Espada del Amanecer — Capítulo 05

Capítulo 05 – La Lady Bandido siendo útil

 

EZ: 5/15


Gawain se preguntó si Rebecca había recibido una herida en la cabeza cuando luchó contra los monstruos y dijo pacientemente… ¿Cómo se supone que voy a saber cómo es la tumba cuando estaba muerto?”

 

Rebecca pensó por un momento. Iba a recordarle a su ancestro que la tumba del rey fundador de Anzu fue construida cuando ese rey aún estaba vivo. Incluso el propio rey participó en su diseño. Pero pensándolo bien, si seguía con estas tonterías, la tía Heidi podría asesinarla en el acto. Así que se tragó sus palabras, se volteó hacia él y sonrió torpemente. “Ahaha… eso tiene sentido”.

 

“Ahora no podemos volver por la misma ruta.” Heidi suspiró y analizó con calma la situación. “La entrada al patio del castillo y las tumbas ancestrales han sido ocupadas por esos monstruos. Volver por donde vinimos sería un callejón sin salida”.

 

“Tenemos que encontrar otra salida”, dijo Gawain mientras buscaba en su memoria heredada. “Han pasado setecientos años desde entonces, ¿el castillo no ha sido renovado?”

 

“Las partes altas del castillo han sido reconstruidas, pero los cimientos no han sido modificados”, dijo Heidi con rapidez, “La entrada que mencionaste debería estar todavía ahí”.

 

“Bueno, eso es genial entonces,” dijo Gawain, extendiendo su mano a un soldado que estaba a su lado. “Préstame tu espada por un momento.”

 

Después de tomar la espada larga(longsword) del soldado, Gawain hizo un dibujo en el suelo. Primero dibujó la vista superior del contorno del castillo, seguido de una vista lateral del castillo dividida aproximadamente en tres niveles. Aunque los bocetos fueron dibujados apresuradamente, las diferentes secciones del castillo se podían ver claramente.

 

“La entrada está aquí, dos niveles bajo tierra. Está cerca de la bodega y del granero, al menos en el pasado. Hay dos pasadizos para llegar aquí, pero tendríamos que entrar en estos pasadizos desde la superficie, así que probablemente no sea factible.”

 

Rebecca miró con curiosidad los bocetos de Gawain. “La bodega y el granero siguen ahí, pero no sabía que existía una tercera habitación…”

 

“No es una habitación, sino un entrepiso, construido con algunos trucos arquitectónicos. Está escondido entre la pared y las vigas de soporte”. Gawain se rió, “Este pedazo de tierra no era muy pacífico en ese entonces. Situado en la frontera, los monstruos que salían del páramo de Gondor y los soldados del viejo imperio que se habían vuelto locos venían a atacar cada diez o quince días. Los pioneros de Cecil construyeron esto según las exigencias de una fortaleza durante una guerra. En estas situaciones, los pasadizos y niveles ocultos eran indispensables. Pueden ser utilizados para la evacuación de emergencia y como ruta de suministro cuando se está bajo asedio.”

 

El caballero Byron miró seriamente el simple mapa y sacó su espada larga para trazar la esquina inferior del mapa, “Así que tenemos que avanzar hasta la entrada del segundo nivel del castillo… y no pasar por el patio o los pasadizos de la planta baja. Aquí es donde estamos. La tumba ancestral es una estructura subterránea construida en la sección sureste del castillo. Coincide con cerca de un tercio de la base estructural del castillo…”

 

“En esta área superpuesta, debería haber un pasaje”, Gawain interrumpió a Byron, “La tumba fue construida hace setecientos años. Estos artesanos fueron los mismos que construyeron la fortaleza. Estos edificios fueron construidos de acuerdo a las normas y regulaciones de entonces. Deben haber hecho una ruta alternativa.”

 

Dicho esto, le dio a Rebecca una mirada extraña. “¿Realmente no sabes nada de esto? Este conocimiento debería haber sido transmitido en el Clan Cecil a través de las generaciones.”

 

Rebecca miró hacia abajo avergonzada. “Yo…”

 

“Ancestro, no estuvimos a la altura de la gloria que luchaste por traer a la familia.” Heidi se mordió el labio. Con una mirada preocupada, dijo, “El Clan Cecil ha pasado por muchas cosas en estos setecientos años…”

 

“Está bien, lo sé”, Gawain agitó su mano. Este no era el momento de contar historias. “Después de que salgamos de aquí, dejaré que me expliquen las cosas que pasaron estos últimos setecientos años. El asunto en cuestión es encontrar el camino al pasaje oculto de la tumba.”

 

Rebecca, Heidi y Byron se pusieron en cuclillas y estudiaron el boceto. Aunque estaban familiarizados con el castillo del Clan Cecil, no estaban familiarizados con la construcción de la tumba. Esta tumba de setecientos años no era sólo una atracción turística a la que se podía entrar por dos monedas de plata, y mucho menos un lugar donde pudieran dar un paseo cada pocos días. Incluso antes de que la tumba fuera sellada hace cien años, los descendientes del Clan Cecil sólo podían entrar en la tumba en unas pocas y raras ocasiones durante su vida, y tampoco se les permitía acercarse a las zonas de descanso de sus antepasados.

 

¡Cómo iban a saber dónde estaba el pasadizo oculto!

 

Ante este problema, ni siquiera la memoria de Gawain* pudo ser de ayuda. Después de todo, no esperaba que en algún momento del futuro, se levantara y encontrara una forma de salir de ahí… (EZ: *creo que se refiere a la memoria de Gawein Cecil)

 

Pero al igual que no pudieron encontrar una solución, Amber, que se quedó obedientemente en un rincón, de repente habló, “Oye… podría saber una manera…”

 

Inmediatamente, todos los que estaban en la tumba dirigieron su atención a la mitad-elfo ladrona.

 

El cuello de Amber se contrajo.

 

Heidi frunció el ceño. “¿Cómo lo sabes?”

 

“Yo…” Amber se asustó un poco, pero al ver la alentadora mirada de Gawain, se volvió audaz. “De ahí es de donde vengo… debería estar en la misma dirección. Supongo que es el pasadizo oculto.”

 

Gawain asintió. “Bien, tú guías el camino.”

 

Amber se dio una palmadita en el pecho. “Mientras olviden que cavé a través de las tumbas de sus ancestros…”

 

Heidi miró fijamente a la mitad-elfo parlanchín, tomó su bastón y caminó hacia la entrada de la tumba. Gawain, no obstante, se detuvo antes de seguir su camino.

 

“¿Lord Ancestro?” Rebecca lo miró con curiosidad.

 

“Yo también necesito un arma”. Gawain dijo eso. Aunque no era el legendario duque que inició el nuevo territorio hace setecientos años, aún tenía el sentido común de encontrar un arma para defenderse en un lugar peligroso como este.

 

Sus ojos examinaron la tumba. Un soldado desató su cinturón y su espada en su cintura y estaba listo para entregarla, pero Gawain hizo un gesto con la mano y rechazó la ofrenda del soldado. Guiado por su memoria, fue al ataúd de acero negro, y metió la cabeza en el ataúd en busca de algo.

 

Desde dentro del ataúd, encontró una pesada longsword que era completamente negra, excepto por un ligero tinte rojo en la hoja cerca de la empuñadura.

 

En el momento en que empuñó el sable largo, surgió una sensación familiar. Era como si cada pliegue del mango del sable encajara perfectamente con las líneas de la palma de su mano. Gawain instintivamente giró el sable largo. Cada golpe se sentía como el resultado de toneladas de práctica.

 

Sabía que era la memoria muscular que quedaba en el cuerpo. Incluso con un alma diferente, cada pieza de sus músculos todavía recordaba cómo usar esta arma.

 

Aunque fue una agradable sorpresa, no fue demasiado inesperada.

 

Además de los recuerdos musculares remanentes, también podía acceder a toda la información de Gawain Cecil sobre el combate. No sólo incluía las habilidades básicas de esgrima y equitación, sino que también incluía poderes que parecían casi mágicos para Gawain. Esta parte del conocimiento lo emocionaba, pero no era el momento de experimentar y aprender sobre ello.

 

Primero, debía lidiar con esta terrible situación.

 

Los ojos de Rebecca se abrieron ampliamente al ver la longsword negra, e incluso su voz tembló ligeramente. “¿Esa es… la legendaria Espada de los Pioneros de Anzu?”

 

Al oír eso, Heidi, que ya había caminado hacia la entrada, inmediatamente se volteó. Miró fijamente la espada en la mano de Gawain, sin poder ocultar la emoción en su expresión. “¡¿La Espada de los Pioneros?!”

 

“Actualmente, es sólo una espada afilada.” Gawain suspiró. “Ya han pasado setecientos años desde entonces. Incluso si el arma recibió bendiciones de los elfos para ser protegida del desgaste y la decadencia, su magia interior ya se ha dispersado. No sé cuánto tiempo llevaría recargarla”.

 

Dicho esto, Gawain se volteó para mirar el ataúd. Había una pequeña plataforma de piedra, pero no había nada en esta. Gawain frunció el ceño de inmediato. “Esperen un segundo. Yo también tengo un escudo que nunca se ha apartado de mi lado, ¿verdad? ¿No fue enterrado conmigo? ¿Qué pasó con mi gran escudo?”

 

Heidi de inmediato se puso un semblante sombrío. “Ancestro… Tus descendientes te fallaron una vez más. Hace cien años, tu descendiente Grumman Cecil tomó el escudo del protector del Reino de Anzu y lo perdió en el campo de batalla…”

 

Heidi dudó cuando habló. Obviamente, había muchas cosas que ella dejó de lado. Tal vez temía que si derramaba todo lo que sucedió hace cien años, sería la muerte de su ancestro, aunque sería muy conveniente ya que el ataúd estaba justo ahí…

 

Aunque Gawain notó la vacilación de Heidi, no la expuso. En su lugar, frunció el ceño y regañó: “Qué desgracia… Por suerte, la espada aún estaba en el ataúd. ¡Al menos, ese Grumman no se volvió tan loco hasta el punto de sacar todo mi equipo del ataúd!”

 

Heidi y Rebecca sólo podían mirar hacia abajo mientras escuchaban con sudor frío en sus caras. Su ancestro salió del ataúd para regañar a su abuelo. Esto era algo más allá de la fantasía. Como jóvenes, cada vez que respiraban era extremadamente presionante*! (EZ: *que sienten presión en su respiración, si tienen mejores sugerencias las acepto…)

 

Afortunadamente, a Gawain sólo le molestaba ligeramente el hecho de que le faltara un equipo que pudiera utilizar. Después de la breve reprimenda, llevó a todos a abandonar la tumba.

 

Después de volver a la sala de piedra de la tumba, Rebecca miró a su alrededor. Luego agitó su mano hacia una de las esquinas de la pared, “¡Betty! Sal de ahí! Ahora es seguro!”

 

Gawain miró con curiosidad y vio a una chica delgada, que parecía ser un poco más pequeña que Rebecca, saliendo tímidamente de las sombras de la esquina. La joven llevaba una falda hecha de material grueso. Tenía pecas de adolescente en la cara, y su cabello color lino estaba suelto detrás de su cabeza mientras se agarraba fuertemente a una sartén en la mano.

 

Al ver a Gawain, la preocupación se apoderó de la expresión de la joven llamada Betty. Dada su torpeza, probablemente nunca habría adivinado de dónde salió este extraño ante ella…

 

“Esta es una sirvienta(Maid) del castillo. No sabemos cómo fue dejada atrás por el primer grupo de rescate que escapó. En cualquier caso, de alguna manera nos siguió hasta aquí”, Rebecca presentó brevemente a la joven. “Betty, este es…”

 

Un pequeño temblor desde arriba de la tumba interrumpió a Rebecca.

 

“No es momento de charlar.” Gawain levantó su longsword y miró a Amber. “Ahora, guía el camino.”


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Lolineitor3000
hace 1 año

:v me agrada la elfa
aunque sea una ladrona
una saquea-tumbas
etc
mas que los humanos
como los odio >:v

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