Vermillion: Capítulo 21


Bueno, ¿qué tal? Espero no les haya molestado mucho esperar taaaanto por Vermillion :v

Si no se acuerdan de por dónde íbamos, les recuerdo que Aileen en este cap irá a rescatar a Lily que fue secuestrada mientras iba de camino a casa.

Oh, sí. También quería avisarles que este es el último capítulo que tradujeron en Nanodesu. Quizá yo también ponga el proyecto en pausa, ya que no tiene mucho sentido traducir una novela como esta con máquina. Es muy larga y tiene términos difíciles.

La verdad pensé que había pasado más tiempo desde el último capítulo que subí de Vermillion, pero resultó ser que solo pasaron tres meses :v

En fin, vayan a leer :p


Rescate

 

El viento le aullaba al oído.

La ciudad era iluminada por el crepúsculo.

El paisaje nocturno se extendía detrás de ella.

Una chica cubierta de negro corrió.

Corrió sobre los tejados, tap, tap.

Ella sólo dejaba atrás los ligeros golpes de sus pasos.

Una sombra se extendía de sus pies.

Un pez… Un pájaro… Un gato… Un brazo.

Saltaba y nadaba alegremente.

Mientras cambiaba frenéticamente su forma, le mostró el camino.

La doncella del crepúsculo,『Kerstin』.

La encarnación del crepúsculo y el fulgor, la gobernante del crepúsculo.

Aileen siguió las instrucciones del espíritu y se dirigió a donde estaba Lily.

Kerstin era un espíritu que manipulaba y se movía entre las sombras.

Era un ser fugaz que sólo podía manifestarse después de la luz y antes de la oscuridad.

Comparada con el espíritu contraído de Kei, la doncella del viento,『Siv』, ella tenía poco que ver con irrumpir el mundo físico. Como su especialidad era manipular sombras, tampoco tenía una forma directa de atacar.

Sin embargo, es por eso que requería tan poca energía mágica y no se preocupaba por los catalizadores. Su magia no tenía costo alguno. Era fácil de usar, pero tenía sus límites. A un mago no le sería de mucha utilidad, pero era perfecta para un ninja que sólo usaba magia auxiliar.

“Así que ella está aquí…”

La esquina del Casco Antiguo.

Aileen se inclinó sobre la cornisa del techo y miró por la calle, ahora desprovista de gente. La sombra que se extendía desde sus pies tomó la forma de una mano y señaló al edificio que tenía enfrente.

Un edificio de ladrillo de dos pisos daba a la calle ligeramente sucia. No estaba decorado; parecía un almacén. La luz se filtraba de varias ventanas en el primer y segundo piso. Ni siquiera necesitaba espiar para saber que había gente allí. En el primer piso, en particular, podía escuchar las voces ruidosas y animadas de los hombres desde donde ella estaba.

Saltó ágilmente al techo. Sin ni siquiera tomar carrera, recorrió con facilidad la distancia de nueve metros, aterrizando silenciosamente a cuatro patas. Aún a cuatro patas, se acercó a la ventana sin ser notada como si fuera un gato.

Aileen se colgó boca abajo, sujetándose con las piernas en la cornisa del techo, y miró a través de los huecos de la persiana pluvial.

«El lugar está sorprendentemente limpio…».

Su primera impresión del lugar fue que nadie parecía vivir allí; estaba vacío. Apenas había muebles, sólo estaba a la vista un suelo de madera de mal gusto. En la esquina de la habitación había una pequeña mesa y una silla en la que estaba sentado un hombre de rasgos delicados, leyendo bajo la luz de la lámpara de escritorio. En la parte de atrás de la habitación podía ver las escaleras que conducían hacia abajo. También podía ver las sombras oscilantes de los hombres bulliciosos.

Las páginas crujían a medida que el hombre las volteaba. Parecía ser el único presente en el segundo piso, y no advirtió a la ninja que estaba fuera de la ventana. Un poco después, ella concluyó que probablemente no obtendría ninguna información nueva observando al hombre leer, así que se alejó de la ventana.

Sacó un gancho y una cuerda de su bolsa, la enganchó en el borde y descendió al suelo.

Olía ligeramente a alcohol. Se acercó más. El primer piso era ruidoso. Había una gran fiesta.

«Espera, ¿ese no es…?».

Su expresión se tornó en sorpresa y desconcierto. Dentro, siete hombres escandalosos se reunieron alrededor de una mesa, con alcohol en mano. De entre todos esos hombres sucios, ella reconoció a uno de ellos.

«… ¡Boris! ¿Por qué él está aquí?».

Tenía los brazos postrados sobre los hombros de los otros, con la cara roja por el alcohol y riendo a carcajadas con su despeinado y encrespado pelo negro y sus ojos salvajes.

Sin lugar a dudas, era el hombre que vio frente al taller hace unos días.

Gimió, apoyándose contra la pared.

«… ¿Ese idiota también es parte de esto?».

Lily era una chica inteligente. Montand y Kiska dijeron que no se vería arrastrada por descuido en algo ilegal.

Se trataba de un crimen cometido por un miembro de la familia.

Aunque se preguntaba si Boris realmente podía ser llamado un pariente; si él estaba involucrado en el secuestro, entonces no era sorprendente que Lily bajase la guardia.

«¿Qué demonios está pensando…? Les pides dinero y dependes de ellos…, ¿¡y luego secuestras a su hija!?».

Su desconcierto comenzó a transformarse en ira. Golpearlo una vez no sería suficiente para ella. Pese a que estaba furiosa, no se apresuró a realizar un ataque frontal.

—Kerstin… —llamó calladamente a la sombra sus pies— Kie estas Lily? (¿Dónde está Lily?)

La sombra le contestó formando una mano y apuntó hacia arriba, usando la pared como pantalla.

—Unua etago…? (¿Segundo piso…?)

La sombra agitó la mano y sucesivamente escribió en cursiva,『Neniu.』(Nadie)

—Teretago? (¿Tercer piso?)

Neniu.』(Nadie)

—Tegmonto? (¿El ático?)

Neniu.』(Nadie)

—¿Eh? —ella quería gritar, ‘¿¡entonces dónde!?’, pero se aguantó y ponderó con calma—. Interetago(entresuelo)… ¿Un cuarto oculto?

Jes. ()』Kerstin terminó de escribir y le dio un pulgar hacia arriba antes de volver a una sombra normal.

Se sintió un poco aliviada y murmuró para sí misma—: … Un cuarto oculto, ¿eh?

Si Lily estaba confinada en un cuarto oculto, eso significa que aún estaba con vida. Por otro lado, si hubiera resultado que ella se encontraba en algún lugar bajo tierra, Aileen no sería capaz de mantener la calma.

«Bueno, ¿cómo debería hacer esto?».

Se cruzó de brazos para reflexionar.

¿Sorprenderlos y tomar el control del edificio?

¿Evitar peleas y tratar de sacar a Lily?

«Darle una paliza a todos, averiguar dónde Lily está siendo retenida, y luego sacarla de allí…».

La idea de golpearlos personalmente le era refrescante. Sin embargo, después de considerar los riesgos, determinó que sería mejor sólo sacar a Lily de allí.

—Kerstin, mi dedicas al vi ti un katalizilo (Kerstin, te doy un catalizador). —Aileen tomó un pequeño fragmento de una joya turquesa y la dejó caer. Ésta se hundió en la sombra—. Vi priskribas la plankon plano de ci tiu domo, kaj vi diros al mi la pozicio de Lily (Describe el plano de esta casa y dime la posición de Lily). —Puso ambas manos sobre la pared de piedra— Ekzercu (Ejecutar).

En un instante, la sombra recorrió el contorno del edificio. Era improbable que alguien de adentro notara eso.

Se deslizó por las grietas, bajo las mesas, e incluso entre las sombras de los ruidosos hombres que había dentro.

La sombra se alzó ante Aileen. Las líneas de color negro azabache comenzaron a formar los planos del edificio como una animación en 3D. Era muy difícil de ver en el desvanecimiento del crepúsculo, pero ella podía entender dónde estaban las habitaciones y sus ocupantes.

Los planos no revelaban nada extraño sobre la distribución de los almacenes. En el primer piso estaban los siete hombres bulliciosos y en el segundo piso estaba el hombre del libro. Sin embargo, no veía a Lily in situ.

—Kie estas Lily? (¿Dónde está Lily?)

Una mano de sombras se levantó del suelo y señaló hacia el centro del segundo piso de la maqueta, donde se había formado una caja negra. Estaba justo al lado del hombre de aspecto amable, un pequeño espacio en el suelo. El cuarto escondido era demasiado pequeño para ser realmente un cuarto. Como no estaba estirada, la caja negra indicaba que no había ninguna fuente de luz allí dentro.

En otras palabras, Lily estaba confinada a una habitación demasiado pequeña para poder moverse.

La expresión de Aileen se volvió sombría. Esto era un trato horrible para una niña inocente. Se le apretó el pecho pensando en cuán asustada que debía estar Lily, encerrada en el pequeño cuarto oscuro. Por encima de eso, ellos estaban bebiendo; de fiesta como si nada.

Eran la personificación de la escoria.

Un puñetazo no sería suficiente.

La justificada indignación le ardía en el pecho. Frunció el ceño ante la luz que se filtraba por la ventana del primer piso. Se ordenó a sí misma a posponer la golpiza y controlar su respiración, pese a querer destrozar la persiana y desatar su furia.

Rescatar a Lily va primero.

Se agachó y saltó ligeramente, usando las paredes de piedra del edificio frente y detrás suyo para subir rápidamente al techo. Tomó su garfio y soga imaginando el plano que Kerstin le hizo.

Su ira volvió a estallar. Una luz feroz se reflejó en sus ojos azules

«Bueno, como sea… Hagámoslo bien».

Aileen se relajó.

«Sólo me escabulliré».

Tomó el broche de la persiana.

Neeec.

¿Hm? ―el hombre levantó repentinamente su cabeza ante el débil chirrido metálico.

Las persianas de la ventana junto a la mesa estaban abiertas. Las persianas se balanceaban como si el viento las hubiera abierto. Una suave brisa le acarició la mejilla.

―Qué raro…

«¿Por qué se abrió por sí sola? El viento de hoy no estaba tan fuerte».

Se levantó con su libro en mano, asomó la cabeza por la ventana y miró a su alrededor. El aire estaba en calma, ni siquiera había ráfagas fuertes.

―Cosas raras que pasan, supongo… ―murmuró, levemente preocupado. Meneó la cabeza, como para olvidarse de sus preocupaciones, y cerró las persianas.

De pronto, su visión se tiñó de negro.

Aileen se dejó caer desde el techo y le puso la bufanda en la cara.

¿¡Jna!? ―el grito entre dientes no viajó muy lejos.

Mientras se agitaba y trataba desesperadamente de quitársela de encima, Aileen se puso frente a él y levantó los puños. Usando todo su cuerpo como un resorte, lo golpeó.

Los puñetazos le atinaron en el estómago y lo hizo retorcerse, forzándolo a agacharse. El impacto fue tan grande que se elevó en el aire por un momento. Vomitó en la bufanda. El hombre cayó de rodillas y sostuvo el estómago, incapaz de gemir o incluso de respirar a través del vómito que tenía atascado en la garganta. Su posición se parecía a la de un criminal a punto de ser decapitado; ella se giró y le dio una patada en la sien al dar un giro, el hombre se desplomó como un alfiler de boliche.

―Uno menos… ―murmuró Aileen con frialdad mirando al hombre que yacía en el suelo mientras bajaba la pierna.

Puede parecer totalmente despiadado e inhumano, pero para Aileen, esto era contenerse. Su fuerza física era menor en comparación con cuando estaba en un juego, pero aun así era capaz de usar su cuerpo hasta el límite. Si lo hubiera pateado con todas sus fuerzas, ese cuello delgado se habría partido con bastante facilidad.

―Entonces…, ¿dónde está Lily?

Ahora completamente desinteresada en el hombre, entrecerró los ojos y empezó a observar el suelo. La『Búsqueda』de Kerstin le indicó que el espacio oculto estaba a pocos metros de la mesa.

―Aquí está…

Lo encontró enseguida. Había un lugar en el suelo que tenía cortes de apariencia sospechosa, visibles si se miraba con cuidado. Aileen clavó el filo de su cuchillo en la grieta y levantó la tabla con facilidad.

Alegrosamente, sacó la tabla mientras pensaba, «¡esto fue fácil!», sólo para que de pronto se le cayera la expresión del rostro.

Una tapa de metal estaba bloqueando el camino.

Incluso a primera vista era obviamente robusta. Su estructura sólida y esos cierres unidos le recordaban a una caja fuerte. La parte delantera era lisa, excepto por un agujero de dos centímetros con forma de engranaje. Metió los dedos y trató de abrirla, puesto que no tenía nada que perder.

―Esto es malo…

No se abría. Como ella pensaba, ni siquiera se movió. Con toda probabilidad, este era el agujero de una cerradura. Si fuese una lo suficientemente simple, entonces, como ninja, podría abrirla fácilmente, pero eso era imposible con las herramientas que tenía a mano.

Se levantó en silencio y pateó ligeramente al hombre que se encontraba tirado en el suelo para comprobar si seguía inconsciente antes de rebuscar entre sus pertenencias. El olor ácido del vómito le hizo hacer un gesto de amargura mientras le revisaba la chaqueta y los bolsillos del pantalón al azar.

No había nada que pareciera encajar en el orificio de la cerradura. Encontró una llave de metal, pero era demasiado grande para el agujero. Buscó en los estantes y demases de la habitación, pero no apareció ninguna llave. El hombre en el suelo no mostraba signos de despertarse, pero ella quería preguntarle sobre si la llave estaba escondida en alguna parte. Cuando le quitó la bufanda, vio que tenía los ojos en blanco y la boca espumosa. Ella trató con pellizcarle la nariz y probó también con unas bofetadas, pero no se despertaba.

«… ¿Qué hago ahora?».

Aileen estaba sentada de piernas cruzadas en el suelo con la barbilla apoyada en las manos, pensando por un rato. Podría usar『Rastrear』sobre la tapa y encontrar dónde estaba la llave, pero entonces se quedaría sin catalizadores. Aun así, buscar en todas partes manualmente era una pérdida de tiempo.

¿Qué hacer?

―¡Gajajajaja!

―¡Aajajajaja!

Risas estruendosas vinieron de abajo mientras ella seguía pensado.

Aileen entrecerró los ojos y de pronto se levantó.

Shiiin, sacó el sable de la vaina en su espalda.

«Y bueno…, al final terminó siendo así».

Sacó un fragmento de cristal de su camisa con una mirada amarga y se encogió de hombros. Fijó su mirada en las sombras ondeantes de los hombres que estaban abajo, proyectadas por luz de lámpara.

Para comprobar el estado de su sable, lo hizo girar en sus manos.

No hay problemas. Lo movió de arriba abajo en el aire, más rápido de lo que se podría percibir.

Una pequeña cantidad de sed de sangre se le acumuló, pero pronto se deshizo de ella. Antes de irse, se detuvo y susurró―: Espérame, Lily. Pronto te salvaré.

Sin dudarlo un instante más, bajó las escaleras.

 

† † †

 

¿Cuánto ha pasado desde que el sol se ocultó?

Nadie parecía darle importancia. Las personas ruidosas que bebían juntas en el piso de abajo daban la impresión de que la noche recién empezaba.

―… y entonces, ¡las desnudó y las colgó boca abajo!

Jeejejeje, ¡qué desgraciado demente!

―¡Gajajaja! ¡No podría ser mejor!

Aunque la historia no era tan interesante ni tan divertida, el borracho se rio a carcajadas. Si se trataba de alcohol, incluso caminar como un gato era cómico. De beber empezó a reír, y de reír pasó a beber. Boris, que al principio se sentía nervioso al ser invitado aquí, estaba de buen humor y bebiendo con ganas.

El olor a alcohol se mezcló con los relatos de travesuras eróticas que contaban los hombres.

La habitación, llena de demasiados borrachos energéticos, era una escena caótica.

Sin embargo, entre todo el alboroto se hallaba una intrusa vestida de negro.

¿Hn? ―el primero en darse cuenta fue el que estaba sentado al pie de las escaleras. Sus pensamientos más inmediatos fueron, «hay una jodida tonelada de alcohol, pero no suficientes mujeres». Estaba cautivado, justo cuando estaba tomando una jarra de cerveza fresca, una chica hermosa vestida de negro apareció por las escaleras. El hombre se quedó helado de miedo durante un momento y se le derramó cerveza de su jarra― … Jeje.

«~Ah~, estoy muy borracho. Hasta estoy empezando a ver cosas raras». Una estúpida sonrisa se asomó en su cara mientras tomaba otro trago.

Por el contrario, Aileen era la que estaba en confusión. La primera persona que se fijó en ella no hizo ruido y simplemente sonrió irreflexivamente mientras seguía bebiendo. Fue inesperado.

Sin embargo, rápidamente se recompuso y arrojó el fragmento de cristal que guardaba en las sombras hacia sus pies.『Kerstin!』

Invocó al espíritu y los hombres que estaban en la habitación se giraron todos a la vez a mirarla.

En la penumbra, vieron a la chica de negro al pie de las escaleras.

Todos sonrieron tranquilamente, alucinando con la imagen de una mujer.

Aileen rápidamente dibujó un símbolo con la espada en su mano izquierda.『Kage, Matoi, Otsu.』―trazó una línea entre los hombres con su dedo― 『Vi kovras!』(¡Cúbrelos!)

La sombra a sus pies se sacudió.

Las sombras de los hombres temblaron y se retorcieron como si resonaran.

Las sombras estallaron.

Un chorro de color negro azabache se abalanzó.

Hubo un largo silencio.

Sin embargo, los hombres estaban completamente envueltos por las sombras.

Sus voces resonaron.

¿¡Qu-!?

―¿¡Qué carajo es esto!?

¡¡Ahhhhhhh!!

El lugar se sumió en el caos al instante. Desde el punto de vista de los hombres, una sombra emergió abruptamente y se los tragó enteros.

Echaron las sillas hacia atrás, sorprendidos, tratando de quitarse de encima la sombra, e incluso se congelaron de miedo; cada uno tuvo su propia reacción. Sin embargo, la sombra de Kerstin no causó ningún daño físico. Empezando con los que no hicieron un escándalo, ellos se dieron cuenta de que perder la visión parecía ser el único efecto.

Pero Aileen no les dio tiempo.

Se dirigió hacia el primero hombre, que se había caído de su silla y estaba postrado en el suelo. La cabeza del hombre estaba a sus pies y ella la pateó como una pelota de fútbol. ¡Pam!, el hombre se desmayó de un golpe.

El segundo hombre se sujetaba la cabeza mientras gemía. Probablemente se golpeó la cabeza después de caer sobre las sillas. Aileen le apuñaló los muslos, impidiéndole usar las piernas.

El tercer hombre estaba luchando desesperadamente para librarse de la sombra. Ella le cortó el brazo derecho y, cuando el dolor lo hizo dejar de luchar, le dio un golpe fuerte en la cabeza. El protector de nudillos y el pomo del sable chocaron contra su cara.

El cuarto hombre se congeló en su asiento, inmóvil. Los movimientos de Aileen continuaron y lo lanzó de cabeza contra la pared con una patada giratoria.

El quinto hombre. La magia parecía estar desapareciendo; la sombra a su alrededor empezó a desvanecerse. Se arrastraba hacia la puerta, Aileen lo detuvo con un corte en ambas pantorrillas en una sola pasada.

El sexto hombre. Aileen se ocupó de los hombres que estaban alrededor de la mesa en sentido antihorario antes de fijarse en él. Éste se desplomó en el suelo, tratando de quitarse la sombra de la cara. Este hombre no era nadie más que Boris.

―¡Boris, maldito bastardo!

El cuerpo se le agitó cuando alguien de repente dijo su nombre entre la oscuridad. Aileen lo agarró por el cuello y lo puso de pie.

Ah, q-quién… ¿¡qué!?

Boris, aun estando asustado, intentó destrozar la mano que le agarraba el cuello, pero Aileen clavó su sable en el suelo y lo golpeó sin piedad.

¡Pum! Tambaleándose, apoyó las manos en la pared con la cabeza dándole vueltas. Para bien o para mal, el golpe le quitó la sombra de la cara y pudo recuperar la visión.

Inmediatamente, un grito se ahogó en su garganta.

―Ese fue por Lily…

¡Pab! Le rompió la mandíbula con un gancho izquierdo.

¡Agh!

Hizo todo lo que pudo. Estrellas colmaron todo su campo visual. La sangre le llenó la boca.

―¡Ese fue por Montand! ―gritó Aileen, levantando su puño derecho.

Lo hirió con un fuerte golpe en el estómago, haciéndole vomitar todo el alcohol que había bebido.

¡Gaj!

―¡Ese fue por Kiska!

Boris retrocedió unos pasos, agarrándose el estómago.

Aileen echó su pierna derecha atrás y dijo―: Y esto… ―dio un giro y pateó con todas sus fuerzas― ¡es por mí!

Su pie le dio en el plexo solar. Fue la gran patada giratoria.

Ni siquiera pudo gritar. Lo mandó a volar, como en una tira cómica, y se estrelló contra la pared de piedra― Ah, gu

Se levantó lentamente, apoyándose contra la pared. No paraba de vomitar mientras movía las manos como si tratara de encontrar algo― Ug… ―gastó en vano el resto de su energía al no encontrar nada y se desplomó en un charco de su propio vómito.

Jamph… ―Aileen entrecerró los ojos, resoplando.

Ah, carajo, qué mierda…, ¿¡qué carajo pasó!? ―Finalmente, el último hombre se las arregló para quitarse la sombre de encima― ¿Eh…?

Cuando recuperó la visión, sus movimientos se detuvieron. Miró a su alrededor y vio que era el único que estaba ileso. A su alrededor estaban los cuerpos de sus camaradas.

―Justo a tiempo.

Delante suyo, ella tomó su sable y empezó a darse en el hombro con el canto¹ desafilado. Tap, tap. La desconocida, hermosa chica vestida de negro.

Su sonrisa contenía una ferocidad que no se ajustaba a su belleza juvenil.

El hombre se echó atrás y se cayó de culo. Mientras trataba de retroceder, sonrió de manera involuntaria. Ella le puso la punta del sable a la garganta y le dijo―: Tengo algunas preguntas para ti, imbécil.

El hombre solo pudo asentir como tonto.

 

† † †

 

Era estrecho y oscuro.

Tenía las manos y los pies atados y una mordaza le cubría la boca.

Se sentaba con las rodillas apoyadas en el pecho, incapaz de removerse en lo más mínimo.

«¿Por qué…? ¿Por qué terminó así?», pensó absorta con una mirada vacía.

La mirada de Lily vagaba por la oscuridad.

Aquí es donde ella se encontraba cuando recobró el conocimiento.

La escuela terminó como de costumbre, pero ella se retrasó en su camino a casa. El hijo de los Cornwell, Juli, insistió en que quería estudiar con ella.

Lily quería volver a casa, pero no podía desperdiciar su buena voluntad, ya que él iba a ser el sucesor de la institución de Cornwell. Ignoró las charlas poco interesantes sobre poemas y literatura mientras disfrutaba de una taza de té. Para cuando pudo irse, ya se había hecho muy tarde.

Juli se preocupó, así que se ofreció a llevarla a casa. Sin embargo, ella quería volver rápidamente. Pensó que estaría bien por su cuenta, y no había razón para que el hijo de un noble la acompañara personalmente, así que lo rechazó.

Ese fue su error.

Pensó que si lo hubiera escuchado, no habría terminado así.

Lily tomó la calle principal como siempre.

Un chico que ella no conocía se le acercó.

Su ropa no estaba mal y él era un poco más mayor que ella, pero sus ojos tenían una mirada maligna. Él dijo―: Estoy llevando comida a la casa de Boris-ojichan para celebrar su nuevo trabajo, pero hay demasiada, así que me dijeron que le pidiera ayuda a Lily.

Para ser honesta, sonaba raro. Boris vivía por el casco antiguo, donde era peligroso caminar de noche.

Sin embargo, esta mañana Boris había dicho que sería difícil devolver el dinero por sí mismo, y que quería que ella también fuera. Ella le dio demasiada importancia y terminó aceptando.

El chico sacó un caramelo de miel ―un tanto grande― y se lo ofreció― ¿Quieres?

Ella lo tomó y se lo metió a la boca, y marchó hacia el casco antiguo con el chico como guía.

Entonces…, fue ahí cuando su memoria se volvía confusa. Lo último de lo que recordaba era que los caminos parecían convertirse en callejones, y el caramelo en su boca se rompió y liberó un polvo de sabor extraño. Después de eso, el mundo empezó a girar y, como si todo el tiempo hubiera estado en un sueño, se despertó así.

«Me pregunto… ¿qué me irá a pasar?», se preguntó a sí misma una y otra vez con una expresión vacía. Era vagamente consciente de que había sido secuestrada y que estaba siendo confinada. Lloró, gritó y luchó, pero su resistencia ya estaba agotada.

«¿Me tomarán unos tipos aterradores… y me obligarán a hacer trabajos forzados…?».

Lo primero que me vino a la mente fue ‘esclavitud’ y ‘prostitución’. Se imaginó a un hombre aterrador con un látigo y a ella siendo forzada a hacer trabajos forzados en una mina o algo así.

Aún era demasiado joven para imaginar qué otros resultados, posiblemente peores, podría haber.

Sin embargo, eso no cambiaba el hecho de que estaba aterrorizada. Sollozó silenciosamente tras la mordaza. Quizás ya había llorado demasiado, pues no salían lágrimas de sus ya rojos ojos.

Se estrujó la cara en la oscuridad.

Rezó. Sin hablar, sollozó.

De repente, un fuerte estruendo metálico vino desde arriba.

Se sorprendió y miró hacia arriba. El sonido del roce entre metales chirriaba. Sus ojos se abrieron de par en par ante el cambio repentino de la situación y comenzó a temblar como una criminal en el corredor de la muerte esperando el momento de su ejecución.

Más y más luz vertió a través de la grieta a medida que ésta se ensanchaba gradualmente. Su único pensamiento sobre esa luz cálida fue, «¡El exterior!».

«¿Saldré de este lugar?».

 

«O… ¿seré sacada de este lugar?».

¡Mmmn! ¡Mnmnnn! ―la sensación de miedo regresó a Lily de pronto, y, a pesar de que apenas podía moverse, reunió fuerzas para tratar de resistir y empezó a retorcerse.

―¡Lily! ¡Lily!

Pero la voz que escuchó le sonaba familiar y cariñosa. Dejó de moverse.

―¡Lily! ¿¡Estás bien!?

Lily vio la cara de Aileen mirándola desde la apertura.

―¿¡Estás herida!? ¡Espera un momento, te sacaré de inmediato!

Aileen se inclinó y con su mano derecha agarró la cuerda en la espalda de Lily. Luego, con una fuerza que nadie podría pensar que esos delgados brazos tendrían, sacó a Lily de un tirón.

Aileen aguzó los ojos al ver la mordaza y la cuerda fuertemente atada sobre la niña― Qué cruel. Hacerle eso a una niña tan pequeña… Qué descaro.

Lily no podía seguir el ritmo de lo que estaba pasando, parpadeaba por su sorpresa.

Aileen rápidamente cortó la cuerda con su cuchillo y le quitó la mordaza.

―Vine a salvarte, Lily. Todo ya está bien.

Ella sonrió dulcemente y acarició el cabello de Lily para tratar de darle paz mental.

Lily fue capaz de darse cuenta de que, de alguna manera, ella se había salvado. Sus ojos rojos de los que creía que se le habían acabado las lágrimas volvieron a llenarse de lágrimas rápidamente― O… ¡Onee-chaaan!

―Ya, ya. Fue aterrador, ¿verdad?

Se aferró a Aileen, la abrazó y lloró. Por un momento, Aileen también parecía estar a punto de llorar. Cerró los ojos y sujetó el pequeño cuerpo de Lily cerca suyo― Está bien. Todo ya está bien.

La cara de Lily estaba cubierta de lágrimas y mocos. Como si se estuviera consolando a un bebé, Aileen lentamente la meció de un lado a otro. Aileen le acarició suavemente la espalda― Ya… No sigas llorando. Sería un desperdicio si arruinas tu cara preciosa, Lily.

Buaa, onee-cha, onee-chan.

―Tus padres están esperando… vamos a casa.

―S…í, va…mos… ―se alejó de Aileen y se levantó, frotándose los ojos y asintiendo.

Aileen sonrió un poco. Toda esta situación fue desafortunada, pero al menos ella no resultó herida.

Bajaron las escaleras. Aileen cargaba a Lily en su espalda ya que sus piernas no podían mantenerse firmes por tanto tiempo en confinamiento. Lily jadeó de sorpresa ante los hombres que estaban gimiendo en el suelo, especialmente Boris, quien yacía inconsciente boca abajo. Aileen lo ignoró y se fue por la puerta.

―Entonces, ¿por dónde se va a casa?

Actualmente, estaban en algún lugar cerca del centro del casco antiguo. Aileen creyó que sería mejor llegar a la calle principal, así que siguiendo sus recuerdos de antes de que se pusiera el sol, se dirigió hacia el centro del distrito.

Sin embargo, antes de que caminaran por un minuto, Aileen dijo―: ¿Qué es eso…?

En línea recta había un gran número de luces oscilantes. Podían oír el sonido de metal rechinando y muchos pasos que se dirigían hacia ellas.

La gente que corría era un grupo de guardias que llevaban linternas.

―¡Ah! ¡Aileen!

Y entonces, desde detrás de ellos, el rostro que apareció de repente era de…

―¿¡Kei!? ―gritó Aileen, casi soltando a Lily accidentalmente.

Apareció totalmente equipado con todos sus carcajes, lo que le daba una apariencia similar a la de un erizo. Su cara estaba sonrojada y, bajo su casco de cuero, el flequillo se le pegaba en la frente por el sudor de haber estado corriendo.

Sin haber comprendido aún la situación, Kei corrió directamente hacia ella― ¿¡Estás herida en algún lado!?

Aileen agitó la cabeza, sorprendida― E-Estoy bien.

―Parece que ya se terminó… Supongo que fui muy lento.

Kei vio a Lily en la espalda de Aileen y soltó un suspiro de alivio mientras se ponía las manos sobre las rodillas. Detrás de él se oyó el grito de una voz familiar― ¡Lily! ¡¡Lily!!

―¡Papá! ―con los ojos bien abiertos, Lily saltó de la espalda de Aileen y corrió hacia la voz.

Montand se tambaleaba mientras salía corriendo desde atrás de los guardias.

―¡¡Lily!! ¿¡Estás bien!?

―¡¡Papá! ¡Papáaaaa!

Lily se lanzó a sus brazos. Se desplomaron en medio de la calle y ambos comenzaron a llorar.

―¡Estoy tan feliz! ¡Estoy muy feliz de que estés a salvo! Oh… Lily.

―¡Papá! ¡Tenía mucho miedo!

Kei y Aileen miraron a esos dos con gentileza.

Umm. Bueno, este… ―una voz interrumpió desde un costado. Era uno de los guardias, un hombre mayor con una espléndida barba negra―. ¡Ah, eres la de aquella vez! ―señaló a Aileen. Él fue el oficial de inspección del incidente con su Poción Superior en la puerta.

El hombre se quitó el yelmo y se rascó la cabeza con una expresión avergonzada― Perdona, pero ¿podrían explicarnos qué pasó?

―Claro… Bueno, es exactamente lo que parece ―Kei levemente se encogió de hombros y señaló a Lily y Montand― Aileen tuvo éxito en el rescate de esa niña.

―Uh, bueno, eso sí lo entiendo, pero… ―parecía aún más avergonzado, pero miró a Aileen con recelo― Tengo entendido que un hábil guerrero mágico estaba en camino para hacer el rescate, pero ¿se trataba de…?

―Sí, eso es correcto. Ella es el guerrero mágico… Aileen, ¿dónde la encerraron?

―A menos de un minuto de aquí, en un almacén. Habían ocho hombres adentro, pero los dejé a todos vivos… Boris también estaba allí ―añadió eso último en voz baja.

―¿Qué…? ―Kei se frotó la frente y su cara se volvió seria.

El barbudo negro parecía confundido, y aunque aún tenía algunas dudas, decidió no insistir y le gritó a sus subordinados― ¡Eh, muchachos! ¡La guarida de los secuestradores está cerca!

―Espera un segundo. ¿Qué haces aquí, Kei?

Kei sonrió como para burlarse de sí mismo― Bueno… Después de que te fuiste, me puse en contacto con los guardias y convencí a Montand de que viniera… Pensé que podríamos respaldarte. Aunque, parece que fuimos demasiado lentos…

―Bueno, también está eso. Pero, ¿cómo supiste que debías venir aquí?

Kei miró hacia otro lado.

Detrás de él, faroles brillaban contra el cielo oscuro. Aileen creyó haber visto a una chica vestida de ángel sonriendo de forma hechizante.

―¿Q-Qué? ―su mandíbula se desplomó― ¿Usaste una esmeralda…? ¡Eso es un desperdicio!

―¡Está bien! ¿Qué mas da…? ―tenía una expresión amarga, pero se puso serio y miró a Aileen― ¡Podemos comprar una o dos gemas cuándo queramos! Pero…

«Pero…», pensó. Su mirada vacilaba, y tenía la boca abierta sin que él dijese nada. Volvió a mirar hacia otro lado― Bueno, um, en todo caso… Perdón, llegamos tarde ―Kei agachó la cabeza.

Aileen parpadeó ante su inesperada acción. Después de un rato, su expresión cambió a algo que parecía decir, «no se puede evitar», y le empujó ligeramente la cabeza― No te preocupes por eso… Estoy feliz de que vinieras. Además…

Se acordó de que lo que le dijo antes de irse y cómo eso pareció herirlo. Sin embargo, ¿volver a mencionarlo y disculparse no haría que volviera a ser un problema?

Ahora mismo…

Ella no dijo nada, le puso la mano sobre su hombro, y le dio una sonrisa― Aunque en realidad lo único que hiciste fue venir, ¡je! Aprecio el gesto, pero para ser honesta, ¡no hiciste una mierda!

Ugh… No tengo argumentos ante eso… ―pareció enfadarse cuando Aileen se echó a reír.

―De todos modos, ¿qué pasa con todo ese equipo? ¿Planeas hacer una guerra? ¡No hay forma de que tengas que usar tantas flechas!

―¡Nunca se sabe lo que puede ser útil! ¡Déjame en paz!

―~Y yo que creí haberte escuchado decir que no podías usar un arco en combate urbano~.

―¡Pensaba disparar a través de las paredes si se daba el caso!

Con los guardias rodeándolos en un círculo, los dos se molestaron ruidosamente. A su lado lloraban la pareja de padres e hija.

El hombre de barba negra miró a la luna mientras se reajustaba su sombrero y suspiraba― Quiero volver a casa…

 

† † †

 

Posteriormente, los guardias arrestaron a Boris y a los otros secuestradores.

Después de examinar el interior del edificio, encontraron varios narcóticos y mercancía ilegal. Resultó ser la guarida de un cartel de drogas a gran escala.

Boris parecía ser un subordinado de dicha organización.

Detuvieron a más miembros de la organización después de investigar a fondo, y, Boris incluido, fueron sentenciados en su mayoría a la decapitación. Los demás fueron forzados a trabajar como esclavos hasta la muerte, ya sea en las minas o procesando desechos en la sección norte de Satyna.

La única información útil que lograron obtener de los miembros fue que había un gerente, un hombre delgado llamado Tristán. Incluso si buscasen en la ciudad, era muy probable que él ya se haya ido.

Por los acontecimientos pasados, Montand y su familia se encontraban agotados mental y físicamente.

En particular, Lily, que dejó de asistir temporalmente a la escuela, se estaba recuperando de la conmoción en casa. Montand también se tomó un breve descanso de su trabajo.

―Nos tomamos un tiempo juntos como familia ―dijo Montand con seriedad, forzando una sonrisa mientras devolvía la plata que Kei le había prestado. Agarró la mano de Aileen y dijo―: Enserio, muchísimas gracias ―la cantidad de veces que inclinó la cabeza fue exorbitante.

Kei y Aileen permanecieron en Satyna otros tres días después del incidente.

Querían encontrar un trabajo como escoltas y esperar a que Connor terminase con el pellejo de Mikazuki.

Para bien o para mal, debido al incidente ―principalmente por Aileen―, pudieron ganar algo de fama y reputación.

La guerrera mágica que galantemente invadió la guarida de los secuestradores y rescató a una niña de manera admirable. Que esa persona también fuera una joven hermosa, no había manera de que la gente no hablara de ello. Las historias de su heroísmo se hicieron tan populares que, a diferencia del día anterior en que buscaban trabajo de escolta, los tenderos acudieron a ellos con solicitudes de escolta.

El más destacable de todos ellos fue el cliente de Montand, la empresa Cornwell. Aparentemente, la presunta causa del secuestro fue que Juli, el hijo de Cornwell, mantuvo a Lily en la mansión hasta tarde. Parecía atormentado por la sensación de culpa. Juli estaba tan agradecido de que Aileen salvara a Lily que se dirigió a su posada para entregar una gran cantidad de dinero como recompensa personal.

La recompensa venía de su propio presupuesto, pero aun así la suma era equivalente a unas pocas monedas de oro. Kei y Aileen estaban sorprendidos y querían aceptar el dinero, pero honestamente, caminar con tantas monedas sería una molestia.

El chico era inteligente; comprendió que la magia tenía el costo de un catalizador como una esmeralda o una joya, así que, con la moneda de oro aproximada que le quedaba, les compró unas nuevas al día siguiente. Las joyas y la labradorita ² eran de tal calidad que Aileen no tendría que preocuparse por su uso, y Kei podría volver a usar『Manifestar』después de haberse quedado sin esmeraldas. «~Una labradorita y dos joyas~», dijo Kei mentalmente pensando en que pudieron reabastecerlas más rápido de lo esperado.

Juli también quería hacer arreglos para que Lily tuviera un guardaespaldas que la trajera a la escuela una vez que retomara su rutina. La idea que propuso fue que Aileen fuera el guardaespaldas. Si el guardia era un hombre, entonces Lily podría sentirse asustada, y además de la buena apariencia y habilidades de Aileen, ella era cercana a Lily. Aunque fue otra adición llamativa a la recompensa, ni Kei ni Aileen tenían las intenciones de quedarse en Satyna y lamentablemente lo rechazaron.

«El bien que haces por los demás es el bien que te haces a ti mismo, ¿eh?».

A la mañana de su partida. No pudo evitar pensar en ese dicho mientras se paraban frente a las puertas del norte.

Los comerciantes que iban a proteger estaban terminando el último control de su equipaje. Kei y Aileen estaban listos para partir. Kei montó a Sasuke mientras que Aileen montó uno de los caballos que le perteneció la gente de la llanura, recientemente llamado Suzuka. Vendieron los otros dos caballos a través de la compañía Cornwell.

―Onee-chan… ¿Ya te vas?

―Sí, perdón. Tengo que ir a Urvan, sin importar qué ―Aileen se disculpó.

Aileen y Lily se despidieron al lado de Kei. Lily bajó la cabeza. No le pidió a Aileen que no se fuera. No lloró. Sabía que sería egoísta. Todo lo que hizo fue agachar la cabeza en silencio.

―Ya sé. Te daré esto ―Aileen saltó ágilmente de Suzuka y se puso en cuclillas para ponerse a la altura de Lily.

―¿Qué es esto?

―Es un encanto.

Lo que puso en la mano de Lily era una gema de cuarzo rosa colgada de una cadena.

―Lo hice anoche. Le puse un hechizo, así que, siempre y cuando el sol esté puesto, podrás llamarme una sola vez. Si algo peligroso te pasa otra vez y me llamas, iré a salvarte de inmediato.

Aunque le dijo a Lily podría llamarla, no podía teletransportarse a ella. Estaría usando『Manifestar』para que pudieran hablar por un corto tiempo. A diferencia de otros amuletos, éste da la posibilidad de enviar una sombra desde lejos, pero a fin de cuentas no era algo que sea difícil para una niña.

Sin embargo, las palabras de Aileen tuvieron un efecto mágico en Lily. Sujetó la gema de manera adorable con destellos saliendo de sus ojos― Gracias, onee-chan… ―Se esforzó al máximo para poner la sonrisa más bizarra ³ que pudo y expresó su agradecimiento, pero las lágrimas pronto brotaron en sus ojos y la sonrisa se le desmoronó― Onee-chaaan…

―Ya, ya… ―Aileen sostuvo a la niña llorona contra su pecho mientras le acariciaba suavemente la cabeza.

Kei observó en silencio desde su caballo.

―Kei-san…

Kiska y Montand se acercaron al lado de Kei, cuidadosos de no molestar a Aileen y Lily.

―Buenas.

Kei se movió con la intención de desmontarse, ya que sería descortés quedarse allí, pero Montand le detuvo― Kei-san. No puedo agradecerte lo suficiente por habernos ayudado.

―Yo no hice nada… Todo fue gracias a Aileen ―Kei sonrió torpemente mientras ambos se inclinaban ante él. Su sonrisa no fue exactamente forzada, pero tampoco se puede decir que fuese natural.

―Ya le hemos dado las gracias muchas veces. Por supuesto, no es cuestión del número de veces…

Kiska le tendió una canasta a Kei mientras Montand movía los brazos con pánico e intentaba corregir lo que decía.

―Son sándwiches. Me disculpo porque solo sea esto, pero espero que ambos los disfruten en su almuerzo de hoy.

―Oh, gracias… ¿Qué hay de la canasta?

―Puede quedársela, por supuesto.

―Gracias ―Kei sonrió con su respuesta mientras fijaba la canasta a la silla de montar de Sasuke.

Montand se recuperó en ese tiempo y sacó un carcaj de tamaño mediano― Perdón si esto suena simplón, pero… hice unas pocas flechas largas. Espero que puedas encontrarles un uso.

―Oh, esto es… Ya tengo un montón de flechas, pero… ¿está bien?

―Por supuesto que sí ―Montand asintió con fuerza.

Kei tenía muchas flechas. Compró la mayoría en lo de Montand, pero el problema era su volumen. Tenía cuatro carcajes contando el de su espalda, los de ambos lados de la silla de montar de Sasuke, y el que estaba en la espalda de Sasuke. Tres de ellos eran bastante grandes.

―Las tomaré con gusto. Pero tengo bastante espacio libre en los carcajes que tengo, ¿puedo sólo llevarme las flechas?

―Sí, claro.

Kei tomó las flechas y las puso en el carcaj en su espalda. De alguna manera sintió que éstas fueron hechas con aun cuidado que las otras.

―Muy bien, ¡ya va siendo hora de partir! ―el jefe de la caravana gritó desde la puerta.

Los mercaderes abordaron sus carretas y las escoltas se enderezaron en sus sillas de montar.

Era hora de irse.

―Es hora.

―Sí… Cuídense.

―Muchas, muchísimas gracias.

Montand y Kiska se inclinaron ante Kei y Aileen y les dieron las gracias por última vez.

Kei les quitó la mirada de encima y levantó distraído la vista hacia el cielo.

El sonido de las ruedas de madera girando se hizo notar y los vagones empezaron a avanzar lentamente.

Kei golpeó ligeramente los flancos de Sasuke y también se puso en marcha.

―¡Onee-chan! ¡¡Nos vemos!!

―¡¡Cuídate!! ¡¡Definitivamente vendré a verte de nuevo!! ―gritó Aileen, dándoles un saludo desde al lado de Kei.

Han pasado aproximadamente diez días desde que fueron traídos a este mundo.

¿Por qué los trajeron aquí?

Kei y Aileen comenzaron su viaje para resolver ese misterio.

Su destino, el norte. El centro de la región Ri’leir.

 

La ciudad fortaleza, Urvan.

 

 

 

Rescate (Epílogo)

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illust Ch.21

¡Dos maravillosas ilustraciones de parte del Sr. NAKA! ¡Muchísimas gracias! Ahito es un personaje del segundo volumen, así que aún no ha aparecido.

Su figura sólo ha sido vista de espaldas, ¡y aun así lo hicieron verse así de guay! ¡Muchísimas gracias!

Por cierto, Ahito es una persona de las llanuras. La gente de la llanura tiene generalmente las mismas características que él.

 

Notas del traductor:

Jeje jojo, qué divertido. Sinceramente no me gustó tener este proyecto tan abandonado. El tema es que nunca veía el tiempo para ponerme a traducir ya que siempre tenía algo más que tenía una fecha de entrega… Necesito más personal. Personal que me ayude a mí exclusivamente :v

Como dije arriba, este es el último capítulo traducido por Nanodesu. ¿Que qué pasará con Vermillion ahora? Ni idea. Al parecer el traductor de Do Machines Dream Of Better Translations que retomó Vermillion desde donde se quedaron los de Nanodesu, pero su traducción no es del todo buena. Creo que hasta ahora sólo hizo el interludio que viene después de este capítulo.

En fin, por el momento me verán dándole más importancia a MonRabu ya que ese proyecto si está activo tanto en inglés como en español. Me hablo con el gringo de vez en cuando, así que eso también es un plus.

En fin, espero hayan disfrutado de este capítulo. Yo por mi parte estaré siempre pendiente de lo que suceda alrededor de Vermillion. También estaré buscando que algún gringo continúe con la traducción o se una a los de Nanodesu (por si no sabían, aparentemente el traductor que se encargaba de Vermillion desapareció. No le contesta los mensajes a su editor ni nada, por eso el proyecto está totalmente en pausa).

Veremos a Vermillion en otra ocasión, téngalo por seguro.

 

Notas:

0- No tengo idea cómo traducir eso, pero alguien me dijo que podría significar “Sombra del Último Demonio”.
1- Esto es algo que descubrí gracias a alguien de nuestro staff. Se supone que canto es el borde de algo, así que, en este caso, se trataría de la parte o borde desafilado(a) del sable.
2- Labradorita ——› https://es.wikipedia.org/wiki/Labradorita
3- Si revisamos cualquier diccionario en español nos toparemos con que bizarro significa valiente, apuesto o que es propio de la persona, y no extraño o estrambótico como pasa con bizarre del inglés.


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3 comentarios

  1. Es una lastima es realmente muy buena esta novela, pero bueno, gracias por traducir este capitulo < 3
    Pd: el traductor gringo habrá sido transportado a ese mundo? O.o (?

    Me gusta

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