluso mientras le corría sudor frio, Freid apenas mantuvo su expresión inalterada y abrió la boca.

“… Este loco. ¿No valoras la vida de tus camaradas?”

“Ja, ¿ya olvidaste cómo hice volar a tus orgullosos camaradas antes de esto en la misma situación? Seguirlos obedientemente solo hará que todos muramos de cualquier forma. Después de todo, tu autoproclamado dios parece desear mirar mi dolorosa muerte, ¿no?”

“¿Estás diciendo que en ese caso sobrevivirás solo, incluso si tiene que abandonar a tus camaradas?”

“No me hagas repetirme. Esos tipos no son mi camarada ni nada. Además…”

Una sonrisa feroz y ojos deslumbrantes se dirigieron a Freid. Hacia Freid, quien instintivamente dio un paso atrás en la espalda del dragón blanco Uranos, Hajime declaró como si declarando que sus palabras eran exactamente el sentido común de este mundo:

“Incluso si acepto la invitación después de masacrarlos a todos, no habrá ningún problema, ¿verdad?”

Además, si fue una invitación al castillo del rey demonio, necesitarían uno o dos regalos, Hajime se echó a reír mientras hacía un gesto de cortarle el cuello. Todos entendieron que estaba diciendo que traería las cabezas de Freid y el resto como presente. Kouki y compañía tuvieron expresiones agitadas debido a que la forma de pensar de este tipo era exactamente la de un rey demonio.

Al escuchar esa forma realmente arrogante de hablar, también sintiéndose furioso consigo mismo por retroceder un poco contra Hajime, la expresión de Freid se distorsionó por un instante, aunque inmediatamente se recompuso y se burló.

“Qué animado. Frente a tantos apóstoles-sama, no puedo pensar en ti como alguien cuerdo, pero… en esta ocasión, ¿qué tal si saco algo más?”

“¿Ah?”

Dando una mirada al dudoso Hajime, Freid cambió el punto de vista de la pantalla que proyectaba a Aiko y el resto. Parecía que además de la jaula que encarcelaba a Aiko y los otros, había una jaula más. Tenía la misma estructura, pero esa jaula, era bastante pequeña, era algo para encarcelar a una o dos personas.

Y entonces, en el momento en que se proyectó a las personas encarceladas allí:

――――

El sonido desapareció del mundo.

Una anormal intención asesina al grado de hacer que todos alucinaran eso cubría toda el área de los alrededores.

Aquellos que pudieron reconocer que el sonido desapareció fueron aquellos clasificados como personas fuertes. Después de toda, la intención asesina ―― o posiblemente ya debería llamarse intención demoníaca, contra el torrente de esa aterradora presencia, debido sus instintos como seres vivos de preservara su mente, los monstruos subordinados de Freid inmediatamente apagaron su conciencia y se desmayaron.

Incluso Suzu, que se aferraba al brazo de Hajime, sintió que su conciencia se iba muy lejos mientras caía al suelo, se mordió los labios con fuerza y ​​de alguna manera mantuvo el conocimiento con ese dolor.

“―――― t, tú bastado, no te importa, lo que le va a pasar a esas imitaciones de peces-”

Freid aguantaba su conciencia mientras respiraba con dificultad pereciendo como si se detendría su respiración en cualquier momento a la vez que emitía una advertencia con una expresión deformada. Ya no tenía margen de maniobra para aparentar calma.

“Imitaciones de peces”, las dos siluetas que Freid llamó así son la razón del drástico cambió en la presencia de Hajime… eran Myu y Remia.

En el centro de la jaula, las dos se abrazaban fuertemente para confirmar la existencia de la otra. No podían ocultar sus expresiones incómodas, pero, aun así, observaron con firmeza los alrededores sin soltar una lágrima.

Hajime se había preparado antes de dejar Erisen para que ni la más mínima posibilidad pudiera lastimar a Myu y Remia. Artefactos para aislar y ocultar las presencias de ambas y un artefacto de detección para advertir a Hajime en caso de que un enemigo apareciera allí. También se colocaron artefactos barrera para ganar tiempo en la ciudad Erisen y en la casa de Myu. Hajime no pasó seis días allí solo por nada.

Pero ninguno de ellos fue efectivo y Myu y Remia fueron secuestradas. La absurda fuerza de los artefactos de Hajime y su vínculo con Myu, sin saber esas dos cosas, esto era algo imposible de pasar. Para empezar, también era algo que nadie pensaría en llevar a cabo.

En otras palabras, solo había una persona que podía llegar a esa idea y las secuestró con preparaciones perfectas.

La mirada de Hajime fluyó lentamente hacia Eri de manera penetrante.

“――”

Una presencia que invadió penetrantemente hasta las profundidades de su mente se arrastraba por toda la piel de Eri. El cuerpo de Eri estaba temblando con escalofríos, su temperatura corporal que estaba bajando tan rápidamente naturalmente la respirar de forma desordenada.

Después de que Hajime atravesó a Eri con su mirada por unos momentos, su vista se movió en silencio como si ella fuera solo una piedra al borde del camino. Inmediatamente, Eri se tambaleó en el aire como si acabara de liberarse de una atadura.

Independientemente de ser la fuente de la inhumana intención demoníaca, como si fuera mentira, los ojos de Hajime se calmaron e incluso parecieron somnolientos, esa extraña mirada incompatible con la presión se movió hacia Freid una vez más. Y luego, su boca se abrió soltando una voz tranquila como se esperaba.

“… Aceptó la invitación”.

“¿Qu, Que?”

Con la intención demoníaca aun surgiendo sin cambios, las palabras que salieron de la boca de Hajime hicieron que la expresión de Freid se volviera desconcertada.

“… Dije que estoy aceptó la invitación. Llévanos rápido”.

“- … Hmph, deberías haber dicho eso desde el principio”.

Al mismo tiempo que se repitieron las palabras, la intención demoníaca se calmó gradualmente. Incluso mientras respiraba con dificultad, Freid hizo una mueca con una expresión que recuperó su calma. De ese modo, sacudió el enjambre de dragones grises con [Magia de Metamorfosis] mientras comenzaba a cantar el hechizo para abrir la puerta hacia el castillo del rey demonio.

Mientras le echaba un vistazo a Eri además de a Freid, quien similarmente estaba empapada con una gran cantidad de sudor mientras respiraba con dificultad, así como a Kouki y compañía que pudieron relajar sus tensos cuerpos, Yue inclinó la cabeza preguntándole a Hajime.

“… ¿Está bien?”

“… Si. Si conocemos el lugar, podemos usar la {Llave de Cristal} para conectar el espacio, pero el retraso es demasiado largo. Además, la otra parte también debe saber que poseemos magia de transferencia espacial”.

“Probablemente prepararon contramedidas, ¿no?”

“Es preocupante que exista el peor de los casos. Después de todo, a diferencia de sensei-dono y compañía, Myu y Remia no pueden comprar tiempo para compensar ese retraso con su propia fuerza”.

Justo como dijo Tio, si les apeteciera, podrían usar la [Llave de Cristal] junto a la brújula y teletransportarse con precisión al castillo del rey demonio donde están capturadas Aiko y el resto.

Pero, debido a la [Magia Conceptual], se crearía un lapso de tiempo en que no podrían hacer nada hasta que se terminara de invocar la magia, para el lado enemigo que sabía que Hajime y sus compañeros poseían [Magia Espacial], era impensable que pasarían por alto ese momento antes de que pudieran cruzar.

Aun así, si solo se tratara de Aiko y compañía, con un grupo de tramposo, por lo que tal vez podrían aguantar y resistir hasta que termine ese retraso utilizando sus altas habilidades. Por esa razón, Hajime eligió una táctica en la que los aniquile antes, pero en el caso de Myu y Remia su fuerza de combate era inexistente… además, estaban encerradas en una jaula diferente por lo que no podían recibir la protección del resto

Pensando en el peor de los casos, Hajime quería abstenerse del método contundente.

“… Ahora, te guiaré a la ubicación de nuestro señor. No te preocupes, si no cometes ningún error, seguramente podrás tocar a esos seres vivos incompletos una vez más. Aunque es difícil el entender qué es lo bueno con esos seres vivos sucios”.

Freid completó la puerta y al otro lado del espacio conectado, había una gran terraza y un paisaje urbano debajo visibles. Parecía que no se teletransportaban directamente a la sala de audiencias donde estaban Aiko y compañía, sino que la puerta se abrió en la parte superior del castillo.

Lo más probable es que el interior del castillo tuviera una barrera extendida para prohibir la intrusión con [Magia Espacial]. Incluso si fueran aliados, no había duda de que no serían capaces de teletransportarse directamente dentro. Pensando en la defensa del castillo del rey demonio ello era una medida natural.

La expresión de Freid se desilusionó al ver a Hajime que se dirigió hacia la puerta mientras ignoraba todas las burlas de Freid, entonces pareció notar algo y abrió la boca.

“Así es. Joven, antes de seguir adelante, deja que te quites las armas”.

“…”

Hacia Hajime, que simplemente le devolvía una mirada silenciosa, Freid finalmente no pudo ocultar su alegría de estar en una posición superior y repitió sus palabras con desdén mezclado en ellas.

“¿Estas escuchando? Te dije que te quitaras tus armas rápidamente. Ah, también, ponte estos grilletes para sellar tu poder mágico”.

Los grilletes que parecían esposas fueron sacados con un sonido tintineante, se parecían mucho a las que una vez les pusieron a Aiko, Kouki y el resto. Aunque Freid disfrazo esto como una invitación, el tratamiento fue completamente como el de un prisionero.

Quizás porque existía la amenaza de los rehenes, Freid se burló pensando en su superioridad. Antes de esto tenía el aire de un fanático religioso, pero hasta ahora no parecía alguien con una personalidad mezquina. Quizás las repetidas derrotas habían distorsionado su personalidad. Posiblemente hubo algo después de la invasión a la capital real que profundizó el grado de su fanatismo y le hizo perder toda moderación…

En cualquier caso, la respuesta de Hajime estaba decidida.

“Me niego”.

“… ¿Qué dijiste?”

“No me hagas decirlo una segunda vez. Dije que me niego”.

Esas palabras de Hajime sin ningún entusiasmo hicieron que la expresión de Freid se volviera desconcertada por un momento, pero al momento siguiente, dirigió una mirada como si estuviera viendo algo que era difícil de entender.

“… ¿Eres incapaz de entender tu posición? Todos ustedes no tienen derecho a rechazar. Si no te quedas callado y sigues lo que te dicen, esa horrenda madre e hija…”

“No te dejes llevar”.

“… ¿Qué dijiste?”

El discurso cliché que amenazaba con dañar a Myu y Remia si Hajime no obedecía fue interrumpido en el medio y Freid alzó sus ojos inquisitivamente, a lo que luego le alcanzó una voz tranquila.

“¿Crees que, si tomas a Myu y Remia como rehenes, entonces todo en mí quedara sellado? Entiende esto. La carta que usaste es una espada de doble filo.

“Espada de doble filo… dices”.

De Hajime, no había ninguna intención demoníaca o incluso intención asesina como antes. Lejos de eso, ni siquiera dejó escapar una pizca de poder mágico, naturalmente, tampoco estaba usando [Coerción].

Aun así, cuando se dieron cuenta, el dragón blanco Uranos había retrocedido levemente, e incluso el mismo Freid, que cabalgaba sobre su espalda, notó que su mano temblaba con pequeños escalofríos. Solo qué demonios había pasado… sin siquiera tiempo para preguntar por eso, las palabras de Hajime fueron pronunciadas.

Como siempre, era una voz tranquila sin una pizca de ira u odio pudiéndose sentir de ella, era como la voz robótica de las Nointos, pero sin tener en cuenta aliados o enemigos, la voz estaba acompañada de una reverberación que causaba piel de gallina en la espalda de quien la escuchara.

“La razón por la que todos ustedes todavía están vivos es también gracias a Myu y Remia… Solo intenta, aunque sea una sola herida a las dos… Niños, mujeres, ancianos, nobles o pobres, no habrá distinción, la especie conocida como demonios… los hare extinguirse”.

“――”

Freid tragó saliva. Estaba rodeado por cientos de los “verdaderos apóstoles de dios” en los alrededores, y su señor era un mismísimo dios en el mundo mortal, debería haber rechazado las palabras de Hajime como algo imposible y como simples tonterías que no traería ningún problema en lo absoluto. Pero, sintió un extraño poder que era difícil de comprender dentro de esa voz sin entonación e incluso por solo un momento el pensamiento de que “podría ser capaz de hacerlo” destello en su mente.

“No sé cuál es tu objetivo para llegar a invitarnos a su base, pero no tengo la intención de entrar a la base principal del enemigo con las manos desnudas. Después de todo, tal vez todo se terminaría sin que si quiera podamos hacer nada. En lugar de caer en una situación como esa, arrasar en completamente por los alrededores devastando su capital es una opción mucho más atractiva”.

“… ¿Estás diciendo que estás abandonando a esa madre e hija?”

“No las estoy abandonando. Sin embargo, solo estoy pensando en que perder mis armas aquí esta directamente relacionado con abandonarlas”.

Una escena que a menudo aparecía en las historias era una en la que a los personajes principales les habían tomado como rehenes a sus seres queridos y entonces tuvieron que dejar sus armas, teniendo que hacer todo lo que se les decía, pero Hajime no eligió hacer eso. Pensaba que era inaceptable que el lado que venía a ayudar quedara impotente en aras de una seguridad temporal. Al hacer eso solo terminaría causando que todos murieran al final.

Por lo tanto, en ese tipo de ocasión, Hajime elegiría aniquilar a los oponentes incluso si los rehenes no saldrían con todas sus extremidades intactas. Mientras los rehenes estuvieran vivos, podrían ser sanados. Por lo que la opción de aniquilar a todos y rescatarlos a la fuerza incluso si salían heridos era ciertamente racional. La intensa preparación en el interior de Hajime para no ser sometido a la irracionalidad lo hizo ser así.

Por supuesto, eso era algo terriblemente alejado del sentido común, de alguna manera esa elección hasta se puede llamar moralmente incorrecta. Después de todo, se suele exigir la máxima consideración y cuidado en la liberación del rehén. Normalmente era impensable pensar que estaría bien mientras el rehén no muriera.

Sin mencionar si se trataba de alguien que era una existencia extremadamente importante para ellos, era normal que alguien dudara hacerlo y desechara la lógica por su seguridad.

“… Como esperaba, estás loco”.

Por lo tanto, el sentimiento que Freid albergaba era tal. Justo cuando tomó la iniciativa como atacante y se situó en la posición superior, el oponente abandonaría su base y atacaría la ciudad. Además, la base de esa acción era ver cuál sería capaz de aniquilar primero a su oponente, de esa forma era una carrera. De hecho, no podía evitarse que Freid dudara de la sanidad de Hajime.

Aunque en este caso una parte de sus palabras eran las de hacer de farol. Para Hajime, no pensó ni siquiera un poco en desear que Myu fuera herida. Si es posible, quería llevarla de regreso ilesa. Por esa razón, en la medida de lo posible no toleraría ser separado de sus armas.

Por lo tanto, hizo que el oponente tuviera la impresión de “No sé qué hará si es demasiado acorralado” y trató de mantener sus cartas a la fuerza. Hajime ya había mostrado una parte de esa impresión frente a Freid, por lo que Hajime pensó que la posibilidad de poder salirse con la suya era alta. Pero por el bien de la discusión, también estaba pensando qué hacer en caso de que no funcionara.

“Entonces, mientras ese loco no ha asesinado mujeres y niños demonios frente a ti, rápidamente llévanos a la ubicación de Myu”.

“…”

Freid no pudo responder. Entendió que Hajime no cedería, pero llevar a un enemigo frente a su señor mientras todavía estaban armados era algo difícil de perdonar como un devoto sirviente.

Diciendo la verdad, el rey demonio Alv le dijo que usara al rehén para traerlos, pero no le dio ninguna instrucción a Freid con respecto a los detalles como sus armas o ataduras. A Alv no le importaría incluso si Hajime estuviera armado.

En otras palabras, la demanda de soltar sus armas fue una decisión de Freid usando su sentido común, pero como era de esperar, asentir honestamente a la demanda de Hajime fue motivo de vacilación.

Entonces una Nointo, un “verdadero apóstol de dios” que no dijo ni una palabra hasta ahora hablo.

“… Freid. Detén este asunto improductivo. A esa persona no le importará este tipo de trivialidad. Más bien, incluso pensará que será un buen entretenimiento. Además, mientras estemos a la espera, no hay ni la más mínima posibilidad de que pueda hacer algo. Las ataduras del irregular son suficientes con nuestra mera existencia”.

“Kuh, sin embargo…”

Echando un vistazo a Freid, que todavía se estaba resistiendo, Nointo se enfrentó a Hajime con exactamente la misma voz y expresión que cuando lo enfrentó antes.

“Soy conocida como Ahat. Irregular, el análisis de los datos de tu batalla con Nointo ya está completo. No pienses que puedes ganar una batalla contra nosotras por segunda vez”. (Ex: Curiosidad, ella es un enemigo importante en el spin-off de Arifureta: Zero)

“Por lo tanto, si quieres traer armas, solo tráelas”, parecía que le estaba diciendo eso implícitamente. Viéndola cuidadosamente, el “verdadero apóstol” con la misma apariencia que Nointo presentándose como Ahat, por alguna razón parecía que sus ojos temblaban ligeramente. Quizás era solo su impresión, pero a Hajime, le veía como hostilidad u odio.

“No pienses que puedes ganar una batalla contra nosotras por segunda vez”, esas palabras no eran algo de una simple muñeca, tal vez estaba llenas de una emoción más intensa.

Pero tal cosa no le importó a Hajime. Y así, silenciosamente desvió la mirada y se dirigió hacia la puerta con ojos fríos. Estaba claro que les decía que se apuraran y lo guiaran.

Freid frunció el ceño ante esa arrogante actitud, pero con la adición de la presión de Ahat, sacudió la cabeza con molestia y se deslizó por la puerta.

Hajime y compañía lo siguieron por detrás.

En ese momento, la única que notó que la mano de Hajime brillaba por un momento fue solo Yue, que estaba a su lado.

La gran terraza a la que estaba conectada el portal tenía un espacio casi tan grande como el tejado de una escuela, incluso cuando todos entraron y caminaban juntos, todavía quedaba algo de espacio. Sin embargo, eso fue solo después de que los dragones grises y la mayoría de los apóstoles volaron al cielo.

Los dragones grises volaron justo después de que llegaron, los apóstoles también se fueron a algún lado dejando solo a diez de ellas. Las que quedaban rodearon a Hajime y compañía alertamente.

Al mismo tiempo, con la puerta detrás de ellos cerrándose, Freid señaló en silencio con la barbilla instándolos a seguir. Hajime lo siguió en silencio.

“Kouki-kun, ese monstruo era aterrador sabeeees, consolameeeee”.

“E, Eri, tú…”

Justo después de que comenzaron a caminar, Eri tomó el brazo de Kouki y lo abrazó mientras comenzaba a parlotear sobre tales bromas. A pesar de que los había traicionado y ahora estaba tomando a sus compañeros de clase como rehenes, de nuevo, no parecía apenada en lo más mínimo y sonrió ampliamente mientras presionaba su cuerpo contra Kouki.

Ni siquiera le prestó atención a Shizuku y a los que la rodeaban. También ignoró por completo a Suzu, quien la llamó. Shizuku y Ryutaro le dirigían miradas llenas de cautela, pero no intentaron detenerla. Juzgaron que en este momento era mejor no pelear imprudentemente.

Eri estaba pegada a Kouki, su boca se acercó a su oído, su aliento le acariciaba el oído y le susurró algo con una cara que parecía en calor, mirarla así era insoportable, pero incluso el mismo Kouki estaba pensando en sus compañeros de clase y no se la quitó a la fuerza.

Así, caminaron por el largo corredor hecho de piedra cruzando varias esquinas, y luego, en el lugar al que llegaron, había una gran puerta llena hasta el borde con la dignidad que merecía la entrada que estaba conectada a la sala de audiencias del castillo del rey demonio. Quizás para mostrar su autoridad había un globo que parecía simbolizar el sol, un diseño que representaba varios pilares de luz cayendo de ese solo estaba allí.

Freid envió una señal al demonio que estaba parado frente a la puerta con su mirada. Entonces, ese demonio silenciosamente puso su mano en una parte de la puerta, y justo después de eso un fuerte sonido reverberó mientras la puerta se habría de par en par.

Detrás de la puerta, el escenario que Freid mostro con el [Espejo del Ermitaño] se extendió frente suya, por delante de la alfombra roja, pudieron ver un lugar que parecía un altar y un trono extravagante. Al igual que en la proyección, al costado del trono, debe haber jaulas colocadas detrás del gran pilar.

Reprimiendo sus corazones de sangre caliente, se acercaron al trono vacío. Y un paisaje exactamente como el de la imagen que vieron estaba allí.

Parecía que las figuras de Hajime y el resto también eran visibles desde el otro lado. Los compañeros de clase abrieron mucho los ojos, Aiko y Liliana, que también notaron que la puerta se abrió, tragaron ruidosamente por la sorpresa.

La expresión de las dos estaba ligeramente nublada al ver cómo Hajime y los demás estaban rodeados de apóstoles, pero al mirar a Hajime, cuya esquina de la boca se levantó en una sonrisa por primera vez desde que llegaron aquí, las dos comenzaron a tener los ojos llorosos por la profunda emoción. Y luego, cuando estaban a punto de llamar el nombre de Hajime con una femenina expresión que obviamente estaba llena de sentimientos especiales…

“¡¡Papaa!!”

“¡¡Querido!!”

La madre y su hija, Myu y Remia, se les adelantaron. Y entonces, dejando de lado el “Papá” de Myu, ¿qué pasaba con el “Querido” de Remia? Tales peligrosas miradas de las dos que contenían esa pregunta iban y venían entre Remia y Hajime.

Ignorando a las dos que no podían entender lo de tiempo, lugar y momento, Los ojos de Hajime se relajaron suavemente.

“Myu, Remia. Lo siento, ambas fueron arrastrados a esto. Esperen ahí. Las sacaré a las dos de inmediato”.

“Papá… Myu está bien. Esperé creyendo en papá. ¡Por lo tanto, no pierdas ante la gente mala!”

“Ara ara, Myu… Hajime-san. Estamos bien, así que ten cuidado”.

A pesar de que no pudo ocultar su inquietud, en el momento en que Hajime apareció, Myu sonrió y sintió alivio desde el fondo de su corazón. Al mirar a tal Muu, Remia que también estaba preocupada tuvo un cambio de 180º debido a la tranquila atmosfera de Hajime y de igual forma se relajó, aunque aun así le advirtió que tuviera cuidado.

Freid estaba a punto de abrir la boca para advertirle que no hicieran ruido como les apeteciera, pero justo antes de que pudiera hacerlo, una voz resonó de detrás del trono.

“No importa la era, todavía sigue siendo igual de hermoso, el vínculo entre padres e hijos. Lo entiendo muy bien porque yo también lo he experimentado. Aunque en mi caso, fue una relación entre una sobrina y su tío, ¿sabes?”

La pared detrás del trono se abrió. De allí quien salió fue un hombre apuesto con cabello dorado y ojos carmesís. Por su apariencia parecía tener entre uno 40 o 50. Llevaba ropa de color negro azabache y un manto de buena calidad con bordados dorados, y su cabello estaba peinado hacía atrás. Varios mechones de su cabello rubio colgaban hacia adelante y su camisa estaba ligeramente abierta en su pecho lo que extrañamente causaba cierto atractivo sexual.

Aunque lo que único que exudaba no era solo atractivo sexual. También desprendió una presencia de fuerza juvenil y el peso de un veterano. Había un constante carisma en él que atraía a quienes lo observaban. Lo más probable es que, este debe ser el rey demonio. Por tanto, este era el tipo que se presentaba como el dios “Alv-sama”.

Hajime entrecerró los ojos sin hablar al rey demonio que apareció mientras sonreía gentilmente. Y, cuando estaba a punto de abrir la boca, similarmente con Freid, alguien lo interrumpió. Sin embargo, ello no fue causado por el rey demonio delante de su mirada, sino que fue la conmocionada voz a su lado.

“… Men, tira… cómo puede…”

“¿Yue?”

Sí, sin darse cuenta de la llamada de Hajime, quien estaba filtrando una voz ronca como si viera algo imposible con un estado muy conmocionado, era Yue. Tenía los ojos muy abiertos, perforando directamente al rey demonio.

Hajime estaba a punto de llamar a Yue una vez más, debido a que su estado era obviamente anormal, pero entonces fue atacado por un extraño déjà vu. El cabello dorado de Yue y sus ojos carmesís. Era como…

“Yaa, Aletia. Ha pasado mucho tiempo, ¿no? Como siempre, eres igual de pequeña y linda”.

Las palabras dichas a Yue por el rey demonio que interrumpieron los pensamientos de Hajime, estaban llenas de un afecto que era realmente impensable para un primer encuentro. Entonces, Hajime finalmente se dio cuenta. La apariencia del rey demonio, comparado con su querida amante, tenía una cierta similitud en alguna parte.

Hajime murmuró “No me digas” dentro de su corazón. Esa conjetura que no pudo poner en palabras fue confirmada como correcta un momento después con lo dicho por Yue.

“… Oji-sama…” (TI: Oji = tío en japones)


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