Shiki: Volumen 02: Capítulo tres: parte 4


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Toshio fue despertado por el teléfono. Con los ojos abiertos, no tenía la resolución de levantarse de la cama. Una llamada telefónica a primera hora de la mañana era un aviso de muerte. Eso fue lo que Toshio aprendió este verano.

“—¿Si?”

Cuando respondió, lo que estaba en el fondo de la mente de Toshio no era “Algo sucedió, ¿no?” en cambio era ‘Alguien murió, ¿no?’

El 29 escuchó de Senshin que Ohta Kenji murió. Al día siguiente, el día 30, llegó el aviso de muerte de Takami. Después de eso, anteayer, el día 5, Ishida acababa de contactarlo diciendo que el día 4 murió Saeki Akira en Sotoba.

“Este es Yasumori, de los contratistas”

El que estaba al otro lado del teléfono era Setsuko de los contratistas. Entonces, alguien lo contrajo de Nao, pensó Toshio. Preguntó qué sucedió, pero esto no fue más que un sonido vacío emitido en la conversación para transmitir que entendió.

“Susumu — algo está mal con mi nieto. Está flácido, incluso si lo sacudimos sus ojos no se abren. Él está azul …”

“Voy para allá. Mientras tanto, llame a una ambulancia.”

Cuelga el teléfono con la voz entrecortada de Setsuko que dice “sí”. Toshio se vistió. Cuando salió corriendo de la casa y se apresuró en automóvil a la empresa de los contratistas, Susumu aún respiraba.

Su aliento era superficial y rápido. En lugar de quedarse sin aliento, estaba claro que estaba hiperventilando. En medio de tratarlo, su respiración se detuvo. Acidosis por hiperventilación, probablemente. Cuando Toshio confirmó que su corazón se había detenido, la ambulancia finalmente llegó.

“Su corazón se detuvo. ¡Justo ahora, date prisa!” él instruyó al equipo de la ambulancia. Ella debe haber escuchado eso, mientras la voz de Setsuko gritaba en un fuerte gemido.

“Susumu — ¿está muerto?” Yasumori Tokujiro se aferró a él con una mano temblorosa.

“No es imposible para él resucitar aún” Mientras respondía, las cejas de Toshio se fruncieron. Setsuko y Tokujirou estaban frenéticos por su nieto. Su padre, el más importante, Mikiyasu, vigilaba eso con ojos extrañamente vidriosos. No parecía estar consternado en lo más mínimo.

“Mikiyasu, ¿estás bien?”

Dejando a Susumu con el personal de la ambulancia, Toshio fue al lado de Mikiyasu. Perder a su esposa y a su hijo en el transcurso de un verano: era un hombre que lo estaba perdiendo todo. Pero, la expresión de Mikiyasu no mostró cambios. Una mirada vacía y distraída se posó sobre su hijo.

“Mikiyasu, — oye”

Como si tratara de transmitir algo, Mikiyasu asintió.

“Tú, ¿cómo te sientes?”

Mikiyasu asintió mecánicamente, luego, como si de repente recordara hacerlo, murmuró.

“¿Susumu está muerto, Toshio-san?”

Mientras dudaba en responder con un sí o un no, Toshio miró la cara de Mikiyasu. La extraña mirada en sus ojos debe haber sido debido a la naturaleza azulada del blanco de sus ojos. Mirándolo de cerca, su aliento era superficial. Tomando su pulso, estaba claro que tenía taquicardia.

“Mikiyasu”

“Toshio-san, anoche, como …” La boca de Mikiyasu frunció levemente el ceño, sus ojos aún vacíos. “Susumu habló mientras dormía. Mamá, dijo”. Murmuró con una voz desinteresada. “Entonces se despertó. Esas … fueron las últimas palabras que oiré de Susumu, supongo …”

Toshio agarró la mano de Mikiyasu. Las yemas de sus dedos estaban frías. Su brazo en su regazo tenía picaduras aquí y allá en ellos que se veían igual que las de Nao.

“Espera un segundo” Toshio se volvió, llamando para detener al personal de la ambulancia que llevaba a Susumu. “Él también. Lleva a este tipo al Hospital Nacional”

Tokujirou y Setsuko que seguían a Susume se detuvieron y se volvieron.

“Joven Doctor —“

“No conozco los detalles, pero les digo que tiene anemia aplásica o leucemia aguda”

El personal de la ambulancia se miró sorprendido y trajo la camilla. Mientras tanto, Toshio sacó una jeringa.

“Mikiyasu, extiende tu brazo”

Como si él no fuera el primero en hacer esto, el brazo izquierdo con el torniquete ya tenía picaduras sobre las venas. Evitándolas apuñaló la aguja y sacó una muestra de sangre periférica. 

“Joven Doctor, es Mikiyasu —“

Toshio miró la cara de pánico de Tokujirou.

“No está confirmado ni nada. Es solo en el peor de los casos, ese podría ser el caso”

“Pero …”

“Es solo una precaución. — Ahora, ve con Susumu-kun y Mikiyasu”

Toshio tomó la muestra de sangre periférica y envió la mitad al Instituto de Salud de Yajima para su análisis, adhiriéndole una etiqueta y almacenándola de manera segura. La otra mitad la llevó hacia la sala de examen. Sus valores de hematocrito disminuyeron, la concentración de hemoglobina disminuyó, claramente anemia, pero al observar la muestra de frotis, el recuento de eritrocitos fue alto.

“…Es eso.”

“— ¿Susumu-kun? ¿El niño de los contratistas?”

Mientras se ponía el uniforme de enfermera, los ojos de Yasuyo estaban muy abiertos.

“Parece que fue esta mañana. Mikiyasu-san también parecía estar enfermo, por lo que fue trasladado al Hospital Nacional de Mizobe”

Ya veo, dijo Yasuyo, en voz baja mezclada con un suspiro que no pudo evitar. Nagata Kiyomi dejó escapar un profundo suspiro mientras se colocaba la gorra de enfermera en el pelo.

“… Pobres. Pero, esto se perfila como algo real”

“Seguro que sí” asintió Yasuyu. “La esposa, el hijo y el esposo seguidos. Es una epidemia”

Kiyomi asintió con la cabeza. “Ha estado en mi mente por un tiempo, así que había estado leyendo varios libros, pero no puedo entender qué es. No importa cómo lo mires, parece sospechoso, pero cada uno que he visto parece diferente de este”

“No somos médicos, después de todo … … Pero, no muestra muchos síntomas, ¿verdad?”

Yasuyo, quien respondió, parecía que ella también había investigado e investigado sin resultados.

“Me pregunto si estaremos bien?”

A la pregunta de Ritsuko, Yasuyo le dedicó una sonrisa aparente sin ninguna implicación.

“No sirve de nada que nos preocupemos. El Joven Doctor es muy consciente. Estaremos bien si trabajamos como dice el Joven Doctor. ¡Ese es nuestro trabajo, después de todo! … Pero, bueno, espero que no suceda nada terrible”

“Espero que podamos mantenerlo bajo control” dijo Kiyomi una vez más con un suspiro. “Si no manejamos esto bien, se va a poner aún más ocupado … a partir de ahora”

“No estoy agradecida por eso, pero ese es el trabajo, así que no se puede evitar. Si hay pacientes, seguimos las órdenes del Doctor, ese es nuestro deber. Si el Doctor siente que lo está manejando de alguna manera, entonces no podemos decir que es demasiado misterioso y que no lo sabemos, así que no podemos escapar, ¿podemos?” (NTE: traté de darle coherencia a esta parte, pero la última parte de este párrafo esta algo confuso así que disculpen si no le entienden)

Eso es cierto, Kiyomi sonrió. Ritsuko, también, de alguna manera logró sonreír. Eran las enfermeras con más experiencia, por lo que eran tan firmes que era tranquilizador. Eran firmes en lo que debían hacer, lo suficiente como para alardear de ello.

“Lo siento. Me aterré un poco”

Yasuyo le dio una sonrisa despreocupada. “Eso seguramente sucederá. Bueno, solo asegúrate de comer bien y mantener tu fuerza. ¡Si no te cuidas, perderás esta prueba de fuerza!”

“¿Me pregunto si podríamos perder peso?”

Ante la interrupción de Kiyomi, Yasuyo soltó una carcajada.

“Bueno, eso sería una ventaja. Pero, aunque podríamos estar bien delgadas, Ricchan probablemente se convertiría en un palo”

Ritsuko sonrió. “Seguramente si eso sucede, el Doctor se convertirá en nada más que una sombra”

“¡Sin duda!”

Riendo, Ritsuko salió del vestuario hacia la sala de descanso. Fue entonces cuando la empleada a medio tiempo Miki llamó para detenerla. Detrás de Miki, Fujou se quedó mirando inquieta.

“Uhm, digamos, Ricchan, habíamos oído que el niño de los contratista había muerto, pero…”

“Parece así fue, ¿no?”

“Me pregunto si las cosas están bien … quiero decir, ¿no parece que seguimos escuchando sobre todas estas muertes?”

Fujou la secundó, nerviosa. “Me pregunto si alguna enfermedad terrible se está propagando. También tenemos un nieto pequeño en mi casa …”

Ritsuko sonrió. “Creo que el médico es consciente de lo que está sucediendo. Si no pueden evitar preocuparse, ¿quizás deberíamos intentar consultar al médico al respecto?”

“Ah, … eso es correcto”

Miki murmuró, volviéndose hacia Fujou. Fujou asintió pero no parecía satisfecha.

“Si quisieras, podría transmitirle que Miki-san y las demás están preocupadas”

“Si fueras tan amable”

Miki y Fujou inclinaron sus cabezas hacia ella.

“El médico aún no ha dicho nada, pero por las dudas, tengan cuidado al sacar los desechos médicos”

Los dos asintieron como si se aferraran a sus palabras.


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