Infinite Competitive Dungeon Society: Capítulo 36


Yooo~~~ Santa (Aiosora) llegó a la pagina y les trajo 4 caps de regalo…..disfrutenlo jojojo~~~~

Traductor: Aoisorabluesky
Editor: Fixer-san


Desde Hoy, Soy Oficialmente un Explorador (6)

El Caballero Lagarto rugió y empujó su lanza hacia mí. Antes de que su lanza pudiera tocar mi cuerpo, la eludí con mi glaive. Su lanza se disparó al aire, y fue incapaz de aguantar mi fuerza, se separó de su agarre. Usé mi glaive y rápidamente lo alejé.

Todo esto toma algo de tiempo para describir, pero en realidad sucedió en el transcurso de un segundo. Aunque yo no era débil, no era oponente para el Caballero Lagarto en un intercambio directo de fuerza. Tenía que apoyarme en las técnicas.

—    ¡Imposible, el Jefe de Piso soltó su arma!

—    ¡También lo vi, así que deja de sacudirme por el cuello!

Acomodé mi postura y jalé de vuelta mi lanza. El Caballero Lagarto soltó un rugido repleto de rabia y meció su cola. Fue exactamente en el momento en que el segundo equipo de ataque hizo su movida.

—    ¡Guoa, esquiven su cola primero!

—    ¡Hmph, Golpe León!

Mientras los demás atacantes se estaban retirando, Ren gritó y meció su claymore hacia la cola del Caballero Lagarto. Ya que dijo Golpe León, era probablemente una habilidad.

Su claymore, teñida de dorado, colisionó con la cola con una explosión. Junto con el explosivo sonido, escuché el grito del Caballero Lagarto. No esperé para descubrir que había pasado. Estaba seguro de que Ren lo había aplastado.

—    ¡Enun, amplifícame!

—    ¡Entendido! ¡Amplificación!

El momento en que Enun usó Amplificación, sentí un instantáneo aumento de fuerza. Podía claramente sentir la amplificación. Se sentía como si el mana a mi alrededor estuviera inundándome. Al mismo tiempo, instintivamente sentí que este estado no duraría mucho.

—    ¡Todos retrocedan! ¡Golpe Heroico, Velocidad Divina!

Esta era la primera vez que usaba la habilidad Velocidad Divina, la cual quintuplicaba mi velocidad durante 0.5 segundos. Con más velocidad, era obvio que el poder de ataque aumentaría. Aunque también podía usarla para esquivar ataques, los ataques del Caballero Lagarto no eran tan rápidos como para que necesitara usar Velocidad Divina para evadirlos.

Velocidad Divina era verdaderamente poderosa. Cuando di una estocada con mi lanza como normalmente lo hacía, escuché el sonido de mi lanza cortando el viento mientras entraba en el estómago del caballero lagarto. Luz blanca envolvió mi glaive mientras tiritaba con relámpagos de Aura Espiritual. Con el increíble impulso de Velocidad Divina sobre todo lo demás, mi lanza no era diferente al relámpago de Zeus.

—    ¡Kuak!

La armadura del Caballero Lagarto, además de las escamas que lo protegían, se rompió en un instante. Con un alarido, el Caballero Lagarto tosió una bocanada de sangre. Al parecer amplificación hizo su trabajo.

Por supuesto, yo tampoco salí bien. Golpe Heroico normalmente tenía un fuerte retroceso. Con el impulso añadido por Velocidad Divina, mi brazo palpitaba como si fuera a ser arrancado.

—    ¿¡Está Ren bien!?

—    ¡Está vivo! ¡Ahora mismo estoy sanándolo!

—    Kuk… Estoy… ¡Bien!

Al parecer recibió un enorme impacto por su ataque. Mientras me preocupaba por Ren, el Caballero Lagarto desechó su armadura rota y se quedó con la piel limpia. Al parecer ahí fue cuando se dio cuenta de que no tenía su lanza ya que se apresuró a donde su lanza había ido a volar. Ni siquiera yo tenía planes de bloquear su carga de frente. Por eso, di un paso atrás y les grité a los arqueros.

—    ¡Arqueros, ataquen!

—    ¡Sí!

Para detener los movimientos del Caballero Lagarto, los dos arqueros dispararon interminablemente sus flechas. Mientras tanto, el sacerdote y las sacerdotisas se las arreglaron para restaurar la condición de lucha de Ren. Escupiendo sangre, Ren levantó su claymore y preguntó.

—    ¿Qué le pasó a su cola?

—    Ah, está colgando, medio cortada.

—    Ah, ya veo…

Le respondí a Ren mientras observaba al Caballero Lagarto recoger felizmente su lanza. Aunque Ren parecía deprimido de ser incapaz de cortar por completo la cola del Caballero Lagarto, yo estaba sorprendido para mis adentros.

Era extremadamente difícil cortar las extremidades o colas de los Jefes de Piso. Sus cuerpos estaban hechos completamente diferente a los monstruos normales. Antes que cortar sus extremidades, era mucho más eficiente atacar continuamente sus puntos de presión.

Sin embargo, Ren se las arregló para aplastar la cola del Caballero Lagarto de un solo uso de su habilidad. Era un ataque cuestionable desde el punto de vista de un guerrero ya que destruía su cuerpo en el proceso, pero para eso es que existían los sanadores.

En verdad, aunque la manera en que usó su fuerza parecía imprudente, tenía que al menos reconocer la fuerza que cargaba. Francamente, él era más fuerte que el actual yo. Como su claymore sugería, su clase probablemente ponía gran énfasis en su fuerza.

Mientras estaba pensando en Ren, el Caballero Lagarto, que se las había arreglado para recuperar su lanza, la levantó alto. Yo, por supuesto, no me perdería esta apertura. Justo cuando retraía mi lanza un poco para usar Tempestad…

—    ¡Jaap!

Ren cortó con su estúpidamente largo claymore.

—    ¡León Superior!

A diferencia de lo que su enorme cuerpo sugería, se movió bastante ágil. Habiéndose acercado al Caballero Lagarto, Ren meció su claymore de abajo hacia arriba, hacia la lanza del Caballero Lagarto. No era un mal acercamiento. ¡Sin embargo, a menos que tuviera una técnica que hiciera uso de la fuerza del enemigo para maximizar su fuerza, era mejor simplemente golpear desde arriba hacia abajo para estropear la respiración del oponente!

—    ¡Kyaja! ¡Humano!

—    ¡Muere! ¡Ugh, uwoaah!

Justo como esperaba. Ren no pudo ganar sobre la fuerza que bajaba de la lanza del Caballero Lagarto. Su claymore fue enviada a volar y la lanza del Caballero Lagarto terminó golpeando el piso como quería.

¿Yo? Porque Ren me hizo perder la oportunidad de usar Tempestad, usé Velocidad Divina para acercarme al Caballero Lagarto en el momento en que su lanza golpeo el suelo.

—    ¡Coff/Kuju!

—    ¡Uwaaak!

—    ¡Kuk, maldición!

[El miembro del grupo Sherbits murió.]
[El miembro del grupo Enun Von Karbia murió.]
[El miembro del grupo Rodlin Von Ionard murió.]
[El miembro del grupo Deruin murió.]

Maldición, un solo ataque terremoto había asesinado a cuatro miembros del grupo. Eran los tres sanadores y el mago, Enun. Al parecer lo único que hizo fue usar Amplificación una vez. Al menos el sacerdote y las sacerdotisas sanaron a Ren…

¿Yo? Había saltado con los 0.5 segundos de impulso de Velocidad Divina y estaba volando hacia el Caballero Lagarto.

—    ¡Kuaak!

—    ¡Kuk, aguanten! ¡Usen vuestras pociones!

—    ¡Príncipe heredero-nim!

¡Iba a encargarme de ello incluso si no me llamabas!

Estaba cerca del Caballero Lagarto antes de darme cuenta. A una distancia de una estocada con la lanza, primero ataqué el ojo del Caballero Lagarto. Aunque trató de interceptarme, yo fui más rápido. Mi lanza golpeó su ojo perfectamente, causando que sangre explotara hacia afuera.

[¡Golpe Crítico!]

—    ¡Kuak!

—    ¡Tempestad!

Primero aturdí al Caballero Lagarto impidiéndole subir su lanza. En el instante en que su cuero perdió su tensión, otra vez lo hice soltar su lanza. Después de que terminó el terremoto, el Caballero Lagarto meció su cola medio cortada hacia mí con furia.

Estaba esperando este momento.

—    ¡Tempestad Elemental!

[¡Juuuuu!]
[¡Todos reúnanse! ¡Si no Prince-nim va a regañarnos!]
[¡Apúrense, apúrense! ¡Llegaremos tarde!]
[¡Eso se ve delicioso! ¡Alguien que lo fría!]
[¡No hay elementales de fuego aquí!]

No podía creerlo. Incluso el proceso en que los elementales se reunían se estaba acortando. Viendo a los usualmente relajados elementales apresurarse hacia mi lanza, disparé mi lanza directamente hacia la cortada en la cola del Caballero Lagarto.

Con el silbido del aire siendo penetrado, una tormenta destrozó en pedazos la cola del Caballero Lagarto.

—    ¡Kuaak!

—    ¡La cola se cortó!

—    ¿Por favor, eso se ve como si se hubiera cortado? ¡Fue destrozada!

Como era de esperar, una habilidad que usaba la mitad de mi MP era indescriptiblemente fuerte. Golpe Heroico, Velocidad Divina y Tempestad Elemental. Gracias a estas habilidades, mi MP era completamente agotado. Como resultado, me sentí mareado y mi cabeza latía.

Bebiéndome una Poción de mana del menor grado, aterricé. Ya que solo restauraba 100 de mana, solo ayudó a aliviar ligeramente los síntomas.

El Caballero Lagarto estaba ahora usando Piel de Dragón.

—    Kukuku, humanos, sois fuertes, ¡lo admito! ¡Pero eso no importará ahora!

—    Sí, el que me encontré ayer dijo algo similar.

—    ¡Kuk, voy a acabarlo!

Dijo Ren el guerrero ansioso mientras se ponía de pie con su claymore. Él era exactamente el tipo de persona que se seguiría poniendo de pie después de ser derribado. Sin embargo, si se le dejaban las cosas a Ren, indudablemente la cagaría al igual que antes. Por eso, sacudí mi mano silenciosamente hacia Ren.

—    Solo quédate ahí y observa.

—¡Pero!

—    Por no poder bloquear su ataque, cuatro personas perdieron una semana de su tiempo.

—    ¡Kuk!

Desactivé Aura Espiritual. Puse mi glaive a un lado y cargué hacia el caballero Lagarto con las manos desnudas. Tenía que estar severamente dañado por Golpe Heroico, Golpe León, Tempestad Elemental y los ataques concentrados de los arque… bueno esto tal vez no. En cualquier caso, su condición era obvia al ver sus piernas temblando. ¡Era casi como si estuviera rogándome que usara mis técnicas!

—    ¡Aquí está un lanzamiento de hombro de doble agarre!

—    ¡Uwuuk!

—    ¡I-Imposible!

—    ¡P-Príncipe Heredero levantó y lanzó al Caballero Lagarto!

—    No puedo aguantarme. Me estoy enamorando de él ¡Tengo que casarme con él ahora!

—    ¡Pero es que eres un hombre!

Antes de que lo notara, los atacantes del segundo equipo de ataque se habían levantado y estaban observando con palomitas de maíz en mano. Sin embargo, como estaba concentrado en la pelea, no podía escuchar lo que estaban murmurando. ¡Ni tampoco quería hacerlo!

Lancé al Caballero Lagarto una y otra vez sin detenerme. Porque no me quedaba mana, sabía que mi cuerpo no duraría en el momento en que fallara una técnica. Yo estaba en una situación más peligrosa que la de ayer. Todo esto era culpa de Ren.

—    ¡Humano! ¡Un mero humano!

—    ¡Eso sucede, y algunas veces te mueres antes de darte cuenta!

—    ¡Humanoooooooo!

—    ¡Qué, Caballero Lagartoooooooo! ¡Este es el fin! ¡Caída flotante!

¡Este era el poder de técnicas de artes mariales nivel 9 de rango medio y un cuerpo fortalecido con mana! Al lanzar al gigante de 2.3 metros al suelo, el Caballero Lagarto tosió sangre.

—    Kuk, humano… ¡Héroe…!

—    ¡Eso ni siquiera fue Golpe Heroico, idiota!

En caso de que todavía estuviera vivo después de escupir una bocanada de sangre, me aseguré de que estaba muerto con mi lanza. Pronto desapareció y finalmente escuchamos el mensaje del sistema que estábamos acostumbrados a escuchar.

[¡Derrotaste al Jefe de Piso!]

 

 

 


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