Monrabu — Volumen 2, Capítulo 4


Bueno, bueno. Llevaba bastante tiempo sin subir alguna traducción mía. Espero les guste estos dos capítulos (el capítulo 5 lo subo en un rato). Intentaré terminar el capítulo 6 para fin de semana.


Ch.4

 

 

Unos días después.

Fuun. Eso parece duro…”

Estaban dentro del salón de tercer año A en la Preparatoria Privada Murakumo. Koiwai Kurumi resumió las impresiones que tuvo en una declaración. Continuó hablando mientras balanceaba un lápiz mecanizado entre su nariz y labios, “Bueno…, parece problemático, incluso para ti, Yuuki-kun. No creo que cuidar de Kanaruzawa-san sea algo que alguien haría normalmente. Realmente estás dando ejemplo como representante de clase.”

“Tú también eres una representante de clase, ¿verdad, Koiwai-san? ¿No deberías ayudar también?”

“Bueno… No me gusta entrometerme en los asuntos de los demás…”

Se miraban el uno al otro desde cada extremo del escritorio. Como el profesor les había pedido un favor, estaban en el medio del aula recogiendo las hojas impresas. Yuuki y Kurumi eran los únicos que se quedaban después de clases. No había señales de ningún otro estudiante.

“Más bien, creo que es algo bastante inesperado viniendo de ti.”

“¿Inesperado? ¿Qué cosa?”

“El hecho que decidieras cuidar de Kanaruzawa-san. En general eres una buena persona, pero no creí que serías de los que harían algo así, ¿me entiendes?”

“¿Eso crees?”

“Sí. No eres una persona muy distante, pero tampoco eres una persona apasionada, ni nada de eso. Por eso la situación actual es algo inesperada.”

“A mi manera de verlo,” Dijo mientras estiraba un poco los hombros, “Yo soy de los que siguen el flujo de las cosas. Esta vez, bueno, siento que tengo un papel que cumplir. Por eso lo estoy haciendo.”

“Entonces, estás diciendo que eres fácil de persuadir.”

“… No puedo negarlo, supongo.”

“Bueno, eso es cierto. Que te hayas convertido en un representante de clase también fue porque yo te lo pedí.”

“Ahora que lo mencionas, tu invitación fue súper persistente. Todos los días me pedías que fuese un representante estudiantil junto a ti.”

“¿Fue irritante?”

“No. Estoy extremadamente agradecido por ello.”

“Entonces todo está bien.”

Ejem, Kurumi infló el pecho. Yuuki sonrió amargamente. Desde los terrenos de la escuela, que se acercaban al atardecer, se podían escuchar correr a los del club de béisbol.

“¿Y? ¿Qué harás ahora?”

“¿A qué te refieres con eso?”

“¿Vas a seguir cuidándola? ¿Hasta que venga a la escuela?”

“Bueno, supongo que sí.”

Incluso después de que entrara Mayo desde su llegada, Kanaruzawa Sekai no ha ido a la escuela ni una sola vez. Se sentía mal, le faltaba energía y varias más razones fueron dadas. Sin embargo, parecía tener la intención de querer ir a la escuela algún día. Si ese es el caso, ¿no es humano tratar de ayudar a conceder ese deseo en lo posible?

“Además,” Agregó con una sonrisa amarga, “Kanaruzawa es una figura que sobresale mucho, ¿no? Es similar a como era yo.”

“Es verdad.” Kurumi soltó un suspiro. “Siempre has sido de los que sobresalen, Yuuki. Así es como siempre fue.”

Jajaja. Eso decía.”

“Yuuki-kun, tu casa es súper adinerada, ¿cierto? ¿No pudiste simplemente ir a una escuela para niños ricos? Pese a todo eso, te metiste en una para gente normal.”

“De alguna manera, hacer algo de celebridad, como eso, no es lo mío.”

“Además, ¿no también pareces súper musculoso?”

“Bueno, pese a mi apariencia, hago ejercicio.”

“Hablando de tu hábito de rebajarte para tener los hábitos de la gente normal y tratar de actuar con normalidad. También eres de los que meten la cabeza en variedad de problemas, de los cuales pueden ser vistos como un gran problema por sí solos.”

“Me gusta pensar que soy un hombre que no se doblega ante la voluntad de los demás. Más bien, lo veo como un cumplido.”

“Tu mirada es feroz e invita a muchos malentendidos.”

“¡Nací con eso, déjame en paz!”

Yuuki se enfadó.

Kurumi hizo un resoplido, “Bueno, gracias a que soy una compañera de clase tan simpática y linda, pudiste salvarte de que te vieran mal.”

“Sí, sobre eso… No tengo más opción que admitir que te debo una por eso…, sí.”

“Si no hubiese estado allí, Yuuki-kun estaría completamente solo. Ahora y en el pasado.”

“Ya, por favor. No tengo manera de argumentar contra eso.”

“¿Estás agradecido?”

“Lo estoy. Mucho.”

“¿Te agrado?”

Eeh…, bueno, sí, bastante. Enserio.”

“Fumu. Supongo que está bien.”

Ella soltó una sonrisa. Yuuki suspiró en su interior con alivio. Es cierto que tenía le debía mucho. Como tal, Haruko no podía deshacerse de Koiwai Kurumi tan fácilmente.

“Bueno, creo que todo está bien.” Kurumi dijo eso mientras jugaba pinchándole la mejilla a Yuuki, “A mí también me gustaría que Kanaruzawa-san viniera a clases en lo posible.”

“¿A que sí?”

“Soy una representante de clase, y a fin de cuentas me agradan las chicas lindas . Si esa chica viniera y se uniera a nuestra clase, estoy seguro de que todo será muy divertido.”

“¿Verdad que sí? Si ese es el caso, entonces…”

“Sin embargo, no lo haré.” Eso dijo mientras seguía sonriendo. “Como tal, le corresponde a Yuuki-kun hacer eso. Te dejo a cargo de hacer que Kanaruzawa-san venga a la escuela y encaje, muchas gracias.”

 

 

De hecho, la situación de esta estudiante transferida se volvió un poco problemática. Ya sea dentro de la clase A de tercer año, o dentro de la Preparatoria Murakumo en su totalidad, la presencia de Kanaruzawa Sekai se hizo cada vez más débil.

Cada vez ella era menos mencionada en las conversaciones de sus compañeros. Al principio, todos hacían un gran escándalo y ahora se han vuelto indiferentes respecto a ella, lo cual, por supuesto, podría decirse que es el resultado de la naturaleza humana. Un estudiante de 3er año de preparatoria que pudiese permanecer curioso acerca de una chica que no asiste realmente tendría que tener mucho tiempo libre.

Las excepciones eran Yuuki, Kurumi y también el maestro de aula que no podía abandonar a su estudiante.

Entonces, un día. Ese profesor terminó por llamarme para decir esto. “Kirishima, te dejo a cargo de Kanaruzawa.

Sí…

… Se la encomendó a él. No podría negarse aunque quisiera.

Estaba el hecho de que simpatizaba con la estudiante transferida por tener varios problemas al igual que él. También sintió que no podía dejar de cumplir con sus deberes como representante de clase. Además, como alguien que no tenía muchos amigos, disponía de mucho tiempo libre. Sin embargo, más que nada…

Tenía interés en la humana llamada Kanaruzawa Sekai. Alguien que a los ojos parecía de otro mundo. Teniendo honestidad y una personalidad que estaba fuera del sentido común. Y varias otras cosas más.

Sentía que quería saber más. Quería saber qué tipo de persona era realmente esta estudiante transferida.

 

 

Tras la puerta abierta, se hallaba un gran festín.

“… Oh.”

El olor del alcohol.

Humo flotando en el aire.

Una chica medio desnuda.

“¡Chiyooooooooooo!”

Y entonces se oyó un grito lamentable.

“¡Estás despedida!, ¡hoy!, ¡definitivamente no te perdonaré! Te dije que me avisaras cada vez que viniese Yuuki, y cuando lo hice tú incluso habías asentido con una expresión que parecía confiable. ¡Vete, vete ahora mismo!”

Se escondió tras una silla, se puso rápidamente la ropa, y haciendo todo eso de un respiro, Kanaruzawa Sekai se levantó.

“Bueno, Yuuki-sama.”

Chiyo-san, quien lo guio a través de la mansión, hizo una reverencia,

“Como he sido despedida, tendré que retirarme. Le deseo lo mejor en todo lo que venga.”

“Ah, sí. Gracias.”

Yuuki miró a la sirvienta mientras ésta salía por la puerta. Ella realmente era alguien que no aprendía.

Uuuuuu, esa condenada sirvienta…”

Con los ojos llorosos, Sekai soltó un insulto.

“Aun si se disculpa, definitivamente no la perdonaré… Espero que se tropiece y caiga hacia su muerte…”

“También estoy de acuerdo con la noción. Sería mejor que esa sirvienta aprendiera de sus errores al menos una vez.”

“¡Sí! ¡Exacto!”

“A propósito…”

Le echó un vistazo a la habitación para entonces decir, “En verdad lo hiciste, ¿eh?”

Muu. No, esto es…”

Sekai quedó atascada en sus palabras. Las botellas de alcohol estaban alineadas en una línea estrecha sobre la mesa. Y junto a todo esto se extendía una montaña de cigarros usados.

“No tenía pensado mostrarte esto.”

Soltó una excusa dudosa, “Sé que esto no es nada para elogiar. Por eso quise esconderlo y hacerlo a hurtadillas. Es la verdad. Por favor, créeme.”

“Aun escondiéndolo, lo que está mal, está mal.”

“Además, no bebía alcohol ni fumaba nada desde hacía mucho tiempo. Sin embargo, hace poco me pesaban algunas cosas en la cabeza, así que acabé volviendo a empezar.”

“Parece algo que diría alguien estando a mitad de dejar de fumar para pronto después rendirse.”

“… UuuGusu…”

Eeeh, para. No es algo para ponerse a llorar.” Mientras intentaba calmar a la dueña de la habitación que estaba por ponerse a llorar, Yuuki se sentó en un asiento vacío.

Sekai, habiendo dejado de llorar, se sentó frente a él, “En cualquier caso, te doy la bienvenida, Yuuki. Hiciste bien en venir aquí.”

“Muchas gracias. Por cierto, aún no has ido a clases, como de costumbre.”

Mugu… Eso me avergüenza mucho.” Lo miró con abatimiento.

Yuuki intentó hablarle con la voz más amable que pudiera hacer, “Entonces, ¿te gustaría volver a intentar ir juntos a la escuela? ¿Qué te parece hacerlo mañana?”

“… Estoy agradecida por tus consideraciones, pero no tengo la confianza.”

“¿No tienes confianza?”

“Me vi obligada a darme cuenta el otro día. El día que te tomaste el tiempo para ir a la escuela conmigo. Como era de esperar, no tengo talento para ir a la escuela.”

Fue una declaración completamente nueva. Sin embargo, también lo vio como algo que tiene sus propios méritos. Ir a la escuela en un día fijo, a una hora fija es algo que requiere una cierta cantidad de habilidad y experiencia social. Si ese no fuera el caso, no debería haber manera de que alguien fallara en ir a la escuela.

“Bueno, igual está bien si no quieres ir a clases.”

Yuuki expresó sus verdaderos pensamientos.

“No es como si no pudieras vivir tu vida si no vas a la escuela. Si no tienes talento para ello, entonces está aún más claro, ¿no? Sólo tienes que encontrar otra cosa en la que tengas talento.”

“… Munu.”

“Además, Kanaruzawa, vives en una casa tan bonita y hasta tienes una sirvienta que te atiende. ¿No parece que vives en una situación que te retiene por algo? Si ese es el caso, no hay necesidad de ir a la escuela. No necesitas presionarte a ti misma.”

“…”

Sekai miró hacia abajo. Enrolló las cejas¹, jugueteó con los dedos y abrió la boca como si estuviera soltando un “jeeh”.

“Pero…” De pronto, empezó a hablar en voz baja. “Aun así, me gustaría ir a la escuela. Quiero ir adecuadamente al menos una vez. Si no lo hago, yo… sí, de alguna manera… siento que no viví con el pecho bien alto.”

“Lo tengo. Te ayudaré, entonces.” Respondió al instante. “Quieres ir pero no puedes, pero aun así quieres ir, ¿verdad? Está bien, te ayudaré. Te acompañaré por el tiempo que sea necesario para que te vuelvas buena en ir a la escuela.”

“… ¿Enserio?”

“Bueno, para ser honesto, yo tampoco encajo del todo en la escuela. Por eso se puede decir que estamos en situaciones similares. Y bueno, si es posible, también me gustaría hacerlo mejor. Dicho eso, Ambos podemos esforzarnos juntos. ¿Qué opinas de eso?”

“…”

La expresión de Sekai se volvió un poco más brillante. Koku, koku, asintió varias veces, “Sí, ya veo. Creo que eso es bueno. Creo que es realmente bueno. Hagámoslo, Yuuki. Intentemos hacer algo al respecto juntos.”

“Sí. Hagámoslo.” Yuuki asintió con una sonrisa.

Ahora tendrían que dar el primer paso. “Entonces, intentemos hacer un plan o algo así.”

“¿Un plan?”

“No creo que puedas ir a la escuela como si fuese algo normal, así que intentemos pensar en algunas vías posibles.”

“Fumu, fumu.”

“Una forma de conseguir que puedas ir a la escuela, una forma de asegurarte de que puedas encajar en la escuela. Básicamente, pensemos en varias cosas.”

“¿Tienes algo en mente, Yuuki?”

“Bueno, sí. Al menos me lo planteé antes de venir…”

Esperó un poco.

Sekai se inclinó hacia delante para escuchar más atentamente.

“Primero está lo del pelo. Ese pelo blanco puro. Y tus ojos rojos.”

¿Muu?

“¿Era originalmente de ese color? ¿O lo teñiste?”

“Era de este color originalmente, ¿qué hay con eso?”

“Entonces, hagamos que tenga un color normal. Vamos a teñirte el pelo de negro y ponerte unas lentillas de color para los ojos. Eso causará un gran cambio, ¿sabes?”

Después de todo, Kanaruzawa Sekai destacaba demasiado. Una cara pulcra que cualquiera se voltearía a mirar. Un aire de otro mundo que sería difícil de olvidar. Ambos son elementos que dificultarían el poder mezclarse en una comunidad; su cabello y sus ojos siendo los puntos más destabales. Con esto, no será fácil para ella poder encajar en la escuela.

“Fumu…”

Sekai bajó la mirada.

Se pasó los dedos por su propio pelo blanco.

“Es una buena idea… pero, lo siento, no puedo hacer eso.”

“¿Por qué? ¿Tienes algún tipo de norma que vaya en contra de eso?”

“No es eso.”

“¿No te gusta la idea de cambiarlo ahora?”

“También es un poco distinto a eso. ¿Cómo decirlo…?”

Se tocó el pelo, y luego se frotó los párpados,

“Lo tengo desde hace mucho tiempo. Odiaba un poco que fuera diferente al de la mayoría de lo humanos. Pero, ya es parte de mí. Si es posible, no quiero cambiarlo.”

Jaja, ya veo.”

“O ya sabes, es algo como esto: Tu cabello es algo que se queda contigo por mucho tiempo como un amigo, ¿verdad? Es casi como separarse de un amigo de toda la vida, por lo que es algo triste. Me hace sentir muy mal… pero, sí, sigo sin poder soportarlo.”

“Entiendo. No se puede evitar, entonces.”

“¿E-esto ha hecho que baje tu opinión…?”

“¿Solo por eso? Para nada.”

Yuuki se frotó la barbilla. En realidad, esa era la idea más rápida y directa que podría lograr un efecto. Pero, si no se puede, no hay de otra. Lo triste es que no se le ocurrió otra idea que pudiese ser igual de rápida y sencilla.

“Otra cosa sería, veamos… ¿Algo como cambiar tu nombre?”

“¿Mi nombre?”

“Quiero decir, tu nombre parece una gran exageración. Dejando a un lado el Kanaruzawa, es Sekai, ¿sabes? El Mundo, ¿sabes? Si no fuera un seudónimo, normalmente nadie tendría un nombre así.”

“… Pero he tenido este nombre desde que tengo uso de razón.”

“¿Qué tal si intentamos cambiarlo a Yamada Hanako?” ²

“E-eso es un poco…”

“¿Qué? ¿No te gusta? Discúlpate con todas las Yamada Hanako de este país.”

Aun cuando fue quien dijo eso, si alguien le dijeran a Yuuki que cambiase su nombre por el de Yamada Tarou, él no lo haría. ³

“Sí. Bueno, creo que estoy atascado.”

Yuuki levantó ambas manos como señal de rendición.

“De alguna manera, no tengo ninguna otra idea. Sí, es imposible.”

“N-no puede ser… Gusu.”

“Escucha lo que dicen los demás hasta el final, ¿de acuerdo? Lo único que sucede es que cualquier camino fácil y rápido ha desaparecido.”

Pese a decir eso, no había nada que se le pudiera ocurrir ahora mismo. Se lo planteó por un rato, y luego buscó dentro de su bolsa,

“Bueno, por ahora, ¿te apetece esto?”

“… ¿Mu?

“Es un cigarrillo de chocolate. Si te comes uno, podrás calmarte un poco.”

Al habérsele dicho eso, Sekai aceptó a uno.

Lo mordisqueó y, al hacerlo, pareció lograr contener el deseo de llorar.

“¿Está bueno?”

“… Originalmente no era algo que supiera bien de todos modos. Sin embargo, es relajante.”

“Está bien. Bueno, pensémoslo con calma.”

Se acomodó en su silla. Yuuki también sacó un cigarrillo de chocolate y se lo metió en la boca.

Ya era Mayo. La luz solar estaba agradable, el jardín estaba lleno de plantas frescas que crecían, y los sonidos de los pájaros cantando mientras descansaban sobre las ramas.

“En primer lugar,” Habló después de tragarse el chocolate, “No sé casi nada sobre ti. Eso no es bueno.”

“¿En qué sentido?”

“Darle consejos a alguien que no conoces realmente es algo… No creo que vaya a salir bien. La primera parte de la consejería debe ser conocer a la otra persona, ¿no te parece?”

“Ya veo. Eso suena bastante razonable.”

“Por ende, por favor cuéntame muchas cosas.”

“Aun si me pides que te cuente cosas…”

Sekai hizo una expresión de preocupación, “Soy una existencia tal y como la ves. Una encerrona, que es cobarde y tiene una forma extraña de hablar. Lo que ves es lo que obtienes. En cuanto a mi situación de vida… te la puedes imaginar, ¿verdad?”

“Bueno, sí… puedo imaginármela…”

“Es por eso que no tengo mucho que decir.”

Diciendo eso, ella hizo una expresión aún más preocupada.

(Bueno, está bien.), pensó Yuuki. (Si me quedo con ella el tiempo suficiente, conseguiré lo que busco aunque ella no quiera.)

Además, no parece que esta chica encerrona quiera que le pregunten mucho sobre sus problemas. Si ese es el caso, él no le pedirá más. Todavía no estaban en esa etapa.

“De todas formas,”

Sekai procedió seriamente,

“Quiero saber sobre ti.”

“¿Sobre mí?”

“Sí. No sé mucho sobre ti, por eso quería saber más.”

“Ya veo… sobre mí…”

“¿No está bien? La situación actual es más bien injusta. Poco a poco estás aprendiendo más y más sobre mí, pero eso no es lo mismo de mi parte.”

Recién se daba cuenta de eso. Si quieres saber acerca de alguien más, lo más rápido es que ellos sepan primero acerca de ti. Profundizar sus relaciones y en conjunto llegar a conocerse más.

“Muy bien, lo tengo. Te hablaré sobre mí, entonces.”

“Sí. Por favor cuéntame mucho.”

“Entonces, ¿por qué no vamos a mi casa?”

“… ¿¡Eeeh!?

Sekai puso una cara en blanco.

Yuuki continuó hablando, “¿No sería la opción más rápida? Si vienes a mi casa, aprenderás varias cosas sobre mí aun si no quiero que lo hagas. Por supuesto, si no es posible no te forzaré a…”

“¡No es imposible! ¡Vamos! ¡Quiero ir, enserio!”

“Bueno…, ¿vamos, entonces?”

“¡Sí!”

… Así es como terminaron las cosas.

Sin importar cómo lo mirara, sentía que era una buena idea. Entenderse más entre sí también puede que sea el primer paso para hacer que una encerrona salga. Definitivamente estaba matando dos pájaros de un tiro. No pudo ver ningún demérito en ello.

Excepto por una cosa.

 

 

Su hermana pequeña estaba de muy mal humor.

“Devuélvete, por favor.”

Eso fue lo primero que dijo.

“Por favor date la vuelta en este mismo instante y regresa por donde viniste. De ahí en adelante, nunca vuelvas a aparecerte por acá.”

“Oh vamos, Haruko.” Yuuki reprendió a su hermana, que escupió tanto veneno con una expresión de enfado, “No le digas eso a una invitada. Deberías darle una sonrisa, ¿sabes? Una sonrisa.”

“No quiero. No hay necesidad de que nadie en la familia Kirishima le ponga esa fachada a una ladrona.”

“Oh vamos, no digas eso.”

Estaban en la entrada de la casa de los Kirishima.

El intercambio entre los hermanos de antes continuó.

“De todos modos, devuélvete por favor.”

A pesar de todo, Haruko era tacaña,

“Además, no tiene sentido venir aquí tan de repente. Aunque diera cien pasos y te permitiera cruzar nuestro camino de entrada, debiste de habernos informado sobre esto de antemano.”

“Si fuese a hacer esto otra vez y te lo dijera, tú definitivamente estarías en contra, ¿no es así?”

“Por supuesto. Las únicas mujeres que tienen permitido entrar a esta casa son las personas pertenecientes a la familia Kirishima y las sirvientas que nos cuidan con tanto esmero. Fuera de eso, las plagas que intentan involucrarse con Onii-sama deberían ser exterminadas.”

“… Perdón por esto, Kanaruzawa.”

Yuuki le habló en voz baja.

“Mi hermana pequeña siempre es así, pero no hará nada mientras yo esté aquí. No te preocupes.”

“E-e-e-e-está bien.”

Sekai asintió repetidamente,

“No hay problema, Yuuki. No estoy para nada asustada. Tu hermana pequeña ha estado viéndome con una mirada llena de sed de sangre desde hace rato, pero eso no me preocupa en lo absoluto. Sí, para nada.”

Hizo una sonrisa forzada. En realidad, ni siquiera podía hacer una sonrisa, y terminó siendo una cara en la que estaba medio llorando.

“De todos modos, devuélvete por favor.”

Su hermana pequeña se cruzó de brazos, sacó el pecho y repitió eso una vez más. Bien parece que no se rendiría en su terquedad.

(Esta chica es muy testaruda después de todo…)

Yuuki suspiró. Estaba convencido de que su hermana era la reencarnación de Sokuten Bukou, ya que tenía la voz más fuerte dentro de la familia Kirishima. Dado lo que le depara el futuro, quería revocar la decisión de su hermana aquí y ahora.

Yuuki siguió pensando. Entonces, se le ocurrió un plan.

“Haruko.”

“Es inútil. Sin importar lo que digas, no asentiré verticalmente con la cabeza.”

“Bueno, eso está claro. No te doblegarás una vez que dices algo, después de todo. Esa es la parte buena de ti.”

“Sí, ese es uno de mis puntos buenos. ¿Qué pasa?”

“La condición para ‘los tipos de mujeres que pueden entrar en la casa’ que mencionaste antes, ¿puedes repetirlo otra vez?”

“Necesitan formar parte de la familia Kirishima, o ser una de las sirvientas que trabajan duro para cuidarnos. Eso es lo que he dicho. ¿Qué pasa con eso?”

“Cierto. Definitivamente dijiste eso, ¿no?”

Yuuki asintió con una expresión de satisfacción.

Luego, con una sonrisa, “Entonces una sirvienta está bien, ¿no es así?”

“¿Sí?”

Si es una sirvienta, está bien, ¿no?”

 

 

Inesperadamente, Sekai estaba totalmente dispuesta.

“¿Ropas de sirvienta? ¡Esa es una gran idea!”

“Siendo honesta, siempre he querido probarlas una vez. El atuendo de sirvienta es muy lindo, después de todo.”

“Nunca he tenido la oportunidad de usarlo antes, pero quién iba a pensar que llegaría un momento como este. Vamos, quiero probarlo.”

Después de buscar un poco, rápidamente se toparon con un conjunto de ropa que usaban las sirvientas de la familia Kirishima. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos.

Después de ponerse en contacto con Chiyo, que acababa de ser despedida, vino rápidamente y la ayudó a cambiarse. El resto fue sólo Haruko soltando quejas. Tenía tanto que decir que parecía que sus regaños nunca iban a parar.

Así de fácil, Kanaruzawa Sekai, que había acabado cambiándose de ropa, apareció delante de ellos.

“… Jaja. Vaya, vaya.”

“… Mugunuu.”

“¿A que le queda bien?”

Yuuki.

Haruko.

Chiyo-san.

Dentro del salón de la casa Kirishima, cada uno hizo sus respectivos comentarios.

“¿R-realmente me queda bien…?”

Una sola pieza de color azul intenso y un delantal blanco. Sekai estaba vestida con ropa de sirvienta ortodoxa mientras se caminaba con verguenza.

“Por favor, tenga más confianza en sí misma, mi señora.” Dijo Chiyo-san con el pecho en alto, “Le sienta mejor que a nadie en el mundo, y usted es también más hermosa que nadie en el mundo. Yuuki-sama también piensa lo mismo, ¿no es así?”

“Así es. Te queda muy bien.”

Al ver el gesto de Yuuki, Chiyo-san elevó aún más su pecho,

“Haruko-sama también piensa lo mismo, ¿no es así?”

“… Mugunuu.”

Haruko solo pudo hacer una mueca como si estuviera comiendo un bicho amargo. Definitivamente estaba muy molesta, o eso parecía.

“Y-ya veo. Conque me queda bien.”

Sekai entrecerró los ojos, sintiéndose incómoda. Luego se levantó una parte de la falda y dio una vuelta. Jejeje, se rio. El gesto que vino después fue aún más apropiado que cualquier otra cosa.

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“Sí. Se ve bonito. Muy, muy bonito.”

“No importa qué use mi señora, le quedará bien.”

“… Mugunuu.”

Yuuki y Chiyo-san la alabaron, mientras que Haruko era la única que parecía no importarle. Haruko solo podía quedarse allí mientras pataleaba con ira.

“¡Es muy temprano para estar contentos!” Apuntó a Sekai con el dedo. “Te perdono por hacerme ceder cien pasos y permitirte entrar en la mansión de nuestra familia, pero el solo hecho de usar ropa de sirvienta no te convierte en una sirvienta. ¿No es cierto, Kanaruzawa Sekai-san?”

¿Munu…?

“Ya que eres una sirvienta, por supuesto, te haré hacer el trabajo de una sirvienta. Lo primero es servir té. ¡Vamos, deprisa! ¡Deprisa!

“¡Servir té!”

Le brillaron los ojos, “Siempre quise intentarlo una vez. Por favor, déjamelo a mí. ¡Chiyo!”

“Sí, mi señora.”

“Contaré contigo. Por favor, enséñame cómo servir el té.”

“Entendido. Entonces, por orden de Haruko-sama, el té vendrá enseguida. Por supuesto, tomaremos prestada su cocina.”

Las dos sirvientas salieron alegremente de la habitación para preparar el té.

“¡Dios! ¡Qué frustrante!”

¡Bofun!

Recostándose en el sofá, Haruko se mordió el pulgar, “¿Cómo debería asustarla ahora…? Por el momento, que limpie el suelo. Y si veo una sola mota de polvo, me aseguraré de regañarla mucho. No la perdonaré aunque llore.”

“Eh, Haruko. Mejor detente, ¿está bien? Ella es una invitada, ¿no es así?”

“No hay necesidad de tratar bien a una huésped no invitada. Además, ¿quién es ella, la otra sirvienta? Llegó a nuestra casa con tanta naturalidad, y actúa como una sirvienta como si fuera normal.”

“Chiyo-san es ese tipo de persona. Por favor, no dejes que te afecte.”

“No me importa esa Chiyo-san o como sea que se llame. Es sólo que su sonrisa hace me pone de los nervios. Por lo tanto, asegurémonos de asustarla a ella también. Debemos mostrarle cuánta habilidad hay que tener para ser una sirvienta.”

Niyari.

Haruko rizó su boca de una manera malvada.

“Haruko.”

“¿Dime?”

“Eres como una hermanastra malvada.”

“¡Qué grosero! ¡Todavía estoy en la escuela primaria!”

En ese momento, Sekai y Chiyo-san volvieron a aparecer. Llevaban un juego de té en un carrito de acero. Assam, Darjeeling. El agradable olor del té negro apareció de la nada.

“Gracias por esperar.”

“G-gracias por esperar.”

Imitando a Chiyo-san, Sekai hizo una reverencia. Luego, con un leve temblor en las manos, comenzó a servir el té. Si solo estuviese ella, uno se preguntaría si terminaría derramándolo o no, pero había una profesional a su lado. Al final, el té se preparó a la perfección.

De la taza antigua surgió una agradable fragancia junto al vapor. A un lado, se empezaron a hornear unos bocadillos, y a medida que se endurecían se fue mezclando el olor de los mismos.

“… Mugunuu.”

La boca de Haruko se curvó en forma de へ.

Yuuki acercó su boca a la taza, y luego asintió. Si lo comparamos con el té que él normalmente disfrutaba con Haruko, no perdía ni un ápice.

“… ¡Es porque las hojas de té que se usaron eran buenas!”

Viciferó Haruko mientras golpeaba la mesa.

“¡El té en nuestra casa es un producto de la mejor calidad, después de todo! No importa quién lo haga, ¡se convertirá en un buen té! ¿¡No es así, Onii-sama!?”

“Si yo lo hiciera, el té no se convertiría en esto. Admítelo ya, Haruko.”

“¡No quiero!”

Bui, se volvió hacia un lado.

“Perdón, Kanaruzawa.” Yuuki tenía una sonrisa amarga, “Mi hermana pequeña siempre es así, básicamente. No dejes que te afecte.”

“S-sí. No me molesta.”

“Y más importante, estuvo muy bien el trabajo que hiciste como sirvienta. Lo has hecho bien.”

“¿E-enserio?”

“Sí. Enserio.”

“¿El té estuvo bueno?”

“Sí. Estuvo bueno.”

“¡Ya veo!”

La expresión de Sekai pasó de preocupada a feliz. Yuuki sonrió y levantó los pulgares. Chiyo-san sonrió ampliamente. Por otro lado, Haruko chasqueó la lengua repetidamente para que los demás pudiesen oírlo bien claro.

(¿Supongo que logramos dar un paso adelante?)

Yuuki lo aceptó. Incluso si hubo mucho apoyo, y que habían terminado viniendo a su casa, todo terminó con una cosecha abundante. Sólo un poco más, la cobarde estudiante transferida sólo necesita un empujón más en la espalda. Solo entonces ella podrá volver a ir a la escuela, eso pensó.

“Haruko.” Llamó a su hermana que parecía estar de muy mal humor. “Esto es un poco repentino, pero hay algo por lo que me gustaría pedir consejo.”

“No quiero.”

“No digas eso, escucha. A decir verdad…”

¿Hay una buena manera para que Sekai pueda ir a la escuela? Yuuki intentó pasarle la pregunta a su inteligente hermana pequeña, ya que todo lo que había pensado había quedado mal.

Por supuesto, era una causa perdida. Antes de eso, conseguir que su hermana pequeña diera una idea que ayudara a Sekai ya era bastante difícil, y se podría decir que la situación era un poco demasiado conveniente.

¿Aah? No lo sé.” Por supuesto, Haruko se lo quitó de encima. “No tiene nada que ver conmigo, y tampoco es algo en lo que quiera participar. Puedes hacer lo que quieras. Sólo hazlo sin involucrarme.”

“No digas eso. Dependemos de ti.”

“Es inútil aunque me ruegues. Por esta razón, nunca en mi vida, estaré motivada para ayudar.”

“No digas eso. Por favor. ¿Por favor?” le imploró Yuuki.

Haruko se apartó mientras seguía mirando a su hermano. “Pues, ¿no estaría bien que llevara una peluca?”

Inmediatamente lanzó una propuesta.

“Quieres hacer algo sobre lo sobresaliente que es el pelo blanco de esa chica, pero ella dice que no quiere teñírselo, ¿verdad? Entonces estará bien ponerse una peluca y esconder ese pelo. Si tampoco le gusta eso, puede usar un sombrero. Con esto, se puede resolver fácilmente.”

“Nono, Haruko.”

Yuuki hizo una sonrisa amarga, “Por favor, piénsalo más seriamente. Con esto, no habría mucha diferencia a sólo teñirle el pelo.”

“¡Eso es!”

Los ojos de Sekai brillaron.

“Por supuesto, una peluca, ¡es una buena idea! Incluso usar un sombrero no suena tan mal. Un sombrero también puede lucir muy a la moda. ¿Qué te parece, Chiyo?”

“Creo que suena bastante bien. Hablaré en la escuela.”

“¿Puedes preparar enseguida una peluca o un sombrero?”

“Por supuesto.”

“¡Eso dijo, Yuuki!”

Dirigió sus ojos brillantes hacia Yuuki, “¡Con esto, los problemas están resueltos! De alguna manera, tengo ganas de hacerlo ahora, así que ¿por qué no lo hacemos mañana? ¡Esta vez, iré a la escuela como es debido!”

“Ah. Sí. Ya veo. Si te parece bien, entonces está bien, supongo.”

… Se tornó así. A estas alturas, Yuuki aún no entendía del todo a Kanaruzawa Sekai. De todos modos, pudo ver que ella estaba un poco alejada del pensar normal.

(Bueno, al menos dimos un paso adelante.)

De todos modos, los preparativos estaban hechos. Haruko estaba echando humo casi hasta un punto irreparable, pero intentaré ayudarla a retenerse un poco. Sólo queda poco hasta que Kanaruzawa Sekai pueda ir a la escuela.

 

 

Notas:

0– Quiero aclarar algo ya que puede que alguien se confunda (como me pasó a mí). Se supone que en estas preparatorias de Japón no hay un solo profesor o profesora que se encarga de una sección de estudiantes, sino que hay varios profesores que se reparten áreas educativas (y no hablo solo de cosas como clases en aula y clases de deporte).
1– Decía “furled”, que se traduce de dos maneras: cerras o enrollar. Sinceramente, no sé cómo se enrollan las cejas… Supongo que se refiere a un gesto que hizo con las cejas. Es lo más obvio y lógico, ¿no?
2– Yamada es un apellido súper común y Hanako es un nombre común para las mujeres.
3– Tarou es un nombre muy común para los hombres.
4– Se supone que Sokuten Bukou es una emperatriz femenina.
5– Está haciendo referencia a Cenicienta.
6– Ambos son nombres de tés.


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