Cerda Villana — Capítulo 39


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Lo regordete es lindo

 

—¡Ryuze-sama! ¡No sabe cuánto quería verlo! Apenas escuché que venía… no pude contenerme, y ¡por eso estoy aquí!

Después de llegar a la finca del condado Astal, la prima de Ricardo, Lily, apareció corriendo hacia nosotros.

Tal parece que vivía cerca del condado Astal, pero en esta ocasión se precipitó a esta mansión.

Su vestido esta vez era azul claro. Para la adorable Lily, sin embargo, personalmente creo que un vestido rosa con volantes le quedaría mejor ahora.

Atrás de Lily, el conde de Astal se acercaba lentamente.

Detrás de él se hallaba un joven con el mismo tono de pelo rubio anaranjado que Ricardo. Ese tenía que ser su hermano mayor.

Para ser un hombre tenía una complexión pequeña y esbelta, pero sus ojos verdes oscuro advertían tener severa agudeza.

Sus párpados inferiores estaban un poco pálidos, y parecía tener una salud algo precaria.

—¡Oh! ¡Han llegado!

Hacia el alegre y sonriente saludo del conde de Astal, Ryuze dirigió una sonrisa de negocios.

—Ha pasado mucho tiempo, conde de Astal. Le estoy muy agradecido por cuidar del abuelo en aquel entonces…

—¡Ni lo menciones! Por mucho que digas, ahora estamos en igualdad de condiciones. La Srta. Britney ha estado enviando a nuestro territorio jabón preferentemente a través de Ricardo. Nos sentimos extremadamente bendecidos.

Como hemos recibido muchos favores de ellos, conseguí el permiso de Ryuze y prometí dar jabón preferentemente al condado Astal a través de Ricardo.

Hemos recibido varias facilidades por el asunto de la anulación del compromiso, pero Ricardo exigió que hiciéramos trueques con él a partir de ahora. Lo más probable es que quisiera la hazaña de manejar el comercio del jabón entre nuestros territorios.

Lo mismo con los otros productos; le daría un poder político sobre los territorios vecinos, pero igualmente el condado Astal tiene cierta preferencia y disfruta de un mayor comercio.

—También le agradezco a la Srta. Britney por venir. Por favor, relájense y disfruten del lugar.

Debido a lo que pasó con Ricardo, el conde fue excesivamente amistoso conmigo.

En contraste, el hermano mayor de Ricardo se mostraba poco sociable.

—Esta es la primera vez que ambos se encuentran, ¿no es así? Este es mi hijo, Millardo. Me ha estado ayudando en la gestión del territorio recientemente. Millardo, esta es la nieta del conde de Hakusu, Britney. (TI: «Millard» es un nombre francés que significa «fuerte») (NT: La razón por la que no he dejado la forma original del nombre es que es más fácil de pronunciar la forma castellanizada. En nuestro idioma lo usamos para referirnos al número mil millones, tal y como se usa en el francés)

—E-encantada de conocerte. Soy Britney.

—… Soy Millardo.

Dado que es de la casa del condado Astal, por supuesto que sabe quién soy. Soy la noble con la que Ricardo rompió su compromiso.

«Esto es un poco incómodo».

Tras ser guiados a la mansión, empezamos a hablar con el conde sobre nuestras expectativas de pagar la deuda.

Millardo y Lily también estaban presentes.

La habitación a la que nos guiaron era agradable y relajante.

—A decir verdad, quiero desarrollar la atención médica en esta área. Estoy agradecido por recibir jabón preferentemente.

—Eso suena bien.

Estaba escuchando en silencio la conversación entre ellos dos.

Millardo y Lily, por otra parte, no parecían en interesados en el contenido.

«Pensé que Millardo estaba somnoliento, pero ¿será que en realidad está enfermo?».

He oído que es de constitución débil. Quizás incluso ahora se está esforzando.

En cuanto los asuntos importantes hubieron terminado, Lily optó por acercarse a Ryuze.

—Ryuze-sama, ¿sería tan amable de pasar la noche aquí? Quiero hablar más contigo.

Como se esperaba de una chica hermosa. El comportamiento asertivo de Lily rebosa de confianza.

Contrasta conmigo, que estoy sentada sola en el sofá.

Atento a esto, el conde me habló:

—Srta. Britney, todavía queda algo de tiempo hasta la cena, pero… ¿te gustaría unos dulces para la tarde?

—No, estoy bien. Gracias por su preocupación.

«Joder… ¡Estás muy equivocado si crees que a todos los gordos les gustan los dulces!».

—Umu. Ahora que lo pienso…, me enteré por Ricardo que estabas a dieta.

«Por amor a… No quiero que difundan mi información privada».

—Creo que las chicas son lindas cuando están un poco regordetas…

—Ah, ¿sí? Gufufu.

«¡Las chicas un poco regordetas y las regordetas son criaturas totalmente diferentes!».

Además, los hombres que dicen «un poco regordetas» normalmente se refieren a chicas que no son nada gordas.

En el lenguaje de las chicas, la gente que es regordeta tiene un «cuerpo de malvavisco», pero ¡los chicos simplemente las ven como regordetas!

«¡No te dejes engañar…!».

Me había dicho que podía salir al jardín, así que decidí seguir mi rutina diaria y hacer ejercicio.

Iba caminando por el jardín de la finca de Astal a un buen ritmo. Sin embargo…

«¡Oh, no! ¡Olvidé que aquí no hay aguas termales!».

Me percaté de un gravísimo hecho al final de mi ejercicio.

«Por el momento, intentaré usar el polvo corporal para ocultar mi olor… ¿Qué debería hacer si oliera a sudor?».

Mientras estaba en ese estado, había alguien mirándome desde una ventana.


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