Bursters!! Capítulo 49


Gif: haaaa haaaa  que capitulo tan largo…   holaaa volvemos a vernos, aquí les traigo el capitulo mas largo hasta la fecha, el autor Lancelot no pudo hacer un pack por los 6 millones pero en cambio nos trae un cap mas largo de lo habitual 4647 palabras,  ademas es muy intenso el cap así que espero que lo disfruten, y bueno… esos es todo bye~~.

Lancelot: También tenemos vida real chicos/as, sepan entender a este pobre uploader y a este querido caballero. Hemos hecho lo que hemos podido.

Edición y Corrección: Gif

Ataque y Confesiones

— « ¡¿EEEHHHHHHHH?!»

Misora se encontraba en una situación muy complicada. Un chico que obviamente no estaba con todos los tornillos ajustados, le estaba pidiendo que ella y su “compañero” traicionaran a las personas para los que trabajaban.

Yashiro por su lado la miraba con una sonrisa bastante despreocupada, pero por algún motivo Misora se sentía muy intranquila cerca de él.

— Ya-Ya-chin… sabes bien que Ryu-chin y yo no podemos hacer… ¡…!

Misora no fue capaz de acabar de hablar cuando una sensación increíblemente desagradable la invadió. Sentía que no podía moverse, pero quería huir de ese lugar.

— ¿Estas segura de eso? — pregunto Yashiro.

El muchacho aún tenía esa sonrisa amigable, pero bajo esa expresión se podía sentir un pesado y tenso ambiente hostil. Esto hizo que Misora no tenga opción mas que fingir que no siente dicha intimidación.

— ¡V-Vamos Ya-chin! Ya estoy bastante ajetreada por Aki y Ryuji… No tengo tiempo para estas cosas, pero lo pensare ¿Si?… « Es mejor guardar distancia por ahora…me está empezando a dar miedo…»

—…

La tensa mirada de duda del muchacho hacia sudar profusamente a la chica. Interiormente solo podía rezar porque el este chico comprara su mentira.

—… ¡Muy bien! Les daré tiempo para pensarlo.

Escuchar eso hace que Misora pueda volver a respirar con tranquilidad.

— Gracias, Ya-chin — respondió Misora con alegría.

— No hay problema… de todas formas…

— ¿…?

— No creo que tengan mucho tiempo para pensarlo. — dijo Yashiro mientras reía entre dientes.

— ¡…! ¿C-Cuanto escuchaste?

— Je, no es que te importe… solo quiero que sepas algo. No tengo trato especial para mis enemigos…

La sensación hostil se hizo aún más notoria ahora y provoco que Misora se pusiera pálida. El mensaje de Yashiro era claro, “Te unes o me enfrentas”. Las rodillas le temblaban ante el solo hecho de imaginar lo que sería enfrentarse en uno contra uno a Yashiro. Akira no brindaría apoyo alguno, eso estaba claro.

—…«N-Necesito pensar en algo… y rápido…»

— ¿Qué tiene de bueno Kenjo?

— ¿Eh?

Yashiro pregunta algo ambiguo de la nada. Realmente, Misora ya no sabía que pensar de todo esto.

— ¿Por qué preguntas? — pregunta Misora sudando frio.

—…Si quieres saber, tendrás que unírtenos.

— « Es oficial…este chico dejo la cabeza en la cama del hospital…»

— El Kenjo que tú conoces no es con el que estamos luchando.

—…

— Bueno, es momento de que me vaya — Dijo Yashiro mientras se iba del lugar.

Un suspiro de alivio es todo lo que sale de la boca de Misora al ver como aquel lunático se alejaba cada vez más de ella.

— Por cierto… — dijo Yashiro a la distancia, dándole la espalda.

— ¿…?

— La próxima vez trata de no orinarte cuando hablemos.

— ¡…! ¡No me he mojado imbécil! — grito Misora avergonzada.

—… Que extraño. Entonces esta mancha no es lo que pensaba ¿Eh?

De su bolsillo, Yashiro saca un trozo de tela negro. No hace falta ser un genio para saber que Misora grito de la vergüenza cuando el chico dejo caer la tela sosteniéndola de una punta. Eran las pantis de Misora.

— ¡AAAAAAAHHHHHHHHH! ¡DEVUELVEME ESO!

El chico dejo caer el botín al suelo y siguió caminando mientras se reía a carcajadas. Misora por su lado recupero su ropa y en lugar de estar avergonzada se mostraba muy enojada.

—Grrrrr… ¡El único que puede robar mis panties es Ryuji!

— ¡Ja, ja, ja, ja!

Varios minutos después, Misora tuvo que sentarse en una banca para poder tranquilizarse sobre lo ocurrido, además de pensar en lo conversado con Yashiro. Era obvio que no quería enfrentar a el de frente luego de ver que su Burst no funcionaba con él, pero tampoco podía darse el lujo de decir simplemente “me cambio de equipo”. Kenjo es muy estricto en ciertos aspectos y si ven algo útil irse, intentaran recuperarlo.

Sin embargo hay un problema con eso. ¿Eran Ryuji y Misora, útiles para la compañía? El hecho de que no les informaran acerca del ataque era un fuerte golpe hacia su confianza en Kenjo. Ryuji estaba prácticamente harto de Akira y Misora se encontraba en medio del fuego cruzado.

—…« ¿Qué hago?… » — se preguntó Misora bastante decaída.

Misora solo podía mirar hacia el suelo y tratar de buscar una solución. Sin embargo una voz le llama la atención.

— ¿Qué sucede?

— ¿Hmmm?

La chica levanto la mirada y vio a la profesora Sokudo delante de ella. Esto realmente no le importa, ya que según los informes, esta mujer apenas sabe de la situación.

— Nada…— respondió Misora.

Obviamente Hikari no sabe mucho acerca del pasado de Yashiro, más allá de lo que comentaron los adultos, además de tampoco saber mucho acerca de Misora y Ryuji, más allá de que son becados de Kenjo.

La mujer solo decidio sentarse al lado de Misora y decir que si ella necesita hablar, ella la escuchara. Esto, la gyaru lo vio como algo extraño. Esto no tenía nada que ver con ella, sin embargo, pensó que no haría daño decirle las cosas omitiendo algunos detalles.

Misora solo dijo algo así como que tenía que decidir entre dos amigos que no se llevaban bien. Sin embargo uno le había mentido sobre algo importante y que el otro odiaba al otro amigo. Algo muy carente de detalles importantes, para que la profesora no sospechara.

—… Y eso es lo que pasa… ¿Qué cree que puedo hacer?

— Hmmmmm… pues yo me iría con el segundo. La confianza es algo que no es fácil de reparar.

— «Lo se… pero ese muchacho ya está loco…» — pensó Misora.

—…

Hikari noto los nervios de la chica, por lo que paso a preguntar.

— ¿El otro chico no es de fiar tampoco?

— No sé cómo explicarlo… realmente no lo sé…

—… Mira, si crees que puedes perdonar a quien te mintió puedes quedarte con el si quieres, pero si crees que volverá a hacerlo, te recomiendo que dejes de verlo.

— ¡…!

— La confianza es lo más importante en una amistad. Si no confías en tus amigos, ¿en quién confiaras?

—…

Las palabras de Hikari si bien eran algo inocentes llevaban algo de razón. ¿Cómo podría volver a confiar en Kenjo? Más aun cuando le mienten en la cara sobre algo tan importante.

La chica solo pudo dar una sonrisa amarga a la profesora para luego irse, no sin dar las gracias por el consejo.

—…Esta bien, creo que entiendo, gracias, Sokudo-sensei.

— Puedes llamarme Hikari. — dijo Hikari sonriendo.

— Si, Hikari-sensei.

Luego de agradecerle por los intentos de ayudarla y animarla, Misora se fue del lugar, con intenciones de encontrar a Ryuji y comentarle lo sucedido. Era el único en quien confiar que le quedaba a Misora. Akira le mintió en la cara, Shuryo más que seguro no le comentaría nada, puesto que ya no les han avisado. Se sentía como una pieza desechable, sola podía encontrar a último que consideraba su amigo.

La pobre chica paso horas dando vueltas por la academia sin éxito alguno. A donde sea que Ryuji haya ido, Misora no lo pudo encontrar.

Mientras tanto en la cafetería, Akira había acabado su té y miraba plácidamente su celular, mirando la hora.

— Ju, Ju…solo 10 minutos para el ataque…

Con una malicia en su rostro y con las piernas cruzadas, la maldita niña rica se regocijaba antes de su golpe. No le importaba que pasaría con sus compañeros, puesto que ya habían cumplido su cometido. Sin embargo lo que realmente hizo que ni Akira ni Shuryo les avisaran de los planes fue en parte a la sobre familiaridad con los objetivos.

— ¿Qué me ensaño demasiado con una persona?… conozcan su lugar, alimañas. ¿Qué nunca logre hacerte pelear en serio? ¿Amigos? Je, llegare a la cima, cueste lo que me cueste…

Akira además de ser increíblemente orgullosa también era muy conocida por guardar rencores muy fácilmente. Eso, sumado al hecho de que su padre era un perfeccionista obsesivo, lo cual dejaba a ambos “soldados” como simples piezas de descarte.

—…solo unos minutos más y no tendré que volver a soportarlos. Fuudo, Tousaku…

— ¡MIERDA! — grito Ryuji

El enojo del punk tras la obvia traición por parte de sus superiores fue un mal trago que no pudo soportar. Se estuvo matando durante varios años, desde que era muy joven por el bien del conglomerado y sin embargo así se lo retribuyen, clavándole un puñal por la espalda.

No era la primera vez que omitían cosas sobre la misión, pero si era la primera vez en que realizaban algo como un ataque donde él se encontraba, y además pretendían que no se enterase del mismo. Eso solo podía significar una cosa según su juicio. Sus servicios ya no eran necesarios en Kenjo, querían deshacerse de él.

— Después de todos estos años siguiendo órdenes y cumpliendo… así me pagas… ¡AKIRA!

El solo hecho de pensar en lo que piensan hacer en pocos minutos, hace que el frio carácter de Ryuji por fin hierva como agua caliente. Sin embargo algo interrumpe su pensar. Una fuerte explosión derrumba parte de la muralla protectora de la academia.

— ¡…! Así que es verdad… Has firmado tu sentencia al traicionarme, ¡Akira! — grito Ryuji al ver como los escombros de la pared caían.

Sin perder tiempo, los profesores notaron la entrada tan poco sigilosa de los atacantes. Rápidamente decidieron que cualquier Burster por debajo del rango S evacuara rápidamente los alrededores y se refugiara con algún profesor.

—…Haaaaa, ¿por qué tengo la sensación de que sé quién está detrás de todo esto? — dijo Miu luego de dar las instrucciones por el altavoz.

— Parece ser que lo que dijo Ken hace tiempo es verdad… — respondió Kaiga.

— Ah, si… “Kenjo buscara resultados por cualquier medio”… recuerdo haberlo escuchado.

— ¡Okuma-san! — grito Hikari al entrar a la sala.

— Estamos al tanto de la situación, Sokudo. Kaiga ya ha refugiado a gran parte de los alumnos.

— ¡P-Pero están atacando la academia! ¡¿Qué hacemos?! ¡¿Qué hacemos?!

Hikari estaba completamente desesperada, lo cual sería lo más lógico en esta situación. Sin embargo esa actitud no hace otra cosa más que molestar.

— Haaaa… Hikari, te encargaras de detener a los atacantes. Yo estaré en otro sector haciendo lo mismo. — dijo Miu

— ¡¿Eh?! ¡AH! ¡S-Si!

— Supongo que yo seguiré evacuando alumnos… nos vemos después, Miu-tan.

— Si…

Sin decir nada más, los profesores salieron rápidamente en camino para cumplir con sus respectivos roles.

— ¡HA!

Mientras todo esto se desarrollaba, Ryuji se encontraba peleando contra uno de los escuadrones. Sin embargo algo andaba muy mal, estos no utilizaban su Burst, sino que utilizaban armas mejoradas.

— ¡HA! « ¿Por qué están peleando de esta forma?… Usualmente un Burster lucharía con su propio poder en lugar de un arma mejorada a no ser que sea de un rango bajo.»

Por distraerse pensando en el extraño método de combate del escuadrón, Ryuji recibe un disparo en el hombro, lo cual lo sorprende muchísimo.

— ¡UGH! « ¡Estas balas no son normales! »

Como era de esperarse, Ryuji estaba utilizando su poder para fortalecer su cuerpo. Que las balas pasaran con esa facilidad era algo extraño.

La pelea continuo por varios minutos. El chico solo logro repelerlos. Ya después de varios intentos disuasorios para que dejaran de atacarlo, finalmente se decidió por usar toda su fuerza.

— Haaa… Se lo han ganado… ¡Me han hecho enojar!

Ya cansado de los soldados zombis, Ryuji carga hacia ellos repleto de ira y con intenciones de matar. No obstante, estos soldados controlados cayeron inesperadamente como muñecos delante de él.

— ¿Huh? — dijo Ryuji deteniéndose en seco.

— Je, Je, Je… Conteniéndote como antes… ¿No entiendes que te traicionaron?

— ¡…!

Una voz se escucha más allá de los soldados, una voz muy conocida para el.

—… ¡SHIRAZAKI! — grito Ryuji con ira.

— Tiempo sin verte, Fuudo — respondió Yashiro con una sonrisa confiada.

— ¡¿Qué demonios haces aquí?!

— ¿Y perderme esta fiesta? Yo creo que no…

— ¡…!

De la nada uno de los soldados apunto su cañón directamente a la cabeza de Yashiro, pero este no muestra signos de perturbarse, es más, sonríe aún más que antes.

— Primero acabemos esto… Luego te responderé todo lo que quieras saber. Con una condición.

—…

El chico solo podía ver como el soldado caía detrás de Yashiro sin siquiera haber disparado. Un cabeceo a modo de aceptación fue todo lo que se necesitó en ese lugar.

— Tenemos un trato…— dijo Yashiro sonriendo.

— ¿¡Momoka, de dónde diablos salieron todos estos imbéciles!?

— ¡No lo sé, pero definitivamente son insistentes!

Mientras Enju se mostraba molesta por el sorpresivo ataque, Momoka por su lado repelía a los soldados terroristas con la fuerza de su traje Valkirya.

— Aguanten un segundo…

— ¿¡…!?

Al escuchar esa voz, raíces salieron por todos lados, aprisionando y aplastando los huesos de los soldados como si fueran simples mondadientes.

— Haaaa… ¿estos son los idiotas que están atacando la academia? No se burlen de los que defienden este lugar…

— ¡Miu-sensei! — gritaron ambas chicas en alegría.

— Y ustedes…

— ¿…?

— Ni siquiera pueden contra este montón de inútiles? Enju, creo que necesitaras un entrenamiento más severo en el futuro. ¿No aprendiste nada en esos 3 meses?

En lo que Miu reprendía la falta de avances de sus alumnas una enorme nube de polvo se levanto en un sector de la academia.

— ¡…!

— ¿Hmmmm? Creo que ya sabemos dónde está.

— ¿Dónde está quién?

— Shirazaki… se escapó del hospital hoy hace unas horas.

—. . . ¡¿EEEEEEEHHHHH?!

— 25…26…27

Más cercano a la posición de Ryuji y Yashiro. Hikari derrotaba uno tras otro oponente con una velocidad tan increíble que con el boom sónico causado por su avance despedazaba partes de los cuerpos de sus enemigos.

— ¿Dónde está?… Debería estar cerca… debo darme prisa, ¡Ultra Sonic Dash!

Esta vez, Hikari subió tanto la velocidad, que el pavimento debajo de sus pies se volvía polvo a medida que corría, las ventanas de los edificios explotaban por el boom sónico y los soldados salían volando con el solo hecho de estar cerca de esa bala humana.

— ¿Quién sabe lo que ese chico aprendió en esos días de confinamiento?

— llegaremos pronto chicas, Sokudo ya debería haber interceptado a Yashiro. — dijo Miu

— ¿Emmm? ¿Realmente Hikari es tan fuerte como para parar a Yashiro?

— Yo no diría fuerte…

— ¿…?

Miu y las otras dos muchachas iban tan rápido como podía para llegar al lugar donde vieron la explosión. Se podían ver cadáveres a ambos lados del camino.

— Como siempre… Sokudo no controla el daño colateral…

— ¿Esto lo hizo la profesora Sokudo?

—…Si, Sokudo Hikari es una Burster de rango SS… pero por su naturaleza e inexperiencia…denle un par de años y llegara fácilmente a un rango superior..

Miu iba explicando, cuando de la nada, ven algo estrellarse estrepitosamente contra un muro.

—¡…!

Pasos se oyen a medida que pasan los segundos. Lo primero que ven las tres chicas son dos jóvenes, lo cual pasa a ser una grata sorpresa.

— Lo ves… no son la gran cosa, Je…

— Eso lo sabía de un principio idiota…

— Sí, claro

— ¡E-esos son…! — dijo Momoka sorprendida.

Todos se quedaron temblando cuando vieron de quienes se trataban. Eran Yashiro y Ryuji, al parecer estaban peleando juntos, algo que creían imposible ver.

Yashiro se encontraba sosteniendo la cabeza del soldado, quien se encontraba boca abajo, mientras que el chico estaba de cuchillas frente a él. Mientras que Ryuji simplemente estaba detrás de Yashiro de pie.

— En fin, ¿Por qué estos tontos se comportan como simples muñecos? — pregunto Ryuji.

— ¿Acaso importa? Hace tiempo que deseaba liberar algo de estrés… ¡Esta es la mejor manera! — exclamo Yashiro mientras pisaba de manera brutal el cuerpo.

La fuerza de Yashiro fue suficiente como para provocar un hueco debajo del cuerpo.

—…Haaaaa…No importa, debemos ir al centro del problema, seguramente si derrotamos al más problemático esto acabara… ya han destruido buena parte de la academia.

— Pfff…Aguafiestas…

— Vamos.

— Si, si… ¡…!

Antes de dar marcha al siguiente punto, ambos sienten algo que los hace retroceder. Un fuerte impacto en una pared cercana.

—… Auuu~…Necesito mejorar mis frenos…

— ¿Sokudo-sensei? — dijo Ryuji algo sorprendido.

— Ay, Ay, Ay… ¿Hmmm? ¡Ah! ¡Los encontré!

—…

— Necesito que vengan conmigo chicos, no podemos dejar alumnos como ustedes sueltos.

— ¿Por qué? No es como si estos muñecos pudieran hacernos algo… — dijo Yashiro.

— No es porque puedan salir dañados. ¡Si los dejamos sueltos destruirán la academia por completo!

—. . .

La incomodidad del otro grupo fue abrumadora. No buscaban a esos dos maniacos para protegerlos, sino para minimizar daños.

— Sí, claro — respondió Yashiro.

— ¡…!

— Después de ocuparme de los que quedan.

La impertinencia de Yashiro no cambio para nada. Sin embargo Hikari le muestra algo que lo hace frenarse. Un enorme manojo de insignias que parecían ser chapas identificadoras.

— Ya me hice cargo de eso, Miu los atrapo y yo los acabe… Fue sencillo.

—… Pues tus destrozos no están muy lejos de los míos.

Tras esto Yashiro se levantó de muy mala gana, sentía como si le hubieran arruinado la fiesta.

— Aun no me he divertido…si no tengo nada más, creo que tú deberías hacerte cargo

— ¡…! Cuidado con lo que dices Yashiro…Soy tanto amiga como tu profesora, pero no me contendré si te pasas de listo.

Ante el inminente choque entre el joven y la profesora, el otro grupo decide entrar de una buena vez.

— Shirazaki, cálmate. — dijo Miu en voz firme.

—… No te metas en esto, leñadora de bonsái.

El insulto directo a lo que menos le hace gracias, hace que las venas de Miu se hinchen de manera bastante evidente. A esto, Misora también llega al lugar, viendo a Ryuji con Yashiro.

— ¡Geh!… Ryu-Ryu-chin… ¿Qué haces con él?

— Bueno…ya tenemos público. — dijo Yashiro.

— Haaaa… Miu, di algo por favor. Este idiota acaba de salir del hospital y la academia está hecha un desastre.

Hikari realmente no deseaba batirse a duelo con un mocoso imprudente. Sabía que Yashiro era fuerte, pero esa impresión se debía a su corta edad y entrenamiento. Actualmente, el único Burster rango SS que tendría problemas con Yashiro seria Kaiga y aun así las posibilidades de Yashiro de vencer no son muy favorables.

— Solo acabalo rápido… no quiero matarlo por accidente. — dijo Miu seriamente.

Los escalofríos entre las chicas no fueron normales. Incluso Ryuji se sintió oprimido por los profesores. Al parecer, alguien necesita saber cuál su lugar en la cadena de mando.

Hikari simplemente miro alrededor, suspiro y acepto el desafío, con una condición. Si Yashiro lograba darle un golpe el ganaría.

— ¡…!

— Je…Bien, no me culpes cuando pierdas. — respondió Yashiro.

El joven arremetió hacia la profesora, sin embargo, a pesar de la velocidad de Yashiro, la cual dejaba imágenes remanentes, Hikari los esquivaba sin siquiera pestañear. Lo que es más, llego a bostezar mientras aun esquivaba.

— ¡…! ¡No te burles!

— Estas abierto…

El imprudente ataque de Yashiro acabo en un contragolpe justo en la boca del estómago, lo cual lo dejo tirado en el piso sin aire.

— ¡BUAhG!

— No soy un compañero de tu nivel Yashiro. Soy una profesora… entiende la diferencia.

Yashiro la miro con odio ante el sentimiento abrumador de superioridad.

— «Sora…»

— Si…Usemos eso — respondió Sora.

Esta vez Yashiro utilizo Ashioto para incrementar tanto su velocidad como pudiera. Esto tomo a Hikari por sorpresa, haciendo que esta vez decidiera cubrirse. No obstante, Yashiro sonrío en ese momento.

— ¡…!

— «Prueba mi nuevo truco…Ethereal…»

La mano de Yashiro literalmente paso a través del brazo con el que se defendía Hikari, pero antes de lograr golpearla, la profesora por fin se enoja con la impertinencia de su alumno.

— Suficiente… «Hyper Sonic Assault»

A pocos milímetros de lograr golpear a Hikari, el puño de Yashiro pasa de largo atravesando una ilusión.

— ¡…!

— A dormir…mocoso.

Un golpe hiraken (Karate) impacta en la garganta de Yashiro. Haciendo que este pierda la conciencia en un instante.

Todos se quedaron helados al ver eso. Entre ellos veían a Yashiro como alguien increíblemente fuerte, pero un profesor se hizo cargo de el en cuestión de segundos.

— Nos sorprende que seas tan fuerte para tu edad… de ser normal habrías perdido la cabeza…

Luego de haber derrotado al malcriado, Hikari lo levanto del suelo y lo cargo sobre un hombro.

Al poco tiempo unos aplausos se escuchaban a lo lejos. Era Kaiga quien ya había acabado su trabajo.

— Bueno… parece que ya todo está resuelto… pero hay un gran problema.

— ¿…?

Debido a los combates dentro de la academia por parte de los profesores, la academia quedo en un estado tan deteriorado que decidieron alojar al alumnado y personal en otro sitio, mientras reparaban la academia.

—… ¿Dónde nos quedaremos entonces?

— No se preocupen, hable con Ken… dice que podemos quedarnos en la base militar de momento. Por supuesto las chicas y Yashiro también vienen.

— Ohhhh, me viene de maravilla. Debo enderezar un poco a esas debiluchas — dijo Miu observando a Momoka y Enju.

Las chicas sufrieron escalofríos y luego escucharon otra voz.

— E-Esperen…

— ¿…? ¿Tousaku? — dijo Kaiga.

Misora se veía mucho más maltratada que cualquiera. Debido a que eran personas sin conciencia, un Burst como el de Misora era prácticamente inútil. Sin embargo, ella se acercó a Ryuji y hablo al grupo que se disponía a irse.

— ¿Podríamos ir con ustedes?

— ¿¡…!?

Antes de siquiera contestar, Miu los aprisiona tanto a Ryuji como a Misora. Sin mencionar que Momoka y Enju los ven con desconfianza.

—… ¿Por qué querrían venir con el enemigo? — pregunto Miu.

Ante la pregunta, Misora se sintió algo devastada, no obstante esta vez es Ryuji quien decide plantar cara.

— Mira a tu alrededor… Kenjo nos ha dejado a nuestra suerte. Yo pude salir de una trampa gracias al engreído de Yashiro y puede que no te hayas dado cuenta, pero gracias a que inmovilizaste toda tu zona de custodia, Misora pudo salir viva de esa, Okuma Miu-sensei.

—…

— Entiendo que desconfíes… pero se realista. Yashiro hizo un trato conmigo por ayudarme.

— ¿Un trato? — pregunto Miu.

— Si, quería que me uniera para detener a Kenjo.

— A mí también me pidió lo mismo… — dijo Misora.

Era extraño y a la vez sorprendente. Nadie podía creer que Yashiro les pediría eso, pero dejando eso de lado, viendo los hechos como ver que no atacaran a Yashiro cuando se encontraba en el hospital y además ver al chico con Ryuji era algo a tomar a consideración.

— No me convence…— dijo Enju.

— A mí tampoco… ¿Crees que les podemos creer? — dijo Momoka.

Los ex subordinados de Kenjo estaban sudando frio. De quererlo, los profesores podrían acabar con ellos, y volver a Kenjo solo podía terminar en un muy mal resultado.

—… Si están mintiendo saben lo que les espera… Les advierto que quienes vamos a ver son mucho peores que Hikari o yo.

— ¡MIU-SENSEI!

Obviamente, ambas chicas gritaron en protesta. No obstante, Miu hizo caso omiso de sus quejas y libero a ambos.

— Sépanlo…intenten algo extraño y los volveré abono para mis plantas.

— S-Si… — respondieron ambos

— En marcha… — dijo Miu.

Luego de buscar todo lo que pudieron, todos fueron directamente hacia la base. Afortunadamente una aeronave vino pocas horas después para recogerlos. Mientras un muy satisfecho director los miraba irse.

— Muy buenos datos… espero me des aún más cuando vuelvas…Shiinkuma.

— Lo ves, padre. Funciono a la perfección.

— Si, con las grabaciones y los datos podremos hacer muchas cosas. Esto recién comienza.

Luego de varias horas de viaje, finalmente llegaron a la base militar. Una enorme fila se coloca frente a la salida de la aeronave, con Fuuko y Kenjuro delante. Kenjuro utilizando pantalones y botas militares, con una camiseta de tirantes color verde. Fuuko por su lado viste un uniforme completo, pero con una gabardina de color oscuro abierta.

— Era hora de que llegara. Nos casábamos de esperar.

— No somos vecinos exactamente, Ken… — respondió Kaiga mientras bajaba.

— Ja, Ja, Ja… ya lo creo… ¿Hmmm?

Mientras todos descendían, Kenjuro vio como Misora y Ryuji bajaban con ellos.

— Oye… esos no son… — le susurro Kenjuro a Fuuko

— Si, son los chicos de Kenjo — respondió.

Luego de que todos bajaran, veían a Yashiro estar bastante inquieto. Debido a las persuasiones de Miu y Hikari. El viaje se desarrolló con normalidad.

—…Dejen sus cosas en los dormitorios masculinos y femeninos… Momoka, guíalos al bunker cuando se junten. — ordeno Kenjuro

— Si.

— ¡Los demás, rompan filas!

— ¡SI, SEÑOR!

Tanto a Kenjuro como a Fuuko se les borro la sonrisa al ver a aquellos dos con los demás. Simplemente les dijeron que fueran a aquel campo de entrenamiento cuando terminaran.

Luego de unas dos horas, todos fueron directamente hacia el bunker. Afuera del este se encontraba Fuuko esperándolos.

— Hmmmmm, veo que están todos. Entremos, tengo la sensación de que querrán saber unas cuantas cosas.

Fuuko abrió el bunker y todos entraron ahí. Cuando finalmente llegaron a la sala principal vieron una gran mesa con varios asientos, pero fue quienes los esperaban dentro la mayor sorpresa. No solo era Kenjuro, Seiji y Kazuha también se encontraban ahí.

— ¡…! Seiji, Kazuha ¿Qué hacen aquí? — preguntaron los hermanos Okuma.

— Kenjuro nos avisó… vinimos tan rápido como pudimos. — respondió Seiji.

— Debo decir que me sorprende ver gente de Kenjo con ustedes…— dijo Kazuha.

— Aparentemente fueron desechados por Kenjo… — dijo Kaiga.

— Humph… no me sorprende, Akira ya me vendió a mí en una ocasión…— dijo Seiji.

Los chicos de Kenjo se sentían realmente abrumados, esta vez eran tres personas de rango SSS y una de rango R. Hacer el tonto aquí era muerte segura.

— Siéntense. — ordeno Kenjuro.

Todos se sentaron, incluso Yashiro, quien se mostraba inusualmente tranquilo.

— ¿Ya paso tu fase de locura, renacuajo?

— Je, se podría decir que si…Llegue a una conclusión.

— ¿…?

— Todos aquí quieren destruir a Kenjo, ¿Cierto?… Solo matare a quienes valga la pena, pero eso no quiere decir que mostrare piedad con molestias.

La actitud de Yashiro ya no era tan ciegamente violenta, pero esa mentalidad de era peligrosa en su propio sentido. No sabían en que momento el juicio del chico los vería como aliado o enemigo. Esa forma de pensar hace que cualquiera se vuelva enemigo en cuestión de segundos.

—…Bueno, es mejor que antes…— respondió Seiji.

Los adultos prestaban mayor atención a los chicos de Kenjo. Eran el claro punto de sospechas, ya que no esperaban tenerlos ahí.

—…Bu-Bueno, nosotros… ¡…!

— Hablaras cuando se te lo pida, niña… — respondió Kazuha

Tan solo el aura de la mujer fue suficiente para callar a la muchacha.

— Relájate Kaa-san… Si intentan algo raro todos aquí podemos reducirlos.

—… Muy bien Ya-chan, mama confiara en ti. — respondió Kazuha felizmente.

Los adultos lo pensaron por unos momentos. Realmente no se encontraban en un lugar fácil. Esta base estaba bajo pleno mando de Kenjuro y Fuuko. Además Fuuko se podría enterar fácilmente si intentaban algo raro. Dado las desventajas, decidieron dejar que se quedaran.

— Bien… Ahora, porque nos pediste reunirnos aquí, Kaiga.

— Bueno, dado el ataque a la academia… creo que es hora de que sepan el trasfondo, ¿no lo creen?

— ¡…!

El ambiente se volvió tan tenso y hostil que todos salvo Yashiro sentían un miedo muy notorio. Parece que Kaiga puso un tema demasiado delicado en la mesa. Sobre todo para Ken y Seiji, quienes mostraban el mayor descontento ante esas palabras.

— Hey Kaiga… te recomiendo no jugar con fuego…— Dijo Kenjuro muy enojado.

— Sabes bien lo que opinamos de eso…— siguió Seiji.

— Si… pero a estas alturas, no podrán seguir.

—…

De algún modo, todos lograron controlarse hasta algún momento, sin embargo, la única que no se veía perjudicada era Kazuha. Todos suspiraron y Seiji pasó a hablar.

— Supongo que tienes razón… Chicos.

— ¡…!

— Escuchen con atención. Queríamos evitar esto tanto como fuera posible, pero creo que es mejor que lo sepan. Sobre todo ahora que Kenjo moverá más fichas en el futuro.

— Ya era hora… lo dirás al fin ¿no? — pregunto Yashiro.

— Si… es hora de que sepan, porque debemos detener a Kenjo. Sera una historia larga, póngase cómodos.

Los adultos deciden sacar los trapos viejos. Los muchachos sabrán porque todos los presentes tienen un odio personal por Kenjo y además porque intentan detenerlos.

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