Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 04 – Capítulo 09


Capítulo 09 – Retrato

 

Después, Jinshi decidió irse luego de cenar.

 

Por supuesto, como la farmacia era muy pequeña, preparó un cuarto de huéspedes que no estaba siendo usado.

 

No hace falta decir que Maomao le sirvió las sobras de langostas hervidas. Por supuesto, ella no planeaba forzarlo a comerlas. No se lo tomaba en serio, sólo era una pequeña broma.

 

Quería quitarle el plato de inmediato cuando Jinshi mostrara incluso un poco de desagrado. La madam también la miraba como si quisiera decir algo.

 

No obstante-.

 

Aunque vaciló por un instante, Jinshi se metió en la boca las langostas que Maomao le presento en broma.

 

El propio rostro de Maomao se contorsionó reflexivamente.

 

Vio a Jinshi masticar las langostas con las cejas arrugadas, y sintió que estaba mirando algo que no debería estar viendo.

Todos a su alrededor e veían igual. En general, tenían expresiones como si un rayo hubiera caído a sus espaldas.

 

Las manos de Gaoshun temblaban.

 

La kamuro, que trajo la cena, estaba al borde de las lágrimas, como si su muñeca favorita hubiese sido manchada de barro.

 

Chou’u, que vino a recoger en la cena, se puso rígido. “Esto no es bueno”, dijo, meneando la cabeza.

 

Incluso el rostro de la mada se entumeció.

 

Jinshi ignoró todas esas caras. Masticó y tragó. Su expresión seguía siendo espantosa pero miró a Maomao como si quisiera decirle algo.

 

“Congee”.

 

“Ah, sí.”

 

Ella le presentó el tazón de congee, pero Jinshi no hizo ningún movimiento para tomarlo. Alternó su mirada entre el congee y Maomao.

 

(¿Se va a enfriar?)

 

¿Qué es lo que quiere decir? Maomao tomo la cuchara de sopa. ¿No estaba satisfecho con los ingredientes? Tomó el congee y lo examinó.

Cuando lo hizo, Jinshi se adelantó para morderlo.

 

“…”

 

No eres un bebé.

 

Ella volvió a tomar el congee con la cuchara de sopa, y él se acercó de nuevo. Como iba a derramarse, ella lo llevó a su boca.

 

Tomó el congee.

 

Maomao entrecerró los ojos mientras recogía la langosta con un par de palillos esta vez.

Aunque Jinshi volvió a arrugar el rostro, se lo comió.

 

Oyó el Eek, de Gaoshun.

 

Cuando pensó que hubo un ruido sordo, la kamuro se agachó en el suelo con lágrimas cayendo por sus mejillas. Chou’u la estaba calmando.

 

¿Fue realmente una escena tan impactante? Pensó Maomao. Podría ser un fuerte estímulo para los niños. (EZ: XD)

 

“Pecas, la voy a sacar un rato. Además, Niichan, hazte responsable de lo que hiciste”.

 

“…”

 

Jinshi masticó y se tragó la langosta con todas sus fuerzas. No se veía delicioso sin importar lo que pasara. Aun así, se las comió.

 

Chou’u se fue con la kamuro llorando.

 

(Hice algo malo, ¿huh?)

 

Con el aspecto de Jinshi, intentaron no mostrar su rostro todo lo posible, incluso en el Rokushoukan. Como las cortesanas no quieren hacer su trabajo, la madam no quiere que lo vean.

 

Y por eso, la kamuro que llevaba las comidas era una chica cuya boca no funciona. Parecía ser una niña que fue vendida después de haber sido abusada por sus padres; su garganta fue destrozada por lo que no puede hablar. Tenía una personalidad considerablemente tímida, pero trabajaba sin descanso para volver a casa.

 

Chou’u, que tenía el carácter de jefe de los niños, a menudo protegía a esta tímida kamuro de una forma u otra. “Porque es una seguidora”, insistió, pero ¿qué les parece?

 

Jinshi que terminó de tragarse las langostas volvió a mirar a Maomao.

 

(OK OK.)

 

Maomao volvió a llevar la cuchara a la boca de Jinshi. (EZ: Pobre Jinshi como sufre por esta chica XD)

 

 

 

 

 

 

 

“Oye, Pecas”.

 

Chou’u, que terminó de cuidar a la kamuro cuando Jinshi se fue, apareció. Por alguna razón, estaba sosteniendo un pincel y papel.

 

“¿Qué pasa con ese papel?”

 

“Sí, la abuela me lo dio”.

 

“¿La bruja tacaña te lo dio?”

 

Esa madam que siempre se denomina como ahorrativa. Ella no pensaría que la bruja fácilmente daría artículos de alta calidad como el papel.

 

“Pero ella me lo dio, así que debería estar bien. Siéntate ahí, a un lado”.

 

“Por qué.”

 

En cuanto a Maomao, como era tarde para la cena, quería volver rápidamente a limpiar la farmacia. Y aún así, el mocoso estaba aquí hablando de obstinación.

 

Justo cuando ella iba a echarlo por ser una molestia, oyó una voz ronca detrás de él.

 

“Vamos, escucha a Chou’u. Que duerma aquí hoy. ¿No sería difícil encender una fogata después de regresar? También prepararé ropa de dormir.”

 

“Abuela, ¿qué pasa? ¿Te volviste extraña después de ver algo extraño?”

 

En respuesta a la amable bruja, su lengua se resbaló sin querer. La bruja bajó usu puño con una velocidad que era impensable para la bruja. Esta bruja de mierda, aunque más vieja, era más alta que Maomao, por lo que su falta de fuerza fue hasta el punto de hacerla querer retorcerse por reflejo.

 

“Está bien. Puse el futón en la habitación anterior. Toma un baño antes de dormir. Todavía debe estar caliente.”

 

(Qué sospechoso.)

 

Mientras pensaba que, ya que estaba en ello, entró en la habitación. Mientras Chou’u extendía el papel, la madam también preparó diligentemente la tinta.

 

(Demasiado sospechoso.)

 

Por alguna razón, Pairin-neechan y Joga-neechan también estaban presentes como curiosos espectadoras. Parecía que estaban moliendo té hoy. Las otras cortesanas tenían clientes.

 

“Abuela, ¿está bien no mirar la varita de incienso?”

 

“Se lo dejé a Ukyou. Lo hará adecuadamente.”

 

A pesar de tener trabajo, ¿por qué están aquí reunidos?, cuando ella se preguntó eso, Chou’u que terminó de preparar el pincel miró a Maomao.

 

“¿Qué?”

 

“Pecas, dime cuál es tu tipo”.

 

“Haah?”

 

¿De qué hablaba? Es estúpido, así que cogió la ropa de dormir de la cesta y se preparó para su baño. Pero la madam la tiró de las mangas y la detuvo.

 

“Vamos, sé seria”.

 

“Maomao, no es bueno desobedecer a la abuela-“

 

Incluso Pairin se lo dijo.

 

Joga estaba fumando en pipa con una expresión distante. Es el momento en que los huéspedes van y vienen, pero como esta habitación era una habitación privada para personas que no quieren que los demás lo sepan, casi nadie viene aquí. Y por eso, incluso si era un poco maleducada, la bruja no se quejará.

 

“Por ahora, ¿cuál es su preferencia? ¿Altura? con músculos?”

 

(Qué dolor.)

 

“Más que alto, es mejor no ser demasiado grande.”

 

“Hmhm.”

 

Es mejor responder obedientemente – Maomao se sentó en el cojín de mala gana. Como hace frío, metió los pies en el futón.

 

“En lugar de ser delgado, es mejor que sea regordete.”

 

Para la pequeña Maomao, la altura es dolorosa para su cuello.

Si es delgado, parecerá que no le están dando de comer, así que sería problemático.

 

“¿Pelo facial?”

 

“Está bien si tiene, pero no gracias por los que tienen mucho.”

 

Se dice que era varonil, pero hablando de qué lado, la suciedad es más fuerte. Por lo general, cuando ve a esos tipos que no se asean, se enoja cuando se les pega el arroz.

 

“¿Entonces el rostro?”

 

“En lugar de agudo, alguien suave es mejor.”

 

Los ojos de zorro no eran buenos. Realmente sería lo peor.

 

“¿Debería colgarle las cejas?”

 

“Sí, te dejaré eso a ti.”

 

“Hmmm, ¿entonces algo así?”

 

Chou’u agitó el papel que dibujó.

 

“Oh, Dios mío, es un poco sencillo.”

 

Pairin, que prefería hombres musculosos y guapos, dijo eso.

 

“Es una cara que parece ingenua huh.”

 

La madam tampoco tuvo una evaluación muy buena.

 

“¿Qué diablos es esto? Rechazado”.

 

Fue Joga quien le cortó completamente. Esta cortesana, una de las Tres Princesas, a pesar de ser una cortesana, tenía una personalidad difícil y odiaba a los hombres. La mayoría de los hombres fueron rechazados.

 

Y entonces Maomao también puso sus ojos en él retrato.

 

“….”

 

“¿Qué pasa?”

 

La madam le preguntó a Maomao que no tenía palabras.

“No, es porque se parece mucho a alguien”.

 

“Eeehh, Maomao, no me digas, tienes un caballero que te gusta—“

 

Como respuesta a Pairin, que estaba de buen humor, la expresión de la madam no era alegre.

 

Ella ciertamente no lo odiaba.

 

“¿Qué clase de hombre es?”

 

“No, solía ser un hombre.”

 

Como es un eunuco…

 

El hombre que se veía exactamente como el medico Charlatán fue dibujado ahí.

 

 

 

 

Después de la respuesta anticlimática, todos salieron rápidamente de la habitación.

 

“Quéeeee, aburrido.”

 

Pairin, que floreció/creció con historias de amor, perdió el interés y fue la primera en irse. Miró a Maomao, pero no lo noté.

 

La madam también se fue con una expresión de aburrimiento y Chou’u se fue a bañar.

 

Quien quedaba era Joga, que estaba fumando la pipa.

 

Joga abrió suavemente la ventana. El viento frío soplaba desde el hueco abierto. La media luna y estrellas dispersas en el cielo que parecían disueltas en tinta se veían, desde ahí se pueden ver las ventanas que proyectan las sombras de hombres y mujeres.

 

También esta noche, en este burdel, un gran número de amores nace y desaparece con el amanecer.

 

Mientras exhalaba humo de tabaco, Joga miró a Maomao.

 

“Estoy a favor. A la gente le gustan los hombres, no sabemos cuándo cambiarán de opinión. Es más con los hombres que poseen poder.”

 

Joga dejó la pipa. Sus acciones eran lánguidas pero hermosas. La más joven de las Tres Princesas fue valorada por los invitados por su cultura de mujer talentosa. Si te aferras a las palabras de Joga, hasta se dice que puedes pasar los exámenes civiles.

 

“No me molestaré en detenerte si tienes una personalidad como Pairin-nee. Pairin-nee también es impaciente, pero quiero que entiendan que sus personalidades son diferentes. Maomao, tú sabes mejor que yo cuál de las dos eres”.

 

Ella entendió lo que estaba diciendo.

 

Lo más probable es que se tratara de eso.

 

“No hay ningún personaje/humano cuyo corazón no cambie. Si estás aquí, sabrás lo que es el odio. ¿Cuál es el punto de creer?”

 

Joga recogió la pipa otra vez y silenciosamente descartó las cenizas que había dentro. Luego lo rellenó con hojas de tabaco y la encendió con el brasero.

 

El humo blanco la envolvió.

 

“Después de todo, soy una prostituta, y tú eres la hija de una.”

 

Esa es la realidad.

 

Maomao miró las cenizas que caían sobre el brasero y tenso un poco sus cejas.

 

“Neechan, ¿no estás fumando demasiado?”

 

“Está bien de vez en cuando. Los funcionarios civiles de cara honesta odian a las mujeres que fuman”.

 

Déjame hacer lo que quiera cuando no hay invitados alrededor, al menos – Joga sopló humo hacia el cielo.


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