Cerda Villana — Capítulo 13


Lamento que el jueves pasado no hubiera actualización, tuve un inconveniente.

A propósito, aquellos que siguen Hija del Duque, les aviso que intentaré regresar a ello lo más pronto que pueda.


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Quiero arreglar mi relación con los sirvientes

 

Finalmente, el jabón terminó de secarse.

Tras hacer ejercicio inmediatamente me metí en las aguas termales para darle la prueba. Cuando lo mojé un poco y lo froté, comenzó a producir burbujas debidamente.

Un ligero olor a jabón y burbujas envolvieron la voluminosa figura de Britney. Como el jabón usaba aceites esenciales de una rosa, toda la fuente termal quedó impregnada con una fragancia floral. Este jabón es todo un éxito.

En mi vida pasada escuché que era mala idea lavarse el cabello con agua caliente de manantial, así que herví un poco de agua en la mansión y la traje aquí conmigo. Cargar un cuenco pesado hasta las aguas termales también me sirvió como entrenamiento.

Naturalmente, tampoco hay champú en este mundo, así que me gustaría prepararlo próximamente.

De regreso a la mansión, al salir de las aguas termales, me encontré con Ryuze que recién había vuelto del trabajo.

—¿Oh? Britney, hueles bastante bien. ¿Te dieron un masaje?

—Ryuze-oniisama, esto viene del olor del jabón que usé en las aguas termales.

—¿Jabón?

—E-eh… es algo que hace caer la suciedad del cuerpo…

Al escuchar mi explicación, Ryuze pareció interesado. Le di un poco del jabón que llevaba conmigo, sin siquiera saber que este evento cambiaría mi destino por sí solo.

Parece que las críticas sobre el hedor de Britney disminuyeron apenas empecé a lavarme con jabón.

Evolucioné de una gordita con olor ácido a una gordita con olor a flores.

 

 

Han pasado dos meses desde que mi memoria regresó, pero como Britney siempre había mostrado una conducta muy desagradable, los sirvientes aún mantenían su distancia de mí. Aunque había unos cuantos sirvientes que suelen usar las aguas termales, no he podido escuchar sus impresiones debido a nuestra pésima relación, y pese a que el jabón que coloqué en las aguas termales parece estar disminuyendo, tampoco me han dicho sobre su facilidad de uso.

Hasta no hace mucho habían estado siendo intimidados a fondo, difícilmente podría pedirles repentinamente que cambiaran de actitud.

(Agh, ¡Britney, pedazo de idiota! ¿¡Por qué tuviste que intimidar a los sirvientes!?)

Creo que todo empezó cuando Britney escuchó a los sirvientes hablar de su apariencia a sus espaldas.

Recordé una memoria del pasado.

Habiéndoles escuchado por accidente, Britney quedó herida y se fue llorando con su abuelo, contándole lo que ella había escuchado. Entonces, el abuelo advirtió a los sirvientes que los que estaban difundiendo chismes debían detenerse o sería despedidos.

Al ver esto, Britney pensó—: «Soy poderosa… Con mi autoridad, puedo hacer lo que quiera con los sirvientes».

Y así comenzó la persecución a los sirvientes por parte de la hija¹ del Conde.

Britney despidió uno por uno a los sirvientes que hablaran mal de ella. Con el tiempo, Britney concluyó en su cabeza: «Todos los sirvientes son aliados de aquellos que hablaron mal de mí», y, sobre esta premisa, ella empezó a intimidarlos.

Al poco tiempo, esa actividad se volvió un hábito, y luego entonces se convirtió en una forma de lidiar con el estrés.

Sin embargo, la venganza de Britney había ido muy lejos. A estas alturas, disculparme diciendo un «lo siento» no sería suficiente para perdonarme. Sería prematuro intentar mejorar la relación ahora. No pude sino maldecirme por espiarlos tímidamente desde una esquina.

Desanimada, me dirigí hacia el jardín. (NT: A este punto, hasta yo estoy deprimido. Tú puedes, Britney. 😭)

Como quedaba tiempo antes de mis clases de historia de la tarde, di un paseo. Una caminata moderada mejora tu capacidad de concentración y también sirve como ejercicio ligero.

Sin embargo, apenas puse un pie sobre el jardín, un objeto redondo voló hacia mí, golpeando espléndidamente mi gigantesca cara redonda.

¡Guu…! —grité, agachándome involuntariamente in situ.

Entonces, muchas sombras provenientes del jardín se acercaron, y me rodearon.

—¿Estás bien? Lo siento.

Uwaa, ¡qué gorda!

—Eso seguro que dolió. ¡Vino volando…!

Varias voces se dirigieron a mí simultáneamente, pertenecientes a una docena de hijos de sirvientes.

(Eh, ¿quién fue el que dijo que estaba gorda? Si le hubieras dicho eso a la antigua yo, la habrías pasado muy mal.)

Las reglas de la casa condal de Hakusu son poco estrictas en comparación con otras, pues, mientras sus padres trabajan, los niños que no podían quedarse en casa son llevados a la mansión. No obstante, si bien esto ayudaba, los niños a veces eran dejados solos y sin supervisión.

Ellos tenían demasiado tiempo libre, así que se la pasan jugando en el jardín.

Levanté el objeto redondo que rodaba por el suelo, y se los entregué. La identidad de este era una vejiga de vaca. Como no había pelotas en este mundo, por lo que en su lugar se inflaba la vejiga de una vaca o de un cerdo en son de usarla.

Viendo a los niños jugar, algo se me vino a la mente.

(Aún si es imposible con los sirvientes, si puedo hacerme amiga de sus hijos…)

En estos momentos, parecían muy aburridos. Si bien estaban jugando a perseguir la bola, varios tenían rostros desmotivados.

En lugar de dejarlos jugando inútilmente, ¿no sería posible enseñarles algo?

(Sería útil en el futuro, lo tendré en cuenta. Si todo va bien, mi relación con los sirvientes podría mejorar.)

Así comenzó mi estrategia indirecta para mejorar las relaciones.

Tengo una hora antes de que empiece la clase.

—Eh, chicos. ¿Les gustaría estudiar conmigo? —sugerí, y un par de ellos parecieron interesados. Me dirigí con ellos a la biblioteca condal. En cuanto al resto de los niños…, se escaparon.

Los niños que me seguían era un niño y una niña. Ambos eran niños pequeños y delgados, y parecían poco motivados a ejercitarse.

El pequeño niño rubio es Ryan, de diez años. La niña de pelo castaño se llama María, de once años.

Me miraban con ojos revoloteantes y llenos de nerviosismo. Tal vez sabían sobre la identidad de Britney.

—Gracias por venir. A partir de ahora, esta Britney les instruirá. Encantada de conocerlos, a propósito.

No sabían leer ni escribir cartas y, por supuesto, tampoco podían hacer cálculos simples. Además, tenían modales particularmente malos.

Primero, tras enseñarles la manera de sostener un bolígrafo y la idea general de los números, les enseñaré a escribir letras. Los números son los mismos que se utilizan en japón, pero la tasa de alfabetización es baja ya que pocos saben leer. (TI: Gracias, autora, por esa oración.) (NT: x2. Es tremenda.)

Estaba un poco preocupada, pero tan pronto como dije: «yo² les instruiré», aceptaron mi propuesta sorpresivamente rápido. Parece que a estos niños les va mejor estudiando que haciendo ejercicio.

Ese día en esta casa, esos niños lograron escribir los números del uno al cien.

 

 

Notas:

1– Sinceramente, no entiendo del todo el porqué del “hija” ya que el Conde actual es el abuelo, pero bueno. A propósito, en las raw y en la versión en inglés estaba en realidad como “hija cerda blanca”, pero decidí acortarlo pues se veía feo.
2– Si bien ella dijo antes “(…) esta Britney (…)”, es más como una traducción literal del TI (y mía) para el «yo» de los japoneses. Recuerden que ellos en ciertos contextos hablan en tercera persona para referirse a sí mismos.


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