Bursters!! Capítulo 63


Gif: No, no es lo que piensan, no mate al autor es solo que el tipo se esta muriendo en en la U y por ende nos retrasamos mas de lo previsto, pido disculpas a los lectores que nos han estado apoyando fielmente y a los que lectores casuales también ya que sabemos lo valioso que es gastar su tiempo y que lo hayan invertido en Bursters, de corazón mil gracias :3

Lancelot: ***** EXÁMENES DE LA **** U… perdón por eso, necesitaba desahogarme. Como sea, como dijo el de arriba, perdón por la demora, pero fue por causas de poder mayor. Ahora y de momento espero poder seguir publicando (al menos hasta que lleguen los finales :(…) . Gracias por esperar. Intentare seguir lo mas regularmente posible.

Edición y Corrección: Gif

Mentiras y Soledad

—…

Yashiro y Enju se quedaron en silencio tras decidir hablar sobre el pasado del otro. La pelirroja simplemente se limito a mirar levemente hacia las sábanas blancas que la cubrían mientras soltaba lentamente la ropa de su amigo.

Finalmente agarro la sabana con ambas manos y con la voz algo temblorosa, decidió comenzar a hablar.

—… No es agradable recordar esto, así que no me hagas repetirlo. — dijo Enju evitando la mirada.

—… ¿Momoka sabe sobre esto? Quiero decir, ¿Sabe de tu pasado?

Ante la seria pregunta del muchacho, su compañera solo asintió con la cabeza, sin decir alguna otra palabra o mostrar su rostro.

—…Haaaa, bien, tomate tu tiempo.

—…

Yashiro tuvo que esperar unos pocos minutos a que Enju se mentalizara para recordar. No era como si no supiera lo que es tener un pasado amargo. Se podría decir que de la gran mayoría del grupo él era quien mejor podría llegar a entenderla.

— Como ya sabes, tenemos unos 18 años ya, Yashiro. Esto ocurrió hace mas de 12 años…

—…Así que tú también tuviste una infancia difícil… — dijo Yashiro de forma despectiva.

— Je…difícil no seria la palabra…mas bien, una infancia “falsa”.

— ¿…?

El chico levanto una ceja ante el énfasis que la chica realizaba sobre la palabra “falsa”. No es el tipo de connotación que alguien haría sobre un pasado sufrido o traumático.

— ¿Falsa dices? ¿Acaso no eras tu misma por tu familia? — pregunto Yashiro.

— No Yashiro, es todo lo contrario. No es que yo fuera otra persona con mi familia, ellos eran diferentes conmigo.

— ¿…? No comprendo…

—…

Enju simplemente levanto una mano frente a Yashiro, como si estuviera algo sobre su palma. Con una expresión entre tristeza y soledad, Enju le mostro algo a Yashiro.

— Me refiero a esto…

— ¡…! Eso es… — dijo Yashiro sorprendido.

El fuego azul que Yashiro y Kazuha había visto por breves minutos en la sala ártica, ahora estaba en la palma de Enju. El calor que aquella pequeña llama desprendía era impresionante a pesar de su diminuto tamaño.

—…No puedes huir de lo que eres… ¿eh?…

— ¿Es algo que te dijeron cuando eras menor? — pregunto Yashiro.

— Si, cuando aun estaba con mi “familia” …cuando aún vivía, en el clan.

— ¿Clan?

—…

Kasai… antes, un clan que haría pensar que aun se vive en la época feudal. A pesar del continuo avance de la tecnología, el avance del Poder Burst en el mundo y muchos otros factores, esa familia había mantenido su manera de ser desde sus primeros tiempos. Usando el tradicional sistema de familia principal y secundaria, en sus tiempos dorados, el Clan Kasai solía ser un efectivo clan ninja. No obstante, la modernidad había mermado su faceta shinobi hasta casi la extinción.

— «¿Un clan shinobi?… es algo…» — pensó Yashiro bastante incómodo.

— Se que suena MUY OTAKU lo que estoy diciendo Yashiro, no necesito que lo aclares con tu rostro… — respondió Enju ante la expresión de Yashiro.

— ¡Ahem! …Discúlpame…

— Descuida… «Momoka también puso una expresión parecida cuando se lo dije…»

La facción Shinobi de los Kasai había decaído tanto con la llegada de la modernidad que se vieron en la necesidad de cambiar, adaptarse. Muchos optaron por intentar el sicariato, con pésimos resultados. Sin embargo, una oportunidad de oro se presentó, el Burst.

— La familia principal insistía en permanecer en un trabajo similar a nuestro pasado como asesinos. Sin embargo, la familia secundaria vio el avance del tiempo como algo bueno, optando por vivir una vida normal como ciudadanos comunes.

—…Parece que tuviste suerte en cierta forma.

— ¿Suerte?… Quizá mis padres o los demás de la familia, pero yo no. Tuve la desgracia de poseer este asqueroso poder…Un poder, que destruyo a todo mi clan, a toda mi familia.

Yashiro observaba como su amiga miraba aquella flama zafiro saliendo de su palma con los ojos secos, deprimida y triste por sus recuerdos.

— El Burst fue visto como nuestra carta divina para regresar al sueño de la familia principal. Todos, incluyendo los de la familia principal eran examinados y evaluados. Aquellos lo suficientemente fuertes eran seleccionados.

—…Aun no veo cual es la parte falsa de tu historia… ¿Acaso…

— Veo que comienzas a captar a donde quiero ir…Los de la familia principal no aceptarían a alguien de la familia secundaria como la más fuerte ¿no crees? …Todos esos cerdos creen que aun vivimos en una era feudal… como si fueran nobles o burgueses…

—… «Ciertamente…a los que nacen con una cuchara de plata en la boca…odian que se las quiten…» — pensó Yashiro, con personas como los Kenjo en mente.

— Usualmente forzaban nuestro poder mediante una especie de acupuntura extraña, no tengo idea de donde habrán conseguido dicha información, pero vaya que era efectiva.

— ¡…! «Sora, ¿Sabes algo respecto a eso?»

—… No, que yo recuerde hay maneras de expulsar todo el potencial latente, pero nunca he escuchado de una acupuntura. Usualmente la expulsión requiere una exposición cercana a la muerte, activar el instinto de supervivencia.

—…

Sora parecía estar igual de desinformado que los demás, lo cual hacia de todo esto mucho mas extraño. El sistema de evaluación no parecía haber sido inventado, sino mas bien inculcado por un tercero. Sin embargo, por la falta de información, era imposible saber de quien se trataba.

—…Aun recuerdo ese día. El día que me examinaron a mí. Mis padres se oponían fuertemente. Querían que tuviera una vida normal, sin importar el nivel de poder que desarrollara.

— «Unos padres que te quieren, ¿eh? …Suena bien…»

—…Aun así, unos simples segundones de la familia secundaria no podían hacer nada contra los principales… Cuando mi potencial fue expulsado…

— ¡Enju no tiene un potencial tan grande como para esto!

— Sosténganla…

— ¡No pueden hacerle esto a mi hija! ¡Malnacidos!

—…Son ordenes de la cabeza de la familia…

— ¡Enju!

Mientras los padres de Enju eran sostenidos por personas de la familia principal, una persona mayor la había sedado para que la niña no se resistiera mientras le realizaban el “despertar del potencial”.

—…Solo un punto más…su poder es más que satisfactorio, he de decir…

— Mis padres solo querían una vida normal para mi…ir a la escuela, tener amigos, quizás conseguir novio…sin importar que fuera un rango D o un rango S. Al menos ese era el plan hasta que vieron, “mi potencial”.

—…

Yashiro no necesito grandes explicaciones para saber como acabo todo eso. A su corta edad, sin control previo y además con lo visto anteriormente junto a su madre, el resultado era bastante visible y predecible.

Finalmente la ultima aguja imbuida en aura se clavó por detrás, en la parte baja del cuello de Enju. El ultimo punto que faltaba presionar.

Nadie esperaba el resultado que ese pequeño punto ocasionaría.

— ¡AAAAAAHHHHHHH!!! ¡AHH, AHHHHH! ¡MI ROSTRO!

—… ¿En…ju…?

Una llamarada abrasadora de fuego había sido expulsada de Enju al minuto en que la aguja había presionado aquel punto. Mientras aquel hombre mayor rodaba el suelo agonizando por las heridas provocadas por el fuego, Enju simplemente volteo con una expresión entre miedo y sorpresa.

— Mama…Papa… ¿Por qué no me quemo?

— Así que resultaste ser una niña prodigio… Realmente, eres opuesta a mí.

— Fue desde ahí que mi vida dio un giro de 180º grados, Yashiro. La actitud de todos hacia mi cambio, pero podía ver que no era por ser yo… era por poseer esto.

Enju paso a estar bajo el cuidado de la familia principal, su poder sobre el fuego era enorme, carente de control, pero en cuando a poder destructivo, era algo de primer nivel.

— Señorita, por favor… debe ir a cenar.

— ¡NO! ¡Quiero comer con mis padres, no con un montón de ancianos que no conozco!

—… «Maldita mocosa… si no fuera por orden de esos ancianos aun seguirías en la choza de donde saliste…»

El siervo que debía cuidar a Enju la veía como una chica “demasiado enérgica” y bastante mal hablada. Lo más difícil de todo era evitar que se enojara demasiado, ya que su poder sobre el fuego era considerablemente peligroso.

Mientras tanto, lejos de Enju. Los patriarcas de la familia discutían seriamente el asunto de la niña. El hecho de que fuera de la familia secundaria hacia que algunos de ellos se sintieran asqueados. Era como dejar a un plebeyo vivir con la realeza. Algo que en sus cerradas mentes no tenía cabida ni lugar.

— ¿Por qué gente como nosotros debe soportar a tal infame niña? Es maleducada, agresiva, inquieta y sumamente vulgar al hablar.

— No tenemos alternativa…es la mas fuerte del clan. Por mucho que odiemos la idea, es la realidad… al menos por ahora…

— ¿Por ahora?

— Traición… el truco más viejo del libro…

— Era una niña Yashiro… ¿Esperas que me diera cuenta con menos de 10 años?

La chica dejo de emanar la llama azul y simplemente abrazo sus rodillas, aun mirando hacia abajo.

— No tenia la mentalidad que tengo ahora, no media las consecuencias, ni sabia que tan peligrosa era realmente.

— No necesitas hablar si no quieres…

— No…te lo debo Yashiro. No puedo decirte mentiroso si yo también te oculto cosas. Además, me has salvado el pellejo mas veces de las que recuerdo. Creo que al menos debo ser sincera contigo.

—…

Yashiro hizo una pequeña mueca de felicidad, la cual Enju ni siquiera alcanzo a divisar.

El cuidador de Enju dentro de la residencia principal se llamaba Kasai Kyo. Dicho muchacho había sido el segundo en poder detrás de Enju y al igual que ella, poseía el Burst de controlar el fuego, debido a que eran parientes lejanos.

Kyo estaba dentro del plan de los ancianos, en un estúpido plan para deshacerse de Enju. Eliminarla estaba fuera de cuestión, no podían perder un potencial tan grande. Pero los padres eran prescindibles, sin ellos, Enju crecería bajo la tutela de Kyo y posteriormente podría ser fácilmente manipulada. Un plan tan cerrado y carente de lógica como los ancianos mismos.

— Atacaron a mis padres sin mi conocimiento y me encerraron bajo llave. Incluso con mi poder no podía escapar… y aun si escapaba, ¿a dónde iría? No tenia lugar a donde correr Yashiro…Hic…

—…

El muchacho comprendía a la perfección de ese pesar. Había pasado por lo mismo, el perder un lugar a donde volver es algo espantoso. Sentirse solo y abandonado, ser simplemente una herramienta para obtener poder. Un simple artefacto.

— Intentaba huir, pero mi poder no era lo suficientemente fuerte como para derretir las rocas que formaban las paredes de mi confinamiento. Quería creer que lo de mis padres era mentira. Hic…

—…

— Pasaron 2 años y nunca volví a ver mis padres. Comenzaba a perder la esperanza en que volvería a ver a mi mama y a mi papa…Hic… Solo veía la repugnante cara de Kyo a diario cuando me traía las comidas, como si fuera un simple perro.

— Llego tu comida, “princesa” …

—…

El repugnante acto de prepotencia de Kyo se fue agravando con los años, hasta perder todo el respeto por la Burster más poderosa del clan. Simplemente por ser la mas fuerte, por ser de la familia secundaria. Enju perdió a sus padres sin siquiera saberlo, un instrumento solo para ganar fama.

La niña de tan solo 8 años en ese entonces solo podía sentarse contra la pared y llorar de tristeza y soledad. Ella jamás pidió ser la más fuerte, jamás pidió ese poder. Ella solo deseaba estar con su familia como un niño normal. Por la avaricia y la envidia de personas incompetentes y soberbias, debía sufrir en silencio.

Hasta que una voz la llamo.

— ¿Te sientes triste?

— ¿…? ¿Quién esta ahí?… — pregunto Enju mientras se secaba las lágrimas.

— ¿Estas triste, Enju? ¿Te sientes…abandonada? ¿Traicionada? ¿Sola?…

— ¿Quién eres?… — pregunto Enju temerosa.

— Je, je, je… estoy aquí, Enju.

—¡…!

Enju miro hacia adelante, del otro lado los barrotes donde la tenían encerrada, la infante vio una mujer con un hermoso cabello azul zafiro algo alborotado y largo hasta la parte baja de la espalda, sus ojos si bien no eran completamente visibles, desprendían un brillo eléctrico, casi fluorescente.

— ¿Estas personas te hacen sentir triste, Enju? — pregunto la mujer.

—…Si, quiero volver a mi vida de antes, quiero ver a Papa y a Mama, jugar con mis juguetes, irme de este lugar horrible.

— Pobre niña… ven conmigo, te sacare de aquí.

— Pero… no se quien eres. ¿Cómo te llamas?

La bella mujer solo rio entre dientes, extendió su mano entre los barrotes y le contesto con sinceridad.

— Nunca mas te abandonaran, no volverás a sentir esta soledad, Mi nombre…Kyoka,

— ¡DIJISTE KYOKA! — grito Sora.

— ¿…?  «¿Conoces a esa tal Kyoka, Sora?»

— ¡EH!, Ammmm, ¡NO!, NO, no la conozco…

—… «No es el momento…»

Afortunadamente para Yashiro, Enju seguía absorta en su relato.

Un fuego azul como el mar y mas devastador que cualquier desastre consumió completamente los territorios del clan, dejando solo cenizas a su paso, eliminando a cualquiera que se interpusiese. Finalmente, el clan Kasai fue reducido a un campo gris, adornado por fuego zafiro, y en el medio de ese desastre, solo había una niña riéndose mientras lagrimas caían de su rostro. Una niña de cabello azul como el mar. La masacre del fuego azul.

—…

— Poco después recibí estudios de todo tipo, pero jamás lograron que usara el fuego azul nuevamente, hasta hoy. Fui dada en adopción en un orfanato. Obviamente, ocultaron mi relación con la masacre. Finalmente, ella llego a mi vida. Fue la familia de Momoka quien me adopto. Al principio tenia miedo de relacionarme, pero poco a poco Momo fue derritiendo mi corazón, hasta verla como mas que una amiga. Yashiro…Momo es una hermana mayor para mí. Me saco de aquel oscuro pozo en el que había caído…

Enju ya no podía contener las lágrimas, pero sorpresiva mente sonreía al hablar de Momoka. Realmente era importante para ella.

—…Enju… ¿puedo decirte algo? — pregunto Yashiro.

—…Adelante…

— No eres la única que ha sido salvada.

— ¡…!

— Momoka también es importante para mí, al igual que tú. Decidieron quedarse conmigo a pesar de todos los cambios radicales que mi cabeza provoca. Me han hecho cambiar tanto de perspectiva que ya ni siquiera se que pensar. Pero hay algo que puedo decirte con seguridad. Lograste al menos dos cosas que sueñas.

— ¿…?

— Tienes amigos y una vida «Relativamente» normal.

—¡…!

Enju solo pudo ver hacia abajo y soportar el llanto, mientras que Yashiro decidió levantarse de su asiento y predisponerse a retirarse.

— Además, ¿Quién sabe…?

— ¿…?

— Tal vez también encuentres novio, termómetro.

—¡…!

Enju, al ver esa sonrisa estúpida y ese comentario aun mas idiota, se limpio la cara y le devolvió la sonrisa, junto con su respuesta.

— Solo espero que ese novio no seas tú, simio baboso.

Enju y Yashiro, ambos ocultando su sonrisa se separaron ese día. Ahora solo falta que Yashiro revele su mayor secreto, la existencia de Sora.

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