El hombre elegido por los Dioses — Capítulo 5


Este será nuestro último capítulo del día. El jueves subiremos el capítulo 7, y de ahí han de esperar hasta el martes para la próxima actualización. Si van a la sección de horarios, podrán ver los días en que salen los capítulos de esta novela.

Que disfruten.


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La diferencia de sentido común

 

«Perspectiva de Ryôma».

 

… ¿Qué pasa? Por alguna razón, después de responder a su pregunta, todos —en especial la familia Jamil— me miraron con ojos aterradores.

¿Hice algo malo?

—Magnífico —exclamó Reinbach.

¿Ah? ¿Cómo que magnífico?

—¡Increíble, Ryôma-kun! ¡Has resuelto un misterio que ha estado atormentado a los domadores de monstruos durante años!

—¿¡…!?

¿Qué le pasa a esta gente? Se pusieron muy emocionados, y por alguna razón les brillan los ojos… ¡Esto es realmente aterrador!

—Señora, Reinbach-sama, por favor, cálmense. Están asustando a Ryôma-sama.

—¡Ah! Perdón por eso, cariño. No era mi intención asustarte.

—Perdona. Me emocioné un poco.

—Está bien…

—Permíteme explicar por qué están tan emocionados. La explicación que acabas de darnos acerca del porqué los domadores de monstruos no pueden domar a un slime grande resulta ser uno de los misterios que ha estado atormentado a los domadores de monstruos —detalló Reinhart—. Los slimes grandes no son fuertes, pero son difíciles de combatir, así que hubo mucha gente que trató de domar uno. De hecho, todavía hay gente que lo intenta de vez en cuando, pero, por supuesto, nadie ha tenido éxito.

—Por orgullo, muchos domadores de monstruos trataron de descubrir la razón que impedía que el contrato funcionara, mas no pudieron obtener ningún resultado. Al final, sus laboratorios de investigación fueron cerrados, y aunque todavía hay quienes lo investigan hasta el día de hoy, nadie ha logrado tener éxito… Al menos, hasta que llegaste tú, eso es —añadió Reinbach.

Vaya… Esto inesperadamente se ha tornado en un desmadre. ¹

—~Mu~, qué reacción tan vaga… Déjame ponerlo de esta manera. La investigación sobre los slimes grandes se ha estado llevado a cabo desde hace aproximadamente el mismo día en que el arte de domar monstruos se extendió por todo el mundo —explicó Elize—. Es un misterio irresoluble tan irresoluble que la gente no espera que nadie obtenga resultados. De hecho, es tratado por los laboratorios de investigación como una pérdida de tiempo. Y, sin embargo, ese misterio supuestamente irresoluble que ha hecho que muchos investigadores se rinda, ¡tú lo has resuelto! ¿¡Sigues pudiendo mantenerte calmado al saber esto!?

Estás bromeando, ¿verdad? Fue sólo una coincidencia. Maldición, esto parece problemático. ¿Qué hacer…?

—¿Qué hago?

—¡Deja un registro en el gremio de domadores y anuncia tus hallazgos!

Ah, conque tenían una organización que reunía información sobre este tipo de cosas. A juzgar por las reacciones de estas personas, parece que llamaré mucho la atención si lo anuncio. Oh, pero esta podría ser una buena oportunidad para dejar el bosque…

—… Al pueblo, ¿eh?

Cuando esas palabras salieron de mi boca, la gente de la Familia Jamil y los sirvientes reaccionaron.

—Oh, perdón. Me olvidé de que odias los poblados…

—No te forzaremos a registrar y anunciar tus hallazgos, pero este es uno jodidamente grande, chico. Lo digo sólo para que lo tengas claro.

—Yo… entiendo. Ah…

Después de que los slimes se funcionaran y entrasen, el camino finalmente era viable.

—En todo… caso, entremos.

Hay bestias merodeando afuera, no hará ningún bien quedarse aquí por más tiempo.

Los invité a entrar, y luego me fui a preparar té negro para todos. El té negro que tenía fue saqueado por los bandidos que me atacaron en el pasado. Tenían muchos de la misma marca, así que muy posiblemente eran artículos robados. Me percaté de esto esa vez cuando estaba buscando una lanza para dársela a Hyuzu-san.

No lo sabía, ya que me había olvidado de las cosas de los bandidos. No necesitaba dinero y no me gustan los objetos robados, así que los dejé a un lado, pero… Si hubiera sabido que había té entre los botines, los habría sacado antes.

De todos modos, cogí las hojas de té más bonitas. No parecen haber expirado todavía, así que debería estar bien. El único problema eran las tazas y las sillas. No tenía suficiente para doce personas, así que tuve que hacer algunas con magia de tierra.

Hice el té con los ingredientes que me dieron hace dos días. Un ingrediente era la miel que obtenía de un nido de abejas, y el otro era un jengibre que trataba con jarabe de limón. Eran todo lo que tenía para sustituir el azúcar, así que espero que a los invitados les gusten.

—Perdón por… mantenerlos esperando. Sírvanse un poco de… té negro, si gustan.

—Oh, vaya. Gracias.

—Tiene buen aroma.

—Hmm… Parece que tienes unas buenas hojas de té.

—Las saqué de los bandidos… que me atacaron. Tengo muchas… de ellas.

—Ya veo… Son buenas.

—En efecto.

—También has conseguido sacar el aroma de las hojas de té. Ryôma-sama, ¿dónde aprendió a hacer té?

«De otro mundo» no es algo que puedo decir, obviamente.

—La abuela… me enseñó.

Abuelos = Omnipotentes.

Se lo debo a los dioses. Si tuviera que inventarme una mentira por mi cuenta, seguramente se darían cuenta de ello. En mi vida pasada me solían llamar “idiota honesto”; no es que esté de acuerdo con ellos. De todos modos, como todo lo que estoy haciendo ahora es usar el montaje que los dioses me prepararon de antemano —uno que hicieron convocando las almas de mis abuelos para pedirles permiso—, no siento que estoy mintiendo en absoluto. Estoy muy agradecido por ello.

—Hay más… miel… si gustan…

—Gracias. —Elize se mostró alegre ante la oferta.

—Déjame también tomar un poco. La miel es un lujo, así que poder probarla es una ocasión muy rara.

—¡Espera un momento, Hyuzu-san!

—Conseguí la miel de un… nido de abejas hace dos días. Es gratis, de todos modos, así que… Camil-san, toma un poco, por favor.

—¿Eh? ¿De veras? En ese caso, probaré un poco.

—Je, ¿ves que no eres muy distinto a mí?

Circa ese instante, la señorita de la familia Jamil —Elialia, creo recordar— pareció percatarse de algo mientras bebía su té.

—¿Oh? Pareciera que no es sólo miel. Hay algo más en la mezcla.

El mayordomo fue inmediatamente a comprobarlo.

Me pregunto si no les gusta el jegibe (jengibre) y el lamón (fruta parecida al limón). ²

—Siento el sabor del jugo de lamón. Es un sabor refrescante, pero creo que se me escapa algo.

Afortunadamente, parece que ellos no creen que se trate de veneno.

Me resolví a revelarles el misterio. A fin de cuentas, no era como si hubiera metido veneno o algo así.

—También agregué… raíz de jegibe.

—Oh, así que esto es jegibe. Pensé que sólo era un vegetal salado ¿Quién hubiera pensado que se podía usar de esta manera para resaltar el sabor? —comentó Elialia.

—… El Jegibe puede usarse al cocinar… es capaz de remover el hedor… de la carne y el pescado…

—Es bueno saberlo. Gracias, Ryôma-sama. Se lo haré saber al jefe de cocina tan pronto como regresemos —dice el mayordomo.

—De nada.

—Ahora bien, antes de que se me olvide, hemos venido aquí para para agradecerle por tu ayuda la última vez. Por favor, acepta nuestros regalos. Sebasu.

—Sí, Reinhart-sama. «Caja de Objetos».

Cuando Reinhart-san mencionó los regalos, el mayordomo que estaba detrás de él se puso de pie, y conjuró un hechizo. De pronto, un círculo vacío apareció de la nada. El mayordomo, Sebasu, extendió su mano hacia dentro, y sacó algo.

«Caja de Objetos».

Como su nombre indica, es un hechizo de tipo dimensional que crea una nueva dimensión en la que almacenar artículos. Es un hechizo difícil, pero también uno de los fundamentos de la magia dimensional. Yo también puedo usarlo, pero no puedo guardar muchos artículos.

En el escritorio frente a mí, sobre el cual había un cubo lleno de frutas, cayeron incontables rollos de papel y tela.

—Son… bastantes.

—No sabía qué te complacería, así que traje varias cosas. Acéptalos, por favor —dijo Reinhard mientras abría los rollos.

Dentro de ellos se conservaban alimentos, ropa, utensilios de escritura, piedras de maná para la iluminación, relojes que se movían mediante maná… todo tipo de cosas, todas y cada una de las cuales eran cosas prácticas de las que mi casa carecía.

Parece que se tomó su tiempo considerando lo que le faltaba a mi casa.

—Sólo le eché un vistazo a la ropa así que pruébatela primero. Si alguna es demasiado grande… Arone, Lilian.

—Sí —respondieron al unísono.

—Puedes pedirles a estas dos que te ayuden —continuó Reinhart.

Me estaba preguntando por qué traerían a sus sirvientas a un lugar como este. Pues resulta que están aquí para asegurarse de que la ropa me quede bien.

Me sentí un poco mal al respecto, pero afortunadamente la ropa no necesitaba casi ningún cambio.

Debería agradecerles.

—Muchas gracias. Trajiste… mucho.

—Ni lo menciones. No son tan caros y, además, también tenemos algo que hacer por aquí.

—… ¿Algo que hacer?

—¿Recuerdas esa vez que dije que somos una familia de domadores de monstruos? Mi hija, Elia, ha estado estudiando todo este tiempo. Ahora que es mayor de edad, necesita domar a su primero monstruo: un slime.

Su primer monstruo, ¿eh? Como mencionó «edad», ha de significar que a ella no se le había dado permiso hasta ahora. Bueno, los monstruos están vivos, así que ella tendría que ocuparse de eso y también es un poco peligroso. Es natural que sus padres no se lo permitieran hasta que tuviese la edad suficiente.

—Felicidades.

Cuando dije eso, la señorita que seguía bebiendo té me dijo—: «Gracias» —con una sonrisa.

Como aún no ha domesticado a su primer monstruo, será mejor que le dé una mano.

—Llevamos un buen tiempo buscando, pero aún no hemos encontrado ni un solo slime.

—Los slimes también son monstruos, son seres vivos. Hay veces en que no puedes encontrar uno.

—… Entonces… ¿qué tal aquí?

Me levanté, y señalé un punto en el mapa del bosque en la pared.

—El río. Debería haber bastantes… slimes allí.

Es un río que no está muy lejos de la casa. De ahí consigo agua, así como también lo hacen los slimes salvajes.

Si buscan por esa zona, seguro podrán encontrar un puñado.

Para que conste, cuando fui a buscar agua una vez, conseguí atrapar a catorce slimes. Por supuesto, es un suceso irrepetible.

Cuando dije eso, el rostro de la señorita resplandeció y, después de pedir permiso a sus padres, me preguntó—: ¿Puedo llamarte Ryôma-san?

—Por supuesto.

—Entonces… Ryôma-san. Si no es mucho problema, ¿podrías enseñarme cuál slime escoger?

—¿Cuál… escoger?

—Sí. Sólo necesito un slime, pero probablemente hay muchos allá afuera. No estoy muy segura de cuál debería domar.

Ah, conque a eso se refería. Aunque… no hay slimes malos o buenos.

—En ese caso… Deberías elegir tu slime… de acuerdo con el tipo en el que quieres que evolucione. Aunque eso tomará… mucho tiempo… Si buscas fuerza, sería preferible buscar… un monstruo diferente. Si no tienes ganas de criar el… slime por mucho tiempo, no tienes que darle muchas vueltas… ¿Aun así quieres un… slime?

—Sí. Será mi primer monstruo, así que pretendo atesorarlo para siempre.

Qué cara tan pura. Bueno, si es ella, seguramente lo atesorará. Debería ayudarla.

¿Hm? ¿Por qué creo que lo atesoraría si es ella?

Creo que nunca había pensado así.

¿Es una broma? ¿Será que podría sentir interés por ella? ¿Un tipo con la mentalidad de un señor de más de cuarenta años como yo?

Espera. Será mejor no darle muchas vueltas.

—Um… ¿No será posible?

No me importaría enseñarle, pero la forma de hablar que tengo es un dolor en el culo. Sería genial si pudiera hablar más fluido.

—Si estás bien conmigo, vale, pero… sólo se puede elegir tres… tipos, de momento.

—¿Por qué sólo tres?

—Una de las condiciones de la evolución es… desconocida, la otra… será difícil ya que no tengo suficiente comida, y la siguiente… no le queda bien a las mujeres… Aunque esa última sería, en realidad, la que mejores habilidades da…

—¿Puedo hablar un momento? —interrumpió la señora de la Casa Jamil mientras hablaba con la señorita. Tenía una mirada seria en su rostro.

—Madre, estoy hablando con Ryôma-san. Esto es importante para mi primer contrato, así que por favor no interfieras.

—Lo sé, pero hay algo que me preocupa. Ryôma-kun, no estoy segura si escuché mal, pero ¿podría ser que sabes sobre las condiciones de evolución de los slimes?

—Más o menos.

«Como pensaba», murmuró la señora, y entonces se volvió hacia Reinhart-san, quien rápidamente meneo la cabeza.

(¡No me había enterado de esto!)

(¡Yo sólo había escuchado que él estaba investigando!)

Bueno, eso es lo que probablemente estaban diciendo al apreciar sus gestos.

—¿Podría ser que este… es otro misterio similar al del… slime grande?

—Sí. Los slimes se pueden encontrar en cualquier parte, pero nadie sabe nada sobre ellos. Deberías tener más cuidadoso sobre a quién le enseñas esas condiciones.

Creí que era algo obvio.

Pero claro, incluso Japón tiene su propia ración de misterios.

Si alguna vez se me presenta la oportunidad, me gustaría hablar con los que investigan a los slimes.

Pero eso está para el futuro. Primero necesito averiguar qué hacer con el presente.

 

 

Notas:

1– Esto lo pondré por elección mía. Creo que es más… apta que poner “locura” o similares.

2– En inglés «jejibe» salía como «jija» debido al parentesco —deduzco yo— que tiene con la pronunciación de «ginger». Con esto en mente, hice que el nombre tuviese algo de semejanza con «jengibre».


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5 comentarios

  1. Muchas gracias por el capítulo, había olvidado k Ryôma carece del sentido común de la humanidad de este mundo, ha sido una suerte k la familia Jamil fuera quien lo encontrará y le enseñe esto.
    Eso y la protección k los Dioses le han dejado.
    Saludos

    Le gusta a 1 persona

  2. Esta novela la queria leer :3 mas cuando andaba pendiente del manga (aunque el prota me parece medio pussy)(espero que se arregle)…

    Espero que hayas agarrado el rework :V

    Me gusta

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