Monrabu — Volumen 2, Capítulo 5


ch.5

 

“Si la acompaño el tiempo suficiente, lo entenderé aunque ella no quiera que lo haga.”

… Eso era lo que Yuuki pensaba.

Aunque todavía no tenía conocimiento suficiente sobre ella, ya era hora de que viera la verdadera personalidad de la estudiante transferida, Kanaruzawa Sekai. Por ejemplo, el largo tiempo que se la pasaba encerrada. Sola dentro de la mansión, ¿qué hacía, exactamente? ¿Habrá estado jugando en línea sin parar? ¿O estaba enganchada con algún anime o manga? ¿O tal vez estaba viviendo la vida de una borracha, colgada de cigarros y alcohol?

“No, eso no está bien, ¿sabes?” Sekai meneó la cabeza. Entonces, dijo con una expresión de aburrimiento. “Si me preguntas qué hice, te responderé. Dormí.”

Jaja. ¿Dormir?”

“Así es, así es. No hice nada más que dormir. Dormí en la cama todo el día, y pasé el tiempo, esperando de esa manera.” Añadió a su explicación. “Como tal, mi cuerpo no es muy fuerte.”

 

 

Pese a eso que dijo, no era exactamente que durmiese todo el día. Durante su tiempo libre, si tuviese que explicar lo que hacía, ella diría que leía libros.

“Leo varios tipos de libros.” Decía Sekai, “No soy muy quisquillosa con lo que leo. De lo que Chiyo me prepara, termino recogiendo lo que me llame la atención.”

Al preguntarle sobre los tipos de libros que leía, su respuesta incluyó libros de fotografía, revistas científicas, libros de historia, etcétera. Sólo con escuchar eso, de alguna manera parecía una persona muy inteligente.

“¿A que sí? De hecho, soy muy inteligente.” Dijo, inflando el pecho. Desafortunadamente, por actuar así, siempre parecía que no era tan inteligente. Sin embargo, él no puso esos pensamientos en palabras ya que eso no sería considerado.

Tenía un aire de madurez, pero al mismo tiempo infantil. El hecho de que ambas cosas formaran parte de su personalidad era uno de los encantos de Kanaruzawa Sekai.

 

 

Se podría decir que las personas que leen mucho tienden a tener una amplia gama de conocimientos. Sin embargo, ese no era el caso de Kanaruzawa Sekai.

Más bien, su conocimiento estaba muy sesgado. Por ejemplo, ella sabía sobre la existencia de una pequeña industria minera en algún país pequeño dentro del Mar Caribe, pero ni siquiera sabía el nombre de un grupo de idols que todos los ciudadanos de este país conocerían.

“Sabes muchas cosas raras, Kanaruzawa.”

“Sí. Es porque soy inteligente.”

“Pero no sabes nada realmente importante.”

“No se puede evitar, ¿cierto? Me mantuve encerrada, al fin y al cabo.”

“Si eres así, no puedes convertirte en una auténtica estudiante de preparatoria, ¿sabes?”

“Para volverme auténtica estudiante de preparatoria,” Sekai se inclinó hacia delante, “¿Qué debería hacer? Dímelo, por favor.”

“Pero es imposible decirlo de manera sencilla… por ejemplo, una chica de preparatoria es capaz de ir al baño durante los descansos para arreglarse el maquillaje.”

“Ah, ¿sí? No sabía eso.”

“Saber hacerse las cejas, aplicarse la base, y demás. Una chica que sabe cómo hacer eso probablemente podría hacer amigos sin ningún problema, y podría tener muchas conversaciones.”

“Ya veo. Es bueno saberlo.”

Entonces, al día siguiente.

La antiestética apariencia de Sekai, que se había maquillado sin la ayuda de Chiyo-san, le causó un gran impacto. Esto también era algo que se podía contar como otro de sus encantos, pensó Yuuki.

 

 

Kanaruzawa Sekai no solo era torpe con sus manos. Más bien, era torpe con casi todo.

A menudo se le quemaba la lengua como si fuera una gata.

Se tropezaba con nada.

A menudo derramaba el líquido que bebía.

Era incapaz de ponerse los zapatos ella sola.

No se podía hacer dos cosas a la vez.

Además, a veces se mordía la lengua mientras hablaba.

“Es porque mi señora es, en cierto modo, muy talentosa.” Chiyo-san puso una cara, como para preguntar, ¿y qué? “Sólo porque sea torpe no significa que algo esté mal. Si el amo es deficiente en alguna área, está bien siempre y cuando la sirvienta lo haga.”

“Bueno, supongo que sí…”

“¿Hay algo de lo que Yuuki-sama no esté satisfecho?”

“No es exactamente insatisfacción. Si Kanaruzawa termina yendo a la escuela, ¿quién estará allí para ayudarla en lo que carece?”

¿Ara? ¿Es necesaria una respuesta así en un momento tan tardío?” Diciendo eso, Chiyo-san sonrió.

Yuuki respondió con una risa.

Nikkori.

Jajaja.

Nikkori.

Jajaja.

Este intercambio de sonrisas continuó varias veces, durante las cuales la línea de visión de Chiyo-san siempre estaba dirigida hacía Yuuki. Siguiendo el flujo de lo que parecía natural, Yuuki no pudo evitar formar una sonrisa amarga. Aunque Kanaruzawa Sekai ya se había mostrado algo torpe, esa parte de ella en algún momento en el futuro aparecería aún más prominente, solo faltaba un poco más para que él pudiese hacer ese descubrimiento.

 

 

“Hmmm, ya veo. Así que Kanaruzawa-san vendrá finalmente.” Estaban dentro de la Preparatoria Privada Murakumo, en el aula de tercer año A. Mientras hojeaba su tarea, Koiwai Kurumi expresó sus pensamientos. “El esfuerzo de Yuuki-kun finalmente ha dado sus frutos. Felicidades, felicidades.”

“Sí. Gracias.”

Esto fue después de clases, con sólo los dos representantes dentro del salón de clases. El aula estaba teñida de rojo por la prolongación del día, las exclamaciones del club de porristas se escuchaban desde patio.

“Será mañana, probablemente.” Reportó Yuuki mientras repasaba el libro que había tomado prestado de la biblioteca. “Creo que debería poder traerla a la escuela. Actualmente está haciendo varios preparativos.”

“¿Qué tipos de preparativos?”

“Preparando una peluca, un sombrero o algo así.”

Jaja. Ya veo.” Kurumi estaba trabajando en su tarea de matemáticos mientras le daba una respuesta. Después de mirar un libro de referencia, terminó mordiéndose el labio. “Supongo que irá bien. Síp.”

“Si termina viniendo a clases, estaré dependiendo de ti, Koiwai-san.”

“Por supuesto. Todo lo que pueda. Quiero hacer algo al menos…”

Kaki, kaki.

Kaki, kaki.

El espacio en blanco de su cuaderno se llenó lentamente con números y símbolos. Después de que el club de porristas gritara como música de fondo, Yuuki hojeó las páginas de su libro, “Tomará tiempo, no hay duda respecto a eso.”

“¿Para que Kanaruzawa-san encaje en la escuela, dices?”

“Sí. Pero eso hay que tomárselo con calma y constancia. Ella sobresale mucho, después de todo. No hay una manera fácil de hacerlo.”

“Pero, ¿sabes, Yuuki-kun?” Dijo Kurumi mientras se rascaba el pelo. “Puede que no tengas tiempo para trabajar en eso tan gradualmente.”

“¿Eh? ¿Por qué?”

Mmm…” Después de un poco de silencio. Kari, kari, continuó el sonido de algo siendo cuidadosamente escrito en el cuaderno, “Dejémoslo como que yo no tengo nada que decir al respecto.”

“¿Qué se supone que significa eso?”

“¿Cómo debería ponerlo…? Hay varios problemas…”

“No lo entiendo muy bien, pero puedo ver que es algo difícil de decir.”

“Bueno, estoy en una situación un poco rara…” Dijo Kurumi, pareciendo un poco agitada. Luego, se expresó con una actitud autoimportante. “Pero ya sabes, soy tu aliada. Por favor, al menos quédate tranquilo con eso.”

“Sí. Es bueno oírlo.”

“Quiero decir, nos conocemos desde hace tiempo, y tú me has ayudado bastante a lo largo de los años.”

“Siento como si eso ya se hubiera roto desde hace tiempo. Yo debería ser el que dijera que me has ayudado mucho.”

“Eso no es cierto. Aquella vez terminaste peleándote por mi culpa, Yuuki-kun. Terminó con un malentendido. Hasta el punto de que incluso ahora, soy tu única amiga. Para ser honesta, todo eso fue culpa mía.”

“Nono. Definitivamente no fue tu culpa, Koiwai-san.”

“También eres muy fuerte, ¿sabes? Además de eso, eres pésimo para contenerte.”

“Sobre eso, sí, lo siento. Fue totalmente mi culpa.”

“En cualquier caso, Yuuki-kun, siempre fuiste el tipo de persona que no puede dejar algo sin arreglar.” Levantó la cabeza de su cuaderno. Entonces, puso su mirada en la ventaja mientras decía con nostalgia. “Esa parte de ti, es algo que creo que es genial. También es bastante guay. Por eso es fácil de malinterpretar, pero la gente que lo percibe logra entenderlo, ¿o no? Yo soy así, y también lo es tu hermanita.”

“Qué amable de tu parte deciro eso.”

“Sin embargo, esa parte de que ambos tienden a sobresalir, tú, Yuuki-kun, y Kanaruzawa-san, ustedes están en el mismo bote. Tampoco hablas con nadie a mi lado, ni te llevas bien con nadie más. Recuerda eso, ¿de acuerdo?”

“…” Yuuki se rascó la mejilla. Miró al techo, antes de finalmente dirigir su mirada hacia la ventana igual que Kurumi, “¿Sabes, Koiwai-san?”

“¿Dime?”

“Originalmente no sabía si debía decir esto o no. Pero como era de esperar, parece que es mejor que lo diga.”

“¿No nos conocemos desde hace mucho tiempo, Yuuki-kun?” Yuuki movió su mirada, y fijó su postura. Kurumi asintió en silencio. “Dilo. No importa lo que sea, responderé adecuada y seriamente. De todo corazón.”

“… De acuerdo. Lo diré, si así quieres.” Suspiró brevemente. Una vez más, Yuuki volvió a corregir su postura, e hizo una expresión extraña. Luego, señaló el cuaderno de Kurumi e hizo una sugerencia. “Aquí, ¿no debería ser una Y en vez de una X?”

“…” Kurumi frunció el ceño. Luego, escaneó sus notas, y después de reconsiderarlo varias veces, dijo. “Yuuki-kun.”

“¿Dime?”

“Esa parte de ti, me desagrada un poco.”

“Me imaginé que dirías eso.” Yuuki soltó una risita, “Soy fácil de malinterpretar, ¿no?”

 

 

Al día siguiente.

Como Yuuki había proclamado, hizo que Sekai viniera a la escuela. La hora acababa de pasar las 10 de la mañana. Llegaron totalmente tarde.

“Bueno, no pasa nada. No te preocupes.” Estaban parados frente a las puertas de la escuela sin nadie más allí. Yuuki consoló a su compañera de clase que había logrado ir a la escuela por primera vez. “Ahora que llegaste tan lejos, ya has mejorado mucho. Puedes hacerlo. Por eso no hay razón para llorar.”

Uuu…” La compañera llorona estaba casi a punto de llorar. “Perdón, Yuuki. Perdón por ser siempre así… gusu.”

“Nono, no te preocupes. Fuiste capaz de caminar hasta acá con tus propios pies. Aunque descansaste mucho.”

“Debimos haber venido en coche desde un principio, así no habríamos llegado tan tarde. Y sin embargo, terminé siendo tan egoísta…”

“Nono. Si vienes en coche, acabarás sobresaliendo de forma extraña. Además, dijiste que querías caminar hasta acá con tus propios pies, ¿o no, Kanaruzawa-san? Es por eso que está bien si llegamos tarde.”

“Pero, por culpa de eso, tú también llegaste tarde…”

“Está bien, solamente llegamos tarde. No te preocupes por eso.”

Uuuu…” El consuelo no tuvo ningún efecto, pues las lágrimas de Sekai empezaron a fluir.

(¿Va a comportarse así de ahora en adelante…?) Yuuki se preocupó.

Encima de una larga peluca de pelo negro, llevaba puesta una boina. Ya sea si hubo o no algún efecto, hoy ella lo saludó con el doble de contramedidas. Si esto seguía así, el propio Yuuki estaba destinado a quedarse sin energía para esto.

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(Bueno, supongo que está bien.) Yuuki giró en torno a sus sentimientos. (¡Se ve linda, después de todo!)

Eso es correcto. Kanaruzawa estaba linda. El pelo negro, la boina y el uniforme le quedaban bien.

Para los humanos, lo que más importa al final de todo es la apariencia. Como ella ya había aclarado ese punto, ya fuera que se adaptara a la escuela o que la clase la aceptara, sus posibilidades no eran bajas. Mientras se aferre a una oportunidad, todo saldrá bien. Probablemente.

“Vamos, Kanaruzawa.” Ton, la incitó después de darle una palmada en la espalda. “Actúa con normalidad y todo saldrá bien. Sólo actúa con normalidad. No hagas nada raro. Si te quedas callada, te verás muy linda, así que todo saldrá bien.”

“¿E-es así? ¿Soy linda? Ya veo.”

“No trates de pensar en hacer que tu debut como estudiante transferida sea perfecto. Mientras no digas nada malo, todo irá bien.”

“Sí, lo tengo. No pensaré en nada innecesario.”

“Además, no esperes mucho de mí.”

“Lo tengo. No lo haré.”

“Bien.”

La campana sonó al mismo tiempo que el asentimiento de Sekai. Señalaba que el primer período de clase había terminado.

 

Fue durante el descanso entre los períodos de clase.

La combinación de Yuuki y Sekai caminando por el pasillo ya era una imagen sobresaliente. Ella había escondido su cabello plateado y llevaba su uniforme como cualquiera. Tampoco era que estuvieran haciendo algo raro. Era sólo el hecho de que la existencia de Kanaruzawa Sekai era algo que destacaba. Tanto si eso era algo bueno o no, era inevitable que se fijaran en ella. Ese era el tipo de aura que ella llevaba.

Uuu…” Y ya estaba cerca de ponerse a llorar.

En el camino hacia acá (sobre todo dentro del tren) ella se vio expuesta a la misma situación. Con lo duro que trabajaron sus glándulas lacrimógenas, la corriente de lágrimas que salía empezaba a secarse. Mientras intentaba esconderse de la mayor cantidad posible de miradas curiosas, Sekai se dirigió hacia el aula.

Al abrir la puerta del aula de tercer año A, la mirada de ambos se encontraron de inmediato con Koiwai Kurumi.

“¿Yuuki-kun?”

“Hola. Buen día.”

“No estamos en la ocasión en que puedas decir hola, buen día. Llegaste muy tarde. Recapacite, representante de clase.”

“Perdón, perdón.”

Los otros compañeros de clase sólo observaban mientras los dos representantes de la clase platicaban. Incluso el grupo que había estado hablando con Kurumi hacía un rato se había alejado más. Ellos se despidieron dando una pequeña sonrisa, sin saludar, tratando de mantenerse fuera de la conversación tanto como fuera posible. Así era la posición de Kirishima Yuuki en la clase, o al menos así ha sido hasta ahora. Había otra razón para el cambio poco entusiasta de sus compañeros de clase.

“Hola, buen día.” Kurumi saludó a Sekai. Ella levemente extendió su mano como si estuviera viendo cómo iban a salir las cosas.

“B-b” Sekai, en respuesta a eso, “B-b-b-b-uen d-d-dí” Se puso de color rojo brillante mientras balbuceaba esas palabras. Mirando hacia abajo, los nervios se le notaban en las manos, “… aau.”

Al final, no dijo nada en absoluto. Kurumi se rio un poco como para dejarlo pasar, y luego volvió a la conversación con sus amigos. Al mismo tiempo, la extraña atmósfera del lugar se suavizó y el aula volvió al mismo ambiente de antes.

(Gracias, Koiwai-san.) Yuuki expresó su agradecimiento en su interior.

Tocar solo la superficie pero sin ir a lo profundo. Esa forma de hacer las cosas era lo que se esperaba de ella. Gracias a ello, se evitó una situación en la que Sekai se viera obligada a desplazarse sola. Se podría decir que la primera etapa fue superada.

“¿Kanaruzawa?”

“¿S-sí?”

“Tu asiento está por aquí. Al lado mío.”

“S-sí. Lo tengo.” Koku, koku, asintió.

Con movimientos inseguros, Sekai se paró junto a su asiento. A medida que pasaba el tiempo, empezó a prestarle atención a los otros compañeros de clase que la rodeaban. Yuuki también se instaló en su propio asiento, y miró para ver cómo le iba a Sekai.

“…”

Su expresión mostraba con claridad que estaba inquieta. Totalmente perdida, ella terminó parándose detrás de su asiento, “Uuu… ¿qué debería hacer ahora?”

Miró a Yuuki con ojos llorosos.

¿¡Ese era el problema!?

Yuuki miró al cielo mientras se acercaba a ella, “Ummm. Por ahora, trajiste tus libros de textos, ¿no? Ponlos bajo tu escritorio.”

“¿A-así?”

“Por cierto, la clase que viene es literatura clásica. Pon el libro de texto correspondiente a eso encima de tu escritorio.”

“¿A-así está bien?”

“Entonces, solo siéntate y espera. La clase empezará dentro de poco.”

“S-sí. Lo tengo.” Sekai asintió repetidamente. Enderezó la espalda y siguió esperando. Su expresión mostraba su nerviosismo con claridad, era tanto así que incluso Yuuki se estaba poniendo ansioso con solo mirar.

Diin doon, daan doon.

La campana sonó en un buen momento, a su vez el profesor de literatura clásica entraba al aula.

La primera clase se desarrolló sin problemas. El profesor que estaba a cargo de la clase era un anciano que sabía leer el estado de ánimo. No acabó llamando a la estudiante que había mostrado su cara por primera vez, ni tampoco trató de hacer un gran escándalo por ello. Fue algo por lo que estar agradecido. Si a ella se le pidiera responder a algo en el pizarrón, no hay duda de que surgiría algún tipo de problema.

Diin doon, daan doon.

Sonó el timbre y el profesor de literatura clásica abandonó el aula. Lentamente, los estudiantes se levantaron de sus asientos. La siguiente clase era de educación física.

“Kanaruzawa.” Yuuki le habló a Sekai, que estaba ocupada mirando a la gente que la rodeaba, “No podré estar a tu lado mientras te cambias, así que espero que, de alguna forma, todo salga bien.”

“S-sí. Lo tengo.”

“Más importante, ¿puedes participar en una clase de educación física? ¿No era que tu cuerpo es un poco débil?”

“Quiero hacer tanto como pueda.” La voz de Sekai estaba llena de determinación, “Lo más seguro es que no podré hacer ejercicio, pero me gustaría cambiarme ya que tengo la oportunidad.”

“Entiendo. Entonces… Koiwai-san.”

“¿Sí?”

“¿Puedo pedirte ayuda? Con Kanaruzawa, me refiero.”

“Sí, señor… Bueno, Kanaruzawa-san, por aquí. Te llevaré al vestuario.”

Yuuki se limitó a mirar cómo Sekai perseguía la espalda de la representante de clase.

(Bueno, supongo que todo irá bien.), pensó Yuuki mientras se preparaba para educación física. (Al fin y al cabo, pudimos superar la clase anterior. Poner demasiadas preocupaciones tampoco sería bueno para ella.)

 

Entonces, 10 minutos más tarde.

Lo que entró volando a los oídos de Yuuki fue un informe de que Kanaruzawa Sekai se había desmayado y que había sido llevada a la enfermería.

 

 

“… Perdón por esto, Yuuki.” Estaba tumbada sobre una cama en la enfermería. Las cejas de Sekai se juntaron mientras se disculpaba. “Antes estuve hablando a lo grande, pero al final las cosas terminaron así. Estoy muy avergonzada.”

“Nono, no te preocupes.” De hecho, Yuuki era quien quería disculparse.

Fue su propio error por no poder juzgar los límites de la enferma estudiante transferida; ¿fue un error pensar así, de alguna manera? Después de todo, había oído de Kurumi que Sekai, en el vestuario, se había caído sola sin ninguna advertencia. Habría sido difícil preverlo de antemano.

“Fue difícil, ¿no es así?” Dijo Yuuki mientras se rascaba la cabeza. “Supongo que sí, ir a clases como ahora y tener una vida escolar normal es un poco imposible. Como era de esperar, traerte para acá no fue una gran idea…”

“Eso no es verdad, Yuuki.” Sekai meneó la cabeza, “Yo misma entiendo la condición en la que está mi cuerpo. A pesar de eso, expresé mi propio egoísmo al ir a la escuela y tú sólo fuiste arrastrado a eso.”

“No. Aun si dices eso…”

“Además, fue muy divertido, ¿sabes?” Dijo con un poco de timidez, “Venir a la escuela, ver las clases junto a los demás. Es una sensación bastante satisfactoria. Todo esto es gracias a ti, Yuuki. Porque tú me ayudaste, puedo estar aquí.”

“¿Es así? Es muy amable de tu parte decir eso.”

“También hay muchas cosas nuevas que he descubierto.”

“¿Descubierto?”

“No eres muy cercano con los de tu clase.”

“…”

“Solo hay una persona con la que conversas. El resto de tus compañeros no parecen estar en muy buenos términos contigo.”

Sekai puso una cara de preocupación. Al tenerla preocupada por él, Yuuki sonrió amargamente, antes de explicar. “Bueno, ¿cómo debería decirlo? Muchas cosas pasaron.”

“¿A qué te refieres con que muchas cosas pasaron?”

“Bueno, lo primero sería que mi familia es dueña de una compañía muy grande. Solo esto me hizo sobresalir bastante.”

“¿Qué más?”

“De alguna forma terminé peleando con unas personas, cosas así suceden bastante.”

“¿Te gusta pegarle a los demás?”

“No hay manera de que sea así. Es solo que a veces sucede que me veo forzado a hacerlo. Y bueno, gracias a eso siempre termino siendo malentendido.”

“¿Está bien para ti no deshacerse de esos malentendidos?”

“Si me preguntas si lo haría, entonces sí, lo haría. Sin embargo, una vez te atoras en algo así, se vuelve muy difícil deshacerse de eso. Y el cómo se ve mi mirada tampoco ayuda mucho.”

“… Ya veo.” Suspirando, Sekai frunció el ceño. “El mundo es muy obstinado. Más de lo que imaginé.”

Su rostro era como el de un crío que descubría la hipocresía del mundo por primera vez. De alguna forma, era raro.

“Bueno, para mí, no es como si importase mucho.” Yuuki regresó al tema original de la conversación, “¿Qué vas a hacer ahora? ¿Te irás a casa?”

“… En lo posible, me gustaría quedarme más tiempo aquí.”

“¿No estaría bien si no es hoy? Si tu plan es ir a la escuela adecuadamente, entonces mañana, o incluso el día después de mañana, seguirías pudiendo hacerlo.”

“Fumu.” Después de pensarlo un rato, Sekai asintió, “Entiendo. Te escucharé. Me iré a casa y descansaré.”

 

Así de fácil. En la segunda vez que Kanaruzawa fue a la escuela, terminó retirándose a mitad del segundo período de clases.

Yuuki sintió que esto no era algo sobre lo que pensar negativamente. Más bien, podría llamarse un avance notable. Aunque se necesitó mucho esfuerzo para llegar a este punto, era sólo cuestión de tiempo. Si ella fuese a encerrarse otra vez, ya había aprendido el proceso de ir a la escuela. Incluso si no quisiera venir más, ya ha ganado bastante.

Por supuesto, solo venir a la escuela no era suficiente. Debía ver las clases adecuadamente, participar en los eventos escolares y colaborar con sus compañeros. Solo entonces, Sekai podrá avanzar más. En el verdadero sentido de la palabra.

(… ¿Estoy en condiciones de hablar de otras personas?) Pensando eso, Yuuki se rio de sí mismo. Con su propia posición en la clase, ¿cómo puede estar diciendo todo esto? (Yo también tengo que cambiar un poco…)

Estaba Koiwai Kurumi, y su hermana Haruko. La propia relación de Yuuki ya era bastante animada y satisfactoria. Sin embargo, como “maestro” no podía mostrarle a su “discípula” una apariencia tan desagradable.

 

 

A la mañana siguiente.

Cuando llegaron a la escuela, los zapatos de interior habían desaparecido.

No los de Yuuki, sino los de Kanaruzawa Sekai.

(… ¿Enserio?)

Dudó repetidamente de ello. No sólo lo dudó, sino que incluso se frotó los ojos varias veces. Sin embargo, la realidad no cambió. Eran un par de zapatos blancos de interior completamente nuevos, y ahora habían desaparecido sin dejar rastro.

(¿Será que alguien se equivocó y los tomó por accidente?)

Pero no parecía ser eso. Todos los lugares adyacentes al de Sekai estaban completamente vacíos. Si hubiese sido sólo un error y alguna persona al azar los llevase puestos, entonces debería quedar por lo menos otro par.

(¿Acaso Kanaruzawa cometió un error? Tal vez puso sus zapatos en el lugar equivocado…)

También está difícil que sea así. Ella estaba actualmente parada junto a Yuuki, mirando en la misma dirección que él, y haciendo una expresión en blanco. Tratando de entender la situación, se podía ver que estaba completamente aturdida ante las palabras grabadas que ella tenía enfrente.

Si ese era el caso, solo había una respuesta.

Alguien se llevó sus zapatos de interior, intencionadamente.

(¿Por qué?) Yuuki se mordió los labios.

No debería haber ninguna razón para que ella tuviera que pasar por esto. Ella no ha hecho nada en absoluto. Vino a clases por primera vez en mucho tiempo y tuvo que retirarse antes de la siguiente clase porque se sentía mal. Solo eso. No debería haber razón para que alguien le guarde rencor.

Y sin embargo, ¿por qué?

Acababa de llegar al punto en que podía venir a la escuela. Si es así, quizá vuelva a ser…

“Ummm. Kanaruzawa.”

Este no es el momento para distraerse. Kanaruzawa era una persona delicada. En el largo camino a la estación, ella lloró. Después de meterse en el tren en hora pico, lloró. Incluso lloró cuando tomó un trago de café enlatado de la tienda de conveniencia.

Necesitaba al menos hacer un seguimiento en este punto. Solo escondiendo sus zapatos de interior, incluso con un nivel tan trivial de acoso, es seguro que Sekai se sentiría mal por ello.

“Por ahora, cálmate. No te preocupes. Probablemente fue solo un error.”

“Yuuki.” La preocupada Sekai inesperadamente alzó la voz.

La voz, aunque silenciosa, contenía algo que parecía atraer a la gente. Algunas de las personas que estaban alrededor incluso se dieron la vuelta para mirarla. Hasta Yuuki se dio la vuelta, con su ritmo cardiaco subiéndole un poco.

Esto fue lo que terminó viendo.

Kanaruzawa Sekai, con una expresión completamente distorsionada, y lágrimas saliéndole de los ojos…

O no.

“Yuuki.”

Estaba sonriendo.

Kanaruzawa Sekai estaba sonriendo. No se veía como algo forzado. Más que allá de eso, sus ojos brillaban.

“Ahora mismo, estoy muy conmovida.” Dijo ella.

Yuuki solo pudo darle una mirada interrogativa.

“Estoy muy, muy conmovida, Yuuki. Mi corazón quedó muy conmovido.” Sekai repitió dos veces lo mismo. Pero como era de esperar, Yuuki solo podía mover la cabeza con asombro. Sekai parecía una maestra tratando de enseñarle a un estudiante el concepto que no podía entender, mientras agitaba las manos y el cuerpo, “Es que, mira. Mis zapatos ya no están.”

“S-sí. Así parece.”

“Alguien los escondió sin mi permiso.”

“Bueno. Es posible.”

“En otras palabras, esto es lo que se llama bullying.”

“No, bueno, no está del todo confirmado todavía. Es por eso que no deberías deprimirte por…”

“Estoy muy feliz.”

… Como era de esperar, no podía entender nada. Era como si alguien acabara de responder que 1 + 1 = 3 con cara seria. Era como si ella estuviera explicándole a alguien que la tierra giraba alrededor del sol, cuando el susodicho creía que el sol giraba alrededor de la tierra.

“Ummm, Kanaruzawa.” Yuuki preguntó, algo dudoso. “Si en realidad te están haciendo bullying, ¿por qué estás feliz? Si te están haciendo eso, significa que te has ganado el odio de alguna persona, ¿sabes? Y cabe decir que sería bastante de ese odio. ¿No es normal que te entristezcas por eso?”

“Por supuesto, eso es obvio.” Ella hizo una expresión aún más extraña. Entonces, Sekai le explicó. “De alguna forma, siento que realmente estoy viviendo.”

Jaaa.”

“Vine a la escuela, y había alguien a quien realmente no le agradaba. Como resultado, mis zapatos desaparecieron. El hecho de que haya interactuado con alguien, la prueba de eso está en una forma tangible justo delante de mis ojos. Si eso no es algo por lo que estar contento, ¿qué es, entonces?”

Jaja.” Fue una bola curva lanzada desde una dirección completamente diferente a la que él esperaba. Para Yuuki, era solo una mera observación fuera de su tiempo. Pero al ver a Sekai mostrando lo feliz que estaba, solo podía creer que era una forma válida de verlo. “Ya veo. Supongo que sí fuiste encerrona, en el más verdadero sentido de esa frase.”

“Sí. Eso es correcto.”

“Si lo piensas desde esa dirección… supongo que puedo verlo.”

“Sí. Esa es la verdad.”

“Pero, ¿sabes?” Yuuki la miró fijamente y señaló. “¿Qué vas a hacer sin tus zapatos el día de hoy? Las plantas de sus pies se ensuciarán y probablemente también te dolerá.”

“Si sólo se ensucia, no me molesta. Y si es el dolor, entonces puedo soportarlo.”

“Si sólo tú caminas descalza, sobresaldrás, ¿sabes? También se descubrirá que te están molestando. Si se descubre, no podrás llevarte bien con la clase, ¿sabes?”

“Eso no me importa en absoluto. Ser incapaz de llevarse bien, es también una forma de interacción entre las personas. Es algo de lo que alegrarse por una encerrona como yo.”

Nijeje, dejeje.

Sekai se rio felizmente. En lugar de reír, se podría decir que estaba sonriendo.

(Se lo toma muy en serio. De eso no hay duda.)

Fue bastante sorprendente. En sentido de que hubiese alguien que reaccionaría a esta situación de este modo.

“Ummm. Entonces, ¿qué vas a hacer?”

“¿A qué te refieres?”

“¿No está bien si te vas a casa por hoy? Como algo así pasó, ¿no deberías informárselo al profesor? Sería una buena idea hacer algunas cosas.”

“No hay necesidad de eso.” Sekai meneó fuertemente la cabeza. “No deseo algo como eso. Me siento bien con esto tal y como está ahora.”

“No, pero…”

“Venga, vamos, Yuuki. Si sigues retrasándote, llegaremos tarde.” Diciendo eso, se fue por el pasillo sin sus zapatos. Energéticamente.

 

Al final, Sekai se fue a mitad de la tercera clase.

La razón fue que su condición empeoró. No tenía ninguna relación con que sus zapatos no estuvieran. Acostada en una cama de la enfermería mientras escuchaba el sonido del árbitro, ella hizo una expresión de insatisfacción. Por el momento, no parecía querer tratar de presionarse innecesariamente.

(Qué persona tan rara.) Yuuki una vez más pensó eso.

Al involucrarse con Sekai, pareciera que él podrá ver muchas cosas con otros ojos. Una vez más, el encanto de Sekai se manifestó, incluso de esta manera.

 

 

Notas:

0– En las escuelas japonesas, la limpieza es una gran parte de la cultura escolar. Las escuelas organizan y hacen que los estudiantes limpien después de la escuela, al mismo tiempo que se aseguran de que los estudiantes no entren a los edificios escolares con sus zapatos normales. Tienen zapatos de interior que se colocan en la entrada del edificio.


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