Bursters!! Capítulo 47


Gif: capitulo de la semana  a disfrutar ;v

Edición y Corrección: Gif

Tiempo y Conciencias

— « “Fue una buena pelea, Fuudo…” “No pruebes tu suerte…”»

Ryuji estaba saliendo del hospital de la academia con una clara expresión de duda en su rostro. Mientras Akira lo menospreciaba con su ya obvio complejo de superioridad, Yashiro, si bien era muy violento y engreído, aun mostraba algo de respeto por un oponente digno.

Esto hacia que el muchacho se replanteara realmente que estaba pasando, esto no tenía ningún sentido para él. Trabajaba para quienes le pisaban la mano y luchaba contra aquellos que se la tomaban con respeto.

— Ryu-chin… ¿Sucede algo?

— ¿Eh?…Oh, no, nada…

Misora lo estaba esperando en la puerta. Al ver a su chico con tal expresión de perdido, le llamo bastante la atención.

El tiempo pasaba y Yashiro seguía siendo un hongo en cama.

—…Haaaa, Sora, estoy a punto de echar raíces en esta cama, dame ideas para pasar el tiempo…

—Hmmmmm, ¡Oh!, Ya se… intentemos aprender algo nuevo.

— ¿Algo nuevo? — pregunto Yashiro intrigado.

— Je, aprenderás algo útil compañero.

Sora simplemente sonreía de una manera un tanto preocupante. Lo que sea que tenía planeado, no era algo que se pudiera llamar ordinario.

Dejando de lado a los muchachos, en el campo de tiro de la academia se podían escuchar disparos de armas de diversos calibres. Sin embargo había alguien que dejaba a todos con boca abierta.

— Oye… ¿Ya viste a esa chica? — dijo un muchacho sorprendido.

— Si~. ¿Es hermosa verdad?

— Bueno, si… pero no es eso.

— ¿Ah, no? ¿Entonces qué?

— Mira su blanco.

— ¿…?

El chico no sabía a qué se refería su amigo cuando le dijo que mirara el blanco de la joven.

— Solo tiene un agujero en el centro… Fue un excelente tiro. ¿Y?

— Esa chica es Tsukino de segundo año… y lleva cerca de 60 disparos en el mismo blanco.

— ¡…! ¿Q-quieres decir que…

— Si, esa chica ha disparado cerca de 60 veces exactamente al mismo lugar.

Los disparos seguían sonando mientras Momoka continuaba disparando su Colt directamente al mismo lugar. Solo podían mirar con sorpresa y algo de miedo como la chica disparaba sin siquiera pestañear al blanco.

Ya hacía una semana de que Yashiro se encontraba en cama. Momoka era quien casi siempre le dejaba los apuntes de clases, Yashiro ni siquiera los miraban, pero Momoka tampoco tenía como razón principal solo llevarle los temas de clases.

— Hey…

— ¡…!

Momoka decide por decir unas pocas palabras, sin siquiera parar de disparar.

— Me molestan… si no tienen nada que hacer… Váyanse.

— ¡…!

Si bien su voz sonaba tranquila y serena, también era fría y seca. Además de que su miraba era fría y carente de empatía.

Esa fría expresión no tardo ni 20 segundos en espantar a todos los muchachos que la estaban mirando.

—…

Sin embargo esto ni siquiera le importo, simplemente volvió a su práctica de disparo.

— No puedo volver a fallar… No quiero, volver a ver eso. — murmuro Momoka.

Momoka continuaba pasando las balas por aquel pequeño agujero en medio del blanco mientras recordaba como el chico del que se enamoró caía al suelo completamente herido y luego traído en camilla.

—…

La Colt continuo sin fallar disparos hasta que Momoka recordó la cara de Ryuji y de Akira, haciéndole chasquear la lengua y posteriormente fallar el disparo al agujero por pocos centímetros, cambiando la forma de orificio luego de cerca de 75 disparos.

—…Seré útil… Enju, Yashiro.

Luego de murmurar eso, Momoka decidió dejar materializar la Colt y se dispuso a irse. En el marco electrónico por encima del blanco de Momoka puso sus estadísticas de la sesión.

— Disparos realizados: 80….Tiros perfectos: 1…Precisión: 3.5%

Mientras Momoka estaba en el campo de tiro, le pidió a Enju que hoy se encargara de llevarle las notas a Yashiro, a lo cual ella acepto con algo de disgusto. Aun no superaba el disgusto por su forma de pensar, además de que aún no sabía de qué había hablado con Momoka.

— Dios… No es que moleste hacerle un favor a Momo… pero ¿Por qué tengo que ser yo quien tiene que traerle las cosas a este simio?… ¿Huh?

— ¿Huh?

Vaya sorpresa se llevó Enju cuando encontró a otra persona delante de la puerta de Yashiro, Misora.

—… ¿Qué haces aquí?

— Ehhhhh, Aja, ja, ja… esto es incómodo… veras, quiero hablar de algo con Ya-chin…

—… ¿De qué exactamente?

—…

El encuentro fue de imprevisto, pero el hecho de que alguien del bando enemigo venga a ver a Yashiro mientras este se encuentra en cama era sin lugar a dudas algo que no daba buen presentimiento, aunque Misora ya había visitado a Yashiro antes.

— ¿No piensas responder? — pregunta Enju.

— Veras… no es algo realmente importante, pero Ryuji está actuando raro.

— ¿Ryuji?

— El chico que lucho con Yashiro.

— ¡…!

Enju recordó a aquel chico que dejo a Yashiro en cama. Cabe decir que se sintió un poco molesta al respecto, pero no tenía voz en este asunto.

—…Haaa…Bien, pero entrare contigo. Toca la puerta.

— No me importa realmente… — respondió Misora.

Misora hizo caso omiso de Enju, como si realmente no le preocupara tenerla cerca, ¿estaría subestimándola?

Sin más palabrería, la gyaru pasó simplemente a tocar la puerta y espero la respuesta del muchacho. Sin embargo no escucharon su permiso

— Hmmmm. ¿Estará dormido?

— Tal vez…

Ambas pensaron simplemente en irse, puesto que Yashiro se encontraba probablemente dormido. Sin embargo, cuando se estaba por ir ambas se frenaron en seco al sentir una presencia increíblemente pesada.

— ¡…!

—…Creo que es mejor dejar a Ya-chin solo por ahora… — dijo Misora algo temerosa.

— « ¿Qué demonios estás haciendo ahí dentro? » — pensó Enju.

— No sirves para nada… ¿no te cansas de ser un fracaso?… ¿Otro fallo? ¿Acaso realmente no puedes tener un poder?… Con razón tus padres te vendieron…

Frases hirientes se escuchaban como eco dentro de la mente de Yashiro, mientras el sudaba pesadamente.

— No seré un fracaso…No lo seré… ¡…!

Después de pocos murmullos, Yashiro se ve en una habitación oscura y cuadrada, lo cual lo desconcierta un poco. Sin embargo logra ver lo que parece ser un niño sentado contra la pared y las rodillas contra el pecho.

— ¿Qué es este lugar?…

— Los matare…

— ¿…?

De la nada el infante parece decir algo. Esto le llama la atención a Yashiro por lo cual trata de escuchar mejor y se acerca un poco. De ahí logra entender lo que el pequeño niño está diciendo.

— ¿Dejar de matar? A quien engañas… así has sobrevivido hasta ahora, matando y engañando…

—…

— Solo quieren usarte, como siempre… y cuando no le seas de utilidad te harán a un lado. Paso con tus padres y con esa maldita corporación… ¿Qué te hace pensar que esta vez será diferente?

— « ¿De qué habla este chico?» — pensó Yashiro mientras veía al infante.

— ¿De qué hablo?… ya olvidaste este sitio… Shiinkuma Yashiro?

—¡…!

El niño dijo el nombre completo de Yashiro, lo cual lo alarmo bastante. Aquella pequeña persona se puso de pie y comenzó a caminar hacia Yashiro, hasta que pudiera empezar a ver su apariencia.

Un cuerpo escuálido y herido, harapos en lugar de ropas, ojeras y cortes por todo el rostro y unos ojos que no mostraban apreciación por la vida. La mirada de un asesino.

— ¿No te reconoces a ti mismo, Yashiro?

— ¡…!

Por fin, la habitación se ilumino y Yashiro soporto las ganas de gritar del horror. Arañazos y manchas de sangre en las paredes, el vidrio del tocador completamente destruido, las sabanas sucias y manchadas de sangre y la palabra “Asesinar” escrito en sangre, justo detrás del pequeño niño.

— ¿Crees poder olvidar tu naturaleza solo porque una chica te dice que eres bueno? Ja, Ja, Ja… Lo nuestro no es algo que puedas borrar como si estuviera escrito con lápiz. Lo llevas tallado en tu carne. Tu tiempo en Kenjo, nunca lo olvidaras….

— ¡AHHHH!…Haaaaa…Haaaa…

Yashiro despertó de golpe en medio de la noche…agitado por lo que vio. Lo que escucho en su sueño aun retumbaba en su mente.

— « “Tu tiempo en Kenjo, nunca lo olvidaras” »

Yashiro uso su única mano libre para tomarse de su hombro opuesto, obligándose a dejar de temblar. No sabía que pensar. ¿Realmente sería capaz de dejar atrás su ansia de sangre?

— ¿Es difícil, verdad?

— ¡…!

De pronto Yashiro logra escuchar una voz muy similar a la suya, lo cual lo asusta profundamente y comienza a mirar en todas direcciones.

— No me busques, no necesitas encontrarme…

—…

— ¿Quieres regresar?

— ¿…? ¿Regresar?

Yashiro se encontraba muy confundido y asustado a la vez. Esa voz definitivamente no era la de Sora o alguien más. Era más bien, su propia voz.

— Se sentía bien, ¿verdad? Volver a tener una familia…amigos…tener, un amor.

— ¡…! ¡¿Dónde estás?! — grito Yashiro comenzándose a enojar.

Por más que buscara en cada rincón con su mirada y escuchara lo más atentamente posible, el chico no podía ubicar la fuente de esa voz, era como si saliera de la nada.

— Jamás me encontraras en tu estado actual…

— « ¿En mi estado actual? »

Mientras más avanzaba este extraño suceso más interrogantes surgían. Esta voz parecía conocer bien a Yashiro, pero este no parecía buscar nada en concreto, sino que parecía estar intentando que lo encontrasen.

— ¿A qué te refieres con “mi estado actual”?

Detrás del muchacho una silueta humana se encontraba de pie justo tras de él, pero este no nota su presencia, solo podía escuchar una voz que no podía ubicar.

— ¿Qué es lo que realmente quieres?

— ¡…!

Esa pregunta golpeo al muchacho de improviso, al punto de que este giro rápidamente y pudo divisar a la silueta por breves instantes, llegando a divisar algo que lo dejo completamente estático del asombro.

Esa silueta poseía una herida enorme en el pecho, como si lo hubieran atravesado con algo. Sin embargo, esta forma humana parecía estar llorando de tristeza más que de dolor. Esto dejo helado al chico. La forma solo dijo una última cosa antes de desaparecer.

— Busca aquello que realmente anhelas, solo así podrás ver quien soy…

—…

Luego de ello, la figura se desvaneció y Yashiro sintió los parpados realmente pesados, recostándose y quedándose dormido.

—… ¿Huh?… « ¿Cuánto tiempo me dormí? »

— Oh, buenos días Yashiro.

— Hmmm, Momoka. — respondió Yashiro medio dormido.

Lo primero que ve el joven es a su amiga sentada a su lado, pelando lo que parecían ser unas manzanas.

— ¿Qué hora es?…

— Cerca de las 5 de la tarde. Enju vino cerca de las 12 para traerte los apuntes de hoy, pero dijo que estabas dormido. Parece que no me mintió, Je. ¿Hmmm? Yashiro…

— ¿…?

— ¿Por qué estas llorando?

— ¡…!

Ante la pregunta de su amiga, Yashiro se percata de que efectivamente estaba llorando profusamente, algo que realmente no comprendía.

— Ahora que lo pienso, también parecías llorar mientras dormías. ¿Fue un mal sueño?

— Puede ser… no estoy seguro.

Tratando de recordar, las imágenes de su sueño se mostraron de manera esporádica, haciendo que el mismo sintiera unas fuertes ganas de vomitar.

—¡…!

— ¡Yashiro! — dijo Momoka asustada por la reacción.

Ante la desagradable reacción ante el recuerdo, Yashiro se inclina hacia adelante como si estuviera a punto vomitar. Momoka por su lado se pone a su lado y coloca una mano sobre el pecho del muchacho y otra sobre su espalda para intentar ayudarlo.

— Haaaa…Haaaa…

— ¿Te sientes mal? ¿Quieres que te traiga algo? — pregunta Momoka preocupada.

— Haaaa…E-estoy bien…

A pesar del mal momento, el chico logra relajarse y vuelve a recostarse. Sin embargo su amiga seguía un poco preocupada. Desde que su amigo fue derrotado por aquel chico con pinta de delincuente, ha estado actuando de manera extraña. Ya no sonaba tan engreído y arrogante como cuando se reunieron, pero tampoco era el Yashiro que conoció el primer año. Era una sensación extraña, como si su personalidad estuviera en una zona gris.

—… ¡Ah, es verdad! Yashiro, corte una manzana, ¿Quieres comer?

—… Sí, creo comeré un poco…

Sin darle mucha importancia, Yashiro intenta tomar uno de los trozos de la manzana que Momoka había cortado y pelado antes, Sin embargo, este la deja caer al suelo. Su mano estaba temblando por algún motivo. Esto llama la atención tanto de Yashiro como de su amiga, quienes no entienden la razón de este acto involuntario.

—…Disculpa. — dijo Yashiro algo apenado.

— N-No hay problema.

El trozo de manzana fue recogido del suelo por Momoka quien cada vez se la veía más y más preocupada por el estado mental de su amigo. Yashiro parecía una montaña rusa de personalidades. Primero era amable y amigable, después paso a ser arrogante y sanguinario, y ahora parecía haberse quedado en algún lugar del medio.

Obviamente, Momoka quería al Yashiro que conoció devuelta, pero por algún motivo, sentía que las otras partes de Yashiro también eran partes de él, más aun tomando en cuenta su pasado, o al menos lo que sabe de él.

—… « Por ahora, no tiene sentido pensar en ello…» — pensó Momoka.

Finalmente, la chica se levantó y tiro el trozo de manzana a la basura.

— Discúlpame por eso… « Ni siquiera puedo tomar bien un trozo de manzana…estoy peor de lo que creía…»

— No hay problema. « Hoy esta sorprendentemente dócil… ¿será por la pesadilla? »

—…

Luego de unos minutos, el ambiente se volvió incomodo, Yashiro no quería decir una palabra y Momoka no sabía cómo iniciar una conversación con él. Después de todo al chico no le interesaban trivialidades, probablemente le respondería a todo con un simple cabeceo.

Después de un rato, Momoka decide intentar algo.

— Yashiro.

— ¿Hmmmm?

— A-abre la boca…

— ¿…?

Momoka intenta el típico acto de darle de comer. Puesto que el chico no podía comer solo debido a su mano temblorosa.

La chica tomo uno de los trozos de manzana que quedaban y se dispuso a intentarlo. Sin embargo, parece que la falta de vergüenza de Yashiro aún seguía presente, ya que abrió la boca y comió el trozo de manzana de la mano de Momoka sin siquiera perturbarse.

—…Gracias… — dijo Yashiro mientras masticaba.

—… De nada… « Podrías haberte puesto aunque sea un poco nervioso…» — pensó Momoka algo decepcionada.

Finalmente, luego de terminar de comer, el muchacho le pregunta algo a Momoka.

— Momoka…

— ¿Si?

— ¿Qué crees… que sea lo que más quiero?

— ¿…?

Una pregunta verdaderamente extraña sale de la boca de su amigo. Momoka realmente no sabe cómo responder a esa pregunta por lo que solamente se limita a preguntar de nuevo.

— ¿Por qué me preguntas eso?

— Bueno… últimamente no sé qué pensar. Es como si, no supiera quien soy…

La chica simplemente saca una pequeña risa y le sonríe antes de responderle.

— Yashiro…Solo tú puedes saber qué es lo que quieres o quien eres. No es algo que yo te pueda responder.

La puerta de su habitación se cerró para dejarlo nuevamente solo con sus pensamientos. Momoka tenía razón en algo. Solo él puede decir quién es y que quiere, pero algo aun no le quedaba claro. ¿Quién era esa figura de sus sueños?

Yashiro se encuentra en una paradoja emocional. ¿Cuál es su verdadera personalidad, un violento asesino, o algo más?

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