Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 06 – Capítulo 02


Capítulo 02 – Requisitos del examen

 

Este asunto se llevó a cabo magníficamente, una vez más gracias a la encomiable cortesía de Gaoshun.

 

Con la madam ya sobornada y el aprendiz Sazen cuidando la farmacia, Maomao iba a reservar una habitación en el Rokushoushan para estudiar. La madam estará cerca, así que podría ir a hacer preguntas a la bruja si había algo que no entendía. No es que estuviera constantemente pegada a ella, pero últimamente no hubo ningún desliz.

 

Chou’u, el mocoso, venía de vez en cuando a molestar a Maomao, pero la madam o un sirviente venía a arrastrarlo por el pescuezo cada vez.

 

Se encendía un incienso que mejoraba la concentración en la habitación, y podía oír suaves melodías de erhu y qin desde la habitación de al lado. Cortesanas con talento musical actuaban para ella.

 

Aunque decían que consas dulces se te antojaban cuando estudiabas, a Maomao se le proporcionaba senbei salado y zumo de fruta frío en su lugar.

 

Qué amables de su parte. (EZ: XD)

 

(¿Qué tan alto es este montón?)

 

Incluso tal pregunta vino a su mente. La madam también estaba haciendo rondas al mismo tiempo en caso de que Maomao se escapara durmiendo la siesta, por lo que era realmente difícil para ella. A pesar de que había pasado mucho tiempo, la madam fue una cortesana de alta clase en su juventud. Como resultado, su educación estaba un paso por encima de la media de las personas.

 

“Oye, ¿ni siquiera puedes hacer poesía correctamente?” dijo la madam.

 

“Es misterioso. ¿Por qué necesitas poesía en un examen médico de la corte?” Maomao dijo. (EZ: por apariencias? XD)

 

Más correctamente, no era un examen médico de la corte, sino uno para que las damas de la corte sirvan a los médicos de la corte. Había varios requisitos para convertirse en una dama de la corte en esta corte – le dijeron que este examen era nuevo. Si tenían que ir tan lejos como para hacer un nuevo examen, ¿por qué no podían eliminar la poesía?

 

“¿Qué tiene que ver la poesía con la medicina? También, ¿qué pasa con la historia, y la copia de sutras?” Maomao dijo.

 

“La profundidad de una persona cambia al conocer la historia. Los caracteres son más fáciles de leer cuando son bellos, así que los sutras son algo bueno para estudiar.” Sólo en momentos como éste la madam hablaba de cosas decentes. Su habitual “Está bien no recordar cosas que no te darán dinero” habría sido suficiente. (EZ: en estos momentos solo parece una abuela decente… aunque en general me agrada más su actitud de avariciosa XD)

 

Los caracteres escritos a mano en su cuaderno de apuntes eran limpios. Sus manos ahora marchitas deben haber sido dedos largos y delgados con hermosas uñas hace mucho tiempo.

 

Las mujeres con una hermosa letra eran apreciadas. Le gustaban las mujeres con buena apariencia.

 

Era una mujer que se había pulido por el bien de los hombres, y aun así seguía entrenando cortesanas en el distrito del placer. Si era conocida por ser tan bella, ¿por qué no eligió una vida diferente? ¿O no fue capaz de elegir?

 

“Aunque las palabras que escribes sean bonitas, no siempre significa que lo que escribes también lo sea.”

 

Maomao esperaba que la madam soltara el puño, pero no pasó nada.

 

“No todo el mundo va a saber si las cosas que escribes son bonitas o feas. Si es así, ¿no sería mejor si sólo son tus palabras las que son bonitas?” La madam le dio una mirada a su muestra como para decirle “Entonces, escribe”. Sus palabras estándar y uniformes parecían ser la solución modelo del examen civil.

 

“Sí, claro”.

 

Si lo aplazara, el bastón se precipitaría hacia ella. Maomao se subió las mangas y recogió el pincel.

 

 

 

 

 

 

 

Aparentemente, los exámenes de las damas de la corte se hacían con bastante frecuencia. A diferencia del examen civil, las examinadas eran todas chicas jóvenes. A diferencia de los hombres, su período de trabajo era corto, por lo que el personal se empleaba a intervalos fijos, de lo contrario pronto habría una escasez de trabajadores.

 

Las chicas que deseaban convertirse en damas de la corte eran en su mayoría hijas de funcionarios, por lo que en cierto modo, también les correspondía entrenarse en el trabajo doméstico y en la búsqueda de marido. Por lo tanto, también se sentía como si no fuera un problema incluso si su número disminuyera más o menos.

 

El lugar del examen era una escuela en el lado norte de la capital. Aunque los exámenes civiles se hacían en una ciudad provincial al norte de la capital, un examen frecuente sería mejor que se hiciera dentro de la capital.

 

Después de estudiar durante aproximadamente medio mes, Maomao fue a hacer el examen. Había alrededor de cien personas haciendo el examen en el lugar de la prueba. También había examinados aparte de los aprendices de médicos de la corte, así que debe ser eso.

 

En cuanto al examen, no fue difícil. Se terminó en una doble hora, y ella regresó rápidamente. Aparentemente, el juicio ya había terminado. Probablemente no querían mostrar sus caras destrozadas cuando reprueban a las personas durante el proceso de selección.

 

Los lugares en los que Maomao tenía problemas eran los temas en los que no estaba interesada, a saber, la poesía y los sutras. Debería obtener buenas notas en las otras asignaturas. Más bien, si cometía algún error, serían cosas que ella quería que le enseñaran.

 

Después de hacer el examen y escribir lo que tenía que escribir, no le quedaba nada por hacer, así que iba a volver al distrito del placer a pie.

 

Si no hubiera escuchado esa estúpida voz.

 

“Ehhh, ¿por qué no me dejas hacer el examen?”

 

Hubo una disputa frente a la sala de examen. Parecía que era entre un oficial que supervisaba el examen y un examinando, pero no importaba como Maomao lo viera, el examinando era extraño. Llevaba ropa de mujer, ropa de mujer* pero era alta para ser mujer. Estaba bien si sólo era alta, pero su voz era profunda, y sobre todo, Maomao la reconocía. (EZ: reafirmando lo que dijo 2 veces)

 

(Es como si hubiera visto esta escena antes.)

 

Maomao tuvo una desagradable premonición. Quería ignorarlos, pero no podía porque la escena era extraña.

 

“¿No puedes dejarme entrar?”

 

La mujer tímida tenía la mitad de su cara cubierta por un paño. Maomao ya sospechaba en ese momento, pero su confianza se tambaleó ahí. Ciertamente, al mirar la cara de esa mujer, no era que no pareciera una mujer. Su cara era atractiva; los contornos en sí mismos eran delgados. Su maquillaje también estaba hecho de forma bastante bonita. No obstante, esa persona era incapaz de ocultarlo correctamente aunque hablara en falsete*, y sobre todo, la forma en que movía su cuerpo era asquerosa. (EZ: segun google-chan es;

Voz más aguda que la natural, que se produce voluntaria o involuntariamente al hablar y sobre todo al cantar.)

 

“…¿qué estás haciendo?” Maomao le dijo eso. Habría estado bien ignorarlos, pero sintió pena por el funcionario que se vio envuelto en esto. Es un buen funcionario. Maomao habría entregado a la mujer a un oficial militar tan pronto como hubiera podido.

 

“Kokuyou”.

 

Un hombre que conocía de antes en el puerto. Tenía cicatrices de viruela en la mitad de su cara, cubiertas por el paño. Trabajaba como médico, pero era una persona desafortunada que no podía encontrar un trabajo decente debido a su cara – aunque realmente no parecía desafortunado con su personalidad de idiota.

 

“Ah, Maomao. Hace mucho tiempo que no nos vemos. Escucha, ¿por qué este Oji-san no me deja hacer el examen?” Revoloteó las pestañas de su ojo descubierto como para convencerla de que se uniera a la conversación. Basta, es asqueroso.

 

(Incluso si me dices que me una a la conversación.)

 

“El examen ya ha terminado”, dijo ella.

 

“Ehhh, no es posible.” Se cubrió las mejillas con ambas manos. Es preocupante aunque haya hablado en falsete.

 

“Vamos, vas a molestar al Oji-san.” Maomao tiró de las mangas de Kokuyou y se lo llevó del lugar del examen.

 

 

 

 

 

 

 

El flujo de las cosas es algo que da miedo, así que Maomao estaba almorzando con un pervertido en ropas de mujer. Hubiera sido mejor si se hubiera cambiado, pero desafortunadamente, no trajo una muda de ropa con él. Por cierto, parece haber tomado prestada la ropa de la esposa del jefe de la aldea.

 

Y yo que pensaba que había encontrado un lugar para trabajar. El próximo examen es en dos meses, huhhh,” dijo Kokuyou.

 

“Los requisitos del examen hacen que sea imposible para ti hacer el examen desde el principio”, dijo Maomao.

 

Puede que sea una belleza que puede pasar como mujer, pero fue muy extraño con su voz profunda encima de su cara medio cubierta. ¿Este tipo cree que podría trabajar en la corte imperial normalmente si hiciera el examen? Fue muy afortunado de que ni siquiera lo echaran.

 

“Trabajar, dices. ¿Qué pasó con la casa del abuelo?” Si lo recordaba bien, el hombre estaba ayudando al excéntrico viejo médico que vivía al lado de la aldea. Parecía que se llevaban bien, supongo.

 

“El Abuelo, ves. No ha estado bien últimamente. Se va a jubilar pronto, así que me dijo que fuera a buscar trabajo ahora.”

 

“…” Maomao hizo una expresión un poco complicada. Ella recordó bastante bien la razón por la que el viejo doctor era débil de espíritu.

 

“Fue justo el momento perfecto en que escuché que puedes obtener calificaciones para ser asistente de un médico de la corte.”

 

(Comprueba primero tu género.)

 

O más bien, ella quería que él hiciera algo con su ropa de mujer. Además, el problema era que se veía muy bonito – los hombres a su alrededor miraban a su manera. Parecía misterioso con la mitad de su cara cubierta. A pesar de que se quedarían sin aliento* al escuchar su voz. (EZ: *en un mal sentido)

 

Maomao comió su comida ligera, un bollo al vapor, y Kokuyou, su gyoza hervido.

 

“Hay muchas hierbas medicinales en la aldea. El abuelo dijo que mientras yo viviera ahí, me daría la casa—” dijo.

 

“¿No estaría bien que te hicieras cargo de lo del abuelo?”, preguntó.

 

“Eso no irá bien. El abuelo solía ser un médico de la corte, ¿verdad—? Es porque tiene ese título que la gente viene desde lejos para verlo. Si un tipo que viene de quién sabe dónde se hace cargo, será raro, no creo que quieran verlo–.”

 

Eso era definitivamente cierto. Puede que se haya ganado un cierto grado de confianza en el pueblo, pero le sería difícil ganarse la vida en ese pequeño lugar. ¿Tenía la intención de trabajar vendiendo hierbas y haciendo varios trabajos secundarios?

 

El dedo índice de Maomao se disparó.

 

La última vez, pensó en conseguir más gente para la farmacia, pero luego decidió que sería mejor dejarlo ya que estaba Sazen por ahí. Pero la situación era diferente ahora, ¿verdad? “Oye, del pueblo al distrito del placer, ¿cuántas veces en un mes puedes hacer el viaje?”

 

“Está bien si tengo los gastos del viaje… También, estaré feliz si las comidas están incluidas”, respondió.

 

“Tenemos un excedente de arroz, así que no es un problema.” Como había arroz obtenido de las conexiones de la aldea del medico charlatán, también había batatas. “Quiero que le enseñes al aprendiz de medico el conocimiento de las hierbas medicinales y que mantenga las ventas de las mismas. Y mientras lo haces, quiero que compongas cualquier medicina que el aprendiz de médico no pueda manejar. En esa ocasión, quiero que dejes que el aprendiz y la madam, que es la dueña de la farmacia, comprueben la medicina.”

 

Como es una persona con un historial poco claro, decidió tomar esas medidas.

 

“Además, la atención de la tienda se deja originalmente al aprendiz de médico, así que no tienes que atender a los clientes.”

 

“Ehh-, tengo confianza en servir a los clientes—” Movió su cuerpo. Decidió ignorar que como estas eran las palabras de alguien que no podía encontrar trabajo debido a su personalidad, por desgracia.

 

“¿Qué tal esta cantidad por tu salario?” Maomao levantó un dedo. Era una suma que, incluso con el trabajo de la aldea incluido, era sostenible. Aunque es algo bajo para el salario de un médico.

 

“Debería ser más como esto, tal vez.” Kokuyou levantó dos dedos más de Maomao.

 

“”Huhihihihihihi””

 

Mientras se reían juntos, Maomao frunció el ceño.

 

En proporción a sus estúpidas acciones, comprendió el valor de las cosas.

 

De levantar varios dedos a hacer cálculos detallados, Maomao no tuvo más remedio que discutir con él mientras comía su bollo al vapor.


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