Cerda Villana — Capítulo 35


Bueno, lamento la demora. El problema fui yo; estaba procrastinando el publicar cosas.

No volverá a pasar. (Narrador: De hecho, volverá a suceder).


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Nueva estación y nuevas deudas

 

Han pasado varios meses desde que volvimos de la capital real, y había llegado la primavera.

Si bien es cierto que cumplí trece años, mi peso se estancó en los mismos 60 kilos.

No obstante, mi pelo y mi piel ya no son grasientos y malolientes.

Ahora soy una energética jovencita regordeta con olor a flores.

Estoy alegre de ver la llegada de la hermosa primavera y mi decimotercer cumpleaños, pero no podría decir lo mismo sobre el estado actual de las cosas en el condado Hakusu.

Mientras Ryuze y yo estábamos en el castillo, nuestras deudas volvieron a aumentar.

En la ausencia de mi primo, quien había estado vigilando todo hasta ahora, parece que sus derrochadores padres se pusieron manos a la obra.

Los padres de Ryuze pidieron dinero a nuestro gentil abuelo, y él, siendo alguien que una vez tuvo un decente sentido común sobre el dinero, aceptó de inmediato.

Que ocurriera semejante incidente justo cuando nuestras deudas monetarias estaban a punto de llegar a cero; tiemblo cada día al ver a mi disgustado primo.

«Qué molestia», expresa su verdadero carácter solo delante de mí.

«Bueno, no se puede evitar que Ryuze-oniisama esté disgustado. Incluso yo tengo sentimientos encontrados al respecto».

Fue impactante ver que el dinero que habíamos trabajado tan duro para obtener de pronto se volvió negativo.

También he estado cooperando con mi primo en un intento de pagar todas las deudas.

Afortunadamente, las ventas de jabón tuvieron un buen pronóstico, habiendo aumentado ingresos regulares.

Sin las mismas dificultades de antes podremos recaudar dinero más fácilmente.

—Britney, llegó tu tutor de equitación.

Mi primo se me aproximó mientras estaba en mi laboratorio alterando las hierbas que me regaló el príncipe heredero Marlow.

—Muchas gracias, Ryuze-oniisama. Volveré más tarde.

Recientemente, empecé a aprender la equitación dado que hacía tiempo que me interesé en ella.

Como todavía soy una principiante, he estado paseando lentamente el caballo por el jardín con mi tutor.

Es un paseo agradable con las muchas flores de primavera que hubieron florecido.

A la antigua Britney no le interesaba mucho los jardines, pero a mí me gusta todo eso.

 

◇ ◇ ◇

 

Después de terminar el paseo a caballo y regresar a la finca, descubrí que había algo raro en la atmósfera del lugar.

Preguntándole a un sirviente, parece que los padres de Ryuze estaban por llegar.

«Tengo un mal presentimiento sobre esto».

Echando un ojo a través de la rendija de la puerta que daba a la habitación de invitados, Ryuze y sus padres se miraban fijamente.

En cuanto al abuelo, se encontraba sentado solo y visiblemente desconcertado.

Habrá sido reprendido por Ryuze, por lo que podría estar un poco abatido.

—Por lo tanto, declaro que quiero romper toda relación con ustedes.

—¡Ryuze!, ¡qué egoísta! ¿¡Crees que lo permitiré!?

Escuché al padre de Ryuze gritar desde el otro lado de la puerta.

Era un hombre de mediana edad con un buen físico, pero Ryuze no se le asemejaba en lo más mínimo

En respuesta, Ryuze lel dirigió palabras compuestas:

—Gracias a los gastos extravagantes de ustedes dos, las finanzas de la casa del condado pasan una situación desesperada. Ya se los he advertido muchas veces, ¿o no?

—¡Otou-sama!¹ Todavía no es demasiado tarde; ¡por favor, designe a mi marido como el próximo conde! ¡Ryuze sigue siendo muy joven y le quedan muchas cosas por aprender! ¡Por eso ha decidió algo tan irracional!

Esta vez, escuché a la madre de Ryuze levantar alzar una voz chillona. Esta pareja de casados se parece mucho; ambos tienen voces muy altas e irritantes.

«Espero estés bien, abuelo… Vendría bien que pudiéramos sacarnos de encima a esos dos».

Mientras observaba angustiada, el abuelo de pronto se volvió hacia aquí y me vio mirando a través de la puerta.

—¡Oh!, ¡Britney!

El abuelo parecía estar desesperado y mostraba una cara dolorida como un buda en el infierno. Luego de verme, me llamó por mi nombre.

Comprendí que quería que hiciera algo con este horrible ambiente.

«Pero, si me sumo a esta situación, ¿no complicaría más las cosas?».

Así pues, me vi obligada a entrar en la habitación repleto de aires complejos.

«… Esto sí que es incómodo; ¡qué situación tan increíblemente desagradable!».

 

 

Notas:

1Notas del capitán Obvio: «Otou-sama» refiere al padre de uno.


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