The World After The Fall: Capítulo 44


Bueno, esta vez sí que nos tardamos en sacar capítulo, así que como compensación, les traigo un pack de 5 caps, espero que lo disfruten : )

(1/5)

Traductor: The Un-Neet~
Editor: Absolute


Episodio 8:

El Romance Final (2)

‹Episodio 8. El romance final (2)›

 

‘Las Diez sectas’ es el título dado a las diez sectas más fuertes que gobiernan sobre este vasto Caos. Cada secta tenían su propio rango dentro de ese grupo, del rango 1 al 10. Esos rangos eran decididos por guerras entre las sectas. Y la secta del Dios del Trueno era la 9.ª en ese estatus.

La 9.ª y 10.ª posición parecían nominales en comparación de rangos más altos, como lo eran el 1.º y 2.º asiento, pero todavía eran sin embargo una de las ‘Diez Sectas’. Además, la 9.ª secta había ganado poder con una velocidad exponencial durante las pocas décadas, y periódicamente habían sido el tema principal de «Este mes en Caos». Eran una secta elogiable.

‘100 años. Nos tomó 100 años llegar aquí.’

Yun Yong era uno de los más jóvenes de los diez líderes de sectas, a la edad de doscientos siete años. Una vez había sido miembro del ⌈clan Nube Tormenta, una de las cinco familias distinguidas de las Grandes Tierras.. No. Más bien, él era más un sirviente. Un sirviente de la clase más baja: un esclavo.

Yun Yong todavía lo consideraba una gran fortuna. Porque mientras la mayoría de sus compañeros, quienes completaron la torre junto a él, fueron vendidos como la carne de cañón más barata para morir en campos de batallas sin nombre, él —que era cercano a un inadaptante en poder espiritual— había sido capaz de sobrevivir. Y así fue como pasó sus primeros cien años. Como un esclavo, agradeciendo su suerte.

Yun Yong trabajó duro para sobrevivir en una vida donde varios preferirían morir en su lugar. Él siguió adelante. En su 99.º año, él era uno de los pocos esclavos de su generación que aún vivía. Y con la recomendación de los trabajadores de la casa, podría promoverse a un sirviente apropiado. La promoción a la cual reveló sus verdaderos colores.

—¿Creen que voy a vivir así por toda la vida?

Al costo de la credibilidad que había construido astutamente durante el período de 100 años, fue a robar a la bóveda del clan. Lo que logró robar mientras la sirena sonaba ese día era lo que se consideraba una habilidad de medio orden dentro del clan, pero aún considerada como una de las habilidades de más alto grado en las Grandes Tierras.

⌈Ataque del Trueno, del clan Nube Tormenta.

Mientras se aprende la habilidad, el espíritu del dios del trueno pasa a través del cuerpo, haciendo que las células se rejuvenecieran. Y en la 8.ª etapa de entrenamiento, uno podía controlar rayos a voluntad. Ese era el arte del clan Nube Tormenta.

A pesar de que fue perseguido por el clan durante 20 años y fue sacrificado, gracias a esta habilidad, él era uno de los diez líderes de sectas de Caos hoy día. El gran logro de elevarse al 9.º puesto en 100 años. Era una hazaña sin precedentes en Caos.

Pero el hombre que clama haber vivido la mitad de su vida, y que aun así era un Señor, se erguía ante él.

Esto no tenía sentido.

Mientras que Yun Yong estaba en un estado de confusión, alguien detrás de él alzó la voz.

“Es una pena…, que alguien como tú se volviera el primero.”

“…”

“Bueno, esperé algo así de un bastardo escurridizo como tú.”

“… ¿Por qué el Santo está aquí?”

“¿Por qué? Para tratar personas como tú.”

Yun Yong había sido capaz de recuperar la consciencia rápidamente gracias a Chung Heo. Por algo Chung Heo era llamado el Santo médico.

“¿Quién diantres es esa persona?”

El líder de secta preguntó, mirando a la figura de Jae Hwan, que estaba practicando su estocada.

“El Señor de Gorgón.”

“¿Tiene sentido que un don nadie apareciera y se volviera el Castellano?”

“No. No lo tiene”

Chung Heo asintió.

“Nada tiene sentido con ése.”

Yun Yong se sorprendió al escuchar eso. No había nadie que el Santo se refiriera de esa manera. Su orgullo fue dañado.

“Puedo ganar si peleásemos justamente.”

Su rostro expresaba su renuencia a aceptar la derrota.

“No podría ser mucho comparado al Santo, pero sigo siendo un líder de secta. Fui dominado por ese ataque sorpresa, pero…”

“Qué ruidosos ladran los niños en estos días…”

El comentario sarcástico de Chung Heo hizo que Yun Yong se sentara derecho y gritara,

“¡Esto no cuenta! ¿Cómo esto podría llamársele justo? ¡Me tendieron una emboscada!”

“¿Quién fue el que se coló para asesinar al otro? Qué desvergonzado.”

Los pelos de Yun Yong se pararon hasta el extremo.

“¿¡Asesinato!? ¡Absurdo!”

En ese momento, Jae Hwan abrió su boca desde el centro de la sala de entrenamiento sin techo.

“Bueno.”

Su comentario inesperado animó al líder de secta.

“… ¿Bueno?”

“Te dejaré volver a desafiarme.”

Jae Hwan balanceó a Voluntad de Ser, y Yun Yong resplandeció en una sonrisa satisfecha.

‘Ese ataque de antes tuvo que ser del Santo.’

Hace un largo tiempo, él tuvo la oportunidad de ver el tajo del Santo. Era tan poderosa como las habilidades más fuertes de los líderes de sectas. El ataque que recibió hoy era similar a ese tajo. Por eso, ¡tenía confianza de su victoria. Si solo desata el poder de su habilidad, ataque del Trueno…!

“¡Kwaaaaaa!”

Chung Heo chasqueó su lengua, viendo la forma de Yun Yong desvanecerse en el cielo.

‘Esos líderes de sectas son puro ladrar pero no morder.’

 

*

 

Al día siguiente, las noticias de que el Señor venció ‘por poco’ al 9.º Líder de secta se extendió en Gorgón.

“… Empecé el rumor como me lo dijiste.”

“Bien.”

Chung Heo se burló de Yun Yong, que tenía un ojo magullado y la boca fruncida. Para que el primer oponente sea el 9.º líder de secta; era algo afortunado para Jae Hwan, porque le 9.º líder de secta era el más débil de los diez líderes de sectas. Si él hubiera ganado contra los más fuertes, dígase el 1.º líder de secta, entonces nada sería fácil; el resto de los líderes de sectas no arriesgarían sus oportunidades. Pero como fue el 9º líder de secta, ellos podrían tomar 9 más de ellos. Chung Heo preguntó,

“¿Incluiste la parte de ganar ‘por poco’?”

“Sí, por supuesto.”

El líder de la secta Dios del Trueno era un adaptante de 6.º orden. Solo era en el nivel de los vicelíderes de las sectas más grandes. Esa clase de hombre perdió ‘por poco’. Significando, que el Señor estaba en algún lugar de entre los ámbitos de un adaptante de 6.º orden.

El 6.º orden no era débil del todo. Pero era significativamente deficiente para uno de los diez líderes de sectas, o un Señor. Incluso la líder de la secta Santa Doncella era un adaptante de 7.º orden en el 7.º asiento de las sectas, mientras más alto los líderes de secta iban tan alto como de 8.º orden. Alguien de 6.º orden no era nada sorprendente. Yun Yong suspiró.

‘Si las cosas van mal, realmente tendré que entrar al Abismo.’

Para él, el rumor que extendió también era ventajoso para él. Si otros líderes de sectas derrotaran al Señor, él ya no tendría ninguna obligación de estar en la ⌈Expedición al Abismo.

El problema era, ¿quién sería capaz de vencer a Jae Hwan?

‘Si es la secta Dragón Azul o la secta Sin Límites…’

Los líderes de secta del primer asiento, secta Dragón Azul, y del segundo asiento, secta Sin Límites, estaban al menos 2 niveles por encima de Yun Yong. ¿Pero eso sería suficiente para luchar contra Jae Hwan? Él extrañamente dudaba de eso.

‘No. Eso no puede ser. Ellos definitivamente serían capaces de ganar.’

Él sabía que el resto de los líderes de sectas también estaban en Gorgón. Ellos estarían apresurándose hacia el palacio en este momento, tras escuchar el rumor.

‘Santo. No importa lo fuerte que sea el Señor, él no puede pelear contra todos ellos.’

Yun Yong miró a la dirección de Chung Heo. Pero el rostro de Chung Heo lo tomó por sorpresa.

‘… ¿Ah?’

Yun Yong estaba muy familiarizado con Chung Heo y su historia de estar en la expedición al Abismo. Él fue el hombre que intentó salvar Caos con la fruta, y él era el mismo hombre que tuvo sus esperanzas rotas por una pared insuperable. Ese Santo era la única persona en Caos que conocía verdaderamente lo que era la desesperación.

Pero…, ¿qué es esa expresión? Mirando en silencio a Jae Hwan, la expresión de Chung Heo contenía algo… lejano a la desesperación. Era más bien algo diametralmente opuesto.

“Mocoso, la fortuna te sonríe. Lo conociste antes de siquiera tener la oportunidad de encarar angustia.”

Él quería preguntar. De dónde venía esa fe.

La puerta de la sala de entrenamiento de repente se estrelló.

“¡Vine para desafiarte, Señor de Gorgón!”

Era el 5.º y el 8.º asiento, líder de la secta Monarca del Fuego, Kang Hwang Gua, y el líder de la secta Mar del Norte, Kaiman.

“Ya me preguntaba por qué el chico Fuego no estaba aquí todavía.”

Chung Heo murmuró, mirándolos compasivamente.

“Parece ser que me volverá a doler la espalda.”

 

*

 

No tomó más de 10 minutos para que la batalla terminara. Kang Hwang Gua, tan precipitado como era, derramó llamas que derritieron el suelo debajo de su cuerpo, pero fue acabado por una sola estocada. Kaiman, por otro lado, logró durar toda la batalla, intercambiando golpes —numerando en los miles— antes de que reconocerlo.

“Es mi derrota, Señor.”

Jae Hwan no usó su nueva técnica. Aún no podía controlar el poder. Así que lo que usó eran estocadas normales y estocadas ligeras.

“Ese fue un gran duelo.”

Jae Hwan alabó a Kaiman. A diferencia de los otros dos líderes de sectas que había enfrentado, Kaiman era un adaptante de 7.º orden. Jae Hwan juzgó que sus habilidades no carecían en comparación a Chung Heo.

“Pero parece ser que no fuiste con todo.”

Kaiman rio afablemente.

“No necesité pelear tanto para adivinar el resultado.”

Asintiendo como si estuviese satisfecho, se dirigió hacia donde sus compañeros líderes se hallaban. Kaiman que estaba siendo tratado por Chung Heo que, en sucesión, estaba lidiando con las llamas.

“De temperamento rápido como siempre, Santo.”

El líder de la secta Monarca de Fuego se quejó.

“Esa pequeña mierda, líder de Trueno… ¿Qué? ¿Perdiste ‘por poco’?”

Juju. ¿A quién estás culpando? El único que tiene la culpa es el perdedor.”

“… Mierda.”

Por un rato, desde la esquina, Yun Yong había estado ponderando profundamente con una expresión sombría. Cuando terminó el cuidado, los tres líderes de sectas se reunieron. Yun Yong habló primero.

“Perdónenme, pero ¿ustedes quizás saben quién más está viniendo?”

“El Seminario y la Doncella, creo.”

El que respondió fue el 5.º líder, Kaiman.

“Conque el 6.º asiento, Seminario, y el 7.º asiento, Santa Doncella…”

No había manera de que sean capaces de proporcionar una mejor pelea contra Jae Hwan que el 5º asiento, Kaiman hizo.

“¿No hay noticias de la 1.ª secta o de la 3.ª?”

“¿No eres tú quién debería saber más acerca de ellos?”

Kaiman respondió, ya que el 9.º asiento, la secta Dios del Trueno, y el 1.º asiento, Dragón Azul, tenían sus ambas bases cerca del Fuerte ⌈Mantícora. Pero ante esa pregunta, el rostro de Yun Yong se volvió oscuro.

“¿Qué pasa?”

“… No es nada. Por cierto, ¿qué planean hacer ustedes, ancianos?”

Como perdieron, tenían que unirse a la Expedición al Abismo.

“Vine aquí en primer lugar para unirme a la expedición.” Esas palabras imprevistas fueron pronunciadas por Kaiman.

“¿Enserio, Mar del Norte?”

Kang Hwang preguntó incrédulamente.

“Por supuesto.”

Joh…”

Kang Hwan Gua intentó recordar qué clase de persona era el 5º líder de secta, Kaiman. Él era el amigo más cercano de Amille, y el que no fue capaz de unirse a la expedición pasada, debido a sufrir de una incapacidad en el momento. Era también el que había visto la separación de ese equipo desde la lejanía.

“Recientemente había estado pensando en ir al Abismo.”

Kaiman tenía 954 para este año. Él todavía estaba obsesionado con su fracaso 900 años atrás. Por esto, había estado afilando su espada solo. Kang Hwang Gua se asombró.

‘Hay algunas personas que nunca cambian.’

Él estaba asombrado de que todavía vivían personas con tanto espíritu en Caos.

“¿Qué planeas hacer, Monarca de Fuego?”

“Bueno, ya que perdí, no se puede evitar.”

Kang Hwang Gua encogió sus hombros. Entonces miró a Yun Yong.

“¿Qué contigo?”

“Ya me he decidido”

“¿De qué?”

El líder del Dios del Trueno, Yun Yong, se inclinó a los dos líderes de sectas ante él, y se apresuró hacia Jae Hwan. Kang Hwang Gua estaba sorprendido.

‘¡Ese niño, Está el tratando de…!’

Kaiman no pudo derrotarlo, pero Yun Yong era lo suficientemente joven para ser estúpido.

Yun Yong corrió a él, e inesperadamente, dobló sus rodillas.

“… Este líder de la secta Dios del Trueno, del 9.º asiento de los diez, Yun Yong, Promete su lealtad al Señor de Gorgón, Jae Hwan.”

Los ojos de Kang Hwang Gua se volvieron platillos.

‘¡¿Q-Qué?!’

Jae Hwan respondió.

“No, realmente no necesito eso.”

“… ¡Insisto! ¡Tendré que jurar mi lealtad!”

Chung Heo frunció el ceño, viendo al 9.º líder de secta cerca de postrarse.

“¿Qué estás tramando esta vez?”

No había manera de que un líder de secta actuara de esta manera por una sola lucha.

Incluso si era el 9.º, seguía siendo uno de los diez líderes de secta.

“¡No tengo ninguna maquinación! ¡Fui sorprendido por el poder del Señor…!”

“Tira tu mierda a otro lado.”

Yun Yong contenía un rostro acusado. Se veía como si estuviera a punto de derramar lágrimas en cualquier momento. Era una expresión tan inocente, que no podría haber venido de alguien de 207 años. Pero la mirada de Chung Heo persistió. Y pronto,

“….. Tch.”

Yun Yong chasqueó con la boca. Se percató de que su actuación no estaba funcionando.

Jae Hwan le dijo.

“Lo que necesito es un equipo. No necesito tu lealtad.”

“Esas dos cosas son lo mismo para mí.”

“¡¿Cómo es eso la misma cosa?!” Chung Heo se interpuso.

Yun Yong buscó por su rostro, y preguntó con un tono de hacer pucheros.

“… Santo, ¿no lo sabes?”

“¿Saber qué?”

El 9.º líder de secta sacudió su cabeza, y se le dirigió a Jae Hwan.

“De cualquier manera, Señor. Cómprame en tu familia. También aceptaré posiciones pequeñas…”

“¿De qué estás hablando?”

“Eh, no voy a robar algo como libros de habilidad o algo así, solo tómame. Mis subordinados también, ya que las cosas están yendo por este camino…”

Chung Heo intentó entender la situación.

“Eres el líder de secta. ¿Qué vas a hacer con tu secta?”

“… Ja, ¿la secta Dios del Trueno? ¿Estás hablando de eso?”

El rostro de Yun Yong era una mezcla de auto denigración y furia.

“La secta Dios del Trueno ya no existe en Caos.”

“… ¿De qué estás hablando? Entonces ¿qué demonios son esas cosas de allí?”

Chung Heo apuntó a los miembros de secta que Yun Yong había traído consigo. Yun Yong dijo tras un momento de vacilación.

“Nuestra secta fue destruida hace una semana. Los únicos vivos son esos de allí y mi persona.”


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