The World After The Fall: Capítulo 35


(5/5)

Traductor: The Un-Neet~
Editor: Absolute


Episodio 6:

Santo Médico del Corte Abandonado (5)

‹Episodio 6. Santo Médico del Corte Abandonado (5)›

 

La sorpresa de Jae Hwan se manifestó en su voz.

“¿Conociste a Myullock?”

“Bueno… Estrictamente hablando, no lo ‘conocí’…”

Chung Heo dudó por un segundo y cambió sus palabras.

“Debería de decir que viajamos juntos.”

“… ¿Juntos?”

Chung Heo se veía como si estuviese recordando algo y no le respondió a Jae Hwan. De su expresión, Jae Hwan podía adivinar vagamente qué tan antiguo significaba el nombre ‘Myullock’ para él.

Ju, ju. Como que extraño aquellos días.”

Los 1,000 años que vivió de ninguna manera podrían ser llamados despreocupados. Memorias del pasado volvieron a la vida y su corazón latió con endurecimiento.

Chung Heo había sido joven, lleno de vigor y espíritu. Tuvo numerosos compañeros, y su curiosidad por el mundo era infinito. Tenía esperanzas, de las cuales ahora, a través de años, se había vuelto un tema de burla para él.

Jae Hwan no lo interrumpió; sabía lo que Chung Heo vio. Esa era la mínima cantidad de respeto que podía cumplir hacia el hombre que había vivido por un milenio.

Tras una cantidad indefinida de tiempo, Chung Heo habló.

“Demos un paseo afuera.”

‹•›

Chung Heo se mantuvo en silencio mientras bajaban a la plaza, inhalando el aire frío de la noche.

Jae Hwan esperó pacientemente; consideró los puestos de comida que despedían un olor aromático. Todas las comidas en los puestos estaban hechos de carne de Bestia especialmente preservada, y algunos de ellos estaban adornados con cultivos que parecían una banana o maíz. Tal vez la agricultura era algo que se hacía en esta tierra.

Agricultura.

Era un pensamiento extraño. Porque, de acuerdo a lo que Jae Hwan sabía, comer no era necesario en Caos. Él no había comido por tres días cuando llegó por primera vez, pero no sintió hambre.

Mientras continuó caminando por la calle, Jae Hwan notó que los vendedores vendiendo esa comida tenían rostros melancólicos. No parecía que fuera por un simple cansancio que se muestra a menudo en personas que trabajan de noche. Sino más bien la carencia de algo esencial en sus vidas, Jae Hwan sintió que eso creaba tal expresión. Chung Heo habló como si leyera su mente.

“¿No sientes que algo está fuera de lugar con solo mirar a esas personas?”

“…”

“No se ven vivos.”

Era tal y como dijo. El ‘aroma de vida’ faltaba en ellos. Jae Hwan comentó,

“¿No es eso debido a que ya están muertos?”

Chung Heo frunció el ceño.

“Los humanos no están muertos hasta que abrazan a su muerte.”

Jae Hwan fue una vez más recordado que la ‘muerte’ que conocía y la ‘muerte’ de este mundo eran dos cosas distintas.

Como dijo Chung Heo, las personas en «Caos» no estaban muertas. Todavía tenían sus almas; tenían lo que ellos llamaban ‘vida’. Y también, por lo que dijo Mino, esas personas tenían una oportunidad de revivir – A pesar de que la posibilidad era pequeña.

“Antes no era así.”

La Fortaleza Gorgón era difícilmente así de lúgubre cuando Chung Heo llegó por primera vez aquí unos cuantos cientos de años atrás.

“Se suponía que «Caos» era la tierra de los bendecidos. Era donde las almas cansadas de guerreros de las Grandes Tierras venían para tomar un dulce descanso de sus guerras.”

Las personas de Caos nunca envejecen. Ni tampoco tenían que comer. Aquí, encontraron su vida de nuevo porque tenían una oportunidad de ganar libertad completa de sus vidas. Los guerreros bajaban sus arcos y cuchillas, y bardos cantaban sobre paz, no sobre guerra.

“La corrupción de alma también era incomparablemente más baja.”

Los débiles se juntaban para cazar bestias cornudas, y compartían los cuernos en polvo entre ellos. Alianzas imposibles en las Grandes Tierras eran formadas y razas trabajaban juntas. Seres de toda clase vivían saciados en esta tierra.

Eso es, hasta que ‘eso’ sucedió.

“… ¿Qué?”

Chung Heo se detuvo en su camino. Se encaminó a un puesto cerca y se sentó. Jae Hwan se sentó al lado de él tras un poco de vacilación. Chung Heo dijo mientras hacía sus órdenes,

Kwaa, debe de ser triste, tu tienda yendo a ruinas.”

Jae Hwan se preguntaba con quién estaba hablando, pero una voz le respondió en tándem con el agudo sonido de un cuchillo golpeando una tabla de cortar.

“Métete en tus propios asuntos, viejo.”

Coincidentemente, el dueño del puesto era la mujer llamada Claire que antes estaba con Mino, Ahora que miró alrededor, esta era la calle donde la conmoción de esta mañana ocurrió.

Chung Heo se rio entre dientes.

“¿Vas a por un puesto callejero por un ratito?”

“No planeaba hacerlo. Pero pasó. Gracias a alguien que destruyó mi tienda.”

“Abrir un puesto tras lo que pasó esta mañana. Pero qué mujer más obsesionada con el dinero.”

“Eso pasa a menudo cuando estoy con esa niña Mino.”

Keke. Es verdad.”

“Cállate y bebe, viejo.”

Claire miró brevemente a Jae Hwan antes de preparar la comida. En pronto, un broche de bestia y una cerveza de cuerno de bestia le fueron servidos a Chung Heo.

Khaaa. Eso dio en el blanco.”

Tras traquetear la botella entera y dejar salir un gigante blech, Chung Heo habló,

“¿Dónde estábamos?”

“Caos fue una vez pacífico.”

Ah, sí.”

Dejó salir una sonrisa amarga.

“Era muy pacífico. En ese entonces.”

Paz…
Eso no tenía sentido.
Si había sido un lugar pacífico, una tierra donde se encontraba comodidad, entonces ¿por qué «Caos» terminó así?

“Bueno, básicamente el culpable es éste.”

Chung Heo osciló su vaso vacío. Sopló a través de la boca de la botella para crear un sonido meloso, y comenzó a comer la brocheta.

“… ¿Qué quieres decir?”

De la manera en que Chung Heo se mantuvo bebiendo la cerveza, Jae Hwan hizo una suposición de que la causa tenía algo que ver con alcohol. Él podía escuchar la disputa y discusión de borrachos cerca. Alcohol… Jae Hwan preguntó.

“¿Todos pelearon entre sí después de emborracharse?”

Chung Heo retumbó en risa.

“¡¡KAJAJA!! ¡Ya quisiéramos que eso fuese lo sucedido!”

Claire le gritó palabrotas, llamándolo un viejo puerco.

“Tan joven e ignorante.”

Chung Heo continuó mientras se limpiaba su boca con su manga.

“Bueno, solo has estado estocando por 30 años. ¿Qué sabrías sobre la vida?”

“… ¿Vida?”

“¿No te parece extraño? No hay necesidad de algo como la comida en este lugar.”

Sí. Tal y como pensó Jae Hwan, no había necesidad de comer en Caos; uno nunca podrá morir de hambre. Pero a pesar de eso, las personas persistieron en comer cuando era tiempo de comer. Como si fuera algo obvio.

“Y están esos alcoholes. Nunca podrás emborracharte de todas formas. Solo sabe desagradable.”

Jae Hwan probó un sorbo de la cerveza de bestia por las palabras de Chung Heo. Un aroma alcohólico perforó su nariz, pero no sintió que se emborrachaba. La cerveza solo olía como alcohol, y no tenía más similitudes. Jae Hwan de repente preguntó.

“Entonces ¿qué pasa con esas personas?”

Su mirada aterrizó en un grupo de hombres borrachos que estaban peleando al otro lado de la calle.

“¿Qué piensas que son?”

“Borrachos…”

“¿Borrachos? ¿A pesar de que te dije que no pueden emborracharse?”

En ese momento, los adentros de Jae Hwan se volvieron fríos. Observó el grupo nuevamente, más cuidadosamente. Tenían rostros rojos, expulsando humo de sus narices, y estaban salvajemente agitados. Sin embargo… Algo importante faltaba en esa escena.

Los ojos de aquellos ‘Borrachos’ estaban muy claros, muy alertas, y perfectamente conscientes. No eran los ojos de alguien borracho. Ellos estaban meramente actuando como borrachos.

‘¿Por qué?’

Al mirar a Chung Heo, que estaba bebiendo en silencio la cerveza que nunca lo embriagaría, y al mirar a las personas que continuaron su pelea sin estar borrachos, Jae Hwan entendió la respuesta.

Inmortalidad.

Un mundo pacífico, sin guerras y sin muertes.

¿Quién había sido el primero? ¿El que había anhelado sinceramente por una vida con ‘muerte’?

“Están intentando imitar la ‘vida’…”

Vida. Una cosa efímera seguida por la muerte.

Era extraño. El codiciar la muerte tras acabar de escapar de ella. Jae Hwan casi podía entender sus sentimientos.

Probablemente, anhelaban vivir una ‘vida real’ una vez más. Una vida donde tienes un cuerpo, puedas sentir el latido del corazón, ser capaz de emborracharse y morir cuando se le priva de comida. Querían estar inmersos en esa vida una vez más.

Chung Heo se rio entre dientes,

“Sí, correcto. Vida real. Ese fue el culpable. Un día, repentinamente, hubo personas que anhelaron lo ‘real’.”

Ordenó otra botella y continuó.

“Por supuesto, en realidad, las personas que desearon lo real existieron desde miles de años atrás. Solo que eran pequeños en número.”

“… ¿Aquellas personas aumentaron, de repente?”

“Se acumularon. Con el tiempo.”

Hasta ‘ese momento’, las personas que vivían mucho tiempo o un día salían de la fortaleza en silencio y desaparecían para siempre, o iban a un viaje de la cual nunca regresarían, hacia el «Abismo», localizado en el centro de Caos.

Sin embargo, un día, las personas que tomaron un acercamiento distinto aparecieron.

Aquellos que estaban disgustados por la inmortalidad que ganaron, aquellos que querían una vida real, se reunieron y planearon una expedición.

“Así fue como el equipo de expedición al Abismo fue formado. Una cruzada para encontrar vida. La campaña de aquellos que soñaban lo imposible.”

Los ojos de Chung Heo se oscurecieron y Jae Hwan se percató: que este viejo estuvo en esa expedición. Él preguntó,

“¿Por qué Abismo?”

“Fue para encontrar la fruta.”

“¿Fruta…?”

“La fruta de resurrección. Comúnmente, solo se la llama fruta”

Finalmente, Jae Hwan entendió lo que era la fruta que ha estado escuchando constantemente a través de duda. Como Mino había dicho, existía una manera para que los muertos pudieran volver a vivir: al comer la fruta de resurrección colgando al borde del Abismo, en la rama del Árbol Ilusorio. Y el objetivo del equipo de expedición al Abismo era encontrarla.

“Era joven en aquél entonces. Solo 120 años. Era un Despertado. No temía nada.”

“¿Fue por eso que te uniste al equipo de expedición al Abismo?”

“Sí.”

Jae Hwan intentó imaginarse un Chung Heo de 120 años. No fue fácil, sin embargo, su apariencia externa era indudablemente la misma al de ahora. Ahora que pensó en ello, la imagen de un Chung Heo joven era pocamente clara. Este viejo parecía haber sido un viejo incluso cuando era joven. Jae Hwan de repente recordó algo y dijo,

“Cuando dijiste que viajaste con Myullock antes…”

Chung Heo asintió.

“¿La ‘Pesadilla’ Myullock estaba en el mismo equipo de expedición? O, más precisamente, ¿era el líder del equipo?”

.

.

.

Chung Heo aún recordaba cuando se había unido por primera vez al equipo, cuando conoció a Myullock.

—Un despertado, qué raro.

Era fue lo que Myullock había dicho cuando conoció a Chung Heo por primera vez.

—Y además, un despertado incompleto que todavía retiene sus emociones… Pareces haber caminado un camino único. Debió de ser duro.

Chung Heo estaba molesto. La pesadilla había golpeado donde más le duele.

Todos los despertados deben de tirar su humanidad, o específicamente, el reconocimiento de su humanidad. Era el precio que uno tenía que pagar para ver el mundo real.

Sin embargo Chung Heo no abandonó su humanidad, y por tanto había rezagado, resultando en su muerte.

—Cállate.

—Me disculpo. Era un tema incómodo para ti, ya veo.

¿Incómodo? El tema no era solo una cosa incómoda para Chung Heo. Él no podía esconder el disgusto que sintió tan pronto como había visto a Myullock. Como Chung Heo también había sido un producto antes, y a pesar de que había vivido por décadas en las Grandes Tierras, él aún aborrecía todo lo que tenía que ver con Torres Pesadilla.

La prueba de ello estaba extendida en su camino mientras viajaba por las Grandes Tierras. Los cadáveres de demonios torturados que conoció estaban tirados, abandonados. Pero Chung Heo aún no había tenido oportunidad de matar a una Pesadilla.

—¿Por qué los de tu tipo están intentando alcanzar el Abismo?

Y por lo que Chung Heo sabía, la pesadilla enfrente de él no estaba siquiera muerto.

Myullock había entrado a Caos como un ser vivo, usando el tesoro de las Pesadillas, Puerta Estrecha.

—Veo que estás enfurecido por cuestiones relacionadas  a la producción.

Por un momento Myullock pareció pensar en algo, y luego dijo,

—Entonces, desafortunadamente no tengo ofrenda de remordimiento apropiado. No sería suficiente para mí el disculparme en nombre de todas las Pesadillas, después de todo.

—… Calla.

—Creo que eso es un peso que debo soportar en arrepentimiento por toda mi vida.

A primera instancia, Chung Heo pensó que se estaba burlando de él. ¿Una pesadilla arrepintiéndose por hacer una torre? No había tal cosa.

—Debo de imaginarme que no me creerías, pero la razón por la que vine a este «Árbol Ilusorio», la razón del porqué estoy a punto de entrar al Abismo, es debido a esa mismísima ‘torre’.

—¿Qué?

Y las siguientes palabras que Myullock dijo se grabaron por sí mismas en la memoria de Chung Heo, hasta el día de hoy.

—Para terminar toda la producción. Esa es la razón por la que me uní a esta expedición.


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3 comentarios

  1. Buen pack, al final se ha hecho un amigo nuestro prota. Aunque espereba despertados no me los esperaba pronto y que fueran tantos xD

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