Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 03 – Capítulo 41


Capítulo 41 – Cañón de Mano

 

EZ: sera un cap de maomao por 2 razones la primera es para acabar este arco de la novela la proxima semana [si la este arco acaba en el cap 44]y la segunda es porque olvide preparar el cap [partes] de Amaryllis para hoy XD disculpen y disfruten de mas de maomao


Jinshi podía escuchar los sonidos penetrantes de una flauta.

Sintió como se aflojaba un poco su hilo de tensión. Habían acordado hacer sonar la flauta cuando encontraran el objetivo. Si hubiera una anormalidad, sería en una serie de tonos cortos, y si no hay problemas, un tono largo e ininterrumpido.

 

Viendo cómo había terminado con un solo tono largo, no hubo problemas en absoluto. O al menos, así debe ser como se manejó.

 

Jinshi salió de un largo pasillo. Recordó el boceto que había mirado de antemano – estaba la sala de banquetes y la oficina por delante, y luego las habitaciones.

 

Basen estaba detrás de Jinshi. Gaoshun originalmente debería estar en esta posición, pero ese hombre tenía su propio trabajo. Basen siempre tenía el hábito de levantar el hombro derecho cuando se hacía cargo del trabajo de su padre como sustituto.

 

“No estés demasiado en guardia.”

 

Dijo Jinshi, en una voz que solo Basen pudo escuchar.

Había otros dos oficiales militares detrás de Basen.

 

“Entonces, por favor, permíteme ir adelante.”

 

Jinshi entendió lo que Basen quería decir. En cuanto a la posición, debe querer fortificar el frente y la espalda de la guardia de Jinshi.

El se reía, empujando la pesada puerta, pero entonces, repentinamente, tuvo una desagradable premonición.

 

Le dijo a todos que se mantuvieran alejados del frente de la puerta.

 

Entonces abrió la puerta, y en ese instante, escondió su cuerpo detrás de una pared.

 

En ese momento, una bala atravesó el costado de Jinshi con un ruido ensordecedor.

 

“¿¡Eso es!?”

 

El rostro de Basen se distorsionó.

 

“Está dentro del alcance de la hipótesis.”

 

Tendrían que preparar un cañón de mano al menos si tuvieran que preparar pólvora. El tiempo en el exterior era malo, y además, había lugares limitados donde se podían usar cañones de mano que tardaban en cargarse. Sólo pueden ser utilizados en la fortaleza y en un lugar lo suficientemente espacioso para ello.

 

Y era como Jinshi había esperado. Había hombres en el pasillo que estaban recargando balas con nerviosismo.

 

“¡VAMOS!”

 

Con el grito de Jinshi, los hombres que llevaban los cañones de mano entraron en pánico y desenvainaron sus espadas, pero ya era demasiado tarde. Los cañones de mano eran originalmente armas que se usan en forma alternada. Si el primer disparo fallaba, no había tiempo para recargar las balas.

 

Había unas cinco personas en el pasillo, todas vestidas con ropa de primera clase. Podía reconocer algunos de los rostros entre ellos. La gran habitación con suelo de piedra fría estaba repleta del olor característico de la pólvora.

 

“¿Adónde fue Shishou?”

 

Todas las personas aquí deben ser miembros del Clan Shi. Sus subordinados que permanecían de la batalla perdida no estaban por aquí, podía ver que su enfrentamiento con cañones de mano era el último recurso.

 

“¿No tienes intenciones de hablar?”

 

“¡N-, no lo sabemos! No teníamos esa intención”.

 

Uno de los hombres habló. Mientras salpicaba saliva, miró a Jinshi con desesperación, pero como parecía que iba a saltar sobre él, fue inmediatamente inmovilizado por Basen.

 

“Nos acaban de mentir.”

 

Continuó hablando mientras su cara estaba presionada contra el suelo.

 

“¡Desvergonzado!

 

Su cara se vio forzada a hundirse más por el irritado Basen.

 

“Malditos bastardos, malversaron el dinero de este país. ¡La prueba de que están usando esta fortaleza es lo que queda! Y además, con ustedes montando armas como esas, ¿qué creen que podemos sacar de eso?”

 

Basen sostuvo el filo de la espada contra el cuello del hombre. El hombre, que había escupido a un lado de sus labios, tenso su cara.

 

“¡N-, no lo sabemos! Nos dijeron que esto era para el país. Sólo estábamos, por el país….”

 

La espada cortó el suelo. Chispas volaron cuando la hoja y la piedra chocaron. Los ojos del hombre se volvieron hacia atrás; no pudo decir nada más. Una mancha húmeda se extendió por el suelo.

Los otros hombres guardaron silencio como si no quisieran exponer una apariencia tan desagradable. Sólo el miedo apareció en sus ojos.

 

No me miren con esos ojos – Jinshi no podría decírselo.

 

No importaba cuánta compasión le pidieran, él estaba dictando una decisión que no podía socavar.

 

Lo que Jinshi podía hacer a lo sumo, era solo reaccionar a esas miradas como el blanco de sus emociones.

 

“Qué amable. Ya que de todos modos se dirigen a la horca, deberían matarlos decididamente”.

 

Una voz se acercó con el sonido de pasos arrastrándose.

Basen y los sirvientes se pusieron en guardia.

 

Shishou, el gordo y lento hombre, apareció. Había un cañón de mano en sus manos.

 

Jinshi miró al hombre que era conocido como el Viejo Mapache/Tanuki.

 

“Qué manera tan fácil de hablar, Shishou.”

 

Jinshi sacó un documento del bolsillo de su pecho. La esencia de lo que estaba escrito en la nota que llevaba el sello del emperador era la captura del Clan Shi.

 

Shishou se movió lentamente mientras preparaba el cañón de mano.

 

“¿Se ha vuelto senil?”

 

Susurró uno de los sirvientes.

Shishou no llevaba un pedernal. Parece que este* dedujo que no había forma de que pudiera usarla. (EZ: el sirviente)

 

Jinshi rápidamente jaló a Basen y al otro hombre de las manos. Luego los arrastro hasta el suelo.

 

Hubo el sonido de los disparos. La bala rebotó en la pared y, desafortunadamente, golpeó la pierna de un miembro del clan que se había caído. Su grito resonó por el pasillo.

 

“Qué miserable. ¿No intentaste dispararle a una bestia antes también?”

 

Shishou le dijo eso al que estaba gritando.

 

“A pesar de que estabas tan tentado de probarlo con personas lo antes posible. Qué decepcionante”.

 

Que voz sin sentimientos, pensó Jinshi. ¿Era su imaginación que sonaba como si estuviera recitando sus líneas en monótono?

 

“¿Eso es todo? Si tan sólo tuviera un poco más de tiempo, mm.”

 

Shishou dijo eso, y tiró el cañón de mano que trajo. Luego miró a Jinshi, y por un instante, su cara se aflojó/mostro aliviada.

 

¿Qué es lo que quiere decir?

 

No podía presionarlo.

Aunque lo hiciera, este hombre no hablaría.

 

“¡VAYAN!”

 

Basen dio la orden desde el suelo.

 

Sangre fue esparcida.

Tres espadas atravesaron el regordete torso de Shishou en rápida sucesión.

 

Shishou no gritó. Sólo miró hacia arriba. Espuma roja se filtró desde su boca, sus ojos se pusieron inyectados de sangre. Pero, no cayó y sólo extendió sus grandes manos mientras miraba hacia arriba.

 

¿Risas, o fue una maldición?

 

No había nada en el techo, ¿o estaba mirando más arriba?

Jinshi no lo sabía.

 

Sin dejar una respuesta, Shishou soltó su último aliento.

 

Si dices que fue demasiado rápido, fue demasiado rápido. Sus últimos momentos fueron así.

 

 

 

 

 

 

 

Había mujeres ligeramente vestidas y hombres llamativos en el pasillo que pasaba por el vestíbulo.

 

Las mujeres murmuraban diciendo quién estaba dentro y rogaban por sus vidas. Los hombres insistieron en que las mujeres eran miembros del Clan Shi y ellos no.

 

Sabía el sentimiento de querer ayudarles, pero Jinshi apartó su mirada de la fea apariencia de aquellos que se vendían a otras personas y dejó el arresto a sus sirvientes.

 

Le dijeron que la antigua consorte de alto rango Rouran y su madre Shenmei estaban en la habitación del fondo.

 

“¿No hay nadie aquí?”

 

Basen entró en la habitación antes que Jinshi.

 

Había una sola cama grande y varios sofás alineados en el interior. La ropa revuelta, el olor a incienso, el vino volcado y las pipas. ¿Qué clase de actos se hicieron aquí? No necesitaba ni verlo para adivinar.

 

Jinshi, que estaba mareado por el incienso, se vio tirando el quemador de incienso.

 

Cosas que parecían hierbas secas se derramaron del quemador de incienso. Si la chica farmacéutica estuviera aquí, les estaría diciendo qué usos le daban.

 

“¿Adónde fueron?”

 

Tampoco había nadie en la sala de conexión ni en el balcón.

 

“¿Podrían haber saltado fuera?”

 

Mientras todos iban al balcón, Jinshi volteó la cabeza.

 

La habitación a la que entró y la habitación de al lado, en cuanto a la estructura, debía ser del mismo tamaño, pero extrañamente sentía que estaba fuera de lugar.

 

Sintió que la habitación interior era más pequeña. Jinshi caminó por ambas habitaciones. La habitación interior sólo tenía una entrada, el lado opuesto al balcón era una pared.

Podía sentir el espacio en proporción al pequeño número de muebles, pero la distancia desde la pared hasta el balcón era algo corta.

 

Jinshi volvió a la habitación en la que entró por primera vez y miró al vestidor que estaba contra la pared. El ancho del vestidor era justo el tamaño adecuado a la diferencia de tamaño de la habitación de al lado.

 

“….”

 

Jinshi abrió el vestidor. Se metió entre las filas de ropa llamativa. El armario parecía sólido, pero la tabla de la parte trasera era extrañamente delgada. Intentó presionarla ligeramente, y notó que ésta se movía hacia arriba.

 

Jinshi entró en el vestidor, arrastrándose y saliendo de él con la cara hacia dentro. Había un espacio esparcido donde originalmente debía haber una pared.

 

Había un pasadizo secreto.

 

Y entonces, pudo ver una tenue luz.

 

“Baaang”.

 

Escuchó una voz juguetona.

Había un cañón apuntando hacia su dirección. Rouran estaba más adentro del pasadizo secreto. La forma del cañón de mano era compleja comparada con los que Jinshi conocía. Se parecía al cañón de mano que Shishou había disparado hacía algún tiempo, pero este era mucho más pequeño que ese – incluso podía ser llevado en un espacio reducido. No sólo la pólvora, sino también nuevos modelos. Eso era sorprendente.

 

“Por conveniencia, le llamaré Jinshi-sama.”

 

Dijo Rouran mientras enfrentaba a Jinshi con el cañón.

 

La mujer estaba cubierta de hollín y su cabello estaba chamuscado. La llama de la vela en su mano temblaba cada vez que hablaba.

 

“¿Debo pedirte que me sigas?”

 

“¿Y si me niego?”

 

“Por eso te estoy amenazando.”

 

Jinshi sintió que era aún más refrescante que con su forma digna de hablar.

 

Jinshi miró al nuevo modelo de cañón de mano. Afirmó que las partes eran diferentes en lo estructural a los modelos tradicionales, así que levantó ambas manos.

 

“Entendido.

 

Diciendo sólo eso, decidió seguir a Rouran.

 

 

 

 

 

 

 

El pasadizo secreto no estaba dibujado en el boceto que Jinshi miró. No habría un significado para “Secreto” si estuviera dibujado en él. O quizás, podría haber sido algo que Shishou construyó recientemente.

 

El pasillo era estrecho, así que Rouran caminaba hacia atrás con el cañón apuntando hacia Jinshi. Sería más fácil si Jinshi caminara por delante, pero si él pasara por encima, ella tendría que tener cuidado de que él no le quitara el cañón de mano.

 

“De verdad que estás avanzando obedientemente.”

 

“Pero fuiste tú quien me dijo que viniera.”

 

Contestó cortésmente Jinshi, y Rouran se rió. Misteriosamente, pensó que sus expresiones eran más humanas que su tiempo en el palacio interior.

 

“¿No sería fácil para ti robarme esto?”

 

“….”

 

No estoy seguro de que pueda dejarla indefensa, pensó Jinshi.

 

Él no dijo eso, y sólo contestó con silencio.

 

La llama de la vela comenzó a apagarse como si el aire del estrecho pasillo fuera delgado. Y justo cuando iba a desaparecer, llegaron a la habitación oculta.

 

Como si hubiera seguramente una salida de aire en su interior, la llama de la vela que él pensó que había desaparecido parpadeó volviendo a la vida.

 

Iluminadas por la llama parpadeante, había dos mujeres aparte de Rouran. Una era una chica que se parecía mucho a Rouran. Tenía un moretón negro en su cara. ¿Esta sería la otra hija de Shishou, Shisui? Intuyó Jinshi.

 

Luego miró a la otra mujer de mediana edad. Vestimenta llamativa y maquillaje llamativo, pensó Jinshi. Su apariencia, que era impropia de su edad, le recordaba a la apariencia de Rouran cuando ella estaba en el palacio interior.

 

Sólo había dos sillas y una mesa en la habitación.

 

“Rouran, este hombre es…”

 

“Sí, madre. Hice que viniera para que concediera tu deseo.”

 

La madre de Rouran, Shenmei, levantó con fuerza una esquina de sus ojos y miró a Jinshi.

 

“Siempre odiaste su apariencia, ¿verdad? ¿Fue porque se parecía a alguien o porque siempre estabas celosa de que fuera más hermoso que tú?”.

 

“¡Rouran!”

 

Shenmei le gritó a su hija. Pero Rouran no estaba sorprendida. En vez de eso, Shisui temblaba.

 

“Esa broma fue demasiado lejos. Entonces, ¿deberíamos tener un entretenimiento antes de que mamá logre su tan ansiada ambición?”

 

Rouran puso la vela sobre la mesa y metió el cañón de mano en la banda de su ropa.

 

Y entonces, empezó a contar su historia con voz clara.

 

T/N: RIP Shishou.


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