El Retornante: Capítulo 35


Traductor: The Un-Neet~

Editor: Skerly

Corrector: Gif


Episodio 8:

Protegeré mi propio hogar (5)

—¡¡Ouch!! ¡¡Suéltame!! ¡Oye! ¡¡Suelta!! ¡¡Suéltame ahora mismo o si no!! (Ye-Won)

Con su pelo ahora siendo agarrado con fuerza, Yi Ye-Won empezó a luchar de regreso con todas sus fuerzas.

Argh, realmente quiero golpearla, ¡¡pero no puedo!! (Monólogo interno de Yi Ji-Hyuk)

—Y aquí estaba, ¡¡preguntándome por qué aún no regresabas a casa!! ¿Esto es lo que has estado haciendo? (Yi Ji-Hyuk)

—¡¡No es de tu incumbencia lo que haga y dónde decido hacerlo!! (Ye-Won)

¡¿Ah?!

¿Pero qué, esta pequeña condenada niña? ¡¡Escucha lo que me responde!! (Monólogo interno de Yi Ji-Hyuk)

Su personalidad dictaba que le abofeteara la cara hasta el otro mundo, y entonces la abandonaría en una isla inhabitada en medio del Mar Amarillo por una semana por sí misma, para que pudiera disfrutar la vista de ella llorando como nunca mientras disfrutaba de un paquete de papitas, pero…

Aunque, si hago eso, mamá podría colgarme de cabeza y practicar su saque de tenis en mí…

¿Alguien alguna vez dijo que la mano de una madre era la medicina más gentil del mundo?

Qué montón de mierda.

¡Las manos de mi mamá son como misiles nucleares!

Es como si ella se hubiera enjabonado capsaicina0 por todas las palmas— Siempre que golpea mi espalda, ¡¡soy como un calamar seco enrollándose encima de una parrilla tan caliente como el infierno!! (Yi Ji-Hyuk)

—¡¡Suelta!! ¡¡¡¡Suéltame ahora mismo!!!! (Ye-Won)

—Uh-whew

—Cierto, será mejor que arrastre a esta imbécil de vuelta a casa primero, y dejar que mamá… (Yi Ji-Hyuk)

Fue en ese entonces que— un hombre gamberro alias innecesariamente valiente imbécil se paró ante Yi Ji-Hyuk.

—Oii.

—¿Sí? (Yi Ji-Hyuk)

—¿Por qué no la dejas ir cuando todavía estamos siendo civilizados?

… Jujuju.

Atónito, Yi Ji-Hyuk solo pudo dejar salir una risa vacía.

¿Este estúpido delincuente realmente lo estaba amenazando? ¿A él, el hombre que era referido como el Terror de Berafe? ¿En serio?

Yi Ji-Hyuk examinó cuidadosamente al tarado enfrente de él de pie a cabeza.

Por la forma en la que este idiota estaba vestido, a cómo peinaba su cabello, como también esa expresión con el ceño fruncido… Este tipo de aquí era el perfecto ejemplo de cómo un delincuente debería verse y nadie lo discutiría.

Y pensar que, él viviría lo suficiente como para experimentar el día en que un pretencioso tipo duro estaba intentando intimidarlo con ojos ‘tenebrosos’ y todo eso…

—Hmm, ¿pero es que ya la solté? (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ji-Hyuk liberó su agarre en el cabello de Ye-Won muy gentilmente.

Aunque, la cosa era…

Él se sentía un poco intimidado por alguna razón.

¿Pero, por qué? ¿Por qué se acobardaría aquí?

¿Podría ser el infame miedo intrínseco hacia los estudiantes de instituto que todos los adultos manifiestan en su vejez?

Bueno, ya sabes, esa cosa. Ese estado mental inexplicable, donde pensabas que los estudiantes fumando en un callejón oscuro se veían un poco tontos e inútiles, pero tan pronto como te gradúas del instituto y entras en la sociedad como un adulto funcional, de repente la misma escena da la impresión de ser terroríficos como un grupo de monstruos emergiendo de una mazmorra o algo por el estilo.

Este niño enfrente de él era un gamberro, seguro, y el tipo detrás de él ni siquiera era de una pandilla local tampoco. Aun así… Aun así, ese tipo al fondo tenía un rostro seriamente aterrador ¡Era súper efectivo!

Huh. Alguien con un corazón débil podría necesitar llamar a una ambulancia inmediatamente después de ver ese aterrador ceño en él. Probablemente.

¡¿Cómo es que esta maldita niña está tonteando con unos chicos tan aterradores?!

—¿Qué demonios se supone que eres? (El delincuente despistado)

—Se supone que soy el oppa de esta niña. (Yi Ji-Hyuk)

—¿Su oppa? (El delincuente)

—Sí. (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ji-Hyuk respondió bastante cortésmente.

—Pero qué demonios. Incluso si eres su hermano o lo que sea, ¿por qué de repente le agarrarías del pelo así? ¿Crees que te sentirías bien si te agarro de repente del pelo ahora? (El delincuente)

—No, no me sentiría bien. (Yi Ji-Hyuk)

El delincuente sonrió burlonamente y agarró el cuello del chándal de Yi Ji-Hyuk.

¿Eh? ¿Las cosas no están yendo demasiado rápido ahora?

—Realmente deberías ir a casa cuando estamos siendo buenos, ¿sabes? O sino, podría tentarme a… (El delincuente)

Con su cuello del chándal siendo agarrado, Yi Ji-Hyuk estaba debatiendo en cómo debería castigar a este pequeño punk, así la historia podría obtener algo de tiempo en pantalla en el boletín informativo de la TV local. Sin embargo, había una persona aquí que ayudó los dilemas de Yi Ji-Hyuk de un solo golpe.

¡POW!

Un puño voló de repente y golpeó el rostro del delincuente.

Yi Ji-Hyuk se preguntó si ese fue otro de los hombres de negro de la KSF, pero se equivocó.

El chico con una expresión aterradora que se mantuvo al margen y no dijo nada hasta ahora, repentinamente noqueó de muerte al delincuente y empezó a pisar al idiota caído como si estuviera amasando una masa particularmente duro.

—¡¡Ahck!! ¡¡Ouch!! ¡¿Pero, por quéeeee?! (El delincuente)

—¡¡Cierra la boca, estúpido!! (El tipo con el rostro aterrador)

Y cuando el tipo con el rostro aterrador terminó su trabajo de convertir al estúpido delincuente en un pedazo de trapo desgastado con sus botas, él redirigió su mirada hacia la dirección de Yi Ji-Hyuk.

— ‘Vaya. Realmente tiene una expresión fea, ¿no es así?’ (Yi Ji-Hyuk)

¡¿No debería usar una máscara mientras camina por ahí para que los niños pequeños no griten y huyan?!

En serio, el rostro del sujeto era tan aterrador que, las madres embarazadas y los ancianos con corazones débiles ni siquiera deberían echarle un vistazo.

Este tipo con el rostro aterrador se le quedó mirando a Yi Ji-Hyuk con todas sus fuerzas, antes de inclinar su cabeza al suelo de repente.

—Por favor acepta mis más sinceras disculpas, señor. (El tipo con el rostro aterrador)

Él inclinó su espalda en 90 grados y, con su muy inapropiado y aterrador rostro suyo, empezó a suplicarle a Yi Ji-Hyuk con una expresión lamentable.

—Todo es mi culpa por no reconocer la situación, señor. Por favor perdónenos, me aseguraré de educar a este idiota apropiadamente al meterle una paliza por los siguientes tres días. Lo juro. (El sujeto con el rostro aterrador)

—¿Huh? (Yi Ji-Hyuk)

¡¿Y de qué está murmurando este tipo ahora?!

—¿Sabes quién soy? (Yi Ji-Hyuk)

—¡Por supuesto, señor!

—¿Seguro que no estás cometiendo un error? (Yi Ji-Hyuk)

—De ninguna manera, señor. Dijiste que eres el hermano mayor de Ye-Won.

—Sí, seguro, dije eso. Pero, uh… (Yi Ji-Hyuk)

Bien, ¿entonces qué pasa con esta situación ahora?

Seguro, si esto fuera Berafe, un montón de personas allí se desmayaban con burbujas formándose en sus bocas cuando me veían, pero aquí en la Tierra, me aseguré de comportarme y atenerme a las leyes. Realmente lo hice, entonces, uh…

—Bien, ¿te conozco de algún lugar? (Yi Ji-Hyuk)

Cuando Yi Ji-Hyuk le preguntó al tipo con el rostro aterrador, el sujeto se estremeció ligeramente antes de responder cautelosamente.

—Hyung-nim, Soy Chang-Sik

—Chang-Sik… Chang-Sik, huh… (Yi Ji-Hyuk)

Y este misterioso Chang-Sik debería ser…

—¡¡Ah!! ¿Eres ese Chang-Sik? (Yi Ji-Hyuk)

Este era el niño que solía acosar mucho a Ye-Won (porque realmente le gustaba) lo cual eventualmente condujo a esa Patada Brasileña en el rostro de parte de Yi Ji-Hyuk que vino al rescate de su hermana menor, y despertarse nervioso en un hospital todos esos años atrás.

Era como que uno de los mejores capítulos en las memorias de Yi Ji-Hyuk estaban siendo releídos otra vez.

—Eres tú, Chang-Sik. Sí, eres Chang-Sik, puedo decirlo más o menos… Pero, Chang-sik, tú… (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ji-Hyuk le echó otra mirada examinadora a todo el cuerpo de Chang-Sik, y con una voz tambaleante, habló.

—Debiste haber sufrido mucho. (Yi Ji-Hyuk)

—¿Eh?

—Digo, en ese entonces, te veías tan honrado y presentable, aun así, ahora… Solo qué clase de sufrimiento y dificultades debiste haber pasado, solo me lo puedo preguntar… (Yi Ji-Hyuk)

—¿Eh?

—Mantente fuerte, niño. Vivir puede ser duro y cruel así. No pierdas la fe, ¿entendido? (Yi Ji-Hyuk)

Choi Chang-Sik se veía como si fuera tratado injustamente de alguna manera mientras respondía malhumoradamente.

—Hyung-nim, no es eso. (Choi Chang-Sik)

—Entonces, ¿por qué te ves tan mal ahora? (Yi Ji-Hyuk)

—Son solo los genes… (Choi Chang-Sik)

—En serio no deberías culpar a tus padres, sabes. (Yi Ji-Hyuk)

—¡No los estoy culpando! (Choi Chang-Sik)

Chang-Sik dejó salir un grito acalorado, antes de percatarse que cometió un error y rápidamente bajó la cabeza.

—En todo caso, en verdad lo siento, señor. Definitivamente duplicaré la educación de este idiota, así que por favor perdónanos solo esta vez. Te lo ruego. (Choi Chang-Sik)

—No, bueno. No es como si fuera un pandillero local o algo así, así que no voy a ir por ahí dándole palizas a las personas solo porque alguien agarró mi cuello de chándal, ¿sabes? No es mucho, en serio… (Yi Ji-Hyuk)

Entonces, Yi Ji-Hyuk inclinó su cabeza ligeramente.

—Pero, ahora que lo pienso, es algo irritante también. (Yi Ji-Hyuk)

—¡¡Ese hijo de p*ta!! (Choi Chang-Sik)

Choi Chang-Sik rápidamente se volteó y corrió hacia el delincuente en el suelo, antes de proceder a pisarlo con dureza otra vez.

Yi Ji-Hyuk escuchó los gritos muy reales de “¡Ahck! ¡Ahck!” retumbando por todo el cielo nocturno como si fuera la música más hermosa en todo el mundo. Entonces, sacó otro cigarrillo.

¡Clic!

Choi Chang-Sik corrió de vuelta más rápido que un rayo y encendió de prisa el cigarrillo de Yi Ji-Hyuk con su encendedor.

—Oye, tú. ¿Fumas también? (Yi Ji-Hyuk)

—Ejeje.

—Podrías conseguir cáncer de pulmón a una joven edad. (Yi Ji-Hyuk)

—Intentaré dejarlo, señor. (Choi Chang-Sik)

—Mm, seguro. Bueno, eso es eso, pero… (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ji-Hyuk miró a su hermana menor Ye-Won, que todavía estaba mirando con un par de muy grandes y encabronados ojos.

—Oye, hombre. Chang-Sik, ¿Fuiste tú el que la dejó acompañarlos? (Yi Ji-Hyuk)

—Bueno, no es 100% correcto decir que la dejé acompañarnos, sino que… Pasamos el tiempo juntos, de vez en cuando, seguro. Solo pasar el rato. (Choi Chang-Sik)

Yi Ji-Hyuk envolvió su brazo alrededor de los hombros de Chang-Sik, que era al menos una buena cabeza más alto que él.

Choi Chang-Sik poseía una cabeza lista en sus hombros, así que rápidamente se encogió ligeramente para igualar la altura.

—Oye, hombre. (Yi Ji-Hyuk)

—¡Sí, señor! (Choi Chang-Sik)

—Realmente no me importa que ustedes chicos tonteen. No, en serio, no me importa. Sin embargo, verás la cosa es que, cuando esta chica llega a casa tarde, este yo aquí termina en un montón de problemas, ¿me entiendes? Mi mamá tiene este pasatiempo de hacer mi vida un infierno viviente, ¿sabes? (Yi Ji-Hyuk)

—Sí, señor. (Choi Chang-Sik)

—Bien, entonces, aquí está mi teléfono, y quiero que guardes tus números de contacto en él.” (Yi Ji-Hyuk)

—¿Mis números? (Choi Chang-Sik)

—Así es, tus números de contacto. (Yi Ji-Hyuk)

Mientras parecía para nada convencido, Choi Chang-Sik aun así guardó sus números de contacto en el teléfono de YI Ji-Hyuk.

Tan pronto como terminó, Yi Ji-Hyuk inmediatamente llamó a ese número.

 Ringgg~

Un rato de tono de llamada después, alguien respondió la llamada.

—¿Hola?

—¿Hola? De casualidad, ¿este es el número de Chang-Sik? (Yi Ji-Hyuk)

—No conozco a ningún Chang-Sik, lo siento.

— Ah, ¿es así? Bueno, para ser honesto, incluso creí que era raro, ¿ves? Con Chang-Sik parado justo aquí y todo. (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ji-Hyuk se volteó para mirar a Choi Chang-Sik con un rostro brillantemente radiante.

Chang-Sik también sonrió torpemente.

—Ja, jaja… (Choi Chang-Sik)

— Jajaja… ¿quieres morir joven? (Yi Ji-Hyuk)

—Por favor, no me mates, señor. (Choi Chang-Sik)

—Intentémoslo de nuevo, ¿quieres? (Yi Ji-Hyuk)

Chio Chang-Sik luchó contra las lágrimas emergentes y guardó los números de contacto reales esta vez. Después de confirmar que eran reales, Yi Ji-Hyuk sonrió brillantemente y habló.

—Oye, Chang-Sik (Yi Ji-Hyuk)

—Sí, por favor hable, hyung-nim (Choi Chang-Sik)

—Cada vez que esta niña tarde en regresar a casa a tiempo, voy a darte una llamada. (Yi Ji-Hyuk)

—… Sí, señor. (Choi Chang-Sik)

—Si crees que puedes escapar, entonces te reto a que des tu mejor esfuerzo. Definitivamente te encontraré. ¡Tal y como siempre lo he hecho! (Yi Ji-Hyuk)

—Pero, tú no has hecho eso… (Choi Chang-Sik)

—¡No importa! (Yi Ji-Hyuk)

Encontrando esta situación de alguna manera injusta, Choi Chang-Sik intentó presentar una queja.

—Paso el tiempo con ella, sí, pero no todo el tiempo, hyung-nim. Me será imposible encontrarla si está pasando el tiempo con otros chicos. (Choi chang-Sik)

—Chang-Sik-ah. Existe esta verdad que este hyung se dio cuenta después de vivir por un tiempo. Verás, una persona no p… (Yi Ji-Hyuk)

—… ¿Una persona no puede vivir mientras solo hace las cosas que quiere?

—Nop.

Yi Ji-Hyuk agitó su cabeza decididamente.

—Una persona no puede vivir mientras solo hace las cosas que es capaz de hacer. Incluso si es aparentemente más allá de tus capacidades, a veces simplemente tienes que hacerlo a pesar de todo, ¡sin importar qué! Tienes que descubrir su ubicación y arrastrarla de vuelta a casa, ¿me entiendes? (Yi Ji-Hyuk)

Mientras tocaba los hombros del desesperado Choi Chang-Sik un par de veces, Yi Ji-Hyuk entonces agarró la mano de Yi Ye-Won y empezó a arrastrarla hacia la dirección de la casa.

—Bueno, te veo luego. (Yi Ji-Hyuk)

—¡Oye! ¡¡Suéltame!! ¡¡Dije, suéltame ahora!! ¡Caminaré para allá por mi cuenta! (Ye-Won)

Choi Chang-Sik se inclinó una vez más mientras Yi Ji-Hyuk se iba.

—¡Tenga un buen viaje de regreso a casa, hyung-nim! (Choi Chang-Sik)

Cuando ya no pudo ver la espalda de Yi Ji-Hyuk, Choi Chang-Sik sacó un cigarrillo y lo metió toscamente en su boca.

—Ja-ah, a la m*erda con esto. (Choi Chang-Sik)

Mientras fumaba furiosamente su cigarrillo, el delincuente de antes se acercó a él cautelosamente, así como también los otros idiotas que se paraban alrededor, preguntándose qué estaba pasando cuando Chang-Sik saltó a salvar el día.

—¿Qué demonios, Chang-Sik? ¿Pero por qué? (El delincuente despistado)

—Estás siendo ruidoso, así que cállate. Acabo de salvar tu culo hoy.

—¿Huh?

—Maldición, ahora que pienso más en ello, tú imbécil, casi termino en mi propio funeral por tu culpa. Jesús, eso estuvo malditamente cerca. (Choi Chang-Sik)

—No tengo ni puta idea de lo que estás diciendo, hombre. (El delincuente)

—Tú, ¿no sabes quién era ese hyung de justo ahora? (Choi Chang-Sik)

—¿Quién? ¿Quieres decir, el oppa de Ye-Won? (El delincuente)

—Sí. (Choi Chang-Sik)

—Claro que no lo sé. (El delincuente)

Choi Chang-Sik gruñó y tocó a su estúpido amigo en sus hombros.

—Déjame darte un pequeño consejo, hombre mío. Cuando veas a ese hyung en el futuro, te aconsejo que empieces a huir antes de que te metas a los 100 metros de radio de él. Ese tipo… No deberías involucrarte con él, ¿entendido? (Choi Chang-Sik)

—¿Pero, por qué? ¿es un usuario de habilidad? ¿pero no he escuchado que el oppa de Ye-Won es un usuario? No, espera un minuto, ni siquiera sabía que tenía un hermano mayor en primer lugar. (El delincuente)

—Un usuario de habilidad, mi culo. Merda, habría sido mejor si él fuera un usuario de habilidad. Esos bstardos son arrestados en el momento en que acosan a civiles después de todo. (Choi Chang-Sik)

—Bien, así que ni siquiera es un usuario de habilidad, ¿entonces por qué? (El delincuente)

—En este mundo, hay incluso personas peores que los usuarios de habilidad, ¿entendiste? Deberías preguntarles a tus propios hermanos mayores de Yi Ji-Hyuk más tarde, ¿entendido? (Choi Chang-Sik)

—¿Su nombre es Yi Ji-Hyuk? Creo que podría haber escuchado ese nombre antes… (El delincuente)

—Lo que sea, lo mejor será que no te involucres con ese tipo, Ja, joder con esto. Estaba relajándome cuando escuché que desapareció, ¡¿Pero por qué demonios tuvo que regresar?! (Choi Chang-Sik)

Chio Chang-Sik escupió repetidamente largos gruñidos. Sintió como si su mente podría partirse en pedazos por solo pensar en ese maldito HDP estando aquí y esperando a arruinar su día cada vez que intentara intentar contactar a Ye-Won en el futuro.

—¿qué están haciendo las parcas? Al no llevarse a personas como él… (Chio Chang-Sik)

Bueno, la verdad era que… Él fue llevado. Pero regresó.

Lamentablemente lo hizo.

Yi Ye-Won siguió gritando a todo pulmón mientras llegaban al frente del apartamento.

—¡¡Dije, suelta mi mano!! (Ye-Won)

—¡¿En serio, realmente perdiste la maldita cabeza?! (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ji-Hyuk lanzó su mano y empezó a apuntarla lleno de enojo.

—¡¿Cuál es tu problema?! ¿Te dije que no vinieras a casa y perdieras el tiempo así? ¿Ah? ¿Para qué te encabronas conmigo? (Yi Ji-Hyuk)

—¡¡Puedo hacer lo que me plazca!! ¡Mantente fuera de esto, perdedor! (Ye-Won)

—¡¿Perdedor?! ¿Pero qué demonios, no digo nada por consideración y tú empiezas a comportarte así ahora? ¿¿Por qué no puedes dirigirte a mí apropiadamente como todos los demás? (Yi Ji-Hyuk)

—¿Por qué debería? ¿Qué, quieres actuar de repente como un oppa después de desaparecer por cinco años? (Ye-Won)

—Aigoo, Ye-Won-ah…

Yi Ji-Hyuk escupió un largo, largo suspiro.

—¿por qué estás tan empeñada en hacer la vida de tu oppa miserable? Nunca fuiste así en ese entonces. ¿solo en dónde fue mal para ti? (Yi Ji-Hyuk)

“¿Qué?” (Ye-Won)

—¡¡Así es!! ¿Qué pasó? ¡quiero saber! (Yi Ji-Hyuk)

Yi Ye-Won exclamó audiblemente como si lo encontrara totalmente ridículo.

—¡¿por qué diablos habría una razón para que saliera mal?! (Ye-Won)

—¿Huh?

—¡Vas por el mal camino, porque simplemente esa es la forma en la que eres! ¿Esto es un drama de la TV? ¡¿Estás filmando una película?! ¿¿Por qué habría que tener una razón? (Ye-Won)

Huh. Ella tiene un punto ahí.

Ella haría de una gran política, ¿no es así? (Monólogo interno de Yi Ji-Hyuk)

—¡¡Es por eso!! ¡¡Déjame sola y deja de molestarme!! ¡Por qué sigues hostigándome! (Ye-Won)

—¡¿Piensas que estoy haciendo esto porque quiero molestarte?! (Yi Ji-Hyuk)

—Entonces, ¿por qué estás haciendo esto? (Ye-Won)

La persona que respondió las preguntas de Yi Ye-Won fue de hecho alguien más.

—Se lo ordené. (Mamá)

Yi Ye-Won no podía evitar temblar de miedo cuando detectó una ominosa aura justo detrás de ella y miró hacia atrás lentamente.

—M-Mamá… (Ye-Won)

¡¡¡SMAAAAASH!!!

“¡¡Kkyaaachk!!” (Ye-Won)

Cuando el “rompe espalda” aterrizó espléndidamente en Yi Ye-Won, ella empezó a menearse, justo como un calamar seco en una parrilla.

Madam Park Seon-Duk simplemente agarró la parte trasera del cuello de la Yi Ye-Won retorciéndose y arrastró a su caprichosa niña dentro del edificio.

—Hablemos dentro ya que estamos incomodando a los vecinos. (Mamá)

—¡Mamá, mamá! ¡¡No es lo que piensas!! (Ye-Won)

—¡¡Cierra tu bocota, maldita niña!! (mamá)

Yi Ji-Hyuk también temblaba del miedo mientras veía esta escena desarrollarse.

—Mamá es incluso más aterradora que un señor demonio… (Yi Ji-Hyuk)

Él podía entender ligeramente cómo su hermana menor resultó de esa forma. Más o menos.

Yi Ji-Hyuk repentinamente recordó lo que choi Chang-Sik dijo antes.

… Solo son los genes…

No, será mejor que no lo sea.

Nunca debe serlo.

Espero…


Notas:

0-Gif: Es un quimico extraido de los picantes, causa ardor al tacto


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