Súper Gen Divino – Capítulo 107: Muéstranos lo que Puedes Hacer


Primer capítulo de la semana.

Tras los dos capítulos patrocinados de este fin de semana seguimos con los capítulos habituales.

¡Disfrutenlo!

“De ninguna manera, Shi Quange. ¿Este es el tipo del que nos hablaste?”

“¿Demonio del Culo es el maestro que te recomendó tu amigo?”

“Hermano, ¿estás bromeando?”

“Hermano, ¿estás jugando con nosotros?”

Los hombres de Shi Quange hablaban al mismo tiempo ya que ninguno de ellos creía que Demonio del Culo era el hombre.

Shi Quange también estaba molesto. Fang Jingqi dijo que le enviaría a un maestro asesino, pero no esperaba que fuera Han Sen.

Shi Quange conocía bien a Fang Jingqi y sabía que nunca se andaría con rodeos. Como Fang recomendó a Han Sen, debía tener su propia razón.

Shi Quange miró a Han Sen y dijo, “¿Fang dijo que eres hábil en asesinatos?”

“Mejor que el promedio.” Respondió Han Sen.

“¿Mejor que la media? Vamos a matar a una criatura divina. ¿Puedes encargarte de eso?” Dijo Meñique con desconfianza frunciendo sus labios.

Este grupo era diferente al escuadrón de Qin Xuan y al grupo de Shen Tianzi. No tenía antecedentes militares y Shi Quange no pagó por los miembros de la pandilla. La Banda del Puño estaba formado por un grupo de amigos y Shi Quange era su líder. Todos los miembros se referían entre sí con apodos.

Pulgar, Índice, Corazón, Anular y Meñique, además de Shi Quange, eran la columna vertebral de la banda del Puño. Los seis estaban aquí hoy, lo que demostraba la importancia que concedían a esta criatura divina.

Shi Quange casi había llegado al límite de sus puntos genéticos divinos y todo lo que necesitaba era la carne de esta criatura para terminar. Después de eso podía entrar en la Segunda Zona de El Santuario de Dios con el máximo de puntos genéticos divinos.

Por eso esta vez no compartirían la carne, sino que eligieron pagar con una montura mutante espíritu de la bestia.

Shi Quange le hizo un gesto a Meñique para detenerlo, miró a Han Sen y dijo, “Confío en Fang, pero esto es muy importante para nosotros y tengo que ser responsable de mis hermanos. Por favor, muéstranos de lo que eres capaz.”

Sacando una daga de su cintura, Shi Quange se la paso a Han Sen.

Han Sen no se ofendió porque sabía que su reputación en el Refugio Armadura de Acero no era muy buena. Él había pensado que esto podría suceder y no culpó realmente a estos tipos por ello.

Han Sen extendió una mano y agarró la daga. Cuando Shi Quange estaba a punto de retirar su brazo, la mano de Han Sen se movió. Justo cuando Shi Quange quiso esquivar, la daga que acaba de darle a Han Sen ya estaba en su cuello. De repente, Shi Quange se congeló y sus manos aún estaban en el aire, ya que ni siquiera pudo ponerlas en defensa.

El resto de la pandilla estaba estupefacta con sus caras pálidas.

Conocían bien las habilidades de Shi Quange. Aunque fue un ataque furtivo de Han Sen, el tipo fue capaz de coger a Shi Quange desprevenido y ponerle una hoja en el cuello. Ninguno de los dedos pensó que podrían hacer lo mismo.

Han Sen apartó la daga, dio un paso atrás y se la devolvió a Shi Quange. Le preguntó con una sonrisa “¿Tengo que hacer otra prueba?”

“No, pongámonos en marcha.” Shi Quange dijo simplemente. Contempló a Han Sen y devolvió la daga a la cintura.

Meñique y los otros miembros estaban intrigados por Han Sen, no esperaban que el infame Demonio del Culo tuviera tales habilidades. Pero ellos tampoco hablaron mucho y convocaron a sus monturas para que irse.

Al no tener montura, Han Sen fue invitado a sentarse junto con a Shi Quange en su montura mutante, que era tan fuerte como un rinoceronte. La banda marchó hacia las montañas del sur.

Durante el trayecto, la banda nunca paró a menos que fuera necesario. Al tercer día, finalmente se detuvieron en un gran cañón. Han Sen estimó que si no fuera por las monturas, les habría llevado medio mes llegar hasta aquí.

Ya no podían cabalgar por el cañón, así que Han Sen siguió a la banda a pie. A lo largo de la ladera del valle bajaron y vieron un río ondulante, que todavía no era su destino.

Después de haber caminado más de dos horas, finalmente vieron una gran cueva al costado. Estaba oscuro dentro y encendieron antorchas antes de entrar. Una vez en la cueva, columnas de estalactitas llamaron su atención.

“Ten cuidado. Aunque la limpiamos la última vez que vinimos, la cueva tiene una estructura compleja, por lo que no hay garantía de que la limpiásemos completamente. También podría haber nuevas criaturas escondidas en alguna parte. Todos presten atención.” Dijo solemnemente Shi Quange.

Todos respondieron afirmativamente y Pulgar abrió camino con un escudo espíritu mutante de la bestia embrazado. El resto le siguió hacia las profundidades de la cueva.

Meñique caminaba en la retaguardia con un par de coutels1 espíritus de la bestia en sus manos, vigilando los alrededores.

Dentro de la cueva, el agua goteaba desde arriba, cuyo sonido era particularmente claro en la cueva. Las piedras bajo sus pies eran resbaladizas y contenían charcos de agua de más de una pulgada de profundidad aquí y allá.

La gente era muy cuidadosa, no porque fuera difícil caminar, sino por miedo a las peligrosas criaturas que pudieran aparecer en cualquier momento.

En el camino, Han Sen vio un montón de antiguas manchas de sangre, que debían ser de cuando la banda estuvo aquí la última vez.

Obviamente sus preocupaciones fueron innecesarias ya que no se encontraron con ningún peligro en el camino. La banda debía haber hecho un buen trabajo la última vez, ya que ni siquiera había una criatura primitiva.

“Presten atención, chicos. Estamos a punto de verlo. No hagan ruido.” Susurró Shi Quange que estaba directamente detrás de Pulgar después de haber caminado durante cuatro o cinco horas.

De hecho, estas palabras eran para Han Sen, ya que todos los demás habían estado aquí antes y sabían que se estaban acercando a la criatura. Se movían de puntillas como gatos, sin hacer ningún ruido.

Han Sen asintió a Shi Quange, quien le hizo una señal a Pulgar para que siguiera adelante. En poco tiempo, estaban al final del camino y el espacio de repente se hizo enorme. Una sala de roca apareció ante sus ojos. Las estalactitas que colgaban del techo medían unos 30 pies de largo, que no eran ni siquiera una décima parte de la altura de la cueva. Viñas negras desconocidas crecían por todas partes en la cueva y las hojas de las vides eran tan negras como la tinta. Incluso había flores negras salpicadas en las viñas.

De donde venían era como un túnel que estaba conectado a la pared de la sala y había muchas entradas como ésta. Shi Quange indicó silencio a Han Sen con su dedo y luego señaló por debajo de ellos. Han Sen miró hacia abajo y sus ojos se iluminaron.

 


Nota del Traductor:

1, Un coutel, es el termino francés usado para denominar a las dagas largas o espadas cortas del siglo 14.


 


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4 comentarios

  1. Gracias por el capitulo Srs

    Eso de que se llamen la banda del puño y sus apodos sean los nombres de los dedos, c mamaron :v

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  2. Sep, los coutels los usaban por ejemplos los almogavers, unas tropas de infanteria muy poderososas de cataluña…
    Pd. Muchas gracias por el cap

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