Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 03 – Capítulo 14


Capítulo 14 – Shin Primera Parte

 

Los alrededores estaban alborotados.

Preguntándose qué pasaba, se dirigió hacia el vestíbulo de entrada del palacio.

Las damas del palacio ya estaban reunidas en el extravagante vestíbulo de entrada. Las damas del palacio ya estaban reunidas en el extravagante vestíbulo de entrada. También había sirvientas que habían llegado con ropa sucia en las manos y otras que habían dejado de limpiarlas barandillas aun con paños en las manos. (EZ: Me gusta más que las cosas se asemejen a la traducción original en ciertos casos, este era uno de ellos acá lo cambie a lo que decía en el raw de la novela ya que lo que decía en la traducción en ingles era poca información…. Al menos para mi gusto)

 

“¿Qué negocios tienes aquí después de todo este tiempo?”

 

Una dama de palacio dijo eso, sus cejas estaban entrecruzadas. Su mirada estaba dirigida hacia el único médico de la corte del palacio interior.

 

Inusual.

 

Ese médico de la corte hace todo lo posible para no salir nunca de la oficina médica. ¿No ha pasado ya casi un año desde que apareció en este palacio?

 

El incompetente médico de la corte sólo de nombre, después de la muerte del infante príncipe heredero, no se había atrevido a venir aquí por incomodidad. Sólo con la razón de que no hubiera ningún sustituto, podría continuar permaneciendo en el jardín de las mujeres sin culpa alguna.

 

¿Qué puede ser su asunto después de todo este tiempo?

 

El médico de la corte llevaba un saco de tela abultado. Una dama de palacio le seguía.

 

La dama del palacio era delgada. Ella siguió al oficial médico con movimientos suaves y elegantes. Sus labios bien cerrados estaban pintados de rojo carmesí, y sus mejillas también estaban ligeramente espolvoreadas con polvo de color durazno.

 

¿Había una dama de palacio así?

De repente pensó eso. Se pregunta si es normal que los eunucos tengan asistentes, viendo como el médico de la corte, un eunuco, tiene una. ¿Pero eso no debería ser así?

 

No, el palacio interior tiene dos mil damas de palacio. No sería extraño tener una o dos caras desconocidas.

 

Todo el mundo, estaba susurrando entre ellos, así que no tuvo más remedio que salir al frente.

 

“¿Cuál es tu asunto aquí?”

 

Al notar su voz, las damas del palacio se paralizaron. No sobraron las sirvientas que regresaron rápidamente a sus puestos de trabajo asustadas. Por no hablar de la totalidad del palacio interior, los que sirven en este palacio entienden.

 

Este era su trabajo, el de Shin (杏, Xing en chino. Apricot/Durazno)

 

Cuando Rifa fue designada como una consorte, entró en la corte junto con ella. Vinieron para obtener el favor del emperador.

 

“Quiero una audiencia con la Consorte Sabia.”

 

Durazno

 

Shin entrecerró los ojos ante las palabras del oficial médico. No quería escuchar las palabras “Consorte Sabia” de la boca de este hombre.

 

“Mis disculpas. No creo que Rifa-sama quiera concederle una audiencia”.

 

Cuando ella expresó con delicadeza pero con claridad su rechazo, el delgado bigote del médico de la corte bajó pareció decaer (EZ: Algo difícil de imaginar? decía algo raro en ingles así que lo cambie, si han visto anime imagínense lo mismo que el efecto de un ahoge pero ahora en el bigote…. qué tal ?). Parece ser un eunuco que ya había perdido la función de un hombre – un lamentable bigote. Había un mundo de diferencia entre el, y el emperador que tenía una hermosa y espléndida barba.

 

El médico de la corte hizo una expresión de inquietud y miró hacia atrás. La dama del palacio, cuyo rostro era como una máscara de Noh, susurró en silencio a su oído.

 

El médico de la corte, de mala gana, sacó algo del bolsillo de su pecho.

 

“Recibí este tipo de nota.”

 

Desplegó la nota que estaba escrita en pergamino. Fue escrito para dejar entrar a este médico de la corte. El nombre anotado al final era “Jinshi”.

 

Era aquel hermoso eunuco, la mención de él en este palacio interior, traía a la mente a ese personaje.

Poseía una belleza que podría derribar países si fuera mujer, pero no lo era. Tampoco era un hombre.

 

Era cierto que era un personaje que también hacía que Shin suspirase involuntariamente. Pero a diferencia de las otras damas del palacio, ella no tenía nada más allá de esos sentimientos.

¿Por qué vino Shin al palacio interior? Cuando lo consideró, no tenía tiempo para preocuparse por un eunuco.

 

Era importante para ella ganarse el favor del emperador incluso por el bien de su clan. Eso fue algo que les dijeron a Shin y Rifa cuando eran jóvenes.

 

La madre de Shin, era la hermana mayor del padre de Rifa. Debido a que tenía la misma edad que Rifa, entró a la corte, y tenía la posición de administrar el Palacio de Cristal en el que actualmente residen.

 

Las sirvientas del Palacio de Cristal, todas ellas, eran hijas de familias distinguidas y tenían el pedigrí adecuado para servir al emperador.

 

“…lo entiendo.”

 

No se puede evitar que Shin no lo entienda, decidió guiarlos hacia el interior. Podría haber confiado esto a otras damas del palacio, pero si el médico de la corte vino aquí bajo el mando del que controla el palacio interior, la situación era diferente.

 

¿De qué se trata todo esto?

 

Si el médico de la corte viene al palacio de una consorte, sería cuando la salud de la consorte es mala.

 

No hay tal estilo de proceder.

 

No hay manera de que Shin no lo note, siendo la que siempre está cerca de Rifa. Su condición era buena hoy, incluso comió el desayuno.

 

¿De qué se trata esto? Ella inclinó la cabeza. No podía oír pasos detrás de ella. Shin se volteó, y el médico de la corte y su acompañante se habían detenido.

 

Estaban mirando el cobertizo al otro lado del jardín. La habitación de Rifa estaba muy lejos. Estaba en la cámara más interna del palacio, en el piso más alto. Este era uno de los cobertizos de almacenamiento a lo largo del camino para llegar hasta ahí.

 

“¿Qué pasa?”

 

“No, me preguntaba qué cobertizo era ese.”

 

“Es un cobertizo de almacenamiento normal.” (EZ: estas mujeres son unas idiotas casi matan a rifa, no me sorprendería que estuviera ahí la sirvienta enferma)

 

Quería guiarlos rápidamente. Por qué está preguntando sobre algo así, pensó Shin.

 

El Palacio de Cristal fue reconstruido extensamente en un lugar adecuado para albergar al príncipe heredero. No era extraño que hubiera un cobertizo o incluso un baño separado. Además, la extraña y pecosa muchacha vino el año pasado e hizo algo extraño como un baño por alguna razón. Se llamaba sauna – a Shin no le gustaba mucho, Rifa lo usaba de vez en cuando, eso es todo.

 

Aunque les dijo que era un cobertizo normal, la otra dama del palacio lo miraba fijamente por alguna razón. ¿Había algo interesante en él? Sólo había flores amarillas en macetas junto a la ventana. No debería ser un lugar tan peculiar.

 

Es sólo un cobertizo de almacenamiento. Deberían moverse rápidamente.

 

La dama del palacio agarró la manga del eunuco y le susurró algo en secreto.

El eunuco, una vez más, bajó las cejas y le dijo a Shin.

 

“¿Ha sido este jardín perturbado recientemente?”

 

“No, sólo hay un jardinero al que siempre se lo confiamos.”

 

“Ah, sí.”

 

Huh, pensó Shin. Esa frase, ¿había ese tipo de árbol?

¿Lo cultivó el jardinero sin que ella se diera cuenta?

 

“….”

 

El eunuco guardó silencio, y la dama del palacio volvió a codear al eunuco.

 

El eunuco hinchó sus mejillas, fácil de entender. Pero la expresión de la dama del palacio no cambió, dirigiéndose a Shin.

 

Unos ojos negros miraron a Shin. Shin, sin decir nada, iba a apartar poco a poco los ojos cuando

 

“Hoy se ha puesto perfume.”

 

Era una voz que reconocía de alguna parte.

La voz salió de los labios de una elegante dama del palacio.

 

La dama del palacio estaba mostrando una sonrisa burlona. Esta llamada sonrisa era extremadamente malvada, era una forma feroz de sonreír, como si una bestia hubiera visto a su presa.

 

“….”

 

“Cuánto tiempo sin verle. Shin-sama, discúlpeme por lo del otro día”.

 

Una cara recubierta con polvo facial, ojos delineados con gran precisión y pestañas excesivamente largas se asomaban hacia ella.

Aunque esos ojos estaban inclinados hacia las decoraciones llamativas, los contornos de la cara eran redondos y jóvenes.

 

Ella reconoció los ojos sanpaku (三白眼, tres ojos blancos. Ojos donde se ven los blancos por debajo o por encima de la pupila) que la miraban fijamente.

 

El cuerpo entero de Shin se paralizó. Ella entendió a través de su experiencia que ella era considerablemente inútil en lo que respecta a tratar con esta persona.

 

El año pasado, esta chica apareció en el Palacio de Cristal. Constantemente atendía a Rifa y la cuidaba, pero durante todo ese tiempo hizo cosas asombrosas muchas veces.

Debido a eso, la mitad de las damas de este palacio no podían desafiarla.

 

Shin estaba en la otra mitad que no era así, pero de repente fue desnudada por esta chica que apareció hace un par de días.

Y por eso, era una persona con la que no quería tratar. (EZ: Jajajaja)

 

La chica miró a Shin. Shin se encontró retrocediendo lentamente.

Fue en ese momento.

 

El eunuco corrió repentinamente hacia el jardín. El lugar hacia el que se dirigía con su cuerpo regordete era ese cobertizo de almacenamiento.

Shin iba a perseguirlo, pero ante los ojos de ella estaba la muchacha con la que le era difícil tratar. Aun así, la hizo a un lado y persiguió al eunuco, pero ya era demasiado tarde.

 

Sosteniendo la barra de la puerta, con una mirada de sorpresa muda, el eunuco se quedó quieto.

 

Un olor peculiar salió por la puerta abierta. Era el olor que Rifa desprendía antes, el olor de una persona enferma que se dirigía al otro mundo.

 

Quizás la chica había caído sobre su trasero cuando Shin la empujó a un lado, se estaba frotando el trasero. Pero tampoco parecía tener prisa. Sólo tenso sus cejas y agarró el saco que trajo el eunuco.

 

“¡Oji-san!* Agua caliente! Por favor, hierva un poco de agua!” (EZ: *Vendría a ser algo así como señor mayor no anciano en japonés no me gustaba como lo habían puesto en ingles era Tío por cierto)

 

Dijo ella, sin susurrarle al oído esta vez, y entró en el cobertizo con el ambiente encubierto.

 

Había una sucia cama de esteras tejidas apiladas. Una persona enferma estaba acostada sobre ella. Era la criada la que servía como lavandera.

 

“Te tengo. Muchacha.”

 

El eunuco corrió de nuevo, la grasa de su barbilla se balanceaba.

 

La chica, mientras hacía que la sirvienta bebiera algo que parecía agua, miró a Shin.

 

“¿Por qué le dan este tipo de tratamiento?”

 

“Incluso cuando preguntas por qué, no hay nada que hacer. ¿No es de sentido común ponerla en cuarentena para que la enfermedad no se propague?”

 

La chica no dijo nada como respuesta. Debe tener algo que decir, pero no pudo decir nada.

 

“Supongo que sí. Pero.”

 

La niña puso una toalla sobre la boca de la sirvienta que tosía de forma extraña. Cuando se lo quitó, tenía marcas rojas.

 

“Esta es una enfermedad contagiosa. La tasa de infección puede ser baja, pero si continúan tratándola de esta manera, resultará en la muerte. Por supuesto, es un problema trivial aunque muera una sola sirvienta”.

 

La chica dejó en su sitio a la sirvienta enferma y trató de volver a entrar en el cobertizo.

Shin involuntariamente tomó los hombros de la niña para detenerla, pero ella la sacudió suavemente y entró.

 

Detente. El interior tiene–

 

Iba a detener a la chica mientras su pie estaba atrapado en el equipaje, pero ya era demasiado tarde.

 

La chica tenía algo en sus manos. Era una caja pequeña.

 

“Cuando entré en esta habitación, recordé aquella vez. La época en que la Consorte Rifa escondió su enfermedad.”

 

“¿Qué pasa con eso?”

 

“Estaba cubierta de perfume para ocultar el olor característico de una persona enferma.”

 

¿Y qué pasa con eso? Date prisa y devuelve eso, Shin extendió su mano.

 

“Tuve la misma sensación cuando entré aquí. Pero esta vez me parece lo contrario”.

 

La chica abrió la pequeña caja. Había filas de pequeñas botellas de colores.

 

“Para ocultar el olor del perfume, parace como si la persona enferma lo hubiera usado. ”

 

La chica sacó el tapón de una botella pequeña con un pop. Su nariz se crispó.

 

“Las sirvientas del Palacio de Cristal tienen muchas cosas escondidas. El pobre eunuco será azotado de nuevo.”

 

Era un frasco de aceite de perfume que la chica abrió. Era un producto que se obtuvo de los comerciantes hace un par de días. Eran cosas que la mayoría de los eunucos recuperaron.

 

“Cada uno es un pequeño veneno. Me pregunto qué pasaría si los mezcláramos.”

 

La chica se rió como si estuviera cantando una canción infantil, con sus ojos entrecerrados de alegría.

EZ: Bueno les seré honesto no he encontrado relación con casi ninguna de las imágenes del volumen 03 con este arco, así que puede que solo las coloque al final o principio del mismo PDF. Excluyendo claro a las que les encuentre relación con el mismo tomo esas si irán donde vea que están relacionadas


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