Bursters!! Capítulo 18


Gif: esto se calentó :V

Edición y Corrección: Gif


Sed de Sangre y Batalla

Regresando con nuestro protagonista, seguía su camino rumbo a los dormitorios, con el odio plasmado en su rostro.

— «Solo espera Zaiga… esto ya es personal…»

Yashiro estaba a punto de reventar por lo eventos acontecidos. Zaiga lo estaba poniendo fuera de las casillas, desde no tener ningún tipo de interés por la salud de su oponente, hasta atacar a sus amigas.

— Parece que somos más parecidos de lo que creías.

Como siempre, en el peor momento, Sora le hablo a Yashiro.

— No soy como tú. — responde Yashiro aun molesto.

— Tu expresión no me dice lo mismo…

Sora enfatizo la expresión de Yashiro, haciendo ver que el chico tenía una cara que denotaba sed de sangre. El chico vio su expresión llena de odio y se da cuenta de lo que sucedía. Su ceño fruncido y su elevada presión arterial empezaron a descender y se convierten sorpresa e incomodidad.

— Esa… ¿esa es la cara que tenía? — Se decía Yashiro a sí mismo.

Sora apareció por detrás de él y coloco sus manos sobre sus hombros y acerco aquel horrible rostro por detrás de su oído.

— Lo diré tantas veces como quieras. No puedes ocultar…tu verdadera forma de ser. Lo deseas… tomarlo entre tu manos, apretar su tráquea hasta que el aire no pueda cruzar y su cara se vuelva azul… tienes, Sed de sangre, Yashiro.

— No…No, quiero decir… quiero darle su merecido…

— Y qué mejor que darle… ¿una lección permanente?

Yashiro bajo la mirada hacia el suelo y parecía estar hiperventilándose.

— Al igual… que en el laboratorio.

— …!! Bluerg…!

Sora hizo recordar la escena del laboratorio, haciendo que el chico vomitara frente al vidrio.

— Ahhh…Ahhh…

— No importa cuanto lo niegues… vendrás a mí, tarde…o temprano.

Sora dijo unas últimas palabras y se volteo, desvaneciéndose poco a poco.

Yashiro solo pudo poner una mano sobre el vidrio, viendo su reflejo mientras jadeaba por haber vomitado. Mientras la frustración se veía en la vidriera, el chico pensaba en algo.

— « No pienso, recurrir a ti»

Mientras tanto, de nuevo en el hospital, Momoka miraba a su amiga, quien seguía dormida. El sonido del respirador era el único sonido en esa habitación. La chica solo podía observar a Enju con remordimiento y culpabilidad.

— « Esto fue culpa mía… ¿verdad, Enju? ¿Fue porque insistía en continuar junto a Yashiro? ¿Por qué no fui capaz de defenderme por mi misma?… Perdóname… perdóname por ser débil… Enju »

Momoka apretó con todo su corazón la mano de su amiga mientras pensaba en aquellas palabras, sintiéndose responsable de su condición.

La escena era observada por los 3 profesores, Hikari, Miu y Kaiga, quienes también se sentían realmente mal por la situación. A fin de cuentas, en parte fue su culpa por no actuar. Shuryo fue quien les ordeno aquel actuar, pero no les quitaba el mal sabor de boca.

Hikari apretaba su puño y se mordía el labio por la rabia. Miu vio el gesto y le tomo la mano.

— No es culpa tuya, Hikari.

Hikari casi empieza a lagrimear por la empatía de Miu, pero solo asiente a sus palabras. Kaiga por otra parte se encontraba fumando. Exhalo una última vez de su cigarrillo, lo piso y empezó a irse del lugar.

— ¿A dónde vas Kaiga? — Pregunta Miu.

— Necesito tomar aire…

— Ire con-

Miu le toma de la camiseta a Hikari y le da señas con la cabeza de que no lo siga.

— Es mejor dejar a mi hermano solo en estos casos.

—…Comprendo.

Kaiga fue solo al estacionamiento y observo un tiempo las nubes.

— Ahora comprendo porque mi hermana renuncio…

Momoka seguía en la habitación observando a su Enju, en silencio, sumida en pensamientos

— «Yashiro… te daré lo que quieras… pero, dale su merecido, por mi amiga.»

— La hora de visita acabo. — Dijo una enfermera.

— ¿Eh?…Ah… ¿podría, darme un poco más de tiempo?

La enfermera vio la expresión de sufrida que Momoka tenía en el rostro, pero debía cumplir con las reglas de la institución.

— Disculpame, pero…

En ese momento, la mujer y la joven se sorprenden al ver a Kaiga detrás de ellas, tocando el hombro de la mujer.

— Yo!

— Kaiga-sensei…

— Discúlpala, es su mejor amiga, haz una excepción por esta vez, ¿sí? Yo me hare cargo.

— …! … Gracias, Kaiga-sensei.

— Entendido, pues seguiré con mis funciones. — respondió la mujer.

— Si, buen trabajo.

La enfermera se despidió de ambos y Kaiga se quedó junto a Momoka en la habitación.

— Discúlpanos por esto…

— Está bien, Miu-sensei ya nos explicó la situación, no es su culpa… Además, usted salvo a Enju.

— …

Kaiga vio con dolor por dentro la preocupada expresión de su alumna observando a su amiga. Así es como concluyo ese día.

Al otro día, Momoka amaneció recostada sobre la cama de Enju.

— Ñuu… ¿Ñue?

La chica se levantó lentamente con una cara adormecida. No obstante la joven se despabilo rápidamente al ver que Enju la estaba viendo con el rabillo de los ojos y entrecerrados, como si estuviera débil.

— « Enju! »

La sonrisa de Momoka se dejó ver. Pero sus ganas de abrazar a su amiga fueron detenidas por su profesor.

— Enju aún está débil. Es mejor que no se mueva.

Temiendo que las heridas se abran, sobretodo aquel corte en su garganta, Kaiga sugirió que no tocara o moviera a la chica. También le advierte a Enju que no intente hablar, ya que sus cuerdas vocales también salieron dañadas en el ataque. La chica solo ve unos segundos a Kaiga y vuelve a cerrar los ojos para intentar descansar.

Lejos de ello, Yashiro estaba camino a las clases, cuando decide detenerse en la sala de profesores.

— Disculpen…

El chico entro y busca a alguno de los profesores. Afortunadamente Hikari se encontraba allí, comiendo un par de golosinas.

— Ohg! Yaujirou-suan — dijo Hikari con la boca llena de dulces.

— Traga antes de hablar, Hikari-sensei…

— Gulp… Perdón por eso, ¡Yashiro-san! ¿Qué haces por aquí?

— Quiero solicitar un combate…

—…Es contra ese chico… ¿verdad?

Yashiro simplemente asintió y Hikari se levantó de su silla, sacudiéndose las migajas de comida de su ropa.

— Zaiga ya ha luchado 2 veces en menos de una semana. Usualmente no se permitirían más combates, pero le preguntare si accede.

— Gracias, Hikari-sensei.

Hikari fue con rumbo al salón de Zaiga, dejando a Yashiro solo en la sala.

— …!
En el escritorio de Hikari, Yashiro ve un papel doblado. La curiosidad le gana y opta por desdoblarlo y mirar.

Mensaje: “No acabes como los demás, Yashiro…”

Como si de una premonición se tratara, aunque era obvio que sucedería, Hikari al no poder decir las palabras, decidió escribirlas y dejárselas en un mensaje al chico.

Yashiro aprieta con fuerza el mensaje de Hikari y un pensamiento cruza su mente.

— «No acabare como los demás…»

Yashiro se quedó en su asiento durante casi todas las clases sin moverse. Con sus codos sobre su escritorio y las manos sobre su frente, expectante por la respuesta. Las ansias del muchacho llego a tal punto que ni siquiera fue a almorzar.

Finalmente luego de las clases de la tarde, Hikari llega al salón de Yashiro. El chico se levantó de golpe de su asiento y fue donde estaba la profesora.

— ¿Qué respondió?…

—… Luchara contigo, mañana…

— …

Yashiro se queda en silencio y Hikari lo ve con cierta preocupación.

— Oye, Yashiro-san…

La profesora sigue algo temerosa de hablarle a su alumno por lo ocurrido antes, con su voz algo apagada.

— Hikari-sensei…

—…!

Finalmente el joven vuelve a hablar y solo le pide una cosa más a la profesora.

— Ire a entrenar… y sobre la pelea… No interfieran.

Por breves segundos Hikari sintió miedo de la expresión fría en Yashiro, además de un sutil destello rojo. El chico se fue directamente al gimnasio mientras que su profesora se quedó helada por un segundo.

— «Yashiro… ¿siempre fue tan atemorizante? » — pensaba Hikari algo nerviosa.

Yashiro llego al gimnasio con una expresión fría en su rostro. Varios de los estudiantes que se encontraban allí, lo miraban algo extrañados. Luego de unos sencillos calentamientos, el chico decidió ir al saco de boxear. Como es obvio en esta academia, los sacos estaban divididos por rangos, desde el C hasta el rango S.

El joven decide optar por el saco de rango S. Un costal enorme de aproximadamente 2,5 metros de altura, rellenado con arena mojada hasta el tope y con una cubierta muy gruesa, para aguantar los golpes más violentos de la academia.

Las personas miraron impresionados el tamaño del saco. Algunos incluso para hacer mufa del chico, van hacia el lugar a burlarse.

— Oye chico, ese saco es demasiado para ti~…— dijo uno de los jóvenes.

— Deberías ir por un saco de menor rango, quizá uno… ¿de rango C? —

— Jajajajajaja — reían ambos.

—…

Yashiro literalmente no les dio la menor importancia. Esto haces que los chicos burlones se molesten un poco.

— ¡Oye! Al menos voltea cuando te hablan.

Un fuerte viento se levanta y hace que el cabello de gran parte del gimnasio ondee a su son.

— Hmpf… eso debería bastar, por ahora…

Yashiro dijo eso y se fue del costal. Los jóvenes extrañados ven con intriga como el chico se va, sin siquiera haber golpeado el costal, o al menos eso creían. Uno de ellos decide tocar el saco y este comienza a hincharse, hasta reventar, haciendo un ruido similar a un explosivo.

Arena húmeda y trozos de caucho vuelan por el lugar. Aquella enorme bolsa de arena, había literalmente explotado de la nada, dejando a todos atónitos.

—… ¿Estas bromeado? — dijo una estudiante.

— ¿Has visto algo? — pregunta otro.

— Si… mi Burst me deja ver las cosas varias veces más lento que los demás…

Sudor frio caía por el rostro de aquella chica mientras revelo lo que había pasado.

— Ese muchacho, no sé quién es… pero golpeo la bolsa tantas veces en tan poco tiempo que ni yo sé cuántos golpes fueron…

Muchos de los que estaban allí quedaron pálidos del asombro. ¿Cuántos golpes harían falta para literalmente hacer explotar un saco de arena de casi 3 metros de alto? Era lo que todos pensaban con cierto temor.

Yashiro continúo con su entrenamiento sin importarle los ojos de los demás, así hasta que se hizo de tarde. El joven salió del gimnasio y se encontró con Kaiga, Miu y Hikari.

— …

—…

Tanto el chico como los profesores se quedaron en silencio por un tiempo. Hasta que Kaiga rompe el hielo.

— ¿Estas completamente seguro de esto, amigo?

—…Si… debo hacerlo, no por la misión, sino por mí mismo.

— ¿Te tomaras esto personal chico? — Pregunto Miu.

— Mira lo que ha causado, ¿tú que crees?

— Nadie del grupo dijo nada más, por lo que Yashiro simplemente paso entre ellos.

— Shirazaki-kun. Como pediste, nosotros no intervendremos, pero si veo que las cosas se pasan de la raya, los detendré, sea Zaiga o tú.

Yashiro ni siquiera volteo y respondió de forma desinteresada.

—… Hagan lo que quieran…

El chico simplemente siguió su camino mientras Miu, Kaiga y Hikari lo observaban.

— Prepárense… siento que lo que veremos no será un simple encuentro. — dijo Miu.

— No tienes que decirlo, Miu-tan.

— Eso es obvio.

El muchacho volvió a su dormitorio y se dispuso a dormir, o eso fue lo que intento. El simple hecho de que mañana se enfrentaría a Zaiga, no le dejaba pegar el ojo. Finalmente se hizo de mañana, Yashiro se levantó y fue a las clases.

Durante las clases muchos miraban a Yashiro mientras cuchicheaban entre ellos. Finalmente llegó el momento, el altavoz sonó.

— Shirazaki Yashiro, Rango C…. Kurakage Zaiga, Rango S… a la arena Nº3, por favor.

Casi toda la escuela fue al encuentro. Era realmente extraño lo que sucedía, un Rango C contra un Rango S. Todos estaban impacientes por ver qué sucedería. Algunos esperaban una nueva masacre a manos de “Grim Reaper”, otros no sabían que creer del Rango C, ya que algunos comentaban que era insanamente fuerte para su rango. Todo el murmullo de las tribunas a reventar fue silenciado por el altavoz.

— ¡Comenzara el encuentro pactado! ¡Por la entrada este, Rango S, Kurakage Zaiga!

Zaiga entro con una sonrisa expectante, con una enorme guadaña ya sobre su hombro mientras avanzaba.

— « Que empiece… la función…»

Mientras todo esto ocurría, Shuryo observaba sentado en lo más alto del estadio, en su palco privado. Akira también se encontraba en otro palco privado también expectante y cruzada de pierdas, mientras recostaba su barbilla sobre una mano, que se encontraba en él apoya-brazos del asiento.

— « No me decepciones… Yashiro♫»

El altavoz volvió a sonar y anuncio al oponente.

— ¡Por la entrada oeste, en su primer encuentro dentro de la academia, Rango C, Shirazaki Yashiro!

En la entrada las pisadas empezaban a sonar calmadamente. Poco a poco la figura de Yashiro fue esclarecida por la luz del sol.

— E-Ese chico es…

Los del gimnasio reconocieron al muchacho inmediatamente. Entre expresiones de asombro y anticipación, la audiencia enmudeció mientras ambos luchadores iban al centro de la arena.

— Te devolveré todo por 10, Zaiga…

— Je… no me decepciones…

El altavoz dio comienzo a la batalla.

— ¡Comiencen!

Sin gastar un segundo, Yashiro y Zaiga se abalanzan uno contra otro.

Mientras el encuentro comenzaba en la Arena, Momoka decidió quedarse aun con su amiga, deseándole suerte a Yashiro. Sin embargo una voz rompe el silencio del lugar.

— Ara ara… la chica pelirroja se ve mal.

— No es sorpresa por lo que me comento Kaiga…

—…!

Momoka volteo de golpe y vio a dos personas en la puerta, un hombre delgado con cola de caballo larga y lentes, al lado de una mujer con un busto enorme y cabello color negro.

— Gusto en conocerte, Tsukino Momoka-chan. — Dijo la mujer sonriendo.

— ¿Qui-Quien es usted? — respondió Momoka.

— Ara, perdón por eso, Soy Shirazaki Kazuha, la madre de Yaa-chan.

— ¿Ya-Yaa-chan?

— Querida, ellas lo conocen como Yashiro, ¿recuerdas?

— ¡Ops! Es verdad Seiji.

— ¿La madre de Yashiro-san? Entonces usted debe ser…

— Su padre, Kano Seiji, encantado. Kazuha, no tenemos mucho tiempo, comienza lo antes posible.

— Entendido.

Kazuha puso sus manos sobre Enju y un brillo verdoso comenzó a salir de ella.

… Regresando al combate…

Una de las paredes de la arena recibe un enorme golpe. Zaiga salió disparado como una flecha directamente a la pared por un golpe de Yashiro. Sin embargo, el chico creepy salio de los escombros, completamente ileso, quitando los escombros del camino para salir.

— Je… buen golpe, pero no lo suficiente.

— ¿¡…!?

Zaiga desapareció del lugar y un sonido de corte se escuchó. Yashiro recibió una gran tajada en la espalda, desde su hombro izquierdo en diagonal hasta su cintura. No obstante el corte no pareció haber sido profundo y Yashiro no pareció inmutarse.

— ¡…!

El chico simplemente lanzo una patada giratoria a donde se encontraba Zaiga. El peli gris recibe el golpe con la guadaña, pero esto no evita que vuelva a volar hasta la pared, haciendo un nuevo boquete. Nuevamente Zaiga sale ileso.

— Vamos… sé que tienes… más que eso…

Esta vez Zaiga aumento la velocidad y volvió a cortar por la espalda.

— UGHHHH!….

Esta vez el corte es lo suficientemente profundo para que Yashiro sangre.

— « Demonios… ¿cómo diablos se mueve así?»… ¡Ahgh!

Nuevamente el chico recibe otra tajada, esta vez en ambos brazos. Una salpicadura salta de las heridas, demostrando que el daño cada vez es mayor.

— ¡Diablos!

Yashiro logro golpear otra vez a Zaiga y lo manda varios metros hacia el aire. Él lo sigue de un salto y vuelve a golpearlo, haciendo que se estrelle contra el suelo violentamente.

— Ahhhh…Ahhh…

Yashiro golpeo tan duro como pudo. Ya sentía la pérdida de sangre. No obstante, los escombros vuelven a moverse y Zaiga sale de allí solo con tierra en sus ropas.

— « ¡¿Es una broma?!» — Pensaba Yashiro sorprendido.

— No me ganaras… nunca… con ataques como esos….

Regresando nuevamente con las chicas, Kazuha cubrió a Enju con aura y sus heridas estaban sanando a una velocidad visible. Momoka no podía creer lo que veía.

Enju finalmente despertó y se sacó los aparatos, sorprendida. No sin antes recibir un fuerte abrazo de Momoka, quien había recuperado la sonrisa.

— Bueno… Yaa-chan nos espera.

— ¡Si! — respondieron los demás.

— Ahhh…Ahhh…

Yashiro se encontraba en la misma situación que Enju, la zona de combate se encontraba destrozada, por los constantes choques de Zaiga contra la superficie.

— Fuiste…más decepcionante… de lo que… creía.

Dentro de los palcos, tanto Shuryo como Akira se veían decepcionados. Aunque la hija se mostraba mucho más molesta que su padre.

— «Haaaa…como lo supuse, un fracaso siempre será un fracaso» — pensó Akira.

— Que… decepción…

Zaiga dio un último comentario antes del corte…

— …

Zaiga dio un corte brutal en el pecho de Yashiro, en diagonal hasta su cintura. Yashiro cayó al suelo, ya casi inconsciente, hasta que algo le hablo.

— Je… ¿necesitas ayuda, amigo?

— Piérdete… Sora….

— Estas a punto de palmar. ¿Estás seguro? Je… — dijo Sora confiado.

— …

Sora estiro su mano con una enorme sonrisa y dijo unas últimas palabras…

— Acepta tu poder y vencerás… a todos…

— ¡Por fin llegamos! — dijo Momoka.

— …! Ya-Yashiro…

Las chicas llegaron justo cuando Yashiro se encontraba tirado en el suelo. Sus caras de desesperación al verlo boca abajo en el suelo.

— Ya… ¡…!

Antes que Momoka o Enju pudieran gritar el suelo comenzó a temblar y una sensación de peligro enorme inundo el estadio. Yashiro comenzó a levantarse.

— Je…Ehehehehehehehe…. Hey… querías ver más… ¿verdad?

La voz y forma de hablar de Yashiro era extraña, daba una sensación horrible.

Yashiro levanto la mirada y dejo a todos helados, incluyendo a los Kenjohime y a Zaiga, Ojos rojos, y una sonrisa enorme.

— Te mostrare… lo que quieres ver…

Un aura morado oscuro comenzó a emanar de Yashiro junto con unos collares metálicos de color violeta brillante en el cuello, cintura, muñecas y tobillos.

— Prepárate… para ser… la presa. — dijo Yashiro sonriendo.


CAPITULO ANTERIOR |ÍNDICE| SIGUIENTE CAPÍTULO

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s