Bursters!! Capítulo 25


Pack (3/3)  y aqui termina el super pack :V

Gif:  intenso no?,  bueno nos vemos la otra semana bye ;v

Edición y Corrección: Gif


Juntas y Rivalidades

— « Cumpliré mi objetivo a cualquier precio…»

Ese era el único pensamiento de aquel hombre, que miraba a través de su ventanal todo lo que había logrado.

— Pueden retirarse.

— ¡Si, Shuryo-sama!

Ryuji y Misora simplemente acataron las órdenes que se les impusieron y se retiraron del lugar.

Poco tiempo luego de la acalorada charla entre el director y Yashiro. El muchacho se encontraba deambulando por el lugar, tratando de calmarse.

— Tch!… « ¿Qué me una a ese circo? Parece que la vejez te afecto la cabeza…»… ¿Huh?

Algo llama la atención de Yashiro. Por algún motivo, Miu-sensei estaba pasando por ahí, con algo que parecía ser una especie de bolso o maleta. Sin pensarlo, el muchacho fue con la mini profesora para preguntar que hacía con eso.

— ¡Oiii! ¡Miu-sensei!

— ¿Shirazaki-kun? ¿Qué haces aquí?

— Tuve que… hacer un par de cosas por aquí… ¿Qué hace con esa maleta sensei?

— Oh, ¿esto? Necesito reunirme con tus padres y luego de eso visitar a un conocido.

— ¿Por qué necesita hablar con mis padres?

— Veras… este conocido tiene ciertos… problemas con tu familia, así que es mejor avisar antes.

— ¿Problemas con mis padres?

Con cada respuesta de Miu a Yashiro le venían tres dudas nuevas, por lo que la sensei opto por simplemente pedirle que olvidara el asunto. Saludo al muchacho y siguió su camino.

— « ¿Problemas con mi familia? »

Esa pregunta quedo grabada en la mente del muchacho. ¿Qué clase de problema podrían tener Seiji y Kazuha para no querer decirle nada?

— ¡Miuuuuu-taaaan!

Como si de un relámpago se tratase, Kaiga venia corriendo junto a Momoka y Enju.

— ¡Yashiro/Yashiro-san!

— ¡Hola chicas! — dijo Yashiro con una sonrisa.

Blonk!

— ¡AUCH! ¿Y eso porque fue? — pregunto Yashiro adolorido.

— Por desaparecer sin dejar rastros, ¿A dónde demonios te fuiste?

— Ammmmm… al… ¿baño?

— …

Momoka y Enju no eran tan idiotas para tragarse eso, pero sabiendo que Yashiro no era un mentiroso y sobre todo, no uno tan malo, decidieron ignorar el asunto.

— Haaaa… Dejaremos esto para después. ¿A dónde va con tanta prisa Loli-sensei? Su hermano nos buscó y dijo que tenía que decirnos algo.

— Es Miu-sensei y tengo que reunirme con los padres de Shirazaki-kun. — dijo Miu molesta

Luego de molestarse un poco por el poco respeto típico de la pelirroja, la pequeña señorita saca un celular de su bolsillo y comienza a marcar un número. El teléfono comenzó a sonar y Miu comenzó a hablar con alguien.

— ¿Hola, Ken-san? Soy Miu, necesito un favor… Sí, quiero que contactes con ella, ya sabes. Me encargare de ella, o al menos lo intentare. Solo trata de convencerla para que no se maten cuando se vean.

Después de esa breve llamada, Miu cuelga el teléfono y vuelve a guardarlo.

— « ¿Convencerla? ¿Matarse?…» — pensaban todos algo preocupados.

— Oye… Miu-tan. No estarás pensando en recurrir a “ella”, ¿verdad?

— ¿Tienes una mejor idea?

— De hecho si, No juntar a esas dos en el mismo lugar…

— « ¿Esas? ¿Se refiere a Kaa-san y otra mujer? »

— Miu-sensei, ¿ocurre algo con esa conocida suya? — pregunto Momoka curiosa.

— Si… el problema es que la madre de Yashiro, Kazuha, y esa mujer se llevan como perro y gato… cada vez que se ven empiezan a discutir o algo peor…

— ¿La madre del mono? Pero si parecía la persona más dulce que he visto… — respondió Enju.

— Efectivamente, Kazuha-san es dulce cuando está tranquila, pero hazla enojar y tendrá que mudarte a otro país… — dijo Kaiga incómodo.

— « Ciertamente, cuando Hikari provoco aquel malentendido sentí que había un demonio en esa habitación…» — pensó Momoka preocupada.

— Bueno, debo irme a casa de Shirazaki para evitar una guerra de dos personas. Te deje una nota en la oficina, Kaiga.

— Ah…Pero…Miu-tan.

— ¡No me reclames y solo hazlo!

— ¡S-SI!

Miu le volvió a apretar los tornillos al despreocupado de su hermano y volteo en dirección a la salida de la academia.

— ¿Crees que mi parte es fácil?… idiota. — murmuro Miu.

Sin decir una palabra más, todos vieron como la loli se hacía cada vez más pequeña a la distancia. La saludaron por última vez y le desearon suerte.

— Buena suerte, Miu-tan.

— Oye, Kaiga-sensei.

— ¿Qué sucede Yashiro-san?

— ¿Quién es la mujer de la que hablan? He visto a Kaa-san molesta antes, pero nunca he oído que odie a alguien.

— Aja…jajaja. Es un tema un poco personal, pero su nombre es Yomu Fuuko. Digamos que hay cierto…rencor… entre esas dos.

— ¿Yomu-san?

— Si, ella y tus padres tiene cierta historia detrás, o al menos eso escuche de Kenjuro. Aunque no conozco los detalles, me dijeron que tu madre y Fuuko no se llevan bien.

— « Alguien que hace enojar a Kaa-san y sigue vivo… debe ser muy fuerte…» — pensó Yashiro.

— Bueno, vayamos a ver que dice la nota de Miu-tan, ¿sí?

— Entendido. — respondió Yashiro.

—…Bien…— respondió Enju.

— De acuerdo, Kaiga-sensei. — respondió Momoka.

Mientras los chicos iban junto con Kaiga a la oficina de la academia, en alguna base militar, el general Akasama se encontraba en una situación algo complicada.

— Dios… puedo hacer que vaya a donde me lo pidas Miu… pero pedirme que la convenza de no destruir media cuidad con Kazuha es como pedir que te baje la luna a soplidos…

Kenjuro estaba en una oficina con un teléfono celular sobre el escritorio, por el cual recibió la llamada de Miu. El general tuvo que recostarse en su silla para respirar hondo, pues sabía que su labor no era sencilla. Tomo un profundo respiro y se levantó de su asiento.

— Haaaa… Bien, esto no me gusta pero sabía que llegaría el día… tendré que ir a Okinawa, esa mujer está de vacaciones. Esto no me gusta…

Luego de varios minutos, el musculoso militar sale del edificio principal de la base con el celular en la mano, marcando un número.

— « Solo espero que no malentienda la situación… siempre fue, algo apresurada.»

beep beep beep beep beep beep

Un celular que parecía ser de los caros, sonaba sobre una mesa. El lugar era una playa increíble, con arena blanca y aguas azules. En ese sitio paradisiaco una mujer de cabello castaño oscuro y corto, con un bikini violeta oscuro y lentes de sol, atiende el teléfono.

— ¿Hola? Yomu al habla… Oh, ¿Ken? Es raro recibir una llamada tuya. ¿Qué sucede?

— Hola, Yomu… lamento llamarte en tus vacaciones, pero necesito un pequeño favor.

— He… No es problema, la playa es un poco aburrida a fin de cuentas. ¿Qué necesitas?

— «Fiuuu… bueno, primer obstáculo superado, ahora la bomba atómica…»… Necesito que me ayudes a  entrenar un par de chicos.

—… Conoces mi fama en cuanto a entrenamiento, ¿verdad? No pienso ser flexible…

— Si, pero ese no es el problema…

— Ohhhh, ¿y entonces cuál es?

— Veras… tendrás que encontrarte con… ella.

— ¿Ella? ¿Cuál “ella”?

— Ya sabes… con…

Kenjuro, antes de mencionar a la innombrable aparta su oído del teléfono, y dice aquellas palabras.

— Shirazaki Kazuha-san…

— ¿¡QUUUEEEEE!? ¡ESO NI LO SUEÑES! ¡COMO VEA A ESA ZORRA  LE DEJARE ESAS SANDIAS QUE MUEVE POR TODOS LADOS MAS APLASTADAS QUE UNA NARANJA DESPUES DE PASAR POR UNA PRENSA!

Incluso a un brazo de distancia, los alaridos de rabia de Fuuko se escuchaban con mucha claridad. Parecía que el parlante del celular se dañaría por el alto volumen del grito. Una vez que el tifón se calmó un poco, Kenjuro vuelve a acercar su celular a su oído.

— Oye, Yomu, sé que te llevas muy mal con la esposa de Seiji pero…

— ¿Seiji?

—…Mierda…

— ¿Dijiste que Kazuha está casada con Seiji?… Kenjuro, sabes lo que les pasa a quienes me recuerdan eso… ¿CiErTO?

— «Mami…»

La sensación de peligro era notoria incluso a través del teléfono. Realmente parecía que Fuuko, por más que lo quisiera negar, compartía más de una similitud con Kazuha.

— Yomu, relájate ¿Si? No lo dije a propósito. Solo necesito que me ayudes con uno de los tres chicos que Miu quiere entrenar. Es por asuntos con KenjoCorp.

— Grrrrr… ¿huh? ¿Kenjo?

— Si… no me sorprende que no estés muy al tanto. Usualmente estas cosas no pasan por tu sector. Pero ese malnacido de Shuryo tiene los ojos puestos en alguien.

— …

— Ese muchacho estuvo al cuidado de Seiji y de Kazuha. Además yo también lo vigilo de cerca, pero ahora necesito que me ayudes. Por favor, Fuuko. Solo por esta vez trata de no destruir todo en una de tus riñas con Kazuha.

— …

— «No me dejes colgando por favor…»

—…Bien…

Kenjuro casi salta de la alegría cuando Fuuko accede a ayudarlos. No obstante no todo son buenas noticias.

— Pero…

— ¿Pero?

— No prometo nada con lo de Kazuha…

— Solo… trata de no destruir todo como la última vez, ¿sí? ­— dijo Kenjuro nervioso.

—… lo intentare.

— Gracias… supongo.

— Si eso es todo entonces me retiro. Te veré pronto Ken. Y por cierto…

— ¿si?

— Hacia tiempo que no me llamabas por mi nombre, jejeje.

—…Si… ha pasado bastante. Cuídate Fuuko.

— Tu también Ken.

De alguna forma, Kenjuro logro hacer que Fuuko se controlara un poco respecto a lo Kazuha y aceptara a pesar de ello. Ahora era el turno de Miu. No obstante Fuuko aún tenía cosas en la cabeza. En medio de la playa, la mujer se quitó los lentes de sol, mostrando unos ojos heterocromaticos, uno de color turquesa y otro de color cobalto.

— Me pregunto, ¿A quién me tocara entrenar? Jejeje… — dijo Fuuko mientras tocaba sus labios con uno de los terminales de los lentes.

Yendo con el otro miembro del dúo dinamita. Miu ya estaba por llegar a casa de Kazuha y Seiji.

— « Espero que Kano haya logrado suavizar un poco a su esposa… no quiero que Shirazaki me corte en pedacitos para la sopa…» — pensó Miu muy nerviosa.

¡Crash!

— ¡…! « Creo que no…»

Una silla salió volando desde dentro de una casa, que para sorpresa de todos, era la casa de Seiji. Al parecer a su esposa no le gustó mucho la idea de reencontrarse con Fuuko. El chofer del taxi en el que Miu estaba viajando la mira con una expresión bastante incomoda y asustada, por lo que la profesora le dice que hasta aquí está bien. El chofer suspira de alivio, frena el coche y deja a Miu en el lugar.

Miu llego hasta la puerta principal. Tomo un profundo respiro y luego toco el timbre.

ding dong

—…

Luego de una pequeña y agobiante espera, la puerta se abre y para su mala suerte es Kazuha quien la recibe.

— Ho-Hola, Shirazaki… Ha-ha pasado tiempo, Ah, cierto que nos vimos en la academia. ¿Cómo va todo?

La expresión de asesina serial de Kazuha dejo helada a Miu. La esposa no contesto a nada de lo que dijo y solamente hablo por un segundo.

—…Entra…

— S-Si…

El interior de la casa parecía como si un tornado hubiera pasado por ahí. Paredes rasgadas, muebles desperdigados por el suelo, varios tablones del suelo rotos, pinturas rasgadas entre otras cosas.

— Pa-Parece que Kano ya te comento lo del asunto…

—…Si…

— Por cierto… ¿Dónde está? « ¡No quiero quedarme sola con esta psicópata!»

— Esta en el comedor… hablemos allí…

— E-Entendido…

Los nervios de Miu ya estaban al límite. La inexpresividad de Kazuha daba pavor.  Una vez llegaron al comedor, Miu casi grita al ver a Seiji atado a una silla con varios golpes. Aunque levanto la mirada y sonrió un poco, de forma algo amarga.

— Hola, Miu-san… Parece que mi querida esposa no se tomó muy bien tu idea…

— Ohhhh… así que la idea fue tuya Miu…

— « ¡No me mates por favor!»

— Siéntate ahí…

Kazuha le ordeno a Miu que se sentara en una silla junto a Seiji, al otro lado de la mesa.

— …

La incomodidad se apodero del lugar mientras Miu no sabía a donde mirar, con aquella mujer clavándole puñales con la mirada. En un intento algo desesperado, apoya las manos en la mesa y trata de explicar las razones.

— E-Escucha Kazu-

¡STAB! ¡STAB! ¡STAB! ¡STAB! ¡STAB!

­— ha… — termino de decir Miu muy asustada.

— Hablaras solo cuando te lo pida, enana…

— S-Si…

— Siempre con un carácter tosco Querida, Aja…jajaja…

En menos de un parpadeo, Kazuha había clavado varios tipos de utensilios de cocina entre los dedos de las manos de Miu, desde cuchillos y tenedores hasta cucharas y espátulas.

— Ahora… ¿Por qué tengo que ver a esa bruja de Fuuko?… explícalo antes de que pierda la paciencia…

— « ¡¿Se está controlando?!» — pensó Miu cada vez más asustada.

— Querida, sé que tú y Fuu-chan no se llevan bien pero-

— Vuelves a decirle así a esa bruja y te corto la lengua Seiji…

— Ajajaja, perdón Querida.

— « ¡¿Cómo puedes estar tan tranquilo en esta situación?!

— Ahora… ¿Por qué quieren que Fuuko y yo trabajemos juntas? Creo que nuestra relación es más que clara… Ella me odia y yo la odio.

— Bueno… Veras Shirazaki. En la academia hay algo de revuelo por unos nuevos estudiantes…

— ¿Y eso qué? No me interesa nadie más que mi esposo y mi hijo…

— Es que tiene que ver con tu hijo.

—…Te escucho…

— Bueno. La situación es la siguiente…

Miu paso varios minutos con el corazón en la garganta mientras explicaba la situación ante la inexpresiva e inmisericorde mujer.

—…Ya veo…

— Haaaaa… Gracias por escucharme hasta el final. No las veras mucho tiempo. Solo es para presentarla al grupo. Ella se encargara de una de las amigas de Yashiro-san.

— Ummmmm… Solo te diré una cosa.

— …

Kazuha dio la vuelta a la mesa y enfrento a Miu, quien estaba temblando como gelatina. La imponente mujer la tomo con mucha fuerza de la cabeza, tanta fuerza que Miu pensaba que era una prensa hidráulica. Mientras aquella mujer abría los ojos y con la expresión más atemorizante que haya visto en su vida, está la aclaro.

Si EsA BrUJa sE ACerCa a Mi eSpoSO EstA MUerTa…

Cuando Miu pensaba que se iba a desmayar del miedo, una mano toca el hombro de la efusiva mujer.

— Ya, Ya Querida… harás que manche el suelo… y no con comida o agua exactamente…

— Tú no te metas en esto Seiji.

— Je…

— ¡…!

En un momento inesperado, Seiji abraza a su esposa, quien se muestra sorprendida por la acción.

— S-Seiji, ¡Qué diablos haces!

— No tienes que sentirte celosa…

— « ¡¿ESOS ERAN CELOS!?»

— Pero… Fuuko intento separarnos unas ves… ¡No puedo perdonar a esa perra…!

Como si se tratara de una bipolar, Kazuha se mostraba algo insegura cuando hablaba, aunque se mostró muy violenta y agresiva a la última mitad de la oración.

— Y aun así te escogí a ti, ¿no es así?… ese anillo lo comprueba.

— Guuuggg…

— Vamos, ya deja ir a Miu… solo será unos momentos ¿sí? No pasara nada.

—… Si me mientes la pagaras caro… — Dijo Kazuha haciendo puchero.

— Si, Si, te comprare esas tartas que tanto te gustan, ¿bien?

—… Bien…

Miu observaba como Seiji de alguna manera logro calmar a la bestia.

— « Este tipo es un maestro…» — pensó Miu estupefacta por la escena.

Luego de ordenar un poco el desorden que Kazuha había provocado, Miu se despide de ellos, aunque con una expresión algo incomoda.

— Bueno nos vemos…

— SI…

— ¡Que te vaya bien Miu-san! — dijo Kazuha sonriendo.

Kazuha no soltaba el brazo de Seiji y se la veía sumamente contenta por algún motivo. Este cambio tan rápido de actitud incomodo bastante tanto a Miu como a Seiji.

La puerta se cerró y Miu subió al taxi que la esperaba. Mientras llamaba a Kenjuro por celular.

— « Creo que tengo otra opinión de Seiji ahora…»

Mientras tanto, dentro de la residencia Kano…

— «Ufff… saque las castañas del fuego justo a tiempo…» ¿Eh?…

— Uhuhu… no te escaparas tan fácil, Querido.

— Que-Querida, ¿necesitas algo más? — pregunto Seiji nervioso.

— Si… necesito algo.

— ¡GULP!

— Esta noche no dormirás Querido, Uhuhu…

— « Creo que soy yo el que necesitara ayuda ahora…»


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4 comentarios

  1. Ooooohh Seiji es un Raijuu de mierda… Espero que Yashiro no sea peor y acabe con una esposa Loli, una tetona yandere, una belleza fría, etc etc… Es decir un harem 😬😬😬

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