Bursters!! Capítulo 36


Gif: y aqui el cap de la semana xd  bueno y con esto finalizamos el entrenamiento del asador, a hora solo faltaría el bipolar, espero que les guste y nos vemos al proxima semana bye  ;v

 

Edición y Corrección: Gif


Memorias y Cuidado

 

Enju fue enjaulada dentro de aquel domo verde durante casi 6 horas diarias. En horas de la comida Miu le pasaba algunos alimentos por ciertos orificios que ella creaba. Por motivos obvios, a veces Enju se veía obligada a hacer cosas algo vergonzosas por necesidades naturales.

Ha pasado cerca de 1 mes desde que Enju comenzó a entrenar con los Okuma. Ha logrado un muy buen nivel con el entrenamiento de “cocina” de Kaiga, aunque aún no logra salir de la prisión de Miu.

— ¡HA!

—… Eso no funciona, cabeza dura…

Enju seguía lanzando un fuego tan abrasador como podía. Sin embargo, la regeneración de la técnica de Miu borraba cualquier signo de avance.

— Mierda… — murmuro Enju agotada.

— « Un mes y aun nada… puede ser fuerte…pero es tan idiota como un primate…»

Mientras Miu comenzaba a preocuparse por el coeficiente intelectual de la joven, las luces y sonidos de fuertes fogonazos se podían observar por todo el domo. Esto hace que la pequeña dama comience a preocuparse más por el avance. Enju había llegado a atacar de manera ciega e incoherente, algo completamente contraproducente.

— ¡HA!, ¡HA!, ¡HAAA!

Enju llego a hartarse tanto de la técnica de Miu que simplemente comenzó a atacar en todas direcciones de manera desesperada.

— ¡DEJAME SALIR DE ESTA ENORME ENSALADA! ¡Maldita enana! — grito Enju furiosa.

—…

Varias horas pasaron hasta finalmente cumplirse las 6 horas. Como era de esperarse, Enju no logro escapar de la cúpula de Miu. Las enredaderas se fueron encogiendo de a poco hasta ser tragadas por el suelo, dejando la circunferencia en el suelo, con Enju completamente agotada y tirada en el suelo, sudando de manera muy excesiva.

—…Haaaaa…. Ya ha pasado un mes Kasai… ¿Cuándo entenderás que de esa forma jamás pasaras mi entrenamiento?… — dijo Miu algo decepcionada.

—Haaa…Haaa… solo cállate enana… Mañana seguro que salgo de tu repollo gigante…

— Como digas… En fin, debemos volver.

— ¡Guuugh!!

— ¿Hmmmm? ¿Qué sucede?… Ya levántate…

Enju parecía tener problemas para mantenerse de pie. Ella trataba de levantarse, pero sus piernas temblaban como gelatina, hasta finalmente caer al suelo.

— « Ha usado demasiado poder…Dios… ¿Qué hare para que esta idiota mejore? » ¿Necesitas ayuda?…

— N-No. Solo estoy cansada… tu adelántate.

La maestra loli intenta ofrecer su ayuda, pero la terquedad de Enju es evidente en estos casos y opta por rechazar su oferta. Al ver que la joven no puede tragarse su orgullo, la profesora simplemente interviene por la fuerza.

— ¡HEY! ¡¿Qué crees que haces?!

— Llevar a una niña muy irritante y testaruda a la casa…

— ¡Al menos no me arrastres por el suelo!

Miu, al ver la actitud de la chica, llego al límite de su paciencia. La envolvió en enredaderas tan duras como las de su domo, y comenzó a llevarla como si fuera un costal, arrastrándola por el suelo.

— Es lo que te ganas por ser tan arrogante…

— ¡Maldita loli!

—…Cállate…

Varias enredaderas rodearon la boca de Enju, amordazándola y haciendo de sus palabras simples gruñidos y murmullos.

— ¡HMMHH! ¡HMMGGH!

—Haaaa… mucho mejor…

Luego de llegar a la casa, Kaiga al ver a Enju como un enorme sushi maki obviamente lo asusto un poco, por lo que le pidió explicaciones a Miu.

Una explicación más tarde…

— Ya veo… Así que envolviste a Enju en enredaderas porque era demasiado orgullosa para aceptar ayuda…

— Si, eso es lo que dije.

— Entiendo… es verdad que Enju puede ser muy cabezota a veces…

— Es verdad…

—…Oigan… podre ser testaruda y cabezota… ¡¿Pero porque estoy lavando yo los platos!?

Al parecer, los hermanos Okuma aprovecharon la actitud de Enju para imponerle “un castigo”, lavar los platos.

— …

Ambos hermanos simplemente hicieron como que no oyeron el comentario y dirigieron la vista a otro lado, dejando bastante molesta a la joven. No obstante, debido al descuido por el enojo, un pequeño bol se cae al suelo y se astilla un poco.

— Ten más cuidado Kasai…

— Si, Si… Hmmmm, al menos no se partió en pedazos…

Enju simplemente metió el bol astillado bajo el grifo de la cocina y comenzó a limpiarlo. Sin embargo abre más la llave de agua, y en el descuido, uno de sus dedos hace que tape parte de la canilla y haciendo que el agua caiga más fuerte, además de salpicarse un poco.

— ¡AHG! Diablos…

— Dios… ¿no puedes ni lavar los platos bien Kasai?

—…«Pequeña ingrata…no quiero escuchar eso de una adulta con apariencia de infante que no es capaz de hacer siquiera arroz en la arrocera.» — pensó Enju muy molesta.

Luego de todo eso, Enju tomo un baño y fue directo a dormir, o al menos ese era el plan. Debido a que ya se acercaba el momento de volver a reunirse con su amiga Mokoka y su no tan amigo Yahsiro, Enju comenzó a preocuparle la falta de avances.

Mientras se encontraba destapada, con una camiseta de tirantes de color gris y unos shorts negros, esta miraba al techo pensando en todo lo que había pasado hasta ahora.

— « Quiero ayudar a mi amiga…solo eso…»

— Ju…nju…

—Ugh…

— ¡Enju!

De pronto, una voz conocida grita el nombre de la chica, lo cual hace que esta se levante de inmediato.

— Llegaremos tarde a la academia. ¡Hoy es el examen de admisión!

— ¿Admisión?

— ¡Si, ya levántate!

Enju se encontraba en una habitación compartida, pero no era el dormitorio de la academia. Se veía bastante más lujoso.

— ¿Dónde estamos Momoka? — pregunto Enju confundida por el momento.

— ¿Cómo que donde estamos? Estamos en casa Enju… ya vístete, sino llegaremos tarde. El auto ya está listo.

— S-Si…

Enju termino de vestirse y salió de la habitación. Esto se volvía aún más extraño al notar que no se trataba de los dormitorios de la academia, ni tampoco del pequeño cuarto donde se quedaba en el entrenamiento con los Okumas.

— « Esta es… la casa de Momoka…» — pensó sorprendida.

Anonadada por los hechos, Enju solo siguió la corriente, desayunando y yendo en auto hasta la academia Bastille. Donde volvería a perderse entre la multitud nada más llegar a la enorme entrada de la institución.

— Ugh… entiendo lo de perderme la primera vez pero… ¡¿Cómo demonios he podido perderme dos veces en el mismo sitio!?

Ante el brutal grito de enojo de la temperamental muchacha, muchos de los presentes le dirigieron una mirada de incomodidad, a la cual ella respondió con una desagradable mirada de molestia.

— ¿Qué miran EH?

Todos los que miraban a Enju se voltearon rápidamente, salvo aun que otro rarito con preferencias diferentes…

— Haaaa…« Esto debe ser un chiste…»

Enju se sentía algo cansada por todo esto. Ella simplemente comenzó a caminar, recordando ciertas palabras de Miu.

— « Testaruda… conoce tu lugar… ayuda….»

Esas palabras hacían eco dentro de la mente de la joven. Eso con algunos otros recuerdos, de sus días pasados con su amiga.

— Yo solía ser… quien cuidaba de Momoka…

Recordando viejos tiempos, Enju era siempre quien protegía a Momoka. Si bien ambas eran más que capaces de defenderse, la pelirroja siempre fue de adaptar una posición más ofensiva, mientras que Momoka prefería dejar pasar los problemas menos importantes.

Ella siempre era quien respaldaba a su amiga, protegiéndola y estando a su lado como una algo violenta…hermana mayor.

Continuaba recordando esos momentos, pero en un segundo una nueva cara asalta su mente, Yashiro.

—…Grr…—

Mientras caminaba en dirección indefinida, Enju lanza un gruñido de molestia al recordar aquella cara, como si le molestara su presencia. A pesar de ser su amigo, por alguna razón la cara de aquel chico le molestaba. Este recuerdo desencadena otros, donde se ve a aquel chico con su amiga, claramente felices.

— ¡…!

Sin darse cuenta, Enju siente humedad bajo sus parpados, lo cual la lleva a tocarse las mejillas. La joven siente agua en ellas, estaba comenzando a lagrimear.

— Eh… ¿Por qué?… ¿Por qué estoy así?

Enju comenzó a sentirse nerviosa al no entender la razón de su tristeza. Esto hace que comience a correr en busca de su amiga, pero en el camino choca con alguien.

— ¡Apártate! — grita Enju al chico.

— ¡…!

— ¡Gugh!

Un estrepitoso sonido, seguido de una caída saca a la joven de su transe de pensamiento. Esta mira hacia adelante para quejarse con el distraído chico con el que choco. Sin embargo se traga sus palabras al ver de quien se trataba, era Yashiro.

— Ay… Disculpa… no miraba por donde iba…

— …

El chico trata de reincorporarse mientras se disculpa con la muchacha, pero Enju luego de ver todo eso dentro de su mente, solo lo ve con algo de temor y sale corriendo.

— ¡Haaaa…! ¡Haaa…!

Enju corre tan rápido como puede, huyendo del lugar. Pocos segundos luego de comenzar a huir nota algo extraño. No parece moverse. Todo su alrededor se quedaba estático y comenzaba a perder color.

— « ¿¡Q-Que está pasando!? — pensó atemorizada.

Luego de unos segundos unas imágenes de Yashiro y su amiga Momoka aparecieron frente a ella, con unas expresiones entre indiferencia y decepción, mirándola fijamente para luego voltear y comenzar a alejarse.

— ¡…! ¡Esperen! ¡No-No te vayas! ¡Momokaa!

Estirando su brazo en un inútil intento de alcanzar a su amiga, Enju comienza a sollozar con más fuerza. Su alrededor había perdido todo su color y ella había quedado sola y sentada en el suelo.

— Je,Je,Je …

— ¡…!

Una risa que parecía ser de mujer rompe los sollozos de la chica. Del susto, esta se pone de pie y comienza a buscar el origen de la voz.

— ¿Tienes miedo de quedar sola de nuevo niña?…

La voz sonaba como si viniera de todas direcciones, evitando que Enju lograra ubicar la fuente del sonido.

— ¡¿Quién eres?!

— Eso no necesitas saberlo…aun no.

Enju se sentía por algún motivo realmente asustada. Se sentía como si alguien estuviera observando todos sus movimientos.

—  ¿te sientes triste? — pregunto la voz.

—…

— No hablas, pero puedo sentirlo… temes volver a estar sola, ser dejada de lado, abandonada, desechada… quedar… Aislada.

Enju abrió los ojos como platos y comenzó a sudar de manera muy pesada. Por alguna razón se sentía aterrorizada por una presencia tras de ella.

— ¿Quieres… que me haga cargo del problema?

Una silueta de lo que parecía ser una mujer mayor a Enju se comenzaba a ver por detrás, solo se podía saber que se trataba de una mujer por su físico y que poseía el cabello tan largo como Enju.

— ¿Q-Que quieres de mí?

La silueta dejo salir una risa y comenzó a avanzar en dirección a Enju. La pelirroja podía escuchar con total claridad los pasos de aquella figura mientras se hacían cada vez más claros, hasta que se detuvieron.

Una voz femenina se escuchó tras su oído. Poseía un aliento tan caliente que Enju sentía que se quemaría la oreja, pero era incapaz de moverse debido al terror del momento.

— Yo no quiero nada… y soy… el poder de tu tristeza. ¿Recuerdas?

— ¡…!

Aquellos recuerdos guardados bajo llave en la mente de Enju salieron disparados como si fuera una catarata de imágenes. Barrotes, gente mirándola con desprecio y miedo, lágrimas en el suelo y…cabello azul.

— Recuérdame… Enju.

Luego de esas últimas palabras un fuego color azul zafiro engullo por completo a Enju, quemándola en cuestión de segundos, con un grito de dolor ensordecedor.

— ¡AAAAAAAAHHAAAAAAHHHHHHHHHH!

Se podía ver como el fuego carcomía su piel y carne, dejándola negra.

— Recuerda… tu tristeza.

Aquella figura parecía estar sonriendo mientras ella era consumida por aquel fuego azul. Hasta no ser más que cenizas…

— ¡AHHH!…Haaa…Haaa…Haaa…

Enju despertó completamente bañada en sudor e hiperventilada. Tardo unos segundos en darse cuenta de que había despertado, cubriéndose la cara con una mano para limpiarse el sudor.

— « Recuérdame…»

La puerta de Enju suena mientras Kaiga la llama para que se levante.

— Enju… Es hora de levantarse, preparare el desayuno, vístete.

—…Si… — respondió un poco absorta.

Luego de que su profesor le avisara, ella se levantó de la cama y comenzó a vestirse lentamente, pensando en que significaba aquel sueño, o más bien, aquella pesadilla.

Pasaron algunos minutos hasta que Enju salió de la habitación, ya vestida. Simplemente se dirigió al baño para lavarse la cara.

—… Buenos días.

Una voz suena dentro del baño, a lo cual Enju se asusta un poco y comienza a buscar a la persona.

—… Aquí abajo…

La voz era de Miu, quien al ser tan pequeña, Enju no se percató de que estaba allí. Esto hizo que Miu se molestara un poco, pero al ser tan temprano en la mañana decidió simplemente ignorarlo.

Mientras desayunaban ambos hermanos se sentían algo intrigados por Enju. Normalmente ella traga su desayuno tan rápido que incluso dudan si ella mastica la comida, pero esta vez comía demasiado lento, como si tuviera otra cosa en la cabeza.

— ¿Te sucede algo Enju? — pregunto Kaiga.

— …

— Kasai…

—…

Al ver que no obtenían respuesta de la chica, los hermanos se sintieron aún más confundidos. El hermano menor simplemente recurrió a pasarle un trozo de carne congelado por la parte de atrás del cuello para que la chica reaccionara. El frio tacto de aquel trozo de comida fue suficiente para que Enju saliera de su laguna de pensamiento.

— ¡…! ¡Ah! ¿Qué?

— Debes ir a entrenar… Ve con Miu. Yo lavare los platos.

—…S-Si… — respondió algo desanimada.

Miu se quedó observando a la chica mientras se iba camino a su habitación para ponerse ropa para entrenar.

— Hmmmm…

Luego de varios minutos, Enju y Miu llegan al claro donde han estado entrenando casi 2 meses. Faltaba menos de 2 semanas para regresar a la academia y Enju no había mostrado resultados muy sobresalientes aun. Esto hace que Miu recurra a un último recurso.

— Comencemos.

— Si…

El domo de raíces salió nuevamente y encerró a Enju dentro.

— Ahora… sal de ahí.

—…

2 horas después…

Enju habia estado ahí dentro por dos horas, pero no había señales de siquiera intentar salir. Muy distinto a su típico ataque de ira y lanzar fuego a diestra y siniestra…

—… ¿Piensas rendirte?

—…

— Kasai…

Nuevamente, Enju deja a la sensei hablando sola. Lo cual esta vez si la molesta mucho a lo cual se desquitaría más adelante.

6 horas después…

Luego de 6 horas, el entrenamiento debía terminar, lo cual Enju por dice unas palabras.

— El tiempo termino, profesora… déjeme salir.

—…

— ¡Hey, Okuma, ya déjame salir!

El domo seguía sin mostrar signos de abrirse, lo cual comenzó a asustar a Enju.

— ¡Esto no es gracioso! ¡Abre este maldito domo!

—…Sal por tu cuenta…

— ¿Eh?

— Si esa es la mentalidad que acataras, entonces saldrás de ahí por la fuerza… no abriré este domo, sal por tu cuenta.

— ¡…!

Miu estaba completamente fría al respecto, lo decía en serio. Ella no iba a abrir el domo. Enju debía buscar la manera de salir por su cuenta.

— ¿Estas completamente segura de esto hermanita?

— Kaiga…

Lejos de la vista de Enju, Kaiga se había escondido entre los árboles, sabiendo que Miu haría algo como esto.

—… Alguien con esa mentalidad solo sería un estorbo… Si el peor escenario se produce yo…

— Lo sé. No necesitas explicarme nada Miu-tan… Solo llámame si necesitas ayuda. — dijo Kaiga sumamente relajado.

12 horas después…

Miu seguía como si nada, mientras que Enju ya comenzaba a sentir hambre y sed.

— Haaa…haaa… no-no puedes hacerme esto… ¡Déjame salir!

Enju por fin decide pelear por su libertad, lanzando fuego en contra del domo, pero sin resultados. La habilidad regenerativa del Green Room era muy veloz para que un simple fuego pudiera atravesarlo.

— ¡Rayos!

16 horas después…

Luego de tanto tiempo, Enju ya se encontraba luchando de manera desesperaba para escapar. La sed era bastante fuerte y el hambre comenzaba a hacer efecto también.

21 horas después…

— Déjame… Salir…por favor…

Enju ya se encontraba muy débil para continuar, apenas podía hacer una pequeña llama en su mano.

— Haaaa… que gran decepción… —

Su profesora se sentía realmente decepcionada. Sin embargo, de repente siente un inmenso calor, lo cual la alarma y aprieta el domo nuevamente.

— No…No dejare… que me reemplacen…

— Kasai…

— ¡No tomaras mi lugar! ¡YASHIROOOO!

Un enorme golpe destruye por completo la mitad del domo de Miu y esta sale disparada hasta estrellarse con un árbol.

— ¡Gugh!

Miu cae sentada contra el árbol y ve algo que le hace sacar una sonrisa al igual que a su hermano, quien se encontraba del otro lado de un árbol cercano.

—… ¡Ah! ¿Qué…Paso? — dijo Enju confundida.

La joven vio sus manos y quedo sorprendida de lo que veía, su cabello parecía estar encendido en llamas en las puntas y sus manos parecían unas enormes garras envueltas en magma.

— ¡Felicidades Enju! — dijo Kaiga mientras salía de su escondite.

— Ah… esto es…

— al parecer el método de Miu funciono.

— ¿Eh?

— Miu creyó que empujarte por la fuerza sería la mejor opción. Aun así… ¿Cómo pensaste en eso?

— …

La joven observaba sus enormes garras mientras recordaba lo que ocurrió dentro del domo. Aquella visión, que enciendo el poder de Enju.

— « Aquella visión… no quería que pasara, quería llegar a ellos… como fuera…»

Cuando Enju comenzaba a desvanecerse, una visión se apareció en su cabeza. Era Momoka y Yashiro, pero ella no se encontraba allí. Aquella imagen se alejaba cada vez más de ella, cada vez más lejos.

Su ferviente sentimiento de no ser dejada atrás hizo que aquellas enormes garras nacieran. Las armas que Enju necesitaba para estar junto a su amiga, quien la salvo de una enorme depresión en su infancia.

— Así que… esto me mantendrá a tu lado…Momo…

Las enormes armas nuevas de Enju, que la mantendrían al lado de aquellos a quienes ella más aprecia.

— « Styx Claws…»

 


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