Súper Gen Divino – Capítulo 384: El Destino(I) y ¿Maestro de Qigong?(II)


Quinto Capítulo Semanal

Algunos os estaréis preguntando por que es tan raro el titulo de este capítulo….¡Es un capítulo Doble!

Bueno en verdad los traductores cometieron un error en el capítulo anterior donde a parte del texto del capítulo 383 pusieron el capítulo 384 completo, y luego siguieron con el capítulo 384 con el texto del capítulo 385, error que no subsanaron.

Podría haber arreglado esto pero significaría ir con una numeración distinta lo que podría causar confusión a los lectores y a mí, así que he preferido poneros los dos capítulos como el 384.

Además, ya que los héroes(lectores) ya no vienen a robarme(patrocinar) mis tesoros(capítulos) algo tendré que hacer para no aburrirme…

¡Disfrútenlo!

Capítulo 384(I) – El destino.

Han Sen no sabía cuánto de lo que Zhu Ting le había dicho era real. Aunque había aprendido mucho, Han Sen ahora tenía aún más preguntas.

La segunda noche después de que Zhu Ting le dijera esas palabras a Han Sen, Zhu Ting fue atado con cuerdas especiales y logró huir. La persona que estaba a cargo de vigilarlo murió en el acto con toda la piel negra. Obviamente, el guardia fue envenenado.

Zhu Ting estaba cerca del resto del grupo, pero nadie escuchó nada. El guardia tampoco hizo ningún movimiento ni sonido. Yang Yongcheng sólo encontró su cuerpo cuando le tocó vigilar a Zhu Ting.

“¡Maldita sea!” La cara de Yang Yongcheng se puso seria.

Han Sen también frunció el ceño. También había estado subestimando a Zhu Ting. Con tal creencia, Zhu Ting podría haberse ido la primera noche. Sin embargo, deliberadamente esperó hasta que le dijo esas palabras a Han Sen.

Cuando regresaron al Refugio La Fe, Ning Yue ya había llegado allí. Cuando Yang Yongcheng le contó a Ning Yue lo que había pasado, Ning Yue solo sonrió y agradeció a Han Sen por salvar a sus hombres. Ning Yue también le dijo a Han Sen que se habían completado todos los procedimientos para que Han Yan fuera admitida en una escuela de élite.

Entonces Ning Yue lo preparo todo y se marcharon otra vez al bosque primitivo. Durante el proceso, no mencionó nada sobre la daga del Lobo Maldito. Tampoco preguntó de qué criatura era el espíritu de la bestia.

Era como si Ning Yue no tuviera ningún interés en la daga y solo quisiera que Han Sen matase a la criatura con ellos.

Han Sen admiraba la paciencia de Ning Yue, no importaba si Ning realmente no tenía interés en la daga o simplemente estaba fingiendo. Tal paciencia era una cualidad rara. Gente como Ning Yue siempre lanzaba un ataque mortal de la forma más inesperada.

Esta vez, el grupo que partió hacia el bosque primitivo era aún más pequeño que la última vez. Incluyendo a Ning Yue y Han Sen, sólo eran cinco. Dos de los cinco eran nuevos, así que Han Sen sólo conocía a Yang Yongcheng y Ning Yue.

Las tres personas habían llegado al límite de sus puntos genéticos divinos. Antes de partir, todos ellos finalizaron su evolución en la piscina de evolución en el refugio y se convirtieron en evolucionados.

Parece que Ning Yue quería matar a la criatura. Han Sen estaba calculando lo que debía hacer.

No había forma de que ayudase a Ning Yue a matar a la criatura. Incluso si Han Sen podía asegurarse de que fuera él quien hacía el último golpe, seguía siendo reacio a dejar que nadie viera la esencia vital.

“Los cuerpos de las súper criaturas desaparecerían, excepto el Rugidor Dorado que murió de forma natural. Si pudiera permanecer lejos del resto del grupo, dar el último golpe y tomar la esencia vital sin que ellos lo vieran, no sabrían de la existencia de la esencia vital, pero sólo se preguntarían dónde estaba el cuerpo.” Planeó Han Sen.

Los Nings podían ser amigos o enemigos. Han Sen no les ayudaría, ya que seguían siendo el principal sospechoso de la muerte del padre de Han Sen.

Como Ning Yue no tenía la mejor salud, tosía mucho incluso montando en una montura, por lo que el grupo era mucho más lento que la última vez.

Cuando estaban en un descanso, Han Sen se centró en los espíritus de las bestias que había ganado.

Entre todos sus espíritus de las bestias, solo había una que no sabía usar, que era el Caballero Escarabajo.

Han Sen no encontró ninguna información sobre las espíritus de las bestias doppelgänger dondequiera que mirara.

Era seguro un espíritu de la bestia extraño. Sin embargo, Han Sen no sabía cómo usarlo, lo que lo tenía perplejo.

Han Sen lo había intentado de muchas maneras, pero el caballero escarabajo nunca aparecía.

“¿Doppelgänger? ¿Cómo funciona el sistema? ¿Quizás vivirá en mi nombre cuando yo muera? O, ¿puede hacer algo por mí como un doble de acrobacia? Mirando al Caballero Escarabajo en su mente”, Pensó Han Sen.

Mientras Han Sen estaba pensando, fue al arroyo a buscar agua. Mirando su reflejo en el agua, se acordó de algo.

Cuando luchaba contra el Caballero Escarabajo, éste iba constantemente al lago. No parecía que la criatura se estuviera bañando, ya que el lago era tan poco profundo que sólo sus pies se mojaban mientras cabalgaba sobre su montura.

“Doppelgänger… Lago…. ¿Tal vez el Caballero Escarabajo no iba al lago por el agua, sino por el reflejo?” Con este pensamiento, el corazón de Han Sen dio un salto.

“¡Maldita sea! Esto es demasiado sencillo, pero nunca se me ocurrió en tanto tiempo. He sido tan estúpido.” Casi gritó Han Sen, mirando su reflejo en el agua.

Quería poner a prueba sus especulaciones de inmediato, pero el resto del grupo aún estaba cerca. Han Sen tuvo que calmarse, regresar al campamento y comenzar a hervir el agua.

Mientras el agua hervía, Han Sen estaba inmerso profundamente en su pensamiento, preguntándose sobre el Caballero Escarabajo.

“Si lo que creo es correcto, entonces podre resolver el problema de la identidad de Dollar. Antes de ir la segunda zona de El Santuario de Dios, los espíritus de las bestias propiedad de Dollar podrían ser entregadas a mí en público. Nadie volvería a conjeturar que soy Dollar.” Han Sen pensó para sí mismo.

“Han Sen, no hay necesidad de estar nervioso. Los otros tipos distraerían a la criatura y se asegurarían de que estés a salvo. Todo lo que tienes que hacer es lanzar el ataque mortal en el momento adecuado. Te garantizo con mi vida que mientras nosotros cuatro estemos vivos, la criatura nunca podrá hacerte daño.” Dijo Ning Yue a Han Sen con una sonrisa, pensando que Han Sen estaba distraído porque le tenía miedo a la criatura.

“Muchas gracias, Señor Ning.” Han Sen no quería explicarlo.

“Llámame Ning Yue, por favor.” Dijo Ning Yue y empezó a toser de nuevo. Se cubrió la boca con un pañuelo y dijo, “Han Sen, ¿crees en el destino?”

“Un poco.” Como una persona normal, Han Sen tenía respeto al destino, pero no creía completamente en él.

“Tal vez no lo creas, pero creí que seríamos amigos la primera vez que te vi.” Ning Yue sonrió y dijo. “Mi bisabuelo tenía un buen amigo cuyo apellido también era Han. Ese amigo salvó la vida de mi bisabuelo. Tal vez podamos ser amigos así también, y esta vez, permíteme salvarte.”

Han Sen estaba aturdido. De repente, un millón de pensamientos se le ocurrieron.

 


 

Capítulo 384(II) – ¿Maestro de Qigong?

Han Sen no creía de que Ning Yue no hubiera investigado sus orígenes. O el bisabuelo de Han Sen era amigo de los Nings, o la muerte del padre de Han Sen tenía algo que ver con el Grupo Starry, el comportamiento de Ning Yue era extraño.

“¿Cuál era el nombre del amigo? Tal vez sea de mi familia.” Dijo Han Sen con una sonrisa.

“Han Jingzhi.” Respondió Ning Yue sin dudarlo.

“Qué coincidencia. El nombre de mi bisabuelo también era Han Jingzhi. No serían la misma persona, ¿verdad?” Preguntó Han Sen sin rodeos. Debería ser fácil para Ning Yue encontrar esa información, por lo que no había necesidad de esconderse.

Ning Yue dijo con voz tranquila, “No pueden ser la misma persona. El amigo de mi bisabuelo era mucho mayor que tu bisabuelo, y nunca se casó.”

Han Sen estaba confundido por la respuesta de Ning Yue, y luego entendió lo que estaba mal en la declaración de Zhu Ting.

Su bisabuelo Han Jingzhi ni siquiera había nacido cuando se descubrió El Santuario de Dios.

Sin embargo, si el bisabuelo de Han Sen no era el amigo del que hablaba Ning Yue, ¿por qué tenía el permiso de trabajo?

Han Sen se sentía cada vez más confundido sobre lo que había pasado y lo que la Unidad 7 había descubierto en El Santuario de Dios.

“Un amigo de los Nings debió ser famoso también, ¿verdad?” Preguntó Han Sen.

Ning Yue sonrió y asintió. “De hecho, es una persona increíble. Y en esa época, El Santuario de Dios acababa de ser descubierto. Antes de que la humanidad empezara a ganar puntos genéticos y se desarrollaran las artes hipergénicas, Han Jingzhi ya era un famoso maestro de Qigong.”

“¿Maestro de Qigong?” Han Sen se quedó estupefacto. Había aprendido en la clase de historia que los maestros de Qigong eran básicamente sólo estafadores.

“No es lo que piensas. Han Jingzhi tenía unas habilidades increíbles y era el instructor de la Unidad Especial SangreAzul.” Dijo Ning Yue con una sonrisa, sabiendo lo que pensaba Han Sen.

“¿El instructor de la Unidad Especial SangreAzul?” Han Sen se sorprendió más. La Unidad Especial SangreAzul seguía siendo las fuerzas de élite de la Alianza. Incluso un miembro cualquiera de la Unidad Especial SangreAzul era más que sobresaliente. Era fácil saber lo buena que era la unidad. El instructor de la Unidad Especial SangreAzul en ese momento era un famoso Semidiós.

Han Sen estaba más confuso. Si su bisabuelo fuese realmente el Han Jingzhi del que hablaba Ning Yue, sería poco probable que los Hans fueran tan pobres.

Además, Han Sen nunca había oído hablar de ningún maestro de qigong en la familia.

Han Sen quería preguntar más sobre el instructor Han, pero ya era hora de emprender el viaje de nuevo. Ning Yue se levantó y les dijo a todos que se pusieran en marcha.

“¿Qué me estoy perdiendo?” Han Sen pensaba que le faltaba algo en estas conexiones.

Han Sen tuvo que guardar esos pensamientos porque ya habían llegado al bosque primitivo. Lo que más le importaba a Han Sen era cómo matar a la súper criatura.

Debía matar a la súper criatura, pero no podía dejar que el resto del grupo viera la esencia vital, lo cual no era algo fácil de lograr.

Más importante aún, Han Sen no sabía mucho sobre la criatura hasta ahora. Tendría que usar el conocimiento de Ning Yue sobre la criatura antes de poder determinar si podía matarla.

De lo contrario, Han Sen habría vuelto y matado a la criatura cuando el grupo fue drogado por Zhu Ting.

Ning Yue y Han Sen fueron cuidadosamente protegidos por los otros tres miembros, que ya se habían convertido en evolucionados. Con un mayor índice de aptitud física, creyeron que la tarea sería mucho más fácil.

Cuando el grupo de cinco regresó a la montaña, esta vez subieron por orden de Ning Yue. La montaña era enorme, aunque no era empinada. Han Sen siguió al resto de ellos para subir. Cuando estaban a punto de llegar a la cima de la montaña, todos se volvieron precavidos.

“¡Silencio!” Yang Yongcheng, que dirigía el grupo, les hizo señas para que se callaran cuando estuvieron a punto de llegar a la cima de la montaña.

La cima de la montaña era una plataforma de piedra de aproximadamente medio acre.

El caracol gigante con la concha de jade y el cuerpo rojo estaba descansando, escondido en la concha. La carne roja estaba completamente escondida.

“Joven amo, Señor Han, esperen aquí un segundo. Lo atraeremos.” Susurró Yang Yongcheng.

“Ten cuidado. La seguridad es lo primero.” Ning Yue asintió.

Los tres evolucionados se pusieron de acuerdo y se acercaron a la criatura. Invocaron arcos espíritus de la bestia y comenzaron a disparar flechas de acero Z al caparazón.

¡Boom!, ¡boom!, ¡boom!

Las flechas de acero Z impactaron contra el caparazón. Los tres evolucionados se transformaron en figuras humanoides. Con su nivel de forma física a medida que evolucionaban, se volvieron extremadamente fuertes.

Han Sen observo la forma en que se rompían las flechas de acero Z y descubrió que no se rompían porque los evolucionados eran fuertes, sino porque el caparazón parecido al jade parecía tener un efecto de rebote, que destrozaba las flechas.

Las súper criaturas nunca eran fáciles. Han Sen pensó para sí mismo.

Después de recibir varias flechas, el caracol sacó su carne roja del caparazón y fijó sus ojos en los evolucionados. Inmediatamente, se precipitó hacia ellos.

En el pasado, los evolucionados habrían elegido mantener su distancia del caracol. Sin embargo, esta vez debían acercarse al caracol para hacerlo salir de su caparazón y que Han Sen pudiera matarlo con su daga.

Además, los evolucionados se sentían más seguros ya que básicamente representaban a los humanos más poderosos en la primera zona de El Santuario de Dios. Por lo tanto, no tenían tanto miedo de la criatura.

Muy pronto se dieron cuenta de que habían sido demasiado ingenuos. El poderoso físico de un evolucionado no les facilitaba la lucha contra la criatura.

 

 


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