The World After The Fall: Capítulo 25


(2/3)

Traductor: The Un-Neet~
Editor: Absolute


Episodio 5:

Los Fallecidos (1)

 

[Existen algunas cosas que son incluso peores que la muerte. Cualquiera que haya estado en Caos por lo menos una vez sabrá de lo que hablo.]

Fisura, vicelíder Yoo Seolha.

‹Episodio 5. Los Fallecidos (1)›

 

Han pasado cuatro días desde que trabajaron en la solicitud al que habían tomado.

Jae Hwan se mantuvo parado en la entrada de ‹Sombra del Crepúsculo› con la ya finalizada vaina en sus manos.
Tomó un total de tres días para forjar algo que había pensado que tomaría solo un día, pero considerando cómo el tiempo de procesado para un horno tomaba un mínimo de tres semanas, los tres días que tomó podrían ser considerados como rápidos.

Algunos de los artesanos, incluido Meikal, salieron a la entrada.

“… ¿En verdad vas a irte así?”

“El producto está terminado, así que es tiempo de irme.”

Ellos habían obtenido un resultado inesperado. Meikal había estado intentando incrementar su competencia en la habilidad Procesar que aprendió de las Pesadillas, pero gracias a Jae Hwan, él fue capaz de Comprender la habilidad y se encontró con información inesperada.

Esos monstruos no eran de origen natural. El cuerno había sido Procesado por alguien, antes de ser Procesado de nuevo. En otras palabras—

‘Todos esos monstruos fueron creados por alguien.’

No sabía quién era ni la razón detrás de todo, pero era claro que los monstruos que cargaban los cuernos eran productos de calidad creados con considerable cuidado. Meikal no sabía si los otros artesanos sabían de eso o no.

Jae Hwan tocó su vaina y habló.

“Esto encaja con mi gusto.”

Se veía como si la espada le gustara su nuevo hogar ya que había parado de gritar.
Una vaina elegante que emitía una gentil luz negra.

La vaina tenía una habilidad incorporada llamada Majestuosidad del Garnak que exudaba un poder que hacía que los monstruos debajo del tercer nivel de bestias cornudas temblaran de terror, así como también darle resistencia a las auras de otros. Como resultado, ello haría muy fácil evadir conflictos innecesarios con monstruos.

Mientras observaba la vaina en las manos de Jae Hwan, Meikal hizo una pregunta.

“Se me olvidaba, ¿ya nombraste a tu espada?”

“Aún no.”

“Si no te importa, ¿puedo sugerir uno?”

Al ver a Jae Hwan asentir con su cabeza, Meikal dejó salir una pequeña risa. Después de pensar en algo por un momento, habló.

“Fui capaz de percatarme de algo mientras trabajaba contigo en los pasados tres días.”

El tiempo fue corto, pero lo que había experimentado fue grabado profundamente dentro de su mente.

“No sé qué es exactamente lo que quieres hacer. Tampoco sé por qué me mostraste ese ‘mundo’.”

Meikal recordó el mundo que se le puso en cara.

Una vez que salió de ese mundo, sintió como si todo lo que conocía era una mentira. Tal vez, puede que nunca vea ese mundo de nuevo. Para alguien como él que ya ha crecido acostumbrado con habilidades y el interfaz del sistema, la única razón del porqué pudo acceder a ese mundo fue gracias a Jae Hwan.

¿Fue un símbolo figurativo, una ilusión o un sueño? Y si no fuese el caso…
Meikal pensó mientras miraba hacia los ojos de Jae Hwan.

“Sin embargo, hay algo que es seguro.”

Por supuesto, ¿qué se puede decir? Ya sea un símbolo figurativo, una ilusión o una realidad. Había una cosa que era segura.

“Los habitantes de este mundo nunca llegarán a quererte.”

La verdad de este mundo no es justicia.
Las personas están acostumbradas a sus propias realidades.

Ellos odian e ignoran cosas que son complicadas o difíciles.
Tienen miedo de las inseguridades.

Y el hombre frente de sus ojos era la encarnación de todo eso.

“Algunas personas te admirarán. Pero la mayoría no lo hará.”

Meikal recordó el momento donde Jae Hwan entró por primera vez al taller…
Un hombre que no tenía idea de la palabra ‘modestia’.

“Algunas personas estarán asustadas de ti.”

Era absurdo lo irrazonable que podía llegar a ser.

“Y aún habrán otros que se burlarán de ti y te despreciarán.”

Un hombre con un rostro irracional

“Incluso habrán personas que serán indiferentes hacia ti.”

Así que Meikal sabía. Con la manera en la que Jae Hwan era, él viviría una vida donde todos lo evitarán. La mayor parte del mundo lo rechazará y aquellos que no lo hicieran intentarían matarlo.

“Pero pese a todo eso, ¿aún tratarás de defender ese ‘mundo’?”

Meikal le advirtió a Jae Hwan que se detuviera. A pesar de lo estupendo que era lo que le había revelado a Meikal, e incluso si el mundo contuviera algo que cada ser en las «Grandes Tierras» debería saber… preferiría dejar que Jae Hwan abandonara ese mundo y sobreviviera.

Como siempre, Jae Hwan no respondió.

Después de verlo con sus propios ojos, Meikal se dio cuenta. Jae Hwan no podía y no renunciaría a ese mundo. Ese mundo ya era parte de la vida de Jae Hwan.

Ese hombre frente suyo viviría en soledad dentro de aquel mundo.

Meikal se rio.

“Definitivamente solo existe un nombre apropiado para esa espada.”

Meikal le hizo un gesto a un artesano para que trajera su martillo y cincel. Con el martillo y cincel en sus manos, Meikal usó Procesar para grabar algo en la vaina de Jae Hwan.

Voluntad del Ser.

“¿La voluntad propia de un hombre de autoafirmación?”

“Así es.”

De algún modo, el nombre contenía más el sentimiento de Meikal que el de Jae Hwan. Una luz empezó a crecer de la espada. Voluntad del Ser dio rienda suelta a un llanto, ‘oong oong’. Había aceptado su nuevo nombre.

“Bien pues, me despido.”

Al final de las palabras de Meikal, Jae Hwan se dio la vuelta y comenzó a alejarse.
Meikal siguió la espalda del hombre mientras ésta se encogía.

Un solitario y arrogante mundo.
Un mundo que él nunca vería de nuevo, se estaba alejando.

“¡E-espera!”

Meikal gritó de repente.

“¿Te puedo preguntar una última cosa?”

Las pisadas de Jae Hwan se detuvieron.

“¿Cómo me veo en ese ‘mundo’ tuyo?”

Jae Hwan no se volteó. Como alguien que vaciló en mirar alrededor. Sin voltear su espalda, dijo una sola palabra.

“… Humano.”

Entonces empezó a caminar de nuevo. Meikal sabía por qué Jae Hwan rechazó voltearse. Meikal suspiró.

‘¿Quién podría entender a ese mundo solitario?’

En ese momento, una mujer podía ser vista acercándose a Jae Hwan.

Meikal dejó salir un suspiro de alivio.

‘Un hombre de fuerte voluntad, es bueno ser joven.’

‹•›

Mientras caminaba por la calle, Jae Hwan se percató de que algo había cambiado.
Sintió que había algo que estaba al lado suyo pero que entonces desapareció.

Había una persona gatuna que fisgoneaba por el lugar mientras Jae Hwan estaba en el taller, pero no la había visto desde ayer. Él se preguntaba si se había ido.

“¿Me buscabas?”

Mino de repente hizo una aparición de algún lado mientras estaba vestida con buena ropa. Ella estaba vistiendo un equipo de hechicera de color oscuro y sus piernas estaban cubiertas en medias negras. Aunque ya no estaba vistiendo una lúgubre túnica…

“¿Dónde has estado?”

“En algún lado cerca.”

“¿Qué hiciste?”

“Bueno, esto y aquello. A pesar de las impresiones que doy, soy una mujer bastante ocupada… cierto, toma esto.”

“¿Qué es esto?”

“Son tus ropas. ¿Por cuánto tiempo planeas andar por ahí vestido como un vagabundo?”

Al mirarse a sí mismo, recordó que se veía como un vagabundo. Jae Hwan aceptó el paquete de ropa de Mino. Las ropas daban unas ligeras vibras medievales, pero la ropa era más casual de lo que había pensado.
Las ropas combinaban bien con su vaina; eran de un elegante color negro.

“… Simplemente velo como una disculpa mía.”

“Ya veo.”

“¿Qué tal eso de decir gracias por lo menos una vez?”

“Gracias.”

Mino se dio la vuelta para mirar a la distante ‹Sombra del Crepúsculo›. Meikal y los otros artesanos aún miraban hacia su lado.

“Parece ser que los artesanos te aprecian de verdad.”

“No hay razón para que lo hagan.”

“Particularmente, tú y ese viejo hombre parecen estar en buenos términos.”

“Estás equivocada.”

“Pero ese viejo hombre te está mirando con unos ojos algo pegajosos.”

“…”

Jae Hwan no respondió de vuelta. Los dos caminaron juntos por un tiempo. Los varios establos y multitudes reflexionando llegaron a la vista.

“¿Por qué aún te mantienes siguiéndome?”

“¿Por qué preguntas? ¿Me veo como si tuviera alguna clase de intención maliciosa?”

“No estoy tacharé eso de la lista.”

Fue por un breve momento, pero Jae Hwan no perdió de vista el breve cambio en la expresión de Mino. Después de un corto tiempo, Mino se puso una sonrisa y rio.

“¿Cómo lo sabías?”

“… ¿Qué estás planeando ahora?”

“Matarte.”

“¿Qué harás después de matarme?”

“Voy a robarte la Piedra Alma Descuidada.”

“¿Y después de tomarla?”

“… Sólo lo pensé hasta ese punto, pero supongo que iré a comer y vivir bien después.”

Jae Hwan se rio. Ya sea si ese era su propia voluntad o no, era algo que nunca llegaría a pasar. Mino sintió que su orgullo había sido golpeado.

“Hablo en serio, ¿sabes?”

“Bien, lo tengo.”

Un tono plano. A pesar de que ella había dicho que iba a matarlo, él estaba calmado y despreocupado. Mino no pudo evitar preguntarse de dónde Jae Hwan consiguió su confianza. En primera instancia, ella había pensado que era un resultado de la confianza de Jae Hwan en su propia fuerza abrumadora. Pero pensándolo nuevamente, Mino podía nombrar múltiples personas que eran tan fuertes como Jae Hwan. Por ejemplo, los líderes de las diez sectas en Caos. Pero Jae Hwan despedía una diferente sensación que ellos.

Muy a menudo, cuando Mino veía a Jae Hwan, ella conseguiría el sentimiento de que él no era de este mundo.

“¿Qué planeas hacer ahora?”

“Me reuniré con una Pesadilla.”

“¿Cómo planeas hacer eso?”

“Meikal me enseñó un método.”

“¿Qué harás una vez que lo conozcas?”

“Le preguntaré sobre el Árbol Ilusorio, descifraré una manera de llegar al «Abismo».”

La complexión de Mino tomó un cambio drástico.

“… ¿Por qué querrías hacer eso? ¿Es porque quieres volverte más fuerte? ¿O es porque quieres volver a vivir?”

No es como si no hubieran personas tratando de ascender a las ‘ramificaciones’ del Árbol Ilusorio conocidas como «Abismo». Pero la mayoría de los que hacen el intento se rinden cuando falta mucho camino por seguir debido a la frustración mientras que otros que completan el viaje raramente vuelven alguna vez. Incluso aquellos que tuvieron la buena fortuna de sobrevivir y retornar como los ‘Campeones del Abismo’ eventualmente sucumbieron a la locura.

Jae Hwan habló con una voz cansada.

“¿Mi intención es así de intrigante?”

“Sí.”

Jae Hwan miró fijamente a Mino con ojos fríos. Mino vaciló por un momento, pero no pudo evadir su mirada.

“Incluso si lo escucharas, no me creerías.”

“… ¿Qué clase de cosa será para que estés actuando así?”

Al escuchar eso, Jae Hwan miró hacia el cielo por un momento. Mino miró a Jae Hwan. Se veía como si la mirada de Jae Hwan fuera capaz de penetrar más allá de la gran extensión del cielo. Mientras continuaba mirando en el cielo, parecía como si él estuviese mirando a nada y a todo al mismo tiempo.

Y así, Jae Hwan abrió su boca y dijo algo.

Mino estaba estupefacta.

En primera instancia, ella no entendió lo que Jae Hwan estaba diciendo. No era porque ella no pudiese entender la oración. La razón del porqué ella no pudo captar lo que él dijo fue porque—

Lo que dijo era imposible.

Así que por el momento, Mino simplemente se puso la más grande sonrisa que ella pudo juntar. Era probablemente tan solo una broma. Así que resulta ser que esta persona conoce cómo bromear. Pero a pesar de eso, después de un tiempo. Al mirar a Jae Hwan, Mino se dio cuenta de que él iba enserio.

La expresión de Mino se endureció lentamente.

Ella se sintió un poco extraña.

Era una ridícula noción, una imposible noción… Pero curiosamente, Mino sintió algo tirando en la parte posterior de su mente, diciéndole que si fuera este chico enfrente de ella, en verdad podría ser capaz de llevar a cabo lo que planeaba hacer.

Mino empezó a enojarse un poco.

“… ¿Quién te crees que eres? ¿Tan solo quién te crees que eres para pensar que en realidad puedes lograr algo así? ¿Exactamente qué cualificaciones tienes?”

“…”

“Tú, tú eres una persona tan odiosa.”

Sin pensar el porqué ella misma estaba tan enojada, continuó.

“No colocas a nadie en tus ojos, haces todo lo que jodidamente se te viene en gana, no te importa nadie, eres frío y antipático y más que nada…”

Su voz, sacudiéndose con enojo, gradualmente se desvaneció.

“Más que nada, es como si ni siquiera vieras a las personas aquí como ‘humanas’.”

Tan pronto como aquellas palabras salieron de su boca, ella quiso retractarlas.
Sin embargo, sus labios continuaron moviéndose.

“Pero a pesar de todo eso, las personas aquí son todas humanas. Ellos han derramado sangre y lágrimas para escalar desde las raíces para llegar a las Grandes Tierras solo para morir y llegar aquí.”

¿Por qué estoy diciendo esas cosas? Mino pensó para sí misma. ¿Era esto enojo reprimido? ¿Era inferioridad? ¿O acaso era algún resentimiento? Mino no lo sabía. Debido a que no lo sabía, se mantuvo hablando para que así pudiera saberlo.

“En el pasado, me habías hecho una pregunta. Preguntaste si yo era una humana.”

Mino recordó la pregunta que Jae Hwan le había hecho. En ese tiempo, Mino pensó que tenía un ligero entendimiento de su significado. Pero ahora parecía ser que estaba equivocada.

“Soy una humana. Puede que no sea tan fuerte, o tan firme como tú, pero definitivamente soy ‘humana’.”

Tal vez el ‘humano’ al que él se refería era algo completamente diferente. Él pudo haber estado refiriéndose a algo increíblemente noble y extraordinario. Pero tal ‘humano’ era muy difícil para Mino.

“Una existencia que puede no tener ambiciones o convicciones muy altas, sino estar satisfecho de estar sano y salvo. Ese es el tipo de ‘humano’ que conozco.”

¿Esa no es la vida de un humano, una digna de vivir?

Mientras se acercaban al final del camino, una bifurcación llegó a la vista.

Para Mino, era como un encuentro destinado.

“Entonces de acuerdo a eso, no eres un ‘humano’.”

Entonces con un ‘koong’, un sonido como si algo hubiera caído fue escuchado.
Al mirar detrás de ellos, alguien estaba recogiendo un letrero que había caído al piso.

Mino y Jae Hwan alcanzaron el bifurcado en el camino.

“Iremos por caminos separados aquí.”

“…”

“Rechazo viajar con alguien que carga ‘ese tipo de propósito’.”

Sin siquiera despedirse, Mino se volteó y corrió por el bifurcado que tenía instalado puestos de venta. Jae Hwan estaba de pie en un lugar por un largo tiempo, mirando la espalda de Mino hacerse cada vez más pequeña hasta que desapareció. La última vez que vería la figura del primer ‘humano’ que conoció desde que llegó a este mundo.

¿Cuánto tiempo había pasado? Jae Hwan finalmente echó una mirada al paquete en sus manos y murmuró a sí mismo.

“… Debería de cambiar mis ropas ahora.”

‹•›

Había una taberna al final de la bifurcación en la que Mino corrió. Era la taberna de Claire.

‘… ¿Por qué las cosas tuvieron que terminar de este modo?’

Mino pensó para sí misma mientras miraba la entrada de la taberna.
El plan original no era así. Se suponía que ella tenía que bajar la bifurcación junto a Jae Hwan. Y se suponía que ella iba a abrir esta puerta para él.

Pero, ella no pudo.

Ella quería dejar ir toda la charla sobre ser o no un humano, y preguntarle cómo es que pudo hacer algo así. Mino quería hacerle saber. Los humanos aquí no eran malos. A pesar de que puede que no sean capaces de alcanzar sus estándares, ellos aún seguían siendo humanos.

Mino abrió la puerta de la taberna.

“Perdón, señorita. Estoy muy tarde ¿no?”

Claire estaba sentada refrenada en una silla y habló con una mirada vacante en sus ojos. Al mirar cómo Mino apareció sola, ella simplemente se rio.

“… Sabía que iba a terminar así, niña tonta.”

“debí de haberme detenido antes.”

“Lo siento, en verdad.”

Claire agitó su cabeza con una sonrisa en el rostro.

“Parece ser que en verdad habrá una ‘muerte’ por tu culpa.”

Claire, ella había completado la «Torre Pesadilla» con Mino e incluso murió con ella y llegaron a «Caos». Mientras la miraba, Mino mordió sus labios. Ahora ella fallaría en mantener incluso su última compañera viva.

“La Bruja de la Matanza.”

Una fría voz dominó el interior de la taberna.

Esto no era solamente una taberna. El área circundante estaba lleno con horribles condiciones de vida.
El dueño de la voz era un hombre que había visitado a Mino en la taberna hace poco tiempo.

“¿Qué pasó con el trato?”

“La persona en cuestión no puede venir aquí.”

El aire era suficiente para realmente causar que la carne de alguien temblase. ¿Ella había sido influenciada por Jae Hwan? Incluso en tal presionada atmósfera —Mino estaba inconsciente del porqué— ella tenía una sonrisa en su cara.

“Él fue a destruir este mundo.”


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