Bursters!! Capítulo 16


Lancelot: A que mas de uno tubo deseos de mandarme a la orca por córtalo allí, ¿no? Jajajaja No se preocupen! todo estaba fríamente calculado. Pack de 4 capítulos por los 5 Millones de visitas en BPT! + Salida adelantada! Saludos Compañeros y que siga la historia!

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Gif: si sienten que quieren matar a alguien vallan a por el autor no a por el pobre uploader

Edición y Corrección: Gif


Causa y Efecto

Enju sentía como su cuerpo se iba enfriando rápidamente mientras caía nuevamente de rodillas al suelo, cerrando lentamente los ojos.

— ¡ENJUUUU! — grita Yashiro

Yashiro atrapa a Enju antes de caer completamente al suelo, manchando su ropa con su sangre. En lo que Yashiro la levanta del suelo, Momoka llega desesperada con ellos, gritando sus nombres.

— ¡ENJUUU! ¡YASHIROOO!

— ¡Momoka!

Para su suerte Kaiga y Miu habían llamado a los paramédicos de ante mano, por si sucedía cualquier imprevisto. Sin embargo no contaban con que realmente peligraría la vida de una estudiante. Desde lejos de la escena principal ambos hermanos observaban atónitos el suceso.

— ¿Hasta dónde piensas llegar…Shuryo?

— Esto se nos esta yendo de las manos, Miu-tan… Bien, debo ir a la enfermería.

— Si…

Kaiga desapareció del lado de Miu, dejándola viendo como los médicos se llevaban a Enju en camilla junto con Momoka junto a ella, tomándola de la mano.

— Por favor, Enju, ¡aguanta! — Decía Momoka llorando

Enju ya había perdido la conciencia por la pérdida de sangre y tenía a un paramédico sosteniendo un aparejo para transfusión sanguínea. Mientras sus amigas se iban de la arena, una llorando por su amiga herida y otra en estado crítico, Yashiro se quedó quieto de espaldas a Zaiga quien sonreía por lo que había hecho.

— Je… de mis mejores…trabajos.

Zaiga se veía muy complacido por la escena, mientras que muchos miraban con temor como el chico sonreía de satisfacción mientras se llevaban a la pobre joven al hospital de la academia junto con su amiga en llanto a su lado.

— ¿Trabajo?…

Yashiro murmuro unas pocas palabras y todo el mundo sintió algo, un escalofrió seguido de un enorme sentimiento de inquietud. Era como si todos en la arena sintieran la urgencia de huir de ese sitio.

— Escuche bien… casi matas a mi amiga… ¿y lo llamas trabajo?

Yashiro volteo lentamente y Zaiga, por primera vez en su vida, sintió un frio y punzante escalofrió bajando por su espalda, seguido de un temor inexplicable. No lo pudo asegurar por completo, pero por breves segundos creyó haber visto que el ojo con el que Yashiro le clavo aquella mirada, era de color rojo.

— Intentaste asesinar a mi amiga…eso… ¡No lo dejare pasar esto! ¡ZAIGAAAAAAA!

El grito ensordecedor de Yashiro fue lo suficientemente potente para levantar polvo de la arena

— « Eso es… enfurécete… muestra tu verdadero poder…»

Yashiro decide terminar de voltear y ver de frente a Zaiga. Su expresión solo demuestra odio y furia hacia aquella persona.

— ¡ESTAS MUERTOOOO!

Yashiro acometió contra Zaiga tan rápidamente que dejo un boquete en el suelo por la patada de salida. El muchacho lanzo un golpe tan potente como pudo pero fue detenido a pocos centímetros del rostro de Zaiga.

­¡BAM!

— …!

Yashiro miro con una expresión entre frustración y sorpresa a la persona que detuvo su golpe.

—Hika…ri-sensei

Sokudo-sensei fue quien puso su mano entre el golpe de Yashiro y el rostro satisfecho del enfermizo Zaiga. Yashiro aun sin quitar aquella amargura de su rostro, retiro con violencia su puño de la palma de la sensei. Luego de aquello el joven le clavo puñales con los ojos a la profesora, la cual solo pudo apartar la vista enormemente apenada e incluso algo deprimida, como si se sintiera culpable.

— Tch!… Así que…así es como realmente piensas.

—…!

Yashiro dice palabras fuerte hacia Hikari, clasificándola como aliado de personas como Zaiga. Esto golpeo fuertemente en la moral de Hikari.

— ¡N-No no es así, Yashiro-san!

Hikari trata de convencer a Yashiro de que esa no es la situación, dejando ver el arrepentimiento en su voz.

­— ¿Por qué no detuviste a Zaiga?… si yo no hubiera intervenido Enju podría estar aún peor.

— …!

Hikari empezaba a sentirse cada vez peor, hasta que llega alguien más a la escena, Miu.

— No causes más problemas de los que ya tenemos…Shirazaki-kun.

Yashiro giro un poco la cabeza para ver a la mini sensei detrás de él. Yashiro apretó nuevamente los puños mientras miraba abajo con indignación. Al ver como fueron las cosas Yashiro Decidió dejar de intentar luchar en el lugar, no podría hacer nada contra dos profesores por cuenta propia. Se dirigió hacia la salida por donde se llevaron a Enju, pero se detuvo de repente, se volteo y miro fijamente a las 2 profesoras y a Zaiga en especial.

— Solo recuerden una cosa… tanto ustedes como tú, Zaiga…

Las profesoras miraban con ciertos nervios las acciones de Yashiro. El joven se giró enfrentando una de las paredes y apretó su puño lo más fuerte que pudo.

¡BOOOOOOOM!

Las profesoras quedaron impactadas por la escena, Yashiro destruyo la pared hasta la 4rta fila de tribunas, de un solo puñetazo.

— Espero que tengas seguro de vida… Zaiga…

Luego de esas palabras, Yashiro se fue de la arena, camino al donde se habían llevado a Enju.

— «Jejejejejeejeje…eres mejor de lo que esperaba…Yashiro»

Zaiga volvió a sonreír a espaldas de las senseis, mientras se giraba en dirección a la otra salida, satisfecho por su cacería.

Mientras Yashiro se acercaba cada vez más al fin de su compostura, Momoka corrío junto a la camilla, tomando la mano de Enju.

— ¡Resiste por favor!

— Señorita, necesitamos que suelte a la paciente.

Momoka solo pudo hacerle caso al doctor, mientras tenía sus manos en el pecho, como si estuviera sujetando su corazón para no gritar, viendo a su amiga ser entubada. Mientras estaba llena de tajos propinados por Zaiga, Enju fue llevada de urgencias al quirófano para una cirugía de emergencia, ellos sabían debían cerrar aquel corte mortal en su cuello lo más rápido posible.

Su preocupadísima amiga no tuvo más opción que esperar en la sala de espera mientras que ella recibía la cirugía. El fatal ataque de su oponente había desgarrado los músculos externos de cuello, rasgado parte de la tráquea por debajo de la epiglotis e incluso llego a rasgar la vena yugular izquierda, lo que provoco aquel bestial sangrado. Muchos de los médicos comentaban en la mesa de operaciones, que de no haber sido atendida de manera inmediata Enju habría muerto camino al hospital.

Pocos minutos luego de que Enju entrara a la sala de operaciones, Yashiro pasó las puertas automáticas del hospital viendo a Momoka sentada en una de las sillas, tomándose el pecho con ambas manos y rezando en voz baja.

— Que este bien….Que este bien… — murmuraba Momoka

— ¡Momoka-san!

— …!

Momoka escucho la voz de Yashiro y lo vio en la puerta de entrada. Con lágrimas cayendo ella corrió hacia él y lo abrazo con fuerza, dejando salir nuevamente el llanto.

— Hic…Gracias…Gracias por salvarla, Yashiro-san…Hic, Uwaah…

Por mala que fuera la situación, la chica comprendía que de no haber sido por la intervención de Yashiro, Enju podría haber sufrido heridas más serias o peor aún, la muerte.

— …

Yashiro solo pudo permanecer en silencio mientras abrazaba a Momoka para intentar tranquilizarla. Después de varios minutos, ella logro calmarse y ambos esperaron los resultados sobre la condición de su amiga. La puerta del hospital vuelve a abrirse  después de un tiempo y dos personas entraron, Miu y Hikari. Yashiro las vio con el rabillo de los ojos, pero opto por ignorarlas, mientras que Momoka se levanta nuevamente pero las encara con el rostro hacia el suelo.

­— ¿Por qué no lo detuvieron? — pregunta Momoka.

Hikari volteo nuevamente la mirada con la culpabilidad siendo evidente en su expresión, sin embargo, Miu no se veía siquiera presionada por la pregunta. Luego de estar unos breves segundos en silencio, la sensei les comento el motivo de todo esto.

— El director nos dio la directiva…

— …!!

La pelimorada levanta la vista en asombro a la vez de que Yashiro abre los ojos en señal de sorpresa.

— ¿Q-Que? — responde Momoka nerviosa

— El director nos dio como orden no interferir en aquella pelea.

Momoka miro al suelo con un rostro como si el mundo se le hubiera caído encima. El mismísimo director de la Academia había mandado a morir a una de sus propias estudiantes, a su amiga.

Yashiro por lado se levantó de forma violenta y tomo a la loli-sensei de la bata y la levanto del suelo con un solo brazo, con odio en sus ojos.

— ¿Ese maldito les dijo que no se metieran?

—… Suéltame si no quieres tener problemas serios… — respondió Miu con firmeza.

— ¡Tengo a una amiga con su vida en riesgo y otra llorando por su estado! ¡¿Y me pides que me calme!?

¡BUMP!

— ¡Argh!

Miu golpeo la articulación del brazo de Yashiro, forzando así su agarre.

— P-Por favor Yashiro-san… déjanos explicarte.

— No tengo nada que escuchar de unos profesores que dejan morir a alguien solo porque lo ordenan.

— …!

— Shirazaki-kun… acércate un poco…

— ¿Huh?

Yashiro aun molesto acerco el rostro a Miu quien lo miraba fríamente. Una bofetada realmente fuerte impacta en su mejilla izquierda, haciendo que caiga de costado.

¡SLAP!

Con la mejilla roja por el golpe, Yashiro reacciona y ve aun con más molestia a la sensei. No obstante dicha cara se vuelve sorpresa al ver tristeza en los ojos de Miu.

— Yo quería…

— …!

— ¡Yo quería detener esa masacre! — grita Miu.

Esta no era Momoka, sino Miu-sensei quien tenía lagrimas cayendo, la voz temblante y el rostro lleno de culpa fue la apariencia que les mostro a Yashiro y Momoka mientras se desahogaba.

— ¡Quería detener esa pelea desde que me entere de ello! ¿¡Crees que no se sobre los rumores de Kurakage?! ¿¡Que no me preocupo por mis alumnos?!… ¡Tanto Hikari como Kaiga y yo damos todo de nosotros por ustedes! ¡¿Cómo crees que nos sentimos cuando aquel maldito viejo nos dijo que dejemos a Zaiga sin intervención!?

Yashiro y Momoka estaban sin palabras ante lo que estaban escuchando. Hikari estaba mirando hacia el suelo sintiéndose muy apenada y culpable por lo que no habían hecho, mientras seguían escuchando las palabras de Miu.

— Cuando vi como Kurakage sonreía al hacer sufrir a Kasai… esa asquerosa y soberbia sonrisa ante un oponente que ya no podía ni levantarse… yo misma sentía ganas de ir allí y acabar con él… No solo detenerlo. Hikari también estaba furiosa por la situación, su frustración por no poder ayudar era más evidente que la de Kaiga o la mía…

—…

Yashiro miro por breves segundos a Hikari, ella también estaba lagrimeando mientras levantaba un poco la vista para verlo.

— No podemos ir en contra de KenjoCorp. Incluso si todos los profesores unimos fuerzas, ese tipo tiene conexiones con toda clase de personas poderosas, tanto física como políticamente… no pudimos hacer más que aceptar sus órdenes por mas nefastas que nos pareciesen…

— …

Momoka estaba escuchando la conversación, pero ambas manos cubrían su rostro mientras esperaba en su asiento las noticias sobre su amiga. Yashiro por su parte se levantó del suelo y miro con pena a su propia sensei, quien maldecía su impotencia ante sus superiores.

— Aun así…

— …

— Después de todo lo que nosotros les hemos hecho pasar…solo puedo hacer una cosa.

Luego de esa frase, Hikari se puso junto a Miu, ambas se arrodillaron e hicieron un dogeza frente a Yashiro quien se encontraba de pie y Momoka quien estaba sentada. Tanto el chico como la chica miraban impresionados la escena, dos profesoras se arrodillaban para disculparse.

— Lo sentimos muchísimo, por no haber hecho nada en ese entonces…— dijeron las profesoras.

— …Levántense por favor… — dijo Yashiro.

Ambas profesoras levantaron la mirada y vieron a Yashiro en cuchillas.

— No sabía nada de la situación… y les dije todo eso. También la toma de su bata por enojo… lo siento mucho también… Miu-sensei, Hikari-sensei.

El joven aparentaba entender la situación y se disculpó también, con un aura de empatía en sus palabras, como si entendiera como realmente se sentían sus profesores.

Apenas terminaron las disculpas y las senseis se levantaron, las puertas del quirófano se abrieron y Kaiga fue quien salió, con una bata de cirujano, un gorro protector y barbijo, sin olvidar los guantes por supuesto. Momoka salió disparada de su asiento y le pregunto al profesor con el corazón en la garganta.

— S-Sensei… E-Enju se e-encuentra bien… ¿V-Verdad?, ¿Estará bien, cierto?

Kaiga se quitó el barbijo y el gorro protector. Miro a Momoka con una expresión algo amarga, esto hace que a ella le entre un dolor en el pecho enorme, temiendo lo peor.

— S-Sensei… por favor, no me diga que…

Todos miraban con una preocupación enorme la escena, “¿Enju no sobrevivió a la operación?” era lo que todos pensaban.

Kaiga suspiro y finalmente decidió darlas las noticias.

— Enju soporto la cirugía.

Al escuchar eso Momoka sintió como le regreso el alma al cuerpo. Su amiga estaba viva. Todos se veían alegres por la noticia.

— M-Menos mal…hic sniff… Menos mal… Enju.

Yashiro se acercó a Momoka y le tomo el hombro por detrás. Ante esto, ella voltea y abraza nuevamente a Yashiro, en alivio.

— Esta viva…. Mi amiga está viva, Yashiro-san… Muchísimas gracias.

— Si… ya todo está bien… Momoka-san.

— Aparentemente el corte podría haber sido fatal, pero no fue lo suficientemente profundo. Sin embargo, permanecerá internada en cuidados intensivos por un tiempo. Ella necesita descansar bien para recuperarse. — dijo Kaiga mientras se quitaba los guantes.

— Si… — respondió Momoka

— En cuanto a ti Yashiro, ven conmigo un segundo.

Yashiro miro en forma un poco serio a Kaiga, como si hubiera descubierto algo. El joven no dijo nada y seguido a su profesor hasta un consultorio. Kaiga le pidió que se sentara en una silla y se arremangara el uniforme para poder ver sus brazos.

— …!

El chico se mostró algo sorprendido ante la petición, pero solo por unos instantes.

— ¿Cómo lo noto? — pregunto Yashiro.

— Soy médico, aunque el Burst que posea no se especialice en sanación aún tengo mis conocimientos. Ahora arremángate por favor.

Yashiro decidió dejar de esconderlo y se arremango solo el brazo izquierdo, en él tenía un corte que iba en vertical desde encima de su muñeca hasta casi su articulación, no obstante no era muy profundo.

— Así que fuiste tú…

— …

Yashiro miro con seriedad a Kaiga mientras veía con atención su corte.

— Eres el chico que Ken-san entreno… ¿verdad?

—…!

Yashiro rompió su seriedad al escuchar eso, Kaiga conocía a Kenjuro.

— ¿Acaso tu eres el conocido del Tío Ken en la Academia?

— ¡Bingo! — respondió Kaiga sonriendo.

El chico estaba realmente atonito, realmente lo tomaron por sorpresa.

— Por cierto, mi hermana también conoce a Ken-san… pero, ¿él fue quien te crio? Nunca pensé que Ken podría ser buen padre.

El profesor miraba de manera muy confundida a Yashiro, el Kenjuro que él conocía no podía ser ni de lejos una buena figura paterna.

— De hecho, me adoptaron otras personas.

— Oh… ¿Podrías decirme quiénes?

Kaiga pregunto eso mientras tomaba un vaso de agua del dispenser que estaba en el consultorio.

— Mi padre es Kano Seiji-san.

— ¿¡Ehhh!!? ¿¡Seiji-san!?

— ¿También lo conoce?

— En cierta forma, solo sé que trabajaba para KenjoCorp, pero aun así es una sorpresa. ¿Él fue quien te estuvo cuidando?

— Así es… junto a mi madre Shirazaki Kazuha.

En el momento que Yashiro pronuncio ese nombre Kaiga dejo caer el vaso de agua. Su piel se puso tan pálida como una hoja de papel y voz temblaba al hablar.

— ¿Shi-Shira-Shirazaki Ka-Kazuha-san? — repitió Kaiga nervioso.

— Sí, estoy al tanto de su reputación…

— ¿¡Cómo demonios sigues vivo!? ¡Shirazaki-san fue la comandante del Ejército más brutal en la historia de la fuerza armada!

— …

Yashiro miraba a Kaiga entrar casi en pánico al recordar a su madre. Como si estuviera pensando.

— «Realmente… sé que Kaa-san fue cruel conmigo… ¿pero qué demonios les habrá hecho a todos en el pasado?»… de cualquier manera… Si eres conocido de Ken, deberías estar al tanto del asunto, ¿cierto?

— S-Si… perdón por lo de antes. Tanto Miu como yo estamos al tanto del asunto con KenjoCorp. La disculpa de recién fue sincera a pasar de todo. Realmente queríamos intervenir, pero como Miu-tan ya te lo ha dicho no disponemos de suficiente apoyo para parar los pies de Kenjo.

— Entiendo, pero entonces, ¿qué haremos?

— Por ahora solo podemos juntar fuerzas y esperar. Vencer a Zaiga nos daría un buen impulso para llamar la atención de Shuryo y así debilitarlo poco a poco. No es el tipo de hombre que destruye algo que desea. Esa codicia será su talón de Aquiles.

— Dices que tengo que derrotar a Zaiga para atraer al pez gordo, ¿correcto?

— Si… sé que después de eso… …!!

Kaiga paro de hablar por uno segundos y se quedó observando a Yashiro, atónito por aquella expresión que el joven puso.

— Entendido. Iré a ver cómo están mis amigas… nos vemos luego, Kaiga-sensei.

Yashiro se levantó de su lugar y se retiró del consultorio. Poco después de que el chico se fuera Kaiga se encendió un cigarrillo para calmarse. Al exhalar el humo gris el solo pudo pensar una cosa.

— «Así que… era cierto, ese chico, oculta un demonio dentro de él. »

Por solo unos breves segundos, una sonrisa eufórica había formado parte del rostro de Yashiro, junto con unos irises rojizos, realmente era una expresión diabólica. Era como si apenas pudiera contener las ansias de despedazar a su oponente.

Yashiro fue en camino a la habitación donde habían enviado a Enju. Una vez allí, entro y vio a Momoka sosteniendo la mano de su amiga. Mientras que Enju se encontraba con un vendaje en su cuello, entubada a un respirador y con una transfusión de sangre en su brazo.

— Esta dormida, pero está bien. Los doctores dicen que se recuperara en unas semanas. — dice Momoka algo melancólica.

—… Es un alivio que este bien…

— Si… gracias de nuevo, Yashiro-san.

—… No hay problema, si yo no hubiera saltado lo habrías hecho tú.

— Probablemente…

Yashiro decidió dejar a las chicas solas, por lo que dio media vuelta y trato de irse de la habitación, pero algo lo detuvo.

— Yashiro-san…

—…

— Hazle pagar… haz que ese chico… no vuelva a lastimar a alguien asi. — dijo Momoka lagrimeando.

Yashiro se quedó unos segundos en silencio mientras escuchaba los débiles sollozos de Momoka. Antes de cerrar la puerta contesto a la petición de su amiga.

— Pensaba hacerlo hace tiempo…

—… Te lo encargo… — respondió Momoka.

Yashiro salio del hospital con la expresión más asesina de su vida. Al cruzar por una de las vidrieras del barrio Sora apareció por un leve momento, con su típica sonrisa confianzuda.

— Un poco más… solo un poco más… y lograre salir. Yashiro, cuando veas de lo que eres capaz, aceptaras quien realmente eres…


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