Cerda Villana — Capítulo 42


Perdón que parara aquí. Tuve como un bloqueo, y me dio flojera terminar el arco. Haré otro mini pack cuando termine con unas cosas.


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El logro de la cerda blanca

 

Poco después de llegar al departamento de distribución, el gerente a cargo, Gamagaeru, apareció e hizo una reverencia congraciada ante Ryuze. (TI: El nombre del gerente significa «sapo» en japonés. Como estaba escrito en katakana, lo dejé tal cual sin traducirlo a «Sapo». A propósito, ¿qué pobre diablo sería llamado así por sus padres?) (NT: Ni yo soy tan vil, he de decir)

Me mantuve en silencio y observé el intercambio. Por supuesto, como estoy a dieta, me abstuve de tocar los dulces.

«Después de todo, tienen información muy desactualizada si aún creen que me gustan tanto los dulces. Estaría encantada si fuera la antigua Britney, pero he dejado de lado los dulces desde hace un año».

Mientras pensaba en esas cosas, mi primo siguió hablando:

—… Por esas razones, las existencias de loción cosmética y los ingresos no coinciden. ¿Hay algo de lo que no estoy enterado?

Mirando la gentil cara pública de Ryuze, Gamagaeru parecía un poco aliviado.

—A-ah, ¿sí? Lo más probable es que el producto haya llegado a su fecha de caducidad y prontamente descartado. En dado caso, la persona a cargo de desechar todo eso se habrá olvidado de anotar en los libros de cuentas.

—¿En verdad se descarta tanta loción?

—Pues…, así es. Todos los productos caducados se descartan después de un mes, así que parece raro en papel si no se mantiene un seguimiento.

Escuchando las palabras de Gamagaeru, ladeé la cabeza.

«La loción facial se puede conservar entre tres meses y medio año. ¿No es un mes demasiado pronto para desechar todo? De hecho, ¿realmente están desechándolo?».

Independientemente de los productos que se echen a perder antes de tiempo, tirar los productos que se conservan durante medio año es dudoso.

«Sospechoso…».

Ryuze también ha puesto una cara dudosa.

Tal y como están las cosas, tendremos que meternos a la fuerza.

«También me gustaría escuchar los testimonios de los otros empleados…».

Sin embargo, es muy probable que Gamagaeru interfiera dando alguna excusa.

Inhalando profundamente, me levanté. Parece que es hora de que la Britney boba haga su aparición.

—Britney-sama, ¿ocurre algo?

—¡Quiero ver el interior! ¡Esta es la primera vez que vengo al departamento de distribución!

—Um… Pero…

—Gufufu, ¿no estaría bien echar solo un vistacito? Puede que no entienda nada aquí, pero… luego de un viaje tan largo, irme sin ver nada sería una pena.

—Um, pues vale. ¿Debería llamar a un guía?

—¡No necesito uno! Voy a echar un vistazo rápido y vuelvo. Lo más probable es que me aburra al poco tiempo.

Diciendo eso, moví mi gran cuerpo de un lado a otro y salí apresurada de la habitación.

El departamento de distribución parece tener información antigua sobre mí; todavía piensan que soy una gordita de mente simple que adora los dulces.

Detrás de mío, Ryuze, habiéndose percatado de lo que estaba haciendo, sonrió.

Me infiltré con éxito en el interior del departamento de distribución.

«Ahora bien, a usar al máximo mi poder como hija del señor gobernante para mirar los alrededores y escuchar lo que los empleados tienen que decir».

Hubo algo que escuché que me preocupó particularmente.

Hace un mes, mi tía y m tío vinieron a inspeccionar el departamento de distribución.

—¿Hm…?

Ahora que lo pienso, es más o menos la fecha en que los libros de cuentas empezaron a no tener sentido.

Al preguntar sobre mis tíos a los empleados, la persona a cargo, Gamagaeru, aparentemente discutió algo con ellos.

«Esas dos no están relacionados con la gestión del territorio, así que ¿no es extraño que hablaran con la persona a cargo? Además, ninguno está involucrado en la venta de lociones».

Tengo un mal presentimiento.

Con pasos rápidos, regresé a la habitación de invitados donde Ryuze estaba esperando.

«Puede ser que sea gracias a mis tíos que esta gente tiene información antigua sobre mí y pensara que estaba encaprichada con los dulces».

Abrí la puerta de la habitación de invitados e inmediatamente corrí hacia Ryuze.

—¡Onii-sama! Fue muy divertido. Nunca imaginé que así es como los productos llegan al mercado… Ah, cierto, casi me olvido. Hace un mes, tía-sama y tío-sama vinieron aquí. Parece que hablaron de algo con la persona encargada aquí. Me pregunto de qué habrán hablado.

—Jum… Ahora que lo dices, también tengo mucha intriga. Si no te es mucha molestia, ¿podrías contármelo?

Ryuze dirigió una mirada fría a la rana. El sujeto en cuestión soltó un gemido de terror.

 

◇ ◇ ◇

 

Aunque Gamagaeru tenía muchos trucos bajo la manga para ocultar la verdad, no tuvo oportunidad con Ryuze como su oponente y em pocos minutos hubo confesado todo. Qué hombre tan cobarde.

Según él, hace un mes mis tíos en su visita le dijeron que vendiera productos en el mercado negro para recaudar fondos.

Por supuesto, al principio el hombre a cargo declinó su petición e intentó contactar con Ryuze, por lo que al parece mi tía le dio esta oferta: «Te daré la mitad del dinero de las ventas».

Entusiasmado por riquezas imaginadas, Gamagaeru se tragó la propuesta de mis tíos. Luego fingió descartar la loción facial, y comenzó a malversar las ganancias.

Claro, la loción de la que pretendía deshacerse fue algo que mis tíos vendieron por otra ruta para beneficio propio… Válgame. Esos dos son de lo peor.

«Ryuze se va a enfadar, y probablemente volverá a entablar conversaciones para cortar toda relación con ellos… ¿Hm?».

Mirándolo de nuevo, mi primo parece estar reflexionando sobre algo.

—Ryuze-oniisama, ¿pasa algo?

—Oh, no; no es nada. Si bien es verdad que son familia, no puedo dejar a los criminales sueltos. Al no poder darles un trato especial, tendrán que ser arrestados y confinados, ¿eh?

No existe la policía en este mundo, pero hay organizaciones que hacen cosas similares.

La más común es la organización de vigilantes, en la que los residentes reúnen voluntariamente a sus miembros y se ocupan ellos mismo de la delincuencia.

En algunas regiones, el señor feudal contrataba soldados para hacer lo mismo.

El condado Hakusu emplea a estos últimos, al igual que la capital real y el vecino territorio de Astal.

Mis tíos serán arrestados por ellos.

En cuanto a la persona a cargo del departamento de distribución, tras unos pocos momentos fue atrapado por uno de los subordinados de Ryuze.

En el camino de regreso, estamos de nuevo viajando a caballo.

Hacía calor en la habitación de invitados del departamento de distribución, pero viajar a caballo daba mucho más calor.

Ya era de noche, pero eso da igual para una gordinflona.

—Ji… Ja…

—Tú puedes, Britney.

Mientras luchaba con el calor en el viaje de regreso, Ryuze se me acercó y me ofreció un apoyo razonable.

Pese a que el caso de malversación de fondo salió a la luz, Ryuze por alguna razón parecía estar de buen humor.


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