Espada del Amanecer — Capítulo 02

Capítulo 02 – Lo que fue salir de un ataúd después de transmigrar

 

EZ: 2/15


La pesada puerta de piedra se cerró lentamente bajo un antiguo hechizo. Su magia viajó a través de los huecos entre la puerta y la pared, creando un sello que cerró completamente el mundo de pesadilla de afuera.

 

Ahora eran inmunes a los gritos del capitán de la guardia, los gritos de los heridos y moribundos y mejor aún, los rugidos y aullidos de los terribles y despreciables monstruos, todo el ruido fue silenciado por la gruesa piedra y el acero que los separaba. Aunque todos sabían que esta barrera era sólo temporal, Rebecca todavía dejó escapar un largo suspiro de alivio en esta calma del alboroto. Sería maravilloso si el infierno de afuera fuera sólo una pesadilla.

 

No obstante, en el segundo siguiente, Rebecca sacudió la cabeza vigorosamente, desechando la debilidad que se manifestaba en su mente. La pesada roca no serviría para proporcionar seguridad por mucho tiempo, pero podría debilitar su voluntad al permitirle disfrutar de un fugaz momento de seguridad. Con ese pensamiento, la joven sucesora del Clan Cecil no pudo evitar aferrarse a su ya débil bastón, esperando que esta arma pudiera infundirle más coraje.

 

El caballero de su clan, Byron Kirk, dijo por detrás: “Vizcondesa, el pasadizo ha sido sellado, y los monstruos no deberían poder entrar en breve”.

 

Rebecca se volteó para mirar al leal y devoto caballero. Su armadura de acero tenía una cicatriz, su coraza tenía una notable abolladura, y una marca de quemadura era visible bajo su corta cabellera gris. Esa mancha fue causada por la tía Heidi, que lanzó una enorme bola de fuego para salvar a este caballero de rango medio de las fauces de un monstruo, y casi explotó contra su cuero cabelludo. Si no fuera por la bendición del Dios de la Fortuna, este caballero, que ha servido al clan durante veinte fieles años, se habría convertido en nada más que un cadáver.

 

Naturalmente, Rebecca sospechaba que era debido a la magia de la tía Heidi que “había perdido su objetivo, como siempre”…

 

“Buen trabajo, Caballero Byron”. Rebecca miró hacia abajo para ocultar la fatiga en sus ojos. “Podemos tomarnos un respiro por ahora, al menos.”

 

Luego giró la cabeza y evaluó a las personas que quedaban a su lado. Tres de los soldados tenían antorchas en sus manos mientras vigilaban el perímetro. La tía Heidi, empuñando una bola de fuego, inspeccionaba la pared al final del pasillo de piedra. Y Betty, la pequeña maid que los siguió en su camino, estaba agarrando una cacerola que había tomado en el camino y se escondió detrás de los soldados mientras inspeccionaba el lugar con sus grandes y brillantes ojos.

 

Junto con ella misma y el Caballero Byron, temía que los siete fueran ahora los últimos supervivientes, ya que era imposible que los que permanecieron en la superficie sobrevivieran.

 

Después de comprobar el estado de todos, Rebecca dirigió su atención a la sala de piedra.

 

Este era un lugar antiguo. El pasillo de piedra rectangular estaba cubierto de seda de araña y lleno de polvo. En un extremo del pasillo había varios objetos en descomposición. Aunque eran muy antiguos, su pasada belleza y elegancia aún brillaba. Las paredes del pasillo de piedra estaban decoradas con murales y relieves intactos. Aunque los frescoes* estaban ligeramente descoloridos, y los relieves habían sufrido algo de desgaste, todavía eran agradables de admirar. (EZ: *Pinturas)

 

Heidi Cecil escudriñó los murales y relieves seriamente durante un largo tiempo. Comparada con la frívola pero poco práctica estética de los modernos estados del norte, esta sala estaba adornada simple y solemnemente, dándole aires de “Primera Dinastía”. Los murales representaban figuras heroicas o costumbres locales, y los relieves eran tallados de los símbolos de la mitología y los dioses. Como una Hechicera Erudita, Heidi estaba bien versada en la interpretación de mensajes útiles de estas obras de arte antiguas.

 

Mientras estudiaba el contenido de los murales y relieves, Heidi no pudo evitar llevar su mano izquierda hasta su pecho. Con una voz suave, susurró, “Que los ancestros nos perdonen…”

 

“Tía Heidi”. Con su bastón en la mano, Rebecca se acercó al lado de Heidi. Esta joven parecía un poco ansiosa, porque sólo entonces se dio cuenta de dónde estaban, y comenzó a sentirse mal. “Esto es…”

 

“Este es el lugar de descanso del Clan Cecil”, dijo Heidi Cecil con gravedad. “No hagas nada ofensivo”.

 

Rebecca tragó saliva. Mirando a su alrededor, y dijo, “Parece que no ha habido nadie aquí durante mucho tiempo…”

 

“Desde que el marqués Grumman robó un objeto sagrado de estas tumbas y participó en la rebelión que casi aniquiló al clan, este lugar ha sido completamente sellado. Nosotros, como descendientes del Clan Cecil, tenemos el conocimiento para abrirlo, pero las reglas del clan establecen que nadie debe poner un pie aquí a menos que esté a las puertas de la muerte.” Heidi Cecil lanzó una larga mirada a Rebecca. “Somos las primeras personas en entrar en este lugar en cien años.”

 

“Técnicamente, estamos a las puertas de la muerte ahora mismo…” Rebecca inhaló profundamente. “¿Nos perdonarán los ancestros?”

 

Heidi sonrió rígidamente. No pudo responder a esta pregunta, y sólo pudo usar las pistas de los murales como guía para buscar el mecanismo para abrir la cámara funeraria.

 

No le costó mucho esfuerzo encontrar el pilar especial. Presionó una mano sobre él suavemente.

 

La puerta de piedra que llevaba a la cámara funeraria vibró ligeramente, antes de que una losa entera de roca se elevara, retumbando al pasar.

 

Pero cuando la piedra se levantó, Rebecca escuchó un extraño ruido desde adentro—el sonido de un arma siendo lanzada, y un grito de sorpresa no reprimido.

 

“¡¿Hay alguien dentro?!” Heidi respondió de inmediato y gritó en voz baja, “¡Byron!”

 

Sin más instrucciones, el caballero ya había desenvainado su espada y corrió hacia la entrada de la losa de piedra, los otros tres soldados le siguieron de cerca. Después de superar su sorpresa, Rebecca corrió hacia adelante también, mientras que al mismo tiempo gritaba una orden a la maid aturdida, “¡Betty! Encuentra un lugar para esconderte”.

 

Justo cuando corría hacia la cámara funeraria, Rebecca vio al Caballero Byron preparado con su espada, listo para blandirla sobre una ágil y pequeña figura.

 

La pequeña figura corría alrededor del Caballero Byron como una ráfaga de viento, a veces desapareciendo en una nube de humo y escapando a las zonas sombrías de la cámara. Sus poderes de manipulación de la sombra y su ágil juego de piernas fueron una revelación para Rebecca, ya que el Caballero Byron no solía pasar tanto tiempo yendo en contra de los usuarios de sigilo. Pero con los tres soldados restantes rodeándolos, y Heidi bloqueando la puerta de la cámara funeraria con fuego, la diestra figura perdió todas sus rutas de escape y aterrizó en el suelo, nerviosa.

 

Sólo después de que sus movimientos se detuvieran, Rebecca pudo ver bien el rostro de este intruso. Era una joven que parecía de su edad, pero un poco más baja. Llevaba una vieja armadura de cuero, tenía cabello corto y un bonito rostro. Aunque su cara estaba manchada con mucha suciedad, era obvio que era una belleza. Su rasgo más llamativo eran sus orejas, que eran puntiagudas, pero no tan largas como las de los elfos. Esto explicaba su linaje: era una half-elf(Mitad-elfo).

 

Pero no podía decir cuál era la otra mitad de su linaje, porque la línea de sangre de los elfos era muy fuerte, lo que significaba que la apariencia de la mitad de nosotros con sangre humana o de monstruo era casi la misma.

 

Una vez que la chica mitad-elfo aterrizó en el suelo, el Caballero Byron inmediatamente se adelantó y presionó su larga espada contra su cuello. Los tres soldados restantes se acercaron en un instante, y sus tres espadas bloquearon todas las rutas de escape.

 

“¡Quién eres! ¡¿Cómo te atreves a entrar en la tumba del Clan Cecil?!” Heidi se acercó rápidamente, con su voz llena de una rabia incontrolable. Para un descendiente aristocrático como ella, el hecho de que el lugar de descanso de sus antepasados fuera asaltado por un saqueador de tumbas era suficiente para enfurecerla con furia. Si la noticia de esto salía a la luz, la desmoronada reputación del Clan Cecil se convertiría en polvo.

 

Rebecca también miraba con desprecio a la mitad-elfo. Aunque todavía estaba un poco confundida por este repentino incidente, la mera presencia de un intruso en la tumba prohibida de sus antepasados fue suficiente para hacerla enojar.

 

La voz de la chica mitad-elfo tembló cuando fue simultáneamente inmovilizada por las espadas y las dagas deslumbrantes de Heidi y Rebecca, “¡Esperen… esperen! ¡No he robado nada todavía!”

 

La espada de Byron se clavó más profundamente en su cuello. “¡Cómo te atreves!”

 

Justo cuando la voz del caballero se oyó, un extraño estruendo resonó en el ataúd de acero negro en el centro de la cámara funeraria. Los oídos de todos captaron el sonido, y se callaron de inmediato.

 

Después de un momento de silencio, Rebecca fue la primera en reaccionar. Conjuró una bola de fuego del tamaño de la cabeza sobre su bastón y la sacudió a la mitad-elfo arrodillada en el suelo. “¡¿Qué le hiciste a mi ancestro?!”

 

Esta vez, la chica mitad-elgo sonaba como si estuviera a punto de llorar. “No… ¡No me maten todavía! ¡Tu ancestro sacudiéndose en su ataúd es un asunto más urgente! ¡La tapa está a punto de reventar!”

 

Acompañando a la voz de la chica mitad-elfo estaba el creciente ruido de traqueteo del ataúd de acero negro, que incluso estaba empezando a sacudir la tapa.

 

“¡Ancestro!” El rostro de Heidi estaba vacío de todo su color. Era la primera vez que esta digna y elegante dama que frecuentaba los círculos aristocráticos perdía la calma. “¡Por favor, descansa en paz! La persona que ha perturbado tu sueño será castigada…”

 

La chica mitad-elfo gritó estrepitosamente, “¡Cómo ayudará ahora decir todas estas tonterías! ¡Apúrate y sostén la tapa del ataúd de tu ancestro!”

 

Los tres soldados se miraron entre sí. Incluso Byron estaba en estado de shock. Pero esta vez Rebecca reaccionó. Se apresuró a la plataforma donde estaba el ataúd, justo cuando la tapa del ataúd fue empujada a un lado y una mano salió de la abertura.

 

Al ver esto, Rebecca golpeó la mano con su bastón mágico sin dudarlo. “¡Lord Ancestro! ¡Por favor, descansa en paz!”

 

La mano fue inmediatamente golpeada de nuevo en el ataúd. Al mismo tiempo, una voz adolorida exclamó desde adentro: “¡Quién diablos me golpeó la mano!”

 

Rebecca levantó la cabeza aturdida. Vio a su caballero, a la tía, y a los tres soldados que la miraban fijamente, con la boca abierta.

 

Miró el bastón mágico que tenía en la mano. Esta vez, ella era la que estaba a punto de llorar. “Tía, ¿he ofendido a nuestro ancestro…”

 

Heidi gritó de repente: “¡Rebecca! ¡Sal de ahí!”

 

Rebecca se sorprendió. “¿Tía?”

 

“¡Esto podría ser una resurrección de los muertos!” El rostro de Heidi estaba mortalmente pálido. “¡O podría significar que esos monstruos han… profanado los restos sagrados de nuestros ancestros!”

 

La posibilidad de esto hizo que Rebecca estallara en un sudor frío. Justo cuando estaba a punto de saltar de la plataforma y esconderse detrás de los soldados, la pesada tapa del ataúd de acero negro volvió a temblar—y esta vez, la persona que estaba dentro del ataúd utilizó toda su fuerza, haciendo que la tapa del ataúd se saliera, volando por los aires.

 

Después, un hombre de aspecto majestuoso, con cabello corto y castaño y vestido con ropas aristocráticas antiguas se sentó en el ataúd.

 

La chica, que estaba medio arrodillada en el suelo, se volteo para mirar la escena y no pudo evitar dar un largo suspiro. “Mira, tu ancestro ha resucitado completamente de la muerte.”


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Lolineitor3000
hace 1 año

Chale
que dramaticos son esos humanos
acaban de ver a su Ancestro revivir y actuan como si eso fuera algo anormal :v

Lolineitor3000
Respondiendo a  Leizer5991
hace 1 año

sip,los humanos siempre son raros
ellos y sus sobre-reacciones a cosas tan simples :v

JMML
JMML
hace 1 año

-Genial una nueva peli de “La Momia”

-Gracias por la nueva novela

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