Súper Gen Divino – Capítulo 110: Huida


Primer capítulo de la semana.

¡Disfrutenlo!

Afortunadamente, era un bosque de hoodoos erosionados parecidos a pagodas. Han Sen se estaba escabullendo detrás de los hoodoos sin importarle hacia dónde iba mientras pudiera deshacerse del pájaro plateado.

Sin embargo, el horrendo pájaro plateado aún lo perseguía. Bajo sus garras, incluso una piedra del tamaño de un coche podía ser aplastada en un instante. Su fuerza era casi divina.

Tras correr un rato, Han Sen estaba de repente en campo abierto, habia salido del bosque de hoodoos. Se quejó interiormente, “Ahora, sin los hoodoos como cobertura, ¿cómo podría escapar de esta maldita ave?”

Sin la cobertura de los hoodoos, el pájaro plateado emitió un feroz grito y se lanzó sobre él.

Sin dudarlo, Han Sen convocó al Asesino Sanguinario y al Escarabajo Negro y se convirtió en un centauro dorado, corriendo con los cuatro cascos.

Han Sen siempre había confiado en la velocidad del Asesino Sanguinario, pero esta vez no conseguía huir del pájaro plateado. Al contrario, el pájaro le estaba recortando.

“¿Voy a morir aquí?” Han Sen se quejó interiormente. El tiempo de la transformación era limitado y sus actuales puntos genéticos le darían menos de una hora. Una vez que se le acabase el tiempo, ¿cómo podría dejar atrás al pájaro plateado con sus propias piernas?

Pero ahora Han Sen no tenía tiempo para pensar. Tenía que concentrarse en correr tan rápido como pudiera.

En cuanto al espíritu de la bestia Dragón de Alas Púrpuras, Han Sen no se atrevió a invocarlo. Una vez que usase las alas para volar por el aire, su velocidad de vuelo sería aún menor y se convertiría en comida para el pájaro.

Mirando la interminable llanura, Han Sen corrió desesperadamente mientras el pájaro plateado le pisaba los talones. Con el paso del tiempo, Han Sen comenzó a sentir un dolor severo y supo que su tiempo de transformación casi había terminado.

Mientras Han Sen consideraba si darse la vuelta y pelear con el pájaro de frente, escuchó un retumbar de agua delante de él. Parecía que había un río ancho allí. De repente, sus ojos se iluminaron.

Sin pensárselo dos veces, corrió a toda velocidad hacia el sonido y usó al máximo Músculo de Hielo y Hueso de Jade para poder estar transformado un poco más.

Han Sen pronto vio un río ancho con olas rugientes más rápidas que el Río Amarillo1.

Al ver este río, Han Sen estaba encantado. Ahora sólo deseaba que este pájaro plateado no supiera nadar para poder refugiarse en el agua.

Corriendo desesperadamente con sus cuatro pezuñas, Han Sen sintió que los músculos de su cuerpo estaban siendo desgarrados ya que había excedido su límite de tiempo de transformación.

Pero lo único que quedaba por hacer era aguantar y seguir corriendo hacia el río. Dejar la transformación ahora era igual a dejar su vida.

A seiscientos pies de distancia del río, los ojos de Han Sen estaban enrojecidos y el dolor en su cuerpo casi le hacía gritar. Sin embargo, tenía que huir.

Quinientos pies… Trescientos pies… Cien pies… Diez pies…

Cuando Han Sen pensó que su cuerpo estaba a punto de explotar, finalmente llegó al río. Con punzantes dolores, se tiró al agua.

¡Thump!

Han Sen oyó un fuerte ruido detrás de él, y luego sintió un estallido de dolor en su espalda que casi le hizo perder el conocimiento.

Su corazón se congeló, sabiendo que el pájaro plateado le había seguido hasta el agua. El deseo de sobrevivir le hizo reunir lo que quedaba de su energía y tratar de sumergirse profundamente en el río.

En este punto, Han Sen ya no podía seguir transformado, o de lo contrario su cuerpo se rompería. En el momento en que revirtió en sí mismo, sintió que lo empujaban río abajo a una velocidad increíble.

Intentó no desmayarse, ya que podía ahogarse en esos torrentes antes de ser devorado por el pájaro.

Llamó a la Barracuda Negra mutante una montura mutante de más de cuatro pies de largo apareció a su lado. Sujetado firmemente a la montura, Han Sen lo controló para que bajase hasta el fondo.

Cuando Han Sen ya no pudo contener más la respiración, ordenó subir a la superficie a la Barracuda Negra mutante.

Finalmente, Han Sen se alegró de ver que el pájaro plateado no estaba por ninguna parte. Parecía que no sabía nadar y le arañó la espalda cuando entró al agua.

Su espalda seguía doliendo mucho, y todo su cuerpo se sentía como si se estuviera desmoronando con espasmos en los músculos. Se sintió como si lo hubieran convertido en un plato de sashimi con su carne cortada.

Como consecuencia del tiempo extra de transformación Han Sen estaba indefenso. Afortunadamente, tenía su armadura de Escarabajo Negro como protección, o las criaturas del río que habían olido el olor a sangre le habrían destrozado.

Grupos de extraños peces de más de dos pies de largo rondaban a su alrededor e intentaban morder su cuerpo de vez en cuando. La armadura divina había frustrado todos sus intentos.

Soportando el dolor enloquecedor, Han Sen agarró la daga de acero Z de su manga y la clavó en un extraño pez a su lado. El pez fue destripado mientras tiraba ferozmente de la daga y murió sin luchar.

«Cazada Bestia Primitiva Pez Negro Linterna. No se ha obtenido ningún Espíritu de la Bestia. Consumiendo la carne de Bestia Primitiva Pez Negro Linterna hay oportunidad de obtener 0-10 puntos genéticos primitivos.»

Viendo a otros peces negros linterna apresurándose hacia el muerto, Han Sen cortó rápidamente un gran trozo de carne grasa de su vientre y arrojó el resto del pez muerto a un lado.

Viendo al grupo de peces negros linterna persiguiendo al cadáver, Han Sen mordió la carne que tenía en la mano. Sabía a pescado amargo, pero Han Sen no podía permitirse ser quisquilloso. Cuando saltó al agua, su espalda fue arañada por el pájaro plateado y perdió su mochila. Sin agua ni comida, solo podía confiar en la carne de esta criatura para ganar algo de fuerza.

Si quería vivir, debía tener suficiente fuerza.

Pero la carne de pescado era tan desagradable que Han Sen sólo se comió la mitad y tiró el resto. Si no, vomitaría.

Con algo de fuerza física recuperada, Han Sen comenzó a observar los alrededores. Aunque ya era de noche, la luz de las estrellas y la luz de la luna eran tan brillantes que aún podía ver montañas y bosques a lo largo del río. Pero todavía no tenía ni idea de dónde estaba.

Reuniendo sus fuerzas, Han Sen ordenó a la Barracuda Negra mutante que nadara hasta la orilla.

Su suerte no fue tan mala. Junto a la orilla había una arboleda. Miró a su alrededor y no encontró rastros de criaturas cercanas.

Con un largo suspiro de alivio, Han Sen se subió a la copa de un árbol alto. Cuando estaba a punto de descansar y curarse la herida, sonó un rugido de bestia.

 


Nota del Traductor:

1Río de China de nombre Huang He, entrada de la wikipedia


 


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9 comentarios

    • Puesto que Sen no ha tenido la oportunidad de mirarlo, aún no lo sabe… por lo que aún no lo sabemos… tendréis que esperar a que el autor le de un respiro…

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