Súper Gen Divino – Capítulo 329: Otra Vez la Tortuga


Sexto Capítulo Semanal

¡Disfrutenlo!

Los tres del Refugio La Gloria habían escuchado esto demasiadas veces y ya no estaban interesados, mientras que Han Sen estaba intrigado.

Tres generaciones en la familia de Sun Minghua habían hecho un tremendo trabajo de investigación sobre las plantas en la Primera Zona de El Santuario de Dios y el interés restante era averiguar si las plantas en El Santuario de Dios podían ser usadas en medicina.

Debido a que los métodos científicos no funcionaban en El Santuario de Dios, la familia del Profesor Sun logró obtener grandes resultados en la investigación.

Hicieron su investigación principalmente observando las reacciones de las criaturas después de consumir ciertas plantas. También se quedaban con algunas criaturas para alimentarlas con plantas y determinar los efectos de las diferentes plantas.

Por supuesto, las criaturas eran diferentes de los humanos. Antes de realizar experimentos con sujetos humanos, no podían publicar ninguno de sus hallazgos.

Sin embargo, el profesor Sun Minghua compartió con Han Sen algunos de sus hallazgos. Por ejemplo, el abuelo de Sun Minghua había hecho cierta pasta de algunas de las plantas de El Santuario de Dios, que era efectiva en las heridas externas. De hecho, tenían muchas invenciones similares, que sólo se aplicaban en un ámbito limitado.

La razón principal era que la medicina de hierbas que hacían no era mucho mejor que la medicina hecha por el hombre en la Alianza. Además, se desconocían los efectos secundarios, razón por la cual era difícil de promover.

Han Sen tuvo muchas conversaciones con Sun Minghua en el camino. Han Sen principalmente quería aprender algo de sentido común en caso de que fuera útil en El Santuario de Dios.

Es más, estaba interesado en las plantas que la tortuga escogía para comer y se preguntaba para qué podían ser utilizadas.

Desafortunadamente, aunque Sun Minghua había llevado a cabo investigaciones durante décadas, no era suficiente tiempo para explorar la primera zona de El Santuario de Dios.

Han Sen describió el árbol frutal a Sun Minghua, mientras que Sun Minghua no sabía qué planta era, y mucho menos sus efectos.

Sin embargo, después de escuchar sobre la tortuga por parte de Han Sen, Sun Minghua dijo, “En mis décadas de investigación, he sido testigo de muchas criaturas que consumen plantas, a pesar de que la mayoría de ellas no necesitaban comer plantas. Según mi observación, las criaturas no consumían plantas para mantener la vida como nosotros.”

“¿Entonces para qué se comen las plantas?” Han Sen no pudo evitar preguntar.

“He pensado mucho en la pregunta, y mi conclusión es que esas plantas podrían ser útiles para su reproducción.” Titubeó Sun Minghua y comento.

Los miembros de la Brigada Especial La Gloria no estaban de acuerdo con Sun Minghua. ¿Por qué demonios las plantas ayudarían a la reproducción? No es como si las plantas fueran viagra.

Sin embargo, las palabras de Sun Minghua le recordaron a Han Sen al Rugidor Dorado. Aunque el Rugidor Dorado no necesitaba plantas, consumió toneladas de criaturas antes de dar a luz a su bebé.

Han Sen estaba adivinando, ya fueran plantas o carne, todas las criaturas preñadas necesitaban comer.

Si eso era cierto, Han Sen sentía que tenía una oportunidad. Tal vez la tortuga estaba comiendo para dar a luz también.

Si se pareciera en algo al Rugidor Dorado, produciría su esencia de vida para alimentar a su bebé después de dar a luz. En ese momento, Han Sen tendría la oportunidad de arrebatarle su esencia vital.

Han Sen acababa de empezar a practicar Sobrecarga. Tenía miedo de que la tortuga volviera al océano.

Si pudiera arrebatar la esencia de la vida mientras la tortuga estaba dando a luz, eso sería ideal.

“Han Sen, ¿esa tortuga que mencionaste sigue en las Montañas de Cobre?” Mientras Han Sen seguía pensando en cómo pedirle al profesor Sun Minghua que comprobara la tortuga, el profesor se lo pidió primero.

“Debería seguir ahí. Nadie lo había visto salir.” Contestó Han Sen apresuradamente.

“Muy bien. Vamos a ver la tortuga. Podría ser útil para mi investigación.” Decidió Sun Minghua sobre el plan.

La Brigada Especial La Gloria no tenía mucho que objetar. No participaron en la campaña de caza de la tortuga, pero habían oído hablar de ella. Había muchas criaturas en las Montañas de Cobre, pero ninguna de ellas daba miedo. En su opinión, la tortuga no debería ser demasiado peligrosa ya que no era rápida.

Sólo Han Sen sabía que la tortuga tenía una velocidad increíble.

Han Sen no dijo nada al respecto y sólo quería observar cómo estaba la tortuga desde lejos. Además, a Han Sen le gustaría que el profesor determinara si la tortuga estaba encinta. Sun Minghua debería ser una autoridad en eso.

El grupo de gente marchó hacia las Montañas de Cobre. Sun Minghua tenía un gran físico y una montura divina, así que tuvieron un viaje tranquilo.

Han Sen no tenía mucho que hacer y siguió charlando con Sun Minghua. Sun Minghua había pasado décadas investigando en la primera zona de El Santuario de Dios, mientras que todos sus amigos se habían ido uno tras otro. Era raro que un joven lo escuchara como Han Sen.

Como Han Sen estaba interesado, Sun Minghua había compartido mucho. Sun Minghua hizo su investigación por su interés y para beneficiar a la humanidad, por lo que no tenía nada que ocultar y enseñó a Han Sen un montón de conocimientos prácticos, tales como cómo determinar qué plantas eran comestibles y qué plantas eran tóxicas. Han Sen memorizó toda la información, que podría salvar vidas en el futuro.

Después de viajar en la espalda del Rugidor Dorado, Han Sen comprendió que una vez que abandonase los refugios, no era fácil para un humano sobrevivir en la naturaleza.

Después de buscar en las Montañas de Cobre durante días, finalmente vieron a la tortuga, que estaba masticando algunas vides negras y marrones.

“Profesor, quedémonos aquí y observemos. Si nos acercamos, podría ser arriesgado.” Han Sen detuvo al profesor Sun Minghua que se acercaba a la tortuga.

Sun Minghua frunció el ceño y dijo, “Esto está un poco lejos y no puedo ver nada. ¿Podemos acercarnos?”

“Probemos con el telescopio primero. Es peligroso acercarse.” Dijo Han Sen.

“¿Qué podemos ver desde aquí? Venga, profesor. Le protegeremos.” Dijo Lu Mingda después de lanzar una mirada de desaprobación a Han Sen.

 

 


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