Hail the King: Capítulo 57


Buenas a todos! Finalmente les traigo el cap haha, lamento la demora, me ha costado tener tiempo~ Espero dentro de estos días poder recuperarme y tener un poquito más de tiempo para poder traducir c:

cualquier cosita me avisan~


~ La Mujer Misteriosa ~

El cortés y guapo hombre entrecerró sus ojos debido al miedo que sintió en aquel instante. Tras ver la niebla humeante del río aparecer debajo de sus pies en pleno aire como también escuchar el silbido del viento contra sus orejas, su boca se abrió en completa sorpresa. Fue en ese momento en que se dio cuenta que Alexander había saltado por sobre el agujero de más de quince metros…… “¿Qué tipo de fuerza es esa? Solo un guerrero de dos estrellas o más podría hacer algo así…… ¿En qué momento fue que Alexander consiguió tal poder?

Bast no pudo evitar estar curioso y hacerse un montón de preguntas. Él creía que se había perdido de algún tipo de acto magnifico después de irse del castillo.

“¡Bang!”

Después de que los dos aterrizaran en el lado norte del puente colapsado, Ángela saltó felizmente a los brazos de Bast en lo que ella rompía en lágrimas, “Padre…… ¡Sabía que volverías!”

“¡Pero por supuesto que iba a volver! Nunca me atrevería a dejar de lado a mi cosita, eres más preciosa que mi propia vida.” Una sonrisa gentil y paternal apareció en el rostro de Bast en lo que besaba la frente de su adorada hija.

Sin embargo, Pierce y el resto de los ciudadanos no pudieron evitar refunfuñarle con desdén.

A sus ojos, el astuto y avaricioso viejo zorro se había gastado todos los tesoros que agarró y volvió a Chambord para poder engañar al rey de nuevo y obtener más tesoros. Aunque el “astuto zorro” parecía ser agraciado, elegante y tenía el aura de un noble, tras un par de años, incluso los mercenarios que pasaban por Chambord habían sido capaces de ver sus verdaderos colores: El mayordomo de un rey que le tenía miedo a la muerte y atesoraba su dinero más que su vida.

Por otro lado, Bast logró darse cuenta de las heladas miradas y expresiones que le estaban tirando. No obstante, Bast no mostró ni un poco de vergüenza.

Él le dio una palmadita a la espada de su hija para soltarse de su abrazo, luego lentamente se arregló su túnica y se dirigió a Fei, “Alexander, al parecer te ocurrió algo mágico en mi ausencia…… ¡Eso es genial! Pero te recomendaría que te cambiaras y te pusieras ropa limpia……” Tras decir eso, él observó las【Pieles Árticas】de Fei, las cuales estaban un tanto mal tratadas. Bast retrocedió un par de pasos y luego continuó, “El Emperador Yassin del Imperio Zenit ha enviado a su hija mayor, la Princesa Tanasha, como la embajadora de la Coronación Real junto a la Legión de la Coronación Real. Estarás cumpliendo 19 años en medio mes; de acuerdo a las costumbres del continente, solo puedes convertirte oficialmente en el Rey de Chambord después de recibir la coronación por parte del Imperio Zenit…… Esta ceremonia va a ser bastante significativa; debes prepararte bien.”

El viejo y guapo hombre apunto a la caballería en brillantes armaduras en plena formación a través del río, la cual parecía un bosque con todas esas armas apuntando al cielo.

“Así que esos imbéciles de verdad son del imperio Zenit…… Eh espera, Tío Bast, ¿Qué fue lo que dijiste? ¿Legión de la coronación Real? ¿Acaso esos no eran los refuerzos que venían a ayudar en la guerra?” Dijo Fei en lo que fruncía el ceño.

“No, recién vinimos a saber que Chambord estaba bajo ataque cuando ya veníamos en camino.”

Fei observó a la arrogante y engreída caballería al otro lado del río en lo que se acariciaba la barbilla. Tras eso, Fei rió, “Así que eso fue lo que ocurrió…… Tío Bast, como usted puede ver, la única forma de entrar a Chambord es por este puente el cual colapsó durante la batalla. No hay forma alguna de que la caballería pueda entrar al castillo. Además, mis soldados han batallado sin dormir por al menos dos días y se encuentran todos totalmente exhaustos. ¿Qué tal esto? Déjelos acampar al otro lado del río por ahora, y una vez que el puente sea arreglado en un par de días los dejaremos entrar al castillo.”

Bast casi se arranca la lengua tras escuchar lo que había escuchado. “Alexander, ¿Estás hablando en serio? Esta es la Legión de la coronación Real del Imperio Zenit. Te recomiendo que consigas gente para comenzar a reparar el puente ahora mismo y conectes ambos lados usando cuerdas y tablas de madera……” Después de decir eso, él le susurró a Fei en la oreja, “Están aquí para coronarte oficialmente. ¿Tienes idea del esfuerzo que puse y los tesoros que tuve que utilizar para que pudieran venir aquí?”

“El puente ya colapsó, ¿Qué quieres que haga? Si esos nobles caballeros no pueden esperar, entonces pueden arreglar el puente ellos mismos.” Fei no dijo mucho más después de eso. Él solo se dio media vuelta y les anunció a sus soldados y ciudadanos, “Esta noche seré el anfitrión en una celebración en el Palacio del Rey para poder recompensar y honorar a mis valientes soldados. ¡Todos en Chambord están invitados!”

La última oración fue dirigida a todos los soldados y ciudadanos que le rodeaban. La multitud comenzó a aclamar instantáneamente y la felicidad y alegría desbordaba de las sonrisas de cada uno.

Bast quedó anonadado, pero al poco rato solo agitó su cabeza como si no hubiera de otra y se quedó callado.

……

……

Tras volver, Fei se encontraba física y mentalmente exhausto, pero se mantuvo en pie por un ratito más para poder analizar bien las consecuencias de la guerra y tratar de pensar en formas de recuperar las pérdidas. A pesar de que Bast se había llevado una gran porción de la colección del Rey cuando se fue, Fei aun así tomo el resto de los tesoros que tenía el Rey. Luego, todo fue dividido en docenas de partes con la ayuda de Ángela y Emma para luego ser distribuidas a las familias de los soldados y ciudadanos que murieron en batalla.

La acción compasiva hizo que los soldados y ciudadanos se sintieran aún más agradecidos hacia Fei. Aún más en el caso de las familias que habían perdido a sus seres queridos y seguían de luto, pues la recompensa por parte del Rey era como fuego en un helado día de invierno. No era solo una gloria que nunca ocurría, sino que también les daba las esperanzas de seguir viviendo tras perder a sus esposos e hijos quienes eran los que normalmente traían el pan a la mesa.

De repente, la reputación y el prestigio del Rey Alexander alcanzaron un nivel nunca antes alcanzado. La primera cosa que hacía la gente ahora cada vez que se encontraban en su presencia era alzar sus brazos y animar, “¡Alaben al Rey!”. Las heridas y cicatrices que la cruel guerra había dejado en este antiguo castillo se estaban recuperando a una increíble velocidad.

Por sobre eso, Fei diluyó la mitad de la【Poción Normal de Curación】que le quedaba y se la dio a los doctores para curar a los soldados heridos. A excepción de algunos pobres que perdieron alguna extremidad y terminaron incapacitados, los soldados que se encontraban severamente heridos fueron capaces de recuperarse rápidamente mientras que los que tenían heridas leves pudieron irse a sus casas y reunirse con sus familias el mismo día.

Todos trataban al Rey Alexander como un ser igual de omnipotente al Dios de la Guerra.

El resultado final de la guerra hizo que algunas personas que tenían motivos ocultos se sintieran ansiosos. El ministro principal Bazzer y su hijo Gill regresaron a su mansión en silencio después de que la batalla terminara. La puerta se cerró y ningún ruido volvió a sonar en aquella mansión; nadie sabía qué era lo que estaba ocurriendo en aquel lugar.

Por otro lado, el supervisor Oleg, había tenido la suerte de sobrevivir aquella batalla. Tal vez fue porque él sintió que Chambord estaba por cambiar, pero el antiguo halagador no se escondió en su casa, sino que cambió su complejo de superioridad que solía tener y ahora, aunque fuera un mendigo en plena calle, él le sonreía de vuelta y era bastante amistoso. Él apoyó a Fei firmemente en cada decisión y usó cien veces más esfuerzo para ejecutar sus órdenes sin descanso mientras que le probaba a Fei su lealtad.

“¡Miren! ¡Un arcoíris!”

Gritó alguien de repente. Nadie estaba seguro de cuando, pero al levantar sus miradas lograron encontrar un hermoso y colorido arcoíris sobre el cielo azul. Lo que era aún más sorprendente era que el cielo rodeando el arcoíris se había vuelto de un tono rojizo como si el cielo hubiese sido prendido en llamas por alguien. Viéndolo desde lejos, se veía como si fuera un puente mitológico erguido sobre un océano completamente rojo.

“¡Mi Señor! ¡Esto es un milagro! El grandioso Dios de la Guerra está bendiciendo a nuestro Rey Alexander, ¡Bendiciendo a Chambord!”

Debido a que no estaba lloviendo ni hubo ningún tipo de lluvia cuando apareció el arcoíris, la mayoría relacionó la causa con el Rey y el Dios de la Guerra. Al poco rato la gente se encontraba arrodillándose y orando con sinceridad en todas las esquinas de Chambord.

Fei, por otro lado, se encontraba en frente del palacio del Rey mientras sonreía.

Él sabía que se debía a la batalla que había ocurrido hace un rato. Los numerosos cadáveres que cayeron al Río Zuli crearon muchas salpicaduras de agua y sangre. Cuando la sangre finalmente se evaporo, la niebla creada por esta bajo el ardiente sol había causado esta magnífica vista.

Eran en momentos como este que la guerra sacaba a relucir su extraña belleza.

……

……

“Hermana mayor Tanasha, ¿Cómo puede ser que ese tipo sin reputación sea un glorioso y agraciado Rey? Es imprudente y un salvaje irrespetuoso…… Él se atrevió a ignorarnos y ni si quiera le dio importancia a la majestuosidad y dignidad de nuestro Imperio……”

El pequeño príncipe Tropinski llegó con temor al lado norte del Río Zuli en lo que viajaba por un puente temporal que habían hecho en base a cuerdas y tablas de madera. Cuando el pasó por las puertas de Chambord, él seguía hablando mal de Fei sin parar. No importaba si era la primera impresión que recibió de él tras noquearlo de su caballo a él y a sus compañeros o el comportamiento irracional que mostró tras ignorar a la Legión de la Coronación Real cuando se encontraba al otro lado del puente, Tropinski se encontraba bastante insatisfecho con el Rey de Chambord.

De hecho, Tropinski no era el único que se encontraba con resentimiento. Para los caballeros superiores del Imperio Zenit, que ellos fueran como la Legión de la Coronación Real a un lugar remoto en el campo debía ser un enorme honor para Chambord, sin embargo, el pobre Rey sin corona de un reino afiliado de solo nivel 6 tuvo la osadía de sacar a relucir su asqueroso orgullo y no les dio la bienvenida esperada, lo cual obviamente causó que los caballeros sintieran un gran rencor hacia Fei. Si no fuera por la calma de la Princesa Tanasha ellos no hubiesen podido esperar y hubiesen entrado a la fuerza para enseñarse a ese irrespetuoso Rey una lección que no iba a poder olvidar.

“Jimmy, el Código del Caballero dice que cuando culpamos a otros por ser irrespetuosos, debemos reflexionar en base a nuestras propias acciones primero.”

Tanasha en realidad ni si quiera le prestaba atención a las quejas de su hermano menor. De todas formas, ella igual habló con su voz débil y tono moderado. Como la embajadora que representaba al Imperio Zenit para poder llevar a cabo la Ceremonia de Coronación, era bastante sorprendente que la Princesa mayor Tanasha no le prestara atención a tal comportamiento. Nadie sabía qué era lo que su Majestad estaba pensando, pues ella se encontraba en el carruaje todo el tiempo y no salía nunca tampoco.

Debajo de la puerta del Castillo de Chambord.

Bast se había cambiado y ahora tenía una lujosa túnica negra en vez de su túnica gruesa de navegador. Bast, quien ahora tenía un temperamento aún más elegante, se encontraba esperando junto a dos sirvientes en la puerta.

Tras ver como llegaba el carruaje de la princesa, Bast rápidamente saludó y explicó la situación, “Sus Reales Majestades. Nuestro Rey fue severamente herido durante la batalla y no pude darles la bienvenida a ambos de forma personal; por esta misma razón él pide sus disculpas. Sin embargo, ya hemos preparado un festín y aposentos para la Legión de la Coronación Real.”

Honestamente, este viejo había estado extremadamente ocupado por las últimas tres a cuatro horas.

El joven y energético Rey Alexander solo pensó y se concentró en mostrar preocupación y remunerar a sus soldados y ciudadanos. Bast, por otra parte, tuvo que concentrarse en lidiar con la Legión de la Coronación Real. De hecho, fue él quien se encargó de organizar a la gente para poder reparar rápidamente el puente colapsado. Pues, al decir verdad, el prestigio de Bast se desplomó por completo después de que él saliera “corriendo con los tesoros”, por la misma razón eran muy pocas las personas que estaban dispuestas a escuchar al astuto y codicioso zorro. Sin embargo, un astuto y viejo zorro como él era en verdad un astuto y viejo zorro, pues lo único que dijo fue, “Si el puente no es reparado a tiempo, la Legión de la Coronación Real se retirará y no coronarán al Rey Alexander.” Así, los soldados y ciudadanos de Chambord instantáneamente pusieron todo su esfuerzo para reparar el puente. Incluso algunos soldados levemente heridos participaron de forma voluntaria en la operación. Rápidamente, muchas cuerdas conectaron ambos lados del puente y una serie de planchas de madera fueron puestas con la ayuda de las anteriores, de esta forma, tanto caballos como carruajes pudieron cruzar.

Bast no pudo evitar morderse la lengua en lo que miraba como los ciudadanos trabajaban.

Todo el proceso tardó dos horas menos de las que él esperaba. El prestigio de Alexander no tenía comparación dentro de Chambord; tan así que era incluso mucho mejor que el del antiguo Rey. Se veía como si, si fuera necesario, tanto los soldados como los ciudadanos estuvieran dispuestos a morir por su Rey.

“Lidera el camino.”

Tras escuchar las excusas de Bast, la Princesa Tanasha, quien yacía quieta en su carruaje, habló. La voz seguía sonando débil, pero al mismo tiempo sonaba apática y fría. Nadie podía realmente conseguir algo de información tras escuchar una voz así. La Princesa mayor del Imperio Zenit parecía como si ella solo tuviese un solo estado de ánimo.

Bast asintió y luego hizo una reverencia con gracia. Luego, él dio media vuelta y comenzó a liderar el camino.

Él no estaba sorprendido. Desde que dejaron la capital del Imperio Zenit—St. Petersburg—La misteriosa Princesa mayor había conservado este tipo de actitud. Bast había sentido mucha curiosidad al principio, pero luego simplemente se acostumbró.

Después de que entraron al castillo, la Legión de la Coronación Real se acomodó en la antigua mansión del Juez Militar Conca.

Debido a que Conca había sido culpable de traición y ejecutado por el mismísimo Rey Alexander, la lujosa mansión se había convertido en propiedad del Rey. Bast ya había escogido y ordenado a un montón de sirvientes que fueran a limpiar la mansión; él incluso tuvo la audacia de ordenarles que pusieran decoraciones y adornos. Este tipo de arreglo había incluso satisfecho a los quisquillosos caballeros y al Principe Tropinski.

La Legión de la Coronación Real había traído consigo a sus propios sirvientes y mucamas por lo que Bast no tuvo que preocuparse de eso. Por otro lado, él buenmozo y viejo hombre quien había utilizado su fuerza solo en tareas administrativas seguía tratando con justicia, respeto y sin ningún rastro de negligencia a los caballeros, aunque estos lo trataran con frialdad.

“Sus Reales Majestades, el Rey Alexander será el anfitrión en una fiesta de celebración esta noche en el palacio del Rey para celebrar la victoria de Chambord en haber podido defenderse durante la guerra. Sería un honor si ambos  pudiesen ser parte de esta fiesta.”

Antes de irse, Bast se aseguró de invitar tanto a Tanasha como a Tropinski.

De hecho, Fei no tenía la intención de invitar a nadie que fuera parte de la Legión de la Coronación Real, pero Bast sintió que la fiesta sería el momento perfecto para que ambos lados pudiesen conocerse más y así resolver cualquier posible conflicto o altercado que hayan tenido, por lo que Bast los invitó sin pensarlo dos veces.

“¿Qué celebración? Ha, ¿Tiene las agallas para celebrar? Todos los enemigos de armadura negra fueron aniquilados por nuestra caballería en la planicie…… si no fuera por la valiente y habilidosa Caballería Zenit, el Rey ya hubiese sido capturad y encerrado por los enemigos. Haha, de acuerdo, dile a tu retrasado Rey que iré definitivamente. ¡Quiero ver como ese descarado intenta quedarse con el crédito de alguien más!”

Respondió el Pequeño Principe Tropinski refunfuñando.

……

……

El atardecer tenía un color tan rojo como la sangre.

Las montañas que rodeaban el castillo de Chambord estaban siendo bañadas en aquella luz dorada. El castillo parecía callado y pacifico bajo el contraste generado por el imparable río. Se sentía como una hermosa pintura de un paisaje, intoxicante y adictiva.

Al mismo tiempo, en el camino de piedra dentro del castillo, muchos peatones concurrían el lugar.

Aunque el reino había triunfado en defenderse y el Rey Alexander había hecho muchas cosas para poder contrarrestar el caos generado por esta guerra, todavía había muchas tareas que los ciudadanos de Chambord tenían que hacer o completar. Muchas tablas  de madera, piedras y objetos pesados que fueron desmantelados para ser usados como herramientas para defenderse o armas, tenían que ser devueltos a su posición original. Los cadáveres de sus camaradas y compañeros soldados tenían que ser honorados, mientras que los cadáveres de los enemigos debían ser quemados para prevenir enfermedades como plagas que pudieran propagarse debido a la enorme cantidad de cadáveres descomponiéndose…… El final de la guerra significaba el comienzo de un montón de otras operaciones complicadas.

Debido a esto, nadie se dio cuenta del nuevo invitado que caminaba por la calle.

Una misteriosa mujer cuyo rostro yacía bajo un delgado velo negro estaba caminando casualmente bajo la protección de una mujer caballero quien tenía una armadura completa. Detrás de ellas, un sonriente guerrero rubio y alto las seguía en silencio.

“Su Alteza, el escenario de este pequeño castillo no está tan mal y las calles son espaciosas y organizadas. Aunque no se compara en lo absoluto con St. Petersburg, esto es bastante raro para un reino afiliado de nivel 6.” La mujer caballero se había puesto a observar los edificios en la calle con curiosidad, sin embargo, cuando observó el palacio del Rey a lo lejos, ella frunció el ceño, “Pero me imagino que el Rey Alexander debe ser un hombre bastante codicioso y debe tener un afán por los lujos, si ese no es el caso, ¿Por qué se construiría a sí mismo un palacio tan magnifico?”

“Susan, yo veo exactamente lo opuesto……”

La mujer misteriosa bajo el velo negro negó con la cabeza y habló lentamente, “Habían rumores en la Ciudad Imperial que decían que el Rey Alexander era un retrasado quien solo tenía la inteligencia de un niño de 3 años. Mirando todo esto ahora, está demás decir que los rumores eran falsos. Si miras a los peatones en la calle que acaban de salir de una intensa guerra, incluyendo el hecho de que algunos incluso perdieron a sus seres queridos, las sonrisas en sus rostros representan su felicidad interior. ¿Los escuchaste decir “Alaben al Rey” cuando se saludaron los unos a los otros? ¿Podría un retrasado Rey recibir tal apoyo leal de parte de tantos civiles? Sobre el palacio magnifico…… Si miras detenidamente el color de las piedras del palacio te podrás dar cuenta que el palacio fue construido más de ochenta años atrás; no parece tener mucha relación con este… Rey Alexander……”

La mujer misteriosa bajo el velo tomó una pausa y luego volvió a hablar, “Susan, de repente me interesó la fiesta de esta noche. Volvamos y preparémonos para atender, deberías venir conmigo esta noche.”

“Hehehe, Su Majestad, al parecer esta es la primera vez que usted participa en fiestas como estas. Notificaré al mayordomo llamado Bast y le diré que envíe a alguien para liderar……” La mujer caballero se sorprendió.

“No hay necesidad de notificarle, podemos ir en silencio…… ¿No dijo él que no hay tarjetas de invitación para esta fiesta y que cualquiera incluso los ricos y pobres podían ir? Vamos como civiles ordinarios.” Dijo la misteriosa mujer.

“Ha, ¡Eso es mucho mejor! Al menos no tendremos que lidiar con esos molestosos nobles, hehe…… Espere, Su Majestad. ¿Qué hay de este molestoso de aquí?” La mujer caballero apuntó al rubio guerrero quien las seguía silenciosamente mientras ella hablaba.

“Capitán Romain, ¿qué le parece si viene con nosotros?.” Sonaba como una recomendación hecha por parte de la mujer bajo el velo negro, pero al mismo tiempo parecía una orden.

El sonriente caballero rubio asintió, “Un honor, Su Majestad.”

……

……

El sol había descendido por el lado Oeste del cielo y la noche ya había hecho notar su presencia.

Las luces yacían quemando y se movían como estrellas dentro del oscuro castillo. El palacio del Rey estaba brillando completamente. Más y más ciudadanos habían comenzado a llenar el lugar también. De hecho, en menos de media hora, con la excepción de los soldados quienes se encontraban en el muro de defensa, casi todos los ciudadanos de Chambord se encontraban dentro del palacio del Rey.

La fiesta de celebración estaba a punto de comenzar.


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